Aquí escuchas La Clavada de Tú Mañana con Enrique Santos!

Hoy en la Clavada Telefónica llamamos a un salón de uñas para pedir una cita muy especial para Dayanara Torres… pero con una condición inesperada: ¡las uñas tienen que ser 100% veganas! Entre esmaltes “libres de todo”, dudas del personal y requisitos casi imposibles, pusimos a prueba la paciencia del salón. ¿Lograrán cumplir con este pedido tan particular?See omnystudio.com/listener for privacy information.

Hoy en la Clavada Telefónica estamos tratando de convencer a un calvo de que se una al concierto de Pitbull, donde están reuniendo a la mayor cantidad de calvos posible para romper un récord Guinness. Entre dudas, emoción y mucho brillo… ¿aceptará ser parte de este histórico conteo?

La semana pasada en Premio Lo Nuestro, Yailin La Más Viral co-presentó junto a GDZ… pero algo no salió como esperaba y terminó metiendo la pata. ¿Su explicación? Que tenía hambre. Y como aquí no dejamos pasar nada, hoy en la Clavada Telefónica llamamos a Randy Malcom para hablar del incidente… y ver si también necesitaba un snack antes de contestarnos.

En la Clavada Telefónica de hoy llamamos a un veterinario para hacer una cita para “nuestros hijos”… el detalle es que ellos se consideran therians. Entre confusión, preguntas médicas inesperadas y momentos incómodos, llevamos la conversación al límite para ver hasta dónde aguanta el doctor antes de darse cuenta que algo no cuadra. ¡Una broma salvajemente divertida!

Hoy en la Clavada Telefónica le hicimos creer a Carlos Vives que su micrófono estaba fallando justo antes de una importante entrevista. Entre pruebas de sonido, instrucciones técnicas y mucha confusión, todo parecía indicar que la conversación se iba a fastidiar por completo. ¿Logramos que se lo creyera?

Hoy en la Clavada Telefónica, Dayanara llama a un servicio de catering para hacer un pedido especial… pero hay un pequeño detalle: ¡es alérgica a casi todo! Entre restricciones imposibles, ingredientes prohibidos y opciones que no puede ni oler, la conversación se convierte en un verdadero reto para el pobre encargado. ¿Lograrán armarle un menú que no la mande directo al hospital?

Hoy en la Clavada Telefónica llamamos a un dúo musical para ofrecerles una supuesta oportunidad de participar en una película estilo musicality… pero bastante alternativa. Entre propuestas rarísimas, escenas improvisadas y requisitos fuera de lo común, los pusimos a cantar, actuar y hasta dudar si esto era un casting real o una locura total. ¿Aceptarán formar parte de este proyecto tan extraño?

En esta Clavada Telefónica, llamamos a Mily haciéndonos pasar por el servicio postal para darle la peor noticia: su paquete está retenido

Hoy llamamos a un restaurante colombiano con una misión muy especial por el Día del Amor… pero el pedido que hacemos deja a todos en shock. Entre combinaciones imposibles, exigencias románticas fuera de lo normal y detalles que no existen en el menú, el empleado intenta mantener la compostura mientras la situación se vuelve cada vez más absurda. ¡Una clavada perfecta para celebrar San Valentín con risas!

Hoy llamamos a Juan con una supuesta advertencia laboral: aunque esté congelándose en la oficina, no puede cubrirse la cara por “razones de seguridad”

En la clavada de hoy llamamos a Mónica Driving School para decirle —muy serios— que a partir de ahora, cualquiera que quiera aprender a manejar tendrá que hacerlo únicamente en inglés. Instructores confundidos, preguntas imposibles y una reacción que va subiendo de nivel mientras la broma se pone cada vez más intensa ¿Se lo creyó? ¿Se molestó? ¿O nos salió con una respuesta inesperada? ¡No te pierdas esta clavada que te hará reír de principio a fin! Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.

En La Clavada Telefónica de hoy llamamos al músico John Pier para hacerle una petición muy particular: que nos escribiera una canción de despecho ideal para el Día de los Enamorados. Entre corazones rotos, letras dramáticas y rimas improvisadas, la conversación se volvió cada vez más intensa y divertida, hasta que la broma quedó al descubierto. Una llamada cargada de humor, creatividad y mucho desamor. Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.

En la clavada telefónica de hoy, Paola llamó a su supuesto doctor asegurando que tenía un frío extraño que le estaba provocando “fricho” y “frulo”. Entre síntomas inventados, explicaciones imposibles y la confusión total del médico, la conversación se volvió cada vez más absurda hasta desatar carcajadas. Una llamada llena de ocurrencias, nervios y términos médicos que no existen… que terminó revelando que todo era parte de la broma.

En la clavada telefónica de hoy llamamos a una señora para involucrarla en una supuesta campaña política completamente ficticia que buscaba convertir a Fernando Carrillo en “presidente” dentro de un escenario absurdo y lleno de enredos. Entre explicaciones confusas, promesas exageradas y reacciones incrédulas, la conversación se fue saliendo de control hasta convertirse en un momento tan tenso como hilarante, que terminó revelando que todo era parte de la broma.

En la clavada telefónica de hoy marcamos el número pensando que era un ex… pero dimos con la persona totalmente equivocada. Entre reclamos misteriosos, silencios incómodos y respuestas confundidas, el pobre “Miguel” no entendía nada mientras la conversación se volvía cada vez más absurda. Una llamada llena de tensión, giros inesperados y risas que terminó en una revelación épica.

En la clavada telefónica de hoy llamamos a un dominicano que asegura parecerse a Romeo Santos y le propusimos un trabajo insólito: hacerse pasar por el cantante para distraer a fanáticas y paparazzis en eventos importantes. Entre nervios, emoción y preguntas sospechosas sobre seguridad y pago, el supuesto “Romeo alterno” se fue metiendo cada vez más en el papel… sin imaginar que todo era parte de una clavada que terminó en carcajadas y confesiones inolvidables.

En la clavada telefónica de hoy llamamos a un declarado “hater” de Bad Bunny y le hacemos creer que si habla bien del Conejo Malo en una grabación podría ganarse un par de boletos para el Super Bowl. Entre halagos forzados, risas nerviosas y comentarios que no se le dan nada fácil… la llamada se sale de control y nos regala momentos épicos. ¿Aceptará vender su orgullo por ir al juego más grande del año?

En la clavada telefónica de hoy, Dayanara se transforma en la vecina más tóxica del vecindario y llama para acusar a una mujer de “enseñar demasiado” y no respetar la “moral del barrio” .Con comentarios pasivo-agresivos, reglas inventadas y quejas cada vez más exageradas, la llamada se va calentando hasta sacar lo mejor —y lo peor— de la situación.Entre risas, coraje y puro chisme de vecindario, esta clavada terminó siendo un vacilón total. ¡No te la pierdas!

En la clavada telefónica de hoy llamamos a una empleada que está convencida de que alguien en la oficina le está robando el lunch.Poco a poco le calentamos la cabeza: primero negamos todo, luego “descubrimos” testigos sospechosos, cámaras inexistentes y hasta compañeros con hambre crónica.La paciencia se le fue acabando… y cuando explotó, ¡explotó en serio!Una clavada llena de coraje, risas y amenazas de marcar el nombre en el tupper.

Le hicimos una clavada telefónica al papá de Leo para avisarle que su hijo organizó una fiesta descontrolada y ahora enfrenta una multa de $200 por los destrozos. Entre sorpresa, enojo y sospechas, su reacción lo dice todo. ¿Caerá en la trampa o descubrirá la broma? Dale play y no te pierdas este momento épico.

En la clavada de hoy llamamos a Magdalena, que todavía no ha quitado las decoraciones navideñas… ¡y ya casi estamos en primavera! Nos hacemos pasar por inspectores del vecindario para “recordarle” que el árbol seco, las luces afuera y el inflable de Santa ya causan tráfico y afectan “el espíritu estacional” del barrio Magdalena se defiende, se molesta y hasta ofrece quitar todo en ese mismo momento… ¡o no!Una clavada llena de risas, indignación festiva y mucha Navidad fuera de temporada.

Hoy en La Clavada Telefónica llamamos a una estilista para ponerla a prueba y descubrir si realmente sabe guardar un secreto… o si es más chismosa de lo que aparenta.

Hoy en La Clavada Telefónica llamamos a un restaurante venezolano para ver si se anima a cocinarle al exdictador Nicolás Maduro… supuestamente desde la cárcel.

Rober Ke Ni Di se comunica con Rosa Melo para hablar de salud en este nuevo año, sin imaginar que todo era parte de La Clavada Telefónica.

Hicimos una clavada telefónica a un señor que promociona “¿Quieres bajar de peso?” en su carro, pero decidimos tomarle la palabra… empezando por él mismo. La conversación se vuelve cada vez más absurda y su reacción no tiene desperdicio. Una llamada que se salió de control.

Llamamos a un tipo interesado en alquilar un apartamento y le inventamos una razón completamente loca para rechazarlo: según nosotros, se ve demasiado joven… y es calvo. La conversación se fue de control y el resultado es una clavada telefónica imperdible.

En la Clavada Telefónica de hoy llevamos la inteligencia artificial al extremo: llamamos a Rosa Melo para ofrecerle un supuesto servicio médico con IA que promete hacer diagnósticos sin verla, solo por teléfono. Entre dudas, risas y respuestas inesperadas, la broma se salió de control. ¿Confía en la tecnología… o decide colgar antes de que la “IA doctora” siga hablando?

En la Clavada Telefónica de hoy le lanzamos a Pollito Tropical una propuesta tan absurda como divertida: inscribirse en un exclusivo campamento de “Machos Alfas” para este verano. Entre discursos de testosterona, retos inesperados y reacciones que no vimos venir, la llamada se convirtió en pura risa. ¿Se anima o huye del exceso de “hombría”? Dale play y descúbrelo.

En esta Clavada Telefónica todo parecía una simple contratación para el cumpleaños de Dayanara… hasta que los cambios de último minuto llevaron al payaso Ñoño directo al límite. Reclamos, gritos y una reacción que nadie vio venir en una de las llamadas más intensas, caóticas y divertidas del show.

En esta clavada telefónica llamamos a Ivy Queen fingiendo ser la novia celosa del bombero que la cargó durante el evento del 4 de Julio. Reclamos, drama y una reacción inesperada que encendió la llamada de principio a fin. No te pierdas cómo terminó todo.

Le hicimos una clavada telefónica al señor Aceituno por un supuesto paquete de Amazon, pero la cosa se salió de control cuando empezamos a cambiarle el nombre. Cada “Aceituna” lo hacía enojar más, y la llamada terminó siendo una mezcla perfecta de confusión, paciencia perdida y muchas risas.

Hoy nos fuimos con todo en la clavada telefónica llamando a varias personas para sorprenderlas con la canción “Dame un Grrr”. Entre confusión, risas y reacciones inesperadas, más de uno no sabía si reír, colgar o pedir otro “grrr”.Una clavada ligera, divertida y perfecta para sacarte una carcajada.

Hoy en La Clavada Telefónica llamamos a Tito's Carwash para reclamarles porque lavaron el carro sabiendo que venía lluvia. Una queja muy seria… hasta que la llamada se sale completamente de control.

Hoy en La Clavada Telefónica, Vitico anda cargado de problemas y decidió que la solución es irse de viaje. ¿El detalle? Los lugares que tiene en mente no son precisamente normales. Una llamada que empieza seria… y termina en un viaje totalmente inesperado.

Hoy en La Clavada Telefónica llamamos a Laura, quien acaba de sacar su licencia de conducir, para poner a prueba cómo anda su paciencia al volante.Entre bocinas, gritos y situaciones que sacan a cualquiera de quicio, quisimos medir qué tan real está el road rage… especialmente en alguien que apenas empieza a manejar.

En esta Clavada Telefónica, ponemos a temblar a un inquilino con una oferta ridículamente sospechosa: supuesta ayuda del condado para cubrir la renta… pero con una condición tan absurda como inaceptable. La reacción del pobre hombre, entre indignación y desconcierto, ¡no tiene desperdicio! Una broma extrema que revela hasta dónde puede llegar el absurdo.

Hoy en La Clavada Telefónica, Jorge Nitales llama para mandar un paquete de Miami a Tampa, pero la compañía de transporte empieza a sospechar… ¿Será legal?, ¿será raro?, ¿será algo que nadie debería enviar?

Hoy llamamos a Albertico, que acaba de comprar un barco, para pedirle prestado… ¡pero no por un día, sino para vivir allí toda la semana! ¿Qué crees que dijo?

En esta clavada telefónica llamamos a una mujer que, según sus vecinos, está arruinando el espíritu navideño porque se niega a poner luces en su casa. Ella insiste en que la electricidad está demasiado cara y no piensa gastar “ni un kilovatio de más”. Pero nosotros llegamos a “recordarle” que su oscuridad está afectando la armonía del vecindario… y su reacción encendió más que cualquier bombillo navideño.

La Clavada Telefónica: “Rosamelo, deja la amargura y entra al Secret Santa” La cosa se puso festiva… bueno, intentamos. En esta Clavada Telefónica llamamos a Rosamelo para pedirle, con cariño (y un poquito de presión), que deje la amargura y participe en el Secret Santa del barrio. Entre excusas, regaños y cero espíritu navideño, la llamada terminó siendo el regalo perfecto… para los que escuchamos

Llamamos a Vanessa, que hace pan de jamón casero para vender en Navidad, para pedirle algo muy particular: queríamos comprarle varios panes… pero solo para olerlos, no para comerlos. Y como “no se iban a consumir”, le exigimos que nos los dejara a mitad de precio. Entre explicaciones ridículas sobre “clientes aromáticos”, certificaciones de olor y la importancia del “aroma navideño premium”, Vanessa no sabía si reír, molestarse o colgarnos. Una clavada absurda, navideña y totalmente inolvidable.

Le hicimos creer al Divo Eduardo Antonio que José Feliciano lo demandaría por su canción navideña… y explotó. Una Clavada Telefónica para recordar.

Hoy en La Clavada Telefónica, llamamos a una barbería haciéndonos pasar por el nuevo gerente para anunciarles que vienen grandes cambios. ¿Cómo reaccionarán? ¡Prepárate para escuchar risas, confusión y mucha diversión!

Hoy llamamos a una empleada que está furiosa porque jura que alguien en la oficina le está robando el lunch. Le calentamos la cabeza poquito a poquito… y la explosión no se hizo esperar.

Francisco Guayabal llama a Marcos para informarle que su carro está “mal estacionado” y que podría recibir una multa interna del trabajo. Lo que Marcos no sabe es que todo es una clavada. Entre excusas, confusión y puro estrés, esta llamada demuestra que no hay nada que saque más de quicio que meterse con el parqueo del trabajo. ¡Risas garantizadas!

Después de ir a un buffet y no probar nada por estar a dieta, Luis recibe una llamada inesperada: le quieren cobrar por haber olido toda la comida. Entre risas, incredulidad y hambre contenida, esta clavada demuestra que hasta respirar cerca del buffet… ¡puede salirte caro!

En esta clavada telefónica, un falso funcionario le exige a Yuan Guerra que cambie su nombre porque “promueve la violencia”. Lo que empieza como una absurda solicitud termina en una conversación llena de desconcierto, sarcasmo y carcajadas. Una llamada donde la verdadera guerra… es por mantener la calma.

Un vecino perdió la calma cuando le pidieron ceder su espacio de estacionamiento para instalar una zona exclusiva de autos eléctricos. Entre gritos, quejas y confusión, surge la gran pregunta: ¿hasta dónde deben llegar los cambios por la “movilidad verde”? En este episodio hablamos de cómo la modernidad está encendiendo más de una chispa en los vecindarios.

Sharon está emocionadísima por sus vacaciones en un crucero… hasta que recibe una llamada “oficial” informándole de unos nuevos impuestos marítimos obligatorios. ¿Pagará por el aire del océano? ¡Prepárate para escuchar cómo se le va hundiendo la paciencia!