Prédicas, enseñanzas, y audios de la iglesia Casa Evidencias.

En este episodio de **Cafecito Entre Domingos** entramos de lleno a algo que muchos nos hemos preguntado: *¿cómo se lee bien la Biblia?* Porque no se trata solo de abrirla y leer — hay maneras de acercarse a las Escrituras que cambian todo. En esta conversación compartimos algunos paradigmas clave que nos ayudan a leer la Biblia de la forma correcta: entenderla mejor, conectar con ella de manera más profunda y descubrir lo que realmente nos quiere decir. Si alguna vez has sentido que la Biblia es confusa, aburrida o difícil de entender, este episodio es para ti.

Lo que creemos acerca de la Biblia tiene implicaciones de suma importancia porque determina la forma en que interactuamos con el texto. Muchas personas ven la Biblia como un libro de reglas, un manual de auto-ayuda, o una colección de historias desconectadas. Pero la verdad es mucho más hermosa: **la Biblia es una historia unificada que nos guía a Jesús.** Desde Génesis hasta Apocalipsis, cada página apunta hacia Él. Cada promesa, cada profecía, cada historia—todo cobra sentido cuando vemos a Jesús en el centro.

En este primer episodio de esta nueva temporada de cafecito entre domingos hablamos sobre las maneras más comunes pero incorrectas en las que vemos las escrituras.

Esta enseñanza aborda el peligro de la ignorancia bíblica y la inestabilidad espiritual, usando la historia de Nicodemo en Juan 3 como modelo de cómo superar la ignorancia. El mensaje central: antes de conocer lo falso, debemos conocer lo verdadero. Una correcta teología genera un correcto estilo de vida y nos equipa para responder a las preguntas de quienes nos rodean.

Esta enseñanza explora cómo el orgullo y la dureza del corazón pueden distorsionar nuestra comprensión de las Escrituras, similar a lo que sucedió en la Torre de Babel cuando la soberbia trajo confusión. El mensaje central es que solo un encuentro real con las Escrituras y un corazón contrito nos revelará el verdadero estado de nuestro corazón.

El evangelio va en contra de lo que el mundo enseña y esto crea conflicto. No ataca a las personas, sino a las formas incorrectas de vivir. Por eso, el Reino de Dios requiere valentía y esfuerzo, y nos invita a luchar por él con determinación.

La voluntad de Dios es que todos se salven y nadie se pierda.

Jesús es quien nos da la luz y la alegría verdadera. Él es quien nos provee la alegría que no depende de las circunstancias. Jesús vino a iluminar al mundo que estaba oscuro y sin esperanza. Y eso es lo que celebramos hoy, como lo vemos en Isaías 7

La presencia de Jesús es la que nos trae la paz verdadera y duradera. Esta semana abordaremos cómo muchas veces acudimos a fiestas y al alcohol para olvidar nuestras dificultades, para escapar de la tristeza de no estar en nuestro país, o para evitar enfrentar nuestros problemas. Pero La paz que sobrepasa todo entendimiento nos la da Jesús, no las distracciones temporales del mundo.

La venida de Jesús a la tierra es la muestra más grande del amor de Dios, no solo para nosotros, sino para que nosotros también seamos esa muestra de amor hacia otras personas. Esta semana estaremos analizando la idea de la cultura de que la mejor muestra de amor son los regalos materiales. En cambio, viendo a Jesús, enfatizamos que la mayor muestra de amor es nuestra presencia.

Esta semana, vamos a hablar sobre la presencia de Dios que viene a una región. Vamos a hablar sobre lo que significa construir altares en una región donde la presencia de Dios irrumpe y transforma todo. Pero la realidad es que el cristiano típico raramente eleva su visión más allá de sus propias preocupaciones hacia lo que Dios quiere hacer en su ciudad o su área, pero todos los aprendices que Jesús levanta se preocupan por atraer elementos clave a su región. No hay forma de escapar del clamor desesperado por Dios. Todos clamamos a Dios. Romanos dice: "toda la creación gime a una, como con dolores de parto hasta ahora" (8:22). Cuando construimos casas para aislarnos de los clamores de nuestros vecinos, nuestras propias casas clamarán. La buena noticia es que cuando somos honestos acerca de nuestra desesperada necesidad de Dios —cuando no nos escondemos de nuestros vecinos sino que nos unimos a ellos para clamar juntos a Dios— Dios vendrá. Queremos que el clamor de nuestra región sea: "Dios, te queremos aquí".

Una conversación yendo más profundo sobre nuestra enseñanza del domingo PARTE V: El altar de la iglesia. Muchas veces, la persona típica va a la iglesia con más expectativa de ser recibida por un rostro amable que de encontrarse con Dios, de ver a un líder de adoración en lugar de experimentar el Espíritu de adoración, y de escuchar una buena palabra sobre Dios en vez de realmente conocer a la persona que es la Palabra de Dios. Cuando las personas dicen que les gusta su iglesia, a menudo se refieren a la personalidad, los programas, las prácticas y las preferencias, pero no a la presencia de Dios. Dios viene a las iglesias que cultivan hambre por Su presencia. Esta semana, vamos a reflexionar sobre el clamor de la Iglesia, y exploraremos cómo cultivar el hambre por el Señor en nuestra iglesia, y cómo será cuando nuestras iglesias digan: "Dios, te queremos aquí".

Muchas veces, la persona típica va a la iglesia con más expectativa de ser recibida por un rostro amable que de encontrarse con Dios, de ver a un líder de adoración en lugar de experimentar el Espíritu de adoración, y de escuchar una buena palabra sobre Dios en vez de realmente conocer a la persona que es la Palabra de Dios. Cuando las personas dicen que les gusta su iglesia, a menudo se refieren a la personalidad, los programas, las prácticas y las preferencias, pero no a la presencia de Dios. Dios viene a las iglesias que cultivan hambre por Su presencia. Esta semana, vamos a reflexionar sobre el clamor de la Iglesia, y exploraremos cómo cultivar el hambre por el Señor en nuestra iglesia, y cómo será cuando nuestras iglesias digan: "Dios, te queremos aquí".

Una conversación yendo más profundo sobre nuestra enseñanza del domingo PARTE IV: El altar de la familia. ¿Cómo despertamos la fe en una generación de niños que nunca han conocido un mundo sin celulares? ¿Cómo criamos hijos piadosos mientras llevamos en nuestros corazones las heridas que hemos recibido de nuestros propios padres? ¿Cómo cultivas un ambiente cristiano en tu hogar cuando toda la cultura trabaja incansablemente para formarte en hábitos de consumismo y lealtad a las marcas? Vamos a reflexionar sobre el trabajo difícil y sagrado de cultivar el hambre por Dios en nuestros hogares. Vamos a pensar en cómo enseñar a la próxima generación a clamar a Dios.

¿Cómo despertamos la fe en una generación de niños que nunca han conocido un mundo sin smartphones? ¿Cómo criamos hijos piadosos mientras llevamos en nuestros corazones las heridas que hemos recibido de nuestros propios padres? ¿Cómo cultivas un ambiente cristiano en tu hogar cuando toda la cultura trabaja incansablemente para formarte en hábitos de consumismo y lealtad a las marcas? Vamos a reflexionar sobre el trabajo difícil y sagrado de cultivar el hambre por Dios en nuestros hogares. Vamos a pensar en cómo enseñar a la próxima generación a clamar a Dios.

Una conversación yendo más profundo sobre nuestra enseñanza del domingo PARTE III: El altar del corazón La biblia dice que, sobre toda cosa que guardemos, la más importante que demos de guardar es nuestro corazón, porque es el centro de nuestra vida. Muy pocos de nosotros prestamos atención a nuestro corazón y lo que dejamos entrar a él. Para poder tener hambre de Dios, necesitamos guardar nuestro corazón y crear hambre en nuestras vidas personales. Somos llamados a amar a Dios y al mundo con todo nuestro corazón. Y nuestro corazón no va a descansar, hasta descansar en Él.

La biblia dice que, sobre toda cosa que guardemos, la más importante que demos de guardar es nuestro corazón, porque es el centro de nuestra vida. Muy pocos de nosotros prestamos atención a nuestro corazón y lo que dejamos entrar a él. Para poder tener hambre de Dios, necesitamos guardar nuestro corazón y crear hambre en nuestras vidas personales. Somos llamados a amar a Dios y al mundo con todo nuestro corazón. Y nuestro corazón no va a descansar, hasta descansar en Él.

Una conversación yendo más profundo sobre nuestra enseñanza del domingo PARTE II: Creando hambre Una de las mayores razones por las cuales no deseamos a Dios es porque estamos llenos de muchas otras cosas. No necesariamente cosas malas, pero si son cosas que nos llenan y cuando vamos a buscar a Dios, ya no tenemos hambre.

Una de las mayores razones por las cuales no deseamos a Dios es porque estamos llenos de muchas otras cosas. No necesariamente cosas malas, pero si son cosas que nos llenan y cuando vamos a buscar a Dios, ya no tenemos hambre. Una de las prácticas mas importantes de todo seguir de Jesús es el aprender a crear hambre intencional en su vida, para que pueda encontrarse con Dios.

Una conversación yendo más profundo sobre nuestra enseñanza del domingo PARTE I: Dios viene donde es deseado. Hay una cosa de la que podemos estar seguros a lo largo de las Escrituras y las historias de la historia de la Iglesia: **Dios viene donde es deseado.** El hambre por la presencia del Señor es el verdadero secreto del avivamiento, y cultivar ese hambre es una de las cosas más importantes que podemos hacer en nuestros días. ¿Cómo es tener un corazón, un hogar, una iglesia y una región completamente dedicados a Él? ¿Cómo cambiaría eso el ambiente del lugar donde vives?

Dios podría pasar por alto a 99 corazones tibios para responder al único que en verdad tiene hambre de Él.

En este episodio cero hablamos sobre este nuevo podcast, su propósito, por qué decidimos empezarlo y lo que vivimos el domingo pasado como iglesia y lo que viene en la próxima práctica. Espéralo todos los miércoles.

Dios está presente aunque estemos completamente inconscientes de Él; que no le hablemos, que no lo reconozcamos, que no lo notemos, no quiere decir de que Él no esta donde nosotros estamos.

En la mente De Dios era y es que todas la generaciones participen activamente de su misión y comisión, y es donde cada miembro de su iglesia participe no como un miembro o integrante pasivo, sino activo, y que desarrolle con los dones otorgados por Dios, una mayordomía responsable, de llevar a cabo este mandato, si es así, es un mandato que cada miembro de su iglesia sea parte evidente, en este caso de Casa Evidencias.

El viaje del aprendizaje a Jesús no es lineal y recto, si no que es por temporadas. No existe una sola forma de hacerlo cuando se trata de seguir a Jesús

Las dificultades que pasamos son por una razón que Dios nos esta preparando para el futuro.

Reconocemos como la obra santificadora a aquello que Jesús logró en la cruz del calvario a través de la reforma en nuestro hombre interior, la cual llamamos transformación.

El plan que propongo en esta enseñanza es exponer la diferencia entre el amor de la sociedad y el Amor De Dios, que es de quien nace, de quien salió y quien creó El Verdadero Amor - P. Alex Yepes

Tanto el Espíritu Santo como la Palabra De Dios trabajan en nosotros a través de la obra de Cristo en nuestras vidas, que fue la de rasgar el velo que no nos permitía ver y entender la palabra De Dios, la Voluntad De Dios, y ;a Verdad De Dios que es la que tanto hemos venido trabajando en esta Práctica.

Jesús vino para destruir la antigua escuela que nos formo con la mentira y el engaño para edificar una nueva construida con su Verdad

Conozcamos al Espíritu Santo, lo conozcamos como la Verdad, como el Auténtico, como el Original

La amargura, en sus diversas formas, es un obstáculo para vivir una vida que honra a Dios y que se beneficia de su gracia.

Conozcamos al Espíritu Santo, lo conozcamos como la Verdad, como el Autentico, como el Original

Resumen: Nos convertimos en una comunidad de amor y profundidad en medio de una cultura de individualismo y superficialidad a través de la práctica de comunidad. Y en Casa Evidencias, expresamos este amor y profundidad por medio de cinco valores. Y a la vez, como iglesia, estaremos empezando a formar nuestra regla de vida, empezando con esta práctica de comunidad.

A medida que nos acercamos más en comunidad, los períodos de conflicto, dolor y desilusión son inevitables. Pero al aceptar estos desafíos y permanecer conectados, crecemos juntos hacia un amor maduro.

En la cultura actual lo normal es que el más fuerte manda. Pero Jesús muestra que en su familia, el mayor es el que sirve. Este acto rompe con la idea cultural de que lo mejor es que me sirvan a mi, y Jesús lo que promueve es una comunidad donde todos se cuidan mutuamente con humildad. Jesús muestra lo que significa ser parte de su familia: no es una familia basada en poder, jerarquías o intereses, sino en servicio, honor y amor sacrificial.

Muchas de las barreras que tenemos que nos impiden ir más profundo en nuestra comunidad son síntomas de vergüenza. Pero a medida que aprendemos a reconocer con valentía nuestra maldad y nuestras heridas en presencia de una comunidad amorosa, comenzamos a sanar. Es algo que debemos de hacer con Dios y con una persona cercana a nuestra comunidad.

En una cultura individualista propensa a la desesperación, como seguidores de Jesús estamos llamados a formar micro-comunidades de alegría desafiante que resisten el aire que respiramos del miedo y la ira, y lo hacemos al llevarnos mutuamente las cargas de tristeza y dolor. El uno al otro.

Jesús comparó su comunidad a una familia. Al principio esto suena agradable e incluso sentimental, pero esta fue en realidad una de las ideas más radicales de Jesús, una que hizo que lo mataran. Fue radical en el primer siglo, y es igual de radical en el siglo XXI. En esta enseñanza descubrimos por qué.

El noveno mandamiento dice “no des falso testimonio”. Esto no es solo para nuestras palabras, también es para nuestros pensamientos. En las palabras del apóstol Santiago, “deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse.” Debemos de aprender a no contarnos historias sobre otras personas que no están basadas en la verdad.

Jesús nos hizo la invitación a cada uno de sus discipulos a no solo ir a a la iglesia los domingos, si no a ser una familia con los otros discipulos de Jesús. Y la mejor forma que hacemos eso, no es los domingos alrededor de una tarima. Si no en familia, en las casas, alrededor de una mesa. Jesús nos invita a que seamos familia alrededor de la mesa.

Estamos viviendo en una cultura en donde el individualismo radical y la superficialidad es el aire que respiramos todo los días; y el problema principal para nosotros, como seguidores de Jesús, es que está saboteando nuestra formación espiritual como personas de amor

Como visión y misión de esta Casa, trabajamos para que cada familia decida aceptar el llamado de servir.

Nuestro dolor y sufrimiento se puede convertir en un portal para Dios y su transformación

En Jesús tenemos vida nueva, Él cambió nuestra historia. En Jesús se inició el nuevo comienzo, el inicio de una era nueva, en donde pasamos de muerte a vida.

La condenación (culpa) es el enemigo número uno del cristiano