Encuentros con el Señor y su Palabra, a través de los cuales seremos desafinados, exhortados, alentados y encaminados a conocer, amar y buscar la gloria del Dios de la Escritura, la cual vive y permanece para siempre.

Columna y baluarte de la verdad, la iglesia cumple el propósito del Señor en nuestro mundo.

Estudio sobre las 70 semanas de Daniel, mostrando la precisión asombrosa de lo que Dios ha hecho y hará.

Ahora somos nosotros quienes debemos tomar la decisión de caminar en su voluntad y cumplir con su propósito en nuestra vida.

El día de Pentecostés da inicio al calendario profético del fin de los tiempos hacia lo que Dios cumplirá en su voluntad.

Una súplica por persona en medio del castigo del Señor manifiesta cuánta paz podemos encontrar en una comunión correcta con Cristo.

Alejarse de la amistad e influencia del mundo, es de vital importancia cuando deseamos caminar con el Señor cumpliendo su voluntad.

Comprender las diferencias entre Israel y la iglesia, nos llevan a interpretar la Escritura apropiadamente y a caminar en obediencia al Señor que nos ha llamado a formar parte de su cuerpo.

La precisión con la cual es presentado el mensaje de paz y control.dobetano nos conduce a la confianza en Él sin reservas

Los discípulos son constituidos en apóstoles y comisionados por nuestro Señor.

Ser llamados fuera es nuestra identidad como miembros del cuerpo del Señor.

Antes de abrazar la decepción y frustración de abandonar a nuestro cónyuge, debemos ir al modelo bíblico para tener restauración.

El anticristo es presentado, con un poder concedido por tiempo limitado, en contraste con nuestro Señor que vive y reina por siempre.

El Señor muestra que su voluntad es que el mundo sea completamente influenciado y transformador por su Palabra, nos ha concedido el privilegio de trabajar por ello

El Señor establece su reino sobre la creación para comprobar su verdad y autoridad, todos se rendirán ante Él.

Las cuatro bestias emergen, pero nada se sostiene ante el Hijo del Hombre en gloria y majestad.

Jairo y la mujer con flujo de sangre, nos muestran cuan necesario es que nuestra vida sea cambiada al encontrarnos con el Maestro.

El tribunal de Cristo será la oportunidad de comprobar que nada hecho por el Señor habrá sido en vano.

El foso de los leones era el lugar menos indicado para orar, sin embargo, para quienes atesoran la comunión cualquier lugar es una invitación a disfrutar de Dios.

Dios nos llama a caminar en fe y obediencia detrás de Él para liberarnos de nuestro pecado y gozar de su autoridad perfecta.

El Hijo de Dios que es Salvador, también juzgará a todo el mundo con la justicia que nadie puede igualar, pero que tampoco podemos dejar de necesitar.

Él es el Señor y Rey del mundo material e inmaterial, domina sobre todo porque de su mano todo procede, por eso podemos confiar en Él.

Este Rey nos conviene, es bueno, santo y soberano; en Él podemos confiar permanentemente.

El silencio pudiera en ocasiones evitar conflictos, pero no solucionarlos de raíz, por el contrario; este fomenta el pecado y la amargura.

Belsasar por causa de su soberbia es destruido, Dios nunca negociará sus principios, la obediencia es total o no la hay.

Servir y caminar cerca del Señor es una decisión continua que trae paz y tocó al corazón.

El actual ministerio de Cristo como profeta, nos guía a descansar en lo revelado con anterioridad en su palabra.

Nabucodonosor es humillado, a pesar de su teología correcta se manifiesta que su corazón seguía lejos de Dios.

Cambiar los conceptos equivocados que tenemos sobre Dios y su obrar es necesario para andar en la luz de su verdad.

La intercesión de Cristo es nuestra confianza en medio de nuestra experiencia humana al caminar tras el Señor.

El propósito y voluntad de Dios son inquebrantables, siempre permanecerá en medio de todo porque Él es el Señor.

Escuchar y hacer la voluntad de Dios, es el más grande privilegio y responsabilidad que cómo creyentes tenemos

Los motivos por los cuales Cristo fue puesto en la tumba, manifiestan su control y victoria para nuestro bien y su gloria.

Antes, durante y después de la prueba, Dios es digno de ser nuestra permanente fuente de confianza.

La profesión de fe solo puede ser confirmada por medio de la práctica sincera de las obras a las que Dios nos ha llamado.

Cristo no es Señor porque yo lo coloco en ese lugar, es Señor eternamente, y en esa esfera él opera nuestra salvación.

Tener en poco a nuestro cónyuge es el paso sin retorno de aquellos que caminan en la necedad.

La gran estatua es levantada, pero ante esas circunstancias deben manifestarse las convicciones del corazón.

El riesgo de la falsa enseñanza nos lleva a conducirnos en temor y dependencia del Señor.

El poder y autoridad que Cristo tiene legítimamente, nos llevan a ser transformados en su gloria y semejanza.

Los sueños de Nabucodonosor son explicados mostrando que solo el reino de Dios es digno de confianza.

Entrar por la puerta estrecha nos costará la vida entera, pero es mejor así que vivir sin razón ni propósito verdadero.

Sus perfecciones y vida intachable nos son atribuidas por causa de su sacrificio perfecto.

La revelación de la voluntad y el plan de Dios es el mayor acto de gracia divina, con la cual podemos descansar en que desea relacionarse con nosotros.

Acercarnos en plena certeza de que Dios nos escucha y procura nuestro bien, es nuestro mayor desafío.

Entender que su resurrección nos avala por la eternidad, es una paz indescriptible; solo los hijos de Dios podrán disfrutarla.

Una vida de integridad es el mejor distintivo que autentica la verdadera fe que transforma nuestros pasos.

Evaluar las cosas según los principios de la escritura y no nuestra conveniencia es la medida necesaria a llenar de todo creyente.

Lo logrado por Cristo en su muerte, es el acto más grande de gracia, en la cual; todos potencialmente somos beneficiarios.

La necesidad de un dolor al extremo, era el punto necesario y sin retorno que debía cubrirse para nuestra salvación.

Buscar la obtención d cosas y logros no es malo, pero su motivación si puede serlo, es necesario evaluar el corazón a cada momento.

Nuestra confianza en el Rey, es lo que nos mantiene firmes en la promesa cierta y segura de que él cumplirá cada una de sus palabras.