Colectivo interdisciplinario de mujeres y hombres de diversidad cultural, con experiencia en los temas de salud sexual y reproductiva, género, migración y educación intercultural
En 1987, derivado del V Encuentro Internacional de Mujer y Salud celebrado en San José, Costa Rica, un grupo de mujeres activistas propuso la institucionalización del 28 de mayo como “Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres”, para reflexionar sobre las múltiples causas de enfermedad y muerte que afectan la salud y vida de las niñas y las mujeres en el mundo entero. A partir de entonces, numerosas organizaciones de mujeres de Latinoamérica y el Caribe, han realizado diversas actividades para evidenciar los problemas de salud sexual y reproductiva, así como las dificultades de acceso a la información, atención y servicios de calidad en salud para este sector de la población. Las acciones para el cuidado de la salud de las mujeres incluyen el uso adecuado de métodos anticonceptivos, la prevención de la mortalidad materna, la detección y tratamiento oportuno de cáncer de mama y cérvico-uterino, la prevención y atención de embarazos de las adolescentes, así como, los daños provocados a su salud vinculados a la violencia doméstica y de género.
La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica que implica la alteración o lesión de los genitales femeninos por motivos no médicos y que internacionalmente es reconocida como una violación grave de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas. Puede causar complicaciones de salud a corto y largo plazo, incluido dolor crónico, infecciones, sangrados, mayor riesgo de transmisión del VIH, ansiedad y depresión, complicaciones durante el parto, infecundidad y, en el peor de los casos, la muerte. A pesar de que esta práctica se concentra en cerca de 30 países de África y de Oriente Medio y Asia meridional, así como algunos países asiáticos (India, Indonesia, Iraq y Paquistán) y algunas pequeñas comunidades de Latinoamérica, es un problema universal. Asimismo, persiste en las poblaciones emigrantes que viven en Europa Occidental, en Norte América, Australia y Nueva Zelanda.