FILOSOFIA CUMEN – Cinco pilares para fluir con la vida A través de este podcast, te presentamos una serie de herramientas pensadas en tu búsqueda personal, en el logro de tus sueños y en el cumplimiento de tus objetivos, a fin de que vivas feliz y en coherencia, alineado con quien realmente eres. Esta filosofía recoge los cinco pilares que necesitamos integrar para lograr la alineación que buscamos y fluir con la vida. Los cinco pilares son: COHERENCIA UNIDAD MERECIMIENTO ESPIRITUALIDAD NEGOCIABLES Para mayor información: Instagram: @marthauribeconsultoria E-mail: martha.uribe@muconsultoria.com.co WhatsApp: (57) 320.343.0503

Tendemos a valorar la certeza por encima de los beneficios potenciales.

Los logros sin mérito ni esfuerzo no facilitan la vida, todo lo contrario, hacen los procesos de la vida más difíciles.

Mirar objetivamente que, si queremos repetir y que definitivamente no, sobre las dinámicas familiares.

Cuidarnos poniendo límites sanos, es honrar conscientemente nuestro valor.

EL AMOR ES UN SENTIMIENTO INFINITO QUE NO SE DIVIDE, SINO QUE SE MULTIPLICA.

Aunque se manifiestan de formas opuestas, comparten su origen en que algo muy valioso ha sido vulnerado.

Poner límites, no trasgredir nuestro bienestar propio ni dignidad.

El autocastigo nos hace daño, transgrede nuestro valor y bloquea la evolución. Asumir con dignidad las consecuencias de nuestros errores nos devuelve el poder y nos ayuda a corregir el rumbo.

Vivir es como armar un rompecabezas donde cada pieza tiene una ubicación precisa y no existiría sin la otra.

Como alguien te trata nunca es espejo de tu valor, es simplemente un reflejo de su carácter.

Mi primer deber conmigo, es respetarme y poner límites para no negociar lo que es valioso para mí.

Asumir el éxito con humildad y el fracaso con dignidad.

Es muy distinto gastar nuestra energía, que invertirla. Cuando invierto mi energía vivo desde una coherencia interna.

La vida es un viaje que nos presenta diferentes caminos y recorridos para los que necesitamos adaptarnos.

Querer es opcional, mientras que necesitar tiene que ver con que es esencial e imprescindible.

La espiritualidad es reconocer nuestra fuerza interna para darle un significado más profundo a lo que somos y hacemos.

Vivir en la energía del miedo fracciona nuestra voluntad y nos debilita.

La energía del amor nos guía en un viaje espiritual que todo lo puede.

Mirar hacia adentro y reconocer nuestra luz y sombra, es lo que nos permite despertar y hacernos cargo desde el amor propio.

Cuando actuamos desde la FE y la GRACIA dejamos de esperar que las cosas pasen para permitir que sucedan.

Cuando no tenemos la capacidad de responder de manera equilibrada, es porque estamos desde la energía del miedo.

La alineación entre deseo, capacidad, actitud y energía nos ayuda a vivir en coherencia.

Convertimos nuestros talentos en dones, cuando los ponemos al servicio de otros, para vivir con sentido y trascender.

La vida es muy corta para no vivirla en paz y tranqulidad, por eso debemos aprender a decir NO a situaciones que nos RESTAN.

Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior.

Son las decisiones tomadas a conciencia y no en busca de un alivio inmediato que sacrifique un bienestar a fututo.

Es más fácil excusarse señalando a otros que asumiendo nuestra responsabilidad.

Soltar es una fortaleza cuando aceptamos que algo está fuera de nuestro alcance.

El fracaso no es una derrota sino una lección. Es un paso para el crecimiento.

Inconscientemente estamos presos de las emociones que no nos dejan avanzar.

Es importante diferenciar hasta cuando debemos o no mantenernos informados, con el fin de vivir en balance.

Cuando no somos capaces de disfrutar, no importa cuánto tengamos, nunca va a ser suficiente.

Ayudar a otros no es evitarles que se tengan que hacer cargo.

No existe la familia perfecta, pero si la perfecta para lo que cada uno vino a aprender.

La espiritualidad nos sostiene y permite que enfrentemos mejor los desafíos de la vida.

Literalmente el mundo funciona al revés de como nuestra mente racional cree.

El sufrimiento es parte natural de la vida y no se puede evitar. Sentirlo es la forma en que debe ser procesado.

Muchas veces nos hacemos zancadilla con excusas para no hacernos cargo de lo que nos corresponde.

No debemos evitar el aprendizaje de otros, podemos acompañarlos durante su proceso.

Los juicios que hacemos sobre otros, provienen de nuestros marcos mentales.

Queremos un cambio, pero no estamos dispuestos a cambiar.

Cuando la virtud se usa en exceso se convierte en vicio.