Este es un espacio que hemos creado para profundizar sobre los principios de vida que nos da Jesús, y descubrir el gran poder que tiene en nosotros la Biblia cuando la usamos en nuestro día a día. Conectémonos con Dios y escuchemos su voz a medida que leemos, meditemos y practiquemos la Palabra, para que juntos podamos ser RESTAURADOS.

Dichosos nuestros ojos que ven y nuestros oídos que oyen las verdades de Dios. (Mateo 13:16-17)

Cuando sientas que la pelea en tu mente está difícil, recuerda que la respuesta está en Jesús. (Romanos 7:21-25)

Aprende el significado de la palabra para que cada día te parezcas más a Jesús. (Mateo 9:10-13)

Que nuestra prioridad sea vivir con el temor del Señor. (Proverbios 16:6)

La presencia de Dios está permanentemente contigo. (Salmos 139:1-6)

La palabra de Dios es purificada y ha demostrado ser verdadera, que Sus palabras sean tu escudo y tu refugio. (Proverbios 30:5)

Busca la PazBusca la paz en tus relaciones, conviértete en un pacificador para que seas llamado hijo de Dios. (Mateo 5:9/Romanos 12:18)¡Restaura tu vida! Somos una comunidad restaurada y restauradoraSuscríbete para recibir nuestro último mensaje: https://bit.ly/2Zm3MtEVisítanos en: https://www.restauratuvida.com/Facebook: https://bit.ly/2CtHtJyEscucha nuestro podcast: https://spoti.fi/2ZmfgNLSomos la Iglesia Integral de Restauración, y esta es nuestra celebración a Jesús. Estamos ubicados en el norte de Bogotá en la carrera 16 # 136-76, barrio Cedritos. Si nos visitas por primera vez, queremos conocerte y que nos puedas conocer más.

No dejes de orar, la respuesta ha sido liberada y viene en camino. (Daniel 10:12-14) ¡Restaura tu vida! Somos una comunidad restaurada y restauradoraSuscríbete para recibir nuestro último mensaje: https://bit.ly/2Zm3MtEVisítanos en: https://www.restauratuvida.com/Facebook: https://bit.ly/2CtHtJyEscucha nuestro podcast: https://spoti.fi/2ZmfgNLSomos la Iglesia Integral de Restauración, y esta es nuestra celebración a Jesús. Estamos ubicados en el norte de Bogotá en la carrera 16 # 136-76, barrio Cedritos. Si nos visitas por primera vez, queremos conocerte y que nos puedas conocer más.

No te dejes controlar por tus emociones, quita de tu vida todo lo que no refleje el carácter de Jesús. (Efesios 4:31-32)

Espera con paciencia, pronto Jesús regresará por ti. (Santiago 5:7-8)

No seamos de los que vuelven atrás, sino de los que permanecen en la fe. (Hebreos 10:39)

Pon tu esperanza sólo en Dios, Él es tu ayuda. (Salmos 146:3-5)

Mantente en máxima alerta pues Jesús viene pronto. (Mateo 13:32-33)

Cuando falles, cuando te equivoques, vuelve a Jesús, Él te está esperando. (Lucas 22:31-32)

No te aceleres, corre con aguante la carrera que tienes por delante. (Hebreos 12:1)

Cada vez que lo requieras usa la línea de emergencia con Dios, ora y ciertamente Él te responderá. (Salmos 138:3/Lucas 22:41-43)

Muestra paciencia en medio del sufrimiento, confía en Dios. (Romanos 12:12/1 Pedro 4:12-13)

Cuando tenemos un verdadero encuentro con Jesús, cuando entendemos quién es, podemos dejarlo todo para seguirlo. (Lucas 5:1-11)

Que el anhelo esperanzador de ver algún día Dios con tus propios ojos te sostenga siempre. (Job 19:25-27)

Cuando te sientas cansado o desanimado fija tu mirada en Jesús, si Él logró soportar sus pruebas tú también puedes hacerlo. (Hebreos 12:2-3)

Cuando venga la oposición. acuérdate quién es tu Dios y sigue adelante. ( Nehemías 4:7-15)

La oración es aquel momento indispensable donde dejamos que Dios nos examine para conocer aquello que hay en nuestra mente y corazón. (Salmos 139:23-24)

Haz que tu palabra valga, que tu sí sea sí y tú no sea no. ( Mateo 5:33-37)

Aunque andes por valles tenebrosos, no temas, Dios está a tu lado. (Salmos 23:4)

Que la Palabra de Dios no sea una visita, que sea un habitante permanente en nosotros. (Colosenses 3:16)

No huyas de la oscuridad, mejor acercate a la luz. (Juan 8:12)

Sigamos atentos los pasos de Jesús, no perdamos su rastro. (Colosenses 2:6-7)

Seamos buenos imitadores de nuestro Padre celestial. (Efesios 5:1-2)

Aprovechemos el tiempo pues Dios cumplirá sus palabras sin retraso. ( Ezequiel 12:26-28)

Saquemos el mayor provecho a los maravillosos regalos que Dios nos ha dado (Efesios 4:7/1 Pedro 4:10)

Busca al Espíritu Santo para que puedas oír la voz de Dios. (Ezequiel 2:1-2)

No le debas nada a nadie, que tu única deuda pendiente sea la de amar a tu prójimo. (Romanos 13:7-8)

Aprovechemos cada oportunidad que tenemos para hacer el bien a todos. (Gálatas 6:10)

Cuando la soledad llegue a invadirnos y a hacernos sentir abandonados, recordemos que Dios está con nosotros, por lo que jamás estaremos solos. (Juan 16:32)

No desechemos este maravilloso regalo que Dios nos ha dado, llamado gracia. (Gálatas 2:20-21)

Jesús nos ha dado una gran seguridad, la de estar con nosotros siempre, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:18-20)

Dios te ama de forma incondicional, pero espera que Su amor te transforme. (Romanos 5:8)

No olvides esta invitación de Jesús, ven a él y encontrarás descanso para tu alma. (Mateo 11:28-30)

Como un gran cirujano Jesús ha extirpado el pecado de nuestra vida, ahora es nuestra responsabilidad cuidarnos. (1 Corintios 15:56-58)

La clave para tener un corazón contento es tener una relación cercana con Dios.(Salmos 16:7-9)

Cuando estábamos perdidos nuestros pastor nos ha encontrado y ahora hemos vuelto a Él. (1 Pedro 2:24-25)

En las turbulencias de la vida busca la paz en Jesús, anímate pues Él ha vencido. (Juan 16:33)

Alégrate y no temas, pues Dios habita en medio de ti. (Sofonías 3:17)

Solo la Palabra y el Espíritu de Dios pueden producir vida en nosotros. (Ezequiel 37:1-13)

Demostremos con nuestra reacción que hemos creído en lo que Jesús ha hecho por nosotros. (Mateo 28:1-16)

Jesús entregó su vida no para que nos quedáramos observando el pasado, sino para que podamos vivir con plenitud. (Mateo 27:57-61)

Jesús lo entregó absolutamente todo por nosotros, entregó su espíritu para que nosotros tuviéramos vida. (Mateo 27:50-53)

Celebremos pues con Jesús la muerte ha pasado de largo. (Mateo 26:26-29)

No existe ni existirá nada tan valioso como lo que ha hecho Jesús por nosotros. (Mateo 26:14-16)