Una Mejor Manera de Vivir es un devocional corto presentado por Robert Costa, con el fin de llevarte a la reflexión en medio de un día agitado.

¿Cómo podemos, como iglesia, reflejar que somos discípulos de Jesús?

Podemos descansar en la certeza de que las palabras de Dios son lo suficientemente poderosas como para obrar cosas maravillosas.

Dios Padre perdió a su único Hijo en una batalla entre el bien y el mal. Jesús eligió morir para que tú y yo pudiéramos vivir.

Jesús nos extiende la invitación de compartir las buenas nuevas de salvación con alegría, ¡y es un banquete demasiado delicioso para perdérselo!

La ley de Dios no es nada más que una serie de esas señales destinadas a procurar la seguridad de la raza humana. La eliminación de una de ellas conduce al desastre.

Estar en paz con Dios es un excelente punto de partida para estar en paz los unos con los otros.

Aunque el pecado nos haya limitado, ¡con Jesús podemos terminar la carrera!

Cristo nos ha ofrecido perdón e indulto por nuestros pecados. No solo sería sabio aceptar esta generosa oferta, sino también adoptar esa misma actitud hacia los demás.

Cuando Dios nos llama a realizar una tarea, siempre camina a nuestro lado. No hay razón para temer.

Resulta asombroso comprender que el Dios que conoce cada detalle intrincado de un universo tan inmenso se preocupa por nosotros.

Jesús realizó una obra extraordinaria al dar su vida para tender un puente entre el cielo y la tierra.

Sin importar nuestras debilidades, podemos transformarnos en centinelas y vivir confiados bajo el poder de Dios.

Un gran bien, e incluso la salvación, pueden surgir al entregarnos a Dios en medio de la adversidad.

Nada se comparará con la espectacular venida de Jesús, cuando Él llame a todos los santos para que salgan de sus tumbas.

Los clamores de los oprimidos han sido escuchados por el comandante de un gran ejército.

¿En las manos de quién estás depositando tu destino eterno?

¿Cuán preparado te sientes para el Gran Día del Señor?

Dios tiene el control de todas las circunstancias, por lo que nunca estamos solos en nuestras pruebas.

La Biblia incluye con un mensaje de advertencia para aquellos que alteren las palabras del libro de Dios.

Al contemplar las maravillas de la naturaleza, podemos estar seguros del cuidado que Dios tiene por la humanidad.

Dios tiene un mensaje en las Escrituras que nos ha llegado a través del mar de los siglos, destinado a que nosotros lo leamos.

Recordemos que Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.

Cuando elegimos persistir frente a las adversidades, nosotros también veremos un final hermoso para nuestra historia.

Aquel que diseñó cuidadosamente nuestros oídos siempre ha deseado que su evangelio produzca en nosotros una respuesta de fe.

Incluso cuando todo parece desmoronarse, el sol seguirá saliendo y nuestro Dios seguirá siendo fiel.

Mientras esperamos con ansias la segunda venida de Cristo, podemos compartir la promesa de su retorno con tantas personas como sea posible.

En una época marcada por la discriminación y los prejuicios contra los africanos nativos, el misionero médico británico Sir Albert Cook destacó como un ejemplo excepcional de igualdad y servicio.

Al pertenecer a la gran familia de Dios, tenemos acceso a un propósito y a promesas mucho más altas que cualquier logro humano.

¿Estamos esperando la Segunda Venida de Cristo con diligencia?

Los talentos que Dios nos confía son inestimables; por eso, emplearlos con sabiduría nos trae bendición.

Quien solamente cree en el hombre está colocando su fe en un ser imperfecto, que en cualquier momento lo puede desilusionar y abandonar.

Cuando comprendemos que estamos en el mundo para cumplir un propósito superior, lo demás pasa a tener segunda importancia.

Cuando nos parece que la vida se vuelve insoportable y descorazonadora, necesitamos dar el primer paso del bautismo para ingresar en la familia de Cristo.

Si hemos vivido correctamente, y nuestra vida ha prestado algún servicio útil, ¿no deberíamos sentirnos contentos de tener los años que tenemos?

Añade entusiasmo, fortaleza y juventud a tu vida cultivando los valores espirituales y haciendo de Dios el conductor de tu vida.

Todo es tan inestable y cambiante, dentro y fuera de nosotros, que necesitamos descubrir alguna fuerza que estabilice nuestro espíritu.

La mejor manera de defender la fe cristiana consiste en mostrar los frutos que produce en la conducta.

Hoy, científicos de todas las disciplinas no vacilan en creer en Dios como la Sabiduría Infinita que ha hecho posible la existencia de todo lo que vemos y aun las maravillas que no vemos ni conocemos, diseminadas en las distancias inconmensurables del vasto universo.

No importa de qué transformación saludable hablemos, la que es real y profunda sólo Dios puede producirla.

La fe nos puede ayudar a ver la vida con otros ojos, a comprender a Dios y amar a nuestros semejantes.

Cuando aceptamos el regalo de salvación de Jesús, ¡somos adoptados en Su familia!

Hallar tiempo de comunión con Dios es desafiante en nuestra cultura, marcada por un ritmo frenético y constante.

Las sanas ilusiones son las que nos sostienen, y las que llenan de ricos matices nuestras horas de cada día.

Cuán a menudo, mientras nos sentimos bien y nada nos molesta, tendemos a desperdiciar energías y a bajar el nivel de nuestros esfuerzos.

En nuestro mundo ocurren tantas desgracias y calamidades, que continuamente vivimos con ansias de buenas noticias.

¿Te sientes el único artífice de tus éxitos o sabes reconocer a quienes te han ayudado y sostenido?

Es admirable comprobar cómo Dios resuelve nuestros problemas maravillosamente, con recursos y maneras en los cuales ni habíamos soñado.

A veces nos sentimos tan víctimas de las ofensas ajenas, que nos parece imposible poder perdonar.

Cuando se pierde de vista a Dios, la vida pierde su valor.

El tener una meta por delante, un blanco digno para alcanzar, siempre es un estímulo para luchar y gozar de la vida.