Comencemos una nueva y bendecida semana, escuchando y reflexionando junto a Carmita Reinoso Un Gran Seguro-Pan Dulce para la Vida #HCJB #hcjb90

1 Corintios 13:8 “El amor nunca deja de ser.”

1 Corintios 13:7 “El amor todo lo sufre”.

1 Corintios 13:6: "El amor no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad."

1 Corintios 13:5 “El amor no hace nada indebido”.

1 Corintios 13:5: “El amor no lleva un registro de las ofensas recibidas”

1 Corintios 13:5 “El amor no busca lo suyo”

1 Corintios 13:4 “El amor no se jacta, no se envanece”.

1 Corintios 13:4 “El amor es paciente”

1 Corintios 13:4 “El amor no tiene envidia”

1 Corintios 13:4 “El amor es bondadoso”

2 Pedro 3:8 “Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”

Salmos 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”

2 Corintios 4:16: "Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día."

Salmos 37:4: “Deléitate en el Señor, y Él concederá las peticiones de tu corazón”.

Mateo 25:21: "Buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré."

Mateo 2:22: "pero cuando se enteró de que el nuevo gobernante de Judea era Arquelao, hijo de Herodes, tuvo miedo de ir allí. Entonces, luego de ser advertido en un sueño, se fue a la región de Galilea."

Juan 15:15: "Ya no les llamaré siervos… los he llamado amigos."

Lamentaciones 3:22–23 “Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”

Juan 12:24 “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo, pero si muere lleva mucho fruto

Emanuel significa “Dios con nosotros”, y esa verdad transforma por completo nuestra manera de vivir. El Dios del universo no solo nos creó, decidió acompañarnos, caminar a nuestro lado y habitar en nuestra historia.Desde el huerto, el desierto y el templo, Dios siempre ha buscado estar cerca de Su pueblo. Pero en Belén, Su presencia tomó forma humana en Jesús. No como un visitante pasajero, sino como un Salvador que vino para quedarse.En este último día de Adviento celebramos que no caminamos solos. Emanuel no es un eco del pasado, es una realidad presente. Dios está con nosotros hoy y para siempre.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y celebrar la presencia de Dios en casa.

En esta época muchas veces nos acercamos a Dios pensando en lo que necesitamos: soluciones, provisión, estabilidad o alivio. Y aunque Dios es fiel para suplir, Su provisión más grande fue mucho más profunda. En Génesis 22, Dios se reveló como Jehová Jireh, el Dios que ve antes y provee. Siglos después, en Belén, el Padre proveyó al mundo lo que más necesitaba: un Salvador.En este décimo día de Adviento recordamos que nuestra mayor necesidad no era material, sino espiritual. Y esa necesidad fue suplida en Jesús. La cuna de Belén cobra sentido a la luz de la cruz.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y agradecer la provisión de Dios en casa.

Vivimos en un mundo que anhela paz, pero que rara vez la experimenta. Conflictos, preocupaciones y cansancio interior nos rodean constantemente. Sin embargo, el Shalom que Dios ofrece es diferente.En la Biblia, Shalom no significa solo tranquilidad, sino plenitud, orden y armonía interior. Jesús, el Príncipe de Paz, no vino a prometer una vida sin dificultades, sino corazones firmes en medio de ellas.En este noveno día de Adviento recordamos que la paz verdadera no depende de las circunstancias, sino de quién gobierna nuestro interior. Cuando Cristo reina en el corazón, el caos pierde poder.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y abrir espacio a la paz de Dios en casa.

En Éxodo 15:26, Dios se revela como Rapha, el Señor que sana. Esa promesa se cumplió plenamente en Jesús. El único verdaderamente sano vino a un mundo herido para cargar con nuestra enfermedad y ofrecernos restauración.En este octavo día de Adviento recordamos que la sanidad que Jesús trae no es superficial. Él sana el corazón, restaura la vida y propone un camino nuevo.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y abrir espacio a la sanidad de Dios en casa.

La escena del pesebre es tierna, pero lo que ocurre allí es profundamente transformador. En Belén comenzó el intercambio más grande de la historia: el justo nacía para cargar con la injusticia del mundo.Tsidkenu significa “el Señor, nuestra justicia”. En Jesús, Dios quitó nuestra culpa y nos vistió con Su justicia, declarando libres a quienes no podían salvarse por sí mismos.En este séptimo día de Adviento recordamos que el Niño del pesebre no vino solo a conmovernos, sino a redimirnos y restaurarnos por completo.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos sobre el regalo de la gracia.

En esta época del año solemos pensar en lo que nos falta: tiempo, recursos, personas o paz interior. Pero cuando David escribió: “Jehová es mi pastor; nada me faltará”, hablaba desde la certeza de que la presencia de Dios llena lo que el corazón necesita.Rohi, el Pastor eterno, decidió venir al mundo en Jesús. El que cuidaba desde lo alto se hizo cercano para guiarnos, protegernos y dar Su vida por nosotros. En este sexto día de Adviento recordamos que, cuando Jesús es nuestro Pastor, la ausencia deja de tener la última palabra. En Su cuidado encontramos descanso y dirección. Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y descansar en el cuidado de Dios.

Dios se reveló a Abraham como El Shaddai en un momento donde todo parecía imposible. Cuando la fuerza humana ya no alcanzaba, Dios le recordó que Su poder no tiene límites. En este quinto día de Adviento recordamos que El Shaddai sigue obrando hoy. Dios se glorifica en nuestra debilidad y nos invita a confiar en Su poder perfecto.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y fortalecer la fe en casa.

Diciembre nos recuerda la grandeza de Dios, pero muchas veces lo imaginamos lejano, distante de lo que vivimos día a día. Sin embargo, el nombre El Elyón no habla de un Dios ausente, sino del Altísimo en autoridad y gloria, que ve nuestra vida con total claridad.Desde esa altura, Dios decidió descender. El que sostiene el universo se hizo pequeño. El Altísimo se acostó en un pesebre.En este cuarto día de Adviento recordamos que la grandeza de Dios no lo aleja de nosotros, sino que revela Su amor. Jesús es la prueba de que el Dios que está sobre todo también está con nosotros.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y confiar en Aquel que gobierna con propósito.

Hay momentos en los que el corazón se siente invisible. Cargas que nadie nota, dolores que se viven en silencio y preguntas sin respuesta. Así se sintió Agar en el desierto… hasta que Dios la encontró. En Génesis 16:13, ella lo llamó El Roi, “el Dios que me ve”. Ese mismo Dios que la vio en su dolor es el que decidió venir al mundo en Jesús. El Roi se hizo cercano, descendió a nuestra historia y vio nuestra necesidad de salvación. En este tercer día de Adviento recordamos que Dios no es indiferente a nuestra vida. Jesús es la prueba viva de que Dios nos ve, nos conoce y acude a nuestro auxilio. Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para reflexionar juntos y recordar que no caminamos solos.

Diciembre está lleno de luces, pero no todas iluminan el interior. En el principio, cuando todo era caos y vacío, Elohim habló y la luz apareció. Ese fue el primer acto de creación y también el primer acto de esperanza: la voz de Dios trayendo orden donde había confusión.Siglos después, ese mismo Dios creador decidió venir al mundo en Jesús. El que creó la luz vino a ser la Luz del mundo, dando dirección a nuestras vidas desordenadas y plenitud a nuestros vacíos.Te invitamos a visitar nuestra página web, donde encontrarás el devocional completo y una actividad familiar para compartir juntos y reflexionar en casa.

Cuando todo cambia y las certezas parecen desvanecerse, hay una verdad que permanece firme: Jesús es el “Yo Soy”. Antes del pesebre, antes del tiempo y antes de la historia, Él ya existía. En este primer día de Adviento recordamos que nuestra fe no está puesta en alguien pasajero, sino en el Dios eterno que decidió entrar en nuestra historia por amor. Jesús no comenzó en Belén; el “Yo Soy” se hizo cercano, caminó entre nosotros y sigue siendo el mismo ayer, hoy y siempre. Este mensaje nos invita a descansar en Aquel que no cambia, aun cuando nuestra vida sí lo hace. Adoramos al Dios eterno… que eligió habitar entre nosotros.Si deseas profundizar en este primer día de Adviento, te invitamos a visitar nuestra página web. Allí encontrarás el video, el texto del devocional y una actividad familiar llamada La corona eterna, pensada para reflexionar juntos sobre la eternidad de Dios.Ingresa a: https://hcjb.org/navidad-hcjb/dia-1/Haz una pausa, reúne a tu familia y permite que esta Navidad fortalezca su fe.

⚠️ Hay voces que suenan bonitas… pero no vienen de Dios.

El mayor éxito no es acumular cosas, sino llegar a ser quien Dios quiere que seas.

No toda meta trae felicidad. Define tus sueños con la sabiduría de Dios: ¿me hará mejor persona?, ¿bendecirá a otros?, ¿honra sus principios?

Dios no está en contra del éxito; quiere formarlo en nosotros.

Muchas veces las deudas parecen solución… pero terminan siendo cadenas.

✨ A veces el camino se vuelve incómodo, el horizonte se desvanece y los desafíos nos nublan la vista. Pero incluso en la noche más oscura, siempre hay faros que nos guían. Hoy, junto a Carmita Reinoso, descubrimos claves que iluminan y devuelven esperanza

La mejor oración no necesita palabras rebuscadas ✨ ni frases repetidas