Podcasts HM- Tus programas favoritos de Radio HM y charlas del P. Rafael Alonso y los Siervos del Hogar de la Madre

La liturgia que celebra hoy la Iglesia católica ha sido custodiada por la Tradición desde los comienzos de la predicación apostólica, hace ya XXI siglos. Dios le ha confiado este tesoro a toda la Iglesia, es decir, a todos los bautizados, para que lo mantengan como lo han recibido, hasta que Él vuelva. D. Juan José Segarra Gómez, sacerdote de la archidiócesis de Valencia, quiere mostrarnos en este programa las riquezas que contiene este tesoro, la liturgia, con el fin de que aprendamos a valorar lo que se nos ha dado y, firmemente, lo custodiemos y defendamos, sobre todo, de aquellos que intentan con insistencia modernizar algunos aspectos de la liturgia, para que no sufra en ningún momento modificación alguna.

Es el Señor quien nos sostiene. ¡Escucha al P. Rafael Alonso, en «Fuego de amor»!

En el Antiguo testamento Moisés nos hace conocer a Dios Padre desde fuera, pero Jesús lo hace desde dentro. Él conoce al Padre de verdad. El P. Félix López, SHM, en este podcast de «Cómo van a creer», nos habla de la importancia de dirigir nuestras plegarias al Padre por medio de Jesucristo.

«Pregúntate qué tipo de persona eres: de los que acercan los demás a Dios o de los que obstaculizan la obra de Dios en los demás».

Entre esta recopilación de artículos de la Revista HM, encontrarás testimonios que te harán pensar: ¿No es la sangre de los mártires la semilla de nuevos cristianos?.

¿A qué se compromete un sacerdote? A entregar su vida a Dios para toda la vida. D. Juan José Segarra Gómez, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia, nos explica que, sin una mirada de fe, pudiera parecer que ordenarse sacerdote es solo firmar unos papeles que cuando uno quiera puede romper. No es así. Lo que en una ordenación sacerdotal sucede es la entrega total de una persona a Jesucristo para que disponga de él en cualquier momento y lugar para hacerse presente entre los hombres. Debido a esto, se realiza un largo discernimiento y formación para verificar que realmente existe una llamada de Dios y que el candidato está dispuesto a entregarlo todo. Y es entonces cuando será convocado para este gran día, cuando será sellado por Dios, como otro Cristo, para la eternidad.

«Si supieras cuándo será el juicio final, ¿Cómo empezarías a vivir?».

El Padre Rafael le ayuda a Teo a comprender la importancia de dejarnos mover por el amor que Dios nos ofrece.

«¿Con qué frecuencia recurro a los sacramentos y a la Palabra de Dios?».

Tras visitar diversos santuarios marianos (Fátima, Zaragoza, Lourdes, Medjurgoje, etc), D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), nos cuenta que ha recibido en cada uno de ellos una gracia de acercamiento a la Virgen, descubriendo que es Madre de Dios y Madre nuestra, y se preocupa por la salvación de todos los hombres. Ha aprendido también la importancia de la penitencia y, sobre todo, la urgencia de buscar siempre la voluntad de Dios, como nos enseña en las Bodas de Caná: «Haced lo que él os diga» (Jn 2,5).

En este podcast de «Fuego de amor», el P. Rafael Alonso Reymundo, nos habla sobre cómo Jesús en su vida pública estaba rodeado de discípulos pero estos no buscaban ser el último y nos recuerda que debemos buscar las riquezas del cielo.

El P. Félix López, SHM, en este podcast de «Cómo van a creer», nos explica que Dios puede hacer todo en el alma cuando el alma se abre a Él. Es Él el que obra pero la respuesta depende del hombre.

«Reconocer lo que debemos hacer e incluso lo que podemos hacer de más».

¿Has empezado a vivir tu vida cristiana en serio? ¡Solo Hazlo!. ¡Escucha este podcast de «Artículos de la Revista HM»!

«Nosotros somos esos labradores que El Señor espera que le entreguen los frutos a su tiempo».

Siempre ha costado entender la vida sacerdotal y, sobre todo, el celibato. Muchas voces han sostenido que este tipo de vida es una fuente de frustraciones para el sacerdote. Pero no es así. El sacerdote escoge libremente esta forma de vida para identificarse más con Jesucristo. D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), tiene clarísimo que él es solo de Dios y que es esa unión íntima con Él la que le permite estar disponible para las necesidades de los demás. Continuando su reflexión, D. Pablo ve necesario el uso de un distintivo sacerdotal que muestre visiblemente que el sacerdote es de Dios y que solo nos dará a Dios.

«Ay de nosotros si somos ocasión de pecado para los demás».

D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), señala que, aunque el sacerdote no tiene obligación de celebrar la Santa Misa diariamente, solo el domingo, debe recordar la palabra de Cristo, que dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros» (Jn 6, 53). El sacerdote tiene esta posibilidad de comulgar a diario: ¿y no va a hacerlo? La Santa Misa nos ofrece la oportunidad de tener a Dios entre y en nosotros. No podemos prescindir de la Eucaristía como si fuera una cosa más en nuestro día.

Aprende con Teo a dejar tus problemas fuera de casa y a alejarlos de tu vista para ver su tamaño real.

«Si en las pequeñas cosas que Dios nos encomienda no somos fieles, no nos encomendará cosas más grandes».

Un sacerdote que no reza corre el peligro de perder su ministerio, no porque no tenga vocación, sino porque las cosas del mundo acabarán por atrapar su corazón para arrastrarlo lejos de la voz de Dios. Sabiendo esto, D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), guarda siempre al menos una hora al día para estar a solas con el Señor, expuesto en la custodia. Allí, en esa soledad con Dios, el alma encuentra la intimidad con su Creador, y este le muestra las cosas que aún debe purificar, aquellas otras contra las que debe luchar y reaviva el recuerdo de por qué vive, por qué está luchando, por qué es sacerdote y cuál es su meta final: glorificar a Dios con su vida y alcanzar la vida eterna.

En este podcast de «Fuego de amor», el P. Rafael Alonso Reymundo, nos enseña que las palabras del Señor son veraces.

¿Cómo vivir la esperanza? Con el corazón en el cielo. Poseemos este deseo de los bienes eternos porque el Señor mismo nos lo ha prometido. ¡Escucha al P. Félix López, SHM, en «Cómo van a creer»!

«¿Qué estás haciendo con los talentos que el Señor te ha dado?».

Entre esta recopilación de artículos de la Revista HM, recordaremos el llamado que nos hace el Señor a lo largo de la historia: ¡No tengáis miedo!.

«Como cuando ves a un hijo que se parece a su padre, así era Jesús: como San José».

Es cierto que el presbítero debe estar sobre sí mismo más que un laico porque representa a Jesucristo y, por lo tanto, no puede comportarse ni expresarse de cualquier forma. Pero D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), subraya que es importante que el pueblo, y el mismo sacerdote, recuerden que el presbítero sigue siendo un ser humano, limitado, para el que las caídas y los fallos entran dentro del día a día. El problema no está en caer, sino en no levantarse, o aún peor, no luchar para evitar esa caída.

«Se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador arrepentido».

D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), vio llegar el día tan esperado de su ordenación sacerdotal como el cumplimiento de la promesa que el Señor hizo de sostenerle. Aparentemente, todo sigue igual después de la ordenación. Pero la realidad es que no es así: el presbítero queda consagrado a Dios y, si es fiel a lo prometido ese día, el Señor realizará a través suyo obras que ni el mismo ministro puede imaginar.

El P. Rafael y Teo nos hablan de que muchas veces las personas ven en los otros lo que ellos mismos llevan en su corazón.

«El Señor sabe lo que nos conviene. Lo que necesitamos».

Para D. Pablo Sanchis Cano, sacerdote de la Archidiócesis de Valencia (España), la práctica de la fe católica ha sido, desde la niñez, algo natural. De hecho, sus padres siempre han estado abiertos a lo que Dios pudiera pedir de cada uno de sus hijos y los ofrecieron a la Virgen con esta oración: «De nuestros hijos, coge a los que quieras». D. Pablo, aunque lo sabía, pensaba que su vocación era la matrimonial y orientaba toda su vida, sus estudios y los posibles trabajos, con relación a esta idea. Sin embargo, Dios tenía otros planes. Comenzó a comprenderlo con mayor claridad en la beatificación del papa Juan Pablo II.

En este poadcast de «Fuego de amor», el P. Rafael Alonso Reymundo, nos explica que el lazo de unión entre dos personas es la relación de amor que exista entre ellos. Pero la relación del hombre con Dios debe ser de creer y confiar en Él.

El P. Félix López, SHM nos enseña en este podcast de «Cómo van a creer» que todo amor verdadero siempre busca crecer, no se conforma con dar lo mínimo.

«Saber pedir la justicia divina».

En esta recopilación de artículos de la Revista HM, encontrarás experiencias de algunos santos con el rosario y con nuestra madre.

El P. Antonio Turú Rofes, mCR, es el superior general de la Sociedad Misionera de Cristo Rey. Desde que fue ordenado sacerdote ha vivido momentos tanto de satisfacción pastoral como de turbulencias e incluso persecuciones. Pero, en cada una de esas situaciones, ha visto la mano providente de Dios, que de una forma u otra le ha socorrido, sostenido y dado la fuerza que necesitaba en cada momento. El P. Antonio compartirá con nosotros algunas de las experiencias apostólicas que más le han ayudado a crecer en la fe en Dios y le han alentado a querer desgastar su vida para que muchas almas conozcan y se acerquen a Dios.

«Dios vino a ganar para nosotros la vida eterna».

El P. Antonio Turú Rofes, mCR, superior general de la Sociedad Misionera de Cristo Rey, explica que, a partir de su ordenación sacerdotal, ese hombre es un representante auténtico de Jesucristo. Por eso no puede hablar ni actuar de cualquier manera. Ha sido consagrado por Dios y para Dios. Cristo le confía la misión de permitirle actuar a través suyo las veinticuatro horas del día. Solo el sacerdote puede consagrar, solo él puede dar la absolución, es decir, devolver la vida de la gracia al alma. El P. Antonio pide oraciones por los sacerdotes para que sean conscientes del don que poseen y nunca traicionen las promesas que un día hicieron ante su obispo y ante Dios.

El Padre Rafael le explica a Teo por qué es tan importante perseverar en las buenas intensiones a pesar de palabras de desánimo de otros.

«Dios no se cansa de llamarnos cada día».

«Dios no es Dios de muertos sino de vivos».

¿Verdaderamente dejas que Dios dirija tu vida? El P. Antonio Turú Rofes, mCR, superior general de la Sociedad Misionera de Cristo Rey, afirma que, cuando una persona confía plenamente en Dios y en su actuar, no se turba ante los cambios de planes, porque sabe que el Señor conoce mejor que él mismo lo que le va a ayudar más a su alma en ese momento. El P. Antonio nos anima a hacer actos de fe en Dios, pero no de forma pesada y triste por tener que hacer su voluntad y no la propia, sino que deben hacerse desde el amor y la confianza en que nuestro Creador, por habernos creado, sabe qué es lo que mejor hará crecer nuestra alma.

Estamos hechos para la luz y no para las tinieblas. ¡Escucha al P. Rafael Alonso, en «Fuego de amor»!

¿Cuál es la gran tentación del hombre? Razonar equivocadamente sobre la fe y el sufrimiento. ¡Escucha al P. Juan Antonio Gómez, SHM en «Cómo van a creer»!

«Si cuidas tu alma, lo harás con la de los otros ».

¿Sabes que cuando le ofreces algo al Señor él te devuelve el ciento por uno? ¡Escucha este podcast de «Artículos de la Revista HM»!

«Ayúdame, Señor, a medir generosamente para ser medido igual».

«Madre, ayúdame a perseverar». Esta es la oración que frecuentemente dirige el P. Antonio Turú Rofes, mCR, superior general de la Sociedad Misionera de Cristo Rey, a Nuestra Madre, la Virgen María. Una madre vela por el cuidado, salud y buen desarrollo de sus hijos, para que el día de mañana sean autosuficientes. La Virgen María, como madre, nos quiere ayudar no solo en el ámbito terrenal sino en el ámbito espiritual. Ella quiere que todos sus hijos alcancen el Cielo, pero para que nos pueda ayudar necesita que la invoquemos, que acudamos a Ella, que nos confiemos en sus manos. Lo que más desea para nosotros es nuestra salvación. Sus manos están llenas de las gracias que Dios le da para repartir entre sus hijos, pero si no se las piden, Ella no las puede dar.