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En el día de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, la Iglesia reconoce las virtudes cristianas de dos de los más grandes y reconocidos apóstoles que defendieron con su vida el Evangelio. El Padre Pedro nos invita a ser sus discípulos y apóstoles a imitación de estos grandes guías en nuestro camino de fe y de santidad. Además responde a las preguntas llegadas al programa vía telefónica, el correo electrónico (padrepedro@ewtn.com) y Facebook (www.facebook.com/ppedronunez).
Solemnidad del Sagrado Corazón de JesúsLectionary: 170 /guadaluperadio.com
Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (A)
Te compartimos la meditación del día tomada de Mt 11, 25-30.Para más recursos para encontrarte con Dios en la oración, visita nuestra página web www.meditaciondeldia.com, nuestra tienda www.meditaciondeldia.com/tienda/ o síguenos en Instagram @meditaciondeldia_ y compártenos tu opinión!Conviértete en donante de Meditación del Día en este enlace: https://bit.ly/DonarMdDMaría Reina de los Apóstoles, ¡enséñanos a orar!Este podcast es parte de JuanDiegoNetwork.com¡Gracias por escucharnos!
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 11, 25-30Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.»Palabra del Señor.
12 DE JUNIO - SOLEMNIDAD DEL CORAZÓN DE JESÚS
Sagrado Corazón de Jesús - Ciclo A Mt 11,25-30 11,25 En aquel tiempo, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. 11,26 Sí, Padre, porque así lo has querido. 11,27 Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 11,28 Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. 11,29 Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. 11,30 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana». Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús - Ciclo A Evangelio según San Mateo 11, 25-30 En aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien. El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera”. *** Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús La Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes siguiente a la solemnidad del Corpus Christi, casi como para sugerirnos que la Eucaristía no es otra cosa que el Corazón mismo de Jesús, de Aquel que de corazón cuida de nosotros. En esta misma fecha, la Iglesia celebra la Jornada mundial de oración por la Santificación de los Sacerdotes. Precisamente fue un sacerdote, el normando Juan Eudes, quien celebró esta fiesta por primera vez el 20 de octubre de 1672. Pero ya algunas místicas alemanas de la Edad Media —Matilda de Magdeburgo (1212-1283), Matilde de Hackeborn (1241-1298) y Gertrudis de Helfta (1256-1302)—, así como el dominico Beato Enrique Suso (1295 - 1366), habían cultivado la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. A la difusión del culto contribuyeron las revelaciones privadas recibidas por la religiosa visitandina Margarita María Alacoque (1647-1690). Margarita Alacoque vivía en el convento de Paray-le-Monial (Francia) desde 1671. Tenía ya fama de gran mística cuando el 27 de diciembre de 1673 recibió la primera visita de Jesús, que quiso compartir con ella los sufrimientos de su Corazón rebosante de amor por el Padre y por toda la humanidad, del mismo modo que los compartió con el discípulo Juan durante la Última Cena. "Mi divino corazón está tan apasionado de amor por la humanidad que, incapaz de contener en sí mismo las llamas de su ardiente caridad, debe difundirlas. Te he elegido para este gran proyecto”, le dice. Al año siguiente, Margarita tuvo otras dos visiones. En la primera apareció el corazón de Jesús en un trono de llamas, más brillante que el sol y más transparente que el cristal, rodeado de una corona de espinas; en la segunda, Margarita contempló a Cristo resplandeciente de gloria, con rayos de luz que salían su pecho y se expandían por todos lados. Jesús le habló de nuevo y le pidió que comulgara cada primer viernes de mes durante nueve meses consecutivos, y que se postrase en tierra en oración durante una hora en la noche entre los jueves y los viernes. Nacieron así las devociones de los nueve viernes y de la hora santa de adoración. En una cuarta visión, Cristo le pidió que se instituyera una fiesta para honrar su Corazón y reparar, mediante la oración, las ofensas que recibe. De parte de Jesús, Margarita también recibió una gran promesa de perdón: quien se acerque dignamente a la Eucaristía y comulgue durante nueve meses consecutivos el primer viernes del mes, con espíritu de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento, amando, honrando y consolando al Corazón de Jesús, recibirá el don de la perseverancia final, es decir, terminará su vida con la gracia de los sacramentos y de la remisión de sus ofensas a Dios y al prójimo. En 1856, Pío IX ordenó que la fiesta del Sagrado Corazón fuera extendida universalmente a toda la Iglesia. En 1995, San Juan Pablo II instituyó en este mismo día la Jornada Mundial de Oración por la Santificación del Clero, para que Jesús custodie el sacerdocio en su corazón.
“Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón.”Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 25-30.Lectura y reflexión: Pbro. Eligio Román Campoverde.En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera».Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Meditación en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. El Corazón de Jesús es manso y humilde, nos dice Él. Y en eso consiste el Amor, aunque a nosotros nos cueste entenderlo: la señal de Dios es su humildad. Hemos de amar a Dios con nuestro corazón, con ternura y afecto entrañable.
Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi)Lectionary: 167 /guadaluperadio.com
Acompaña al Padre Román Flecha a Meditar sobre las lecturas del quinto Domingo de pascua y conozcamos más a fondo lo que nos dice el Señor.
Solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo (A)
Te compartimos la meditación del día tomada de Jn 6, 51-58.Para más recursos para encontrarte con Dios en la oración, visita nuestra página web www.meditaciondeldia.com, nuestra tienda www.meditaciondeldia.com/tienda/ o síguenos en Instagram @meditaciondeldia_ y compártenos tu opinión!Conviértete en donante de Meditación del Día en este enlace: https://bit.ly/DonarMdDMaría Reina de los Apóstoles, ¡enséñanos a orar!Este podcast es parte de JuanDiegoNetwork.com¡Gracias por escucharnos!
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 6, 51-58 Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo.» Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?» Jesús les respondió: «Les aseguro que, si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente.» Palabra del Señor.
7 DE JUNIO - SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Programa especial en el domingo 7 de junio de 2026 en que se celebra la Solemnidad del Corpus Christi dentro de la Visita Apostólica del Papa León XIV a España. Además de las secciones habituales Juan Ignacio entrevistará a Alejandra Salinas directora de Contemplare para conocer la iniciativa de elaboración de rosarios por muchos conventos de España y otra entrevista al sacerdote y compositor musical el padre Ignacio Ozores que cantará en los eventos del Santo Padre en Madrid.
Meditamos las lecturas de la Solemnidad de Corpus Christi
Meditación en la Solemnidad del Corpus Christi. La Eucaristía como Presencia y Comunión. Tratar con más fe, amor, constancia y delicadeza al Señor, presente en nuestros sagrarios.
Hermanos y Hermanas celebramos hoy la Solemnidad del CORPUS CHRISTI EL CUERPO Y LA SANGRE DEL SEÑOR. La expresión más sublime y sorprendente del amor de Dios por cada uno de nosotros es la entrega de Jesús hasta el extremo. En la noche antes de padecer, Jesus realiza el milagro más grande que haya podido darse en este mundo: CONVERTIR EL PAN EN SU CUERPO Y EL VINO EN SU SANGRE para darnos su vida en alimento. Es así como Jesús nos da la vida verdadera' la vida misma de Dios. Su propia vida. Nuestro Dios es el Dios de la vida. Jesus nos mostró su rostro humano entregando su vida por nosotros. En toda la revelación. En toda la Biblia Dios se mostró así: Dios Dador de Vida. Y en el Antiguo Testamento con el maná del desierto y el Pan y Vino de Melquisedec, Dios fue preparando a la humanidad para acoger este invento divino tan maravilloso que es la Institución de la Eucaristía. En la procesión del Corpus Christi, acompañamos al Resucitado en su camino por el mundo entero. Y de este modo, respondemos también a su mandato: "Tomad y comed... Bebed todos" atención: No se puede comer al Resucitado presente en la forma del pan, COMO UN SIMPLE TROZO DE PAN, Comer este pan es comulgar, es entrar en comunión con la persona adorable del Señor vivo. Esta comunión es realmente un encuentro entre dos personas. Es un dejarse penetrar por la vida de quien es el Señor de la Vida mi Creador mi Redentor. Este objetivo de la sagrada comunión es la asimilación de mi vida con la suya, mi transformación y configuración con quien es el Amor vivo y presente en la Eucaristía. Esta adoración implica la voluntad de seguir a Cristo, de seguir a quien nos precede en el camino de regreso a la Casa del Padre y donde Él está sentado a la derecha del Padre, nos espera para darnos el abrazo y el beso de bienvenida. Con esta sublime realidad dispongámonos a vivir esta semana adorando a Jesus presente en nuestro corazón cada vez que lo recibimos en la Sagrada Eucaristía. Bendiciones, Hna. Maria Ruth Radio Paulinas Boston
Corpus Christi - Ciclo A Jn 6,51-58 6,51 Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré, es mi carne para la Vida del mundo». 6,52 Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?». 6,53 Jesús les respondió: «Les aseguro, que si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. 6,54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. 6,55 Porque mi carne es la verdadera comida, y mi sangre, la verdadera bebida. 6,56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. 6,57 Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come, vivirá por mí. 6,58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente». Solemnidad de Corpus Christi - Ciclo A Evangelio según san Juan 6, 51-58 En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida". Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre".
“Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.”Del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58.Lectura y reflexión: Pbro. Arnulfo Valencia Mendoza.En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida».Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»Jesús les dijo: «Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también el que me come vivirá por mí.Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre». Palabra del Señor.Gloria a ti, Señor Jesús.
Meditación en la Solemnidad del Corpus Christi. La Eucaristía como Presencia y Comunión. Tratar con más fe, amor, constancia y delicadeza al Señor, presente en nuestros sagrarios.
La comunión que se lleva a los enfermos se anuncia con el toque de la campanilla. Entonces la gente se apercibe, se arrodilla, y el enfermo se dispone. Hoy, víspera del Corpus Christi, queremos que no nos tome poco preparados esta gran Solemnidad. Es la Eucaristía lo que fundamenta nuestro ser y nuestra vida. Unirnos a las Procesiones de todo el mundo, para adorar y desagraviar.
Un detallado análisis bíblico del Evangelio que escuchamos en la Santa Misa en la Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Meditación predicada en un Centro de la Obra en la Solemnidad de la Santísima Trinidad (A). Siguiendo el consejo del Prelado en su último mensaje, meditamos sobre algunos aspectos del alma sacerdotal y del sacerdocio común de los fieles, que tiene su raíz en la Trinidad. Escucha este episodio completo y accede a todo el contenido exclusivo de Meditaciones diarias. Descubre antes que nadie los nuevos episodios, y participa en la comunidad exclusiva de oyentes en https://go.ivoox.com/sq/874295
Solemnidad de la Santísima TrinidadLectionary: 164 /guadaluperadio.com
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 3, 16-18 Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.Palabra del Señor.
“Dios envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salvara por él.”Del santo Evangelio según san Juan: 3, 16-18.Lectura y reflexión: Pbro. Agustín Patiño Vargas.«Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.Se dice Credo.
En el programa de hoy profundizamos en la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Además, de las secciones habituales, en la segunda parte del programa se habla de la Jornada Pro Orantibus y de la visita del Papa León a España.
Adquiere el "LIBRO DE ORACIÓN. Mi día a día con Jesús" en https://sercreyente.com/libros. Con más de 400 páginas, más de 500 oraciones y decenas de ilustraciones. Ve el vídeo en https://youtu.be/_9Z40IqjHj8________________Domingo, 31 de mayo de 2026 (Solemnidad de la Santísima Trinidad - Ciclo A)Evangelio del día y reflexión... ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! Texto íntegro del Evangelio y de la Reflexión en https://sercreyente.com/solemnidad-de-la-santisima-trinidad-ciclo-a/[Juan 3, 16-18] «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios».________________Descárgate la app de SerCreyente en https://sercreyente.com/app/¿Conoces nuestra Oración Online? Más información en: https://sercreyente.com/oracion¿Quieres recibir cada día el Evangelio en tu whatsapp? Alta en: www.sercreyente.com/whatsappTambién puedes hacer tu donativo en https://sercreyente.com/ayudanos/Contacto: info@sercreyente.com
"Somos Iglesia !..." Grabación # 1001 - 14 años 24 de Mayo, 2026 - Misa de 12.00 pm. Evangelio y Homilía del VIII Domingo. Pbro. Mario Alberto Cruz Méndez Parroquia Santa María Reina de los Apóstoles Pastoral de Comunicación SAMARA #2026 (San Juan 20,19-23) - Ciclo A. Solemnidad de Pentecostés @ Católico por Siempre !...
Celebramos la Solemnidad DE LA INDIVISA TRINIDAD en la que confesamos y veneramos al ÚNICO DIOS en la Trinidad de personas y la Trinidad de personas en la unidad de Dios uno y trino. Cuando nos deseamos un Año Nuevo, deseamos sobre todo que nosotros también seamos nuevos. Porque si nosotros somos nuevos el Año será Nuevo, Si nosotros somos buenos, el mundo será bueno. Si nosotros cambiamos el mundo cambiará. Si nosotros oramos el mundo será mejor. Si nosotros sentimos a Dios en nuestro corazón. Lo transmitiremos en la sencillez de nuestras actitudes de la nuestra vida diaria. Si nosotros nos amamos entonces en el mundo habrá amor. En una palabra todo empieza por nosotros POR CADA UNO DE NOSOTROS. No esperemos que el mundo cambie si no cambiamos cada uno de nosotros. Recordemos DIOS TODO LO PERMITE PARA NUESTRO BIEN. Si, pero nuestra tarea es realizar nuestra parte utilizando todo lo que esté a nuestro alcance. Y algo muy importante que nos ha recordado la Liturgia de estos últimos Domingos.Y es que no estamos solos, Dios está con cada uno. Jesús ha subido al cielo pero no nos ha dejado solos. No lo vemos físicamente pero lo sentimos y lo recibimos en el Sacramento de la Eucaristía donde Jesus se ha quedado con nosotros hasta cuando regrese para llevarnos con Él donde viviremos felices por toda la eternidad, con el Padre con el Hijo y con el Espíritu Santo. Hna. Maria Ruth Radio Paulinas Boston
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 20, 19-23 Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes.» Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban al Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan.»Palabra del Señor.
Pentecostés - Ciclo A Jn 20,19-23 20,19 Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». 20,20 Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. 20,21 Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes!,Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes». 20,22 Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. 20,23 Los pecados serán perdonados, a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos, a los que ustedes se los retengan». Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad de Pentecostés, en la cual se conmemora la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, a los cincuenta días después de la Resurrección de Cristo. La venida del Espíritu Santo, Solemnidad de Pentecostés, es una de las grandes fiestas para la Iglesia Católica, debido a que en este día, el Espíritu Santo vino sobre la Iglesia de una forma muy especial, trayendo una esperanza renovada y fuerza para el anuncio del Evangelio. «Espíritu Santo, fuente inagotable de todo lo que existe, hoy quiero darte gracias. Gracias ante todo por la vida, porque respiro, me muevo, siento cosas, mi cuerpo funciona, mi corazón late. Hay vida en mí. Gracias porque a través de mi piel y mis sentidos puedo tomar contacto con los seres que has creado. Porque el aire roza mi piel, siento el calor y el frío, percibo el contacto con las cosas que toco. Gracias porque mi pequeño mundo está repleto de pequeñas maravillas que no alcanzo a descubrir. La Promesa del Espíritu Santo Durante la Última Cena, Jesús les promete a sus apóstoles: “Mi Padre os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre: el espíritu de Verdad” (San Juan 14, 16-17). Más adelante les dice: “Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes; pero el Abogado, El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todo y traerá a la memoria todo lo que yo les he dicho.” (San Juan 14, 25-26). Al terminar la cena, les vuelve a hacer la misma promesa: “Les conviene que yo me vaya, pues al irme vendrá el Abogado,… muchas cosas tengo todavía que decirles, pero no se las diré ahora. Cuando venga Aquél, el Espíritu de Verdad, os guiará hasta la verdad completa,… y os comunicará las cosas que están por venir” (San Juan 16, 7-14). En el calendario del Año Litúrgico, después de la fiesta de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés. Explicación de la fiesta: Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos. Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas. En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban. Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal. Oración al Espíritu Santo Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor; envía Señor tu Espíritu Creador y se renovará la faz de la tierra. OH Dios, que quisiste ilustrar los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, guiados por este mismo Espíritu, obremos rectamente y gocemos de tu consuelo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Tomado de MisionerosDigitales.com
“Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Reciban el Espíritu Santo.”Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23.Lectura y reflexión: Pbro. Carlos Eduardo Barajas Baeza.Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.De nuevo les dijo Jesús: «La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo». Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Adquiere el "LIBRO DE ORACIÓN. Mi día a día con Jesús" en https://sercreyente.com/libros. Con más de 400 páginas, más de 500 oraciones y decenas de ilustraciones. Ve el vídeo en https://youtu.be/_9Z40IqjHj8________________Domingo, 24 de mayo de 2026 (Solemnidad de Pentecostés)Evangelio del día y reflexión... ¡Deja que la Palabra del Señor transforme tu vida! Texto íntegro del Evangelio y de la Reflexión en https://sercreyente.com/pentecostes/[Juan 20, 19-23] Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».________________Descárgate la app de SerCreyente en https://sercreyente.com/app/¿Conoces nuestra Oración Online? Más información en: https://sercreyente.com/oracion¿Quieres recibir cada día el Evangelio en tu whatsapp? Alta en: www.sercreyente.com/whatsappTambién puedes hacer tu donativo en https://sercreyente.com/ayudanos/Contacto: info@sercreyente.com
Celebramos la Solemnidad de Pentecostés y la Liturgia de este Domingo nos muestra que toda la vida publica de Jesus, fue una continua preparación de sus discípulos para hacerlos merecedores de este maravilloso don el Espíritu Santo. Como Jesus mismo nos lo ha repetido en el Evangelio de S, Juan: "Yo le pediré al Padre que les dé otro defensor que esté siempre con ustedes. Y hoy día de Pentecostés se cumple esta promesa. y así mientras los apóstoles perseveraban en la oración junto con María la Madre de Jesús. Vino del cielo un ruido como el de una rafaga de viento y se llenaron del Espíritu Santo. También en nuestra vida personal ha habido un día de Pentecostés, no de una rafaga tan grandiosa como la de los apóstoles, pero si tan real como Única. Y este acontecimiento es el día en que recibimos el Sacramento de Bautismo y de la Confirmación y como es un acontecimiento interior ocurre en la más grande intimidad y el más grande silencio, convirtiéndonos desde ese momento en templos vivos del Espíritu Santo. Somos templos vivos cada vez que estamos en gracia y amistad con Dios. Y San Pablo no se cansa de repetir a los Corintios: "No sabéis que vuestro cuerpo es templo del espíritu Santo que habita en vosotros? De ahi que debemos estar siempre muy atentos a esa acción del Espíritu Santo en nuestra vida quien constantemente nos está inspirando y adiestrando en la experiencia personal del encuentro con Dios a través de los distintos acontecimientos de nuestra vida diaria. En otras palabras, la presencia del Espíritu Santo en nuestra alma es lo que nos hace siempre jóvenes, siempre únicos. aumentando en nosotros una fe más viva, una esperanza más firme y una caridad más exquisita. Recordemos las palabras de San Juan XXIII, quien decía en la clausura de la primera etapa del concilio de 1962, Que éste sería el nuevo pentecostés que haga florecer en la Iglesia su riqueza interior y su extensión a todos los campos de la actividad humana. San Pablo VI en el año 1964 decía: el Espíritu está aquí para iluminar y guiar nuestra obra en provecho de la Iglesia y de la humanidad entera. San Juan Pablo II en el año 1998 decía: Abramos las puertas al Redentor y Animados por el Espíritu comuniquemos la esperanza. Feliz Semana de Pentecostés. Hna. Maria Ruth Radio Paulinas Boston
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 16-20 En aquel tiempo, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.»Palabra del Señor.
Solemnidad de la Ascensión del SeñorAscensionLectionary: 58 /guadaluperadio.com
Acompaña al Padre Román Flecha a Meditar sobre las lecturas del septimo Domingo de pascua y conozcamos más a fondo lo que nos dice el Señor.
Ascensión del Señor (Trasladada) - Ciclo A Mt 28,16-20 28,16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. 28,17 Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. 28,18 Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. 28,19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 28,20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo».
“Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.”Del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20.Lectura y reflexión: Pbro. Agustín Patiño Vargas.En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo».Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La festividad de hoy Domingo VII de Pascua nos invita a meditar en el cielo, como presencia y morada de Dios, Casa del Padre donde hoy sube Jesús el Hijo amado a prepararnos un lugar como nos decía la Liturgia del Domingo V de Pascua: "Cuando vaya y les prepare sitio, volveré y los llevare conmigo, para que, donde estoy yo estén también ustedes. Qué alegría, qué consuelo tan grande saber que aquí estamos de paso y que, si esta casa hecha por manos humanas un día se destruirá, nada tememos porque nos espera una mansión eterna, una casa como jamás la hemos soñado. una casa que es Dios que es el cielo. Cuando decimos que nuestros seres queridos que han muerto, han ido al cielo, estamos diciendo han ido al encuentro feliz con el Padre, mirándolo sin ningún obstáculo, sino cara a cara y hablando con Él como un amigo habla con su amigo. Ese es el cielo que nos espera y a donde por la misericordia de Dios esperamos llegar después de nuestra muerte para seguir completando la gran familia de los hijos de Dios que viven eternamente felices porque alla continuaremos en plenitud la comunión de amor que empezamos aquí en la tierra con nuestros seres queridos. Allá no habrá, ni muerte, ni dolor, ni llanto, ni despedida, ni lágrimas, todo será transformado. La Fe se convertirá en visión, la esperanza en posesión, la tristeza en alegría, el camino en punto de llegada, el trabajo en descanso, la gracia en gloria y EL TIEMPO EN ETERNIDAD FELIZ. Feliz en la Solemnidad de la Ascensión del Señor a los cielos. Hna. Maria Ruth Radio Paulinas Boston
Ascensión del Señor - Ciclo A Mt 28,16-20 28,16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. 28,17 Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. 28,18 Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. 28,19 Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 28,20 y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo». Hermanos, dice san León Magno en una homilía para esta solemnidad: «Hoy no sólo hemos sido constituidos poseedores del paraíso, sino que con Cristo hemos ascendido, mística pero realmente, a lo más alto de los cielos, y conseguido por Cristo una gracia más inefable que la que habíamos perdido».[1] La Ascensión del Señor fortalece y alienta nuestra esperanza en el cielo. Nos impulsa a levantar el corazón y a buscar las cosas de arriba. Nuestra esperanza es grande, porque Cristo mismo ha ido a prepararnos una morada. Y, como exhorta san Agustín, «hoy nuestro Señor Jesucristo subió al cielo; suba también con Él nuestro corazón».[2] El Señor está en el cielo con su cuerpo glorificado. Nunca dejó de estar junto al Padre; pero ahora su humanidad santísima, glorificada, está sentada a su derecha. Y está allí llevando en su cuerpo las señales de su sacrificio: las huellas de los clavos, las marcas de la Pasión, las heridas de su amor. Esas llagas hablan de redención y claman por la salvación del mundo. Por eso santo Tomás enseña que la Ascensión de Cristo es causa de nuestra salvación, porque nos abrió el camino para subir al cielo.[3] Cristo, que entregó su vida por cada uno de nosotros, nos espera en el cielo. Por eso puede decir san Pablo que nuestra ciudadanía está en los cielos (cf. Flp 3, 20). Seguimos caminando en esta tierra, en medio de dificultades, sufrimientos, dolores e incomprensiones; pero también avanzamos con alegría, con serenidad y con esperanza, porque sabemos que somos amados por Dios y que nuestra patria definitiva no está aquí. Y si alguna vez la perspectiva del cielo se nos oscurece, o si el corazón se nos llena de tristeza, conviene acudir a María, como lo hicieron los apóstoles después de la Ascensión. Ellos perseveraban en la oración junto con la Madre de Jesús (cf. Hch 1, 14). En esa espera aprendieron a comprender mejor lo que el Señor estaba realizando y a dejarse llenar por la esperanza. La contemplación de Cristo glorioso transformó a los apóstoles. Lo que antes les producía temor se convirtió en gozo. Entendieron que las promesas del Señor se cumplirían con toda certeza. Aquel que había caminado con ellos, que les había hablado, corregido y consolado, estaba ahora en el cielo, vivo, glorioso, escuchando sus oraciones y aguardándolos. De ahí nacieron su valentía, su fortaleza y su audacia. Ya no tenían el corazón puesto en las cosas pasajeras de este mundo. Su deseo más hondo era volver a ver a Jesucristo, volver a encontrarse con su Señor. También nosotros, al celebrar esta fiesta, hemos de pedir la gracia de elevar el corazón al cielo y de desprender nuestros deseos de lo que pasa. Entonces podremos afrontar las pruebas y también las alegrías de esta vida con una esperanza nueva, porque sabemos que el Señor nos prepara un lugar y que nada de lo vivido por amor a Él se pierde. Qué grande es ser cristiano. Qué inmensa esperanza nos ha sido dada. Pase lo que pase, en lo bueno y en lo malo, todo puede ser vivido con sentido, todo puede ser ofrecido, todo puede ser soportado, si al final de este camino es Jesús quien nos espera ______ 1. San León Magno, Sermón 73 (sobre la Ascensión del Señor), 4. 2. San Agustín, Sermón 263, 1. 3. Santo Tomás de Aquino, Suma de Teología, III, q. 57, a. 6, corpus.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 19, 25-27 Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre.» Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.Palabra del Señor.
Meditación del Evangelio según San Lucas 1, 26-38 por el biblista P. Norberto Padilla, misionero claretiano.Miércoles 25/mar/2026, Solemnidad de la Anunciación del Señor. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.Canción: Aquí Estoy (2020), de P. Luis Enrique Ortiz, CMF----------Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David. La virgen se llamaba María. El ángel entrando en su presencia, dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre. Reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”. Y María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco varón?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el Santo que va a nacer, se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios, nada hay imposible”. María contestó: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Y la dejó el ángel.Palabra del Señor... Gloria a ti, Señor Jesús#SoyClaretiano #Evangelio #MisionerosClaretianos #CMFAntillasIntro: Lámpara Es Tu Palabra, de Ain Karem