La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com Support th…
Misioneros Digitales Católicos

1) Herodes: Cuando uno busca el poder para marcar la vida de alguien termina siendo una persona enviciada y, por sobre todo, hiriente, porque cree que logrará todo con el poder, con el dinero o simplemente imponiendo. Es que en estos tiempos sigue habiendo Herodes que creen que pueden comprar cariño o creen que imponiéndose lo logran todo. Y no. Hasta me animo a decirte que todos tenemos un cierto capricho por algo o por alguien, que nos lleva a querer imponernos. 2) Desconcertado: La vida no es una lógica, al contrario, esta vida es ilógica porque suceden cosas que no pensamos, porque no hay nada peor que creer tenerlo todo planificado y bajo control. La vida se nos pasa volando y nos cambia todo en segundos. Por eso, aprende a planificar en tu vida, pero no encierres tu vida en una planificación, porque cuando te cierras en una planificación podés caer en un estructuralismo, y cuando la estructura come tu vida, tu vida misma pierde sabor. 3) Reyes: Algo que vi cuando hace muchos años fui a pescar es que los pescadores cuando no pueden ir a pescar (por tormenta o porque el agua no lo permite) se quedan limpiando las redes. Por tanto, los mejores o las personas valientes no esperan a que se calme el mar para ir a trabajar. Mientras el mar está imposible de navegar se ponen a arreglar las redes o afilan sus herramientas y se preparan para el momento en que pase la tormenta. Porque incluso en la quietud hay progreso y sin excusas, porque siempre hay un buen momento para aprender y desarrollar nuevas habilidades. Hoy en los Reyes vemos eso, nunca se detuvieron y siempre encontraron situaciones. Por eso, no te quedes quieto esperando, más bien actúa y muévete por tu vida, porque siempre habrá una oportunidad. Algo bueno está por venir.

Algo bueno 1) Encontrado: Esta vida es una búsqueda, es buscar tu paz y es ello lo que te lleva a la felicidad, porque es difícil que una cosa que te haga feliz te quite paz y una cosa que no da paz es muy difícil que te haga feliz. Por eso, es erróneo decir que estoy feliz si no tengo paz. Lo que te da paz te encamina a lo que te hace feliz, recordando siempre que lo que a uno le da paz es lo que obtiene después de pasar ciertas guerras internas. Pero también asumiendo que la felicidad es un estilo y una actitud de vida más que un sentimiento. 2) Acaso: Siempre tendremos el problema del prejuicio, porque todos tenemos un prejuicio contra algo o contra alguien. Es más fácil romper una bomba atómica que un prejuicio. Por eso, no dejes que los prejuicios te lleven a perder el descubrir grandes cosas en la vida de los otros. No te cierres a lo nuevo y a lo distinto, porque eso es lo que luego te termina enamorando en el vivir cotidiano. 3) Sígueme: Jesús vino a llamar a todos y quiere que todos salgan a su encuentro. Por eso no dejes de buscar lo que Dios te propone en esta vida y no dejes que se enfríe ese enamoramiento de lo que vos podés hacer en los demás y a los demás. Hay cosas que tienes que permitirte hacer y, por sobre todo, ayudar. Los tres ejes de tu vida cristiana deben pasar por: la oración, el sacramento (especialmente la confesión y la eucaristía) y el servicio. Si cuidas estas tres cosas vas a lograr mucho a tu alrededor. Algo bueno está por venir.

El Verbo 1) Existía: Hay una frase que me llamó mucho la atención que dice: “No puedes cambiar a la gente de tu alrededor, pero puedes cambiar la gente de tu alrededor”. Por tanto, aprende a existir y vivir, porque la vida implica aportar y dejarte aportar, pero si no aporta en tu existir para qué mantener un vínculo con alguien que no te permite ser. 2) Hechas: La vida no es tan solo hacer y hacer, porque la vida implica primero “ser” para luego “hacer”. Eso me costó entenderlo en mi vida. Me educaron para trabajar siempre y hacer cosas todo el tiempo. Ahora, de grande, aprendí a sentarme a jugar dominó o cartas, porque me criaron creyendo que eso era perder el tiempo. No estoy juzgando mi pasado, pero la mentalidad fue cambiando. Por eso, date el tiempo para ser, porque el hacer mucho puede llevarte a olvidar quién eres, y cuando uno todo el tiempo hace, se deshace uno mismo y empieza a perderse de sí. No hay nada peor que hacer sin disfrutar y reducir tu vida a un hacer solo por cumplir, porque ya dejas de ser, sino que tu vida es un constante “padecer”. 3) Nosotros: Aprendí que en esta vida no todo se logra solo. Es necesario ir haciendo cosas en equipo y saber delegar. Tengo una parroquia gigante y quería llegar a todos y cumplir con todos, pero eso me costó mi salud. Por eso, aprendí el año pasado a armar equipos y, con los ministros de la parroquia, me empecé a manejar. Eso me ayudó mucho porque comprendí que en esta vida lo peor que uno puede hacer es hacerlo todo solo. Cuando uno crea equipo genera sustento para los demás y para uno. Algo bueno está por venir.

Bautizar 1) Acercarse: Mira, es mucho mejor ser conocido por lo que somos, que ser admirados por aquello que no somos. Mantener una imagen es desgastante y hasta incluso saturante. Yo me regalé la autenticidad en el 2016, porque me dije “Basta, Luis, no podés seguir fingiendo ser algo que no sos”. El fingir te agota. Estar todo el tiempo fingiendo ser algo que no sos y mantener una imagen que es solo para contentar a otros, es agotador, es desgastante. Por eso acércate a la verdad y deja de estar manteniendo una mentira. 2) Quita: Es bueno que te dejes influir por el diálogo con la gente que te quiere y te dice la verdad. Es importante que te quites el prejuicio de los otros y, por sobre todo, de creerte que te sabes todo. Siempre debemos aprender de ese otro y de ese diálogo que vamos teniendo con el otro. La flexibilidad mental es imponerse y es lo que te permite crecer, porque si no, tu misma vida se convierte en un monólogo ante los demás y en los demás.3) Espíritu: Este nuevo año puede ser un buen motivador para crecer en la espiritualidad y, por sobre todo, que puedas aprender que la vida es vivirla con espiritualidad, que es buscar ese espacio de oración y de interioridad. Podrás hacer grandes cosas y proyectos, pero si no logras interiorizarte cada día más no podrás crecer en tu interior y en el darte a los demás, porque el fruto de tu espiritualidad es la actitud en los demás y ante los demás. Algo bueno está por venir.

El testimonio 1) Confesó: Es importante tener en claro quién sos y quién no sos. Hay veces que asumís cosas que no corresponden. Una vez me tocó vivir una situación bastante incómoda. Una persona empezó a decir cosas de mí que yo no era. Claro que lo primero que quería hacer fue denunciarla y dar a conocer que era mentira. Mi guía espiritual, cuando lo fui a ver, me dijo: “Pero eso que dice que sos, lo sos?”. Le dije: “Claro que no”, entonces me dijo: “Listo, el tiempo y tu actuar develarán la realidad”. Y así fue. Por eso no asumas algo que no sos o que dicen que sos, porque el tiempo se encarga. Calma y no te preocupes.2) Una voz: Es importante hablar y saber decir las cosas a su tiempo, porque callar solo puede alimentar la imaginación y una enfermedad. El tema no es hablar, sino también saber en qué momento. Date la oportunidad de pedir a Dios la capacidad de saber hablar y la prudencia para saber en qué momento. 3) Betania: Es el lugar del encuentro y de los afectos, del cambio. Porque siempre cuando uno cambia de rumbo en su vida necesita de la compañía de personas “vitamina”.Esas personas que te dan paz y te animan a seguir. Si hay algo que disfruto es cuando voy a ver a mis amigos. Tengo unos amigos que me aguantan bastante y hasta me marcan cuando me dicen: “Hace rato que no nos vemos”. Y por eso, a pesar de estar agotado, me llego a verlos porque sé que me hacen bien. Por eso, vos también busca cuidar tu Betania, esa gente que te llena la vida y también te marca el corazón. Algo bueno está por venir.

Madre de Dios1) Encontraron: Hoy celebramos que María es la madre de Dios hecho hombre. Es ver esa ternura de María que asume en su vida el misterio de Dios. Esto nos enseña que en la vida tenemos que asumir el misterio de Dios, asumir una enfermedad o asumir un cargo o una carga… El asumir lo que con el tiempo vamos viendo que es algo de Dios y que nos lleva a tener paz en el corazón. Recuerdo a un amigo que hace pocos días visité, tiene ELA, una enfermedad que te va destrozando todo tus movimientos y hablas por medio de una computadora, pero cuando estaba con él me decía: “esta enfermedad me salvó”, y yo dije: “wow”. Porque me explicó y me hizo entender que gracias a ello pudo entender la vida y el para qué estaba en esta vida. Aprendí mucho de este amigo. 2) Admirados: Cuando sos un contemplativo en el vivir todo cambia y te das cuenta de que tu vida es para contemplar, más que para resolver. Tu vida es para vivirla, más que para llenarte de problemas. Tu vida es más para animarse a más que para mantener lo menos. Tu vida es tu vida y no es la vida de otros. Por tanto, aprende a valorar tu vida porque, si vos no la valoras, nadie la valorará por vos…3) Guardaba: En el corazón de toda persona hay muchas cosas guardadas. Me imagino cuánto más en el de una madre. Cuando como milanesa a la napolitana, que es mi comida favorita, me acuerdo de un concepto de mi mamá, porque en mi niñez pasamos un tremendo momento de pobreza y, cuando en mi cumpleaños, me hacía la comida favorita, que es la milanesa a la napolitana con papas fritas, me empecé a dar cuenta que comía yo solo eso, y cuando me ponía el plato me decía: “Come vos, que yo ya estoy llena”. Hoy, entre lágrimas, te digo que comprendí ese: “Ya estoy llena”, y comprendí que en su corazón hay cosas guardadas, como en el corazón de muchas madres. Hoy entrega en este nuevo año que empezamos a vivir a María tus secretos y todo lo que guardas en tu corazón. Algo bueno está por venir.

Al principio 1) La palabra: Viene del término “verbo”, porque es un “hacer” donde se manifiesta el “ser”. Por eso, en este último día del año te invito a que pienses lo que hiciste este año, lo positivo y lo negativo. Lo negativo también es positivo si eso que te golpeó o dolió fue elemento de aprendizaje y de poder entender que de todo se saca algo para el vivir. En este último día da gracias a Dios por todo lo que te tocó en este año de la esperanza y no dejes de mirar hacia dónde sigue tu vida o hacia dónde querés vos que siga tu vida. 2) Luz: La luz brilla en las tinieblas y es importante recordar ello, que tu misma vida sea crecer y que puedas brillar. No te olvides que tarde o temprano sale el sol en tu modo de vivir y no dejes que nada se escape de ello, para que en un futuro puedas disfrutar. Los cristianos somos seres de luz y, por tanto, no dejes de brillar, incluso cuando todo a tu alrededor se pone oscuro. 3) Recibieron: Que este nuevo año puedas recibirlo con amor, eso es lo importante; y que disfrutes con el corazón cada cosa que hagas, date cuenta de que el vivir es comprender que algún día vamos a morir, la muerte es parte de la vida. Pero es esa conciencia lo que nos hace valorar más el vivir y comprender que todo se logra con Dios en esta vida. Feliz año y feliz aniversario, ya que mañana también Misioneros Digitales Católicos cumple un nuevo año, y cada vez que vos escuchas o reenvías estos audios, o lo que publicamos en las redes o en la web, ya también te convertís en un Misionero Digital. ¡Gracias por ser parte de esta familia! Algo bueno está por venir.

En el templo 1) Profetiza: Hoy me pongo a pensar en cuántas “Anas” pasaron por nuestros caminos, esas personas de fe que nos llenaron el corazón y nos orientaron en las cosas de Dios. Es esa abuela o abuelo o esa persona que simplemente te mostraba un rostro de Dios. Me pongo a pensar en el papa Juan Pablo II, quien contaba que lo que lo motivaba a la oración era ver a su papá que todas las noches se arrodillaba a rezar el rosario antes de dormir. Son esos gestos y esas actitudes que hacen que una persona sea descubierta como persona de Dios. Me viene a la cabeza un sacerdote que me orientó mucho en la vida y también en mi vocación, un sacerdote enfermo que hasta lo tenía que ayudar muchas veces a cortar la comida para que coma. Me agradecía en todo momento y me decía: “Te lo pago hablándote de Dios”. Gracias, a esas personas que nos muestran a Dios. 2) Ayunos: La oración es importante y el mantener la oración en tu vida es esencial, incluso ofreciendo cosas a Dios. Ayunar es un gesto, más que una norma. Es por ello que el ayuno es tomado como un gesto de amor, más que de mortificación ,porque es parte de mi orar. La oración no tan solo está marcada en repetir oraciones, sino en gestos y actitudes. Orar es como el latir del corazón. 3) Creciendo: La vida es un proceso y la clave es crecer en la fe, momento a momento y minuto a minuto. No dejes de buscar cada momento para ver en qué crecer y en qué fortalecerte. La fortaleza de la vida no se genera por vitaminas o medicamentos, sino por enfrentar los desafíos y saber comprender lo aprendido, para no volver a cometer el mismo error, porque lo que no te mata te fortalece. Algo bueno está por venir.

El tiempo 1) La ley: En la vida también debemos cumplir normas. Esa es la diferencia entre libertad y libertinaje, pues la libertad implica asumir en mi vida un camino con objetivos, para mi bien y con límites, porque mi bien nunca es a costa de un mal a otro. En cambio, libertinaje es buscar un bien sin límites y a costa de otros. Es por ello que en la vida también tenemos que aprender a vivir con límites y aceptar los límites que la misma vida nos pone. No podés pasar por la vida haciendo lo que siempre se te da la gana, es ponerle ganas a la vida para hacer lo que te corresponde. 2) Sacrificio: Me imagino cuántos sacrificios habrás hecho en este 2025, pero la diferencia es que el sacrificio es la implicancia de hacer algo sagrado, para un bien mayor. Mientras que el masoquismo es hacer cosas con dolor por el dolor mismo. El sacrificio es renunciar a algo por un bien mayor, mientras que el masoquismo es renunciar a cosas solo por sentir o mantener el dolor. Jesús te enseña que la vida es una implicancia a sacrificar, para buscar bienes mejores en la vida y en el vivir, mientras que el masoquismo no es un aspecto religioso, sino una patología.3) Paz: Nuestra vida tiene un camino de búsqueda hacia la paz. Estamos llamados a cumplir una misión en esta vida y nuestra vida tiene una implicancia a hacer un bien en los demás y a los demás. No podés pasarte la vida girando en vos mismo, más bien, descubrí qué podés aportar a la vida de otros, porque nadie es más importante que nadie. Cuando termina el juego, el peón y el rey van a la misma caja. Como buen jugador de ajedrez te recomiendo que recuerdes esto, porque vos y yo vamos a la misma caja, aunque no sé quién es el peón y quién es el rey. Algo bueno está por venir.

El tiempo 1) La ley: En la vida también debemos cumplir normas. Esa es la diferencia entre libertad y libertinaje, pues la libertad implica asumir en mi vida un camino con objetivos, para mi bien y con límites, porque mi bien nunca es a costa de un mal a otro. En cambio, libertinaje es buscar un bien sin límites y a costa de otros. Es por ello que en la vida también tenemos que aprender a vivir con límites y aceptar los límites que la misma vida nos pone. No podés pasar por la vida haciendo lo que siempre se te da la gana, es ponerle ganas a la vida para hacer lo que te corresponde. 2) Sacrificio: Me imagino cuántos sacrificios habrás hecho en este 2025, pero la diferencia es que el sacrificio es la implicancia de hacer algo sagrado, para un bien mayor. Mientras que el masoquismo es hacer cosas con dolor por el dolor mismo. El sacrificio es renunciar a algo por un bien mayor, mientras que el masoquismo es renunciar a cosas solo por sentir o mantener el dolor. Jesús te enseña que la vida es una implicancia a sacrificar, para buscar bienes mejores en la vida y en el vivir, mientras que el masoquismo no es un aspecto religioso, sino una patología. 3) Paz: Nuestra vida tiene un camino de búsqueda hacia la paz. Estamos llamados a cumplir una misión en esta vida y nuestra vida tiene una implicancia a hacer un bien en los demás y a los demás. No podés pasarte la vida girando en vos mismo, más bien, descubrí qué podés aportar a la vida de otros, porque nadie es más importante que nadie. Cuando termina el juego, el peón y el rey van a la misma caja. Como buen jugador de ajedrez te recomiendo que recuerdes esto, porque vos y yo vamos a la misma caja, aunque no sé quién es el peón y quién es el rey. Algo bueno está por venir.

Sagrada Familia1) Levántate: Hay una frase que se repite 365 veces en la Biblia. Es como para leer una vez al día durante todo el año y es “No tengas miedo”. Por lo tanto, anímate a vivir la aventura de la vida y no temas a lo que enfrentas, sino más bien fíjate bien a lo que enfrentas, porque hay batallas que no son necesarias enfrentar y otras que si son necesarias para obtener tu paz. Anímate a enfrentar las cosas antes que las cosas te enfrenten a vos. 2) Se fue: También es necesario tomar distancia de personas o situaciones que solo te generan caos o constante malestar. No es bueno seguir manteniendo cosas o personas que solo generan división y alimentan tu crisis. Hay momentos y momentos y la sabiduría es saber irse de algún lugar o de una persona en el momento determinado. Hay que distanciarse de aquellos que atentan contra tu vida y tu modo de vivir 3) Estableció: Recordá que no podemos controlar a nadie. No es nuestra tarea cambiar padres ni cónyuges. No estamos alterando la conducta del otro sino aclarando hasta dónde y lo que podemos aguantar del otro. Hay veces que, por ansias de paz y armonía, permitimos maltratos, humillaciones, denigración y hasta falta de respeto. Eso no es tener paz, sino más bien es sostener una tormenta. Nunca escuché la crítica de alguien que está más ocupado que yo. Siempre las críticas vienen de los más desocupados, que se permiten mirar la vida de otros y juzgarla, porque tienen tiempo. Uno no decepciona a quien no conoce, sino más bien hay gente que se crea expectativa de vos. Si decepcionas, que sea por decir la verdad y no por fingir. Algo bueno está por venir.

Día de san Juan 1) El primero: Hoy celebramos al único apóstol que no murió mártir, no lo mataron. Murió anciano y nos dejó varios escritos. Es por ello que también lo identificamos como un águila, por su profundidad en su pensar. Nos mostró que Dios es bondad pura, que nos ama como somos. Por eso nos enseña en su evangelio que debemos elevarnos por encima de los que nos lastimaron e hirieron y que el enojo no nos lleva a nada, sino que más bien el verdadero golpe de la vida es actuar con serenidad y sabiduría. 2) Encuentro: El encontrarse con Cristo nos hace discípulos, por eso Jesús no fundó el cristianismo y no nos dejó dicho cómo debía ser la institución para estar, pero sí nos marcó “ámense los unos a los otros” porque el encuentro con Jesús te lleva a seguirlo y convertirte en discípulo. Eso me da a explicar que muchos han conocido al cristianismo, pero no a Cristo, y eso me explica el por qué capaz que tuvimos más de mil confirmaciones o comuniones este año, pero no queda ni el 20% en misa dominical luego de que recibieron el sacramento. Porque puede ser que nos hayamos detenido a solo mostrar doctrinas más que al autor de la Vida. Sin embargo, conocí gente que conoció a Cristo y eso le cambió toda su vida. 3) Sepulcro: Hace unos días atrás conocí a un amigo que tiene ELA, una enfermedad tremenda. Solo podía comunicarse conmigo por medio de una computadora. Escucha los audios todos los días y quería conocerme. Me manifestaba cómo se preparaba para su morir y su deseo de ver a Jesús. Yo decía dentro de mí cuánta fe había en él, quien me estaba enseñando que a pesar de todo se puede vivir, y nosotros renegando por tonteras, cuando a esta persona hasta le tienen que poner un aparato para sacarle saliva. Cuando uno descubre que la vida no pasa por lo que uno tiene, sino por lo que uno es, cambia todo tu parecer. Algo bueno está por venir.

San Esteban 1) Cuídense: Capaz que esa paz interior y mental que necesitas está muy cerca tuyo para lograrla. Está capaz a una sola conversación con esa persona que sabes que te genera incomodidad y dolor. Es esa conversación que evitas. No te estoy diciendo que generes una amistad y que todo vuelva a ser igual, pero sí entablar la conversación y dejar en claro lo que te molesta o que te genera malestar. 2) Llevados: En la vida vamos descubriendo que no todos quieren nuestra felicidad. Por eso, aprende a cuidarte y mirarte un poco más. Acordate lo que decía Marco Aurelio “La felicidad de tu vida depende de tus pensamientos”. Si tu pensar es un constante caos, entonces tu vida también lo será. Por eso, aprende a mirar el todo. 3) Odiados: Algo que aprendí es que podés tenerlo todo y sentir que no tenés nada o tener poco y sentirte completo. El miedo al mañana no tiene sentido si miras que sobreviviste a los caos que pasaste. Y recordá que la mejor venganza es ser diferente al que causó el daño. Por tanto mantenete en tu postura y tu mirada, porque Dios está siempre con vos. Algo bueno está por venir.

La Navidad 1) Al principio: Este Evangelio es la síntesis de toda la Biblia, incluso inicia igual que el Génesis “Al principio”, porque en ese “Niño Dios” se resume todo. Hoy es volver al principio y recordar que naciste para algo y que tu misión en este mundo es importante. No viniste a este mundo para estar encerrado o encerrada todo el día o para jugar a la play todo el día. Todos hemos venido para algo y no podés estar esperando que otros hagan por tu vida lo que vos, que sos el protagonista, tenés que hacer. Hoy nace por vos y para vos y desde allí a los demás.2) La vida: Hoy celebramos la vida y que tu esfuerzo por vivir tiene un por qué y un para qué. Nadie en el mundo se esfuerza tanto como esa persona que sabe que no hay un plan B, que no hay caballería que lo va a llegar a resolverle y rescatar ley o que no hay herencia por cobrar. Cuando vos sos la última esperanza todo cambia, por tanto, actúa como nos enseña hoy Jesús, con silencio, responsabilidad y determinación. 3) Mundo: Una vida sin crisis es como el agua destilada, no tiene sabor a nada. A las crisis hay que asumirlas, resolverlas, porque quedarse en las crisis tampoco es bueno. Hay que asumirlas y resolverlas, pero la mayoría de las crisis se las resuelve solo, para luego dejarse guiar por otros. Mientras estés en este mundo habrá crisis, porque el mundo genera cambios y los cambios te recuerdan que estás en este mundo. ¡Feliz Navidad! Algo bueno está por venir.

En espera1) Emperador: Jesús nos enseña que el verdadero poder lo tienen la humildad y la sencillez. Mucha gente buscó ser eterna o reconocida, hasta incluso buscó con sus obras arquitectónicas quedar marcadas, pero hace más de dos mil años que se recuerda a unos pastorcitos, un burro, una vaca y un pesebre sencillo. Porque cuando uno busca tener poder en la vida o en el trabajo o hasta incluso en la iglesia, la misma vida le muestra que ya no vive por vivir, sino por mantener algo que tarde o temprano se desecha. Por eso, este día es un golpe a nuestra soberbia y comprender que el poder es adictivo y también momentáneo, por lo tanto, no dejes que el poder sea tu presa. 2) Pertenecer: Es importante saber que todos tenemos un sentido de pertenencia, asumir en qué y con quién nos identificamos. Por tanto, no dejes de alimentarte de la gente que te hace bien y esta noche trata de mirar a los que comparten con vos qué pudiste aprender. Saber a dónde perteneces se basa en tener autodisciplina y no andar con caprichos emocionales en la vida. Comprender que yo no soy de nadie y menos un juguete de alguien me ayuda a comprender que soy hijo de Dios y solo eso vale. 3) Pastores: Hay una frase de Mario Benedetti que dice “Cómo me gustaría pasar el resto de mis días con alguien que no me necesite para nada, pero que me quiera para todo”. En esto me encanta pensar en los pastores, porque fueron solo a adorar, no fueron a pedirle a Jesús que les cambie la posición social o un milagro, ellos solo fueron a adorar porque solo querían estar con Él. Adorar es lo que implica esta fiesta, porque Dios se hizo hombre para que el hombre goce de Dios. Algo bueno está por venir.

Dio a luz1) El tiempo: El tiempo es importante y necesario, porque el día que siembras no es el día en el que recoges el fruto. Todas las cosas buenas toman tiempo y también constancia. Tiempo y constancia son los que te llevan a obtener los resultados. Uno debe seguir los procesos. Ser impaciente en ciertas circunstancias está bien, porque te hace trabajar más, pero, si la impaciencia te lleva a abandonar lo que estás realizando, entonces puede que pierdas el tiempo. 2) Enterarse: Si hay algo que aprendí en este 2025 es que ser empático siempre, constantemente, no es sano. Hasta tuve que reunirme con el Consejo Parroquial para decirle a mi gente de la parroquia que hay cosas que ya no voy a poder hacer, porque por estar atento a todos me desatendí a mí, hasta el médico me lo dijo, que tenía que bajar un cambio. Hay veces que encontramos personas que te tratan mal, que no les importa si vos estás bien o estás mal. Ellos quieren lo suyo y punto, que hasta incluso te hacen daño y vos te pones en su cabeza para entender por qué lo hacen, y hasta llegas a justificar el por qué actúan así con vos. Yo también la he pasado mal y no traté mal a nadie. Trato de nunca tratar mal a nadie, porque nadie se merece ser tratado mal. Por lo tanto, poné límite a tu empatía y no trates de entender qué se esconde detrás de cada pensamiento. No todo tiene explicación, pero si no pones límite a las personas que te tratan mal, puede que luego te empiecen a contaminar. 3) El habla: Una vez leí que un león no ruge antes de la caza. Ruge después de atrapar a su presa. Por tanto, no andes diciendo a todo el mundo qué es lo que vas a hacer o el siguiente paso de tu vida. Trata de actuar y moverte en silencio, porque la prudencia te ayuda a llegar más fácil al objetivo. Algo bueno está por venir.

1) Grandeza: Es importante en la vida ser agradecidos, porque hay mucha gente que se la jugó por nosotros. No dejes tu acción de gracias por siempre estar mirando lo que te falta. Hay que aprender que de todos necesitamos ayuda y que siempre tenemos que mirar lo que tenemos. No podés siempre andar diciendo que necesitas esto o lo otro. Te entiendo que siempre hay necesidades, pero no por eso todo el tiempo tenés que andar mostrándote como un mendigo de la vida. Hoy mira lo que viviste en todo el 2025 y descubrí que lograste otro año vivir con luces y sombras, pero que seguís aquí. 2) Humildes: En María vemos la humildad. Es por ello que te recuerdo que es esencial en esta vida ser humildes. No podés andar mostrando a todo el mundo lo que haces y lo que no haces. No puede ser que siempre te muestres a los demás diciendo quién sos y mucho menos buscando cómo aparecer en cada acontecimiento que sucede. Una cosa es ser soberbio y otra cosa es llamar la atención, pero la humildad implica pasar desapercibido y actuar con convicción. 3) Tres meses: La verdadera enseñanza que nos deja María hoy es que el ayudar al otro implica dar una mano, pero por un tiempo ,y luego soltar. No podemos ser ayudantes eternos de ese otro, y mucho menos generar dependencia. Ayudar es momentáneo y es un empujar para que el otro pueda salir, y no significa ayudar al otro para manipularlo y que luego dependa de mí. Algo bueno está por venir.

1) El origen: Es importante volver a uno mismo y recordar de dónde uno viene. Es muy fácil que se te suban los humos y que te creas ser algo que no sos. Uno de los problemas que puedes llegar a tener en esta vida es creerte ser algo que no sos y también el olvidarte de dónde venís. Cuando vos te olvidas de dónde venís y te crees algo que no sos, podés estamparte en la vida porque vivís en plena fantasía y no asumís la verdad. 2) María: En ella aprendemos que la voluntad de Dios de una u otra manera se cumple. La vida es asumir lo que Dios ya tiene planeado. Voy aprendiendo con la vida que por más que uno haga millones de cosas la voluntad de Dios se cumple. Abandonarse a los brazos de Dios es un desafío, pero también una tarea. 3) San José: Es comprender que tenés que ser dócil con Dios y que con el tiempo uno aprende a aceptar lo que Dios quiere. No es necesario hacer grandes cosas para ser feliz, sino más bien es hacer lo que Dios quiere que hagas para vivir. Hoy pidamos a san José aprender a ser dóciles en la vida y vivir la vida como viene. Algo bueno está por venir.

1) Perteneciente: Tu cultura y tu tierra, así como también tu familia, hablan de tu identidad. Por tanto, aprende a aceptar tu identidad y deja de renegar de la familia o del lugar que vienes. Es necesario saber que en tu vida lo que viviste y la familia de la cual venís, hablan de tu modo de ser y de ver las cosas. Hay cosas que fui aprendiendo con el tiempo, a cambiar de visión. Yo vengo de una familia que no era católica al 100%, donde no estaba metida la cultura de ir a misa o de rezar y mucho menos de un razonar cristiano. Pero, con el tiempo, fui discerniendo y aprendiendo en el día a día a ver qué sí y qué no tomar. Por eso es importante también ver qué cosas tomar y qué cosas necesariamente soltar de lo que viviste, de tu familia.2) No temas: La valentía no significa ausencia de miedo, sino la capacidad de enfrentar el miedo por lo que uno ama y quiere salvar. Por eso, una persona que ama es capaz de jugarse a pesar del miedo, porque su convicción por lo que ama y quiere la lleva a jugarse, a pesar del miedo. Hoy aprende a ser valiente y no dejes que el miedo te paralice y te lleve a no tomar decisiones por tu vida y por tus ganas de vivir. 3) Para Dios: Recordá que para Dios no hay nada imposible y que siempre tenés que ver la vida sabiendo que Dios todo lo acomoda a su debido tiempo, porque el tiempo es sabio y la sabiduría viene con el tiempo. Cuando uno aprende a reconocer las cosas con el tiempo, la experiencia alimenta el intelecto y el aprendizaje de cada experiencia alimenta la sabiduría. Algo bueno está por venir.

1) Irreprochables: En esta vida siempre queremos cumplir todo a rajatabla, y creemos que la vida es blanco o negro. Lo digo porque yo también creía que era todo así. Pero aprendí que en esta vida hay escala de grises, porque no todo es blanco y negro. Como así también comprendí que todos tenemos alguna mancha o que todos llevamos heridas marcadas. Durante mucho tiempo pensé que tenía que ser un cura casi inmaculado y sin pecado, eso me llevó a ser tan autoexigente conmigo, que me convertí en una máquina legalista que, más que saberme el evangelio, me sabía los reglamentos. Pero, cuando me sentí herido, sucio y caído comprendí que en esta vida todos tenemos la oportunidad de cambiar y comprender que somos personas “limpiadas”, más que limpias. 2) Zacarías: En este sacerdote del evangelio vemos que, por más religiosos que seamos, podemos dudar del obrar de Dios. Hasta me animo a decirte que aquí vemos la diferencia entre creyente y religioso, porque el creyente cree a pesar de todo, mientras que el religioso pone en reglamentos de religión todo lo que pasa. Y a Dios le encanta romper las reglas humanas, porque la fe es esencial para vivir, y vivir con fe es esencial para buscar la felicidad y construir tu ilusión en y desde la verdad. 3) Aparición: Me gustaría terminar con una poesía de un pensador contemporáneo, que se llama “El día que te vayas”:El día que te vayas, la vida de los demás va a seguir casi igual.Una hora después de tu funeral, el llanto baja. La gente vuelve a hablar de chismes, trabajo o fútbol y tú ya no estás. A los pocos días en tu trabajo buscan quien te reemplace.En tu casa acomodan tu ropa, tus cosas, se pueden repartir y guardar en cajas. Mientras, tu cuerpo se va deshaciendo bajo la tierra o en una urna. Y con el tiempo casi nadie la visita…Meses después, tu pareja vuelve a reír, tus hijos siguen con su vida, tus amigos hacen nuevos planes. Vos quedás en un par de fotos y en alguna anécdota de vez en cuando.Esa es la realidad, el mundo no se detiene por nadie. Por eso pregúntate hoy “¿vas a vivir para quedar bien con todos?” ¿O vas a vivir de una forma en la que tú y Dios por fin encuentren la paz? Mientras te unas a Dios, siempre encontrarás paz.Algo bueno está por venir.

1) Comprometida: Nosotros los católicos tenemos la tradición de celebrar los 15 años de las mujeres en honor a María, ya que María recibió el anuncio del ángel a sus 15 años aproximadamente. Así como también celebramos los 18 años de los varones en honor a San José, ya que recibió a María en su casa a sus 18 años. Pero la vida nos enseña que siempre uno tiene que asumir compromisos y que tu vida implica que vos te comprometas con tu vida. No podés estar esperando que otro sea quien lleve adelante tu vida. Si vos no te haces cargo de tu vida, nadie lo hará por vos. No puede ser que estés esperando que tu esposa cambie para que se haga cargo de vos o que tu esposo cambie para que se haga cargo de vos o que tu hijo o hija cambie para que se haga cargo de vos. Si estás a la espera de otros para que tu vida cambie, no vas a poder lograr nada. Vos no podés estar esperando que otro cambie para tener felicidad. 2) Justo: En José vemos la imagen de una persona justa, pero también clara en su vida. Eso es lo importante, que seas claro con vos y que hagas saber a los demás lo que quieres y lo que no quieres. Hay veces que yo me meto en cada problema por no saber decir “No”, o por simplemente decir: “No quiero o no puedo”. Entonces, por querer quedar bien con todos o por evitar un conflicto termino siendo injusto, y cuando uno quiere quedar bien con todo el mundo puede que termine quedando mal uno mismo. 3) Ángel: Dios siempre pone personas justas en el momento justo. Por eso, aprende a abandonarte a las manos de Dios y comprende que la vida implica también saber escuchar. Es necesario saber escuchar al otro y entender que hay personas que son nuestros ángeles. En los momentos más difíciles de mi vida aparecieron personas que me ayudaron mucho a salir adelante y lo curioso de esto es que esas personas hasta eran “cero” Iglesia, no eran católicos. Nunca olvidaré a un amigo llamado Ezequiel, una gran persona, que fue mi compañero de trabajo cuando estaba en mi crisis sacerdotal y tomé distancia de todo. Estaba con una mano atrás y una adelante. Me fui “seco”. Tomé distancia de todo, incluso del ministerio sacerdotal. Había conseguido trabajo, después de haber mandado currículums por todos lados. Obviamente no sabían que había sido sacerdote y entre mis miedos por el qué dirán, se acercó y me ayudó a insertarme en el trabajo. Recuerdo que, cuando le tuve confianza, le dije: “Lo que pasa es que soy sacerdote y lo dejé por un tiempo porque estoy en crisis”. Y recuerdo que me dijo: “No sé que es eso de ser sacerdote, pero sí sé lo que es estar en crisis”. Y allí se ganó mi amistad, porque me ayudó a salir adelante. No por el titulo o el puesto que tenía, sino por lo que era como persona. Creo que Dios te pone personas justas en los momentos justos. No te olvides que Dios siempre está con nosotros. Algo bueno está por venir.

1) Genealogía: Hoy tomamos la segunda parte de este tiempo de Adviento. Es la etapa de la novena. Son nueve días antes de la Navidad. Paor eso volvemos al primer anuncio, para recordar de dónde venimos y cómo surgió todo. Porque para saber a dónde vamos es necesario saber de dónde venimos y conocer nuestra historia. Jesús no fundó el cristianismo, pero vemos cómo se funda en el tiempo el “ser de Cristo”. Por eso, empezamos a ver los personajes como los pastores o los ángeles o los animales, que son los primeros testigos. No tenemos sus nombres, pero sí lo que eran en la sociedad y para la sociedad. Porque durante siglos mucha gente buscó que sus nombres estén escritos y ser recordados, pero el tiempo no da lugar a ninguno, hasta ahora solo a Cristo. Por tanto, deja de buscar aparecer en todo y mostrarte en todos los tiempos, porque hoy te recuerda que Cristo vino a los sencillos.2) Madre de: Es curioso ver que las mujeres que aparecen en la genealogía eran personas complicadas y conflictivas, pues tenían un prontuario pecador interesante. Porque esto nos recuerda que Dios eligió a quien quiere y no por currículum. Mucho menos se puso a buscar por Google o LinkedIn, pero sí nos hace ver que todos tenemos una oportunidad de cambio y que para Dios siempre las personas pueden tener una oportunidad. Más allá del error o del pecado que hayas cometido, hoy Jesús te vuelve a decir que tenés que volver. Hace un tiempo me tocó atender a una señora quien, con mucha vergüenza, me dijo que había abortado y que no era digna de nada. Recuerdo que le dije: “Dios perdona todo corazón arrepentido” y ahí aparecieron sus lágrimas, Eran lágrimas de curar heridas. Me decía que se sentía indigna. Le dije que vaya y mire por un rato la cruz y que Dios se encargaría. Recuerdo que al salir de allí la ví con calma y con paz, entonces me dije “Dios ya actuó”. Por eso amiga o amigo, nunca olvides que Dios se vale de los pecadores que tenemos sinceridad de corazón y buscamos ser sencillos. Aquí también me meto yo ,porque por por muchos años me costó sacarme la culpa de mis pecados cometidos, que me daban muchas vueltas en la cabeza, hasta que aprendí a abandonarme y soltar.3) Total: Al final aparecen los personajes que nos guiarán en estos días: María y José. Porque aquí vemos una presencia viva de Dios y recordamos que para Dios nada es imposible y que todo puede hacerse de nuevo. Confía en Dios y ponte en sus manos, porque cuando uno aprende a abandonarse puede lograr lo que nunca se esperaba. Algo bueno está por venir.

1) Quiero: Si hay algo que Dios siempre respetará en tu vida es la libertad. Por lo tanto, si alguien no respeta tu libertad y tus decisiones, capaz que no venga de Dios. Creo que en los últimos años el papa Francisco ha insistido en que no haya manipulación de conciencia. No podemos andar generando culpa para que la gente haga lo que nosotros queremos. La otra vez me tocó en una reunión hablar con una persona, quien tiene un cargo importante, y me decía: “Luis, si vos renuncias a esta tarea que te dieron vas a contar con todo mi apoyo”, y yo decía dentro mío: “Yo eso no lo pensé”, pero sabía que me estaba manipulando para que lo haga. Hay personas que en vez de ir de frente o respetar tu decisión quieren valerse de tu buena disposición y manipularte. No dejes que otros decidan por tu vida y quieran manejar tu vida. Tus decisiones son tuyas y, por lo tanto, uno puede aconsejarte pero nunca imponerte. 2) Arrepintió: En esta vida toda decisión que tomamos debe ser pensada y meditada, pero, si nos equivocamos, siempre tenemos una posibilidad de arrepentirnos. Puede que nos cueste caro, pero sí está la posibilidad. Hay cosas que uno tiene que pensar bien antes de decidir, porque si decide sin pensar, puede que termine en un lugar en donde no quiera estar. Antes de poner la lengua en acción pon la mente en movimiento. Pero, si te estás equivocando, es importante hablar, pues del pozo se sale saltando o dejándose levantar por otros pero nunca se sale cavando más.3) Primeros: Siempre digo que Jesús tuvo más cercanía y tiene más cercanía, con pecadores sinceros que con religiosos hipócritas. Por tanto, es mostrarse con sinceridad ante Dios y ante uno, asumiendo lo que puede y lo que no puede, porque en esta vida se descubre el vivir en el accionar de lo simple y en las decisiones con un fin. Por lo tanto, déjate ayudar por Dios y no uses a Dios para imponerte ante los demás. Algo bueno está por venir.

1) Acercaron: La autoridad no te la da un decreto, ni un título, y mucho menos un distintivo en tu vestir, sino tu actuar con los demás y ante los demás, como así también tu forma de decir y de vestir. Conocí mucha gente soberbia que cada vez que me hablaba me daba a conocer su cargo o su curriculum, que me llevaba a ver cuán pobre y pequeña era para refugiarse en un distintivo. Y ahora, que soy cura de campo y montaña conocí gente simple y sencilla que me llenan la vida por su forma de ser y por verla cómo viven en las montañas y cómo hasta contemplan el amanecer. Recuerdo a un sacerdote que una vez le dije: “Hola, padre”, y me corrigió y me dijo: “Soy monseñor”. Recuerdo que le dije: “Bueno, en el fondo los dos nos moriremos e iremos al mismo piso…” En fin, que los cargos no te hagan creer que por eso tienes más autoridad, porque las actitudes son las que te generan esa autoridad. 2) Viene: Aprende a actuar con autenticidad y no buscando un cargo para “ser”, porque vos no sos por los cargos y títulos que tenés, vos sos por tu historia y por las batallas de tu vida que pudiste vencer. No dejes que nadie te quite la alegría de vivir y de disfrutar de cada cosa que haces. No dejes que nadie te lleve a ser lo que ellos quieren que seas, porque sino tu vida se convierte en un padecer. Date la oportunidad de vivir y recordar de dónde venís y qué es lo que vos querés hacer.3) Tampoco: Ser astuto implica saber en qué momento se debe hacer cada cosa. Por tanto, date la oportunidad de solo decir las cosas a las personas que corresponde saber. No te detengas a dar explicaciones de tu vida a aquellos que nada pueden hacer por vos. Hay gente que solo quiere saber de vos por chusmerio o por simple hablar. Deja de lado eso y aprende a callar y con quién hablar. Algo bueno está por venir.

1) Oyó: Aprende a escuchar en la vida lo que realmente tu vida es y lo que realmente te sirve escuchar para tu vida y qué cosas no sirven escuchar porque no sirven para tu vida. Hay veces que tenés que hacer un discernimiento de todo lo que escuchas. Para qué te detienes en conversaciones que no llevan a nada y para qué te pones a escuchar cosas que no te aportan a tu vivir, sino más bien te generan amarguras. Detenete a escuchar lo que te ayuda y te da vida. 2) Contar: Tu vida habla por lo que haces, más que por lo que decís que haces. Son tus obras lo que nos da a conocer tu realidad y la vida misma se manifiesta en cada gesto que tenés en los demás. Hoy date el gusto de vivir haciendo y no dejes que otros hagan de tu vida su modo de vivir. 3) Tropiezo: Es necesario dejar pasar gente en nuestra vida. No todas las personas que nos rodean son personas que estarán siempre con nosotros y tampoco podemos andar sujetando gente alrededor nuestro. La vida es más que lo que te rodea y la gente tiene que vivir su vida a pesar de que te rodean. Y hay gente que tiene que seguir su camino, y comprende que hay gente que no le hace bien que estés todo el tiempo en su caminar. Por eso, aprende a soltar y no generes tropiezos en la vida de personas que necesitan distanciarse de vos para crecer. Hay personas que te hacen bien por un tiempo, hay otras, por momentos y otras que estarán con vos hasta en lo eterno, pero no todas estarán en tu vida todo el tiempo. Algo bueno está por venir.

Elías 1) Hicieron: Siempre hay gente manipuladora, que busca manipularnos y que hagamos lo que ellos quieren más que ver nuestro bien. Alguna vez me pasó con un superior mío que buscaba que yo haga lo que él quería, más que cumplir la voluntad de Dios y tener un corazón pleno. Es por ello que siempre es importante discernir con el corazón para saber actuar con rectitud de intención y no para quedar bien con el otro o con los otros. No dejes que de tu vida se vaya lo esencial porque otros te lleven a actuar como ellos quieren. 2) Reconocido: Cuando la gente actúa para ser reconocida puede terminar viviendo una vida de histeria o hasta en una ansiedad tremenda, porque te lleva a actuar constantemente en tu vida para ser reconocido pero tu misma vida se termina convirtiendo en una actuación. Por eso, no dejes de volver a vos y reconócete vos en lo que haces. 3) Bautista: La gente siempre nos querrá humillar y que seamos sus perritos falderos. No dejes que nadie te ate a su correa. No podés vivir sometido al querer de otros. Aprende a decir las cosas como son y con prudencia, pero ser prudente no significa callar, sino saber en qué momento decir la verdad. Es por eso que tenés que darte con claridad a los demás, para que los demás vean con claridad quién realmente sos vos. Algo bueno está por venir.

1) Fue sin demora: La actitud de servicio es también salir de uno. Es comprender que no siempre tenés que estar a la espera de los otros y tampoco podés estar mirando solo tus problemas y situaciones. No caigas en esa actitud narcisista que todo el tiempo te lleva a estar mirando tu conveniencia y que los otros todo el tiempo respondan a vos. 2) Saltó: Es en María donde comprendemos que la alegría es clave para vivir con optimismo. No dejes que las amarguras de la vida te conviertan en una persona triste y entristecida. Vos tenés mucho por dar, pero también tenés mucho que agradecer. Deja de vivir en lamentos o mirando siempre lo negativo o lo que te falta. Hay gente a quien le encanta vivir en lamentos y ser negativa ante cada emprender. Hoy date la oportunidad de ver lo bueno y lo positivo que haces. 3) Bendita: Ser bendecido es desear el bien. Fíjate incluso en poner en manos de María de Guadalupe tus heridas, porque si no sanas las heridas que te hicieron daño, puede que termines haciendo daño a quienes no te hicieron esas heridas. Algo bueno está por venir.

1) Juan Bautista: Dirá un dicho oriental que “La estrategia es el arte de vencer, no con la fuerza, sino con el espíritu y la convicción”. Cuando veo la figura de Juan Bautista veo la convicción de lo que hace y el espíritu que le pone a lo que hace. Hoy quiero que te lleves eso a la oración: sé estratega con tu vida y no busques batallas que no son necesarias, fíjate bien los momentos en los que te toque aparecer. Hay momentos que apareces para ayudar la vida de alguien, pero también puede que aparezcas para ser el blanco de alguien. Si vas a hacer algo por y para tu vida fíjate si es por convicción o por conveniencia. No es siempre lo mismo. 2) Violentamente: La diferencia entre ingenuidad y fe, es que quien tiene fe sabe lo que puede lograr con la ayuda de Dios: un 50% pongo de mi parte y otro 50% le pido a Dios que me ayude. Ingenuidad es que pongo el 100% en el otro, en Dios o en otra persona, y yo me pongo a la espera de resultados. Hoy date la oportunidad de ver tu corazón y actúa para que las cosas salgan como quiere Dios y no te pongas de brazos cruzados para que todo lo haga Dios. 3) Oiga: Hay un dicho fuerte, pero real, que dice “Seguirás siendo el mismo hasta que el dolor de quedarte igual sea mayor que el dolor de cambiar”. Uno elige lo que no cambia. El mayor punto que alguien tiene es el poder de elegir. Cada decisión moldea quién eres, por tanto, hoy escucha a Dios en vos, para vos poder escuchar a Dios día a día. Algo bueno está por venir.

1) Afligidos: En la antigua Roma se hablaba de “memento mori”. Es una expresión latina que significa “recuerda que vas a morir”. Eso se lo repetían siempre los soldados. Recuerda vivir, porque lo que hoy tienes, capaz que mañana no lo tendrás. Y cuando uno quiere retener situaciones o personas o la misma razón, es donde llega la aflicción o desazón. No dejes que las cosas de la vida te hagan olvidar que todos tenemos una fecha de vencimiento. 2) Aliviar: Algo que decían los estoicos es que ante un problema que no te dejaba dormir te tenías que preguntar “¿Esto depende de mí?”. Si no depende, suéltalo, para que no te consuma”. Por ello alivia tu corazón mirando lo que tienes, más que mirar lo que te falta y comprende que la vida es un constante luchar con vos mismo para saber ser agradecido, más que estar viendo todo el tiempo lo sucedido o lo pasado que no pudiste cambiar. 3) Paciente: La vida es un aprendizaje de la paciencia. Es importante que aprendas a saber en qué tiempo hablar y en qué tiempo callar, saber ser prudente para darte cuenta en qué momento decir las cosas y cómo decirlas. No dejes que la ansiedad te lleve a dar respuesta desde los impulsos, más bien, di las cosas con prudencia, para que tenga fuerza lo que dices a las personas que corresponde. Algo bueno está por venir.

1) Deja: Creo que vos y yo, en fin… todos, somos muy buenos para ver las fallas de los demás. Podemos ver las falencias y los errores, incluso hasta vemos detalles. Pero se necesita mucha madurez, humildad y apertura de mente para reconocer y valorar las cosas buenas que tienen las personas que nos rodean, aunque incluso no las queramos. Por tanto, es importante que te salgas a buscar, porque controlando a las ovejas que están a tu alrededor, controlando a aquel o a aquella, te terminaste olvidando de tu vida. 2) Extravió: Te guste o no la vida misma te recompensa por tu acción y no por lo que piensas. Hay personas que son muy inteligentes pero actúan poco, entonces es ahí que se alejan de la realidad, porque en vez de hacer cosas por y para su vida o para la vida de los que quieren, se reducen a autojustificarse o a criticar o simplemente pensar, casi ya perdiendo la realidad. Te aseguro que si salís del sofá y dejas un poco la tele y haces algo por los demás, aunque sea algo simple, podrás cambiar vidas. 3) Alegrarán: Volvé a mirar tu vida en este tiempo del Adviento, descúbrete y por sobre todo trata de encontrar si donde estás parado hoy es realmente por donde querés ir con tu vida. Deja de poner prioridades que no te hacen feliz o te esclavizan. Este tiempo es un tiempo para que pares y te mires, porque se termina otro año y puede que termines igual que el año pasado. Algo bueno está por venir.

1) Enviado: La vida es vivida por aquellos que salen de sí. Por eso, deja de estar dando vueltas siempre en vos y creyendo que tu problema es el único problema de la vida. Abrí tu corazón y tu mente. Aprende a mirar el todo. No dejes que la vida te encierre y no encierres propia tu vida. Salí un poco, aunque sea sentate a tomar un café y mira un poco de gente, no puede ser que vivas encerrado o encerrada en tu cuarto o en tu casa o en tu monotonía de vida. Aprende a salir y mirar un poco más de vos, porque vos podés ser el consuelo de alguien. 2) José: Todos asumimos compromisos, pero también me quiero quedar con la imagen de José, el hombre justo y obediente que recibió a María en su vida. Porque en esta vida debemos recordar que no estamos solos, que Dios nos pone personas para hacernos lo más fácil posible nuestra vida y nuestra misión. Estamos llamados a ser personas en salida, pero recordando que tenemos siempre alguien que nos acompaña y nos ayuda a que la vida se nos haga más llevadera. Dios, cuando te da una misión, también te pone personas que te ayudan a caminar. Hoy agradezco a esas personas que fueron o que son mi José, que cuando veía muy complicada a mi propia vida aparecieron y me recordaron que no estoy solo. Hoy puede ser un hermoso día para agradecer a esas personas que se comprometieron con tu vida para ayudarte a vivir. 3) No temas: Hoy celebramos que María no tiene mancha desde su concepción y nos recuerda que la mano de Dios siempre está en nosotros. Hoy es una linda oportunidad para seguir caminando en tu vida y tomar decisiones por y para tu vida. No tengas miedo porque tu vida es un sí al vivir, al seguir. Date la oportunidad de vivir plenamente, abandonándote a la mano de Dios. Algo bueno está por venir.

Juan Bautista 1) Proclamar: Es necesario que prepares tu mente y tu corazón para la batalla que te tocará en el día. No busques que la gente sea como quieres que sean y tampoco te dejes llevar a ser lo que otros quieren que seas. Por eso, este tiempo de Adviento te invita a que seas como Dios quiere que seas y a cumplir la voluntad de Dios. Te encontrarás con gente compleja y difícil, pero la clave espiritual es que mantengas tu paz. Ahí es donde tendrás que allanar tu camino y volverte a mirar. 2) Voz: Es necesario saber expresar y decir las cosas. No podés pasar la vida callando. Claro que también es necesario ser prudente, pero no es lo mismo ser prudente que callado. Porque la clave es saber decir las cosas a la persona que corresponde, cuando corresponde. Recuerda que las palabras son más fuertes y profundas que una flecha. Por tanto, no dejes que tus palabras se llenen de veneno, sino de sabiduría. 3) Víboras: Siempre tendremos gente a nuestro alrededor que nos quiere envenenar. No dejes que las opiniones de otros sobre tu vida te lleven a perder tu paz. Por sobre todo, no dejes que nadie arrebate la paz de tu corazón y lucha por mantener tu corazón tranquilo. Aprende que hay gente buena y gente mala. La clave es elegir la calidad de personas que queremos que nos rodeen. Por tanto, aprende a mirar tu vida con buen corazón y déjate tocar por las personas que gozan de paz interior. Algo bueno está por venir.

En la sinagoga 1) Curando: Es tarea tuya y mía también curar y, si hemos conocido a Jesús y hemos experimentado el amor de Dios, es necesario curar y aliviar. No podemos imponer más peso a la gente en sus espaldas. No podemos ser personas que hablen de lo espiritual cayendo en la legalidad. No podemos reducir el catolicismo a solo normas morales, cuando tenemos una grandeza espiritual viva y enriquecedora. Cuántos años nos hemos detenido en un púlpito condenando y hablando del infierno, olvidándonos del cielo y de la gracia de Dios. Hemos detenido y reducido la fe a un mero cumplir actos de religión, más que en mostrar a Cristo Jesús. 2) Trabajadores: Sigo diciendo que no somos conscientes de la crisis vocacional que estamos viviendo. La gente sigue exigiendo, olvidándose que cada día somos menos los curas. La otra vez en una misa tuve que juntar primeras comuniones de una escuelita, con egresados de otras escuelas, era un caos, pero no me quedaba otra, porque ya no tenía lugar en la agenda y tenía una cantidad de misas celebradas que no podía extenderme más. En ese viernes ya casi iba por mi quinta misa celebrada, pero además de ello, estaba agotado por andar en la ruta y en los pueblos, sumado a las clases en la universidad y en el colegio. Uno podría decir, pero “padre, deje las clases y quédese solo con la parroquia”, pero la pregunta es: “¿cómo me mantengo?” Porque tengo que aclararte que con el ingreso de la parroquia no llego siquiera a tener un sueldo. Ojo, no te estoy mangueando, solo te cuento, para que entiendas que la situación es difícil, pero hoy debemos intensificar nuestro ruego. 3) Vayan: Hoy tenemos que recordar que es tarea tuya y mía anunciar el evangelio. Es salir y mostrar a Cristo con tu forma de ser o con el saludar simplemente o tener para con el otro buenos gestos. Ser cristiano no pasa por vestirse de manera distinta o mostrarse como un extranjero, es estar como uno más y desde allí mostrar la paz de Cristo en nuestro encuentro con el otro. Salir a evangelizar es mostrarnos como somos y dar paz de corazón a quienes nos rodean. Algo bueno está por venir.

Ciegos que ven 1) Gritando: Recuerda que tu sueño es tan grande como el precio que tienes que pagar por cumplirlo, por tanto, no hay magia en esto. Mucha gente sueña grandes cosas, pero no se esfuerza para cumplir esas grandezas. Hoy Dios también te invita a que mires tus gritos y tus pedidos, pero también piensa si, lo que le pides a Dios, te esfuerzas por cumplirlo, porque, como dice el dicho: “a Dios rogando, pero con el mazo dando”. 2) Creen: La fe no está limitada al tiempo. Hay veces que queremos que Dios nos cumpla “ya” las cosas como nosotros la queremos, pero nos damos cuenta que también es parte de la fe aceptar los tiempos de Dios. Pues recuerda que todo esto es un proceso divino. La misma vida te va enseñando que es necesario saber esperar y que las cosas suceden a su debido tiempo. 3) Ojos: No podés pasarte la vida lamentándote y creyendo que todo el mundo está contra vos. Tampoco es sano que todo el tiempo te victimices y creas que todos piensan en hacerte daño. Aprende a enfrentar lo difícil, sin quejarte, porque hay gente que todo el tiempo piensa y se queja sin razón. Todos atravesamos momentos duros. Las cosas que trato de enseñarte por estos audios son producto de lo que aprendí en mis momentos duros, difíciles y hasta dolorosos. Lo que importa no es lo que pasas, sino cómo eliges responder a lo que te pasa. Quejarte no te libera, sino que te ata más. Aprende a transformar lo que te duele en sabiduría y enseñanza para vivir. Uno tiene que saber crecer incluso cuando la misma vida no es justa, si no, mira la cruz. No hay nada más injusto, ¿verdad? La fortaleza aparece en la calma y en la paciencia. El silencio de hoy puede que sea tu grandeza y tus grandes palabras que son sabias para el mañana. La paz interior es lo que debes proteger y buscar hasta morir en esta vida. Algo bueno está por venir.

Entrar en el cielo 1) Cumplen: Durante mis primeros años de cura creía que todo se regía por cumplimiento, hasta tenía una hoja en donde marcaba si rezaba el rosario o la misa o la oración tal o cual. Era reducir mi vida espiritual a un mero cumplimiento, en donde mitad cumplo y mitad miento, porque capaz que lograba ser un cumplidor de normas, pero me hacía una persona dura y medidora de la gente, de si era como yo o no. Incluso hasta en mi forma de vestir y relacionarme con los demás. Era totalmente distinto, porque me mostraba rígido, pero además me escondía detrás de una sotana bien planchada y de celebrar una misa ritualísticamente perfecta, pero siempre en mi mundo, en mi globo de vida, y todo giraba ahí, en eso. Con el tiempo comprendí que la vida iba más allá de un círculo cerrado que yo mismo me había generado. 2) Roca: La fe también se alimenta de los momentos duros y difíciles, porque es en esos momentos donde la fe tiembla y en donde todo parece perdido. Recuerdo la muerte de mi papá, cuando tuve la dicha de darle la bendición final para que muriera en paz. Internamente me sentía destrozado, pero le pedí a Dios fuerzas para poder seguir, estar entero para mi mamá. La tormenta de dolor no aplacó mi fe, sino que mi fe me ayudó a seguir adelante, para salir de ese dolor, porque la fe no quita situaciones, sino que ayuda a superarlas. 3) Arena: La vida tiene sus golpes, pero no podés quedarte en lo superfluo, en creer que todo es así nomás o que Dios está para vos como “Pedidos-ya”, y que lo que necesitas te lo manda como un delivery. No podés estar todo el tiempo tomándolo a Dios como Aladino, que frotas la lámpara y te aparece Dios como un genio, para ver qué querés y cumplirte el deseo. Por tanto, sácate esa idea de que Dios viene a cumplir tus deseos, sino más bien sos vos quien tenés que tratar de entender cuál es el proyecto de Dios para tu vida y para qué te prepara o preparó Dios, porque tarde o temprano llegará ese momento. Algo bueno está por venir.

Se sentó 1) Multitud: Acordate que la aprobación de la gente no siempre es la misma que determina la aprobación de Dios. Porque puede que le estés agradando a toda la gente, a esa multitud de personas que te rodean, pero no a Dios, por el simple hecho de que te empiezas a hacer un hipócrita. Hay veces que creemos que si le agradamos a la gente entonces le agradamos a Dios y, con el tiempo, me di cuenta que es un error. Me dí cuenta que estaba bastante equivocado, hasta me enfermé por creer ello y buscar agradar a la gente. Mira la biblia y verás que la prostituta desagradaba a la gente, el publicano desagradaba a la gente, todos con los que Jesús comía le desagradaban a la gente. Hasta pensamos que si me agrada a mí le agrada a Dios, y cuán equivocados estamos. Aprendí que nadie tiene altura moral para juzgar. Cuando inicié siendo un cura jovencito juzgaba a la gente creyéndome el dueño de la verdad. Bastaron dos años de mi vida para cometer grandes errores y darme cuenta que la vida no es fácil, y que también yo me embarré, me equivoqué y caí y, lo más curioso de todo esto, es que me ayudaron a levantarme los mismos que yo juzgué. Por tanto, no busques quedar bien con la multitud y evita juzgar, porque solo hay que hacer las cosas por y para Dios. 2) Glorificaban: En este tiempo de Adviento, en este mes de diciembre, creo que es bueno poder mirar todo lo que hicimos este año y ser agradecidos, porque algo seguro hicimos bien. Aprende a hacer las cosas para dar gloria a Dios. Por eso piensa hoy tres cosas que hiciste este año que son un bien para vos y para los demás. Trata de pensarlo porque tenés que ofrecerlo y agradecerle a Dios por haber sido un signo de Dios para el otro. 3) Saciar: Querido amigo o amiga, no dejes de alimentar tu vida espiritual. No dejes que el activismo o la rutina te atosiguen y te hagan olvidar el para qué y el por qué está en esta vida. Usted señora, usted señor, tiene mucho que dar y sabe que tiene una misión en este mundo, no deje de hacer cosas por usted y por los demás, pero en ese orden. porque nadie puede dar lo que no tiene. Algo bueno está por venir.

La grandeza de lo pequeño 1) Gozo: Ser sencillo es lo que te hace grande. Y lo que das, vuelve; pero recuerda que lo que callas, tarde o temprano pesa. Y lo que trabajas, tarde o temprano también se nota. Recuerda que lo que crees crea, porque lo que eres siempre habla más fuerte que lo que dices hacer. 2) Padre: Siempre la prudencia te ayuda a crecer y a saberte un grande, porque en esta vida se busca constantemente lo sobrenatural, crecer en el día a día. Por eso, pedile a Dios que te de la fuerza para seguir adelante con todo lo que te toca enfrentar y no tengas miedo de mirar al cielo, porque eso te recuerda lo pequeño que somos, pero cuánto necesitamos siempre de Él. 3) Ver: Séneca decía que no sufrimos por las cosas, sino por lo que pensamos de ellas. Recordá que vos tenés el poder de darle el significado a las cosas que vives. Y, cuando cambia el significado, cambian las heridas. Esto me recuerda a una feligresa que me dijo: “Mi papá me abandonó…”, y, cada vez que lo decía, se le llenaban los ojos de lágrimas; hasta le costaba decirlo. Después de mucho trabajo y de mucha charla espiritual logró hacer un cambio. Empezó a decir: “Ese señor se perdió de conocer a esta hija que soy hoy”. La situación no cambió, sino que cambió la interpretación que ella le dio a la situación. Ahí uno entiende que la gente herida hiere, que la rabia de otros no define tu valor, y que el pasado no tiene que seguir doliendo. Por eso en tu vida espiritual, fortaleciéndote, podrás lograr ver que las situaciones no te rompen, sino que te liberan. Algo bueno está por venir.

El centurión 1) Rogándole: Es importante que tengas ese espacio de encuentro con Dios. Búscalo y déjate tomar por su amor. En esta vida todos tenemos una enfermedad y una herida, pero debemos aprender a dejarnos ayudar. Aprende a dejarte moldear por Dios. Una vez me enfermé y, claro, al vivir solo y no tener a nadie, no dije nada. El tema es que no quería ser molestia para nadie, y lo que era un simple resfrío casi pasó a neumonía. Lo que me salvó es que alguien se dio cuenta de que no estaba bien. No es que pedí ayuda, sino que alguien se dio cuenta. Aprendí que, si decimos en el momento que nos ayuden, puede que evitemos grandes dolores de cabeza. Por eso déjate ayudar y aprende a pedir ayuda. 2) Fe: La fe es lo que nos ayuda a seguir adelante y nos anima a luchar. Es la fe lo que nos permite levantarnos cuando estamos caídos y es la misma fe la que nos ayuda a poder madurar las heridas del pasado. Todo podrás razonarlo y hasta psicologizarlo, pero la fe es esencial para seguir adelante y construir tu vivir, incluso cuando las caídas y las crisis te hayan tirado. 3) Reino: En este día de Adviento volver a recordar para dónde vamos es esencial. Porque, nos recuerda el Adviento, que hacia el cielo vamos y que nuestros actos nos deben ayudar a llegar, porque cada obra que hagamos quedará impregnada en las personas que nos rodean. Algo bueno está por venir.

Primer domingo de Adviento 1)Tiempos de Noé: En la figura de Noé vemos a un hombre que pasó casi toda su vida construyendo un arca por lo que todo el mundo se reía, pero luego todos le pedían que los acoja en su barca para no ahogarse. Por eso, la gente que te rodea puede reírse o burlarse de todo lo que hagas, pero, si estás convencido de lo que haces, puede que esos sean los primeros que te busquen. Alguna vez escuché “Nunca te rías de los que hacen cosas, porque luego puede que llegues a pedirles que te acojan”.2) Diluvio: En los diluvios de la vida vamos comprendiendo quiénes quedan y quiénes no. Porque los amigos van apareciendo en la vida, pero en nuestros momentos difíciles, van desapareciendo. No dejes de abrir tu vida para que entren a tu barca, pero también hay momentos que se deben cerrar las puertas de tu vida, para que no te hundan los diluvios de tu alrededor. Por eso, en este tiempo de Adviento, es necesario sostener la calma en esta etapa en donde todos se aceleran porque inicia el fin de año. Cuida tu corazón y mantén tu tiempo de oración. 3) Velar: Es importante saber velar y saber estar atento a las decisiones de tu vida, porque las cosas de la vida implican sacar tiempo y saber ver los momentos. Hay momentos en que mejor es estar callado y otros momentos en los que se necesita hablar. Dios es generoso con tu vida, por tanto, en este inicio de Adviento, sé generoso para hablar con Dios y recordar que es el tiempo para meditar el nacimiento del niño Jesús y del “Sí” de María, cuando toda la humanidad en oscuras vuelve a ver la luz para irradiar. Algo bueno está por venir.

Cuidado1) Aturdir: Todo exceso es malo y, cuando uno pasa angustia, lo primero que busca es placer, como manera de calmar. El tema no es que uno busque lo que le apasiona para calmar su angustia, sino más bien qué es lo que busca. Por eso, cuando muchos vienen a confesarse y me plantean una adicción a la pornografía o a la bebida o a lo que sea, siempre le planteo si hay algo que le angustia o aqueja y siempre se encuentra algo. Por eso, para trabajar los excesos hay que ir primero a lo que te angustia y quita la paz. Déjate tomar por Dios y aprende a buscar lo que fortalece tu corazón en momentos difíciles, porque toda adicción es como la tarjeta de crédito; primero nos gusta y calma, pero luego debemos pagar los intereses. 2)Improviso: Tu modo de vivir implica también saber reconocerte y mirar dónde estás parado. Porque no podés estar todos los días arriesgándote y buscando llamar la atención. Cada cosa a su debido tiempo. Por sobre todo, es ver que hay momentos y momentos. Es importante también que aprendas a planificar, porque los imprevistos aparecen, pero qué duro cuando ya te gusta vivir con improvistos todo el tiempo. Mi parroquia es gigante, comienza en las periferias de San Miguel de Tucumán y termina en el límite con Salta, tomando campo y hasta montañas. Al inicio de año siempre hago la planificación de todo el año, si no me vuelvo loco. Por eso es importante que planifiques tu vida, para que tu vida refleje el plan que tienes para tu vivir. Si no ya tu vida pasa a ser un sobrevivir. 3) Oren: No dejes de orar y hablar con Dios a tu manera, porque es importante hablar con Dios a la manera de uno. Es también bueno buscar tu método. A mi me ayuda escribir y poner por escrito lo que me pasa para contarle a Dios. También me ayuda a ver a dónde estoy parado y poder pedirle a Él que me ayude a ver y decidir para seguir caminando. Orar es confiar y confiar es amar. Algo bueno está por venir.

La higuera 1) Brotes: Cuando aprendí a manejar, mi papá siempre me decía: “Para manejar bien hay que saber mirar los espejos” y así aprendí que debo mirar hacia dónde voy, pero también debo ver lo que puede suceder con lo que hay a mi costado y hacia atrás. En la vida pasa igual, mira tu objetivo y hacia dónde querés dirigir tu vida, pero también mira a quién tenés a tu lado y quiénes forman parte de tu pasado. Porque sin darte cuenta te pueden obstruir el camino o llevarte por delante. Mira bien dónde vas para saber en qué momento vas a tener que adelantarte y en qué momento vas a tener que saber esperar, porque los choques más fuertes vienen de atrás más que de frente, por eso mira siempre dónde estás. 2) Cerca: Dios es un Dios cercano y te muestra cada día que no pasa tu relación con Dios por tantas cosas que hagas, sino por saberlo reconocer en cada cosa que hagas o que pasas. Aprende a relacionarte con Dios en el día a día y recuerda que vivir una relación con Cristo no pasa por tantas normas o directivas, pasa por un encuentro y por una relación fresca y que te anima, por eso date el tiempo de meterte en tu interior y ver cómo fortaleces esa relación con Dios día a día. 3) Pasarán: Dios no se pasa. Vos podrás alejarte de Dios, pero Dios nunca se aleja de vos. Una vez, no hace mucho, me había enojado mucho con Dios porque sentía que lo daba todo y que la gente me exigía y exigía, pero nunca veían todo lo que hacía. Hace unos días me pasó que, cuando todavía sigo pagando deudas de la construcción del templo y de los salones, vino un integrante de la parroquia a preguntarme cuándo iba a pintar las aulas que faltaban, y hasta como medio enojado, “porque queda feo así”. Dentro mío decía “¿pero no sabe todo lo que debo y todo lo que estoy y estamos haciendo para pagar las deudas?” Entonces como que me enojé con Dios. Pero ese mismo día vino una niña de 9 años a agradecerme porque le di su primera comunión y nunca había disfrutado de la misa como ese día. Dije dentro de mi “cómo obra Dios”. Allí se me pasó el enojo porque comprendí que, mientras otros todo el tiempo te exigen hay otros que, en nombre de Dios, te consuelan. La clave es que mires el todo y no te quedes mirando lo que te enoja solamente. Algo bueno está por venir.

Su ruina 1) No vuelvan: Todo tiene su tiempo y su momento, por eso es importante que veas y que sepas dónde estás parado. Hay tiempos en que debemos aprovechar, porque estamos para derrochar dinero y tiempos en que estamos súper endeudados y tenemos que ajustarnos bastante. Hay momentos y circunstancias de la vida en que estamos con todas las ganas de enfrentar cosas y otros momentos en que no tenemos ganas de luchar con nada. Por eso aprende a recordar que todo tiene su tiempo y no es bueno que te olvides de cada etapa que te tocó vivir. Te pongo un ejemplo: cuando me agarró mi crisis sacerdotal y no sabía si seguía o no siendo cura, lo primero que me pasó es ver mis fracasos, mis errores y decir “esto no es para mí”. Pero mi tarea fue volver a recordar la vez que sentí el llamado y también poder ver las cosas lindas que viví. No todo era fracaso, no todo era error. Es desde esa balanza que uno mide, y es ahí donde yo me medí, donde debo decidir. Por eso decidí desde la balanza y no desde lo que estás sintiendo, no desde el momento hoy que vivo, porque sino todo lo puedo llevar a un extremo y olvidarme del proceso que vivo o viví en mi vida. 2) Angustia: La angustia es producto de aquello que no podemos controlar y sentimos que las cosas se nos van de las manos. Es por ello que uno debe ir enfrentando cada situación y asumiendo “lo que puedo” de “lo que no puedo”. Debo tener en claro qué es lo que me genera hoy angustia y discernir si yo puedo hacer algo o no. Porque muchas cosas de las que me pasan y traspasan mi corazón no me corresponde a mí resolverlas o simplemente no dependen de mí. Es por ello que es importante discernir lo que me corresponde a mí de lo que no. 3) Señal: Aprende a mirar, fijándote bien en dónde estás parado. No seas inocentón y una persona que “todo lo espera servido de Dios”. “Diosito ya me va a ayudar”. “Diosito ya lo va a hacer”. Hay que saber entender que hay cosas que debo esperar y cosas que debo actuar. Debo saber mirar la realidad y hacer un análisis de cada cosa para luego actuar. Tómate el tiempo de pensar para actuar y actuar desde lo que piensas, más que desde lo que sientes. Algo bueno está por venir.

Testimonio 1) Detendrán: Un pensador llamado Epíteto decía “Nadie puede hacerte daño sin tu permiso”. Esto te tiene que llevar a entender que no eres lo que otros te hacen, sino más bien que vos sos lo que decides hacer cuando te hacen algo en la vida. Entiendo que hay gente que te decepciona o hiere y al toque lo primero que hacemos es explotar, pero si te dejas arrastrar por la emoción puedes perder. Aprende a responder desde tu centro y no desde tu herida, para que nadie tenga poder sobre vos. 2) Sabiduría: La sabiduría no es lo mismo que la intelectualidad, sino más bien las ganas de vivir en la verdad y actuar con gusto a la vida y también a la misma verdad. Por eso no dejes que tu vida pierda su sabor y su entusiasmo. Aprende a ponerle gusto a lo que estás viviendo y deja de vivir amargado todo el día o toda la vida. No puede ser que vivas diciendo que nadie te entiende o que nadie te mira. Nadie nació para mirarte o para entenderte, por lo tanto aprende a mirarte por vos y deja de estar fijándote que alguien te entienda o te de la razón. Válete de la verdad y genera por vos las cosas que quieras dar en los demás y hacia los demás. 3) Matarán: Hay gente a quien no le gusta que progreses y eso es parte del vivir. A Cristo también le pasó. Por eso aprende en qué momento exponerte y en qué momento es prudencial callarte. Una cosa es asumir guerras por convicciones y otra cosa es meterte en guerras o generar guerras que no te corresponden o que no son necesarias. Para qué vas a pelear con esa persona, si no vas a sacar nada de ese enfrentamiento. Mira bien tu vida para entender con quién vivirla o quién capaz que no. Algo bueno está por venir.

El templo1) Adornado: El adorno de tu vida aparece con el tiempo. La mayoría vive diciendo (y yo también): “Cuando tenga tiempo… , cuando tenga dinero…. o cuando pase tal cosa…” , pero ese momento casi nunca llega porque siempre aparece “un pero” para justificar por qué no das el paso. Robin Sharma lo resume diciendo “Si no actúas sobre tu vida, tu vida actuará sobre ti”. Porque los días se vuelven semanas, las semanas se vuelven meses y los meses se vuelven años. Y así, muchos de tus sueños o proyectos, que te propusiste a inicio de año, otra vez pasan para el año entrante. No esperes que todo sea perfecto para avanzar, porque tu vida no mejora cuando las cosas cambian, sino que las cosas cambian cuando vos mismo decides mover las cosas para mejorar.2) Engañar: Siempre hay gente que te quiere engañar, que quiere usarte. Y cuando quieres ser bueno, te terminan usando. Hasta yo lo padecí. Las personas pueden cambiar de un día para el otro, ya sea por interés o por billete. Por tanto, fíjate bien en quién pones tu confianza, porque puede que le dés tu corazón a quien ya tiene la lanza. Aprende a mirar bien el actuar de los demás, para que los demás sean conceptuados por vos por lo que son, más que por lo que dicen que son. El tiempo te va mostrando las cosas.3) Pronto: Hay una frase que una vez escuché y me encantó “Supe que era diferente cuando las personas que tenían más que yo empezaron a sentir celos”. Por tanto, amigo, amiga, aprenda a mirar tu vida y fíjate de cumplir siempre tu objetivo y no el de otros, porque cuando ves que los celos aparecen, hay algo de vos que pica en los otros. Algo bueno está por venir.

La viuda 1) Ricos: Hay gente tan pobre que lo único que tiene es dinero. Por tanto, no reduzcas tu vida a ganancias materiales, porque puedes terminar siendo una pobre persona. No digo que porque tengas un poco de dinero más que otros eres una persona complicada, para nada. Mira que conocí gente que tenía poco y se aferraba tanto a eso poco que se creía que era dueño del mundo. Porque rico no es el más tiene sino más bien el que menos carece. Por eso pedí a Dios que tu corazón no busque cosas innecesarias más bien que sepa ponerle gusto a la vida. Platón decía que existían dos tipos de huellas, la material y la espiritual. La material es finita, mientras que la espiritual es eterna. Deja huellas eternas en la vida de los demás y deja de andarte preocupando por los bienes o por el qué dirán. 2) Templo: Trata de fijarte que en esta vida todo tiene un por qué y un para qué, por tanto trata de controlar las pasiones y cuida tu corazón, que es el templo mayor. Ahí donde el alma y el Espíritu se unen debe ser lo más sagrado. Por tanto, no dejes que el miedo o la ira sean los que te dividan y te hagan olvidar lo valioso que eres. Recuerda que la adversidad de la vida es la que te hace crecer en virtud y son tus luchas internas las que te hacen crecer como persona; pero lleva todo un proceso vencerlas. 3) Viuda: En filosofía existe un elemento que se llama “la dicotomía del control”, el cual dirá que en la vida todo se divide en dos categorías: “lo que sí puedes controlar” que son tus pensamientos, decisiones y acciones; “lo que no puedes controlar” qué son las acciones de otros, el pasado, el futuro y las circunstancias. Fíjate dónde pones tu energía de vivir: en lamentarte por lo que no podés cambiar o en aprovechar las nuevas oportunidades que se abren. Siempre pregúntate “Esto depende de mí?” Y te aliviará. Aprende a dar lo que tienes y lo que puedes, pero no trates de dar algo que no tienes o que no eres. La viuda da de sí y hasta donde puede, pero lo da de corazón. Vos aprende a darte y entregarte de corazón y no busques dar más por solo contentar a otros. Algo bueno está por venir.

Cristo Rey1) El pueblo: Cuando vos estás bien todo el mundo te sigue y cuando tenés la billetera llena muchos hasta te abrazan, pero cuando estás mal y seco económicamente muchos se distancian. Por tanto, sé prudente con el pueblo porque el pueblo puede que esté en las buenas, pero no en las malas. 2) Burlándose: Hay que saber muy bien cuándo uno es capaz de arriesgar su cielo por el infierno del otro. O cuándo uno se está condenando solo al infierno, por un otro de quien ni siquiera somos su cielo.3) Rey: Me mata este pasaje en donde veo al primer santo de la Iglesia canonizado por el mismo Jesucristo. El “buen ladrón”; porque Jesús nos enseña que la clave es reconocerlo a Él en nuestras vidas. Esto mata toda teología y a todo teólogo, porque la doctrina no es la que salva, sino el encuentro con Cristo plenamente. Jesús no le preguntó qué hacía o qué tenía que hacer para ir al Cielo. Le dijo “Hoy estarás conmigo”, porque basta reconocerlo. Algo bueno está por venir.

Casados1) Niegan: Recordá que hay vida eterna y que no todo termina aquí. No dejes que nadie te quite la esperanza y aprende a vivir con visión sobrenatural. No dejes que esta vida se pase creyendo que todo termina aquí. Proponete vivir la vida sabiendo que hay un Dios que te acompaña y que no te deja. Siempre hay una oportunidad de volver a Dios, solo tenés que proponértelo. Sé una persona de vida y deja de estar todo el tiempo con esa actitud de muerte y negatividad. 2) Mujer: Deja ir a la gente que no está lista para amarte, es lo más difícil que uno tiene que hacer, pero es lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia. Mira, si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a quienes les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciendo tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y todo el mundo tampoco es para vos. 3) Nada: No entres en discusiones de las que no sacarás nada y menos con personas que no están abiertas a escuchar. Aprende a descubrir con quién dialogar y a quién solo escuchar. Porque no todos están dispuestos a un diálogo, pero muchos sí se disponen a generar un conflicto. Aprende a vivir la vida sabiendo con quién estar y con quién dialogar, pero también a quién solo escuchar y con quién mejor callar. Algo bueno está por venir.

La santa ira 1) Enojado: El enojo no es malo, lo que es malo o puede ser malo es la reacción ante el enojo. El enojo marca que uno también tiene límites, y es por ello que es necesario descubrir dónde uno está parado y mirar qué es lo que te enoja. No reprimas el enojo porque puede que te conviertas en una olla de vapor que, cuando uno la toca, explota. Hay veces que la enfermedad que tienes como la presión o la hernia de hiato o la gastritis sean producto de no saber canalizar tu enojo o no saber llevar tu ira. El arte de saber canalizar el enojo es saber decir las cosas en el momento que corresponde y cuando corresponde, pero “hablar sana”.2) Mercaderes: Hay gente que usa a Dios para manipular y eso no es bueno. Incluso el papa Francisco en los últimos tiempos insistió en tener cuidado con la manipulación de la conciencia. Eso de llegar a decir incluso: “Si no te confesás conmigo te irás al infierno”, o si no haces tal cosa te condenas. Cuánto daño hacemos con esto, por eso no podemos ser vendedores y compradores de conciencia, también en tu ámbito social, por ejemplo, jefes que manipulan. Tenemos que enseñar a que las personas sean libres y responsables de sus vidas y no dependientes de nosotros ante el cómo vivir. 3) Pendientes: Aprende a ser prudente de lo que contás a la gente de tu vida. No todos disfrutan de lo que logras y vivís. Como, así también, no es bueno que todo el tiempo estés contando tus proyectos, porque siempre puede aparecer alguien que te los quiera destruir. Aprende a ver que hay momentos en los que uno puede aparecer y hay momentos en los que es mejor pasar desapercibido. Pedí a Dios la fuerza para seguir en este vivir. Algo bueno está por venir.

Llorar 1) Ciudad: Hay personas que quisiéramos que cambien o que fueran de otra manera; hasta nos esforzamos para que cambien y sean distintos, pero no lo logramos. Es por ello que uno debe recordar que no puede ayudar a alguien que no se deja ayudar, incluso cuando te pones a ayudar a alguien que no quiere, te termina matando, como Jerusalén a Jesús. Jesús quiso que cambiara Jerusalén. Incluso me animo a decirte que para resucitar tenés que salir de Jerusalén para aparecer victorioso. Jesús resucitó pero en Galilea, no en Jerusalén. Salí de esa persona que te mata y que no está dispuesta a cambiar. Empezá a mirarte vos y llora por lo que tengas que llorar. 2) Paz: Hay situaciones que nos hacen olvidar que, para tener paz, hay que pasar conflictos, porque Jesús nos invita a ser personas de paz, pero no para pacificar. El que busca pacificar es capaz de tapar una guerra, pero sigue habiendo matanzas. Buscar la paz es la capacidad de saber enfrentar los problemas y darles un punto final. 3) Tiempo: Recuerda que todo lo que te molesta también te forma y todo lo que te incomoda te enseña a tener paciencia. Quien te abandona te enseña a ser fuerte por vos mismo o por vos misma, y todo lo que te enoja te enseña el camino del perdón y de la compasión. Aclaro “perdón”, pero no siempre reconciliación. El dolor puede ser tu maestro, pero la clave de todo esto es tener valentía para enfrentar el miedo y oración para abandonarte a los brazos de Dios. Algo bueno está por venir.

El Reino1) Aparecer: Recuerda que tu reputación no se construye con lo que dices que harás. Tu reputación se construye con lo que haces y terminas. Como diría un amigo: “El éxito es para los que hacen y no para los que hablan”. Deja de estar buscando atajos y empieza a enfrentar tu presente, deja de estar hablando de lo que harás y empieza a hablar de lo que hiciste. Que la gente te conozca por las cosas que hiciste y no por lo que dijiste, que la gente crea en vos por tus actos y no por lo que harás. 2) Monedas: Si en algún momento te perdés y perdés el valor a las cosas que haces, empieza a buscarte en las cosas que te encontrás, capaz que en ese mate o café de la mañana. Búscate en esa música o en esa pintura que te gusta o en esa planta que podas. Es bueno perderse para encontrarse, “siempre hay un rincón de la casa donde entra el sol”. En las cosas que amas hay verdad y la verdad está donde uno pueda encontrarse. Así que búscate para valorarte y ver que tu vida produce. Cuando tenés en claro dónde estás y lo que sos todo se hace más fácil. 3) Subiendo: Hay una frase de Séneca que me gustó: “No hay viento favorable para el navegante que no sabe dónde va”. Por eso es importante tener objetivos claros y es clave luchar para soñar, y soñar para luchar, porque así le das sentido a tu existencia. No dejes que el tiempo haga que te olvides que eres hijo de Dios, y por tanto, como buen hijo de Dios lucha por tu existencia amando lo que haces. Algo bueno está por venir.

Baja pronto 1) Atravesaba: Nadie ha conseguido el éxito quejándose. Nadie consiguió el éxito criticando a los demás. Nadie consigue el éxito buscando excusas. Estas actitudes de queja, crítica o excusas nunca te llevarán un punto a favor. Así que trágate el ego y el orgullo para empezar a centrarte en tus propias acciones y mentalízate en lo que Dios te pide a vos y no a otros. 2) No podía: Hay una gran diferencia entre abandonar algo por no tener valor y el dejar algo o a alguien por el hecho de decir “Basta”, porque ya fue suficiente. Por lo tanto, aprende a ver los límites y hacer respetar tus límites para que puedas mirar a dónde se dirige tu vida y a dónde quieres encauzar tu vida, hay situaciones que son necesarias dejarlas y otras, lucharlas. 3) Baja: Aprende a dejarte corregir porque si alguien te corrige es porque le importas. Me refiero a esa persona que ve algo mal en mí y me lo dice con caridad y con actitud de respeto. Cambia la mirada y así cambiará tu forma de ver. Porque quien te corrige es porque te quiere. La otra vez un cura me invitó a comer una pizza y tuvo la delicadeza de invitarme a comer para corregirme y decirme cosas que yo estaba haciendo mal. Aprendí que quien te quiere te corrige a solas y hasta te anima a que te sientas bien. Déjate corregir y baja un poco para poder mejor ver. Algo bueno está por venir.