Podcast Rezandovoy

¿Hay algo en tu forma de relacionarte, de pensar, de actuar, incluso en tu forma de creer, que pueda poner en guardia a Jesús?

Extiende tu brazo, muéstrame tus parálisis, y déjame sanarte

La alegría de Jesús no es efímera y estridente, sino serena y duradera

Dame un corazón universal para que en él quepan todos mis hermanos, especialmente los excluidos por cualquier tipo de discriminación.

Hoy no quiero que mi vida se pierda en las palabras, ni siquiera en las más santas, sino en ser como tú

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz

No soy digno de desatarle las sanadalias, y sin embargo me da una dignidad que jamás hubiera soñado

Los propósitos de año nuevo, ¿son solo algo mío o Dios tiene algo que decir?

Voy a mirar al año que se va. 365 días. También en ellos el Señor se ha ido haciendo presencia, palabra y llamada…

Que para mí la esperanza no sea una actitud efímera, sino una forma de estar en la vida.

Una doble mirada a la Sagrada Familia y a la inocencia perseguida por el poder injusto

Todo va unido en el evangelio, la promesa, la vida entregada, la historia contada...

También a mí se me llama a moverme hasta el pesebre, para adorar al niño.

No hay proporción entre lo que Dios me da y lo que yo puedo ofrecerle

María, ayúdame a vivir también yo desde el «Hágase»

A veces hay que callar para acoger la palabra alrededor

¿Estás preparando el camino del Señor de palabra, o de obra?

¿Por qué es tan difícil hoy encontrar una autoridad como la tuya, Jesús?

Sigue poniendo cerca de mi buenos testigos y profetas, que me animen a seguir con mis compromisos en favor de los demás.

En este tiempo de adviento, mi corazón puede estar siendo llamado a la aceptación, al cambio externo o a la conversión interior…

Busca esos profetas que te muestran el verdadero rostro de Dios

Ven y aprende de mí, que a todos acojo, porque todos merecen una oportunidad

Piensa en todas las situaciones de nuestro mundo que reflejan extravíos, pérdidas y soledades

Dios cuenta con una mujer para comenzar a caminar por nuestras calles

Así quiero servirte, Señor, sin rebajar la entrega.

Tengo miedo a la soledad, a hacer el ridículo, a que me calumnien, a la enfermedad, a la muerte...