Reflexiones sobre los consejos de Salomón para la vida. Consejos morales y ética para la vida.

Jesús quería darle una lección gráfica de lo que pasará con un pueblo que solo vive de apariencias pero que hace tiempo dejo de dar frutos de justicia.

El objetivo del templo era enseñar de manera gráfica lo que era el plan de salvación. Pero había cambiado su objetivo y se había convertido en un lugar para lucrarse. Jesús vino a corregir y a llevar a las personas a ver al Cordero de Dios.

Jesús entra a Jerusalén como rey, llamando la atención sobre sí, para que el mundo vea que el vino a dar su vida por nosotros. Él es nuestra única esperanza.

Jesús se dirige de Jericó a Jerusalén y debía pasar por una calle donde dos hombres ciegos clamaban por ayuda. Jesús les sana por amor.

Mientras los discípulos estaban pensando en la gloria de un reino terrenal, Jesús les anuncia que antes de la gloria viene la cruz y que su reino se rige por otros principios basados en el amor y el servicio.

En el reino de Dios la recompensa que Dios da a sus fieles hijos se miden de manera muy diferente a como los hombre recompensamos a los demás. La medida del Señor es diferente a la del hombre.

Jesús ratifica sus grandes promesas a sus hijos fieles. Tales enseñanzas tienen como fundamente el amor.

Jesús enseña que la salvación es la poderosa obra de Dios en el hombre. No tiene nada que ver con castas o posición social.

Un hombre joven y muy respectado que era supremamente rico tiene preguntas importantes sobre la vida eterna. Jesús lo lleva a entender que el centro del evangelio es el amor.

Para Jesús los niños sin importantes, traerlos a él es la mejor decisión que los padres pueden tomar.

Jesús nos enseña que el matrimonio es un gran regalo que Dios le ha dado al hombre y el hombre no debe destruirlo. Dios tiene poder para restaurar la vida matrimonial.

Dios espera que el amor y el perdón que nos ha ofrecido y que hemos experimentado transforme nuestra vida y ese amor y perdón lo extendamos a quienes nos han ofendido.

El más grande regalo que Dios nos ofrece es el perdón y una vez se experimenta debe ser compartido o extendido a otros. Perdonar es una experiencia que viene del amor de Dios.

Para el Señor todas las personas son valiosas e importantes. Ninguna sobra en el reino de Dios.

El Señor lanza una advertencia en no ser piedra de tropiezo para que otros caigan. Somos llamados a ser eslabones de salvación.

Los principios que rigen el reino de los cielos son diferentes a los que motivan y guían a los reinos de este mundo. El espíritu de ensalzamiento no existe sino el espíritu de servicio por amor.

Jesús les mostró a sus discípulos la realidad que les esperaba ante su muerte, pero ellos no querían entender porque contradecía sus expectativas.

Los discípulos aprendieron que la experiencia de fe es diaria y que la misma se desarrolla cuando se enfoca en Jesús.

Pedro, Jacobo y Juan no entendieron este gran acontecimiento hasta después de la resurrección de Jesús. Allí comprendieron cuán grande fue el amor de Jesús al morir por el ser humano.

Jesús llevó a tres de sus discípulos para que fueran testigos de un momento crucial en la vida del Salvador. Tanto que tuvieron que venir Moisés y Elías a dar ánimo y fortaleza a Jesús.

En este pasaje el Señor les enseña a sus discípulos que el mejor camino es seguir sus pisadas, aunque ello implique perder la vida en este mundo, porque solo así podrán tener la vida eterna.

La confesión de Pedro llevó a Jesús a dar el discurso inaugural de la iglesia. El triunfo de la Iglesia está asegurada y su misión es clara.

Jesús amonesta a sus discípulos a no adoptar una religión basada en las formas y apariencias que solo busca el reconocimiento de los hombres.

Jesús había dado evidencias claras por medio de sus milagros y exhortaciones que era el Mesías, pero no querían creer en Él. No hay peor ciego que el no quiere ver.

Jesús les demostró a los discípulos en hechos concretos que Él no hace acepción de personas. Que es el Salvador de todos los hombres sin importar su nacionalidad.

Jesús es el Salvador de todo el mundo, somos llamados por él para derribar muros y extender puentes de esperanza a todo el mundo.

El choque de dos maneras de ver la religión: Una basada en tradiciones y formas externas de adoración. Otra es la de aquel busca de corazón al Señor. Jesús prefiere esta última forma de adoración.

En medio de la tempestad, Jesús vino en auxilio de sus discípulos que incapaces de sostener la barca clamaron por ayuda. Dios está atento al clamor sincero de sus hijos.

Jesús suple las necesidades de las personas que le siguieron, porque tuvo compasión de ellas, porque eran como ovejas sin pastor.

Cuando las promesas que hacemos nos llevan por el camino equivocado, no estamos obligados a cumplirlas. Dios nos ayuda a enderezar nuestras sendas.

Cuando la incredulidad cierra el corazón y no deja que el Señor haga su obra, se pierden las grandes bendiciones que Dios quería otorgar.

La Palabra de Dios es una fuente inagotable de vida que se debe compartir para comprenderla mejor.

El evangelio de la salvación se extiende a todos buenos y malos. Solo si dejamos que el Espíritu moldee nuestra vida, se verán los resultados de su obra.

Dos tipos de personas: El que no busca y encuentra y el que anda buscando hasta que encuentra el gran tesoro de la Salvación. Pero ambos deben renunciar a todo para adquirir lo más valioso.

El evangelio puede tener un comienzo sencillo pero crece en el corazón y en la comunidad. La obra de transformación ocurre de adentro hacia fuera, el Espíritu Santo penetra en la vida y transforma.

Existen en la iglesia personas que representan al trigo y otras que son como la cizaña, no por eso deja de ser efectiva la obra de la Iglesia. Solo Dios tiene el poder de mirar más allá y ver si somos trigo o cizaña.

El plan de salvación con su mensaje de paz, esperanza y poder es el mismo que se ofrece a todos. Pero la efectividad del evangelio depende de nuestra respuesta.

Jesús vino a sembrar la semilla de la verdad en el corazón de los hombres. Pero muchos están endurecidos como el terreno en el camino. La verdad no penetra en el corazón, la semilla se pierde para ellos.

Cristo usó el mejor método para llegar al corazón de las personas, les hablo del reino de Dios en Parábolas, y esto lograba que sus enseñanzas fueran fácilmente recordadas.

El Señor no fue comprendido por su familia quienes trataron de persuadirlo para dejar de hacer su obra. Pero el amor de Jesús fue tan grande que hasta ellos se convierten en sus discípulos.

El Señor debe ser el rey que habite nuestro corazón para detener la arremetida del enemigo de las almas. No existen términos medios en esta guerra espiritual.

La ciudad Nínive y la Reina de Saba se van a levantar en contra de los hombre que escucharon y vieron los milagros de Jesús y no quieren creer en él.

El pecado imperdonable consiste en no dejarnos convencer de pecado, es no arrepentirnos de nuestras falta, es no pedir perdón. Es necesario dejar que el Espíritu guíe nuestra vida.

Jesús es el Siervo Escogido para derrotar a Satanás y traer vida y esperanza a la humanidad.

Jesús quien es el creador del sábado, enseña que en el sábado se debe hacer el bien.

Uno de los peligros que debemos evitar es que las tradiciones se vuelvan tan rigurosas que se nos olvide que las personas son más importantes que las cosas.

Jesús a revelado el amor del Padre y hace un llamado a venir a Él para hallar descanso, encontrar paz y tomar el yugo del servicio. Es la esencia del cristianismo.

Cada uno será juzgado por la luz que tuvo a su disposición. La indiferencia al mensaje de salvación puede llevar a muchos por el camino de la perdición.

Cuando la gente no quiere oír, por más evidencias que se de pues no oyen. Es hora de dejar las excusas y venir a Jesús para encontrar gracia y salvación.

La vida y obra de Juan nos habla de un hombre íntegro que cumplió fielmente su tarea.

A veces el milagro más grande que Dios puede hacer por un hombre fiel, no es librarlo de la cárcel sino acompañarle para fortalecer su fe.