La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com Support th…
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1) Veces: La verdad espiritual no es “Señor, libérame de aquel o de aquella”, “Señor, aléjame de la persona tóxica aquella o del mujeriego aquel” o “Sácame a este sacerdote que no me gusta cómo predica o me enteré de la doble vida que lleva”. Eso no es espiritualidad, sino que es hacer la lista de los que están mal. Es mirar la paja del ojo ajeno y no la viga del nuestro, porque la verdadera espiritualidad es cuando uno hace la mirada introspectiva y se da cuenta del daño que uno hizo. Es como una pareja cuando se está divorciando, que en primera instancia siempre va a atacar al otro y va a decir: “Me hizo esto, me hizo aquello, atacó a mi familia, no me hizo feliz, etc”, hasta que uno se da cuenta que no era víctima solamente. Hay cosas de las que tenemos gran parte de culpa, pero hasta hacer la lista de culpa hace falta verdadera espiritualidad; porque culpar a otros lo hace cualquiera, pero mirarse a uno lo hace solo quien tiene espiritualidad.2) Arreglar: Uno se va dando cuenta con la verdadera espiritualidad que no se puede amar a Jesús y hacer daño a la gente que lo rodea. Son incompatibles. Uno no puede ir a misa el domingo a la mañana y odiar a la tarde a la gente que te rodea. Cuando el corazón está inundado del amor de Dios y no de enojo la antigua lista del desprecio desaparece, porque eso cambia cuando hay una relación real con Jesús. Y esto te lo digo por experiencia. La lista de los que son diferentes a nosotros, los que son de otro grupo o los que son pecadores conocidos, todo eso desaparece, porque hay otro modo de ver la vida y el cómo vivir; porque te das cuenta que hay tantas cosas que arreglar en uno que el que me importe arreglar al otro pasa a segundo grado. Me di cuenta que llevamos una vida entera en arreglarnos a nosotros mismos.3) Pagará: Sufrimos más en la imaginación que en la realidad, eso es clave Por eso, es importante que trabajes tu interior y aprendas a perdonar. Recordá que perdonar es el don de saber perder para ganar, es aprender a soltar y saber que hay cosas que debo sacar de mí para vivir en mí. Hoy pedí a Jesús esa paz interior que te ayude a perdonar para tener el don de vivir. Algo bueno esta por venir.

1) Si tu hermano peca: Jesús nos recuerda que en la vida comunitaria tendremos dificultades con los hermanos. Los que estamos en la iglesia no somos santitos. Acordate que la iglesia no es una “casa de puritos angelicales”, sino más bien un “hospital de bacterias peligrosas”, en donde vamos con nuestra enfermedad, que en muchos casos es una epidemia; en donde recurrimos al gran Médico para que nos sane de todas esas bacterias que se nos pegaron en el alma. 2) Ganar un hermano: Esta es la finalidad de la corrección fraterna, no es liquidar al hermano, ni destruirlo o correrlo de la iglesia, sino más bien ayudarlo a corregir aquello que incluso no se da cuenta. Todos tenemos una enfermedad espiritual, vos, yo; una maña que tenemos que cambiar, para eso está mi hermano, para corregirme y también para ayudarme. Es importante que nos corrijamos, incluso a mí, que soy cura (muchas veces no se animan a corregirme porque tienen miedo). La corrección es un arte y es necesaria. Es un arte porque es acompañar al hermano para que haga un proceso, implica rezar por ese hermano. Es salvar su alma, pero, si no lo rezamos, podemos caer en una actitud presionante y hasta nos hacemos personas pesadas y que le estamos controlando todo al otro, y en el acto vemos algún otro defecto para corregir. En vez de ser hermanos que ayudan la debilidad del hermano, nos convertimos en perseguidores, como un “Interpol cristiano”. Por eso, cuida la oración.3) La oración: Cuán importante es rezar unidos. Durante mucho tiempo hemos armado grupos de acción y movimientos, y eso es muy positivo, pero muchos de ellos no tenían una gran sustentabilidad y se desarmaban rápido o algunos otros se convirtieron en “grupos solidarios”. Algo novedoso y curioso que tenemos es que en estos últimos años surgieron muchos grupitos de oración. Esto es muy positivo: grupos de 8 ó 9 personas que se juntan a rezar el rosario y a formarse. Qué lindo recordar aquello que decía el santo: Primero la oración, segundo el sacrificio y, por último, la acción. ¿En tu grupo tienen momentos de oración? Qué lindo es sentirte unido, en familia, dentro de la Iglesia, que uno reza por el otro. Más lindo es sentir a mi lado a Jesús, que está conmigo. Hoy, cuando vayas a misa, recordá esta frase “Donde dos o más estén reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ustedes”. Algo bueno está por venir.

1) Preguntarle: En los discípulos vemos personas rotas. Son personas que tienen cicatrices detrás del maquillaje, algo que también tienen personas cercanas a vos o puede que vos mismo. Cuando alguien está “roto”, sea hombre o mujer, cuando uno tiene muchas heridas le cuesta mantener relaciones y esa persona herida busca en otros que le ayuden a mantener el peso de su dolor. pero el único que puede cargar el peso de tu dolor es Jesús. Nadie más que Él, porque cuando vos ponés el peso de tu dolor en otra persona se terminan cansando o se rinden y se van. Ninguna relación puede resolver lo que te pasó en la niñez o en tu juventud o en tu pareja anterior. Personas que están rotas e incompletas sueñan con estar con personas completas, por eso,, cuando estás vulnerable buscas idealizar personas que crees que te sacarán adelante. Buscamos a la persona perfecta, pero no nos preocupamos por ser perfectos para la otra persona. Por eso, uno tiene que cerrar el pasado, si no, hay personas que pasan a ser tu síntoma y vos pasas a ser la patología. 2) Niño: Todos tenemos esa situación de querer volver a ser como niños, queridos y acompañados. Por eso, es trabajar en el día a día. Te animo porque sé que trabajaste mucho por vos y hay cosas que sí lograste resolver, ¡vamos! Esto es paso a paso, y quedan cosas por delante. Mira la vida como un niño: con ganas, con ilusión y con confianza. Tenés que tener ese corazón guerrero y no tenés que aflojar. La vida te regaló cosas increíbles y te las va a seguir regalando. Confía como el niño que confía en su padre y aprende a mirar tu simpleza de vida, para que tu vida sea simple. 3) Recibe: Los tiempos de Dios son perfectos y nada se escapa de su control. Y a veces uno se desespera, pero Dios no llega tarde, sino más bien en el momento exacto. Lo que hoy parece demora puede ser protección; lo que hoy parece silencio capaz que es preparación, por eso confía en tu Padre Dios aunque no entiendas el proceso. Algo bueno está por venir.

Es un fantasma 1) Multitud: La otra vez escuché sobre las tres cosas que tiene que tener un padre para con sus hijos: a) paciencia: mucha paciencia. b) responsabilidad: porque uno tiene que ser un padre responsable. c) comprensión: y aquí está lo importante, porque es comprender y no entender que los hijos no vienen al mundo para cumplir tus deseos sino los de ellos; que los hijos no vienen al mundo a cubrir tus necesidades, sino las de ellos; no vienen a cubrir tus expectativas, sino las de ellos. Por eso, hoy vemos que Jesús tiene paciencia, mucha paciencia, al ver que se quedan con la multiplicación de panes, que tienen la panza llena, pero no entendieron el signo, el Evangelio. Tiene la responsabilidad de seguir anunciando la Buena Noticia y no se queda para que lo hagan rey. Comprende que el corazón es un misterio y se lo debe trabajar despacio. Trabajemos estas tres cosas: comprensión, paciencia y responsabilidad.2) Montaña: Creo que hay veces que te faltas el respeto a vos mismo al hacer cosas por los demás, pero no hacerlas por vos. Por eso, volvé a ubicarte en la oración y en estar a solas, porque te recuerda tu origen y tu fin. Jesús, ante semejante milagro que hizo, no se queda en el triunfalismo, sino que vuelve a su interior, a la distancia de la multitud y a la intimidad con Dios. Por eso, vos también, volvé a tu momento íntimo, porque si no, el mismo triunfo te puede robar la paz.3) Caminar: Te cuento algo que hice hace unos años atrás. Mi papá estaba cocinando, yo me acerqué y le pregunté “Pa, ¿cómo estás?”. Él, cómo siempre, me dijo “Bien”. Yo le dije “¿Cómo te fue hoy en el trabajo, se vendió algo, cómo está el mercado?”. Y él me contestó: “Bien, hijo, bien, todo bien”, y después le pregunté “¿Cómo está tu salud?”, a lo cual, me miró serio y preguntó “¿Pasa algo?”. Yo le contesté: “Mira pa, siempre el papá le pregunta al hijo, pero nunca el hijo le pregunta al papá. Así que hoy yo te pregunto a vos. Decime, contame cómo estás”. Ahí se le empezaron a salir las lágrimas, y le dije. “Dame el pollo, así lo sigo cocinando yo y poné el agua para el mate. Sentémonos y me contás qué hiciste hoy”. Nunca vi su cara tan sorprendida, pero comprendí que momentos de felicidad se dan con la simpleza de preguntar cómo estás. Capaz que alguien cerca tuyo está en una tormenta, invítalo a sentarse y conversar. Capaz que le das alivio o estabilidad escuchándolo o escuchádola sin juzgar. Algo bueno está por venir.

Cayendo de rodillas1) Multitud: No siempre la soledad significa que no quieren ayudarte, porque no hay ausencias de rostros sino que hay ausencia de intimidad. Cuando uno siente que no te quieren ayudar es que ponemos tantas capas de cebolla que quien se acerca a nosotros, se le hace imposible meterse en lo profundo. Hay veces que tu protección termina siendo tu celda y te lleva a vivir en una soledad. Cuando planteas que no te entienden tus hijos o tu cónyuge: no será que el problema lo tienen todos o ¿lo tenés vos? Los muros no solo protegen al que está adentro sino que también deja afuera al que quiere entrar. Uno queda atascado en su propia protección, sentiste que la vida se te fue y estás esperando que regrese. Pero desde el vientre de tu madre hasta la sepultura tenés un día menos de vida. No entender cómo vivir es perderse la caridad de la vida. Vivir sobreviviendo no vale la pena porque sobreviviendo toda la vida te termina matando y amargando.2) Curar: Los miedos se hacen más grandes cuando los callamos y lo vivimos por dentro. Hay gente que está enferma por los miedos que tiene, porque esos miedos te llevan o la llevan a indecisiones. Por eso, aprende a hablar porque lo que se habla, se cura y lo que se cura, alivia.3) Pudimos: Uno en la vida vive como puede, uno hace lo que puede… Uno es el papá que puede ser o la mamá que puede ser, yo soy el cura que puedo ser, con lo bueno o lo malo, pero se le pone ganas. En ese vivir como se puede, uno se lastima, con algo o con alguien y decimos “no me dañen más”. La verdadera soledad no se basa en si no compartes una cama o una casa con alguien. La soledad se hace más intensa cuando tienes muchas más razones para estar solo, y sin embargo, te sientes solo. Por eso está la oración, es la fuerza de tu interior que te ayuda a descifrar dónde estás, hay cosas que solo la fuerza de la oración te puede librar. Por eso, date la oportunidad de orar y buscar esa interioridad. Algo bueno está por venir.

Renunciar1) Venir: Mira, no importa cuánto hayas ido por ese camino equivocado, porque todavía estás a tiempo de dar la vuelta. Por eso, ir a Jesús es saberte y aceptarte como sos. Siempre se puede lograr un cambio en tu vida, porque, como diría Marco Aurelio, “La pérdida no es otra cosa que un cambio, y el cambio es la naturaleza de la vida”. Anímate a vivir sabiendo que hay una oportunidad pero la vida es una sola. No dejes que las amarguras te hagan olvidar hacia dónde vas. 2) Perderá: Cuando estamos deprimidos y con la mente rota es fácil olvidar las cosas buenas que pasan en nuestra vida. Por eso, te propongo que escribas alguna vez en tu vida puntos de gratitud para agradecer por lo que tenés. Cuando estés triste te aseguro que escribir te va a hacer mucho bien. Escribí todo lo que tienes. Te doy algún tip: primero: no estás en la cárcel; hay mucha gente que quisiera tener un día de libertad y caminar tranquilamente. Ya ahí sos dichoso o dichosa. Segundo: podés ir por vos mismo al baño, no te tienen que llevar, no estás usando pañales. Hay gente que no puede Y voy un poco más, tercer punto: posiblemente desayunes y ya eso es un montón. El ver todo lo bueno que sí tenemos es una sustitución divina en tu mente, en tu pensamiento, porque parte de la trampa de la depresión es ese espiral negativo que te lleva a ver todo mal o que todo es malo y los pensamientos negativos atraen a otro y otro y a otros. Hay cosas negativas e inútiles que pensamos y eso hace más pesada la cruz que ya tenemos. 3) Gloria: Comprendí con el evangelio que uno no tiene que vivir para impresionar, sino para estar en paz con uno mismo. Cuando vas comprendiendo esto es como que hasta evitas que te entren balas dolorosas, pero que son sin sentido. Por eso, yo, cuando me cuentan comentarios sobre mi persona que son solo chismes, “No sabes lo que han hablado de vos, lo que han dicho”, al toque cambio de tema y no le doy importancia, porque sé que no es verdad y porque ni siquiera le doy un segundo a que entre en mí. Aprende a llevar la cruz de tu vida, pero no lleves la cruz que otros quieren imponerte en tu vida. Aprende a distinguir cuál es tu cruz y cuál es la cruz que te quieren imponer. Hay cruces que no te corresponden. Hay una cruz en tu vida, pero no para vivir de manera masoquista, en buscar el dolor por el dolor, sino más bien hay una cruz para una gloriosa resurrección. ¡¡¡Resucita !!! Algo bueno está por venir.

La transfiguración 1) Aparte: A veces permitimos que nuestros miedos dicten nuestras decisiones. Tenemos tanto miedo a tomar una decisión incorrecta que, para estar seguros mejor no tomamos ninguna decisión. Leí incluso una estadística que dice que muchos de nuestros jóvenes no se han casado, no porque no amen a la otra persona, sino porque tienen miedo a casarse y cuando se casan, después, tienen miedo a ser padres. Hay veces que usamos la excusa de “Dios dame una señal”, pero la vida sin riesgos no tiene ganancias y eso lo vemos en el Evangelio de hoy. El que pide confirmación puede que se le pase toda la vida. Yo me crié en una Iglesia que era el sistema de la confirmación: “Dios, confirmame si aparece tal cosa”, “Si entra tal persona vestida de tal modo, eso me está diciendo que Dios me dice…”. En el mismo seminario me apuntaban a ello. Parecía que Dios era como un horóscopo en donde, si pasa tal cosa, entonces Dios me está diciendo… Y no. Por eso tuve hasta compañeros que estuvieron años sin decidir ser cura o no. No llegamos a entender que la indecisión ES una decisión. Creo que lo que más nos falta en la Iglesia no es más recursos, estudios o capacidades, sino más escucha y obediencia al Espíritu, como lo vemos hoy, cuando vemos en el Evangelio que dice: “Escúchenlo”.2) Estamos: “No todos los que han muerto realmente han vivido”. Acordate de esa frase porque te puede cambiar la mirada de tu vida, porque no todo el que baja al sepulcro realmente ha estado vivo. Hasta vi gente que vive para probar algo a alguien que ya no está en su vida o demostrar algo a quien ya no está. Hay gente que vive para sobrevivir y demostrarle lo que hace a alguien que ya no está. “Yo quiero que mi ex me vea para que comprenda lo que se perdió”. “Cómo quisiera que mi papá vea lo que yo soy hoy, tanto que él me criticaba”. Hay gente que vive para las redes sociales, incluso, para que gente a quien no le importa le ponga “like”. Vivir para hacer cosas para gente que no le importas, no sirve. Te aseguro que, de los 4000 seguidores que tienes no sé si encontrarás 4 que lleven tu ataúd. Ese que te pone “like” a tu foto con filtro (seguro) es difícil que te cuide cuando estés internado o internada. No sirve vivir buscando identidad o definiendo tu vida desde el qué dirá. Hay gente que vive solo para ser aprobado por su padre o su madre; ya tiene 50 años y sigue esperando la aprobación de su papá o mamá. Por eso, pon tu mirada en el Salvador y recordá que se necesita ver y escuchar para creer, como Pedro, Santiago y Juan.3) Tocándolo: Hoy celebramos una fiesta que nos consuela. Es tener una mirada hacia el cielo y saberse digno de Dios por su gracia. Hace unos años hacía boxeo, como una manera de distraer mi mente. Mi profesor me dijo “Luis, la toalla no te la doy cuando pelees” y le dije por qué, a lo cual me contestó: “La toalla no la tiene el boxeador para que no la tire, la tiene alguien fuera del ring, porque si la toalla se la dan al boxeador cuando le golpean el ojo o le parten la boca se rendiría, tiraría la toalla y se terminaría la pelea. Entonces no le dan la toalla”. Por eso hoy te digo a vos: “No te dieron la toalla, Dios no nos llama a rendirnos sino a permanecer”. Acordate que, a quien permanece fiel hasta la muerte, Dios no lo suelta. El deseo de rendirte siempre está presente, a mi me pasó muchas veces, pero no tenía la toalla para tirarla y miré la cruz y seguí. Hoy anímate a seguir, porque no tenés la toalla, y Jesús hoy te vuelve a recordar que después de la muerte hay vida. Algo bueno está por venir.

No dijo nada 1) Cananea: Tenemos que tener mucho cuidado cuando juzgamos a la ligera quiénes son temerosos de Dios y quiénes no. Hay “mundanos” (calificados por nosotros) que tienen más humanidad que muchos de los que van a la iglesia y están en grupos parroquiales, movimientos e instituciones. Me animo a decir que vi mujeres que usan pantalones ajustados y son más espirituales y serviciales que algunos que van todos los días a misa casi vestidos de musulmanes. También he visto gente del mundo amando a Dios a su manera y he visto a gente de Dios amando al mundo en secreto. Como también he visto gente mala que cambió para bien y gente buena que se cansó de hacer el bien y empezó a hacer maldades. Hasta vi más gracia en personas no creyentes, que en católicos que juzgan a aquellos que nunca se acercan a la iglesia y hasta los condenan al infierno. Encontré más lealtad y códigos entre ateos que entre cristianos, quienes a la primera te liquidan y te atacan por tu actuar. Por eso, hoy vemos a la cananea, que no es parte del staff de Jesús, pero que nos enseña a todos que Dios obra y actúa en todos. Por lo tanto, dejemos de creernos que somos “nosotros o ellos”, porque Dios ha venido a todos. 2) Gritos: “El agua derramada no vuelve al recipiente” dice un dicho japonés, el cual habla del pasado y el tiempo perdido. Hay decisiones que ya no podés cambiar y el arrepentimiento consume energía, intentando una realidad que ya dejó de existir y, mientras miras atrás, pierdes fuerzas para avanzar. Un samurai no se detiene a recoger la flecha que ya disparó, porque no negocia con el pasado, sino que acepta y aprende. Porque el poder no está en controlar lo irreversible, sino en la velocidad con la que uno acepta las cosas. Porque el pasado es una piedra inmóvil y tu vida solo cambia en la dirección hacia la cual decides caminar 3) Cachorros: No somos quienes fuimos, sino que somos otros. Yo no soy el mismo que cuando tenía 30 años. Hasta incluso cambié mi modo de ver la vida, ni pensaba como pienso ahora, porque todo en esta vida tiene un tiempo, incluyendo la amistad y la familia. Por eso, no podemos formar amistad toda la vida y no puedo obligar a que me quieran toda la vida. No todos vamos a conservar los amigos de siempre y no toda familia mantiene su sistema para siempre, porque cuando llegan los yernos, las cuñadas, las nueras, algo puedo cambiar o mucho puede cambiar. Cuando vas conociendo a Dios, te van cambiando los valores y principios, hasta llegas a pensar que sos como sapo de otro pozo con tus cercanos y hasta con tus familiares, sentís que sos medio adoptado, porque mucha gente valora nuestro presente con esa perspectiva que tenía de nuestro pasado. Recordá que Jesús no pudo hacer milagros en su ciudad, porque la gente decía “Pero si este es el hijo del carpintero, yo lo conozco”. Lo que impidió su milagro no fue su ubicación geográfica, sino la visión limitada de los que se fijaban más en su pasado que en su presente. Algunos de nosotros tenemos gente que nos dice “Yo te conocí cuando eras nadie”. La gente siempre te va a juzgar por el pasado que fuiste y no por lo que sos hoy. Algo bueno está por venir.

Quebrantar la tradición1) Manos: La lealtad no es siempre y cuando entiendes las cosas. La lealtad es lo que hizo David con Saúl o María con Jesús. La lealtad no se negocia: o soy o no soy, porque la entrega es total. Es eso lo que vemos en el Cura de Ars, ya que hoy es el día del sacerdote. 2) Comprendan: Una vez escuché a una persona que tenía una contractura muscular tremenda, que lo dejó duro por un buen tiempo. Le sugirieron que vaya a un señor quiropráctico que lo atendiera ya que había ido a sanatorios y hospitales y no le calmaba nada. El anciano quiropráctico lo sentó, agarró un bolígrafo y le dijo “Le voy a recetar algo que le hará muy bien para calmar todo esto”. Tomó una hoja A4 y puso en grande “Tomar decisiones”. Y le dijo que no son más de dos o tres. Porque, cuando no tomas decisiones, hasta se te sobrecarga la salud y te lleva a tener estrés por acumular problemas que hasta no valen la pena. Uno tiene que hacer ejercicios de elecciones y prioridades. Eso es ganar sabiduría y también aprender a envejecer. Los gustos no cambian, pero sí las prioridades. Entonces hay que hacer espacio para problemas que merecen nuestra atención y otros que son un lastre innecesario. Recuerda que los aviones no vuelan sin saber el peso de su carga. Por eso, también te lo paso para la vida: “Cuanto uno más alto decida volar, menos peso podemos transportar”. La sabiduría de la vida implica elegir qué batalla vamos a pelear y qué no, que volará fuera de nuestro radar. Saber decir “En esto no me voy a meter” te hace más sabio. 3) Boca: Un perro come todos los días pero lleva un collar, mientras que el lobo pasa hambre, pero tiene libertad. Muchos de nosotros elegimos el collar, porque a ese collar lo llamamos “seguridad”. Cuenta la historia que un lobo se encuentra con un perro, este le pregunta: “¿Por qué estás tan gordo querido perro?”, a lo cual el perro le contesta: “Es porque mi amo me da de comer todos los días”. El perro le dijo al lobo “Mi vida es fácil. Nunca pasaré hambre”. El lobo ve la marca en el cuello del perro y le preguntó “¿De qué es esa marca?” El perro le contestó “Es la marca de mi dueño, ya que durante el día estoy atado y por las noches soy libre”. El lobo lo miró y se fue al bosque nuevamente. El lobo tomó una decisión. El hambre no es el problema, sino que es el precio de la libertad. El collar no siempre es un trabajo, sino que es muchas personas que están en relación. Por eso, hay personas que se atan al collar de alguien. Una relación que hace que tengas comodidad, pero con el precio de estar atado a alguien por miedo a la incertidumbre de irte. A veces el collar es un grupo de gente al cual sigues perteneciendo, porque el sentirte aceptado por ellos es más fácil que la soledad de haber evolucionado y madurado. A veces tenés el collar que vos mismo te ponés, buscando depender de alguien para sentirte alguien, porque parece que solo no lo puedes ser. Como diría mi papá “No puedes controlar a un hombre que no tiene miedo a pasar hambre”. La persona rica no es quien más tiene, sino la que menos necesita. Algo bueno está por venir.

Subieran a la barca1) Obligó: Steve Jobs, el genio de Apple, fue despedido en 1984 (el año que nací) pero, cuando la empresa cayó, lo buscaron y lo volvieron a contratar en 1997. Dicen que todos se acuerdan de un Jobs que llegó descalzo a una pizarra blanca y en ese momento, que Apple tenía cientos de productos, él dividió la pizarra en cuatro. En uno escribió “pro”, en otro “consumidor”, en otro “escritorio” y en otro puso “móvil”. Luego se dirigió a los ingenieros y les pidió que hicieran un producto Apple para cada cuadrado y que borren el resto. Y eso pasó. Por eso, hasta hoy Apple trabaja solo en cuatro cosas. Mira, si esto funcionó, porque con esto les fue muy bien, también esto va a funcionarte en la vida. Porque creo que, a una determinada edad,uno tiene que entrar y dividir en 4 la pizarra de su vida. Decir: en esto me puedo enfocar y en estas cosas no puedo porque no es lo mío. Uno tiene que ser prudente y decir “Hasta acá llegó y hasta acá no”. Hay veces que uno quiere ser de todo y hacer de todo y, desde la cuna a la tumba, te vas dando cuenta que en una sola cosa podés ser bueno, no en todo. Fíjate para qué sos bueno. No me refiero a tema de oficio o presión, sino a las cosas de la vida: capaz que sos solidario o buen consejero o consejera. Cuando vos te enfocas en la vida en aquello para lo cual naciste, descubrís exactamente tu propósito en la vida. Hay dos fechas importantes en la vida: cuando uno nace y cuando uno descubre para qué nació en esta vida. 2) A solas: La vida nos golpea: la enfermedad deja sin salud, y sin salud no hay alegría. La economía deja sin trabajo y cuando falta para comer y uno tiene que hacer malabares para llegar a fin de mes uno no tiene ganas de reírse; o esa persona que me dejó infeliz porque me usó. Puede que algo o alguien nos robe la felicidad. La alegría parece algo tan frágil porque un día la tenemos y otro no, pero aún así la seguimos anhelando. Por eso, vuelvo a repetirte, todo depende de tu actitud y tus ganas de vivir. Por eso es importante que encuentres esos espacios de estar a solas y encontrarte vos con Dios; encontrar lo que te alegra y el sentir tu vivir. Siempre es bueno buscar tu espacio. 3) Fe: Marco Aurelio decía que “La mayor derrota de tu enemigo es que nunca consiguió convertirte en alguien como él”. Por eso, no pierdas la fe, aunque parezca que te hundes. No dejes de mirar hacia Jesús y no dejes la vida espiritual aunque parezca que no tienes estabilidad en nada. Dios obra a su momento y en su tiempo. Déjate ayudar por Dios, míralo a Él. Algo bueno está por venir.

1) Enterarse: Hay una frase que me dejó pensando: “Tienes la vida que te mereces y mereces la vida que tú eliges”. Hay veces que tenemos el problema de no responsabilizarnos de las cosas que nos ocurren, y uno no puede cambiar las cosas que piensa que no dependen de uno. Hay que hacerse responsable de lo bueno así como de lo malo de uno mismo. Las personas que no tienen la vida que quieren y no luchan por tenerla te dicen que nada de lo que les ocurre es su culpa. Es una diferencia de mentalidad y también de actitud.2) Acercaron: el amor de hermanos no siempre es perfecto. Discutimos, fallamos, pero cuando la vida golpea ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra con vos y en las malas se convierte en tu refugio. No es solo sangre, sino lealtad, esa lealtad que resiste tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando todo el mundo se oscurece, y eso es hermandad. No me refiero a la parte sanguínea, sino a la lealtad de esa persona que está a tu lado, porque hermandad es “amor que no se rinde”. 3) Traigan: No porque alguien te ame hará todo lo que vos quieras, porque eso no es amor, sino más bien “esclavitud”. Una persona te puede amar mucho, pero te puede decir: “Mira, hoy no tengo ganas de esto”. Hay momentos que ponen en juego el amor de una persona, pero no se puede medir el amor de una persona por el capricho del otro. Hay gente que te necesita para que vos la alimentes desde lo que sos, pero hay gente que se encapricha a que le des siempre de comer. Por eso, el darse también tiene un límite. Por eso uno pone lo que tiene y Dios hace todo para que se complete. Pero es darse desde un amor sano no desde un capricho insaciable. Algo bueno está por venir.

1) Herodes: No sé si recordás esa historia en la cual un hombre va a pedir empleo en el circo y el dueño del circo le dice: “Mire, no tengo trabajo para darle, pero se me murió el gorila. No sé si quiere disfrazarse de gorila y le pago algo”. El hombre lo hizo y se tomó tan a pecho el trabajo que era la atracción del circo. Pasado un tiempo se subió a un árbol cerca de su jaula y se hamacó tanto que cayó en la jaula de un león africano. Empezó a gritar: “Socorro, que soy un humano disfrazado de gorila”, a lo cual el león le dijo “Cállate. No digas nada, si no los dos nos quedamos sin trabajo”. Hay veces que tenemos tendencia a escondernos y a simular ser algo que no somos. Los psicólogos llaman a esto el fenómeno del impostor. Pero no fuimos hechos para complacer a los demás. No puede ser que vivas para agradar a alguien, porque eso te puede llevar a convertirte incluso en un asesino de identidad, como le pasó a Herodes. 2) Encarcelar: La vida espiritual comienza al otro lado de la entrega. Es entregarle a Dios tu futuro y abandonarte en Él. Es luchar para no controlar a los demás ni buscar cambiar a los demás para que sean como vos quieres que sean, porque eso es encarcelar. Eso te dará una libertad maravillosa, cuando soltás, cuando empiezas a preocuparte del qué dirán de nosotros o te importa mucho la imagen o la crisis que no la podés resolver ya, te termina esclavizando. Cuando nos enteramos de un chisme sobre nosotros o cuando alguien escribe algo malo de nosotros en redes y pasamos una semana sin dormir, ahí descubrimos que volvimos a querer agarrar el control. Por eso tu lucha espiritual es soltar y encomendar. 3) Entristeció: Pide a Dios siempre el don de la serenidad para no actuar desde las pasiones, sino desde el corazón. Te comparto esta oración que e ayuda bastante. La oración de la serenidad: Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. El valor para cambiar las cosas que sí puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia. Viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez. Aceptando las dificultades del camino, como Jesús lo hizo, confiando en que Tú harás que todo salga bien. Si me entrego a tu voluntad para que Tú tomes el control. Señor, te ruego ser razonablemente feliz en esta vida y sumamente feliz contigo por siempre en la eternidad. AménAlgo bueno está por venir.

1) Maravillados: Lo que te define nunca es un error, porque vas a cometer millones de errores. Te contaría todos los errores que cometí en mi vida y voy aún aprendiendo de ellos. Porque lo que te define es lo que haces después que cometiste el error. Es ahí si te corregís o te haces terco. Lo que define al ser humano es lo que hace después de la crisis. Por supuesto que hay que ver el contexto, porque hay cosas que te salieron mal o problemas que viviste por una razón totalmente ajena a vos. Por eso, la maravilla de tu vida ( y la gente queda maravillada con tu vida), es ver cómo salís de tu crisis y sacas aprendizaje de tus errores.2) Orígenes: Si nos deprimimos no somos malos cristianos, hasta Elías se deprimió. Porque somos humanos. Cuando la gente pregunta de dónde viene Jesús es necesario considerar que es verdadero Dios, pero también verdadero hombre. Vos y yo somos humanos. Tenés que reconciliarte con que sos humano. Aprende a saber que no sos Superman, deja de exigirte como un súper héreo. A veces vivimos como marcianos y, cuando viene la tristeza o la enfermedad, decimos: “¿Por qué Dios me falló?”. Y no, somos humanos. Yo también hay veces que me siento cansado y solo tengo ganas de llorar. Vos sabes cómo es la vida. Hoy estás victorioso en la cima de la montaña, creyendo que todo quedó atrás, que ya no hay problemas, que ya no hay fracasos, pero, al día siguiente, estás tirado en el valle boca abajo. Pero, a pesar de todo, hay que seguir adelante, porque eso nos da la fe. Saber que la gente hasta nos cuestionará de dónde venimos, pero debemos recordar que somos humanos y tenemos que seguir adelante.3) Tropiezo: ¿Sabes por qué los domadores de leones usan una banqueta? Porque los leones, cuando ven una banqueta, tratan de concentrarse en las cuatro patas y eso los inmoviliza. Es decir que el león no sabe cuál de las cuatro patas es peligrosa. Entonces, la concentración dividida trabaja en forma negativa, y, lo que pasa con el león, pasa con nosotros. Los que son verdaderos líderes es porque cultivaron un tipo de concentración y enfoque diferente a la media. Siempre, cuando veas un campeón de algo, es alguien que tiene una concentración y tiene prioridades. No te olvides de estas palabras: “prioridades” y “concentración”, porque tienen que trabajar juntas. Porque si uno tiene prioridades, pero no tiene concentración, siempre sabe lo que hay que hacer, pero nunca termina haciéndolo. Pero si tenés mucha concentración, pero no tenes prioridades, sos bueno en lo que haces, pero nunca avanzas. Uno tiene que tener la sabiduría de decir “No soy bueno en esto”. El principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones y saber decir “Esto me supera”. Esa es la diferencia entre ser eficiente y ser eficaz: ser eficiente es hacer las cosas bien, ser eficaz es hacer aquello para lo cual naciste. Algo bueno está por venir.

1) Peces: Había un hombre en una cantera que tenía que cuidar el faro que estaba en una zona rocosa. El hombre recibía el aceite para mantener la llama del faro ardiendo una vez al mes. La cantidad de aceite era justa para durar el mes completo, pero un día se acercó una persona a pedir aceite, porque no tenía nada para soportar el frío. Así empezaron a aparecer en el transcurso del tiempo gente que le iba a pedir aceite. Algunos para cocinar, otros para hacer fuego, etc. El hombre les compartía siempre un poco de aceite. El hombre trataba de ser servicial, pero el aceite que se le daba ya no tenía la prioridad del objetivo de cumplir el mantener el faro. El caso es que llegó fin de mes y ya no tenía aceite para mantener el faro. El faro se quedó sin luz y eso provocó que muchos barcos chocaran y se estrellaran en los acantilados. Los superiores lo llamaron y él les explicó las causas nobles por las cuales no le alcanzó el aceite, pero su superior le dijo: “Hiciste mal, porque el propósito del aceite era para mantener la luz y guiar a los barcos”. Esta historia me hace pensar mucho, porque el gran secreto de la vida es descubrir el para qué se nos dio el aceite, para qué nacimos, en qué somos especialistas, en qué somos buenos. No podemos suplir las necesidades de todo el mundo, no podemos complacer a todo el mundo. Ni siquiera Dios pudo complacer y mantener feliz a todo el mundo. Cuando uno intenta ser aprendiz de todo el mundo, termina siendo maestro de nada. Es bueno que puedas ver en qué sos bueno o en qué te preparaste. No podés hacer todo, todo.2) Recogen: Si no escogemos una vida, terminamos con una vida que nunca fue nuestra. Por eso, cuando uno sabe lo que quiere y cuando uno sabe decir “no” a lo que otros quieren imponerle, uno tiene que saber bien qué es lo que quiere. Eso es algo que no todos lo tenemos en claro gran parte de la vida. Y, cuando vivimos una vida heredada, podemos caer en una rutina que nos termina nublando la visión del vivir y se nos apaga el fuego de lo que nos motiva, y perdemos la alegría de estar vivos. Esto pasa en todo, incluso en la pareja; porque, si a una pareja le quitas el romance, se convierte en rutina. Hasta hay gente que se arrastra de lunes a viernes para tratar de llegar al sábado, porque no soporta la rutina del trabajo. El problema es cuando vivís en el cómo hacemos, olvidándote del por qué lo hacemos.3) Ardiente: Siempre la vida es una toma de decisiones y eso implica asumir responsabilidades. Hay cosas que tenés que dejar si no funcionan y cosas que tenés que asumir, porque te dan vida. Pero puede que la rutina que estás manteniendo te lleve a mantener una vida de infierno, en donde todos los días hay conflictos y todos los días hay golpes. Por eso, fíjate bien por dónde vas caminando. Siempre es bueno parar, pensar y ver por dónde seguir para comprender cómo vivir. Algo bueno está por venir.

1) Salió a su encuentro: Marta sale al encuentro de Jesús. Es esto lo que vos y yo también viviremos. Es ese proceso en que Jesús viene a tu vida y vos tenés que recibirlo, no podés ser indiferente. Cuando uno se encuentra con Dios, le cambia la vida, y es allí donde forja su corazón y se alimenta en Dios.2) Si hubieras estado: Es algo que nos pasa cuando cuestionamos a Dios, cuando le decimos que pudo haber otras opciones, que no comprendemos la labor de Dios en nuestras vidas y en la de nuestros seres queridos. Aparece esa lucha interior en donde solo está el signo de pregunta.3) Crees: Es allí donde Dios te propone un camino de fe, en creer en Él y saber que Él te propone algo mejor que con el tiempo lo vas a comprender. Solo el tiempo te ayudará a ver y a creer, y te consolará lo que veas. Algo bueno está por venir.

1) Semilla: Roberto Fontanarossa, el fallecido humorista gráfico argentino, dijo que, cuando llegó a la cima del Everest, miró hacia arriba y el cielo estaba tan lejos como siempre. Esto nos deja la enseñanza de que uno cree que cuando llega a la cima ya parece que no falta nada, pero el cielo sigue estando lejos. La vida tiene una manera muy honesta de enseñarnos las cosas. Nadie gana siempre, nadie lo tiene todo, porque todo no se puede en la vida. El dolor también es parte de quien ama una ilusión, pero la buena semilla de tu vida es comprender que un fracaso o una derrota no tienen que opacar todo lo lindo de tu vida y tus logros. No podés vivir buscando siempre llegar a la cima, porque podés olvidarte del privilegio de recorrer el camino. Acordate que la felicidad no consiste en ganar siempre. Tal vez, consiste en agradecer que alguna vez te tocó tocar el cielo con las manos, aunque después quede tan lejos como siempre.2) Mundo: Capaz que una de las cosas que más necesitamos escuchar es aprender a distinguir lo útil de lo valioso. Un inflador es útil, pero un abrazo es valioso. Casi siempre lo útil es más caro que lo valioso e incluso lo valioso rara vez cuesta dinero; y esto ocurre porque el dinero es útil, pero no valioso. Lo valioso genera mucha más felicidad a largo plazo que lo útil, pero el ser humano valora más lo útil que lo valioso y los mejores momentos de la vida no cuestan dinero. Cuando una persona está en los últimos momentos antes morir no piensa en lo útil que tuvo, sino más bien en los momentos valiosos. Nadie cuando se está muriendo está pensando en su zapato de gamuza, lo útil es utilitario, pero no nos va a hacer feliz. La vida es lo mejor que tenemos y la hacemos pasar sin pena y sin gloria permitiendo que la rutina y los días grises nos hagan olvidar lo que realmente importa. El dinero trae comodidades y calamidades. Hay familias que se dividen por dinero y personas que hasta se matan por dinero. Con la plata alimentamos el dinero, pero con los valores alimentamos el alma.3) El mal: Hay una frase que se le suele decir a quien asiste por primera vez a Alcohólicos Anónimos: “Si realmente quieres que Dios te ayude, vas a tener que renunciar a la idea del Dios que crees conocer”. No sé si habrás visto la película “El show de Truman”, en donde todo el entorno es un show de televisión y todos los que lo rodean son actores. Él nunca sabe que, desde niño hasta que descubre que es el protagonista de un reality, todo su mundo es un gigantesco set. Todo está grabado por miles de cámaras ocultas, y visto por millones de personas. Enfrenta su vida y trata de salir de allí enfrentando sus miedos, pero el director trata de retenerlo. Truman, cuando ve que sus propios temores lo tienen atrapado, toma valor para enfrentarlos y se convierte en una persona real. Esta película me identificó, porque siento que yo también vivía y quería vivir en una burbuja protegida, en vez de tener el valor de enfrentarme a la realidad. Creía que por ser creyente nunca me iba a enfermar, nunca iba a experimentar la traición y que todo estaba bajo el control absoluto de de Dios. Yo también viví un Truman show a partir de conocer a Dios y su Iglesia. Esto me llevó a renunciar a la idea del Dios que creía conocer a través de la religión heredada, llevándome a ver que la vida es más que lo heredado y que no quita lo espiritual. Algo bueno está por venir.

1) Se parece: Somos muy propensos a prejuzgar. Incluso, a ver al próspero por encima del indigente, pero el tema es ¿quién nos da derecho a señalar a otros como leprosos?. No es bueno hablar de nadie. Y, si un hombre se equivoca, es necesario saber que nosotros también nos podemos equivocar. Porque que alguien me caiga mal a mí no significa que también le cae mal a Dios. No funciona así. Las etiquetas nos eximen de amar. El encasillamiento en nosotros nos hace lavarnos las manos. Parece que, si no tiene mi doctrina o no forma parte del grupo al que pertenezco, no va. Clasificar a los demás es siempre separación y estrategia de fuga, para evitar involucrarnos, pero vemos cómo Jesús amaba a los leprosos y tenemos que trabajar en eso, en mirar a Jesús, quien nos muestra que hasta hacer algo pequeño por alguien te puede cambiar la vida. 2) Arbusto: Lo que te define cualquier cosa en la vida es el “propósito”. La meta o el propósito es lo que te alínea las decisiones. La vez pasada me tocó enfrentar la situación de construir nuevas aulas de catequesis para los niños. Eso me llevó a resolver algunas situaciones económicas difíciles, pero, para resolver el problema era necesario volver al propósito: “que los niños tengan ganas de venir a la parroquia”. Ese era el próposito y el objetivo. Por lo tanto, ante ese propósito pude resolver cómo decidir y manejar la situación de cómo hacer el aula de catequesis. Porque dije: “¿El chico va a querer venir a la catequesis si su aula no tiene puerta o una buena luz o los pisos rotos?”. La meta nos determina todo para abajo. Entonces, hay muchas discusiones que se acaban cuando fijas bien los objetivos y las metas, porque los “arbustos” te pueden complicar la mirada al objetivo de tu vida.3) Muchedumbre: La gente habitualmente no quiere oír la verdad. Cuando me piden consejo trato de ser sutil, porque sé que a muchos les cae un poco mal lo que uno les dice en cuanto a la verdad. Es más, creo que muchos te buscan para que les des la razón a lo que ya piensan. Siempre se enseña que quien aconseja debe escuchar y también se llega a decir: “Háblame de vos, no de él o ella”. Pero el que te busca se siente víctima y busca cómo envenenar muchas veces al otro. Por eso es importante que el aporte que hagas en la vida del otro sea mostrarle la verdad y que, desde la libertad en la verdad, dé fruto a los demás. Algo bueno está por venir.

1) Tesoro: Hay veces que me pongo a pensar que, en vez de tratar de arreglarnos a nosotros mismos,nos tendríamos que presentar ante Dios como somos y como estamos. Mostrarnos rotos e imperfectos. Eso alivia, porque cuando traté durante años de mostrarme como un sacerdote perfecto, me fue muy mal. Es mostrarnos ante Dios como somos, para ser usados como Él quiere. Capaz que el dolor que le pides que te saque sea el dolor que te manda Dios para tener un tesoro mayor. Conocí personas devotas de Dios con problemas económicos. Hemos rezado, los hemos acompañado, pero el día que se les solucionó la situación económica,no volvieron más. Por eso las circunstancias nos hacen ver los tesoros de las personas. Puede que las cargas que llevamos sean los elementos que nos unen con el Dios de la vida. Cuando hago la lista de todas mis capacidades estoy más en el debe que en el haber, pero esas cosas hacen que lo busques a Dios y que recuerdes dónde está el tesoro de tu vida, porque es ponerte ante Dios.2) Reino: Sigue con fe, porque la fe no es un acto del entendimiento sino que es un acto de la voluntad, y eliges creer. Por eso, es dar un paso adelante, porque la fe te ayuda a recordar que se puede; y si te caes, y no te logras levantar, convertilo en un bache y no en una tumba. La otra vez leía que un tigre de bengala tiene que hacer diez intentos para cazar un ciervo, por lo que falla nueve para lograr su cometido. Por tanto, si los tigres actuaran como los seres humanos, no existirían. Habrían desaparecido. No dejes que las excusas y las justificaciones te lleven a mirar siempre lo que te falta. Cuando tienes en claro por dónde va tu vida y quién es el que la guía, todo lo demás se acomoda.3) Canasta: Jesús siempre nos protege y hace lo mismo que hizo con la mujer adúltera. Nos protege de las piedras. Incluso nos protege de las tormentas, como hizo con los discípulos. Capaz que hoy te protege ese amigo que no lo es o de esa situación o relación que no te conviene. Así que, cuando alguien te corta, no insistas, porque puede ser que sea una ayuda de Dios. Dios te presenta oportunidades todos los días y capaz que vos o yo podemos ayudar a gente golpeada por la vida y por los legalistas de la iglesia, de la religión que han alejado gente de Dios, porque “los seguidores de Dios” los hicimos sentir muertos. Hay veces que, en lugar de pedir explicaciones, debemos cubrir y sanar al herido de la vida. No me importa lo que hayas hecho con tu vida, me importa tu vida, para que la lleves a Dios. Algo bueno está por venir.

1) La madre: Hay gente que quiere tenerlo todo sin esfuerzo y eso es casi imposible, porque no es suerte. La suerte no se levanta temprano, la suerte no da el máximo en lo que hace, la suerte no se desvela ni lucha contra su ansiedad, la suerte no aguanta malos comentarios que hace la gente. La clave es trabajar al máximo para obtener lo que realmente quieres para tu vida. Pero la suerte no busca las oportunidades, la suerte no pierde el sueño por estar dándole vueltas a las cosas. No es suerte, sino que son las ganas de salir adelante. 2) Sienten: Recuerda que la Iglesia perfecta no existe, porque tanto el cura como los fieles son gente como vos. Los curas no son curas porque son más santos que vos, sino porque hay un llamado divino que es por pura gracia de Dios, porque a Dios se le dio la regalada gana y no por esfuerzos logrados por la persona para llegar a ser cura. El cura lucha con las mismas situaciones que lucha cualquier persona y hasta con cosas peores, porque al que mucho da, mucho se le exige. Los apóstoles no están en un nivel superior porque que fueron elegidos como si fueran de una casta, también son limitados. El punto es aquí que no podemos exigir perfección, porque tampoco la podemos ofrecer. Sí, no podemos exigir lo que no podemos ofrecer. Me canso de decirle a mis feligreses. Dios nos eligió sabiendo lo que éramos y tenemos que ser testigos del amor de Dios, nada más que eso. Por eso, cuando vengas a un templo y veas personas que buscan poder y quieren tener el micrófono de la iglesia siempre, recuerda que estás en un hospital espiritual. Cuando veas que el cura es avaro, lujurioso, lo que quieras llamarle, recuerda que estás en el hospital espiritual. Cuando veas al monaguillo, que se lleva hasta el recreo a rendir, recuerda que estás en el hospital espiritual. Somos una comunidad de pecadores perdonados, pero que buscan cambiar.3) Destinado: Cuando era más joven estaba casi convencido de que la vida era una competencia, que, si al otro le iba bien, de alguna manera, a mi me iba un poco peor. Y eso empezaba a verlo en todos lados: gente que se copiaba, gente que criticaba o gente que escondía información para sacar ventaja. Es que la gente ve el éxito como una torta chiquita o un pastel pequeño en el que, cuando uno saca mayor tajada, queda menos para mi. Ahora que estoy más grande y más viejo comprendí que la vida no pasa por ahí, empecé a conocer gente importante que no era desconfiada, sino que eran las más generosas. Por eso me animo a decirte que “Los que viven peleando por migajas creen que están sentados alrededor de una torta”, mientras que, los que piensan en abundancia, entienden que están sentados alrededor de una mesa y en una mesa siempre hay lugar para agregar una silla más. Algo que me ayuda a entender esto es ver a las personas, cómo reaccionan cuando se enteran que al otro le va bien. Porque quien se alegra de tus logros quiere verte crecer, mientras que, a los que viven compitiendo con vos, no les gusta nada que se les achique la porción de pastel. Algo bueno está por venir.

1) Arrebata: No somos vulnerables por accidente, sino por diseño, porque el Señor nos diseñó así. La pregunta sería ¿cuál es hoy tu estigma? Lo que te arrebata la paz: ¿divorcio, fracaso, que dejaste el sacerdocio, una discapacidad, tu educación? Eso te lleva a querer solo afectos y capaz que no lo conseguís. Tal vez te arrebata una adicción o una situación en la cárcel; un historial de abuso, ya sea dándolo o recibiéndolo; un historial de cobardía. También puede aparecer el ataque de soledad o de ansiedad o una pérdida que no puedes procesar. Capaz que esas cicatrices sean el punto para que la gracia de Dios fluya en vos y te llene de Él y eso también nos hace humildes, nos ayuda a recordar que somos débiles y tenemos límites.2) Borde: Vos y yo somos unos sobrevivientes. No dudo que pasaste mil y unas y, sin embargo, seguís aquí, escuchando los audios, buscando tu oración, tratando de hablar con Dios. Así que superviviendo y sobreviviendo, viviendo, tenés que seguir porque vas a seguir adelante a pesar de sentir que estás muchas veces al borde del camino. Mantenete por vos y por el futuro que te espera y que sabe que capaz que hoy la estás pasando mal, pero sabe que la estás luchando y que el día de mañana va a agradecer que te sostuviste y que fuiste capaz de pedir ayuda y de abrirte a otras personas y salir adelante. Así que a no aflojar porque Dios está.3) Espinas: Saber vivir en abundancia es seguir dependiendo de Dios como cuando no teníamos. Es seguir confiando en Él, como cuando no teníamos billetes en la billetera; es seguir buscándolo aunque ya no tenga la necesidad de buscarlo de manera desesperada como antes, como para poder buscar pagar el alquiler. Madurar en la fe es servir a Dios independientemente de cómo me va en la vida. El hilo más delgado y la espina de toda vida es perder la relación con Dios y la Iglesia. Por eso, tener recursos nos facilita tener relación con Dios muchas veces, pero somos propensos a buscar ídolos de seguridad: dinero, placer, objetos, etc. Acordate que un barco no se hunde por el agua de su alrededor, sino por el agua que entra adentro. Así que no dejes que las espinas que están a tu alrededor entren dentro de ti y te hundan. Ignora las críticas de los demás y haz lo que sabes que tienes que hacer. Algo bueno está por venir.

1) Tiempo: La mayoría de las veces intenté hacer cosas que no conseguí. Intenté muchas cosas y no todo me salió bien. Creo que no las conseguí, porque no siempre quise pagar el precio y no destiné mi energía, mi ilusión, mi pasión, mi tiempo o incluso mi amor. Hay planes que son tan extraordinarios que, para materializarlos, exigen de uno hacer cosas extraordinarias. Por eso, comprendí que hay que sacrificarse mucho y en muchas áreas, si realmente quiero que algo funcione. Hay que salir de esa zona de confort, de ese regocijo, y eso implica probar. Aprovecha el tiempo de tu vida y que la vida no sea aprovechada por la rutina. La rutina no es buena consejera.2) Misterios: La fe y el miedo hacen exactamente lo mismo, porque los dos presentan un futuro que todavía no está. Los dos te piden que creas en algo que todavía no pasó. El miedo te hace imaginar que todo puede salir mal, que vas a fracasar, que te van a rechazar, etc. La fe hace todo lo contrario, también te presenta un futuro, pero acentuando que saldrá bien. Lo llamativo es que la fe y el miedo no tienen pruebas de lo que puede llegar a pasar. Pero, cuando te hablo del “misterio”de nuestra fe, es porque nuestra fe se aferra a una realidad, a un misterio, a algo que sucedió, y desde allí te lleva a pensar en tu historia. Por eso decimos incluso en misa “Este es el misterio de nuestra fe”. Aquí hay algo, desde acá te podés llegar a agarrar, y no solo de nuestra imaginación. Allí comprendo que no vivimos en una realidad, sino que vivimos según la historia que decidimos contarnos sobre el futuro. Esa historia está escrita por el miedo o por la fe, vos vas a decidir quién tiene el lápiz para que escriba la historia de tu vida (el miedo o la fe), pero te aseguro que yo elijo creer. 3) Endurecido: En diciembre del año 2016 mi vida era un desastre, solo comía para sentir placer, llegué a engordar más de 20 kilos. Tomé distancia de la institución católica. Había gente a mi alrededor que me manipulaba y solo buscaba usarme, casi como si fuera un “Uber”. Muchos de los que se decían mis amigos se fueron. No tenía trabajo y dependía de la ayuda de mis padres. Una vez, cuando estaba ya agotado, me fui a una plaza de Villa Luján, de donde soy, cerré los ojos y le pedí a Dios una señal. No te contaré aquí lo que recibí como señal, pero, te soy sincero, me impactó, me cambió el modo de pensar. Por más que sea cura soy un tipo muy racional, y es algo con lo que lucho mucho. La fe me costaba internamente, pero desde ese momento, con lo que recibí como signo, decidí creer y cambiar mi modo de ver. Por eso hoy no dudo de Dios. Capaz que te parezca raro lo que digo por se cura, pero sí, hoy no lo dudo. No por lo que haya estudiado, sino por la experiencia vivida. Trato de transmitir a Dios desde esta experiencia vivida, porque comprendí que antes era un creyente por la tradición de la cual venía, pero hoy soy un creyente por la experiencia que me dio la Vida (vivida con mayúscula). Algo bueno está por venir.

1) Oscuras: Somos reemplazables en lo que hicimos y en lo que hacemos, no en lo que somos. Mira, lo que haces perfectamente lo puede hacer otro. No caigas en la oscuridad del activismo que te lleva a no saber delegar y a vivir todo el día sin tiempo. Pero lo que hay en vos, lo que transmitís es irreemplazable. Por eso, ponete las pilas, trabaja tu interior, cuida tu espiritualidad y tu búsqueda interna a la Verdad. Eso da luz a tu vida. Deja de vivir como una máquina que todo el tiempo piensa y piensa, hace y hace.2) La piedra: La gente que sobrepiensa tiene tres cualidades: no tiene una mente débil, sino más bien una mente entrenada para vigilar, llevando a que todo el tiempo esté escaneando peligros, porque cree que si se anticipa evita problemas y dolor, pero no, se termina encerrando. La segunda característica es que tiene sensibilidad extrema, en donde algo mínimo que note dirá “ya no me quiere”. Este problema es intentar interpretar el mundo desde el miedo y la herida, más de lo que es propiamente objetivo. Por último, antes de dar el paso al actuar, aparece el miedo. No actúa nunca. Y, cuanto más te escondes, más poder le das al miedo. El sobrepensador puede convertirse en piedra, porque usa la mente como un refugio. Porque pensar tanto ya no es el problema, sino que el problema es olvidarte de vivir por pensar en cómo sobrevivir.3) Mujer: Vuelvo a usar la palabra “soltar”, que no significa que algo que te pasó no te afecte más, sino que, sabiendo que algo te va a seguir doliendo, te va a seguir costando, porque está tomado todo tu ser, con algo que creías que podía ser, ya no va a ser más. Pero la clave es cambiar la perspectiva y permitir que la vida sea diferente a lo que tus ideas creían que iba a ser. Soltar es permitir que la vida fluya, que la vida tenga su camino llevándote a cosas que ni tenías pensado que sucedieran. Forzar retuerce y retuerce mucho, y te llega a doler mucho más. Te lo aseguro, porque lo viví, que te lleva a lugares que no tienen sentido ni dan frutos. Abrite a que la vida puede ser de otra manera, por eso soltar es un ejercicio de cuerpo, mente y espíritu. Te aseguro que hay vida del otro lado. Por eso, soltá la idea de ver un muerto o algo muerto y soltate para ver al resucitado, como lo hizo María Magdalena. Algo bueno está por venir.

1) Afuera: Vas aprendiendo en el tramo de la vida que no va por personas buenas o malas. La gente actúa desde el nivel de conciencia en el que está, porque cuando alguien insulta, ataca o humilla o intenta rebajar no está mostrando poder, sino que muestra dolor. Porque nadie que esté en paz consigo mismo necesita destruir a otro para sentirse grande. El ataque casi nunca habla de ti, sino más bien de la guerra interna de quien ataca, porque para herir necesita algo dentro: rabia no mirada, culpa no asumida, frustración acumulada y una vida que por dentro no se siente en coherencia. Cuando una persona no sabe sostener eso lo empieza a proyectar. La mente necesita un enemigo para no mirar la herida. Por eso, fíjate bien en la gente que te rodea y ve la herida del otro y no que es un monstruo.2) Están ahí: Como el alimento, los sentimientos también tiene que digerirse y hay sentimientos que no se digieren, sino que más bien se procesan y tranforman. El problema es cuando se transforman en resentimiento. Por eso, para evitar y curar ello, es necesario la conexión interior. Busca en tu interior esa presencia de Dios y de vos en Dios.3) Hermanos: Muchos quieren vivir en paz, pero no muchos quieren dejar el drama, porque solamente tenemos los ojos puestos en lo que no fue o lo que no pudo ser o lo que podría ser. Poner energías en algo que no va es lo que te quita la paz. Aprende a vivir en la verdad y eso te dará libertad y esa libertad te llevará a tener paz. Algo bueno está por venir.

1) Generación: La espiritualidad pasa por muchos momentos, más cuando llevas adelante una enfermedad. Incluso me animo a decirte que hay momentos de pérdida de fe, el llegar a decir “Estoy solo y estás dejando que me muera, Señor”, pero eso después fortalece la fe. Cuando me pongo a analizar mi vida veo que nunca estuve solo. He tenido amor, me quieren, me siento contenido por familia y amigos y ahí comprendo que siempre hay alguien en mi vida. También aprendí que, luego que pasa algo malo en la vida, aparece algo bueno. Por ejemplo, yo perdí un padre y al momento ya me apareció otro papá para ayudarme, personas que generan una paternidad en mí. Aprendí a ver que Dios no quita, sino que da. Puedo llegar a decirte que hay mucha gente buena en el camino que me ayudó y que estoy seguro que te va a ayudar a salir adelante. 2) Días: También hay veces que pensamos que lo importante es tener un buen coche, quién tiene más poder o quién tiene más dinero y nos olvidamos que dependemos de una arteria muy pequeña que es la coronaria, tan pequeña y que, si se obstruye, te morís. A esta sociedad en crisis, que se particulariza en cada persona, la podemos ayudar llevándole principios, valores y creencias que antes mantenía un equilibrio y ahora son insuficientes. Puedo decirte que hoy la sociedad está rota y por eso debemos trabajar día a día para ser mejor persona, para mejorar esta sociedad que no encuentra salida más que en un clonazepam.3) Salomón: Hay veces que estamos con ganas de lanzar proyectos y cosas, pero también aparece la procrastinación y empezás a dejar de lado para hacer otras cosas, y pateas para otro día y para otro día. Aprende a empezar las cosas cuando las empezás a soñar. El segundo momento para empezar algo es ahora. Así que deja de patear las cosas y empezá por hacer las cosas que quieres hacer por vos. Algo bueno está por venir.

1) Sembró: Venimos sin nada y nos vamos sin nada. Dejamos familia, amigos, todos los grandes éxitos, fama, riqueza y poder o dominio que hemos luchado y malgastado en nuestra vida. Y llega el momento determinado que morirse es fácil físicamente, pero lo que nos fortalece la vida y el corazón es asumir quienes somos. Cuando te das cuenta que la vida no pasa por tener o por placer, sino por quien soy y saberme bajo las manos de Dios, mi vida cambia y la de los que me rodean también. 2) Enemigos: Momentos determinados de placer o de dopamina siempre tendremos, pero es algo momentáneo, como cuando te subís a una montaña rusa o cuando ves una película que te gusta. Pero la felicidad es más produnda, es lo que conocemos como la serotonina, porque es la convicción del corazón. Es saber que incluso, cuando paso algo mal, o algún momento malo, puedo salir adelante porque sé que Dios está en mí, que la fuerza está en mí. Eso ningún enemigo me lo puede quitar. La libertad depende del carácter y el carácter es algo que vamos formando con lo que nos sucede en la vida misma y el aprendizaje que vamos sacando de todo, incluso de lo malo. En estas últimas semanas me tocó atender a mucha gente que deseaba morir y que intentó matarse; y cuando les pregunto qué les apasiona no saben qué decir. Por eso, hoy te planteo que tu gran enemigo es tu propia desilusión y el cansarte de vos. Por eso, aprende a soñar en grande y ver a Dios en todo.3) Peones: Nunca tomes decisiones cuando estés cansado, de mal humor o bajo presión. Espera siempre que la tormenta pase. Regálate el “déjamelo pensar”. No prometas cuando estés eufórico, no contestes cuando estás enojado y no tomes decisiones cuando estás exhausto. El agotamiento mental genera serios problemas emocionales. Es ahí donde empezamos a pensar: no me gusta mi trabajo, ni mi matrimonio, no me gusta mi vida ni me gusto a mí mismo, etc. Hasta llegas a sentirte enojado con Dios, incluso a culparlo. Esto nos pasa a todos y hasta a mí me pasa que, cuando estoy exhausto, no pienso claramente. Algo peor a esto es no pedir ayuda y siempre somos más vulnerables cuando estamos solos. Necesitamos el apoyo de personas que nos quieran y nos conduzcan y nos conozcan de verdad. Déjate ayudar por los peones de la vida que te pone el mismo Dios. Algo bueno está por venir.

1) Enterarse: Todo no se puede y no se puede todo el tiempo tenerlo todo. Por eso, en una relación (de lo que sea: noviazgo, hijos, amigos o padres) tenemos que tener en claro,y la madurez, para aceptar que el otro no siempre puede estar para mí como yo quiero. A veces cometemos la injusticia de juzgar algo solo por el minuto final y es necesario saber mirar el contexto de la realidad que toca pasar. Capaz que estás enojado o enojada con alguien y no viste que está pasando un mal momento o una situación compleja.2) Curó: Algo que decimos habitualmente es que “En este mundo hay lugar para todos”, pero creo que sería mejor decir: “Tenés que adaptarte a todos”. Por eso, cuando uno no consigue adaptarse a este mundo tiene dos opciones: “Cambiar quién uno es para que el mundo lo acepte” o la otra “Dejar un mundo nuevo”. El cristianismo trató de hacer lo segundo, pero al principio te pasará lo que les pasó a los primeros cristianos: te quedarás solo. Y si te planteas cuánto va a durar esta soledad entonces no estás preparado para vivir y crear este nuevo mundo. Quien crea un mundo no lo hace para que entre gente, sino que lo hace porque ya no puede seguir viviendo en el anterior disfrazado. Me animo a decirte que muchos ya se disfrazaron para tratar de encajar y agradar. Uno no está equivocado en estar en un lugar por ser diferente, simplemente uno está intentando encajar en un lugar que nunca fue construido para él o para ella. Yo, que soy medio solitario, te puedo decir que cuando uno vive y hace de su lugar algo auténtico siempre acaba encontrando a quienes llevaban toda la vida buscándolo. 3) Caña: Todos sufrimos en alguna temporada de la vida. No hay solo veranos, sino también inviernos. Alguien te va a romper el corazón, alguna enfermedad te va a tocar, pero lo feo de esto es que aparezca un cura o un integrante de la iglesia que te diga: “Te pasa esto porque te falta fe”. Hay un gran error de atribuir todo sufrimiento a Dios, y a todo lo que me pasa decir es “castigo del Señor”. Y el segundo error es “suponer que una vida con Dios nunca incluye el sufrimiento”. El sufrimiento es parte. Sino, mira la cruz. Algo bueno está por venir.

1) Atravesaba: Lo que voy aprendiendo, tanto en mi vida como en mi sacerdocio, es comprender que lo mejor que puede hacer uno es trabajar por uno mismo. Es desarrollarse, buscar tiempo para orar, hacer deporte, leer y hasta para estudiar. Lo mejor que podés hacer es trabajar en vos mismo, porque al desarrollarte y conectar con la presencia de Dios, con cuidar tu espiritualidad, se fortalece la vida. Buscá tu espacio. Atravesá esto de la culpa y de estar siempre a la expectativa del otro, y empezá a mirarte a vos.2) Fariseos: El verdadero crecimiento en la vida es cuando dejamos de ver a las personas como buenas o malas, como tóxicas o saludables. Cada persona está en su propia lucha y en su propio desafío, pero lo que nos enseña Jesús es que no podemos actuar como los fariseos viendo a la gente si son buenas o malas, lo que vos tenés que ver es si vos te disponés, estás atento a participar de la vida de ellas o no. 3) Comprendiendo: Es sano también aprender a asumir y aceptar los fracasos. La vida tiene fracasos. No tengas miedo de que las cosas no funcionen. Es importante que te animes también a fracasar, pero la clave es que te animes a intentar y a volver a luchar por lo que vos querés y vos amas. Porque Jesús siempre da herramientas para que cumplas la voluntad que Él te propone. Jesús siempre va a estar a tu lado. Hay veces que no nos animamos a hacerlo, lo dejamos, pero te propongo que intentes. El primer paso para hacer algo lindo por tu vida es aprender. Cuando me ordené sacerdote no te imaginas el miedo que me dio, y cuando asumí la parroquia, también, no sabes cuánto me costó, hasta que aprendí que es aprender día a día. Ahora te cambio el concepto de fracaso. Para mí fracaso es andar con culpa los intentos de tu corazón. Deja de cargar con culpa y sé un intentador serial de tu vida. Seamos fracasados, pero contentos. Algo bueno está por venir.

1) Vengan: Una pregunta importante que tenemos que hacernos es “¿Soy quien quiero ser?” En esto Víctor Frankl les hacía la pregunta a sus pacientes. Les decía: “¿Qué pasa si te mueres hoy?”, y eso a la gente la interrogaba… porque ayudaba a ver que cada uno tenía un motivo diferente de vivir. No siempre el sentido de la vida es algo de trabajo o en una sociedad empresarial. Muchas veces el sentido es poder reírte más o simplemente estar cerca de quien amas. Cuando leo el libro “El hombre en búsqueda de sentido” da cuenta de algo aterrador: de la crueldad a la que es capaz de llegar el hombre. Los seres humanos tenemos la capacidad de llegar a una crueldad inexistente y nos muestra que somos capaz de hacer sufrir a alguien solo por hacerlo sufrir. La especie humana inventó la tortura, los campos de concentración, la desigualdad, etc. Por eso, ser buena persona es resistir a la especie a la que pertenecemos. 2) Agobiados: La inseguridad, y el ser una persona insegura en la vida y en las relaciones con los demás, te va convirtiendo en una persona difícil, porque vas arrastrando situaciones en cada relación. Hay veces que somos buscadores delirantes, porque constantemente buscamos un error en los otros o en el otro, para generarme más inseguridad en mí mismo y eso nos lleva a un agobio. Existe “el delirio de interpretación”, cuando vos mismo te agobias con tu cabeza y das interpretación a cosas que no existen y que no van. Cuando solo alimentas tu agobio con un mal interpretar, sumado a la imaginación. También se suma meterte en la intimidad del otro. Es como que todos somos veedores de la vida del otro y hasta nos creemos opinólogos de lo que los otros hacen o no. Estamos en un mundo donde opinamos de todo lo que pasa en las redes sociales. Hay veces que el agobio es por buscar controlar lo que otros hacen. Controlarlo todo y saberlo todo te lleva a un grado de inseguridad que hace que vivas agobiado o agobiada en cada relación con los demás, de novio, novia, esposo, esposa, amigo, amiga, incluso de feligrés y cura. Todo no se puede. No se puede saberlo y controlarlo todo. 3) Corazón: Tenemos tendencia a atribuir nuestros propios fracasos a causas externas. Pero los fracasos de las demás personas son evidencia de defectos de su carácter. Uno se juzga por sí mismo, por las motivaciones, y juzga a los demás por sus acciones. Nadie reconoce su propio error, pero el tema de fondo es que evitamos el encuentro con nosotros mismos. Ese encuentro conmigo lo evitamos, siempre nos comparamos con quien creemos que está peor que nosotros, para no tener que mirar hacia nosotros. Hoy la tarea capaz que sea mirar tu corazón. Algo bueno está por venir.

1) Ocultado: Dicen que querer es poder, a lo que Einstein decía: “Pero uno no hace lo que quiere, sino lo que puede”. Ahí afirmé que uno no hace siempre lo que quiere, sino lo que puede. Claro que,, si uno todos los días hace lo que puede va a lograr más y mejorar más… Detrás del querer está el poder y detrás del poder hay mucho esfuerzo y perfeccionar horas y horas la habilidad. No siempre vamos a ser los mejores, pero podemos aspirar a nuestra mejor versión. 2) Prudentes: La vida es demasiado corta para pasarla enojados, creo que me tocó ver mucha gente morir enojada y cuando veo eso me digo que no quiero eso para mí. Pero si uno no se siente amado no puede amar. ¿Alguna vez dejaste que Dios te ame? Pensá con prudencia la respuesta… porque así como una persona herida hiere, así también una persona que sabe amar es porque se supo amada. 3) Revelar: Hay gente que me cuenta y dice: “Tal es un tóxica. Tal otra persona es tóxica”, pero lo tóxico no es esa persona, sino más bien lo tóxico es que vos sigas pegado a esa relación o a esa persona. Esa situación y relación es la que tenés que sanar. Por tanto, revela con la luz tu relación y que tus relaciones revelen quien verdaderamente eres vos. Algo bueno está por venir.

1) Milagros: La humildad nada tiene que ver con la pobreza. Yo conozco mucha gente pobre que es totalmente orgullosa, pedante y hasta me animo a decir “insoportable”. Son personas que no tienen casi nada, pero se presentan como que el mundo les debe todo. Así también conozco gente que tiene mucho dinero que es muy sencilla, muy simple, porque, si siempre tuvo dinero, nadie se da cuenta. También están esas personas que de un día para el otro tienen dinero, que antes no tenían que ponerse y ahora tienen anillos de oro en sus dedos para que todo el mundo les vea. El problema es que pensamos que no amamos las riquezas. La avaricia y el materialismo, que son los pecados unidos al dinero, nos hacen comparar con las personas de un mismo nivel. No dejes que el orgullo te tome. No dejes que la humildad sea medida por los que te envidian. 2) Conviértanse: Para herir a un narcisista no le grites, no le rogués, no intentes que entienda tu lado, porque no le interesa. Hacé lo único que puede dolerle a un narcisista: el silencio. Por eso, no lo persigas ni le ruegues, mucho menos le pidas un “cierre”, porque no te lo va a dar. Simplemente deja de darle acceso a vos y a tu atención, menos a tus reacciones. Porque el narcisista se alimenta de tu reacción y, mientras reaccionas, tiene poder sobre vos, pero cuando te volvés indiferente y dejas de pelear y justificar o esperar algo de él, entonces ahí se queda sin nada para manejar. Con un narcisista “el silencio es tu poder” y el desapego es tu mejor revancha, porque nada le duele más al ego que ser ignorado por alguien que creía controlar. 3) Sodoma: A veces la vida se puede dar tan oscura, que parece que estuviéramos encerrados y perdidos como Sodoma y, quizás sí, quizás somos esa semilla que está ahí en la tierra bien enterrado o enterrada, pero a punto de emerger a lo nuevo. Algo que esté pariéndose dentro nuestro para ese cambio que está viniendo y que necesita que sigamos empujando, porque más allá de la tierra hay florecimiento. Por eso, el tema es seguir adelante y confiar, buscar en dónde apoyarse y buscar lo que te nutre y no quedarte ahí estancado, porque te aseguro que este no es el último paso de tu vida. Algo bueno está por venir.

1) Piensen: Nos esforzamos por arreglar las circunstancias de la vida para descubrir que no podemos vencer muchas cosas que nos pasan. No podemos cambiar un cáncer, un cónyuge infiel. No podemos cambiar un mal carácter de un hijo o de un padre. Siempre digo que hay gente que vive para el fin de semana; incluso gente que vive para que sea sábado y encontrar maneras de escapar, de bailar, de irse a algún lado, a jugar al fútbol o esperar a que lleguen los nietos, o hasta incluso tirarse al alcohol o la droga o la pornografia, porque viven pequeños ratitos de felicidad. Hay veces que obtenemos lo que quisimos, pero tampoco eso nos hace sentir bien. Hay gente que tiene la cuenta del banco llena, pero aún sigue sintiéndose vacío. Ahí es donde uno se pregunta por la razón de seguir viviendo. 2) Hombre: El nivel de crecimiento personal que sos capaz de alcanzar está atado al nivel de verdad que sos capaz de aceptar de vos mismo.3) Partió: Hay un amigo que dice: “Siempre me falta cinco para el peso”. Y yo le digo: “Es que la clave es aprender a vivir con 95”. El desafío es ese, porque a todos nos falta algo para llegar a ese supuesto punto de felicidad plena. Conozco gente grosa grosa que vienen a mi parroquia a misa e incluso son personas que son capaces de dar conferencias en estadios, pero cuando vienen a hablar conmigo las veo sufrir y angustiarse. Ahí comprendo que nadie lo tiene todo y todos somos humanos. Soportamos la presión. Hay momentos de vacío donde esa soledad existencial te agarra y en esos momentos lo peor que te puede pasar es creer que van a desaparecer. Porque cuando tengas una pareja, hijos y dinero en el banco y te des cuenta que la angustia y el vacío siguen, no sé qué vas a pensar. En algún momento hay que asumir y aprender a vivir incluso con ausencias. Algo bueno está por venir.

Semillas que cayeron 1) Orilla: Si vos me traicionaste y yo te traiciono, mi traición no habla de tu actitud, sino de la mía. Trata de no perder nunca de vista eso, porque hasta justifican diciendo “Se lo merecía” y hasta usan el famoso “Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón” y no, quien roba a un ladrón es un ladrón. Capaz que vos te mereces que te traicione, pero ¿yo merezco ser un traidor? ¿Quiero vivir siendo un traidor? ¿Yo quiero ser eso solo porque vos lo fuiste? Cruzar a la otra orilla es aprender a ver más allá de mi vida y no hacer lo que otros me hagan.2) Multitud: Aunque mucho nos cueste entenderlo, no podemos sanar en el mismo ambiente donde nos enfermamos. Por eso hay que aprender de Jesús que sabe alejarse de esa multitud enfermiza, la multitud de cosas que haces o la multitud de gente con que te juntas. No sigas en la multitud que te enferma, porque esa multitud no te va a sanar, porque lo que te enferma no te sana. Llama a esa multitud como quieras: nombre de persona, gente, trabajo, tiempo, etc.3) Espinas: Las actitudes no deben estar a la altura del que las recibe, sino más bien de quien las da. Se cuenta una anécdota de Alejandro Magno, quien, yendo en uno de sus grandes viajes, se estaba muriendo de hambre. Fue recibido por una familia muy pobre, muy humilde, que lo alimentó y dio algo de tomar. Él les terminó agradeciendo regalándoles un imperio. El hombre de la casa le agradeció, pero le dijo “Es un regalo muy grande para nosotros” a lo cual Alejandro contestó “Pero yo no quiero agradecer de una manera más chica que esa, porque las actitudes hablan más de quien las da que de quien las recibe”. Así que los frutos son producto de nuestro corazón y no podemos conseguir grandes frutos de la vida y en la vida si no dejamos que la semilla de Dios entre en lo que le da sentido a nuestras vidas. Algo bueno está por venir.

El discípulo no es más que el maestro1) Dueño: Si cualquier pequeño problema te amarga el día, el problema no es el mundo, sino más bien tu forma de gestionarlo. Las personas maduras no reaccionan a pequeños contratiempos: que si te traen mal tu pedido de comida o se retrasa el vuelo o hay una fila larga. Si hay algo que voy aprendiendo estos últimos años por lo menos es que, cuando uno vive en “modo supervivencia”, tu margen de tolerancia se reduce. Uno aprende que el problema es pequeño, pero no grave, pero las reacciones hay veces que se hacen gigantes. Las emociones son como el dinero, me decía un amigo mío: “Si las gastas todas, acabas en bancarrota”. Las personas emocionalmente abundantes no luchan todas las batallas, sino que eligen dónde pondrán toda su energía. Hay una regla que sigo y me ayuda mucho: “Si está en tu poder solucionarlo hazlo, si no depende de ti… déjalo ir”. La verdadera riqueza de la salud mental es dejar pasar las pequeñas cosas sin que te alteren. 2) Alto: La vergüenza y el ego siempre te van a llevar a fingir. El estar ocupado hoy parece que te hace decir que sos una persona importante. Es algo que pasa incluso también dentro del catolicismo y esto es un gran error que creo que nos pasa a todos, pero especialmente podemos alimentar curas y hasta obispos, porque tenemos cristianos que están todo el día haciendo actividades parroquiales o de movimiento, casi entrando a un fanatismo, más que a un activismo; que es como rendir cuentas todo el tiempo y, en lugar de rendir cuentas a Jesús, se terminan alejando, porque sienten que la institución, en lugar de enviarlos a Jesús, los asfixia. Mucha gente que estaba súper involucrada con la fe se alejó, no por falta de testimonio o por las circunstancias de la vida, sino por el hartazgo, por el cansancio de un activismo sin espacio a lo espiritual y al silencio, en donde verdaderamente uno ahí encuentra a Jesús.3) Repítanlo: El hacer las cosas “a mi manera”, sin escuchar lo que Dios propone, te puede hacer más dura la vida y llevarte a dar vueltas en cosas que no son de Dios, pero por las cuales luego le echamos la culpa a Dios. Hay cosas que son producto de nuestro capricho, de nuestra dureza en el vivir. Hoy pedí a Jesús que te de la capacidad de ver por dónde ir y no ir por donde el capricho de uno te hace sumergir, en vez de vivir. Algo bueno está por venir.

Ovejas en medio de lobos1) Astutos: “Si alguien se afana por alguna preocupación de la vida, dese una vuelta por el cementerio” así decía algún amigo cura por ahí. Es el mejor paseo que ubica a los patitos de la cabeza. Porque cuando uno ve la lápida y gente rica, gente pobre, gente reconocida y gente que nadie sabe, uno ahí ve que la vida es un guión entre dos fechas. Ahí es donde uno dice “¿De verdad me preocupo por esta tontera?” Ahí te das cuenta que no tenés que preocuparte por el rayón que tiene tu vehículo o por qué no tenés el último TV plasma. Esto nos permite no solo soportar el viaje de nuestra vida, sino también disfrutarlo. Acordate que nuestro dolor tiene un propósito y un sentido, Dios nos regala este alerta de spoiler. 2) Azotarán: Cuando una mamá toma de rehén a su hijo y no lo deja madurar y el hijo, cada vez que quiere hacer algo, tiene que remitirse a su mamá o a su papá, y ya tiene 30 o 40 años y lo tiene como rehén mental o emocional, no es sano. Ese hombre o esa mujer nunca tendrán individualidad o personalidad. Por eso su apego no será normal, no va a ser saludable, sería que tiene que “amar a su secuestradora o secuestrador” un estilo al síndrome de Estocolmo. No hay nada más “azotante” que tener prisionero o rehén emocional a mi esposo, a mi esposa o a mis hijos y no dejarlos salir, controlar por el celular donde están y viendo hasta último horario el estado de conexión que tienen. Eso no es saludable. Dios nos separó de sí mismo para que individualmente lo eligiéramos. El objetivo de Dios es nuestro carácter, no nuestra inocencia, porque la inocencia significa que todavía no hicimos nada malo, pero el carácter es que yo decido y que yo ya sé lo que debo y lo que no debo hacer. Los bebés son inocentes y los santos tienen carácter, por eso los adultos de carácter sólido y maduro pueden generar una relación sana tanto con Dios como con los demás.3) Persigan: Hay veces que nos permitimos cualquier licencia de murmuración y comentarios disfrazados de “celo santo” o “de corrección fraterna”, porque se nos da la regalada gana, a fin de convertir a la gente en “los otros”, “en los demás”, “en los del otro lado”, “en la secta” o hasta incluso “en los cismáticos”. Creo que en estos 14 años de cura estoy aprendido a llorar con los que piensan distinto y a ofrecer menos consejos si no me lo piden, porque no me toca convencer a los demás que están equivocados y que yo soy el que está en lo correcto. No por ser el cura del pueblo siempre tengo la razón de todo. Yo no soy el Espíritu Santo y no tengo la última palabra. A veces somos tan soberbios que creemos que “Yo voy a cambiar tu vida” o “A mí me toca convertirlo”. En eso hasta somos groseros de decir “Yo tengo que salvar su alma”. Nosotros estamos invitados a amar y mostrar la misericordia de Dios en nosotros, y desde nosotros a los demás. Lo demás lo obra Dios en su Espíritu. Algo bueno está por venir.

Proclamen 1) Curen: Los cristianos creemos que el estrés, la ansiedad o la depresión son problemas que se arreglan con una oración rápida o con una visita al Santísimo. Hay un respetado psiquiatra católico que dijo “Nuestro mayor problema es que pusimos a las enfermedades mentales en las categorías de las luchas espirituales”. Uno no tendría que poner una enfermedad del corazón en la categorías de las luchas espirituales. Siempre ocultamos la depresión o la ansiedad. Es como que nos da vergüenza. Pero es importante dejarse ayudar y poder ver el todo de nuestro caminar hacia Dios, comprendiendo que hay cosas que sí debo orar, pero también dejarme ayudar. 2) Muertos: Hace 1600 años un hombre brillante escribió “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestros corazones no descansan hasta llegar a ti”. Su nombre era Agustín y era de Hipona. Su historia es la nuestra ya que Agustín buscó su identidad exactamente donde la cultura nos enseña a buscarla: en el placer, en los logros y en los deseos. Agustín llegó a ser el mejor orador del imperio romano, tenía los puestos más altos de su época, dinero y mujeres, pero, con todo eso, seguía vacío. Escribió “aminaba en tinieblas y te buscaba fuera de mi”. Sentir algo con intensidad no significa que eso te define. Ningún deseo por profundo que sea tiene la autoridad de decirte quién eres en la última instancia. Esa autoridad le pertenece a quien te creó. Tu identidad no se creó ni cuando naciste, ni cuando triunfaste, ni cuando fallaste, sino cuando Dios te pensó. Agustín soltó el yo que había construido con tanto esfuerzo durante 30 años y, al soltarlo, se encontró con el auténtico Agustín y no al que se había inventado. Por lo tanto, la identidad que andas buscando no está en tus logros ni en tus deseos, ni en las etiquetas que el mundo te pone, está en quien te hizo. 3) Gratuitamente: En el ajedrez no se habla nunca. Jamás un jugador anticipa la próxima jugada porque el otro le puede ganar. Ambos están en silencio y en el único momento que se habla es para decir “jaque mate”. En mi caso aprendí con mucho dolor que hay que comprar en silencio, ahorrar en silencio y, eso sí, después inaugurar públicamente con toda la fiesta que quieras. Por eso, aprende a solo hablar en tu jaque mate. No cuentes tus sueños, no cuentes tus proyectos, porque cuando cuentas lo que vas a hacer van a odiar tu túnica de colores, como le pasó a José del Antiguo Testamento. Te van a vender, te van a hacer esclavo, te van a tirar. Creo que la mayoría de los dolores que yo he pasado en estos años fue por contar lo que iba a hacer, porque cuando uno cuenta lo que se le puede venir, se le vienen las envidias, Porque uno cree que todos se van a alegrar con nosotros y no, no todos ríen con los que ríen. Me animo a decirte que la gente está más dispuesta a llorar con los que lloran que a reír con los que ríen. Cuida tu corazón, cuida tu interior y cuida tu silencio. Algo bueno está por venir.

Convocó a sus discípulos 1) El poder: El enemigo natural del amor no es el odio, sino el miedo. Uno ama porque ha decidido ser de esa manera y no espera que los demás se lo devuelvan. Una vez leí algo que me llamó la atención “El árbol no se plantea cuándo da oxígeno, si el que está abajo se lo merece o no y mucho menos se plantea cuando alguien busca su sombra para descansar y evitar el sol. El árbol es así”. Cuando Dios nos da el poder de amar y ser amor, entonces el miedo desaparece. Es ahí cuando el amor tiene un poder transformador, porque no hay nadie que pueda resistir esa forma de amar. Eso lo entendieron muy bien los santos. 2) Curar: Nuestro pasado no tiene por qué predecir nuestro futuro, porque si una persona quiere cambiar cómo va a vivir, la forma de vivir, lo puede hacer. Pero necesita algunos ingredientes: un verdadero entusiasmo, también una motivación que le genere compromiso, una estrategia que sea razonable y una práctica constante, para que al final no haya nada para creer, porque ya uno mismo lo verifica. 3) Vayan: Dicen que estaba Luis haciendo punterías tirando piedras, pero el problema es que una piedra que tiró le pegó al pato de la abuela y lo mató. Al ver esto lo escondió. Su hermana lo vio todo. La hermana lo empezó a hostigar, chantajear y le hizo que lavara los platos todos los días, si no, le contaba a la abuela, que tendiera la cama, en fin. Un día Luis ya no dio más y fue a enfrentar a la abuela. Prefería eso a que su hermana se siguiera aprovechando de todo esto. La abuela lo escuchó y le dijo “Luis, yo ya sabía todo, si yo misma te vi, pero estaba esperando que vengas a decírmelo y ver hasta dónde aguantabas lo que te hacía tu hermana”. La abuela lo había perdonado, pero Luis pensaba él que era culpable, porque prestó atención más a la palabra de la acusadora. A vos como a mí nos acusan a diario: nos acusan de mentir, de inmoralidad, de codicia, de ira, de arrogancia y, en cada momento, el acusador presenta cargo contra nosotros. Hasta gente de dentro de la iglesia, en tu trabajo, donde sea, anota cada error que cometemos, cada desliz y estos “fiscales espirituales o de tu trabajo, de tu zona” actúan de oficio y no tienen otro objetivo que llevarnos a juicio y presentarnos con acusaciones y hasta me animo a decirte que trabajan 24 horas. Pero Jesús murió para que nadie pueda acusarnos, por eso, no dejes que te extorsionen y mucho menos que manipulen tu conciencia. Cuando alguien te diga esto, recordá el pato. Nunca más te tienes que dejar extorsionar. Sé libre en la presencia de Dios. Algo bueno está por venir.

Un mudo1) Demonio: Todos podemos entender las causas del estrés y el infierno que uno puede llevar en su interior. Hay emociones y sentimientos que son lógicos por lo que me pasa. En la cabeza creemos que mi problema viene de afuera y hasta algunos creen que hay gente que te quiere complicar la vida, pero sin embargo, uno empieza a reconocer que el origen de ese infierno que llevas viene de adentro. Cuando entiendes esto te das cuenta de lo que decía don Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancias”. Sí, porque mis circunstancias cuentan, pero también estoy yo. Entonces, ante este planteo, te propongo que veas qué vas a hacer para estar equilibrado y qué vas a hacer para estar bien. Aquí está el trabajo de ir tomando responsabilidad para no caer en un victimismo de tu vida. A mí me ha ayudado mucho salir de la queja y entrar en el concepto de responsabilidad, pero no desde la culpabilidad, sino como capacidad de respuesta. Acordate que libre no es quien reacciona, sino que libre es quien responde. Recuerda que la reacción es una acción sin pensar, mientras que la respuesta es una acción producto de tu decisión. Esto, si lo tienes en claro, ayuda a evitar que vivas en un infierno. La gran conquista del ser humano es la libertad interior.2) Admirada: Hay una diferencia entre el discernimiento y el vivir juzgando. La clave es hacer amplio uso del primero y poco uso del segundo. Sería mucho discernimiento y poco “juzga miento”. Pero, a menudo, cuando encontramos a alguien que piensa diferente a nosotros de inmediato uno levanta barreras y eso es muy del ser humano. Todo lo hacemos menos Jesús, porque uno trata de protegerse de gente que es diferente o que no piensa igual a mí pero la pregunta que me hice es “¿A qué le tengo tanto miedo?”. Porque me di cuenta que siempre buscaba rodearme con gente que esté en la misma línea conmigo por una gran falta de seguridad personal y me di cuenta que hasta le tenía miedo al debate o a que alguien me discuta o me diga “No comparto lo que me dices”. Pero el objetivo de Dios es el mismo, que amemos a las personas que están cerca de nosotros y que amemos a quienes mantenemos distanciados. 3) Fatigados: Creo que hay veces que queremos hacer de Jesús alguien que no es, y hasta queremos hacer del evangelio algo que no es. Porque el evangelio es tolerar, amar, tratar de entender al otro y hasta diría “El evangelio es ayudarme a entender qué se siente ser tú”. Porque antes de condenar y excluir creo que debemos entender qué se siente ser el otro. Hay veces que primero etiquetamos y condenamos en vez de mirar y ver qué se siente por lo que ha pasado. Algo que aprendí este tiempo es que escuchar sana heridas. Algo bueno está por venir.

Acaba de morir 1) Siguió: El otro día escuché esto y me llamó mucho la atención: El billonario en un jet privado echa de menos su juventud, el millonario en primera clase, sueña con tener un jet; el empresario en un coche deportivo quiere ser millonario; el empleado en un coche viejo, quiere un súper deportivo; el ciclista desempleado solo quiere un trabajo y un coche; y el peatón desearía tener una bicicleta; el hombre en sillas de ruedas daría cualquier cosa por volver a caminar. Siempre hay otro nivel y otra cosa que perseguir. Hay gente que dice “Cuando tenga eso seré feliz”. La felicidad está en lo que no tenemos porque si nunca aprendes a apreciar lo que ya tienes pasarás tu vida persiguiendo lo que sigue, porque la felicidad no está en conseguir más, sino más bien en estar agradecido por lo que ya Dios te dio y está en seguir andando en el camino. 2) Hemorragias: La otra vez un alumno del colegio me dijo que quería ser influencer. Y me dice “es porque lo hace todo el mundo”. Le dije: “Parece que los que salen en la pantalla son los protagonistas del cine, pero no, no hace falta que todos seamos influencers. Porque alguien tiene que curar enfermos, alguien tiene que enseñar a los niños, alguien tiene que conducir un taxi, alguien tiene que escribir libros, y no son personajes secundarios sino que son la razón para que la película funcione. Yo hago videos, pero no lo hago para que me conozca la gente o por tener más seguidores, sino que los hago porque me apasiona”. Los hacía cuando no había aplausos ni el like ni siquiera de mi mamá, lo que quiero decir con esto es que, si mañana desaparece el millón de seguidores me levantaré al día siguiente siendo el mismo y con las mismas ganas de hacer cosas, por el simple hecho que me apasiona y es propósito como así también vocación. El propósito es traicionero, porque no siempre te lleva donde va todo el mundo, a veces te lleva en la dirección opuesta. Por eso, deja de sangrar con tu vida por cosas que no tienes o que no te salieron o que te quitaron, porque podés aportar mucho en la vida de los demás. Hay profesores que nadie reconoce, pero 20 años después un alumno lo para por la calle, porque sigue acordándose de él y sus clases. Hay médicos cuyo nombre no sale en ningún periódico, pero hay familias que existen gracias a ellos. Capaz que nadie los conoce, pero les da igual, porque ellos saben quiénes son y eso vale más que un millón de seguidores. Sería muy triste que te conociera todo el mundo por hacer algo que ni siquiera vos te lo crees, pero sería maravilloso que te conocieran solo unas pocas personas, por hacer exactamente aquello para lo que naciste. 3) Duerme: Los momentos difíciles pueden hacer que una persona cambie y que lo que era declarado algo muerto por una crisis puede convertirte en un paso. Date la oportunidad de dar un paso y no declararte muerto ante la dificultad. Algo bueno está por venir.

Agobiados1) Alabo: Hay muchas personas que en tu vida te pueden tener atrapado en tu pasado y tienes que estar dispuesto a soltar para avanzar hacia tu futuro. El pasado es algo más que lo que hemos hecho, que dónde hemos estado y hasta incluso quiénes somos. Cada día vas a tener que escoger, o vivir en el pasado (que es lo que conoces) o crear un futuro con el Señor. El gran peligro radica en el camino fácil, porque aferrarte a lo que conoces, aferrarte a lo que tienes y hacer del futuro una extensión del pasado te puede llevar a no alabar a Dios, sino a contrariarte en Dios. Es entregar todo lo que tenemos con la promesa de un futuro que no conocemos. He visto a mucha gente vivir en la gloria de sus éxitos pasados. Hay hasta curas que viven atrapados en el ‘86 o en el '98 y dicen: “¿Te acordás lo que era la parroquia?”, pero ya estamos en el 2026. Es momento de avanzar a un futuro nuevo, pero hay una diferencia entre prender fuego al pasado y quemar puentes. Nunca subestimes al pastor de ovejas de hoy, porque mañana puede ser tu rey (David). Para ello hay que tener cuidado, porque puede que estés hablando demasiado y no escuchando lo suficiente.2) Dado: Alguien dijo una vez: “Si persigues dos conejos, ambos se te van a escapar”. Uno no puede perseguir dos conejos por la vida, por eso la gente más sabia y exitosa que conocí son aquellos quienes aprendieron a decir “no” a casi todo. Los que se permiten el no, sin importarle el qué dirán y quitándose de encima el “no quiero ofender a nadie”, son quienes alcanzan la efectividad en su asignación. Sin embargo, los que dicen sí a todo (y me pongo como ejemplo, porque es un gran error mío) son aquellos que se meten en problemas, asisten a reuniones que no querían asistir, pierden tiempo en cosas que no son necesarias. Por eso la clave de ver a Dios es saber tener capacidad de poner límites al tiempo que dedicas a cada cosa, porque un “No” para algo es un “Sí” para alguien.3) Vengan: Cuando se descubrió petróleo en Dubai, allá por el 60, su Emir dijo: “Mi abuelo montaba en camello, mi padre montaba en camello, yo conduzco un Mercedes, mi hijo un Land Rover, su hijo conducirá un Land Rover, pero el hijo de mi hijo volverá a montar un camello”. Obvio que le preguntaron por qué, y aquí viene lo interesante: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles, los tiempos fáciles crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles”. Algo bueno está por venir.

Ayunan 1) Respondió: El amor no es lo que uno espera conseguir, sino lo que uno da sin esperar. Una vez escuché una anécdota de una artista reconocida: cuenta la historia que estaba María ansiosa por ir al circo. Su papá la llevó y, mientras esperaban para sacar los boletos, entre la boletería y ellos había una familia. Estaba el papá, la mamá y 8 niños, los hijos. Mientras esperaban los niños hablaban con ilusión del circo y de lo que iban a ver: los payasos, los artistas. Se veía que eran de condición humilde. El papá pidió al boletero 10 boletos, 8 para niños y dos para grandes. Cuando el boletero le dijo el precio, el señor se desfiguró y se puso nervioso y también triste. En ese momento el papá de esta actriz, que estaba atrás, vio la situación, vio a los niños, a la pareja y en ese momento, con mucha picardía, hizo caer un billete de 50 dólares al piso. Se agachó y le dijo: “Señor, señor, se le cayó el billete. Tome, así paga.”. Al darle, el señor lo miró emocionado a los ojos y le dijo: “No sabe lo que significa lo que está haciendo para mí y mi familia”. Luego de ello pagó las entradas y entró con los niños. Mientras el hombre entraba, estaba llorando. El papá de la actriz con la actriz, María, no entraron al circo, pero fueron a la casa contentos, felices, cantando ambos. La actriz cuenta que nunca se va a olvidar ese gesto de su papá, porque el amor es eso: no se espera nada. La verdadera felicidad está en dar más que en recibir, diría san Pablo.2) Esposo: Una vez un cura me dijo: “¡Cuidado, Luis, que la gente es como una esponja!”, porque yo asumía la parroquia más grande de la arquidiócesis de Tucumán, “Llega un momento que la gente no absorbe más”. La única forma de restaurar la absorbencia es estrujarla. Y la Iglesia puede perder la capacidad de absorber: si dejamos de servir, si dejamos de salir, si dejamos de decir, “esto es la Iglesia” dejamos de crecer. No podremos absorber más verdad hasta que no nos estrujemos, entonces recuperamos nuestra absorbencia. Pero, cuando se terminan las vasijas, se termina el aceite, y esto se extiende a otros aspectos de la vida. Hay veces que tenemos miedo de dejar la rutina. Hasta a mí me pasa, que preparo charlas o temas, pero no me dedico a meditar la palabra de Dios o a estar una hora frente al sagrario.3) Género: El amor de hermano no siempre es perfecto: discutimos, fallamos, nos herimos, pero, cuando la vida golpea, ahí estamos. Un hermano conoce tu peor versión y aún así se queda. En las buenas celebra contigo y en las malas se convierte en tu refugio. No me refiero a los hermanos de sangre tan solo, sino a los que tienen lealtad con vos, los que resisten tormentas. Es ese abrazo que no pide permiso y esa mano que no te suelta cuando el mundo se oscurece. Eso es hermandad: “amor que no se rinde”. Algo bueno está por venir.

Santo Tomás 1) Sobrenombre: Te voy a compartir una técnica que me han enseñado y en algún momento me ha servido. Imagínate que alguien habla mal de vos, una persona que está encarnizada y habla todo el tiempo mal de ti a tus espaldas. Si lo enfrentas, le estás validando su hablar, por lo que te recomiendo “una disonancia cognitiva”. Empieza a hablar muy bien de él o a ella a sus espaldas, porque tarde o temprano le llegará. En el momento que le llegue que vos hablas muy bien de esa persona, no hay ningún daño que vos puedas hacer a esa persona superior al daño que se puede hacer a sí mismo, porque se dirá “Qué mala persona que soy”. He visto gente quebrarse por ello.2) Visto: No puede ser que todo te de lo mismo. Porque, si no deseas nada, es porque no hay motivación. Mira, cualquier brindis puede ser el último; por eso, mirémonos, porque puede ser que no nos veamos nunca más. Hay momentos que tenemos que volver a trascender y saber que todo se valora desde lo cotidiano.3) Dedo: La fe es lo que nos fortalece y es por ello que debemos caminar hacia la verdad. La fe ayuda a vivir y a la vida con fe se la ve distinta. Esto que decían los Padres de la Iglesia: “Entiendo para creer y creo para entender”. Algo bueno está por venir.

Paralítico 1) Tendido: Una vez estaba escuchando un reportaje por la radio, entre un periodista y un psicólogo. El periodista le preguntó al psicólogo cómo se hacía para perdonar a los padres. El psicólogo le contestó: “No tienes que perdonarlos, tienes que agradecerles”; y le dijo: “¿Por qué llegaste a ser un gran periodista, tienes premios, me estás entrevistando, etc.?”, y le tiró otra pregunta: “¿Tus hijos tienen eso?”. El periodista le dijo que sus hijos no habían logrado eso. El periodista le replicó: “Entonces tus padres vienen ganando, ¿eh?”. Quizás lo que no te dieron o no reconocieron o lo que te quitaron fue lo que te hizo resiliente y te trajo hasta acá, si tus hijos no lograron lo que tú vienes ganando. Eso me dejó pensando. Hay algo en vos y en mi que tenemos que seguir trabajando en nuestro interior. Creo que hay cosas que también mis padres vienen ganando. 2) Confianza: Conozco sacerdotes y religiosas que han leído la biblia por años, llegando a leerla ya de manera profesional más que devocionalmente. Son como “dueños de huerta” que levantan la cosecha o el fruto para darle de comer a los demás y ellos se mueren de inanición. Por eso, más allá de que escuches estos audios, te invito a que medites la palabra de Dios y reflexiones lo que te dice a vos un versículo. Porque no necesitas estos audios, sino a Dios. Muchas veces ese es el problema de tu agotamiento, necesitas experimentar la presencia de Dios, su paz. Necesitas que su gracia renueve tu alma cansada y que su gracia actúe en tu debilidad. Hay veces que uno se pierde a sí mismo y pierde su dirección, es algo que me pasa muy seguido también a mí. Dios no se encuentra en lo extraordinario, sino en lo ordinario. Dios está en la calma, por eso busca estar quieto. Dios te habla en los lugares más comunes: conduciendo, cocinando o cambiando el pañal al bebé. Dios susurra, porque quiere que nos acerquemos a Él. Si estás al borde del agotamiento busca el susurro en la tranquilidad. Dios promete la paz perfecta, no la paz circunstancial. La paz perfecta es la paz cuando todo es imperfecto a tu alrededor. Encontrá a Dios enfocándote en Dios.3) Perdonados: Es saber que muchas veces lo que nos paraliza y no nos deja caminar en la vida es el sentimiento de culpa. Esa culpa que nos lleva a la vergüenza, la vergüenza que nos lleva a la tristeza. Por eso, hoy pedí a Dios mirar tu vida desde su perdón y misericordia, y no desde tu legalismo, que te hace imaginar un dios que no es Dios. Algo bueno está por venir.

Endemoniados1) Orilla: A lo largo de los años muchos de mis alumnos jóvenes, especialmente los de la secundaria, del colegio, me han preguntado cómo pueden tener una vida como la que yo tengo, porque algunos dicen: “¡Uy, padre, qué lindo que tiene que ir a Paraguay o a Uruguay o aquí o allá!”. Pero comprendí que quieren la vida, pero no quieren recorrer el camino. Algunos quieren mi vida sin mis heridas, quieren mi vida sin mis cicatrices. Entonces no quieren las críticas que me tuve que comer de la gente de la comunidad, el ataque que me tuve que comer de mis pares durante años. Y no ahora, que tengo 41 años, sino desde mis 24 años, porque cuando era seminarista ya me liquidaban y hasta lloraba amargamente porque no me querían. Entonces, hay gente que no quiere mi vida, sino la recompensa. Por eso mira ahora tu vida, porque hay gente que quiere lo que tenés en tu vida, pero ellos no quieren cruzar la otra orilla. No te rehúses a ser la audiencia de tu vida y trabaja por tu propia vida, y no por lo que la gente opine o piense. La vida no es para observarla, sino para trabajarla, y debes ganarte la vida en buena ley. Aprende a enfrentar tu propia decisión, porque si no estás donde quieres estar, ¿por qué sigues decidiendo quedarte en donde estás? 2) Gritar: Descubrir cuál es nuestro plan en la vida antes de que la misma se nos acabe. Es necesario anunciarlo y acentuarlo. David pudo vencer al gigante con su honda y sus sandalias y con lo que él sabía utilizar y con lo que se había entrenado en la vida, porque sabía pelear a su forma. Pero, cuando andamos con la armadura de alguien más, se nos termina haciendo pesada la misma vida, porque el principio de la sabiduría es reconocer las limitaciones. Incluso es necesario decir: “Yo para esto no sirvo”. Esto te evita desgaste. Por eso siempre te insisto que tengas un proyecto de vida. Por supuesto que Dios puede cambiar tus planes, pero siempre es bueno tener tus proyectos, buscar ese camino, porque determinan lo que quieres ser. Un plan evita el desgaste y ayuda a que no vivas bajo los gritos de otros. 3) Encuentro: Había leído una frase que era muy buena, “Cuando veas la sombra de un gigante no te asustes, más bien fíjate donde está puesto el sol. Porque puede ser la sombra que proyecta un enano”. Es por ello que mira bien a tu alrededor y no vivas en un infierno con cosas que pueden apuntalarte a vivir en un cielo. Date cuenta que los problemas son oportunidades y las batallas son para enfrentarlas más que para tenerles miedo. Algo bueno está por venir.

Cubrían la barca 1) Desató: Creo que ahora que me escuchas debemos dar gracias a Dios que estamos unidos, pero llegará ese momento cuando capaz ya no me escuches más o que tu vida de un giro o tal vez la mía. Es parte de la vida saber que hay temporadas y temporadas. Hoy es importante que mires en tu corazón cosas que debes soltar y cosas que debes dejar, elementos que debes ver para tu vivir y ver qué es parte de tu deber para vivir. Jesús tenía un círculo de amigos, al menos 72, a quienes llamó discípulos y a quienes además mandó a predicar y curar. Pero después tenía otro circulo, de 12, a quienes llamó apóstoles, seleccionados por Él mismo, y después un “círculo íntimo” llamado Pedro, Santiago y Juan. Incluso después tenía un segundo círculo. Y si Jesús tenía estos círculos de amistades distintos, ¿que nos sugiere a nosotros?. Capaz que te tenga que ayudar a vos el tema del vínculo y dejar de estar renegando por los celos que te presenten.2) Despertaron: Conocí el caso de un muchacho fue a trabajar a una familia, cortaba el césped y le daban un dinero por esa tarea. Siempre se lo veía sucio y un poco descuidado. Hasta que la familia le preguntó dónde vivía y dijo que no tenía dónde ir. Cuando se enteraron de que era un muchacho de la calle y que sobrevivía con el dinero que hacía con el trabajo de cortar el césped, le dieron un espacio en la casa. Lo curioso era que siempre tenía el bolso o la maleta armado por si tenía que irse. Aunque se sentía parte de la familia, nunca desempacaba. Claro, lo habían rechazado tantas veces en la vida, que había aprendido a ser cauteloso, porque tenía miedo de que en cualquier momento lo corrieran. Él estaba en la casa, pero no en el “hogar”. Estaba bajo el techo, pero no bajo la promesa. Estaba con la familia, pero no se sentía un miembro de la misma. Por eso me dirijo a vos, querido amigo, querida amiga, que hace años no podés desempacar, para los que están en una iglesia, pero no se sienten parte. Para los que sirven, pero nunca se sintieron parte, porque está eso de:“¿y si Dios cambia de idea”? Pero no, te lo aseguro que no, porque yo también me sentí fuera o corrido, pero volvimos, porque lo que te quiero recordar es que Jesús te sigue mostrando que está. Por eso me pronuncio “un legalista en recuperación” porque comprobé que no es que Dios te ama si haces esto o aquello, si te vestís de esta manera o de la otra; si rezas el rosario de esta manera o de la otra.. Dios te ama y acompaña a pesar de no haber hecho esto o aquello.3) Decían: Una cosa me ayudó a cambiar el pensamiento, porque antes vivía renegando, enojoso de cosas que me pasaban. Mi guía espiritual me ayudó con lo que llamó “las tres gracias”. No importa lo que pase, por ejemplo, que se te pinche la llanta camino a los cerros. Lo que tienes que hacer antes de lamentarte, renegar o enojarte, es pensar en tres gracias que tengan que ver con lo que te ha sucedido. Por ejemplo, gracias a Dios que tengo batería para llamar para que me ayuden, gracias a Dios que tengo una llanta de repuesto y gracias a Dios que está cerca la casa de doña Graciela, donde pueden darme una ayudita si se pone difícil el cambiar la rueda. Eso ayuda a que la mente y el corazón no lo puedan ver igual, y no estés siempre enojado. O, por ejemplo, te dejó tu pareja: gracias a Dios voy a tener más tiempo, gracias a Dios que tengo salud y gracias a Dios que puedo vivir sin depender. Puede ser cualquier cosa, incluso una pérdida familiar: gracias a Dios que lo tengo en el recuerdo, siempre con su sonrisa y sus chistes; gracias a Dios que lo he vivido en profundidad, y hemos podido compartir los últimos años con mucha alegría y gracias a Dios por haber sacado una enseñanza de la vida de él y cosas que he aprendido de él. ¿Ves? Cambia la mirada… y por lo menos yo he dejado de ser tan quejoso. Algo bueno está por venir.Texto reducido por razones de espacio. Visita página web para leer texto completo.

Santos Pedro y Pablo1) Filipos: Alejandro Magno dijo: “No destruyas lo que otros construyeron, más bien demuestra que puedes superarlo”. Y eso lo dijo porque comprendió que destruir es fácil y cualquiera puede hacerlo. Criticar, señalar, derribar, eso no requiere talento, sino, más bien, rencor. Pero lo difícil y lo que realmente diferencia a alguien es tomar lo que existe y hacerlo más grande. Superar no significa borrar, sino más bien construir encima. Por eso hay personas que gastan toda su energía en hundir a otros y nunca llegan a ningún lado. Porque el que destruye solo demuestra que no sabe crear y el que supera, en cambio, no necesita que nadie caiga para él o ella poder subir.2) Dicen: Hoy tenemos un presupuesto emocional limitado y una resistencia mental para enfrentarnos a una sola fuerza enemiga. Es como que solo podemos enfrentar una cosa a la vez, pero todos venimos de situaciones difíciles y duras. Hoy podemos soportar un jefe difícil, pero cuando a eso le sumamos problemas en el matrimonio y luego problemas con los hijos o un auto que se rompe, más los problemas económicos que se van acumulando, empieza a haber más estrés en tu vida y en tu matrimonio, que te lleva a un desequilibrio que incluso afecta tu sueño y tu estómago. No puedes dormir bien, los triglicéridos se te van a las nubes. Por eso, es importante que vuelvas a tu identidad y recuerdes que los problemas siempre están y que, para volver al equilibrio, es necesario soltar y volver a centrarte en tu identidad, en quién sos vos, y no depender de otros para ser algo o alguien; de una persona o de una pastilla.3) Prevalecerá: Cuando entré al seminario, en el 2003, donde se estudia y prepara para ser cura, fui a un encuentro. Un sacerdote nos preguntó a los seminaristas cuál era nuestro plan. Me quedé pensando porque en mi cabeza creía que era seguir la vida con fe, dejarlo todo y esperar que desde la fe se me iluminaran las cosas, como que Dios me tenía que mostrar por dónde ir en el camino. Comprendí que esperar en la fe, para la guía de mi vida, esperar que Dios me ilumine por dónde ir, estaba disfrazando una cierta vagancia o pereza. Era depender de que alguien me dijera lo que tengo que hacer o por dónde ir (“Que mi obispo me diga por dónde tengo que ir”, “Cada cosa que hago se la voy a consultar al obispo, porque él es la voz de Dios”), pero comprendí que es uno quien debe generar un plan y un camino. Es uno quien debe seguir un armado de un horizonte en el diálogo orante con Dios. No conviertas tu “espero desde la fe” en un “depender de que Dios me haga y acomode todo”. Por eso hoy, en el día de los santos Pedro y Pablo, te propongo que pienses por dónde quieres orientar tu vida y tus días para que tus días y tu vida tengan un horizonte que alimente tu fe. Algo bueno está por venir.

1) Tomar: Había una vez un hombre que se puso el objetivo de su vida: juntar un millón de euros. Era un hombre muy trabajador pero también inseguro, no quería pasar lo que pasó su papá de quedarse sin dinero. Tomó la decisión de trabajar duro para juntar un millón de euros y cada dos por tres se decía “cuando junte el millón de euros haré tal viaje, me compraré tal casa, visitaré a tal persona”. Esto claro que lo llevó a dejar de ver a sus amigos, dejó de divertirse y de disfrutar de una cena afuera; lo único que le importaba en la vida era juntar un millón de euros. Todos los viernes cuando llegaba a su casa hacía la suma de lo que tenía. Todo esto lo venía haciendo seguido. Llegó un día que logró llegar a 999.999.99 y le faltaba un euro para el millón. Se puso a buscar por todos los rincones de la casa. Al encontrar la moneda que le faltaba completó el millón. Saltó de gozo y empezó a festejar. En ese momento le golpearon la puerta de su casa. Era la muerte, le dijo: “llegó tu hora te debo llevar”. Él le dijo: "ahora no, tengo que disfrutar de mi familia y de mis amigos, debo hacer viajes y debo ir a eventos". La muerte le dijo: "no…."Le empezó a ofrecer trato, le dijo “te doy la mitad de mi dinero y dame un mes”, la muerte le dijo "no hay trato". Le dijo: "te doy 700.000 y dame 10 días". "Tampoco", dijo la muerte. "Dame una hora y te doy el millón". "Tampoco…." "Entonces dame un minuto", la muerte le dijo: "te doy un minuto". Entonces agarró una hoja y escribió “lector que lees esto que escribo, ten cuidado con lo que haces con el tiempo. Porque yo no pude comprar ni siquiera un día con toda mi fortuna”.2) Recibe: Te invito a que veas que la vida es sencilla y cada vez que me pongo a estudiar algo siento que la vida pasa por la sencillez, pero uno mismo es el que se la complica. Creo que la vida pasa por asumir las cosas como tal más que querer que sean como uno las quiere; hay cosas que suceden, e inherentemente van a suceder, pero quien le da el valor a las cosas que van a suceder es el ser humano y depende de nosotros cómo vemos ese hecho. Por eso, Jesús hoy te invita a que veas la vida desde la Cruz en camino a la Resurrección, mirar desde lo espiritual para ver las cosas con eternidad. 3) Beber: Hay gente que daría la vida por el problema que tenés vos hoy en tu vida; el mayor problema que vos tenés ahora, alguien diría “por favor te lo cambio” y si vos, al despertarte por la mañana, agradecés a Dios te va a ubicar en tu sitio. Algo bueno está por venir.

1) Parálisis: Está bueno escuchar, reconocer y aceptar los sentimientos de los demás, pero sin olvidar reconocer, aceptar y escuchar tus propias emociones. Si no lo tienes en claro, puede que entonces entres en una parálisis en tu vida y de tu vida.2) Subalterno: Como diría san Ignacio de Loyola, si no te da sentido ni tampoco paz, ni mucho menos alegría o ese fuego interior, entonces no merece el tiempo, la energía y la concentración. Por eso pedí siempre a Dios que te guíe hacia aquello que te da paz interior.3) Hace: Hay cosas y situaciones que nos generan llanto, hay cosas y situaciones que nos hacen llorar como adulto porque eso revela para qué fuimos creados. Uno tiene que trabajar en para qué nos eligió el Señor y una forma del para qué fuimos gestados es saber qué nos conmueve, que nos toca, y Dios nos da una carga para que la llevemos y no para que la arrastremos. Algo bueno está por venir.

1) Montaña: Hace unos años tuve un gran amigo que se llamaba Lalo. Lalo es un tipo que siempre cae bien, con una sonrisa siempre en la boca, siempre simpático y con algún chiste por contar. Creo que ninguna fiesta o asado es lo mismo con él que sin él. Contaba sus historias y nos descostillábamos de la risa, era una máquina de hacer chistes. Es de esas personas que en primera instancia las necesitamos siempre, pero nunca imaginé el infierno que vivía. Comprendí con el tiempo que Lalo cada mañana hace un esfuerzo sobrehumano para salir de la cama, le cuesta un horror tener que vivir un día más. Por fuera, a la vista de todos, parece un tipo feliz y superado con las cosas que le tocó vivir, pero en su interior se siente desesperanzado, agotado y hasta dolido. Asustado y solo, me animo a decirte que sufre de una depresión crónica que lo paraliza y le va cortando ese espíritu alegre en cuotas, mientras pasa el tiempo, pero, no hay prótesis para un espíritu amputado. El famoso Robbie Williams, antes de quitarse la vida, puso la frase “ Todo lo que se necesita para esconder un alma herida, es una sonrisa falsa, y nunca se darán cuenta de lo lastimado que estás”. Él también dijo en otra ocasión: “Pensé que lo peor en la vida era terminar solo, y no lo era, lo peor en la vida es terminar con gente que te hace sentir solo”. También, como mi amigo Lalo, vivía un infierno, por eso para sanar hay que ver el todo.2) Leproso: Hay gente que tiene la lepra de vivir aparentando y buscando agradar, pero vos no sos como los demás. Por eso ponete las pilas, amigo, amiga. Pasas el día intentando parecerte a ellos, y eso es agotador. Hay veces que uno se hace el interesante, pero, más que interesante, uno parece perdido. Eso ocurre cuando uno pasa demasiado tiempo mirando a los demás y muy poco tiempo mirándose a sí mismo. Esa es la lepra que te quita lo hermoso del rostro de tu vida. Hay veces que empiezas a construirte, en vez de descubrirte. Aprendí en estos años que no tengo que querer ser el mejor, tengo que aprender a ser único. Dios y yo creemos en ti. 3) Digas: Una vez me tocó predicar a sacerdotes. Era lo más duro para mí, porque son gente sabia y medio que “difícil de entrar”. Entonces, mi guía espiritual, me contó una historia: Había una vez un hombre muy inteligente. Había estudiado muchísimo, se había formado con los mejores, había leído millones de libros, sabía muchos idiomas y hasta se licenció en Biblia. Él sabía que era muy inteligente. Un día decidió ir a visitar a un sabio del cual muchas personas hablaban. Llegó a la casa, era muy simple, no había libros a la vista, el sabio lo invitó a pasar y le empezó a servir té. El hombre se sentó y aceptó el té, mientras le contaba al sabio todo lo que él sabía, con quién había estudiado, todo lo que había leído. El sabio mientras servía la taza de té lo escuchaba, pero algo pasó… el té rebasó la taza y empezó a caer todo el té al piso y ensució todo. El hombre lo miraba y no entendía, pero le gritó al sabio diciéndole “Espere, ¿no ve que la taza está llena? Sigue cayendo té”. El sabio dejó la tetera, dejó de servir y le dijo “Igual que esta taza, vos llegaste lleno. Cómo voy a enseñarte algo si no hay espacio adentro tuyo para recibir algo nuevo.” El hombre se quedó en silencio. Era la primera vez en años que no tenía nada que decir. La moraleja del cuento es que el mayor obstáculo para aprender no es la ignorancia, es creer que ya lo sabemos todo. Así que, para aprender algo nuevo, hay que soltar algo viejo. Algo bueno está por venir.

1) Cumplen: 2) Manifestaré: 3) Enseñanza: Algo bueno está por venir.

1) Tiempo: La persona que te reta a salir de tu zona de confort es la que más te quiere, pero toda la vida nos han hecho creer que quien más nos quiere es quien nos alimenta el ego. Quien te quiere te ayuda a que des más y te impulsa a que des lo mejor de vos, ayudándote a que des tu mejor versión y que puedas ver más allá. Preocúpate el día que te dejen de insistir y aprende a decir que no. Es ese el trabajo del profeta, por eso celebramos hoy a san Juan Bautista como el profeta que ayuda a salir adelante con la mirada en Dios.2) Misericordia: Siempre me pongo a pensar que Jesus no eligió a sus discípulos en las universidades de Oxford o en la de la Santa Cruz de Roma. Jesús eligió de la zona pesquera a los más brutos. A esa destartalada cuadrilla de laicos, poco instruidos, Jesús les hizo el trato de “Si ustedes me siguen, yo les haré pescadores de hombres”. Es el mismo trato que se mantiene hasta la fecha con nosotros: seguir a Jesús no significa que nosotros tenemos que ser los sanadores o los que hacemos el milagro, porque nuestro único trabajo consiste en no poner excusas y en hacer lo que pide que hagamos, porque no hay alternativa a la obediencia. La obediencia a Dios inmediata y sin cuestionamiento es lo que vemos en este pasaje de la escritura con san Juan Bautista.3) Fortalecía: Me gustaría presentarte tres definiciones. Primero me gustas, luego te quiero y por fin te amo. Son tres escalones o formas de mirar a la misma persona, con ojos completamente distintos. Porque “gustar” es un incendio que empieza en la piel y es impulso, pero “querer” ya es otra cosa, porque querer es quedarse y es elegirte incluso cuando no me impresionas. “Amar” es un salto al vacío, porque no necesitas que el otro te llene. Es cuando dejas de buscar y empiezas a sostener. Pero aquí viene el problema, hay mucha gente que pasa toda su vida en el primer escalón, confundiendo intensidad con verdad. Otros quisieron ser queridos, pero la otra parte ni supo ni quiso. Porque no es lo mismo que te amen mal a que te quieran poco, no es lo mismo gustar que ser reelegido, no es lo mismo estar que quedarse. No todo lo que empieza fuerte merece terminar profundo y no todo lo que tarda en llegar, llega tarde. Por eso, primero me gustas, luego te quiero y por fin te amo. Algo bueno está por venir.