Podcasts HM- Tus programas favoritos de Radio HM y charlas del P. Rafael Alonso y los Siervos del Hogar de la Madre

«Para que él nos limpie serán necesarias la humildad y la obediencia».

Que en el momento de la muerte podamos decir: "Señor, no hice lo que yo quería. Hice lo que tú quisiste". ¡Escucha al P. Félix López, SHM, en «Cómo van a creer»!

«Jesús no obliga a nadie, invita amorosamente».

Nuestra madre no deja nunca de asistir a quienes le invocan con confianza. ¡Escucha este podcast de «Artículos de la Revista HM»!

«¿Sabes que hay un examen de conciencia para los que no encuentran pecados?».

«Que nuestro corazón sea como el de Cristo y que ame incluso a los que nos persiguen».

Los cristianos tenemos el privilegio de tener dos madres: nuestra madre de la tierra y nuestra madre del Cielo, la Virgen María, que es Madre de Dios y Madre nuestra. ¿Cómo es posible que habiendo recibido este gran regalo nos olvidemos tanto de Ella? Dios, conociendo las necesidades del hombre, quiso poner a nuestro lado a su madre para tener un modelo de entrega total a Dios, una mujer que renunció a lo más grande que tenía, su Hijo, para que la humanidad entera fuese redimida. El P. José María Escudero, Misionero de Cristo Rey, considera imprescindible que el sacerdote acuda en oración a la Virgen María fundamentalmente por dos razones: en primer lugar, porque es su madre y, en segundo lugar, porque Ella quiere ayudarle para que desarrolle su ministerio sacerdotal unido firmemente a su Hijo Jesucristo.

«Si para las cosas del mundo nos preparamos por años, ¿porque para las cosas de Dios no?».

El P. José María Escudero, mCR, Misionero de Cristo Rey, no puede comprender a los que no acuden diariamente al sacramento de la Eucaristía, porque, desde su experiencia personal, él ha comprobado que a través de este sacramento se fortalece para poder realizar las tareas del día. Es cierto que los laicos, debido al trabajo, a veces se ven imposibilitados de acudir diariamente a Misa, pero en un sacerdote es impensable que desperdicie este don, puesto que él es el único que puede realizar este gran milagro, y al cual Dios le ha confiado su custodia.

Aprende con Teo y el Padre Rafael sobre la importancia de escuchar y reflexionar.

«Procuremos guardar el estado de gracia para que el Espíritu Santo actúe en nosotros».

El P. José María Escudero, Misionero de Cristo Rey, considera el tiempo que pasó en el seminario como un tiempo de gracia, donde a pesar de la confusión teológica de esa época, pudo recibir una buena formación sacerdotal, además de ir curtiendo su fe y su vocación sacerdotal de cara al futuro. Si el sacerdote no se forma, ¿cómo va a formar a otros? Para que el sacerdote pueda guiar a otros es necesario que aproveche bien el tiempo de formación y que, una vez ordenado, siga formándose para poder así enseñar a todos los que quieran conocer la fe cristiana.

En este podcast de «Fuego de amor», el P. Rafael Alonso Reymundo, nos llama a salir de nuestras comodidades y fiarnos de Dios verdaderamente.

El P. Félix López, SHM, en este podcast de «Cómo van a creer», nos explica cómo hasta en las cosas más sencillas y buenas se puede meter la soberbia. Pidamos al Señor tener una humildad verdadera.

«Que en nuestra vida seamos dignos miembros de la familia de Cristo».

¿Alguna vez te has dado cuenta que tratas al otro según tus gustos?

El P. José María Escudero hoy es Misionero de Cristo Rey, pero cuando terminó el Bachillerato, empezó a planear su vida en torno al deporte, pues esto era lo que en ese momento más le atraía. Sin embargo, después de un campamento en los Pirineos con el P. José María Alba, SJ, fundador de la Sociedad Misionera de Cristo Rey y de la Unión Seglar de San Antonio María Claret, sus planes cambiaron. Gracias a un ejemplo de caridad heroica del P. Alba, el Señor le mostró que quería que él viviese lo mismo que había contemplado. Por eso, dejándolo todo, entregó su vida al Señor.

«Señor, y tú... ¿Cómo me ves?».

«Ser cristianos de obra y palabra».

El sacerdocio no fue instituido solo para beneficio de la Iglesia, sino para auxiliar las necesidades de toda la Humanidad. El P. José María Escudero, Misionero de Cristo Rey, personalmente, de entre todas las misiones encomendadas al sacerdote, destaca dos: ser otro Cristo y llevar cuantas más almas posibles a Dios. Para lo primero es necesario hacerse cada día más pequeño, para que el Señor pueda crecer en el alma del sacerdote y así ser vivo reflejo de Dios. Y para salvar almas, el P. José María, ve importantísima la unión con Dios, por medio de la oración y los sacramentos, para amar como Él ama.

Teo y el Padre hablan sobre dejarnos modelar por Dios

«Debemos vivir nuestra fe a la luz del día».

En el último programa del bloque en el que hemos tratado sobre «La guerra perpetua», D. Ángel J. Barahona Plaza, Doctor en Filosofía y Catedrático de la Universidad Francisco de Vitoria, nos abrirá los ojos a la verdadera paz y a la auténtica clave para entender nuestra vida y cuál es su fin. «Escatología: el alumbramiento de la esperanza radical» es el tema que junto a Albert Cortina dará luz a la verdad que tras la lucha del hombre –contra sí y contra Dios- desvela una eternidad que solo se alcanza reconociendo que solo somos libres, auténticos y dignos de amar y ser amados si se reconoce a Aquél que nos ha creado por amor y para amar. Disfruta de este último programa de «El mundo que se avecina» descubriendo que todo está salvado por Aquél que es nuestra esperanza.

«Trabajar todos en la construcción del reino de Dios».

D. José Luis Aberasturi ‒sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo‒ nos invita a reflexionar exhaustivamente, en este último programa, sobre las consecuencias que supondría para la Iglesia la desaparición del orden sacerdotal. Evidentemente, serían negativas. Pero, ¿los cristianos somos conscientes de que esto podría llegar a pasar? ¿Hacemos algo para remediarlo? La Iglesia necesita la entrega de jóvenes generosos, la oración intensa de los seglares por los sacerdotes y la fidelidad de los que ya son sacerdotes para que los jóvenes encuentren en ellos una referencia. Sin los sacerdotes, la Iglesia entera pierde el acceso a los sacramentos, que son los que limpian, alimentan y fortalecen nuestra vida espiritual, que es ‒finalmente‒ lo más importante.

Teo y el Padre hablan sobre una redacción que hizo Teo sobre la relación de padres e hijos.

«Ver nuestras intenciones y obras antes que las del prójimo».

D. José Luis Aberasturi –sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo– aconseja a los que han sentido la llamada de Dios a ser sacerdotes, que si no van a dar su vida totalmente a Cristo y van a vivir mediocremente, que mejor no den el paso. Para ser sacerdote hay que estar dispuesto a entregarlo todo, ser fiel a lo que promete delante de toda la Iglesia el día de su ordenación, luchar cada día contra las tentaciones que le rodean, … Para que pueda llevar esto a cabo necesita de la oración y la Eucaristía, fuente de vida para el alma, estar muy unido a la Virgen por medio del Rosario, quien le ayudará en sus batallas, y confesarse frecuentemente. Se exige tanto porque en sus manos tienen un tesoro muy grande que no puede ser confiado a cualquier persona. Recemos para que todos los sacerdotes sean fieles hasta el final de su vida.

En este poadcast de «Fuego de amor», el P. Rafael Alonso Reymundo, nos enseña que debemos seguir el ejemplo de Salomón, que pidió a Dios todo lo necesario para cumplir su misión.

Jorge, desde pequeño tiene una relación con el Señor, pero una vez llegada la adolescencia comienza para él una época difícil, porque su afectividad está desordenada de manera que para él el qué dirán y los respetos humanos son más importantes que el Señor. A partir de ahí comenzará a vivir con un pie en el mundo y otro en la Iglesia. Sus relaciones con las chicas serán reflejo de esa falta de coherencia con la fe además de sus relaciones con los amigos y la colocación del deporte, los estudios y el trabajo por encima de Dios. Tras este vacío que no se llena, Jorge tendrá un encuentro muy fuerte con el Señor, aunque no será capaz de romper con todo hasta que todo se desmorone y se dé cuenta de que solo Dios satisface. Descubre toda su historia en «Cambio de Agujas».

No esperes a lo extraordinario, ni a lo grande. La grandeza de las cosas está en como vivimos todo lo que hacemos, es el amor lo que da el valor a nuestras obras. ¡Escucha al P. Félix López, SHM, en «Cómo van a creer»!

«Cuidado cuando solo nos halaguen».

Entre esta recopilación de artículos de la Revista HM, encontrarás algunos que te ayudarán a profundizar en aquella frase de San Agustín: "Nos creaste Señor para Ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que no descanse en Ti".

«El amor en el matrimonio deber ser único, fiel y para siempre»

¿Cuál es la misión principal del sacerdote? D. José Luis Aberasturi –sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo– considera que las dos cosas más importantes para el sacerdote deben ser identificarse completamente con Jesucristo, hasta el punto de que solo se le vea a Él, y trabajar sin descanso para que el mayor número de almas se salven. Si el sacerdote no tiene esto claro, hay algo que va mal. El sacerdote no se ordena para preocuparse y vivir para sí mismo, sino para dar su vida hasta desgastarla por amor a quien le llamó, Dios, del cual obtiene la fuerza necesaria para levantarse cada día.

«Cuidar la razón de nuestro servicio al Señor».

D. José Luis Aberasturi –sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo–, nos explica en este programa en qué consiste este tiempo litúrgico de cuaresma y el Triduo Pascual para ayudarnos a meditar con mayor profundidad, en el misterio más importante de la fe cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, que por nuestra salvación entregó hasta la última gota de su sangre. Si eres un verdadero cristiano no puedes dejar que la Semana Santa pase por tu vida como cualquier otra cosa, pues Dios se entregó por ti.

Teo y el Padre hablan sobre la importancia de saber la meta de nuestra vida.

«Recibir con plena conciencia la Comunión».

D. José Luis Aberasturi –sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo– reconoce que todo lo que ha realizado durante estos cuarenta y dos años de vida sacerdotal debe atribuirse nada más que a Dios. Desde que se consagró a Dios, su único deseo fue hacer su voluntad y, para eso, él ve esencial ser fiel al Evangelio. Jesucristo nos dejó claro en las Sagradas Escrituras lo que tenemos que vivir. Por eso, no podemos cambiar la Palabra de Dios a nuestro antojo para que se adecúe a nuestras faltas morales, sino que nosotros somos los que debemos alejarnos del pecado y convertirnos a Dios.

San Agustín decía "Dios que te creó sin ti no te salvará sin ti". Dios nos ha hecho libres y si tú no quieres Dios no te podrá salvar. Es necesario abrir el corazón a Dios para que el Señor nos instruya y nos oriente hacia el cielo, nuestra verdadera felicidad. ¡Escucha al P. Rafael Alonso, en «Fuego de amor»!

Pau nace en una familia que practica la fe e incluso él desde pequeño experimenta la llamada a ser sacerdote, pero a medida que va creciendo y sus amigos en clase se burlan de él, esta idea la irá dejando a un lado para ser un chico guay en clase. En la adolescencia Pau comenzará a buscar el amor incondicional de Dios en el mundo. Caerá por primera vez en el pecado mortal por culpa de la impureza y a partir de ahí comenzará una lucha de caídas y remontadas con una voluntad débil para dejar los malos ambientes: el tabaco, fiestas, porros... Un trabajo de clase para defender la existencia de Dios y un retiro de Efetá le harán reencontrarse con el amor de Dios. Descubre cómo Pau encuentra la fuerza necesaria para dejarlo todo por el Señor en «Cambio de Agujas».

Dios es amor y todo lo que hace proviene de su amor, porque Él no puede hacer otra cosa sino amar. El P. Félix López, SHM, en este podcast de «Cómo van a creer», nos recuerda que la voluntad de Dios en cada momento corresponde a un plan se salvación para los hombres, a un plan de amor y redención.

«Aprender a ver primero nuestros defectos».

Dios siempre derrama su gracia en nuestras almas para que crezcamos en santidad. ¡Escucha este poadcast de «Artículos de la Revista HM»!

Acercándonos al final de nuestro bloque sobre «La guerra perpetua», D. Ángel J. Barahona Plaza, Doctor en Filosofía y Catedrático de la Universidad Francisco de Vitoria, nos acerca a la cumbre de todo aquello que, lejos de manifestarse en un futuro lejano, se puede palpar y encarnar hoy: la revelación de Jesucristo. «Apocalipsis: revelación y reconciliación» es el programa en el que, junto con Albert Cortina nos iluminará hacia las verdades eternas y el sentido real de la vida y las batallas interiores y exteriores del hombre en torno al bien y el mal. El sentido auténtico de la palabra «Satán», de lo que significa el «Paráclito», la fuerza y significado de la Cruz para los hijos de Dios y la plenitud de la Pascua manifestada en nuestro día a día, son algunos de los puntos que desde la fe y la razón te ofrecemos en este sexto programa de «El mundo que se avecina».

«El Señor quiere que tengamos libertad de espíritu»

Debido a la disminución de vocaciones sacerdotales, existe el miedo a la desaparición del sacerdocio, y esta preocupación nos hace preguntarnos: ¿La Iglesia puede prescindir de los sacerdotes? D. Santiago Arellano, sacerdote de la «Hermandad de Hijos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón», nos responde: «Sin sacerdotes no hay sacramentos». Solo el sacerdote puede consagrar y absolverte de tus pecados para que recuperes la gracia santificante. Son transmisores directos de la gracia de Dios, es Cristo quien actúa a través de ellos. Por esto, tenemos que rezar, insistentemente, para que aquellos que están destinados por Dios para este ministerio respondan por el bien de sus propias almas y de las almas que Dios quiere poner en sus manos.

«Enseñemos a nuestros hijos a cargar la cruz».

D. Santiago Arellano, sacerdote de la «Hermandad de Hijos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón», con este programa quiere clarificar que el celibato sacerdotal no es una opresión para el sacerdote, sino que el sacerdote elige vivir así. Ellos quieren ser solo y totalmente de Dios, y sobre todo, quieren ser otro Cristo. D. Santiago destaca que, guardando su corazón puro es como el Señor le transforma y engrandece para amar como Él amó. Para quien ve delante de Dios que tiene vocación sacerdotal, vivir célibe, aunque requiere, por supuesto, luchas espirituales, no es una carga, porque lo hace por un amor más grande, por amor a Dios, que le ha elegido.

Teo tiene una gran preocupación: El tiempo. El Padre Rafael le explica la diferencia entre el tiempo pensado y el tiempo vivido.