Cottonwood es una iglesia cristiana sin denominación ubicada en el condado de Orange, California. Somos una iglesia para todas las generaciones, comprometidos a nuestra misión de Trayendo a un Jesús vivo a un mundo en agonía.

En este mensaje, Pastor William nos guía a través de Marcos 11, donde Jesús entra públicamente a Jerusalén como Rey. Pero no llega con poder militar ni conquista humana, sino con humildad, cumpliendo la promesa de Dios. A través de la entrada triunfal, la higuera sin fruto y la purificación del templo, Jesús revela tres verdades poderosas: el Rey llega con humildad, confronta una religión llena de apariencia, pero sin fruto, y llama a una fe verdadera que confía en Dios y practica el perdón. Te invitamos a ver este mensaje completo y permite que la Palabra de Dios examine y transforme tu corazón.

En este mensaje, Pastor William nos guía a través de Marcos 10, donde Jesús confronta áreas profundas de nuestra vida: nuestras relaciones, nuestro orgullo, nuestros bienes materiales y nuestra comprensión de la salvación.Jesús revela que el Reino de Dios no se ajusta a la lógica humana. El Reino restaura el diseño de Dios, se recibe con humildad como un niño y requiere un corazón completamente rendido a Cristo.A través de encuentros poderosos, desde los niños que reciben el Reino hasta el joven que no pudo soltar aquello en lo que confiaba, Jesús nos muestra que la salvación no se gana por méritos o esfuerzos humanos, sino que se recibe como un regalo de la gracia de Dios.La pregunta es personal:¿Estamos listos para soltar aquello que Jesús nos pide entregar? A veces pueden ser bienes materiales, pero muchas veces son cosas más profundas como el orgullo, la falta de perdón o resentimientos que guardamos en el corazón.Te invitamos a ver este mensaje completo y permitir que la Palabra de Dios examine, transforme y renueve tu vida.

En este mensaje, Pastor William nos lleva a Marcos 9 y nos muestra el contraste entre la gloria del monte y el camino de la cruz.Antes de enfrentar el sufrimiento, tres discípulos vieron la gloria de Jesús y escucharon la voz del Padre: “A Él oíd.” Pero la experiencia en el monte no era el destino final; había que descender al valle, crecer en fe y caminar hacia la cruz.Este capítulo nos recuerda que la verdadera grandeza en el Reino se encuentra en la humildad, la dependencia de Dios y el servicio.La gloria revela quién es Jesús y la cruz revela cuánto nos ama.Te invitamos a ver este mensaje completo y permitir que la Palabra de Dios fortalezca tu fe y renueve tu compromiso con Cristo.

En este mensaje, Pastor William nos lleva a Marcos 8 y nos muestra que es posible ver lo que Dios hace y aun así no comprender lo que realmente significa.Jesús confronta la dureza de corazón, enseña que la visión espiritual es progresiva y plantea la pregunta más importante: “¿Quién dicen ustedes que soy yo?”Seguir a Jesús no es solo creer en Él, sino negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y rendirle el control total de nuestra vida.La pregunta es clara: ¿Es Jesús solo una creencia más… o es verdaderamente el Señor que gobierna nuestra vida?Te invitamos a ver este mensaje completo y permitir que la Palabra de Dios confronte, aclare y transforme tu corazón.

En su mensaje “¿CÓMO OBRA EL REINO DE DIOS?”, el Pastor William comparte cómo Jesús, en Marcos 4, nos enseña que el Reino de Dios comienza en el corazón, se manifiesta en una vida transformada y crece por el poder de Dios, aun cuando no siempre lo vemos de inmediato.A través de parábolas sencillas pero profundas, este mensaje nos invita a examinar nuestro corazón, a vivir una fe visible y a confiar en que Dios da el crecimiento en Su tiempo.Escucha con atención… y permite que Dios obre en tu vida.

El Evangelio de Marcos nos presenta a Jesús en acción, pero no solo haciendo milagros, sino formando personas. En Marcos 1, Jesús llama a hombres comunes. En Marcos 2, Jesús confronta corazones y religiosidad. Pero en Marcos 3, Jesús da un paso decisivo: ya no solo llama, ahora forma discípulos. Marcos 3:14–15 “14 Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, 15 y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: Antes de hacer, los llamo a estar con Él, a permanecer en Él.Antes de enviarlos, los llamo para formarlos.Antes de darles autoridad, los llamo a tener una relación con Él.

En Marcos 2, Jesús no solo actúa con autoridad… la reclama. Perdona pecados, llama a los rechazados y se declara Señor aun del día de reposo.En este mensaje, el Pastor William nos guía a descubrir quién es realmente Jesús y por qué Su autoridad transforma nuestro pasado, nuestra identidad y nuestro descanso.Si te has preguntado quién es Jesús y qué autoridad tiene sobre tu vida, este mensaje es para ti.

En este mensaje, Pastor William nos guía a través de Marcos capítulo 1 y nos recuerda que el Evangelio no solo se escucha… requiere una respuesta.Jesús sigue diciendo hoy: “Sígueme.” La pregunta es: ¿cómo responderás?Acompáñanos y permite que Dios hable a tu corazón.

El “ayuno que Dios escogió” no es uno externo o ritual… es uno que produce un corazón que actúa con la justicia, la misericordia y el amor de Dios. Dios está diciendo:“El ayuno que Yo quiero es uno que te transforme para que puedas amar, liberar, servir y hacer el bien como Yo lo haría.” Porque la verdad es esta:En nuestra fuerza humana no podemos romper yugos, levantar cargas, sanar, liberar a los oprimidos, ni amar sacrificialmente.Pero el ayuno nos alinea con el corazón de Dios, y desde ese lugar:• vemos a las personas de manera diferente,• respondemos de manera diferente. Amando como Dios ama.• y actuamos con el poder de Dios, no con el nuestro. El ayuno no solo nos quita algo; nos da algo de Dios: Su corazón, Su fuerza y Su sensibilidad espiritual.

La esperanza se debilita cuando enfrentamos luchas constantes, malas noticias y momentos que desgastan el alma. Pero Apocalipsis 22 nos recuerda una verdad que renueva el corazón: Jesús viene pronto.En este mensaje, el Pastor William nos comparte tres regalos del cielo —Su Palabra, Su promesa y Su gracia— para fortalecer nuestra fe mientras esperamos Su regreso.