Reflexiones sobre los consejos de Salomón para la vida. Consejos morales y ética para la vida.

Jesús pisó el lagar solo, nadie salió a alentarle y fortalecerle. los discípulos estaban dormidos. Jesús no estaba obligado en salvar al hombre, pero su amor por los seres humanos fue su motivación.

Jesús va a enfrentar una de las batallas espirituales más duras en la historia del universo y donde se definiría el futuro de la humanidad.

Pedro había dejado todo para seguir a Jesús, era fiel, le amaba de todo corazón. Pero no había cambiado del todo, estaba lleno de suficiencia propia y creía tener fuerzas para vencer, pero fue derrotado. El Señor le perdona y restaura.

La cena del Señor nos recuerda que sin el sacrificio de Cristo no habría salvación. Pero además, la cena del Señor es una promesa, Cristo viene pronto para que participemos de la Cena de Victoria.

Cristo establece un nuevo rito que celebra la libertad que Su Sacrificio alcanzó para los seres humanos. La Cena del Señor es la celebración de la victoria en Cristo.

Todo lo que fue la cena del Señor era un llamado al arrepentimiento para Judas cambiara el rumbo de su vida. Pero al salir del lugar, Judas cerró tras si su oportunidad de salvación.

Llega el momento de la celebración más trascendental de todas las veces que han participado de la fiesta e la Pascua. Es el momento en que el Símbolo se encuentra con la Realidad. Jesús es el verdadero cordero de la pascua.

Judas estuvo con Jesús tres años y medio, caminó con El Salvador y fue testigo de las maravillas el Maestro hacía. Pero Judas nunca depuso sus ambiciones y no se dejó moldear por el Espíritu de Dios.

El acto de María de dar el regalo más costoso al Señor es sin símbolo del gran regalo que Dios ha dado por nuestra salvación.

La actitud de los dirigentes religiosos de Israel contra Jesús, demuestra cuán alejados estaban de la voluntad de Dios, habían quedado las apariencias de piedad pero ya no estaban en conexión real con el eterno.

Jesús ilustró que la vida del creyente debe latir al unísono con el corazón del amor del Señor que vino para servir a la humanidad y dar esperanza de salvación.

El Señor nos ha confiado dones y capacidades para ayudar a expandir su reino en la tierra. Y llegará el momento en que tenemos que dar cuenta de lo que hicimos con los dones que nos ha entregado para administrar.

Las doncellas son despertadas ante el anuncio de la venida del rey. Y solo las que tengan el aceite entrarán a las bodas. Nuestra preparación para el cielo es antes de la venida del Rey.

El Señor compara la preparación para la segunda venida de Cristo con diez doncellas que se preparan para escoltar a los novios en la boda. Y nos muestra como ser prudentes y que es lo hacen las insensatas.

El Señor nos muestra dos formas de vida, vivir en la expectativa de su venida trabajando fielmente o vivir como si el Señor no viene y gastar el tiempo en las cosas de esta vida.

Jesús nos muestra la historia de Noé y como los antediluvianos no prestaron atención a las advertencias y el tiempo de destrucción los tomó por sorpresa. No repitamos esa historia.

Jesús muestra cuáles son las señales reales de su venida a las que debemos estar atentos, también nos dice como será su venida, para que no seamos engañados por los falsos cristos y los falsos profetas.

La cumbre del engaño de Satanás, para confundir a las personas e impedir que sigan las indicaciones del Señor, es falsificar la segunda venida de Cristo. El Señor nos advierte de tener cuidado para no ser engañados.

Los cristianos debían estar apercibidos porque la destrucción vendrá y cuando las señales se hagan evidentes debían huir sin mirar atrás. Pero debían orar para que su huida no fuera ni en invierno ni en sábado.

Antes de la destrucción de Jerusalén como ocurrirá también antes del segunda venida de Cristo, habrá tres cosas importantes: Persecución, Apostasía y predicación del Evangelio en todo el mundo.

Cristo mezcló las señales de la caída de Jerusalén con las señales del fin del mundo para que los discípulos pudieran entender con el tiempo lo que esto significaba para ellos y lo que significa para nosotros hoy.

Los discípulos admirados por la belleza del templo no lograron entender la profecía de su destrucción. Así que se acercan a Jesús a preguntarle sobre el reino que establecería el Mesías.

El Señor Jesús sale del templo para nunca más volver. Desde ahora debían entender que la próxima vez que le vean será cuando venga en las nubes del cielo como Rey de reyes y Señor de señores.

Jesús con paciencia pero con firmeza denuncia que una vida de apariencia de piedad no vale nada. Su deseo es que aprendamos a servirle sinceramente y por amor.

El mayor daño que podemos hacer al evangelio es una vida de aparente piedad que oculta una vida de egoísmo y codicia. Dios espera que seamos cristianos honestos.

Dios llama la atención a aquellos que se creen superiores espiritualmente que otros. Les dice que la verdadera grandeza consiste en ser humildes y en servir con amor.

Jesús les plantea una verdad bíblica sobre el origen del Mesías. Esto dejó muy pensativos a los escribas y fariseos que entendieron cuál era el origen de Jesús.

La base de la obediencia es el amor. Amar a Dios y al prójimo es el resultado de darle a Dios el lugar más importante de nuestra vida.

La fe es necesaria para entender que aunque no entendamos todo, Dios es poderoso, es Real y cumple lo que promete. El no poder explicar algo no significa que no es real.

Jesús enseñó que todo cristiano es un buen ciudadano, su conducta debe ser ejemplar, pero también nos enseño que nuestra ciudadanía está en los cielos.

Dios extiende la invitación a todos para que vengan a su reino de gracia. Pero para participar de la fiesta solo hay una condición, el traje especial que ofrece el anfitrión.

Dios le ha dado muchos privilegios a Israel para fueran su pueblo fiel. Pero al rechazar a Jesús ellos le dieron la espalda al Señor y Dios tuvo que llamar a existencia a la iglesia.

Los dos hijos representan a dos tipos de personas. Dos formas de ver la vida cristiana. Solo aquel que es capaz de reconocer su necesidad de perdón y salvación está haciendo la voluntad del Padre.

Los dirigentes religiosos del templo le tendieron una trampa a Jesús cuestionando su autoridad. Pero ellos mismos cayeron en la trampa. Y revelaron su incapacidad de ser guías fieles.

Jesús quería darle una lección gráfica de lo que pasará con un pueblo que solo vive de apariencias pero que hace tiempo dejo de dar frutos de justicia.

El objetivo del templo era enseñar de manera gráfica lo que era el plan de salvación. Pero había cambiado su objetivo y se había convertido en un lugar para lucrarse. Jesús vino a corregir y a llevar a las personas a ver al Cordero de Dios.

Jesús entra a Jerusalén como rey, llamando la atención sobre sí, para que el mundo vea que el vino a dar su vida por nosotros. Él es nuestra única esperanza.

Jesús se dirige de Jericó a Jerusalén y debía pasar por una calle donde dos hombres ciegos clamaban por ayuda. Jesús les sana por amor.

Mientras los discípulos estaban pensando en la gloria de un reino terrenal, Jesús les anuncia que antes de la gloria viene la cruz y que su reino se rige por otros principios basados en el amor y el servicio.

En el reino de Dios la recompensa que Dios da a sus fieles hijos se miden de manera muy diferente a como los hombre recompensamos a los demás. La medida del Señor es diferente a la del hombre.

Jesús ratifica sus grandes promesas a sus hijos fieles. Tales enseñanzas tienen como fundamente el amor.

Jesús enseña que la salvación es la poderosa obra de Dios en el hombre. No tiene nada que ver con castas o posición social.

Un hombre joven y muy respectado que era supremamente rico tiene preguntas importantes sobre la vida eterna. Jesús lo lleva a entender que el centro del evangelio es el amor.

Para Jesús los niños sin importantes, traerlos a él es la mejor decisión que los padres pueden tomar.

Jesús nos enseña que el matrimonio es un gran regalo que Dios le ha dado al hombre y el hombre no debe destruirlo. Dios tiene poder para restaurar la vida matrimonial.

Dios espera que el amor y el perdón que nos ha ofrecido y que hemos experimentado transforme nuestra vida y ese amor y perdón lo extendamos a quienes nos han ofendido.

El más grande regalo que Dios nos ofrece es el perdón y una vez se experimenta debe ser compartido o extendido a otros. Perdonar es una experiencia que viene del amor de Dios.

Para el Señor todas las personas son valiosas e importantes. Ninguna sobra en el reino de Dios.

El Señor lanza una advertencia en no ser piedra de tropiezo para que otros caigan. Somos llamados a ser eslabones de salvación.

Los principios que rigen el reino de los cielos son diferentes a los que motivan y guían a los reinos de este mundo. El espíritu de ensalzamiento no existe sino el espíritu de servicio por amor.

Jesús les mostró a sus discípulos la realidad que les esperaba ante su muerte, pero ellos no querían entender porque contradecía sus expectativas.