Este es un espacio que hemos creado para profundizar sobre los principios de vida que nos da Jesús, y descubrir el gran poder que tiene en nosotros la Biblia cuando la usamos en nuestro día a día. Conectémonos con Dios y escuchemos su voz a medida que leemos, meditemos y practiquemos la Palabra, para que juntos podamos ser RESTAURADOS.

Tu caída no determina tu futuro; lo que realmente lo define es que Dios sigue levantando a quienes ponen su esperanza en Él. (Miqueas 7:7-8)

No importa dónde estés ni lo que estés viviendo, Dios nunca deja de estar contigo. (Salmos 139:7)

Cuando aprendes a escuchar a Dios, nunca caminas solo ni sin dirección. (Isaías 30:20-21)

Dios tiene un propósito tanto en los días de alegría como en los días de dificultad. (Eclesiastés 7:14)

La estabilidad espiritual no depende de las circunstancias que enfrentas, sino del lugar donde has echado tus raíces. (Jeremías 17:7-8)

Cuando estés atravesando una temporada de oscuridad, confía en el nombre de Jehová y apóyate en tu Dios.. (Isaías 50:10)

Cuando parezca que Dios llega tarde, que podamos decir: «Aun ahora, tú nos puedes dar lo que te pidamos». (Juan 11:21-23)

La preocupaciones y placeres de la vida se pueden convertir en espinos peligrosos.(Lucas 8:14)

Busca primero agradar a Dios y serás libre de buscar la aprobación de los demás. (Gálatas 1:10)

La fe no siempre conoce todos los detalles del camino, pero confía plenamente en Aquel que guía el camino. (Hebreos 11:8)

Los no de Dios también nos dirigen hacia Su propósito. (Hechos 16:6-7)

Tu vida exterior puede impresionar a las personas, pero tu corazón siempre revela quién eres realmente. (Proverbios 27:19)

En un mundo lleno de voces, nuestra seguridad está en aprender a seguir la voz de Jesús.(Juan 10:1-5)

Las grandes cosechas no ocurren por casualidad; son el resultado de buenas siembras. (Oseas 10:12-13)

Tu dolor no aleja a Dios; muchas veces es precisamente allí donde más experimentamos Su cercanía. (Salmos 34:18)

Dios no deja nada a medias, lo que él empezó lo terminará. (Filipenses 1:6)

Confía en que Dios está trabajando incluso en las etapas que todavía no entiendes. (Eclesiastés 3:11)

Esperar en Dios no es quedarse inmóvil; es vivir con la certeza de que Él cumplirá Su palabra. (Salmos 130:5-6)

La verdadera sabiduría no solo cambia nuestra manera de pensar; transforma nuestra manera de vivir. (Santiago 3:17)

Que la tranquilidad y la confianza en Dios te brinde la fortaleza para enfrentar los problemas (Isaías 30:15)

Lleva tus pensamientos a Dios antes de que ellos comiencen a gobernar tu corazón. (Salmos 94:19)

Lo que sucede en tu corazón siempre termina reflejándose en tu manera de vivir. (Proverbios 15:13)

Dios ha hecho mucho más en tu vida de lo que alcanzas a ver. (Isaías 26:12)

Pon tu esperanza en Dios y aprende a descansar en Él. ( Salmo 131)

Pídele a Dios un corazón tranquilo, libre de envidia. (Proverbios 14:30)

No te quedes en el pasado, Dios quiere hacer cosas nuevas hoy. (Isaías 43:18-19)

No te concentres en lo que hacen los demás, concéntrate en seguir a Jesús. (Juan 21:20-22)

Seamos un buen ejemplo para que otros puedan hacer lo que le agrada a Dios. (2 Reyes 22:2)

No tengas charlas tediosas con Dios, haz de tu oración una conversación agradable. (Mateo 6:7-8)

Que la oración te mantenga fuerte para que no caigas en la tentación. (Mateo 6:13)

Dios nos ha perdonado por lo que estamos en la obligación de perdonar a quienes nos ofenden. (Mateo 6:12)

Dios es nuestro proveedor, sólo Él puede hacer que tengamos el pan de cada día. (Mateo 6:11)

Que tu oración te permita asegurarte de estar haciendo la voluntad de Dios. (Mateo 6:10)

En nuestra oración y en nuestra vida debemos darle prioridad al reino de Dios (Mateo 6:10)

El nombre de Dios es santo, por lo que debemos darle el lugar único y soberano que se merece. (Mateo 9:6)

Jesús nos enseñó que al orar, debemos recordar que oramos a nuestro padre que está en el cielo. (Mateo 6:9)

Seamos coherentes como nuestro Dios es coherente. (Isaías 58:2-7)

Cuando lleguen los problemas y sientas miedo, busca a Dios. (1 reyes 19:2-3)

Que tus ojos sean abiertos para que cada día reconozcas que Dios camina a tu lado.(Lucas 24:15-16)

Tu oración es escuchada por Dios y tiene mucho poder. ( 2 Reyes 20:1-5)

No permitas que nada endurezca tu corazón. (Hebreos 3:12-13)

Dedícate nuevamente a la oración. persevera en ella con agradecimiento. (Colosenses 4:2-4)

No te alegres cuando el malvado muera, alégrate cuando se convierta de su mala conducta y viva. (Ezequiel 33:11)

Recuerda en tus momentos con Dios a quien pueda necesitar de tu oración.(Filemón 1:4/ Santiago 5:16)

Refleja el carácter de Dios en cada conversación, en cada relación y en cada encuentro con las personas que pone en tu camino. (Tito 3:1-2)

Camina con cuidado pues estamos en un mundo donde en ocasiones los tropiezos pueden ser inevitables. (Mateo 18:7)

La verdad que Dios nos ha revelado es un vehículo que nos debe conducir a la devoción. (Tito 1:1-3)

Que tu alma nunca olvide las cosas buenas que Dios ha hecho por ti, para que no deje de alabarle. (Salmos 103:1-2)

Permite que tus límites te recuerden cuánto necesitas depender de Dios. (2 Corintios 1:8-9)

Aunque en ocasiones la Palabra de Dios parezca tardar en cumplirse, hay que esperar pues vendrá sin falta. ( Habacuc 2:2-3)

Confía hoy en que Dios está haciendo más de lo que puedes ver. (Isaías 64:4)