La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor Jesús y encontrar la paz interior. Para más info visite: https://misionerosdigitales.com Support th…
Misioneros Digitales Católicos

Emaús 1) Ocurrido: Para Jesús las categorías no se dividen en “nosotros y ellos”, “evangélicos y católicos”, “perfecto e imperfecto”, “santo o pecador”. Eso lo hacemos nosotros. Incluso muchos amigos me dicen “Ese es de otra religió, no lo invitemos” o “Ese es pecador”. Pero en este evangelio de Emaús descubrimos a Jesús con otros ojos, una mirada distinta de la vida y a la espiritualidad. Hasta incomoda a toda creencia heredada, porque esto nos hace romper prejuicios heredados. Jesús sale a caminar con estos dos que se estaban escapando. La cruz fue el fin de la religión y la cruz nos muestra que lo nuevo y distinto viene en Jesús. Yo no soy el camino ni ningún cura ni ningún pastor evangélico, lo que fuera, el que único que es el camino para llegar al cielo es Jesús y debes reconocerlo en vos. 2) Cleofás: Para todo narcisista el deseo de ser admirado es más fuerte que el deseo de ser amado, nos enseñan eso siempre los psicólogos. Por eso Jesús nos vuelve a mostrar que nos ama y desea que lo amemos, más que lo admiremos. Pero también es decirte que hay gente que prefiere la admiración más que el amor simple y sencillo. Esto lleva a vivir simulando y estar encerrado en nuestro mundo, sin mirar lo que pasa en la realidad, porque nos ponemos nosotros como el centro de toda realidad. Hay gente que busca la admiración y por ello es capaz de endeudarse para viajar y sacarse “la” foto y publicarlo en redes. Es tanto el narcisismo que no tienen dinero nunca para ayudar a pagar la fisio de su mamá o para aportar en las necesidades de la familiar, pero pondrán en el grupo de WhatsApp familiar la foto del nuevo 0km que acaban de sacar. Es subir la foto para que lo vean o la vean. Hay veces que creamos el mundo de las apariencias, olvidando la realidad o no queriendo ver la realidad. 3) Reconocerlo: Jesús nos invita a ser transparentes y mostrarnos como somos, saber reconocerlo y reconocernos. Claro que es difícil, especialmente los que venimos de una familia que nos llevó a reprimir todo. Nos educaron en el “no digas nada”, para cuidar el orden, pero en nuestro interior nos generó un gran desorden. Es por ello que en el Emaús de tu vida tenés que resucitar a la autenticidad. Hay gente a quien le gusta decir la verdad, pero que se irrita cuando le dicen la verdad. Jesús nos muestra que el reconocerlo es vivir en la verdad y aprender a escucharlo, como lo escucharon en el camino, para que la vida misma, tuya y mía, se nos vaya aclarando; pero hay que aprender a escuchar. Algo bueno está por venir.

Al atardecer 1) Embarcaron: Una de las cosas que dicen los psicólogos es que la depresión viene también por falta de descanso. Cuando la mente no descansa, aunque descanse el cuerpo, produce una sobre exigencia en la persona y en el cuerpo. Cuando uno no descansa es porque cree que puede resolver todo. La preocupación nunca resuelve ni resolvió un problema. Una preocupación no sana a nadie, no salda deudas y mucho menos resuelve problemas maritales. Una vez mi madre estaba en terapia intensiva y estuve toda la noche en espera. Yo tenía como unos 18 años y el médico me dijo “Vaya a descansar porque hasta mañana no habrá novedades y, si la llegara a haber, nosotros los llamamos”. Por eso, no dejes que la preocupación se ocupe de tus ocupaciones y aprende a descansar para embarcar tu vida en Jesús. 2) Noche: Si nuestro evangelio no toca a otros es porque no nos tocó a nosotros. Hay veces que caemos en la tentación de millones de reuniones, buscando hacer más planes pastorales, pero lo esencial es anunciar el evangelio. Hay veces que tenemos la noche en nuestra iglesia, que nuestra gente es amable con los de adentro, pero que rechaza a los de afuera, y eso no es evangelio. No sé si alguna vez te pasó que te rechazaron por tu forma de vestir, tu forma de pensar. Nos olvidamos de que Jesús vino para los de afuera, los sufridos y abandonados. Jesús vino para aquellos que la religión rechazó. Uno de los problemas que siento que hoy tenemos es que la Iglesia se centra en sus miembros. Seríamos como un estilo de hospital que acepta solo a ciertos tipos de pacientes. Somos una Iglesia que está en el mundo. Es necesario que simplifiques tu vida y ayudes a que otros conozcan a Cristo. Hay veces que se nos viene la noche porque giramos en nosotros mismos sin ver a Cristo en el otro. 3) Barca: Madre Teresa de Calcuta nos enseña con su vida que no podemos ayudar a todos, pero todos podemos ayudar a alguien. Esa es la propuesta de la Iglesia, que todos demos una mano a alguien. La barca es la Iglesia y la Iglesia es esa barca en la que todos pueden subirse para ir al cielo. Algo bueno está por venir.

Lo seguían 1) Enfermos: Levantarse temprano y enfrentar lo que viene en el día no es molestia, sino un desafío, porque Dios te da fuerzas. Aunque hay días que uno está cansado y ya no tiene ganas de pelearla. La mente se agota y dan ganas de dejarlo todo. Para nadie la vida es fácil. La vida no te regala nada, pero si querés cambiar la historia y sanar las enfermedades de la vida, de lo cotidiano, sos vos quien tiene que luchar por ellos. Acordate que quejándote no pagas las cuentas ni resuelves los problemas y el lamentarte no te llena el freezer o la heladera. La vida misma no tiene compasión por nadie. La realidad es que todos estamos en la lucha, cada uno en su batalla, cada uno en sus desafíos, en sus dolores y en sus sonrisas cansadas. Hay cosas que uno esconde, pero solo quien persevera llega lejos. Es seguir firme, incluso sin ganas, porque sabemos que tarde o temprano llegará la recompensa. Por eso, no te detengas, porque el desánimo enferma. No tengas miedo al esfuerzo y, cuando mires atrás y veas que avanzaste, lograrás sanar muchos descontentos. 2) Discípulos: Hay veces que nos ponemos a buscar lo que vendrá después y quizás el cielo es ahora. Por eso, ser discípulos de Jesús no pasa por pertenecer a tal grupo parroquial o a tal movimiento particular, pasa por encontrar a Dios en cada cosa que hago y poner lo mejor de mí para hacer mejor la vida de cada ser humano, por ahí pasa ser discípulo de Jesús. Porque el estar con Jesús me lleva a actuar como Él, no pertenecer a una institución que me denomine que soy de Jesús.3) Niño: La duda florece en los momentos de oscuridad de uno mismo. Cuando la soledad te lleva a la falta de fe y la falta de fe te lleva a la soledad, a la soledad fría. La soledad te hace aparecer las preguntas más duras. Cuando está la cuna vacía y estás solo o cuando se llevan el cuerpo al entierro y se queda uno solo cuando termina el velorio. Ahí es donde uno empieza a hacerse preguntas, a cuestionarse. Recuerdo que cuando murió mi papá mucha gente estaba en el velorio, pero, cuando quedé solo en la casa, vi la silla vacía y que ya no estaba el que te consuela y te abraza. Pero es allí donde aparece la fe que te lleva a ver milagros y comprendes que los tiempos de Dios te llevan a ver milagros en tu misma vida. Algo bueno está por venir.

De lo alto1) Todos: Trátate mejor y trata mejor a los demás. Porque cada uno lleva su carga, y todo lo que podamos hacer para reducir nuestra carga y la de otras personas hará que nuestra vida haya sido una vida bien vivida. Por tanto, respeta a todos aunque no todos te respetan, pero eso habla de otros, no de ti.2) Testimonio: Es de necios responder sin escuchar. Recuerda que los labios del sabio son su propia protección. Por tanto, cuando nos toque resolver conflictos, no significa que tenemos que pensar en decir cosas desagradables o retrucarlas al instante. Así vamos pasando por la vida hiriendo gente y hasta lastimando gente inocente. La clave es aprender a dar la respuesta adecuada en el momento oportuno. “En la lengua hay poder de vida o de muerte” y uno aprende a ser sabio con el tiempo; nos evitaríamos muchos problemas si pensáramos antes de hablar. Por eso tu testimonio es saber en qué momento hablar, en qué momento actuar y en qué momento callar. 3) Medida: Hay veces que sentimos que hicimos lo que pudimos hacer. Yo hay veces que siento que hago lo que puedo hacer en mi comunidad y en mi parroquia, cosas que me salen bien y cosas que me salen mal, pero hago lo que puedo. Hay veces que ya no sabemos qué más hacer y reconocemos con humildad que uno trató de hacer lo que pudo. Pero cuando uno se exige demás, eso ya no es humildad, es humillación. La humildad es reconocer hasta dónde llegan mis límites, humillación es cuando excedo mis límites para contentar al otro. Hay momentos en la vida que uno dice “ya hice todo lo que está a mi alcance” y hasta duele mucho cuando Dios nos hace entender que no nos sale lo que creíamos saber hacer… Es entrar en el “proceso”, en un lugar de silencio. Pero de ese silencio viene el plan de Dios, por tanto el Espíritu de Dios inicia con silencio, así que abandónate en ese momento de silencio para que Dios actúe en vos. Algo bueno está por venir.

El amor de Dios1) Mundo: Uno de los problemas que tenemos es que somos muy pocos pragmáticos, somos vuelteros y noveleros. Hay veces que atiendo el teléfono y para decirme una cosa simple y concreta me cuentan la historia de su vida. Incluso no nos gusta escuchar la verdad , ni verla, hay gente que se compra un espejo pequeño para verse solo el rostro y no el cuerpo entero. No somos ni claros con nosotros mismos, sumado a que no nos gusta que nos digan que no. La verdad no es muchas veces nuestro fluir, porque hasta pensamos si le digo la verdad se enojará o no, si está bien o no. Por eso, en este mundo nos cuesta ser claros y sinceros porque pensamos más en cómo quedamos y si nos querrán o no…2) Cree: La voluntad de Dios es difícil. Dios nos pone naufragios que ensanchan nuestra fe. Y si pasamos tormentas logramos pasar a sueños más grandes; la vida misma nos lleva a desafíos más grandes. Es mentira cuando decimos: “los chicos crecerán y me voy a desatender de ellos”.Como dice mi madre, “cuando son chicos problemas chicos y cuando son grandes problemas grandes”. Acordáte que las complicaciones son evidencia de crecimientos, si algo viene de Dios es una santa complicación. Las bendiciones bendicen pero complican. Como dice un amigo: “más dinero ganás, más impuesto pagás”, más es nuestra responsabilidad, más hay que trabajar. Esto lo vivo ahora que como cura párroco me es más difícil que cuando era un cura vicario que tenía una función más pequeña. Pero Dios no puede hacer algo nuevo si no derrumba lo viejo. Hay cosas de las que Dios te salvó y te salva, y relaciones de las cuales Dios te liberó. Por eso aprendé a creer y desde el creer actúa. 3) Obras: La vida es caerse, fracasar y levantarse. Pero debes recordar que mucha gente no se anima a dar pasos y prefieren una vida incómoda para no buscar su comodidad por miedo a las batallas que deba enfrentar. Mucha de la gente que no quiere luchar y actuar para su bien, tiene tiempo para criticarte bien. Siempre tendremos espectadores en nuestra vida que nos humillarán y criticarán, saben mejor que nosotros lo que deberíamos hacer, aunque ellos jamás se van a ensuciar pero siempre nos van a decir cómo lo deberíamos hacer. Pero si la persona que te critica y da sugerencias, no está dispuesta a enfrentar riesgos con vos o como vos, entonces no le des oído. Si no estás viviendo lo que yo viví entonces no doy lugar a que me quites la paz. El problema de la gente que nos observa y nos crucifica es que intentan enseñarnos sin tener idea de quiénes somos. Si nunca viviste mis batallas y nunca peleaste a mi lado, es porque no está lo suficientemente cerca de mí y por lo tanto, no tienen autoridad o credibilidad. Mientras obres por tu vida y para tu vida, habrá gente que critique tu vida. Algo bueno está por venir.

Lo alto1) El viento: El fracaso nos hace valorar el éxito y los días malos nos hacen añorar los días buenos; la deuda nos hace valorar la abundancia; los tiempos difíciles nos hacen valorar los buenos tiempos. Por tanto, aprende a valorar las cosas y también a saber soportar los momentos, porque hay momentos y momentos. 2) Nacido: A una persona se la conoce de verdad por cómo te trata cuando ya no te necesita. El tema es que tenemos miedo a enfrentarnos a nosotros mismos. Incluso en la cárcel, cuando te castigan, te meten en una celda de aislamiento para dejarte solo con tus pensamientos. Por eso cuando pases problemas, no te queda otra que enfrentarte, aceptarlo y superarlo. Pero también es aceptar la realidad que te toca porque todos somos malos en la historia de alguien.3) Espíritu: Cuida tu vida espiritual, mantente en ese momento de oración y trata de hacer silencio para callar todo en vos. Deja de estar esperando en alguien que sea tu salvador y deja de estar buscando siempre que Dios sea el que resuelva ese problema. Orar es la clave de un alma confiada, y saber entregar todo a Dios es el proceso de la madurez espiritual y humana. No dejes de mirar tu interior antes de tomar decisión en tu exterior. Algo bueno está por venir.

Nicodemo1) Notable: En la vida espiritual hay un elemento que presenta san Juan de la Cruz que se llama “la noche oscura” en donde no sentís nada, y en donde lo espiritual parece que todo se enfrió. Es normal y parte de la vida espiritual que te suceda esto, es como que no tenés ganas de rezar y de ni siquiera ir a misa; cuando rezas no sentís nada, no te dan ganas de estar en la comunidad, perdés las ganas de hacer obras de bien, etc. San Juan dice que eso es bueno, porque la relación con Dios no se rige por lo que me gusta o no me gusta o por lo que siento o no siento. La propuesta en tu vida espiritual es que puedas hacer una opción por Dios, incluso cuando no sientas nada. Es ahí donde uno entra en la madurez espiritual, pues te reconozco que es algo que me pasa también a mí, porque hay días que no tengo ganas de celebrar la misa o predicar. 2) Noche: Sumo a esto lo de san Ignacio que dice que “en tiempo de aridez espiritual, no hay que tomar decisiones, pero sí recordar”. Es recordar lo que Dios hizo por vos en una etapa de tu vida. En mi caso, en mi seminario en preparación para ser sacerdote, me entró una crisis angustiante, en donde ni siquiera sabía por qué estaba preparándome para ser cura. Es allí donde mi guía espiritual me ayudó mucho, me pidió que lea mis escritos de cuando sentía el llamado de Dios a ser sacerdote. Por eso te recomiendo que hagas memoria de momentos en que Dios fue bueno con vos. Si estás pasando por momentos de cruz, trata de volver a esos momentos que te encantó ver y vivir la vida. Tu historia no se define por este momento; tu vida es un todo y por eso es bueno recordar los buenos momentos.3) Renacer: Dios ve todo y sabe lo que necesitás, por eso es el proceso de confiar para saber que en esta vida siempre puede venir algo bueno. Renacer es darte también vos la oportunidad a vos mismo de encontrarte en vos y con vos para caminar hacia Dios. Pero Dios siempre da esa libertad para que creas y crezcas en cuanto a Él; renacer es confiar y confiar es dejar en manos de alguien tu vida, y confiar es entregar y entregar es abandonarse y abandonarse significa soltar. Por tanto, ten el don de soltar para recibir. Algo bueno está por venir.

Al atardecer1) Cerradas: Cuando uno siente el fracaso cree que es el primero. Pero uno, no es el primero ni el último. No te cierres a que todo está mal o que todo hiciste mal. Es una temporada difícil. Muchos cristianos y santos han pasado el síndrome del corazón roto: el padre Pío cuando le prohibieron celebrar misa en público, Teresa de Ávila cuando la perseguían por abrir sus nuevas órdenes, San Pablo que buscaban matarlo por predicar, etc… El mismo profeta Elías tiene miedo por su propia vida y después ya no le importa su propia vida y hasta le pide a Dios la muerte, Elías pedía la eutanasia espiritual. El mismo David estaba tan desalentado que se tira y se cierra. Hasta a mí me pasa muchas veces que con tantas cosas que me toca resolver, hay días que me dan ganas de cerrar todo e irme lejos donde nadie me conozca. Porque cuando uno se cierra, se esconde, y cuando uno se esconde se aleja de la realidad. No resuelve, sino más bien oculta y lo tiene ahí… 2) Envió: Hay veces que pensamos que una pastilla o un medicamento o ir al psicólogo o al psiquiatra es una falta de fe en Dios. Hay gente que me dice: “si voy al psicólogo la gente pensará que no tengo fe”, y no es así. Dios pone medios y personas para que vivas bien y vivas con dignidad. Esas cosas no son un sustituto de Dios, sino más bien un complemento a lo que Dios te propone. Dios da a los doctores la sabiduría para actuar ante ciertas personas para que así tengan mejor vida. Por eso, puede que haya cerca de ti gente enviada para que tengas mejor vida, pero vos por tu cerrazón en vez de acogerla la terminas alejando. Déjate tomar por Dios y ayudar por esos enviados de Dios, déjate ayudar.3) Fe: Hace unos días me tocó vivir la situación de una pareja que murió por inundaciones en mi provincia. Una pareja bellísima que dejaron dos niños huérfanos. Y claro que me pregunto: “si Dios es bueno cuando los resultados que veo no son tan buenos”. A veces el cáncer desaparece o la persona sana y decimos: ”es que Dios es muy bueno”. Pero ¿decimos Dios es bueno cuando las circunstancias y situaciones son difíciles? Es fácil decir: “Dios es bueno en la maternidad”, pero qué difícil es decirlo en el cementerio… Es fácil decir: “Dios es bueno” cuando estás viendo tu casa a estrenar, pero que difícil decirlo cuando estás buscando empleo y no consigues. La pregunta es si Dios es bueno siempre o en ciertas etapas que te tocan. Tenemos que aprender a vivir sabiendo que Cristo murió ayer, resucitó hoy y que su venida será mañana. Tenemos que aprender a estar listos para lo que pueda pasar. Por eso busca que tu corazón esté siempre con paz y no dejes de tener la mirada puesta en Él. Algo bueno está por venir.

Cristo vive1) María Magdalena: Es la mujer a la cual se consideraba de vida difícil y poco religiosa. Lo que hace el “rotulismo” y el prejuicio, es saber que tenemos en la vida personas que fueron condenadas por su pasado y no les damos oportunidad ni credibilidad. Pero Dios no es así, hasta curiosamente Jesús la elige a ella para forjar su mensaje de resurrección, de vida. Porque para Dios siempre hay una oportunidad de cambio.2) Se aparece: Jesús te recuerda que está vivo y que te acompaña siempre, va a tu lado y pide que lo reconozcas. Vos podés caminar la vida con Él y Él camina con vos. Porque es la vida así, ser caminantes, pero caminar con el Resucitado.3) Vayan: Es caminar y salir para que otros conozcan el amor de Dios. Es saber comprender que, al ser testigos, somos misioneros porque hemos visto y oído. Dios te quiere llenar de Él para que lo anuncies a Él. Algo bueno está por venir.

¡¡¡Es el Señor!!!1) Voy a pescar: Es ver la situación de un apóstol rendido, que se siente vencido y caído. Que busca despejar su mente porque siente la tensión. Y ante la ausencia de paz hay división. No todos van con Él. Es lo que muchas veces nos pasa a nosotros, al sentir el fracaso nos sentimos caídos y fragmentados. Ante un fracaso hay hasta familias divididas. Son esos momentos en donde cada uno apunta a su lado. Sin paz es más fácil dividirse, estar cada uno en lo suyo.2) Tiren la red: Jesús indica, muestra, marca. Sabe del fracaso, incluso de ese fracaso de lo que ellos eran especialistas. Son esos momentos en los que no te sale ni una bien. Es allí donde vemos y reconocemos a Jesús. Cuántas veces no te sale ni una, parece que todo lo tenés en contra y encima Dios te pide. Es en esos momentos donde ves a Jesús.3) Es el Señor: Pedro lo reconoce y se tira de una. Que lindo es tirarse de una para ir al encuentro del Señor. ¡¡¡Vamos!!! Tirate al mar, buscalo al Señor. No espere más, si escuchaste su voz tírate que Él te espera y quiere compartir con vos, tener un diálogo de intimidad con vos. Hoy Cristo resucitado te pide que le des tu corazón. Tírate. Él siempre te espera. Algo bueno está por venir.

Reconocer al Resucitado1) Al partir el pan: Al Resucitado lo reconocemos en la Eucaristía. Es por eso que estamos invitados a ir cada domingo a misa. No por un cumplimiento, por un precepto, por una ley o por un mandato. Es mucho más que eso, es ir a encontrarme y reconocer al Resucitado, al que me da vida, al Señor de mi vida. Darme cuenta cada domingo que Él está vivo y que vive en mí, en mi comunidad, en mi gente, en mi vida. Eso es el cambio porque Él está aquí, con nosotros. Y es la grandeza del cristiano reconocerlo.2) Comida: Jesús hace comunidad, genera familiaridad, es una manera distinta a la religión. Te enseña que la vida hay que compartirla, partir mi pan con el otro, porque compartiendo la vida se vive y se entiende que vivir con otros ayuda a sacar dudas de todos. Viví con otros y compartí la vida con otros. Hacé familiaridad desde, con y para la Iglesia.3) Alegría y admiración: Hoy pedí a Jesús tener alegría, admirar y vivir. Porque vos sos de Cristo y Cristo está vivo. Resucitar, resurgir, volver a encontrar esa chispa a la vida, porque podés dar mucho. Tenés esa gracia de vivir y seguir admirándote de vivir la vida, porque con vos se puede lograr mucho en la vida de otros y con otros. Algo bueno está por venir.

Emaús1) Tarde: Hay veces que nuestra cabeza nos lleva a procrastinar y no a hacer foco en lo que realmente tenemos que hacer. Empezamos a dejar para más tarde lo que tenemos que hacer ahora. Los discípulos salen tarde, pero caminan no con un destino, sino para escapar de lo vivido. Algo similar a lo que te pasa a vos y a mí, que en vez de ir a lo que nos toca, terminamos huyendo de las cosas que realmente nos tocan.2) Conversaban: Algo que te quiero recordar es que no tenemos que encerrar a Jesús nuevamente en el lugar de los muertos. Porque el sepulcro es ese lugar que vos te creas, porque es tu zona de confort, lo que te queda cómodo. Incluso es reducir a Jesús en un simple punto de idea o reducir a Jesús vivo en cumplir los mandamientos. En esta cuestión tenés dos opciones: o poner a Jesús en un museo de nuestra vida o convivir con el Resucitado y relacionarme con Él.3) Forastero: Hoy, Jesús te vuelve a plantear que seas esa persona que anuncie y muestre a un Dios vivo. Es como que nos encapsulamos y hacemos de esta experiencia de Dios solo grupismos de autoayuda, en vez de ser anunciadores del Evangelio. Salí a anunciar en tu cotidianidad y no busques armar tanta burocracia o institucionalidad para hablar de Él. Algo bueno está por venir.

Llorando 1) Afuera: Una persona juzga cuando no lo vivió. Es ahí cuando uno se hace el moralista o el legalista. Está señalando con el dedo a todo el mundo. Hay veces que, en vez de pedirle a Dios que cambie nuestras circunstancias, nos empezamos a dar cuenta que Dios usa nuestras circunstancias para cambiarnos a nosotros y, desde allí, poder dar un mensaje de consuelo. En esta mujer que vemos en el evangelio puedo comprender que la vida dura es una materia obligada y no extracurricular, como en la escuela. Todos la tenemos que afrontar, que rendir, pero recordá que Dios no se deleita en nuestro sufrimiento, sino más bien en el proceso, porque allí vamos aprendiendo a crecer.2) Puesto: Cuanto todo se cae y sentís que el fracaso está presente, porque no le encontrás vuelta atrás, veo que la única forma de vencer al miedo es atravesándolo y dejando que te atraviese. El miedo está acostumbrado a que vos huyas, porque el miedo en gran parte te lo terminas inventando vos mismo en tu cabeza y en tu mente. Tu propio miedo está acostumbrado a que huyas, pero, si te das vuelta, el miedo se desorienta. Por eso, si algo te da miedo, avanza y sigue, porque claro que es incómodo, pero la incomodidad es inofensiva. Como dice Espinosa: “Los valientes antes fueron cobardes y, si has sido un pequeño cobarde, puedes acabar siendo un gran valiente”.3) Retengas: Una de las cosas que estudiaba del narcisismo es que es más fuerte el deseo de ser admirado que el deseo de ser amado. Hay gente que prefiere la admiración más que el amor genuino y sincero. Este es uno de los golpes que dan las redes sociales y a los que todos estamos expuestos. En donde, por tener más seguidores, somos capaces de olvidarnos de lo que amamos. Hay gente que simula en la vida que es feliz, pero solamente para que los admiren. Hay gente que se va de vacaciones para buscar la foto o hasta incluso a ayudar a alguna obra para buscar la foto. Las redes pueden convertirse en un mundo de apariencias: creamos la foto de la familia perfecta, del trabajo perfecto, nos ponemos en modo avatar. Hay personas que hasta se casan en fingimiento, porque viven fingiendo toda su relación en modo avatar, mostrando lo que quieren mostrar y no la realidad. Amar es estar relajados, sin miedo a que nos juzguen. No tenemos que fingir ni esconder verdades, podemos decir lo que tenemos en mente. Claro que con Dios nos mostramos como somos y Él se nos muestra como es. Con Jesús no es necesario sostener una falsa identidad, porque te muestra que está, pero eso sí, “no retengas” más bien ábrete a lo nuevo con Dios. Algo bueno está por venir.

Jesús ha resucitado 1) Atemorizados: Dios no es católico ni lefebvrista ni adventista ni metodista ni, mucho menos, luterano; tampoco es de la renovación carismática ni del pentecostal ni reformado ni anglicano… Dios es simplemente amor y nos enseñó en su palabra que todos sabrán que somos sus discípulos por el amor que nos tengamos los unos a los otros. Dios nos recuerda que debemos reconocernos como hermanos en un mundo dividido y polarizado, incluso nos pide que hagamos esto en su memoria: “Hagan esto en memoria mía”. Por eso la Eucaristía nos convoca. Dios está por encima de grupos e instituciones o movimientos. Me animo a decirte que muchos de los que pensamos que tenemos asegurada la entrada a los cielos no estaremos allí y muchos de los que condenamos aquí en la tierra puede que estén bailando al son de la cítara del cielo. Capaz que nos sorprendamos con la cantidad de mundanos que veremos en la fiesta del paraíso con Jesús. Gracias a Dios que fuimos asignados al mundo y que somos y muchos nos consideran mundanos. 2) Noticia: Hace unos días un amigo me invitó a tomar un café. Me contó que está leyendo la biblia y que hay muchas cosas que pone en tela de juicio y que no le cierran muchas cosas con la fe católica. Me encantó. Creo que él creía que lo iba a regañar, pero, al contrario, me alegré y estuvimos charlando bastante, casi dos horas, explicándole sus dudas. Por eso, razona, piensa, lee, instrúyete y trata de llegar a tus propias conclusiones, porque eso da valores para uno. El que se fundamenta en dogmas necesita un líder que imponga, pero no se es así auténticamente libres. Para ser libres uno tiene que llegar a la conclusión propia. Jesús nos dijo que “La verdad los hará libres” y la clave es una crítica inteligente. Por eso, no tengas miedo en dudar y buscar, porque no seguimos a un líder seguimos a Dios y, por ende, descubrimos en este tiempo que Dios está más cerca de lo que imaginamos y pensamos. 3) No teman: Dios es quien tiene la última palabra y comprende que el tiempo es quien lleva a la verdad. Hay veces que sentimos que nuestros sueños están crucificados, pero es Dios quien nos enseña y recuerda que puede resucitarlos. No dejes que la fe caiga, más bien la fe es lo que día a día nos levanta. Confía en Dios y en sus tiempos. Algo bueno está por venir.

1) Madrugada: A medida que crecemos espiritualmente vamos cambiando y cada Semana Santa hay algo que nos lleva a cambiar, pero siempre seremos nosotros mismos. Porque una semilla de durazno puede crecer y convertirse en un árbol, es decir que cambia de forma porque ya no es algo chiquito, pequeño y duro, pero nunca se va a transformar en una higuera o en un rosal. Es importante que recuerdes que Dios nunca va a querer que seas otra persona. Dios te hizo con este temperamento y estos dones, te hizo a su manera. Recordá que nuestra singularidad es producto del diseño de Dios. Pero hay gente que piensa, y yo lo pensé también durante muchos, que si iba a la iglesia o si me hacía cura iba a ser algo distinto, como convertirme de Bruce a Batman, o al estilo Power Ranger. Hoy te quiero recordar que Dios nunca desecha su materia prima, nunca desecha lo que Él mismo gestó en vos, o cómo te creó. Sí puede redirigir nuestra vida, pero no cambiar nuestra esencia. Por lo tanto, hoy, si resucitas no es que sos alguien distinto, sino que pasas a ser alguien pleno.2) Llevado: La angustia de María Magdalena la asumo como esas angustias que todos pasamos, cuando no encontramos el sentido a las cosas, incluso cuando nos preguntamos “¿Por qué Dios lo permite?”. Pero te recuerdo lo que dijo san Pablo “Todas las angustias son temporales”, pues todas tienen un límite de duración, todo tiene su tiempo. Las pruebas y esta vida nunca duran para siempre. No hay pruebas que sean por la eternidad. A veces nos va a tocar una vida difícil, otras temporadas difíciles y hasta algunas veces meses difíciles. Pero las pruebas pasan a ser nuestro testimonio. Dios nos consuela para que luego nosotros podamos consolar. Te lo digo yo por experiencia propia porque, cuando pude pasar mis crisis, aprendí a ver a las personas heridas de una manera distinta y hoy las puedo acompañar de una manera distinta. Cuando uno consuela desde la experiencia tiene una visión totalmente distinta.3) Corrían: Una vez un monje me dio un hermoso consejo “Ten la piel dura y el corazón tierno”. Es por ello que te propongo en este día de Resurrección que corras a ver tu vida y no dejes que las críticas y los golpes te hagan olvidar de vivir y de la ternura de vivir. Cuida esa ternura que te dieron en la vida y aunque muchas veces hayas pasado cruces, hoy es tiempo de resurgir y de volver a vivir, porque la vida es para vivirla y volver a comenzar cuando uno cae. Hoy trata de buscar en tu interior eso que te hace ser una persona distinta y comprende que es “caminar hacia” lo que le da sentido a una manera de vivir, porque cuando descubrís al resucitado no es que aprendiste algo en la vida, sino que llevas un estilo o un modo de vivir. Algo bueno está por venir.

1) Pasado: Hoy quiero recordarte que eres eterno y que tenés un Espíritu que te mueve y te llena de vida. Me gustaría recordarte la frase de Descartes “Pienso, luego existo” en la cual dice que, cuando llega la muerte física, desaparece la mente. Hoy doy vuelta esta frase: “Existo y luego pienso”, porque la muerte física ya no es el fin, sino una transformación. Ahí te explico también esa experiencia de muchos que me dicen “Padre, en una operación estuve muerto, pero volví y vi todo, vivo”. Por lo tanto, te recuerdo que tu realidad es que sos eterno y que vivirás en Dios y que la muerte no tiene la última palabra. Existís antes de pensar y por tanto anhela esa eternidad y busca siempre esa esperanza de vivir en Dios. 2) Temblor: Hay tres preguntas que creo que te tenés que contestar: ¿Quién soy? ¿Quién estoy siendo? y ¿Quién debo ser? Si no te animas a responder estas preguntas es porque hay algo que debes cambiar. Por lo tanto, hoy date esa oportunidad de mirarte vos y decidir de una vez por tu vida y por tu historia. Es la etapa cuando tenés que darte cuenta de vivir y salir del automático. Es poder mirar tu espacio de vida y saber por dónde caminar. Es comprender que si no tenés en claro tu historia y tu identidad, es difícil que puedas resucitar. 3) Decirles: Me gustaría terminar con algo que escuché por ahí, que te puede ayudar a cambiar para resucitar y resucitar para cambiar: El ignorante opina sin ser llamado. El sabio espera a ser invitado.El ignorante corrige para sentirse superior, el sabio comparte desde la humildad y desde la semejanza.El ignorante reacciona desde su herida, el sabio responde desde la presencia.El ignorante ataca las ideas que no comprende, el sabio observa lo que esas ideas despiertan en él.El ignorante busca tener razón, el sabio busca ver con claridad. El ignorante habla más fuerte cuando duda, el sabio baja la voz cuando comprende. El ignorante siempre querrá salvar a los demás, el sabio respetará el proceso de cada uno. El ignorante se defiende de todo porque vive en alerta, el sabio no se siente amenazado porque vive en presencia. El ignorante juzga el comportamiento, mientras que el sabio mira el estado mental del que lo origina. El ignorante deja ruido tras su paso, el sabio deja espacio, huella y presencia.El ignorante jamás reconocerá la sabiduría, en cambio la sabiduría reconoce al instante la ignorancia. Los ignorantes compiten entre sí porque creen que el crecimiento del otro los empequeñece, mientras que los sabios celebran el despertar de los demás porque refleja la verdad de la vida. Hoy resucita y deja de mentirte porque la verdad en vos te hace libre y vives. Algo bueno está por venir.

1) La multitud: Tu vida no depende de lo que la gente decida por vos. Jesús hasta el último instante nos muestra que todo depende de uno. Imagino la imagen del diálogo de Jesús ante Pilato. Si Jesús decía “No soy rey” todo terminaba ahí, pero, sin embargo, Jesús muestra claramente su identidad y no espera que la gente actúe por Él. Cuenta la historia que había un pájaro gigante que se apoyó en una rama. El sapo se le acercó y le dijo “¿No temes que la rama se quiebre y te caigas?”, pero el águila le dijo “Es que no espero nada de la rama, porque mi confianza no está en la rama, sino en mis alas”. 2) La lógica: Hoy quiero plantearte algo que es para pensar sobre la lucha interna entre lo que pienso y lo que siento, entre ser creyente y no serlo. Te presento tres conceptos: conciencia, alma y, según los neurólogos, “supraconciencia”, pero nosotros los creyentes lo llamamos Espíritu. Se lo llama supraconciencia porque está por encima de la conciencia y porque nos muestra que aparece en nuestras vidas. Esto es indistinto de la creencia religiosa, sé que hay muchos que me escuchan que no son creyentes o son de otra religión. Por eso me baso en esto que es es científico, para que recuerdes que hay algo por encima de tu conciencia. Te sumo algo más para que pienses en este día de silencio: Immanuel Kant, el gran racionalista del siglo XVIII que escribió la “Crítica de la razón pura” dijo: “Hay dos cosas que me sorprenden enormemente, una externa que es cuando elevó la vista y veo la magnitud del cielo y su belleza, porque hay algo que lo hizo y lo controla. Lo segundo es la conciencia cuántica, es decir, lo interno. Hay algo interior que me permite saber si hago un acto que es ético o no ético”. Todos tenemos algo dentro que nos dice si hacemos bien o mal. Es saber que dentro de lo finito que somos hay algo infinito (que para nosotros es alguien no algo) Pero la conclusión a la que quiero llegar es que dentro de vos está la vida misma y no tenés que dejarla morir. Busca en tu interior al Dios de la vida que te habla en el silencio. Jesús en el camino a la cruz habla poco, pero habla mucho en el silencio. Porque en la vía dolorosa de tu vida encontrarás fuerza en el silencio y en el hablar con el Espíritu, porque hay un Dios que existe. Hay un Dios que está.3) Cruz: Busca siempre lo que une y no lo que separa. Busca siempre lo que conecta y no lo que enfrenta. Busca siempre una razón para perdonar y no una razón para acusar. Busca siempre no controlar, no hacer sino más bien dejarte hacer y comprender que no eres una fotocopia, sino que eres alguien único. Por eso, date la oportunidad de amar, incluso cuando hay cruces. Porque quien ama se sacrifica y quien se sacrifica se entrega, pero quien se entrega es por algo o por alguien; porque, cuando se tiene en claro lo que se hace, se vence hasta la muerte. Algo bueno está por venir.

1) Inspirado: Me viene a la mente el profeta Jeremías. El profeta que escribe “Lamentaciones”, que es su diario de quejas contra Dios. “Dios me llevó de la luz a las tinieblas”. Otra que es similar a la que decimos “Dios no me escucha”. Jeremías presenta en ese libro cinco capítulos de enojo, rabia y angustia, que veremos en el transcurso del Triduo, especialmente el Jueves y el Viernes Santo, en las primeras lecturas. Creo que por eso no está mal decirle a Dios lo que uno siente. En Jeremías leemos entre líneas “Está vida apesta”. Por eso estos días veremos escritos del Antiguo Testamento, de Lamentaciones y de Isaías. Todo esto nos muestra que es válido mostrarle a Dios nuestra queja. Dice en una parte del libro “Delante de Él expondré mi queja”, “Ante Él manifestaré mi angustia”. No es pecado y Dios no toma a mal que le digamos “Estoy angustiado” , “Estoy mal”, “Estoy triste”, “Otra vez me quedé sin trabajo”. Está bien que no estés bien a veces. Tenemos que aprender cuando no estamos bien a pedir ayuda. Es importante dejarse ayudar. A veces la depresión y la tristeza pueden aflojar al mejor de nosotros, por eso es importante el servicio de ayudar al que está caído.2) El Padre: Hace dos semanas me fui a terapia intensiva a ver un enfermo. El señor me dijo “Padre, quiero hacerle una pregunta complicada” pero en estos días de terapia pienso mucho. Le dije “Hablé nomás”. “¿Por qué cuando empezamos a saber, tenemos que empezar a irnos?”. Porque cuando empezamos a tener la edad de jubilarnos o madurar o ser sabios, se empieza a acabar la película. Me quedé pensando en este planteo. Porque qué distinta sería la vida si empezamos con este planteo. Hoy Jesús te muestra que la vida es para vivirla en y desde el servicio, porque haciendo la vida de alguien mejor, tu vida es un gran modo de vivir.3) Eucaristía: Hoy celebramos al Pan vivo bajado del cielo. Es lo que nos mantiene como Iglesia y es el eje central de nuestro vivir. La Iglesia está viva aún en estos tiempos porque es Cristo Eucaristía quien la mantiene. Esto nos lleva a que en la vida o somos piedra o somos esponja, o resistir o recibir. Cuando enfrentamos una crisis podemos endurecernos y huir de Dios, resistir a Dios. Los corazones endurecidos nunca sanan. Los corazones de esponja, sí. Efesios 5 nos dice “Nunca te dejaré” y en cada Eucaristía se renueva el pacto de amor. Algo bueno está por venir.

1) Sumos sacerdotes: El crecimiento espiritual es artesanal, no es que se produce en serie. Dios no bendice un grupo de gente, sino más bien Dios bendice a personas concretas. Porque Dios no tiene una talla universal para todos, todos vivimos de distintas formas y luchamos con pecados diferentes, incluso nos relacionamos con Dios de manera diversa. Necesitamos conocernos y saber nuestro pecado distintivo. Por lo tanto, no busques una institución, sino más bien busca a Jesús en una institución. No creas que todos somos iguales, porque todos tenemos algo que nos distingue.2) Mi hora: En el Reino de Dios todos son bienvenidos a su mesa, pero somos nosotros los que ponemos trabas para vivir la vida espiritual, algunos desde la culpa y otros desde la victimización. Escuchamos muchas veces en la iglesia, en curas, pastores: “Dios ama a todo el mundo”, pero después leemos la letra pequeña del contrato: “Pero tenés que ir al grupo parroquial, tenés que reunirte en el consejo pastoral, tenés que hacer el retiro tal o cual…”. Entonces uno ve que “el todos” trae letras pequeñas. Por eso Jesús recuerda que en su casa hay lugar para todos, incluso si lo traicionamos. El verdadero traidor de Jesús hoy es quien pone trabas para que uno llegue a Jesús y esas trabas son propias de una religión rígida y de un mero cumplimiento.3) Maestro: Judas fue elegido después de una larga oración de noche, no era un espía. Si piensas que Judas es una porquería estás poniendo en tela de juicio a quien lo escogió. En la Última Cena se sentó en el lugar de honor. Pienso también en los otros discípulos que se fueron corriendo como ratas, abandonando a Jesús. Pienso en Pedro que jura no conocer a Jesús cuando le ponen presión. Judas no fue ni la primera ni la última persona que haya traicionado a Jesús, pero sí la más famosa. Pedro y Judas tuvieron liderazgo en los discípulos. El problema de Judas es que era un legalista y se quitó la vida porque no quiso recibir lo que Jesús vino a ofrecer, que es la gracia. En vez de correr a la cruz terminó corriendo al templo y no encontró gracia. Cuando fracasó en su vano intento de santidad se terminó suicidando. Hay muchos que se quitan la vida espiritual por mantener una sana doctrina y no son lo que Dios quiere que sean, sino lo que las leyes le reglamentan. Sí, mucha gente que tiene una sana doctrina y es legalista, no vive la vida, sino que reglamenta y ritualiza a la vida, que en vez de seguir a Jesús termina siendo un fanático o un fundamentalista de Jesús. Algo bueno está por venir.

1) La mesa: No le pidas a Dios que te quite las tormentas, más bien pídele que te enseñe a bailar bajo la lluvia. Las tormentas de la vida no vienen a destruirte, sino a mostrarte de qué estás hecho, a revelar esa fuerza que no sabías que tenías hasta que no tuviste otra opción. Recuerda que el árbol que sobrevive a la tormenta no lo hace porque el viento no sopló, sino lo hace porque sus raíces son más profundas que el mismo miedo. Pedir que te quiten las dificultades es pedir que te quiten las posibilidades de crecer, porque el crecimiento aparece cuando hay resistencia, cuando uno aprende a moverse dentro del dolor y empieza a hacerse fuerte.2) Pregúntale: Es necesario también que te preguntes dónde estás parado y por dónde va yendo tu vida, fíjate en dónde está hoy tu historia. Date la posibilidad de sentarte y ver con quién compartes tu vivir. Estamos en Martes Santo y seguís con el acelere. Baja un cambio y fíjate en dónde estás parado y con quién estás caminando, capaz que dejaste a mucha gente de lado. 3) Judas: Dostoyevski decía: “Cuanto más oscura es la noche, más brillan las estrellas; cuanto más profundo es el dolor, más cercano está Dios”. Por eso, también todos pasaremos por un Judas que nos traicionará y nos hará doler la vida, pero la vida es un crecer desde el dolor. Dios te eligió como eres. Una vez, recuerdo, cuando dudaba de mi vocación, me acerqué al sacerdote y le dije “Creo que Dios no eligió al hombre correcto”. Él me miró y me dijo “Pero Dios es tu Dios correcto”. Confía en Dios, incluso cuando te traicionen, incluso cuando te sientas perdido. Algo bueno está por venir.

1) Iscariote: Una persona dominada por el ego nunca será feliz, nunca será libre. Tendrá momentos de placer cuando consiga el motivo material que persigue (como lo podemos ver en Judas) Hay personas que persiguen un viaje o comprarse un celular o un reloj o una casa, etc. pero es pura dopamina que sacia por el momento. Sin embargo, la felicidad es como vemos en María: quietud, silencio y reposo, y esto es serotonina y no dopamina. Recuerda que nuestro carácter está formado por una serie de hábitos y es aquí donde entran mis preguntas: ¿por qué nuestros hijos se nos suicidan?, ¿qué pasa que hasta se pide la eutanasia en algunos países para personas menores de 30 años?, ¿qué está sucediendo y qué estamos haciendo, padres y abuelos? Los hábitos que debemos dar no es educar tan solo, sino formar. Nos estamos olvidando que el hombre es cuerpo, mente y espíritu. Hoy, ayudemos a recordar que lo material no hace feliz. No seamos promotores de dopamina (placer instantáneo) sino promotores de vida, con todo lo que ella implica. 2) Impregnó: La gente productiva no pierde el tiempo aclarando constantes malos entendidos. Hay veces que tu vida es reducir a pasar el tiempo explicando lo que haces e incluso buscando que hablen bien de vos. Creo que hay relaciones que hay que renegociarlas. Creo que así fue con los apóstoles y Jesús, porque hay términos que con el tiempo van cambiando. Hay gente que espera que vos le resuelvas los problemas y tenés que dejar en claro que vos no sos eso. Hasta yo tuve que aclarar muchas veces que yo no estoy aquí para resolverle el problema a las personas. Uno solo está para conducir al Señor. Hay que renegociar las expectativas que incluso pueden tener de uno. Cuando nos excedemos en el presupuesto emocional, terminamos olvidándonos de nuestro objetivo, porque siempre queremos saciar a la gente. Hay mucha gente “mimosa” que solamente te exige más y más. El problema no es que te exijan, el problema es que siempre busques complacerles.3) Lázaro: Hay personas que están en proceso de conversión, personas que capaz que en este inicio de Semana Santa irán a los ritos y capaz vuelvan el año entrante. Estamos acostumbrados a lo inmediato, pero hay personas que hacen su proceso. Tomás dudó, hay gente que va a dudar y Jesús no los rechaza. Los cristianos no necesitamos tener las respuestas a todo. Es hora de que, de lunes a sábado seamos luz en nuestro lugar de trabajo cotidiano, y los domingos vayamos a recibir la unción con Jesús y desde Jesús Eucaristía. Para qué te quiero tener todo el día en el tiempo metidos, necesito que salgas. Porque, si permanecemos metidos en el templo, muchos no harán su proceso de conversión y vos y yo nos convertimos en fariseos de la nueva era. Algo bueno está por venir.

1) Judas: Estaba a cargo de la bolsa común. Por eso me gustaría decirte que el materialismo identifica al ego. Ahí te das cuenta de que el sentido de la vida es muy peligroso y hasta está ese pánico a la muerte, que es lo que viviremos en estos días. En esta sociedad que vivimos se vive demasiado la egomanía y el terror a la muerte, pero lo que llama la atención es que el ego está unido a lo material. Sabe que con la muerte el ego desaparece. Cuando uno se deja dominar por el ego se aferra a lo material y hasta puede temer a cosas o personas que le hagan sentir que muere. Tenemos miedo a la muerte. Hoy te presento cuatro cosas que nos dan temor a la muerte: a) El paso de la vida a la muerte es doloroso y molesto. Por eso muchas veces escuchamos que dicen “Ya descansa en paz”. Porque sí, genera dolores, angustias y sufrimiento.b) Es un paso a lo desconocido, no hay nada que aterre más a la persona egoísta que ir a lo desconocido. Es capaz de quedarse y asumir cosas dolorosas, pero conocidas.c) Miedo, porque venimos sin nada y nos vamos sin nada. Dejamos familia, amigos, éxitos y riquezas. Todos esos logros desaparecen con la muerte, no tenemos nada.d) Instinto de conservación. Por eso, cuando uno no tiene valores la vida no tiene sentido. En el análisis que se hizo hace poco se vio que hay un suicidio por semana en colegios y escuelas. El suicidio en personas de 14 a 35 años ha crecido muchísimo, a pesar de que lo tienen todo: sexo, dinero, conectividad. No pasa por lo material o por los viajes o por lo que tienen o no tienen, va más allá. La vida en lo materialista del ego no tiene sentido. Eso llega hacia la autólisis. Sin embargo, veo gente que cuando tiene valores y le pone fe, aprende que la vida es maravillosa y hay que vivirla.2) Prepararon: Hoy iniciamos el último tramo de este trabajo espiritual interior. Es ver lo que uno debe cambiar en su vida y trabajar por ser esa mejor persona que te propones. Esto es esfuerzo y asumir que hay gente que aparecerá y gente que desaparecerá. Esto es comprender que muchos te aplaudirán y en poco tiempo te crucificarán, que vamos a experimentar el dolor de la soledad y la angustia de la traición, ustedes y yo. Pero todo esto se puede superar porque el final de la película no es la crucifixión, sino la resurrección.3) Engañar: Hay veces que tenemos que tragarnos nuestro orgullo con el realismo. Debemos admitir incluso que hay relaciones que nos debilitan y hay gente ciega que, cuando se le aparece Jesús y le dice: “¿Qué quieres que haga por ti?”, en vez de decirle: “Que vea”, le dicen: “Dame un bastón blanco”. Porque hay gente que escoge la parálisis y vive dependiendo de un bastón blanco y luego culpa a Dios por no caminar solos. Toda persona que recibe algo sin ningún esfuerzo es porque hay otra persona que trabajó el doble para que lo tenga. Por eso aprende que tu vida valió la cruz de un Cristo crucificado. Por eso aprende a valorar la vida y cuidar tu dignidad. Algo bueno está por venir.

1) Contaron: Hay mucha gente que pone frases y vídeos motivadores, pero, para ser el capitán de tu vida, tenés que trabajar tu interior. Busca ese espacio para meterte en vos y ver cosas de vos que hasta duelen. Muchos, más que capitán, parecen marineros de barco, pero de barco pirata, porque buscan siempre una persona que los tenga sometido o sometida. En cambio, si quieres domar tu vida, es necesario darte tu espacio, salir a caminar, meditar en tu interior, buscar ese espacio de oración y de intimidad y, por sobre todo, el poder mirar tus heridas y toda tu vida. A trabajar en tu mente y corazón, para actuar con claridad en vos y también desde vos.2) Qué hacemos: La desesperación es parte de la experiencia humana. La desesperación es algo de lo que no solamente puedes salir, sino que puedes salir reforzado o reforzada. Pero la cuestión es cómo puedes rodearte de algo o de alguien que te acompañe en ese momento de desesperación. Por lo tanto, es saber compartir en la desesperación y no obviarla. Nadie vive sin sufrimiento y todos experimentamos dolor y hasta traición. Es clave incorporar el sufrimiento en la experiencia humana, porque se necesita legitimar y comprender que se debe acompañar en el sufrimiento.3) Muera: Muchas veces creemos que nuestra vida espiritual pasa por las reuniones a las que asistimos. Hasta incluso nos consideramos católicos o no según si vamos a un grupo o no. Jesús nunca dijo: “Nos vemos el domingo que viene en la montaña tal”, menos dijo: “Haremos un templo entre Jerusalén, Grecia y de allí formamos las franquicias”. Mucho menos decía: “Yo atiendo martes y jueves”. Jesús vivía un estilo de vida y eso implicaba las 24 horas. Nosotros en un templo no vamos a encontrar a Dios, sino que vamos a compartir con Dios lo que hemos encontrado de Dios en nosotros, y como nos dijo: “Donde dos o más estén reunidos en mi nombre yo estoy en medio de ustedes”. Por eso, el sagrario es lo más preciado para los católicos. Hay veces que nos detenemos a formar grupos, pero Dios no está en los grupos, sino en las personas de esos grupos. Si Jesús está en una reunión es porque lo llevamos, no porque esté allí y hay que buscarlo. Por eso, los católicos nos hemos detenido en armar demasiadas reuniones más que uniones y también confundimos emoción con presencia de Dios, como así también pecado con sentimientos. Muchos piensan que presencia de Dios es sentir algo y hasta piensan que cuando ya no sienten es porque Dios los abandonó. En el cielo no se tomará lista de cuántas reuniones asististe, de la pastoral o del grupo tal o del movimiento cuál, lo que nos dirá Jesús ese día es: “¿Cuánto amaste?”. Algo bueno está por venir.

1) Hice ver: Jesús nos muestra que está cerca del quebrantado y del golpeado, del que está destruido. Hay veces que creemos que Jesús está con los exitosos, con quienes les va bien, pero hasta el salmo nos recuerda que Dios está con los que tienen un corazón quebrantado y golpeado. Acordate de Elías, cuando se metió en la cueva. Dios está cerca de aquellos que están en el piso. Siempre me hicieron creer que Dios está en el cielo y que hay que elevarse para tocarlo. A Elías le dijo: “¿Qué haces aquí en la cueva?”. No le dijo: “¿Qué haces allí?”, porque no es un Dios que está afuera de la cueva y nos invita a salir. Dios se mete en la cueva y te pregunta ¿Qué haces aquí?. Por eso, te vuelve a mostrar que encerrarte en vos no es alejarte de todos, es solo alejarte de vos, porque Dios está a tu lado siempre.2) Judíos: Séneca decía que debes eliminar dos cosas “El miedo a un futuro malo y los recuerdos de un mal pasado”. Porque sufrimos más en nuestra imaginación que en nuestra realidad. El pasado está fijo y no podemos cambiarlo y, si te quedas atrapado en el arrepentimiento o la culpabilidad, terminas sacrificando el presente. 3) Apedrear: Siempre habrá gente que nos quiere apedrear y está atenta a que nos descuidemos para liquidarnos. Por eso, sé prudente en lo que muestras y en lo que haces, porque no todos se alegran de tus logros. Como diría un amigo: “No le enseñes a tirar piedras al necio, porque te terminará matando a cascotes o a pedradas”. Algo bueno está por venir.

1) Murió: Creo que a muchos nos educaron con el término de “Evita los conflictos”. Entonces, cuando iba a decirle a mi mamá: “Mira, mamá, me pusieron una mala nota”, ella me decía: “Bueno, cállate, no pasa nada, ya va a pasar”. Y yo, para evitar los conflictos, era exacerbadamente agradable, cordial, cuidándome de no decir nada que pudiera ofender a alguien o causar controversias. Eso me enseñó mi mamá, pero no con maldad. Era esa visión de “mejor quedarse callado que confrontar”. Así, con el transcurso de los años, me terminé transformando en un “minimizador natural”. Eso me llevó a optar por la paz a cualquier precio: aguantarme gente tóxica, que me saquen dinero, incluso que me robaran porque era “A ver si lo echo y habla mal de mí”, mejor me lo aguanto. Trataba de mantenerme alejado de cualquier relación que pudiera generar polémica, conflictos. Me importaba mucho el qué dirán. Por ese acto de no combate, al sentirme herido, golpeado o hasta humillado, no lo podía expresar. En mi mente estaba que tenía que mostrarme siempre bien. Como soy bueno en el aparentar, y muy poca gente se da cuenta de la cruz que llevo dentro, muchos creen que es fácil llevarse bien conmigo. “Con Luis siempre te llevas bien”. Admiro mucho a la gente que sabe decir, con respeto: “Esto no lo puedo permitir”. Expresar mis pensamientos y defender mis opiniones siempre fue un trabajo bastante duro para mí, muchos años de terapia y de guía espiritual. Pero me di cuenta hace pocos años que eso me iba matando y que me iba muriendo en mi persona y en mi personalidad. Pero, cuando supe que quería ser un líder, que debía llevar adelante una comunidad, debía cambiar mi forma de pensar. Jesús nunca dijo: “Bienaventurados los que mantienen la paz”, sino más bien “los pacificadores”, que es distinto. El que mantiene la paz es el que hace concesiones para mantener la paz o poner el problema debajo de la alfombra. En cambio, el pacificador es el que confronta para mantener verdadera paz. La paz te da vida.2) Glorifica: Nadie ha conseguido el éxito criticando y quejándose, mucho menos buscando excusas. Estas actitudes no te llevan donde quieres y menos a la gloria. Aprende a trabajar en tus acciones y pon energía en tus actitudes, más que en tus quejas.3) Abraham: Tu vida espiritual debe crecer en ese día a día y contemplar que hay algo nuevo y algo distinto cada día. Nunca olvides las promesas de Dios, porque Dios está más cerca de lo que te imaginas. Algo bueno está por venir.

1) Enviado: Te cuento una historia real: Marcelo, un muchacho del grupo de jóvenes de la parroquia, iba a la visita que hacían los viernes en el asilo de ancianos. El tema es que a él no le gustaba ir, porque decía que a ver a los ancianos lo deprimía, lo bajoneaba, que ver a los ancianos no lo motivaba. La cuestión es que todos los viernes a la tarde iban y, a Marcelo, le llamó la atención que un abuelo le tomaba de la mano y no le soltaba. Marcelo, para sacárselo de encima, le decía: “Abuelo, te veo el viernes que viene…”, para sutilmente sacárselo de encima. Así fueron pasando las semanas hasta que un día el abuelo ya no estaba allí. Y, cuando Marcelo preguntó dónde estaba, le dijeron que estaba en terapia intensiva, pero que lo llevarían hacia donde estaba. En eso se acercó una muchacha y le preguntó si era Marcelo, sorprendido, él le dijo que sí. Ella le dijo que era la nieta de ese abuelo y que quería agradecerle por todo lo había hecho por su abuelo. Sorprendido, le dijo: “Yo no hice nada”. Ella contestó: “Mi abuelo, en un momento de lucidez, me dijo que todos los viernes iba Jesús a verlo, que lo tenía de la mano y eso le daba fuerzas y calma. Fui a preguntarle a las enfermeras y me dijeron que eras tú quien venía a verlo”. Hay veces que esos son nuestros ángeles Gabriel, que con solo tomarnos de la mano nos ayudan a seguir y a caminar. No hay que hacer muchas cosas ni decir muchas palabras para ayudar en la vida de alguien.2) El ángel Gabriel: No dejé de pensar que, si un voluntario mal dispuesto que, como Marcelo manifestó que no le gustaba ir a ver a los ancianos, si alguien como él puede ser confundido con Jesús, quizá nosotros tengamos la oportunidad de ser confundidos con Él. Si prestamos atención, Jesús va a aparecer delante de nuestros ojos bajo el disfraz de gente que no nos puede devolver ni el más pequeño favor. Jesús se va a disfrazar de gente tatuada, de gente con aros, con piercings, incluso con gente que nos puede parecer rara. Jesús nos pide que amemos al que tenemos delante. Mira, nosotros no estuvimos en el Edén y, sin embargo, heredamos la culpa, pero tampoco estuvimos en el calvario y heredamos la gracia. Por eso tenemos que estar atentos para ver a Jesús de incógnito y dar esa gracia.3) María: Tu hacer es hacer la voluntad de Dios, como María. Es aprender a saber soltar y poner todo en manos de Dios, porque la vida es un seguir lo que se te pide. Porque cuando Dios te pide algo te da las fuerzas necesarias para que lo hagas. Como dice el dicho de san Agustín: “Mándame lo que me pides y haré lo que me mandas”. Algo bueno está por venir.

1) Donde voy: Es importante saber que todos estamos un poco rotos y eso nos hace vulnerables. Hay momentos y heridas de la vida que vamos sanando solos; otros momentos que los podemos sanar con una relación, y no me reduzco a hablarte de una relación afectiva, sino también de amistad o hasta incluso una vivencia espiritual marcada. Hay heridas que te llevan a volver a mirarte a vos y saber quién sos vos en esta realidad, en el aquí y ahora, pero también hay otras heridas que nos llevan a sanar con el tiempo abriéndonos a una relación madura con otros. Jesús en este evangelio nos muestra que su relación y presencia con el Padre le va a ayudar a resolver y saber llevar esta relación hiriente con los fariseos. Lo mismo te puede pasar a vos y a mí. Una relación sana puede sostenerte ante relaciones, personas o situaciones enfermizas. 2) Morirán: La vida no viene con un periodo de prueba, es avanzar sin garantías. Es saber que hay cosas que logras y cosas que no. Podés pasar años planificando y preparándote, pero tenés que dar el primer paso. Si no aprendes a dar el paso es muy difícil no salir adelante. Si vas a vivir a pura especulación la vida se te va y estás casi muerto en vida. Siempre se dice que se aprende a nadar desde la orilla. Uno no puede esperar estar preparado para empezar. El pato aprende a nadar nadando. Aprende a llevar tu vida jugándotela, si no te juegas por lo que quieres se terminan muriendo hasta tus sueños.3) Enseñó: Cuando Jesús dijo en la cruz: “Perdónalos”, incluía a todos: soldados romanos, líderes religiosos, sus discípulos que habían huido agazapándose en la oscuridad, vos, yo y todos nosotros; porque lo que Jesús nos enseña es eso: perdonar, saber tener el don de perder para ganar. Y cuando una persona suelta, el soltar implica no vivir de rencor, porque el rencor es ese veneno que uno tiene creyendo que afecta al otro, pero solo te afecta a ti. Mirar la cruz en este tiempo es recordar el sentido del perdón. Algo bueno está por venir.

1) Acudían: ¡Mira!, no confíes que la persona con quien estás o quienes están a tu lado “nunca te van a traicionar”, porque esa pareja, esa persona o esas personas que están con vos sí pueden llegar a traicionarte. No confíes en que no te van a traicionar, más bien confía en que, si te llegan a traicionar, vas a poder manejarlo. Jesús sabe que esta gente que lo sigue, luego va a gritar: “Crucifíquenlo”. Entonces, Él confía en su padre Dios. Vos confiá en que si te traicionan vas a poder seguir caminando, seguir tu vida y seguir encontrando el camino para ser feliz. Obvio que habrá duelo y lágrimas, pero no obsesión por ese dolor. Confía en que podés salir adelante, sea lo que sea, te pase lo que te pase, tenés que seguir, tenés que salir adelante, con las personas que están a tu alrededor incluso. Viví la vida y busca tu paz, incluso cuando te traicionen o no. Te va a ser mucho bien recordar que todos podemos llegar a traicionarte.2) Adulterio: Es como que siempre aparecen los controladores de tu vida y van observando más tu vida que la de ellos. Cuántas veces nos pasa que nos convertimos en señaladores de la vida de los demás y nos olvidamos de la misericordia que Dios y los demás tuvieron con nosotros. Cuán difícil es en esta sociedad que controla y pasa a ser juzgadora, y cuánto más cuando dentro de la misma Iglesia vemos cómo nuestros pecados van en la mano y nos aprisionan más que nos consuelan. Esta mujer fue sorprendida en pecado, pero aún seguimos sorprendiéndonos que los que somos religiosos seguimos juzgando. Jesús nos vuelve a recordar que todos tenemos pecados, la única diferencia es que la mujer se reconoce pecadora, mientras que los religiosos se creen limpios y mejores que esta pecadora. La única diferencia es que ella tiene un pecado público y los religiosos un pecado oculto. 3) Escribió: Según san Agustín dirá, Jesús escribía en el suelo los pecados de los ancianos que estaban para apedrearla, por eso tiran la piedra y se van. Comprenden que Jesús conocía sus debilidades. Aquí hay otra diferencia: los que somos religiosos ocultamos los pecados, nos mostramos como inmaculados, para juzgar al otro, mientras que Jesús sabe tus pecados y se acerca para ayudar. Vos y yo tenemos dos actitudes: o juzgamos, creyéndonos limpios, o ayudamos para que el otro quede limpio, pero todos tenemos un poco de suciedad en el alma y en el corazón. Dejémonos sanar por Dios y dejemos de apedrear en nombre de Dios. Algo bueno está por venir.

Este modo1) Opinaban: La soledad está detrás del éxito, del fracaso, de la fama, del dinero y de la ruina. También está la soledad buena, la que nos permite conocernos a nosotros mismos y buscarle sentido a lo que hacemos. También está la soledad de no tener con quién ir de diversión, de compinches, de cuates, (como dicen los mexicanos), pero todos libramos batallas contra una cierta soledad. No tengas miedo de estar solo. El problema es “sentirse” solo. Cuando estás solo, pero teniendo convicción de quién eres, podés vivir la vida disfrutándola. “Sintiéndote” solo tu vida se reduce a buscar a alguien o algo que siempre te dé un alivio, porque ya no disfrutas del vivir, sino que necesitas y te generas necesidad de algo o alguien que te haga vivir. 2) División: Muchas veces lo que nos une en la Iglesia no es el amor a Cristo, sino lo que no nos gusta o no aceptamos. Cuando nos reunimos alrededor de principios o de doctrinas, no es una Iglesia, es un grupo o institución. Solo es Iglesia cuando nos unimos en Cristo vivo. Muchas veces no nos une el amor a Cristo, sino lo que se odia. Hay veces que nos une lo que no queremos más que a Cristo. Alguna vez alguien me dijo “Yo voy a la parroquia tal porque allí solo se celebra en latín” o “Voy a la misa cual porque es carismática y me gusta solamente ese”. Por años nos unió todo aquello en lo que nos oponemos y poco de aquello que proponemos. Todas las divisiones en la Iglesia actual existen porque más nos centramos en la doctrina o ideologías de cosas de Cristo que en Cristo. 3) Casa: Lamento decirte que allá arriba, en el Cielo, nos mezclamos todos. No es que hay un sistema de software de ingreso al Cielo para menonitas, otro para católicos y otro para otras denominaciones. Allí todos somos llamados por nuestro nombre. No es que llamarán “Vengan los católicos” y van todos juntos ahí. El perfecto amor, no tiene temor. Lo que Jesús nos muestra es que nos amó y no amó las doctrinas o conceptos, sino a cada uno de nosotros, incluso con nuestros pecados. Algo bueno está por venir.

A san José 1) Jacob: Hay veces que pienso si hacemos altares o monumentos. Pues en san José podemos ver que hay altares porque actuó en su vida dando servicio desde lo que ama y no sirviendo para amar. Porque, cuando uno actúa sin esperar nada a cambio y sin buscar que le rindan honores, es porque no busca monumentos sino altares. Es por ello que te pregunto si vos estás buscando altares o monumentos. Si quieres que te recuerden o quieres ser eterno. Porque en esta vida todo pasa, solo Dios queda y, cuando Dios pasa por tu vida, quiere que te quedes en Él eternamente. 2) Resolvió: Para purificar el oro hay que meterlo en el fuego. No para destruirlo, sino para sacarle lo que no es oro. El fuego no daña lo que es auténtico, sino que elimina lo que sobra, las impurezas, lo falso y lo que ya no debe estar ahí. Por eso, cuando la vida sientas que te quema y te hace sentir su peso, incluso cuando el dolor sea intenso, recuerda que saca lo que no es tuyo. San José enfrentó el miedo y lo tomó como el medio para recibir a Cristo. El fuego duele, claro que sí, y quema, pero lo que queda luego es más puro y más fuerte. Lo mismo pasa en la vida. Hay decisiones que son duras y difíciles, pero lo que queda es lo más puro y fuerte. El fuego no destruye el oro, lo revela. Tus dificultades no te destruyen, sino que te revelan. Una persona pura en esta vida es la que logra atravesar las llamas, por eso a San José lo conocemos como el “hombre puro”.3) No temas: La vida es la que nos toca. Basta de quejarte, porque todo se logra con las decisiones del hoy. San José no se queja del pasado y mucho menos hace análisis del futuro. Decide en el hoy y desde el hoy. Por eso, aprendamos de San José y déjate moldear por Dios. Los miedos siempre nos detienen, pero es la fe la que nos empuja. Hoy podés descubrir en vos la capacidad de enfrentar tus miedos. Por eso, no te ates a los recuerdos y a las nostalgias, aférrate a la fe y a tus capacidades. Feliz día de San José. Algo bueno está por venir.

Lo ve al Padre 1) Trabaja: Hace una semana atrás alguien me preguntó “Cómo quieres que te recuerden cuando te mueras” y solo respondí “Que me recuerden como una buena persona”. Sí. Voy comprendiendo que uno debe trabajar en la vida asumiendo que tiene que dar lo mejor de sí. Por eso, si te mueres mañana, “¿Cómo te gustaría que te recuerden?” Trabaja por ello, porque no es haciendo grandes cosas que te recordarán. Conocí grandes personalidades en mi niñez, de quienes hoy nadie se acuerda. En esta etapa de mi adultez nadie los tiene presente. Los grandes faraones egipcios buscaron ser recordados para siempre, pero hoy se los recuerda como momias sobrevivientes. Por eso, detente en trabajar para ser una buena persona. Todo lo demás va y viene.2) Aseguró: Lo que voy viendo es que no puedes destruir a alguien que se construyó desde cero. Claro, no podés amenazar a alguien que ya lo perdió todo y siguió caminando. No puedes meter miedo a quien aprendió a respirar en lo profundo. No podés apagar a quien encontró su propia luz cuando todo alrededor estaba oscuro, porque quien comenzó desde cero no le tiene miedo a caer. Te lo digo yo que empecé desde cero y aquí estoy. Aprendamos de Jesús, de tu vida y de la mía, que lo que te sostiene no es lo que tienes sino lo que eres, y que pasaste cosas difíciles y que saliste. Por eso a levantarse y a comenzar que, quien supo pelear contra un dragón, puede pelear contra un lobo.3) Autoridad: Hay una frase muy linda de Einstein que dice “La vida es como andar en bicicleta, para mantener el equilibrio hay que seguir moviéndose”. Por eso, no dejes de hacer cosas y actuar desde Dios por los demás y ante los demás. La verdadera autoridad no la tiene quien tiene un cargo o un puesto o una posición, sino más bien quien sabe enfrentar batallas en la vida y sigue para adelante. Llora todo lo que tengas que llorar, pero ponete límites. No puede ser que toda tu vida estés llorando. Hacé todo lo que tengas que hacer para soltar, pero ponele una fecha de caducidad, porque debes mirar quién eres y recordar de quién eres; porque, como hijos de Dios, siempre se puede. Algo bueno está por venir.

El pórtico 1) Paralizado: Hay siete cosas que pueden paralizarte la vida y me gustaría presentártelas: A) compararte: mirar la vida del otro te puede robar la tuya. Más bien, si quieres competir, compite con quien eras ayer;B) querer caerle bien a todos: porque, si tu paz depende de la aprobación externa, ya no es paz;C) apegarte a cosas temporales: recuerda que todo cambia y lo material hoy está y mañana no; D) vivir con rencor: el rencor no castiga al otro sino más bien te envenena a ti: E) rodearse de ruido: es soltar y saber buscar el espacio de cada uno. El silencio es claridad. Busca tu espacio y tu momento;F) querer controlarlo todo: cuando buscas controlar perdés el control, tu control. Solo controla lo que depende de vos;G) (lo que más te paraliza) la procrastinación: dejar para mañana las cosas. “Domina tu mente o tu mente te dominará a ti”.2) Agitado: La otra vez leía un libro que enseñaba la palabra “yutori” que en japonés significa “contemplar en silencio”. Vivimos agitados, estando de aquí para allá. Por vivir solo, en mi caso me di cuenta de que hasta no disfrutaba del almuerzo o cena, me sentaba a comer rápido y hasta comía con el celular en la mano, para contestar los mensajes. No ponía el mantel y casi que comía en la cocina misma, hasta me di cuenta de que ni siquiera disfrutaba de un sentarme a cenar o a almorzar. Por eso hoy, si compartías con tu familia, si almorzás con otros, trata de darte esa oportunidad de contemplar un buen almuerzo o una buena cena. Deja el celular de lado, poné la mesa, salí a caminar, contempla la naturaleza, implemente mira un rato en silencio a tus hijos dormidos. Sácate unos cambios de tu vida, para que tu vida tenga un cambio. 3) Levántate: Cuenta la historia que un hombre encontró a Picasso en una calle de Francia y le pidió que le hiciera un dibujo. Picasso tomó un papel y le hizo el dibujo y se lo entregó. El hombre le preguntó cuánto le debía y Picasso le dijo “10.000 dólares”. El hombre, asombrado, le dijo “Pero si tardó 10 minutos” y Picasso le dijo “No, tarde 40 años para dibujar así”. Es por ello que la gente siempre te medirá por los resultados de hoy, pero no ve tu sacrificio y tus luchas del ayer. Así que hoy levántate y seguí adelante luchando por tu vida y por tu historia. No dejes de seguir haciendo cosas por vos y por la vida. Perfecciónate en lo que hagas y seguí aprendiendo, seguí descubriendo, porque si no te esfuerzas por vos nadie lo va a hacer por ti. Este hombre del Evangelio estaba postrado y nadie lo ayudaba, solo Jesús. No esperes que otros te hagan caminar, más bien busca caminar con Jesús. Algo bueno está por venir.

Prestigio 1) Goza: Cuántas veces la gente te ve de villano a héroe en poco tiempo. En la vida hay gente que te quiere y te recibe en su vida por quién eres, otros por tu fama o por lo que haces o por lo que tienes. No confundas a los que consideras tus amigos de los que son solo conocidos. No todos valoran tu persona, sino más bien valoran tu personaje. Aprende a valorar cada situación de tu vida y contempla a Cristo más que los que te aplauden un día, porque mañana eso son los primeros que pueden liquidarte. 2) Enfermo: La vida nos muestra que somos limitados. Hay cosas que podemos y cosas que no podemos. Cuando comprendemos que somos limitados nos damos cuenta que siempre somos necesitados, porque la enfermedad nos recuerda que una simple bacteria chiquita puede liquidar toda nuestra persona. La vida es como un tren, en donde la gente va y viene. Algunos se quedan con vos hasta una parada y otros van hasta el final, pero lo bueno es que cada persona te enseña algo aunque no esté destinada a acompañarte eternamente. La clave de esto es aprender cuándo aferrarte a esa persona y cuándo dejarla bajar en la próxima parada. Eso te enseña también la enfermedad, porque no todo el mundo está el mismo tiempo en el mismo viaje.3) Sanar: Tu habilidad para sentir el dolor de las otras personas no significa que sea tu responsabilidad arreglarlo. Porque uno puede tener empatía y hasta buscar arreglar y ayudar, pero no es tu obligación resolverlas. El único salvador es Jesús, por tanto aprende a derivar y encauzar a Jesús. Ayudar, siempre; resolverlo, a veces. Algo bueno está por venir.

Ciego de nacimiento 1) Ciego: Hay veces que no vemos con claridad o no queremos ver la verdad. A las cosas hay que asumirlas y aceptarlas para saberlas llevar. No podés encerrarte en tu fantasía y es necesario asumir con claridad lo que está bien en tu vida de lo que está mal. 2) Saliva: Te doy “consejo de peluquero”: todos los cambios empiezan por la cabeza. Muchas de las decisiones que tomamos empiezan desde la cabeza, desde el decir: “apago el celular y me voy a caminar” o “voy a buscar trabajo” o “hasta incluso comenzar una terapia”, y a eso le siguen las manos y los pies. Es empezar por la cabeza, que te transforme y mueva… No dejes que se estanquen las ideas, porque cuando las ideas se estancan ya no tenés una mirada.3) Lavarse: Es necesario salirse de esos traumas que te ensucian la vida y la mirada del vivir. Es Jesús quien te propone de nuevo volver a mirar la vida con ganas y con esa búsqueda de ser mejor. Deja de inventarte personajes que nacen de traumas y de vivir con “que me hicieron tal cosa” o “no me preguntaron tal otra”. Deja de vivir del paso, porque del pasado se aprende y no se repite, o por lo menos no lo repitas. Algo bueno está por venir.

Subieron al templo1) Refiriéndose: Epicteto decía que: “Frecuenta únicamente a aquellos que puedan mejorarte y recibe a aquellos que tú puedes mejorar”. El beneficio mutuo es la esencia de la verdadera amistad. Por eso, no dejes que el institucionalismo de muchos te haga olvidar el anuncio del evangelio y, por sobre todo, no dejes que tu espiritualidad se reduzca a una simple ritualidad. Aprendamos a caminar con la visión sobrenatural. 2) Publicano: La humildad te puede llevar muy lejos. Aprendí con el tiempo que nadie es más que nadie. Yo, cuando inicié mi sacerdocio, me convertí en una persona muy soberbia, creyendo que por el cargo que tenía y la función que cumplía era más que otros, incluso más que otros sacerdotes. Bastó caerme para darme cuenta de que no soy nadie y no puedo juzgar a nadie. Es más, Dios me puso esos publicanos de la vida para que me ayuden a salir adelante. Y de los fariseos que éramos, del grupo de fariseos católicos al que pertenecía, ninguno me preguntó cómo estaba cuando estuve en mi crisis y en mi nada. Pero esos publicanos de la vida aparecieron cuando yo más necesitaba y comprendí que de ser fariseo a publicano hay un solo paso. La clave es estar dispuesto a levantarse y caminar hacia un encuentro con Cristo vivo.3) Ensalza: Un faro no va a buscar a los barcos, no se mueve y mucho menos grita. Se queda firme en su sitio y brilla con todo lo que tiene, porque sabe que los barcos correctos llegan solo; pero me di cuenta que hacemos lo contrario. Corremos detrás de personas que ni te ven, corriendo detrás de oportunidades que te ignoran y mendigando atención a quien nunca te la va a dar. Un faro no se apaga para gustarle a la oscuridad y no se achica para no molestar, menos cambia su luz según quién mire, simplemente brilla y confía en que los que necesiten esa luz la encontrarán. Brilla con tu vida y deja que los barcos correctos lleguen a tu vida. Algo bueno está por venir

El mandamiento 1) Escucha: Es importante ver y comprender los vínculos, deja de estar buscando vínculos donde encajamos o esos vínculos que tratamos de que nos acojan y nada más. Como diría un amigo mío, “vínculos Coca Cola”: vínculos donde recortamos un poquito para ser aceptado por los demás, en donde nos convertimos en las expectativas de los otros y no lo que nos fluye de verdad. No hay soledad más grande que ese tipo de vínculos. Busca vínculos en donde pertenecemos y permanecemos, donde sea que lo que hagamos o seamos nos van a aceptar por lo que somos y que nos aportan para seguir adelante. Fíjate qué tipo de vínculos tenés. 2) Fuerza: La vida espiritual es esencial y necesaria. Si me escuchas sin ser católico o sos de una religión X, te invito a que busques esos momentos de silencio interior, que puedas escuchar esa voz de Dios. Date la oportunidad de mirar la creación y ver lo que realmente te alimenta la vida. Date la oportunidad de descubrir lo sagrado, comprender que hay alguien en tu vida y que te acompaña. Date la oportunidad de escuchar a Dios que está en tu corazón y aprende a actuar desde lo que lo escuchas.3) Reino: El prójimo también es el próximo en tu vida, pero no creas que tu vida se reduce a solo hacer y hacer. Haciendo una autocrítica, creo que como Iglesia nos hemos detenido demasiado en hacer y hacer, casi cayendo en ser accionistas sociales, buscando resolver las problemáticas sociales olvidándonos de las espirituales. Hoy Dios te propone recordar que tu acción con el hermano sale de tu intimidad cristiana, porque es irradiar lo que tengo y no figuretear como campaña política para mostrar algo que no tengo. Date esa oportunidad de crecer con Jesús en el hermano y, como diría un santo, comienza viendo a Jesús en el enfermo. Si estás con alguna crisis sacerdotal o cristiana, te aseguro que si vas a algún hospital vas a encontrar muchas respuestas. Algo bueno está por venir.

Demonio mudo1) Hablar: No dejes que la imaginación agite tu corazón y actúe más en vos que la misma verdad. Porque cuando no hablas, lo que te pasa y lo que te traspasa, empieza a aparecer la tormenta en tu corazón y eso te lleva a la división o indecisión. Recordá que diábolos viene del hebreo y significa “el que divide”, y una persona dividida interiormente es una persona que tiene un caos y puede generar un caos a su alrededor. Por eso todo lo que se habla tiene solución, habla lo que te pasa.2) Pensamientos: La vida es muy extraña porque uno viene sin nada, se va sin nada, pero se empieza uno a ir tanto por mantener cosas, pagar deudas y buscar dinero, que se olvida hasta del amor de su vida. La vez pasada me tocó atender a una persona que sacó vehículos, por tener, pero eso le llevó a sacarse de su vida a su familia, porque solo vivía para mantener los carros, pero no a su familia. Por eso no dejes que tu mente se vaya de lo esencial de tu vida, y trata de ver en qué inviertes el tiempo de tus días porque puede que, por mantener una cuenta o un bien material, descuides lo que te dio o lo que te da felicidad.3) Expulsó: Recuerda que soledad no es no tener a nadie a tu alrededor. soledad es no tener con quien conversar lo que te pasa o lo que te sucede e incluso no tener con quien contar lo que te alegra. Por eso, si conoces a alguien que está así abrile tu oreja y escúchalo o escúchala. Esa es la mejor obra que podés hacer en este tiempo. Basta una charla o un café. Ese momento de encuentro puede aliviar mucho a una persona, pues puedes calmar muchas tormentas con solo estar o escuchar. No es necesario aconsejar o decir, simplemente se alivia escuchando y rezando por esa persona. Algo bueno está por venir.

Abolir 1) Pienses: No podés estar quejándote todo el día de la vida que te tocó. Hay cosas que vos mismo elegiste y en esto no tiene que ver nada Dios. Hay cosas que vos mismo te victimizaste o te victimizas y estás escapando a tus propias ambiciones y hasta echando la culpa a personas que no tienen nada que ver con lo que te pasa, pero hay veces que necesitamos culpar a alguien. Hay veces que tu orgullo te puede demasiado, pero hay cosas de las que el único responsable eres tú. Todo se puede cambiar, pero uno debe sincerarse consigo mismo y controlar ese ego que lo lleva a culpar al mismo Dios o a otra persona, cuando muchas veces solamente el único responsable o la única responsable sos vos.2) Aseguró: Inicio con una frase que me la dijo alguien por ahí: “No podés volver atrás y cambiar el principio, pero si podés volver a empezar donde estás y cambiar el final”. Por eso en este tiempo de Cuaresma tenés que permitirte dar y hacer un cambio. Está la oportunidad de que veas en tu vida lo esencial y lo que es cambiante en vos. Hay cosas que no son cambiables en vos, que son esenciales para vos. Que Jesús sea siempre tu paz para decidir en paz y para que tengas paz.3) Cumpla: Esta es la única vida que tenemos y no tenemos vuelta atrás. Hoy tenés la posibilidad de vivir tu momento y de decidir por vos en Dios. Por eso, no caigas en la vida en ser un mero cumplimiento, en donde mitad cumplo y mitad miento. Porque hay cosas que tenés que caminar por vos y mirándote en tu interior. No podés pasar la vida para solo cumplirle los deseos a los demás. Vos no sos la lámpara de Aladino que uno frota, frota, aparece el genio y se le cumplen los deseos. No, no podés estar cumpliendo siempre lo que los otros quieren. Aprende a mirarte aceptando lo que podés y lo que no podés, porque si Dios respeta tu libertad y tus límites ¿por qué no los aceptas vos y no los haces respetar a los otros? Algo bueno está por venir.

Perder para ganar1) Pedro: Quiero recordarte que todo en este mundo es temporal, menos Dios. Dios es eterno. Nada de este mundo se queda para siempre, aunque a veces lo olvidemos. La vida cambia y las personas van y vienen, y las estaciones nunca duran. Por eso, siempre trata de recordar que tu situación actual no es tu destino final y no tomes un mal momento como sentencia. Y, aunque suene cruel, la verdad es que nada ni nadie está garantizado, porque la gente que hoy te promete estar para siempre, mañana puede desaparecer, como vemos en este mismo Pedro, quien pregunta sobre perdonar a quien más tarde negará. Los planes que tenías en tu vida pueden cambiar de un día para el otro, porque las cosas de esta vida son frágiles y lo que ahora parece estable mañana mismo puede cambiar. Con el proceso del perdón vemos que la vida no es justa o injusta, simplemente sucede, te da y también te quita porque si hoy estás mal no significa que siempre estarás así. Por eso el empezar a perdonar comienza aceptando que algo te dolió y algo en vos tiene que cambiar.2) Veces: Hay una leyenda japonesa que dice que tenemos tres caras: una la del mundo, diseñada para encajar y ser aceptados, es la máscara que usamos para esconder nuestras inseguridades y para parecer fuertes incluso cuando no lo somos. La segunda cara es la que mostramos a nuestros amigos y familiares. Es la versión de nosotros con la que nos sentimos a gusto de compartir, aunque sigue estando un poco filtrada. La tercera cara es la que no mostramos a nadie. Es donde se esconde la verdad, es quiénes somos desnudamente, allí están nuestros miedos y nuestros dolores que tenemos, incluso nuestras heridas más profundas y que no terminamos de sanar. Esa cara la encontramos cuando estamos solos. Cuando las tres caras se unan a una sola podrás tener la capacidad de tener ese don de perder para ganar, que es “per-donar.”3) Deuda: No es lo mismo perdonar que reconciliar. Porque perdonar es un proceso interno e íntimo donde trabajo lo que me dolió y estoy dispuesto a soltar. Mientras que reconciliar es la capacidad de buscar entre dos algo nuevo y bueno entre el uno y el otro, para nuestra vida, que aporte a nuestras vidas. No dejes que el victimismo te haga olvidar ello y que la culpa no sea tu eje de autodestrucción. Vuelvo a repetirte: no es lo mismo perdonar que reconciliar; no es trabajo interno y el otro es trabajo de a dos. Algo bueno está por venir.

Profeta en su tierra 1) Sinagoga: La otra vez escuché la siguiente frase que me gustó y hasta ayudó: “El diablo conoce tu nombre, pero te llamará por tu error. Dios conoce tu error, pero te llamará por tu nombre”. Por eso cuando vengan esas personas sinagogueras, que te quieren señalar y llamar por tus errores, ya sabes de parte de quién vienen. No pierdas la fe. No dejes de alimentar aquello que fortalece tu corazón y no dejes que aquellos que te observan siempre con el dedo acusador te hagan olvidar de dónde vienes y hacia dónde vas.2) Viuda: Nunca dejes de ser buena persona, aunque muchos de ellos no sean buenos contigo, más bien cuida a quién das tu bondad y hasta dónde te das. No dejes que nadie te quite la paz. Aprende a recordar que siempre podemos ayudar a alguien, porque siempre nos pone Dios a alguien para ayudar, pero una cosa es ayudar y otra cosa es resolverle. Siempre se enseña en psicología, como en guía espiritual, que uno no puede decir a la persona qué es lo que tiene que hacer o qué decisión tomar, pero sí puede iluminar y hasta orientar. 3) Enfurecieron: La lealtad no es obedecer personas, sino principios. Por eso aprende de Jesús en ser leal a tus principios, aunque eso te lleve a perder amigos. Recuerda que las personas cambian, pero los principios no. La gente se enfurece con Jesús por ser anunciador de verdad. No te detengas en ser leal a la verdad, porque Jesús nos aclaró que iremos a pasar esto mismo que Él pasó. Algo bueno está por venir.

Profeta en su tierra 1) Sinagoga: La otra vez escuché la siguiente frase que me gustó y hasta ayudó: “el diablo conoce tu nombre, pero te llamará por tu error. Dios conoce tu error, pero te llamará por tu nombre”. Por eso cuando vengan esas personas sinagogeras que te quieren señalar y llamar por tus errores ya sabes de parte de quien vienen. Por eso no pierdas la fe y no dejes que aquellos que te observan siempre lo que haces te hagan olvidar de dónde vienes y hacia dónde vas.2) Viuda: Nunca dejes de ser buena persona, aunque muchos de ellos no sean buenos contigo, más bien cuida a quién das tu bondad y hasta dónde te das, pues no dejes que nadie te quite la paz. Y aprende a recordar que siempre podemos ayudar a alguien porque siempre nos pone Dios a alguien para ayudar, pero una cosa es ayudar y otra cosa es resolverle… Siempre se enseña en psicología, como en guía espiritual, que uno no puede decir a la persona qué es lo que tiene que hacer o qué decisión tomar, pero si puede iluminar y orientar. 3) Enfurecieron: La lealtad no es obedecer personas, sino principios. Por eso aprende de Jesús en ser leal a tus principios, aunque eso te lleve a perder amigos. Recuerda que las personas cambian, pero los principios no. La gente se enfurece con Jesús por ser anunciador de verdad. No te detengas en ser leal a la verdad porque Jesús nos aclaró que iremos a pasar esto mismo que Él pasó. Algo bueno está por venir.

Sicar1) Ciudad: Te enseño la técnica del “espanta pájaros”. Pues ¿dónde lo clava el campesino? ¿En el medio? ¿O en los costados del campo? Lo clava en el lugar donde está la mejor fruta. El campesino pone un monigote justo en el lugar donde están los mejores frutos. Pues si el pájaro fuera inteligente diría “Aquí está el mejor fruto”, pero no lo distingue. La metáfora nos dice que el miedo es el medio, por tanto aprende de esta mujer y convierte tu miedo en medios, porque tienes que alquimizar el miedo que tienes por distinguir lo que es el miedo a amenazas reales de los imaginarios. Esta mujer, que se encuentra con Jesús, en Jesús aprendió a saberse perdonada y aceptada. Convierte tus miedos en medios…2) Mediodía: En la samaritana también aprendemos el desapego del pasado y del futuro. Preocuparse constantemente por el pasado y el futuro te hace no vivir el presente y eso lo vemos en esta mujer. Se encuentra con Dios, pero no lo reconoce. Su mirada está en un pasado condenante y en un futuro incierto, pero que lo siente con vergüenza. Eso la lleva a impedir vivir y disfrutar de un presente. Recuerda que el pasado no puede ser cambiado, pero sí ayuda que sea aceptado, como así también el futuro es incierto. Trata de enfocarte en el aquí y ahora, porque la vida se hace en el paso a paso. Es ahí donde podemos hacer la diferencia. Es aceptar lo que no podemos controlar, combinado con la búsqueda constante de la virtud y de esa auto transformación. Esto lleva a la paz interior y a la sabiduría, dos elementos que se lleva la samaritana luego de encontrarse con Jesús y es eso lo que tiene que habitar en vos. La incertidumbre y los desafíos son un paso para crecer en la vida, sabiendo que siempre estamos llamados a crecer y también a construir.3) Don: Algo que voy aprendiendo es que las estadísticas no tienen la última palabra. Hay cosas que son improbables, pero no imposibles; como es improbable que te levantaras luego de esa enfermedad, improbable era que sobrevivieras a esa traición o a ese golpe o a ese quebranto económico; improbable era que ese corazón que tienes quiera volver a amar, después de lo que te hicieron sufrir, pero mira “aquí estás”. Es intentar otra vez: rotos, quebrados, con heridas, hasta con traumas. Puede que estemos perdidos, pero no muertos. Lo probable es lo común y lo imposible es otro territorio, es el de los audaces y de los que tienen fe, ¡porque Dios no se arrepiente de apostar por vos! Lo imposible siempre seduce a quien tienen fe, porque lo imposible siempre es la antesala de un milagro que no entendemos. La samaritana supo cambiar su historia aceptando su pasado y poniendo fe en su futuro. Algo bueno está por venir.

Hijo pródigo 1) Padre: La única persona que hará todo por ti sin esperar nada a cambio es esa persona que te ama tremendamente, esa mamá o ese papá que Dios te puso y sabes que te ama. Esa mamá que estaba lista para recibirte y renunciar a todo por vos o ese papá que pasó noches sin dormir con tal de que tengas todo. Esa persona que soportó tu rebeldía e incluso tus palabras duras. Esa persona que pasó momentos difíciles con vos y nunca se rindió contigo. El tiempo pasa y mucha gente desaparece: los amigos cambian, las relaciones terminan, pero, cuando hay amor, un amor puro, siempre subsiste. Fíjate quién es ese padre misericordioso en tu vida. 2) Hijo menor: Si tú no cambias tu vida nadie lo va a hacer por ti. Nadie va a tocar la puerta de tu vida para cumplir tus sueños, nadie nos regala nada, nadie va a levantarse más temprano que vos para construir lo que vos quieres, nadie va a hacer el trabajo incómodo por vos. Por eso, en el hijo pródigo vemos que la clave se trata del propósito de esas promesas que hiciste cuando nadie te veía y cuando llorabas solo en tu cuarto, cuando mirabas al techo pidiéndole a Dios una oportunidad en tu vida cuando no sabías qué hacer. Mira que Dios te dio lo que necesitas para recapacitar y salir adelante: tiempo, salud, talento, ideas y capacidades. Por eso, recuerda que el tiempo no se detiene por nadie, ni por nada. Volvé a encontrarte.3) El mayor: Cuántas veces caemos en esa actitud de querer “marcar la cancha a los otros”, el mostrar que somos superiores a otros. Eso nos lleva incluso a estar celosos del que vuelve a Dios. Como te decía la vez pasada, me pongo a pensar en Judas: fue el apóstol que tuvo un arrepentimiento profundo que incluso quiso resarcir, pidió perdón y llevó las monedas de plata. No solo pidió perdón… llevó las monedas de plata. Cuánta gente te dice: “Perdóname, pero me gasté el dinero”. El tema es que, en vez de ir a Jesús, fue a los sacerdotes, a la institución, a la iglesia. Cuántas veces buscamos lo institucional más que lo espiritual. llegando a la situación de que Judas no recibió consuelo sino indiferencia, no recibió paz sino tormento. Cuando actuamos como el hijo mayor podemos generar tormento a los que nos rodean más que paz y calma. Algo bueno está por venir.

La viña1) Escuchen: Hay una frase que dice “No intentes controlar la tormenta, sino más bien controla tu barco”. Porque hay cosas y situaciones que no dependen de ti y tampoco tendrás las respuestas a muchas situaciones. Porque no es la “cosa” lo que perturba al hombre, sino más bien lo que opina de ella. Por eso, no podés estar controlando la tormenta de tu vida, pero sí la forma de navegarla y llevarla a un buen fin. Eso genera virtud en tu vida y te permite un compromiso con vos mismo, porque “Nadie puede llamarse libre, si no es dueño de sí mismo”. Epicteto decía que “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.” Por eso, cuando meditamos los misterios de la cruz se los llama “misterios dolorosos”, y no misterios de sufrimientos. Porque hay cosas que nos duelen, pero, cuando las mantenemos en nuestro corazón y en nuestra mente, se transforman en sufrimiento, porque yo mismo alimento y contengo ese dolor. Es más, el hombre sufre más por lo que imagina, que por lo que le ocurre. El dolor te visita, pero el sufrimiento lo alimenta. Por lo tanto, aprendamos a aprender de lo que nos duele y fortalecernos con paz interior. 2) Golpearon: Todos sufrimos golpes y dolores. No creas que porque soy cura soy inmune. No. Hay cosas que me duelen, que me golpean. También me duelen ciertos comentarios o hasta incluso ciertas situaciones. Date la oportunidad de llorarlas y sentirte mal, pero no te rindas. Si estás enojado respira y sigue… incluso si estás perdido, para un poco, mira bien y luego… a seguir. Las emociones pasan y son reales, pero pasan. Vos no. Está bien sentir y hasta caerse, incluso decir “estoy cansado”, pero no hay que rendirse, porque todos pasamos por estos momentos y a eso se le llama ser humano. La clave es saberse superar y tener visión sobrenatural. 3) Respetarán: Cuando uno sabe lo que quiere y por qué lo quiere logra esa misión a la que vino. También implica ponerle una pequeña o milésima pizca de obsesión, porque es importante exigirse y caminar a lo extraordinario, el camino hacia la santidad. Es saber que ser mediocre con tu vida y con tu hacer de vida te lleva a quedarte en la nada. Algo bueno está por venir.

Hombre rico1) Púrpura: Si no disfrutamos la vida aquí, tampoco la disfrutaremos allá. Creemos que seremos felices cuando me reciba o me gradué o cuando tenga el trabajo tal o el cargo cual y así, siempre pensando en el allá. Y así esto nunca se termina. Es estar en espera siempre: cuando nuestros hijos dejen los pañales, cuando nos jubilemos, cuando sea cura, cuando me case, cuando mi economía sea estable y así se te va la vida. Uno tiene que dejar de mentirse a uno mismo y cuidarse de dos amenazas: “la culpa del pasado” ese arrastrar las culpas del ayer y estar mirando siempre lo que hice, o lo que sucedió; y la segunda es “la ansiedad del futuro”. Porque nos estrangula el hoy, porque nos asfixia. Recordá que la columna de nube guía al pueblo de Israel día tras día. Porque la vida es vivir día tras día. Por lo tanto, no te abrumes por los problemas que hay que resolver. Las cosas se resuelven día tras días. Como diría el famoso Scaloni (DT de la selección argentina) “Nosotros pensamos en este partido, no pensemos en la final del mundial, pensemos en este partido”. Así pasa con la vida. Y si te fue mal, tómate el día para llorar o sacar tu bronca, pero después te levantas y tenés que seguir. El propósito de Dios es que vivas un día a la vez. 2) Ansiaba: Muchas veces la forma en la que la gente te trata es el reflejo de cómo te ven, y la forma en que dejas que te traten es el reflejo de cómo tú te ves. Por lo tanto, no dejes que te quiten la dignidad, Jesús pagó con su sangre por tu vida y es por ello que debes recordar que tenés que construir tu historia y caminar por tu vida. No andes mendigando por el cariño de los demás. 3) Tormentos: Algo que fui aprendiendo en estos tiempos de mi vida es que, cuando me faltan el respeto, me quedo callado. Hago silencio, para que la persona que me ofende escuche sus palabras, porque comprendí que, cuando te faltan el respeto buscan tu reacción. Como segundo punto aprendí a decirle que repita sus palabras con total tranquilidad “¿Puedes repetir eso por favor?” y tercero, si sigue insistiendo en ello, le digo “Gracias, por mostrarme quién eres y lo que piensas de mí” pero yo no soy eso que piensas de mí. Por eso, no dejes que las tormentas de los otros inunden tu vida de enojos y te ahoguen en preocupaciones. Algo bueno está por venir.

A Jerusalén1) Subir: Había una vez un pájaro que vivía en una jaula, cuya puerta estaba rota. Durante muchos años estuvo rota, pero el pájaro no lo sabía. Cada mañana miraba al cielo y con incertidumbre quería salir, pero se preguntaba a sí mismo “¿Y si me caigo?” Duró muchos años en esa jaula. El pájaro envejeció y un día llegó un gran viento que tiró la jaula con el pájaro incluido, el cual salió por la misma expulsión del viento. Allí se dio cuenta de que tenía alas, porque salió por la puerta rota. Así es el miedo. Porque el miedo no va a dejar que vivas, solo busca que sobrevivas y postergues las cosas constantemente. Todos tenemos miedo, y a veces es necesario por prudencia, pero no dejes que el miedo se termine convirtiendo en tu juez, porque te va a enjaular. Las peores jaulas no tienen hierro, sino pensamientos. Por algo Jesús dice: “No tengas miedo”. Eso lleva a que no caigas, pero tampoco podés volar; no pierdes, pero tampoco ganas. Las puertas de la vida están abiertas y la fe, con la esperanza, te ayuda a volar. 2) Maltratado: Una vez una persona me dijo algo que se me quedó grabado: “Tu mayor fan es alguien desconocido y tu mayor hater es un conocido”. Eso siempre me digo cuando me toca dar charlas en distintos lugares. Capaz que en Colombia soy aclamado, pero en mi parroquia, crucificado. Capaz que en mis amigos soy respetado y entre mis familiares, ignorado. Como me dice mi psicóloga “Muchos conocidos tuyos no te dan “like”, pero lo ven todo”. Se refería a mis publicaciones en IG, pero también esto sirve para la vida. Por eso, hay que seguir construyendo y aportando. Ánimo, que por más que te vean constantemente para ver una falla tuya y ser como un “VAR” de fútbol (soccer), sigue caminando que, para ganar partidos de la vida, hay que pasar por muchos golpes.3) Paganos: Heidegger, un gran filósofo, decía que, para lograr virtudes en la vida, uno debía ser rico de corazón y terminaba con este pensamiento: “Las personas ricas compran tiempo, las personas pobres compran cosas las personas ambiciosas compran habilidades y conocimientos, las personas perezosas compran distracciones. Por eso invertí en tu vida y busca crecer y ser una gran persona, una mejor persona cada día. Algo bueno está por venir.

Para que los vean1) Multitud: Nadie puede destruir el hierro, pero su propio óxido sí puede hacerlo. Del mismo modo, nadie puede destruir a una persona, pero sí su propio pensamiento. Por eso, no dejes que esta Cuaresma se vaya sin trabajar tu interior y tu corazón. Tienes mucho por aprender y, por sobre todo, reconocer en vos, porque la clave de esta Cuaresma es que te encuentres con vos y desde allí con Dios, pues como dice San Agustín “Señor, que te conozca, Señor, que me conozca”.2) Cargas: Durante muchos años hemos educado en la fe con cargas y también con miedos. Siempre diciendo “Dios te va a castigar” u “Ojito, que Dios todo lo ve”. Educar desde el miedo puede generar que, en vez de disfrutar de la fe, termines cargando con tu fe. Por eso, no dejes que el miedo apague tu relación con Dios.3) Agrandan: Hay veces que somos personas agrandadas, creyendo que la gente nos tiene que reconocer por lo que hacemos. No es lo mismo ser exitoso que respetado. Hay gente que es exitosa, pero no tiene respeto y hay gente que se merece todo nuestro respeto, y no tiene éxito, pero tienen algo más grande que el éxito, “honor”. Por eso, amigo o amiga, no busques una Iglesia para agrandarse o una institución, mucho menos un título o un cargo público para decir “aquí estoy”. La vida pasa por escuchar a Dios y escucharte vos, para comprender siempre que hay que hacer la voluntad de Dios. Algo bueno está por venir.

1) No juzguen: Judas Iscariote sí trató de arreglar lo que hizo. Se fue a confesar ante aquellos sacerdotes del sanedrín. Ni siquiera pudo con su remordimiento. Puedo animarme a decirte que Judas hizo la confesión más grande, sincera y auténtica que ningún otro apóstol hizo. “He derramado sangre inocente” y entregó las monedas… Hasta devolvió las 30 monedas de plata. Pocos cristianos piden perdón y restituyen. No solo pidió perdón, sino que también restituyó. Pero los “saboteadores de la gracia” no lo perdonaron, porque siempre aparecen esos saboteadores de la gracia que lo único que aprueban es el legalismo. Judas no fue más pecador que el resto de los discípulos que se escaparon muertos de miedo el Jueves Santo. Capaz que Judas el error que cometió es que, en vez de ir a la cruz, fue a la institución. Porque hay gente que busca paz en la institución y no en Jesús. Hay gente que, en vez de buscar la gracia de Dios, busca a los policías de Dios. Sé que puede sonar fuerte esto, pero creo que es necesario recordar que uno vino a buscar gracias para ir al cielo, no a buscar aduaneros institucionales.2) Condenen: La condena siempre está; la condena social y hasta religiosa, como también la familiar. Pero, como dice el dicho “No se trata de ganar, sino de no abandonar el camino”. Por eso, no dejes que aquellos que te condenan y te señalan con el dedo o aquellos que dicen que todo lo haces mal te hagan perder tu mirada a la felicidad o en si a la eternidad. Vos tenés mucho por hacer y aprender y, lo que no se logró con esperanza, te lleva a lograr adquirir experiencias.3) Ustedes: Cuenta la historia japonesa que Honda fue rechazado por Toyota. Y recordó que el valor no se encuentra en vencer, sino en permanecer fiel al camino, incluso cuando nadie observa. Honda no discutió ni se victimizó, aceptó el golpe y siguió caminando. Hizo su fábrica. La Segunda Guerra Mundial le destruyó su fábrica y perdió todo menos su disciplina. Actuó sin enojos ni miedos ni excusas, porque Honda no pensó en lo que perdió, sino en lo que iba a hacer en ese momento. Volvió a fabricar motores imperfectos y, con el correr del tiempo, fue haciéndose cada vez más prestigioso, llegando a ser uno de los primeros motores menos ruidosos del mercado. Siempre decía que no buscaba ser el mejor sino “mejor que ayer”, porque el camino del guerrero no promete el éxito, pero sí te asegura el carácter y quien no abandona el camino tarde o temprano llega. Por eso, Honda antes de morir marcó una disciplina, por lo que incluso sigue la empresa trabajando sin su presencia, porque quien actúa con disciplina deja cosas en las personas que lo rodean. Algo bueno está por venir.

1) Los llevó: Es importante distanciarte un momento para que puedas ver tu realidad. Por eso es importante que cuides tu oración y tu momento de interioridad. Recuerda que no puedes ver tu reflejo en agua turbia, al igual que no puedes ver la verdad en un estado de rabia. Por eso, deja que el agua se calme para que tengas claridad. Es por ello que Jesús te invita a que subas a la montaña de la vida espiritual para ir calmando todo lo de tu interior ante lo exterior y poder ver el todo de la realidad. 2) Presencia: Algo que aprendí con el tiempo es que las personas más interesantes son las que más escuchan y menos hablan. A todo el mundo le gusta hablar de uno mismo y todos tienen prisa por hablar, pero, si te callas y haces que el otro sea protagonista, te aseguro que crecerás en el interior y también en el exterior. Eso es lo que enseña Jesús, que aprendamos a escuchar y contemplar. Baja un cambio y empieza a decidir desde lo escuchado y no desde el acelere del corazón o el acelere pasional.3) Escúchenlo: Jesús muestra a los apóstoles que se llega a un triunfo luego de mucho sacrificio. Hoy te lo repito: vas a lograr grandes cosas en tu vida si aceptas asumir sacrificios. Te lo digo, yo que pasé muchas lágrimas para estar hoy aquí. No te creas que soy un triunfador, a mí también me costó. Te lo digo, yo que tuve que aclarar muchas cosas que no hice por comentarios malignos de otros. Te lo digo yo, que también sufrí la difamación hasta de mis cercanos para estar hoy aquí. Te lo digo yo, que pasé momentos en los que no tenía ganas de seguir en este camino por miedo en algunos momentos o por enojo en otros, pero comprendí que el premio es del que lucha hasta la muerte y no de quien se siente victorioso. Algo bueno está por venir.

1) Les digo: Cuenta la historia que un hombre tenía muchas cajas en donde estaban sus recuerdos valiosos. Una niña, al ver tantas cajas, le pidió ver algunas. El detalle fue que las cajas estaban vacías. La niña le preguntó al señor por qué estaban vacías si eran recuerdos. Él abrió una caja y le dijo: “Aquí está la sonrisa de mi hija”. En otra caja, decía este señor: “Aquí está la última mirada de mi papá”, y así, sucesivamente, hasta comprender que una caja, para que sea valiosa, no necesita ningún objeto. Porque lo que hace lo valioso son la “presencia y personas”. Las personas que amamos son las únicas personas que no pierden su valor. Los objetos se rompen, pero las personas viven para siempre. Las presencias, en los momentos más duros de tu vida, duran para siempre. Las cosas valiosas, cuando duelen, es porque valen de verdad.2) El cielo: La indecisión también es una decisión. Hay tiempo para cada cosa y no podés dejar que el miedo decida por vos. Hay veces que es preferible equivocarse por una decisión tomada, para aprender, que no tomar una decisión por miedo a perder. Por eso, Jesús nos repite constantemente: “No tengan miedo”. 3) Extraordinario: Todos tenemos que valorar y saber descubrir lo que el otro puede dar. Una vez sucedió que en una veterinaria pusieron un cartel que decía “Vendo perros”. Un niño entró y dijo que quería comprar uno, pero que ahora tenía solo 3 dólares. El veterinario se enterneció y les mostró los 5 cachorros. Al pasar, vio uno que estaba cojo y le dijo que quería ese. Entonces el veterinario le dijo: “¡Te lo regalo!, porque es cojo y no camina bien”. El muchacho le dijo: “No, véndamelo y le pagaré todo, aunque sea en largas cuotas”. El veterinario le volvió a decir que no porque no iba a ser un buen perro. El niño se levantó una parte del pantalón y le mostró su pie con clavos. Le dijo: “Tal vez no pueda correr o jugar como los otros niños, pero tengo el mismo valor”. No sabemos la historia de la gente por completo como para juzgarla. Hasta me animo a decirte que no conocemos detalles de la vida de las personas como para tomarnos la libertad de juzgarlas. El veterinario de esta historia estaba juzgando al perro, pero sin darse cuenta de que estaba juzgando al muchacho. Nos tomamos muchas veces la libertad de juzgar a alguien, por estar en el silencio o por circunstancias que no tenemos o no sabemos lo que le pasa a una persona como para hacer un juicio sobre él o sobre ella. El único denominador común que tenemos es que somos humanos. Todos tenemos una historia y juzgar a una persona no define quién es ella, más bien te define a vos que la juzgas. Algo bueno está por venir.

1) Entrar: Una vez existió un profesor de cerámica que dividió a la clase en dos. Al primer grupo le pidió a los estudiantes que durante el trimestre se centren en hacer “el jarrón perfecto”, que solo hagan uno, pero que sea perfecto. Al segundo grupo se le pide que haga la mayor cantidad de jarrones pues, cuantos más hagan, mejor nota tendrán. Lo que sucedió es que el grupo que tenía que hacer muchos jarrones logró hacer muchos jarrones y de mejor calidad de jarrones que el grupo que debía hacer un solo jarrón perfecto. Porque es el “esfuerzo y la constancia”, pero por sobre todo la práctica, lo que termina haciéndote una persona superior y superando todo. Es la acción masiva imperfecta lo que hace que te acerques a la perfección, recuerda que “La práctica hace al maestro”. 2) Tribunal: Cuida y enfócate en hacer tu vida, porque siempre hay gente que está como un “tribunal” controlando cada cosa que haces. Hasta a mí me cansa cuando me reenvían mis propios vídeos pidiéndome que les explique por qué lo dije o qué quise decir. Es como que me siento en un tribunal que me observa y, lo peor, es que muchas veces me mandan a decir por otros en vez de venir a decirme a mí, porque siempre el “tribunal” está desde lejos, cuestionando, no consultándote. Por eso no pierdas el tiempo explicando lo que haces, más bien haz las cosas, que solo con el tiempo se van explicando. 3) Ofrenda: Cuando no le gustas a alguien esa persona puede juntarse con otras personas a quien no le gustas y, cuando te das cuenta, hay muchas personas que te critican y no les gusta como sos. Y es parte de la vida esto… si no, mira la cruz. Lo peor es que esas personas no se gustan entre sí, capaz que ni se quieren entre sí, solo se juntan a causa de ti, por eso sé prudente con lo que dices y haces y a quién le cuentas lo que haces, porque con eso das poder a que ellos se junten. ¿Ves que sos poderoso? Logras que la gente se junte para atacarte. Algo bueno está por venir.