Este es un espacio que hemos creado para profundizar sobre los principios de vida que nos da Jesús, y descubrir el gran poder que tiene en nosotros la Biblia cuando la usamos en nuestro día a día. Conectémonos con Dios y escuchemos su voz a medida que leemos, meditemos y practiquemos la Palabra, para que juntos podamos ser RESTAURADOS.

Las grandes cosechas no ocurren por casualidad; son el resultado de buenas siembras. (Oseas 10:12-13)

Tu dolor no aleja a Dios; muchas veces es precisamente allí donde más experimentamos Su cercanía. (Salmos 34:18)

Dios no deja nada a medias, lo que él empezó lo terminará. (Filipenses 1:6)

Confía en que Dios está trabajando incluso en las etapas que todavía no entiendes. (Eclesiastés 3:11)

Esperar en Dios no es quedarse inmóvil; es vivir con la certeza de que Él cumplirá Su palabra. (Salmos 130:5-6)

La verdadera sabiduría no solo cambia nuestra manera de pensar; transforma nuestra manera de vivir. (Santiago 3:17)

Que la tranquilidad y la confianza en Dios te brinde la fortaleza para enfrentar los problemas (Isaías 30:15)

Lleva tus pensamientos a Dios antes de que ellos comiencen a gobernar tu corazón. (Salmos 94:19)

Lo que sucede en tu corazón siempre termina reflejándose en tu manera de vivir. (Proverbios 15:13)

Dios ha hecho mucho más en tu vida de lo que alcanzas a ver. (Isaías 26:12)

Pon tu esperanza en Dios y aprende a descansar en Él. ( Salmo 131)

Pídele a Dios un corazón tranquilo, libre de envidia. (Proverbios 14:30)

No te quedes en el pasado, Dios quiere hacer cosas nuevas hoy. (Isaías 43:18-19)

No te concentres en lo que hacen los demás, concéntrate en seguir a Jesús. (Juan 21:20-22)

Seamos un buen ejemplo para que otros puedan hacer lo que le agrada a Dios. (2 Reyes 22:2)

No tengas charlas tediosas con Dios, haz de tu oración una conversación agradable. (Mateo 6:7-8)

Que la oración te mantenga fuerte para que no caigas en la tentación. (Mateo 6:13)

Dios nos ha perdonado por lo que estamos en la obligación de perdonar a quienes nos ofenden. (Mateo 6:12)

Dios es nuestro proveedor, sólo Él puede hacer que tengamos el pan de cada día. (Mateo 6:11)

Que tu oración te permita asegurarte de estar haciendo la voluntad de Dios. (Mateo 6:10)

En nuestra oración y en nuestra vida debemos darle prioridad al reino de Dios (Mateo 6:10)

El nombre de Dios es santo, por lo que debemos darle el lugar único y soberano que se merece. (Mateo 9:6)

Jesús nos enseñó que al orar, debemos recordar que oramos a nuestro padre que está en el cielo. (Mateo 6:9)

Seamos coherentes como nuestro Dios es coherente. (Isaías 58:2-7)

Cuando lleguen los problemas y sientas miedo, busca a Dios. (1 reyes 19:2-3)

Que tus ojos sean abiertos para que cada día reconozcas que Dios camina a tu lado.(Lucas 24:15-16)

Tu oración es escuchada por Dios y tiene mucho poder. ( 2 Reyes 20:1-5)

No permitas que nada endurezca tu corazón. (Hebreos 3:12-13)

Dedícate nuevamente a la oración. persevera en ella con agradecimiento. (Colosenses 4:2-4)

No te alegres cuando el malvado muera, alégrate cuando se convierta de su mala conducta y viva. (Ezequiel 33:11)

Recuerda en tus momentos con Dios a quien pueda necesitar de tu oración.(Filemón 1:4/ Santiago 5:16)

Refleja el carácter de Dios en cada conversación, en cada relación y en cada encuentro con las personas que pone en tu camino. (Tito 3:1-2)

Camina con cuidado pues estamos en un mundo donde en ocasiones los tropiezos pueden ser inevitables. (Mateo 18:7)

La verdad que Dios nos ha revelado es un vehículo que nos debe conducir a la devoción. (Tito 1:1-3)

Que tu alma nunca olvide las cosas buenas que Dios ha hecho por ti, para que no deje de alabarle. (Salmos 103:1-2)

Permite que tus límites te recuerden cuánto necesitas depender de Dios. (2 Corintios 1:8-9)

Aunque en ocasiones la Palabra de Dios parezca tardar en cumplirse, hay que esperar pues vendrá sin falta. ( Habacuc 2:2-3)

Confía hoy en que Dios está haciendo más de lo que puedes ver. (Isaías 64:4)

Que todo lo que hagas y digas represente a Jesús. (Colosenses 3:17)

Vivamos con responsabilidad, sembremos lo que queremos cosechar recordando que de Dios nadie se burla. (Gálatas 6:7-10)

Seamos religiosos, pero procuremos practicar la religión que le agrada a Dios. ( 1 Timoteo 5:4/ Santiago 1:27)

Dios ha visto tu potencial, Él te creó para hacer cosas buenas. (Eclesiastés 7:29/Efesios 2:10)

Cuando tu alma esté abatida y angustiada, recuérdale quién es tu esperanza. (Salmos 42:5)

El temor de Dios nos da un sueño tranquilo y nos evita problemas. (Proverbios 19:23)

No dejes de creerle a Dios, espera con paciencia, se valiente y esforzado. (Salmos 27)

Todo en cuanto hay en el cielo y en la tierra le pertenece a Dios. (1 Crónicas 29:10-13)

Construye tu vida dándole prioridad a Dios y verás Su gloria manifestada. (Hageo 1:3-7)

Ten plena seguridad de lo que la palabra te ha enseñado. (Lucas 1:3-4)

Seguir a Jesús no es fácil pero vale la pena, persevera con paciencia para seguir haciendo su voluntad. (Hebreos 10:36-38)

No inviertas tu vida en lo que no sacia, nuestra inversión más segura siempre será Dios. (Isaías 55:2)