Una Mejor Manera de Vivir es un devocional corto presentado por Robert Costa, con el fin de llevarte a la reflexión en medio de un día agitado.

A veces, por ser demasiado vacilantes en nuestras decisiones, perdemos oportunidades y cosechamos resultados penosos.

Si todas las ventajas materiales no van acompañadas por la seguridad de que somos amados, ¿qué valor tienen para darnos un poco de felicidad?

La templanza y la moderación son cualidades accesibles a toda persona normal.

Nuestra vida espiritual solo puede dar fruto cuando permanecemos conectados a Dios.

Antes de ascender a los cielos, Jesús no sólo dijo que volvería, sino que además mencionó señales anunciadoras de su venida.

Basta con cuatro palabras para reconciliar un matrimonio desunido.

Porque Jesús es plenamente Dios y plenamente humano a la vez, está calificado de manera especial para responder algunas de las preguntas más difíciles de la vida.

Cuando alguien le presta atención a las necesidades de los demás, Dios lo tiene en cuenta.

La historia de Williamina Fleming refleja cómo nuestras vidas pueden parecer insignificantes desde nuestra perspectiva, pero están entrelazadas en el plan perfecto de Dios.

¿Qué poder hay en Jesús, que, el solo recuerdo de su persona todavía puede ayudar tanto al corazón humano?

A nadie se le niega la cumbre si está dispuesto o dispuesta a sudar durante largas jornadas.

El divino Artista suple nuestras deficiencias e imperfecciones, a fin de dar lustre a la obra de nuestras manos.

La envidia distorsiona el corazón y hace que suframos innecesariamente. Quien ama de verdad a Dios y a su prójimo no permitirá que la envidia tenga lugar en su vida.

Así como un grano de frijol fortalece el cuerpo, la fe y la confianza en Dios nutren nuestra vida espiritual. Lo esencial, aunque pequeño, puede sostenernos de maneras que no imaginamos.

Solemos pedirle a Dios migajas de bendiciones, cuando en realidad, Él está planeando darnos muchísimo más.

Si tienes en cuenta que todas las promesas de Dios han demostrado ser veraces, puedes enfrentar tu vida con plena confianza, sabiendo cómo terminará todo.

Hay un “hilo” invisible que nos mantiene unidos al Creador.

Esta conmovedora historia nos recuerda que el amor verdadero siempre está dispuesto a perdonar y recibir de nuevo a quien regresa.

Cuando sentimos que la vida comienza a perder su encanto, es bueno recordar el valor de dar antes que recibir.

La Pascua es un recordatorio de nuestra necesidad de morir al pecado y resucitar cada día a una vida guiada por el Espíritu Santo.

Aunque no podamos ver lo que se aproxima, Dios sí lo sabe, y sabe cómo llevarnos a través de las dificultades.

Es muy reconfortante saber que en cualquier momento del día o de la noche podemos llamar a Jesús y Él siempre nos escuchará.

Aunque los desafíos, las tentaciones, las decepciones y las dificultades son parte de la experiencia de un cristiano, Jesús ha prometido ayudarnos en tiempos de dificultad y capacitarnos para resistir la tentación.

Pídele a Dios un corazón nuevo, y Él no recordará más tus errores.

Dormir bien no es un lujo, es una herramienta que Dios nos dio para vivir sanos, fuertes y claros de mente.

Cuando saboreamos el amor, la bondad y la paciencia de Dios, podemos compartirlo con quienes nos rodean, guiándolos hacia la fuente de toda felicidad.

Cuando te encuentres frente a lo incierto, deposita tu confianza en Jesús.

Te invito a perseverar en tus proyectos: cuida lo que te ha sido confiado, ama a tu prójimo con acciones concretas, y honra a Dios en hechos y palabras.

Si hoy amaneciste sin propósito y sientes que tu vida carece de sentido, te invito a beber del Agua de Vida, aquella que se convierte en un manantial que brota para la eternidad.

Amar al prójimo es una decisión que se manifiesta en acciones: respeto, paciencia, inclusión, defensa, y servicio.

Aunque no siempre logramos dejar atrás todo lo que nos hace daño en uno o dos días, con el paso del tiempo las cargas se van aligerando y aprendemos a confiar más en Dios.

No siempre podemos controlar dónde caen las semillas que sembramos, pero sí podemos cuidar el terreno de nuestro propio corazón, preparando una tierra fértil para que Dios produzca fruto en nuestra vida.

Así como el oso despierta de su largo descanso cuando llega la primavera, un día todos los que descansan en Cristo despertarán para vivir eternamente con Él, sin dolor, sin enfermedad y sin muerte, en la tierra nueva.

¿Estamos dispuestos a permitir que Dios use nuestra historia para bendecir a otros?

Cuando conocemos a Dios personalmente, cuando hemos caminado con Él y aprendido a reconocer su voz, no importa cuánta tecnología, señales o apariencias estén involucradas: nada podrá separarnos de nuestro Salvador.

Jesús mismo nos advirtió contra los engañadores y nos llamó a estar atentos, no a fechas ni a sensacionalismos, sino a su Palabra.

No hay nada que nos pueda separar del amor de Dios; las matemáticas lo demuestran.

Hoy más que nunca necesitamos mantener la mente despierta y prestar atención a lo que vemos y escuchamos.

¿Has experimentado el verdadero reposo que nos ofrece el Creador?

¿Existen hábitos o prácticas que nos alejan de Dios, que dañan nuestro cuerpo o afectan negativamente a quienes nos rodean?

Sembrar la paz en nuestro entorno es una mejor manera de vivir de Toda Palabra que sale de la boca de Dios.

En un mundo caótico que constantemente nos bombardea de información y distracciones, buscar la silenciosa presencia de Dios para encontrar paz es una mejor manera de vivir de Toda Palabra que sale de la boca de Dios.

Como seguidores de Jesucristo, somos llamados a tratar a las niñas, jovencitas y mujeres adultas con respeto, amabilidad y dignidad.

Incluso en los momentos de poda, Dios produce nuevo crecimiento en nuestra vida.

Cuando estamos firmemente arraigados en Jesús, nuestra fe se fortalece y podemos permanecer firmes aun cuando lleguen las pruebas.

Cada día que pasas tiempo con Jesús —en oración y en Su Palabra— Él va moldeando tu carácter a Su imagen.

Cuidar nuestro cuerpo no es vanidad; es gratitud. Es decirle al Señor: “Quiero servirte con energía, con claridad, con vida.”

¿De qué manera el cuidado de tu salud refleja tu adoración a Dios?

A veces pensamos que cuidar el medio ambiente es solo un tema de ciencia o política, pero para el creyente es un asunto de mayordomía.

Los autores bíblicos nos invitan a rechazar todo aquello que levante barreras entre nosotros y los demás, y que nos limite extender el amor de Dios.

La empatía puede construir relaciones más profundas y significativas y fomentar un ambiente de respeto y confianza.