AQUÍ HAY DRAGONES, todas esas chinchetas clavadas en el mapa que indican lo que aún no conocemos o queremos conocer mejor. El impulso aventurero de la curiosidad. El libro que no sabías que te gustaba, la película que deseas ver con ojos nuevos...
Aquà hay dragones es un podcast que descubrà un dÃa y desde entonces me he convertido en un fanático ferviente. Me sorprendió descubrir que uno de los miembros del podcast era también el autor de algunos de mis libros favoritos, lo cual despertó mi curiosidad por investigar sus otros proyectos. Fue entonces cuando encontré Aquà hay dragones y desde ese momento no puedo dejar de escucharlo. La inteligencia y rapidez mental de los cuatro participantes es algo fascinante y digno de estudio.
Una de las mejores caracterÃsticas de este podcast es su amplio espectro de temas expuestos. Cada episodio aborda diferentes temas culturales, desde historia hasta literatura, cine, música y muchos otros. Esto hace que cada episodio sea una experiencia educativa en la que aprendes algo nuevo mientras te diviertes. El humor utilizado en Aquà hay dragones es sano e inteligente, sin caer en tonterÃas o chistes ofensivos. Las ocurrencias divertidas son constantes a lo largo del programa, lo cual hace que sea sumamente entretenido.
Sin embargo, uno de los aspectos negativos es que los episodios impares no están disponibles para ser disfrutados. Esto puede ser frustrante para aquellos que queremos seguir el programa de manera continua y disfrutar cada entrega completa. Además, puede resultar confuso si te has perdido algún episodio impar y luego escuchas uno par sin tener la referencia previa.
En conclusión, Aquà hay dragones es un podcast sumamente interesante que combina cultura, humor e inteligencia en cada episodio. Es una forma entretenida de aprender y desconectar por un momento de la cotidianidad. Agradezco a los "dragones" por su dedicación y por proporcionarnos contenido de calidad. Sin duda, seguiré siendo un fanático de este podcast. ¡Gracias, dragones!

Si no fuera porque no se trata de un Aquí Hay Dragones, este programa se parecería mucho a Aquí Hay Dragones. Queremos decir que tiene todo lo que tiene Aquí Hay Dragones, además de otras cosas que, sin ser propias de Aquí Hay Dragones, sí parecen haber nacido para estar en Aquí Hay Dragones. En realidad, se parece tanto a Aquí Hay Dragones, que hemos decidido que lo sea. Así que (afirmamos)... ¡Aquí Hay Dragones!

En este programa se dice mucho una palabra. Se dicen mucho muchas palabras de uso común, como «sí», «vamos» o «puerta», pero hay una, de uso menos frecuente, que se repite por parte de los cuatro de manera obsesiva, ofuscada y casi maniática. Tendrás que escuchar el programa para saber cuál. Y apuntar todas las palabras que se digan, y abrirte un Excel… Tienes tarea. Así que pulsa el play y ponte a trabajar, porque... ¡Aquí hay dragones!

Ya están aquí los que hablan de cosas que les gustan. Los que hacen concursos dudosamente justos. Los que pueden pasar de hablar de pianos a lápices sin que te des cuenta de en qué momento han cambiado de carreta.Si estos no son los que quieres escuchar, podemos ayudarte a seguir buscando. Porque ellos estaban aquí antes, ocupando sitio. Si son ellos a los que buscabas, abraza la certeza y a tu mascota, y dale al play cuando quieras, porque... ¡Aquí hay dragones!

Muchas tardes frías comentamos entre los cuatro cuántos de vosotros leeréis este texto (las tardes cálidas no, porque esos días salimos a merendar picatostes). A veces imaginamos que algunos lo empezaréis, pero que nadie lo acabará nunca, y, la verdad, no se nos ocurre una forma mejor de combinar las magdalenas con las castañas. (¿Cómo?).No lo penséis. Dejaos llevar. Seguid vuestro corazón. Dadle al play sin mirar, porque... ¡Aquí hay dragones!

Ahora viene un texto para hacerte atractivo el programa y conseguir que lo escuches. Pero para que sea eficaz conviene que sea un buen texto: directo, sin zarandajas (ni una sola zarandaja, las zarandajas que se queden para otro a quien le gusten las zarandajas; este texto no contiene rastros de zarandajas, si acaso de algún fruto seco, que están fuera de control).Ahí va, por tanto, el programa, libre de zarandajas, dale ya al play, porque... ¡Aquí hay dragones! (Cero zarandajas).

Es jueves y hay dragón. Esa es una verdad tozuda salvo cuando es jueves y no hay dragón. O cuando no es jueves. O cuando el jueves cae en fiesta y se decide que no hay dragón. O cuando es jueves pero es Agosto. Nos gustan las cosas bien hechas, lo previsible. Por eso hoy es jueves y hay dragón. O mejor, dragones. Dale al play ya, que resulta que es jueves y ¡Aquí hay Dragones!

Este es un nuevo proyecto de pódcast. Tecnología avanzada que hace que, dependiendo del momento en que des al «play», el programa sea diferente al que habría sido si lo hubieras pulsado antes o después. Puedes comprobarlo con tus amigos, ellos te contarán un programa distinto. Vale, es mentira. Es el mismo programa para todos. El sistema no funciona. Y aun así veréis que no os ponéis de acuerdo, porque... ¡Aquí hay dragones!

(Aquí debe ir el texto de esta semana. Debe ser un texto que incite al consumo del podcast, seductor, simpático, si es posible, divertido.Se trata, básicamente de generar en el posible oyente ganas de escucharlo. Que, nada más leerlo quiera darle al play porque ¡Aquí hay dragones!)

No estamos nada seguros de que te guste este programa. Pero, por otro lado, tampoco lo estás tú porque aún no lo has escuchado. Esto sólo se resuelve como el sabio Schrödinger vaticinó: matando un gato. O, para ser más certeros, dándole ya al play, porque... ¡Aquí hay dragones!

El tiempo que tardas en leer esto podrías pelar un kiwi, cortarte tres uñas, cambiar una funda de almohada, ver un meme gracioso, cambiarte de camiseta, acariciar al gato, poner arroz a cocer, hacer pis, limpiarte las gafas, contestar un mail, cargarle una rayita al móvil… Sigue nuestro consejo, dale al play y no leas esto porque… ¡Aquí hay dragones!

Nada de lo que has escuchado antes en este programa se parece a lo que vas a escuchar hoy. Más que nada porque, si se pareciera, se trataría, seguramente, de un refrito. Y, si se pareciera mucho, muy bien podría ser que estuvieras escuchando un programa antiguo. Este es un programa nuevo, supernuevo, novérrimo, y, por tanto, mejor que los otros, que son viejos. (Lo viejo es malo lo nuevo es bueno, eso es así).Compruébalo, dale al play, vive lo nuevo, porque... ¡Aquí hay dragones!

Mucha gente nos está diciendo que hay gente que dice que este programa es demasiado de decir cosas. Nosotros decimos que es un decir y que ellos digan lo que quieran.Alguna vez hemos dicho «Diego», eso lo reconocemos, pero, como dice el dicho: Decir no es desdecir. Queda dicho, dale ya al play y calla, que... ¡Aquí hay dragones!

Estamos en enero y hemos descubierto que se habla muy poco de cuestas. Hay como una autocensura (por presión social) que bloquea las conversaciones sobre cuestas y rampas. Hace falta una reflexión valiente sobre el tema, una reflexión necesaria, osada. Pero en este programa somos unos cobardes, así que no esperes que hablemos de ellas. Aporta tú lo que puedas dándole al play con valentía, esa que no tenemos nosotros, porque, eso sí... ¡Aquí hay dragones!

Seguimos experimentando sobre la manera de conseguir el programa perfecto, así que, para grabar este dragón, cada uno de los miembros del equipo ha hecho un ejercicio diferente: uno pesas, otro bici, otro boxeo y otro caza de pokemons. ¿Eres capaz de intuir quién es al menos uno de ellos? Dale al play y medita profundamente sobre ello, porque... ¡Aquí hay dragones!

Este programa es diferente a todos los demás. Aunque, claro, decir eso implicaría decir que todos los demás programas son iguales entre sí y, de repente, para destacar un programa, devaluar todos los demás. Diremos, entonces, que este programa no es como los demás. Lo cual no significa necesariamente que sea mejor. Dale al play que, eso es seguro... ¡Aquí hay dragones!

Mucha gente nos ha preguntado si en este podcast vetamos las avellanas. Les perece imposible que, tras tantos programas, tantas charlas, tantos temas, jamás se haya pronunciado la palabra «avellana».No diremos ni que sí ni que no. Diremos que deberías escuchar este episodio por si, de repente, hablamos de avellanas, te das cuenta y se acaba así el bulo. O no. O lo que sea.De momento, dale al play, porque... ¡Aquí hay dragones!

Nuestro afán por innovar no decae. En este programa sólo uno de los de el equipo se ha tomado un poleo menta. El resto tenían té matcha. ¿Eres capaz de descubrir cuál es? Dale al y juega a nuestro concurso tan poco concurso como el que hay dentro del propio programa porque ¡Aquí hay dragones!!

Este programa se grabó con todos sus componentes recién salidos de la ducha. No sabemos si se ha hecho antes esta prueba científica. Ni siquiera si era necesaria. Pero nos pareció interesante comprobar si la higiene afecta al resultado de un programa. Puede que notes la diferencia. Puede que no, pero te aseguramos que si le das al play este programa te va a oler a gel y a limones del caribe. No conocemos otros programas que den más por menos. ¡Aquí hay dragones!

Como dice el refrán: «Como es jueves impar, a Aquí hay dragones le toca programa par».Nadie sabe de cuándo data el dicho, unos estudiosos dicen que incluso de siglos antes de que Marconi —el probable inventor del podcast— naciera. Otros dicen que nunca fue un refrán. A saber.Así que aprieta el play y goza de tanta duda, porque, hoy sí... ¡Aquí hay dragones!

Queremos desmentir el bulo de que este programa cura las verrugas. Este programa no cura nada. No sabemos de dónde ha salido tal información, alguien debió de poner un tuit insinuándolo y la cosa se ha hecho grande e imparable. Pero este programa no cura nada. Nos convendría mantener la mentira, pero valientemente la desmentimos, aunque haya gente que pueda seguir creyéndolo. Porque este programa, la verdad, no cura nada. Prueba, si no, a escucharlo y, si se te ha curado algo, nos lo dices y lanzamos otro bulo. Y si no, disfruta al menos del vuelo, porque.. ¡Aquí hay dragones!

Íbamos a gritar que «¡vuelve Aquí hay dragones!». Pero es que septiembre es el mes en que todo el mundo grita que vuelve, y nosotros vamos de alternativos, de indies, de radicales antisistema. De susurradores. Además, que tampoco es que volvamos volvamos, que nos hemos callado un mes y seguimos, tampoco es para gritar...Así que, sin alharacas, dale al play y disfruta, porque vuelve... ¡¡¡Aquí hay dragones!!!

Íbamos a gritar que «¡vuelve Aquí hay dragones!». Pero es que septiembre es el mes en que todo el mundo grita que vuelve, y nosotros vamos de alternativos, de indies, de radicales antisistema. De susurradores. Además, que tampoco es que volvamos volvamos, que nos hemos callado un mes y seguimos, tampoco es para gritar...Así que, sin alharacas, dale al play y disfruta, porque vuelve... ¡¡¡Aquí hay dragones!!!

Lo bueno de irse es que aumenta exponencialmente las posibilidades de volver. Si no te vas, se te hace muy cuesta arriba la vuelta. Nos vamos, básicamente, por darnos el gustazo. Ha sido una temporada de esas que parecen dos. Que si confinamientos, que si cosas, que si tal, que si eso. Así que dejadnos irnos un poco, aunque sea cerca, para volver mucho luego. Hasta septiembre te dejamos una tarea: ¡echarnos de menos! Por ahora, degusta el último vuelo (de la temporada). Dale al play que... ¡Aquí hay dragones!

Se van las temporadas como se van las personas que dejan un espacio para ocupar otro. Nos quedan dos dragones, y este es el primero de ellos. Si eres partidario del programa, en este encontrarás charlas y charlas sobre, por ejemplo, orejas. Se habla poco de orejas, con lo dispuestas que están a escuchar. Ellas. Falta uno, un único programa más, pero aún te queda este. Luego llegará el verano, y luego faltarán otros muchos hasta que sobren dos. Se entiende, ¿no? ¿Cómo? ¿Que no se entiende? Pues entonces dale al play y afila las orejas, y deja de comerte la cabeza, porque… ¡Aquí hay dragones!

Ser falso no es tan fácil. Ojalá. Hay que falsear muy bien o, si no, no cuenta. Para ser un buen falsario hay que conseguir que los demás crean que eres auténtico, más auténtico aún que alguien que de verdad lo sea. La pera. La falsedad es un arte, un don, un elogio ejemplar y objetivo que algún mentiroso, mira tú, ha transformado en insulto. En nuestra búsqueda de lo cierto hemos descubierto que las verdaderas trolas, al contrario que la realidad, nunca son decepcionantes. Eso y que hace muchísimo calor, claro. Así que dadle al play y disfrutad de nuestras falsedades (que son todas de verdad), porque... ¡Aquí hay dragones!

Escoger el momento en que ponerse a escuchar un podcast es una de esas microdecisiones diarias que dan vértigo, porque te pueden cambiar el día. Como decidir si ir andando o coger el bus. Como olvidarte de comprar champú, como cenar picante o cenar soso. O dulce.Y es que toda gran microdecisión es de susceptible reportarte una pequeña nada o una gran microfelicidad.Así que elige tu momento para darle al play (pero dale), compra champú (pero úsalo) y déjate llevar, porque... ¡Aquí hay dragones!

A veces tienta adivinar los temas que van a tratar los dragones por el título que ponen. «De cruces, canales y locos», por ejemplo, podría sonar a un tío al que se le cruzan los cables y se vuelve loco. Por ejemplo.Pero, claro, no valdría, porque cada palabra hace referencia a un tema diferente, así que uno podría ser el de las rotondas, otro el de hacer zapping, y el tercero podría aplicarse a los cuatro dragones titulares, del primero al último, daría igual cuál de ellos hiciera la sección.Podéis hacer vuestras apuestas, pero os va a dar igual. Dadle, mejor, al play y dejaos llevar, porque... ¡Aquí hay dragones!

Se cierne nuevo programa, que ya está bien de que sólo se ciernan cosas malas, como si una cosa que decidiera cernirse tuviera que ser amenazante sin más, y tétrica, y no, que a veces rompen a cernir cosas buenas: hay que rescatar tan humillado verbo (reflexivo) de las garras de lo oscuro, o se cernirá algo terrible sobre todos. Para mal. Así que lánzate al play, dale suave con el dedito y permite que, excepcionalmente, algo bueno te ataque por la espalda, porque... ¡Aquí hay dragones!

Este programa es sencillo: unos tipos se juntan, charlan, juegan a «piedra, papel o tijera» y charlan un poco más por orden de victoria. Coser y cantar. Sólo que luego todo se retuerce, se complica, se estruja, se expande, se enreda y se convierte en aquello que sólo encontrarás si te haces cómplice del descontrol, le das al play y te dejas complicar por lo más simple. Porque... ¡Aquí hay dragones!

A lo mejor no lo sabíais, pero no hay nada que le guste más a un dragón que merendar. Los dragones muchas veces comen sin hambre para, llegada la hora, poder untar nocilla a gusto, con la conciencia tranquila. Meriendan sentados, sin prisa, deleitándose, y luego vuelven a sus tareas de dragón con la sensación de que han detenido el tiempo y, así, adquirido nuevo poder. No te vamos a pedir que escuches este programa mientras meriendas, pero sí que te lo meriendes y, cual dragón hambriento, conozcas el poder de apagar el mundo con sólo darle al play. Porque... ¡Aquí hay dragones!

Una hora y trece minutos de vuelo es, para el dragón medio, un paseo. Salvo que le toque esquivar flechas, insultos y limonazos arrojados por una caterva de gente sensata que no quiera que sea dragón, que se oponga a que vuele y le exija que renuncie a sus alas y camine como los demás. Que es lo que tiene que hacer. Y lo que nunca hará. Así que dale al play y súbete a una colina, esquivando insultos y espadazos, con una limonada en la mano. Así podrás decir, tan contento, que... ¡Aquí hay dragones!

Quién nos iba a decir que, tras el invierno, venía la primavera. Quién. Pero así es la vida, un no parar de sorprendentes giros de guión, como una serie de las que enganchan o el vuelo de un dragón borracho. En el programa de hoy hay retruécanos, desvíos, respuestas, pinturas, micrófonos, canciones, ausencias y catedrales célebres, que, si le das al play, florecerán en tu oreja y polinizarán tu cerebro (ya decides tú si esa imagen te resulta poética o no). Pruébalo, si quieres con cuidado, pero pruébalo, porque... ¡Aquí hay dragones!

«Pues érase que se era un dragón que sólo iba a tiendas de lujo a comprar el más caro menaje del hogar que pueda adquirirse en hogar ninguno...». Así empieza el nuevo cuento que se cuentan JAVIER CANSADO, RODRIGO CORTÉS, JUAN GÓMEZ-JURADO y ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS. Que acabará o no con perdices dependiendo de si le das al play o no. Así que hazlo, no seas tímido, pues nada hay que le guste más a un dragón que una buena perdíz escabechada. Por un final feliz... ¡Aquí hay dragones!

Rodrigo Cortés, Juan Gómez-Jurado, Javier Cansado y Arturo González-Campos han dado en parir un nuevo programa. Hay, pues, un dragoncito nuevo en la ciudad que sobrevuela los tejados inventándose palabras y respondiendo dudas con gran elegancia musical. De ti depende, si te pones de puntillas, que te sople detrás de la cabeza. Dale al play y comprobarás que realmente... ¡AQUÍ HAY DRAGONES!

Hemos vuelto a caer en lo del título provocativo. Somos débiles. Queremos tu escucha y nos tiramos de cabeza al clickbait. Podríamos excusarnos aclarando nuestros truquitos polisémicos de adolescente, pero entonces el truco no funcionaría. Aunque acabamos de hacerlo. Vuelven RODRIGO CORTÉS, JAVIER CANSADO, JUAN GÓMEZ-JURADO Y ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS, para fletar este dragón lleno de escamas. Y no, seguro que no se dice fletar, pero tampoco tenemos tiempo de ponernos a buscar palabras. Así que cae en la trampa y dale al play, porque... ¡¡AQUÍ HAY DRAGONES!!

Aquí hay dragones crueles con una historia que contar.Y aquí hay dragones políglotas que tienen otra que cantar. Y aquí hay dragones músicos que se recrean en tocar. Aquí están RODRIGO CORTÉS, JAVIER CANSADO, JUAN GÓMEZ-JURADO Y ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS, recién salidos de la nieve, con chocolate caliente y mantas. No vamos a intentar convencerte de que necesitas escucharnos. No lo hagas por nosotros, dale al play por un único motivo: porque... ¡AQUÍ HAY DRAGONES!

¿Cuánto hace que no se habla de vástagos? ¿Y de comadrejas? ¿Y de zanfoñas?... Y qué necesario era recuperar estos tres temas, cuánta gente clamando por ellos en redes. Pero, claro, no se habla de ello porque no interesa, porque hay gente muy poderosa interesada en el silencio. Dale al play y acaba de una vez con este oscurantismo, porque.. ¡Aquí hay dragones!

Cuenta la leyenda que cuatro caballeros se juntaban en un lugar secreto y se ponían a hablar de sus cosas. Y cuentan que aquello que decían llegaba a la gente, y que la gente, en mayor o menor medida, atendía a sus palabras y reaccionaba a ellas de maneras diversas, ora con regocijo, ora con reproche, ora sin atención. Y cuentan que, quien esto ha escrito, estaba deseando usar «ora» como cultismo de «ahora», aunque suene más raro «ahora», en ese contexto, que «ora». Porque así son las cosas. Y ahora sí, después del texto pedante, llega lo de darle al play. Lo de abrir bien las orejas. Porque... ¡¡Aquí hay dragones!!

¿Recordáis que hace poco sacamos nuestro programa más polémico? Qué hype, ¿verdad?, qué ansiedad por escucharlo, qué genios del suspense que fuimos. Pues este no. Este es un programa amable, simple, ameno, divertido, interesantísimo, sin aristas. O con. Uno de esos en los que RODRIGO CORTÉS, JAVIER CANSADO, JUAN GÓMEZ-JURADO Y ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS se dedican a charlar, sin «clickbait» que valga. O con. Si quieres saber si de verdad hablamos de gilipollas, tendrás que apretar el play. Tú verás lo que haces. Pero recuerda... ¡Aquí hay dragones!

No hay nada que te obligue escuchar este programa. Exceptuando, a lo mejor, la lógica ansiedad de saber si JUAN GÓMEZ-JURADO sabe hablar japonés o no. O si RODRIGO CORTÉS explicará por qué las naves pueden bailar. O si Javier Cansado será uno o trino. O incluso adivinar en qué se parece ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS a un león. Nada va a pasarte si sigues ignorando tales cosas, decide tú si quieres darle al play. Hagas lo que hagas... ¡AQUÍ HAY DRAGONES!

La regla número uno de los podcast es simple: «No hagas referencias temporales durante el programa. La propia esencia del podcast implica que puede escucharse en cualquier momento del futuro y tales menciones podrían desconcertar al oyente». Pues, para estos cuatro, como quien oye llover... En cuanto le des al play comprenderás por qué. Aprieta ya el botón, que... ¡AQUÍ HAY DRAGONES!

En este programa no somos polémicos. No nos gusta, no lo buscamos, somos buenísimas personas, para eso están otros (los malos), que buscan la provocación gratuita para exaltar a las masas. No es nuestra intención seguir sus pasos, no lo pretendemos. Nunca. Y, sin embargo, qué gustito da... Bienvenidos al programa más controvertido de los señores que charlan: RODRIGO CORTÉS, JAVIER CANSADO, JUAN GÓMEZ-JURADO y ARTURO GONZÁLEZ-CAMPOS, que traen temas interesantísimosDale al play y elige entre llevarte las manos a la cabeza o a las orejas, porque... ¡Aquí hay dragones!