POPULARITY
Hace unos días, paseando por el campo, me detuve a disfrutar del paisaje. Ante mis ojos se ofrecía la tierra desnuda, salpicada en algunos puntos por el reflejo del agua de un riachuelo y las montañas lejanas. Elevé la vista y, más arriba, las nubes formaban una cubierta gris que se alejaba también hasta juntarse con la tierra, allá en el horizonte. Entre ambas, una extensa región de aire transparente separaba la tierra y del mar de nubes. Tierra, aire y nubes, un sándwich natural al que estamos acostumbrados. Pero ¿por qué es así? ¿qué razón obliga a las nubes a estar allí a lo alto, desplegadas como un inmenso paraguas? Una nube puede contener mucha agua, si es así, ¿por qué no cae por su propio peso? ¿cuánta agua puede contener una nube? Hoy respondemos a estas preguntas en “La Ciencia Nuestra de Cada Día”.
La madrugada del 12 al 13 de agosto será ideal para disfrutar de un espectáculo astronómico excitante: la lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas. Una estrella fugaz es una mota de polvo de tamaño de un grano de arena que penetra en la atmósfera terrestre a velocidades increíbles, si se trata de una Perseida, se internará a 60 km/s. Esa mota de polvo, antes de convertirse en estrella fugaz ha tenido una vida azarosa. Tuvo su origen en un cuerpo del tamaño de una enorme montaña de unos 26 kilómetros de ancho que los seres humanos han denominado con los nombres de sus descubridores Swift-Tuttle. Hoy contamos la historia.
La madrugada del 12 al 13 de agosto será ideal para disfrutar de un espectáculo astronómico excitante: la lluvia de estrellas fugaces de las Perseidas. Una estrella fugaz es una mota de polvo de tamaño de un grano de arena que penetra en la atmósfera terrestre a velocidades increíbles, si se trata de una Perseida, se internará a 60 km/s. Esa mota de polvo, antes de convertirse en estrella fugaz ha tenido una vida azarosa. Tuvo su origen en un cuerpo del tamaño de una enorme montaña de unos 26 kilómetros de ancho que los seres humanos han denominado con los nombres de sus descubridores Swift-Tuttle. Hoy contamos la historia.
Hace unos días un amigo me preguntó: ¿Qué pesa más un kilo de madera o un kilo de hierro? Yo respondí convencido que pesan lo mismo, pero él me respondió que no ¿Es verdad eso? Ésta es la pregunta típica que se utiliza para cazar a los incautos que responden sin pensar “un kilo de hierro, porque le hierro pesa más” y a raíz de la respuesta se produce la carcajada general porque, al fin y al cabo, un kilogramo es un kilogramo independientemente de lo que estemos pesando. Aunque… bien pensado… tal vez la respuesta no sea ninguna de las dos. Os invito a escucharlo en este capítulo de la Ciencia Nuestra de Cada Día.
Adelgazar o ganar peso, tanto para la Tierra como para nosotros, es el resultado del balance entre lo que comemos y lo que expulsamos en un periodo de tiempo dado. Hoy damos un repaso al menú que va proporcionando materia a nuestro planeta, un menú cuyo plato principal es una ensalada de meteoritos, polvo cósmico y partículas. A ese primer plato hay que añadir lo que gana debido al calentamiento global y, de postre, discutimos el efecto que tiene el aumento de la población de las criaturas que vivimos en él. En un próximo programa de la Ciencia Nuestra de Cada Día analizaremos lo que la Tierra “excreta” para determinar si nuestro planeta está engordando o adelgazando.
El mecanismo regulador de la temperatura corporal funciona de forma distinta en hombres y mujeres, como resultado, por término medio, ellas tienen en verano la piel más caliente que los hombres. Contamos por qué.
Carlos Rius, un estudiante de Ingeniería en la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid, nos ha enviado la siguiente pregunta: “¿Por qué algunas personas estamos más calientes y otras más frías? Esta pregunta me sobrevino este invierno cuando, haciendo frío en la calle y estando con una amiga en el cine, después de un rato prudencialmente largo, observé que mientras que yo había entrado totalmente en calor, ¡ella tenía todavía las manos heladas! ¿A qué es esto debido?“
Dos fenómenos llaman nuestra atención cuando la Luna Llena se eleva sobre el horizonte: su tamaño aparente y, en ocasiones, su forma ovalada. Hoy demostramos con imágenes que nuestro cerebro nos engaña. El disco de la Luna Llena es más pequeño en el momento de salir que cuando se sitúa en lo más alto del cielo. El efecto ovalado es real y le damos una explicación.
Nuestro satélite natural describe una elipse en su movimiento alrededor de la Tierra, unas veces la acerca hasta los 363.300 kilómetros y otras la aleja de ella hasta los 405.000 km. Es una diferencia considerable y, por ello, el tamaño aparente de la Luna en el firmamento varía. Como la distancia a nosotros varía, también lo hace su velocidad. La Luna se mueve a 3.470 km/h cuando está más lejos de la Tierra y los 3.873,6 kilómetros por hora en su punto más cercano. Por hacer una comparación, si organizáramos una carrera de velocidad entre la Luna y una bala disparada por una pistola de calibre 22, ganaría la Luna, es tres veces más rápida que la bala.
Si un árbol nos muestra en sus anillos el crecimiento año a año, es lógico pensar que, una vez cortado, sólo podemos contar los años que han pasado entre el momento de su nacimiento – el anillo más interior – y el de su muerte – el anillo más exterior ¿Cómo podemos ir más atrás en el tiempo? Ése es el cometido de un método de datación cronológica denominado Dendrocronología.
Aliñar bien una ensalada es un arte, pero tiene un precio: hay que consumirla rápidamente porque el aliño potencia el deterioro de las verduras, especialmente de la lechuga. Los ingredientes más usuales utilizados para aliñar una ensalada mediterránea son el aceite, el vinagre y la sal. Los tres ingredientes influyen en la rápida degradación de las verduras, pero si hay que echarle las culpas a alguno en particular, la sal se lleva más papeletas que nadie.
Hay varios factores que juegan un papel importante a la hora de valorar los efectos de una descarga eléctrica en el cuerpo humano: la cantidad de corriente que pasa por el cuerpo (se mide en amperios), el camino que sigue la corriente, el tiempo que dura la descarga, el voltaje, la presencia de humedad en el ambiente y el estado de salud de la persona afectada.