Cada día Dios quiere hablarte, sigue este devocional diario con una reflexión para cada día.

Génesis 15:1 NTV “Tiempo después, el Señor le habló a Abram en una visión y le dijo: No temas, Abram, porque yo te protegeré, y tu recompensa será grande.” El miedo no siempre llega cuando fallamos.Muchas veces aparece después de obedecer.Por eso Dios no le dio a Abram una explicación, le dio Su presencia:“Yo soy tu escudo.”La promesa no es que no habrá batalla, sino que nada tocará tu propósito.Cuando Dios es tu recompensa, ninguna renuncia te empobrece.No temas. No obedeciste en vano. Dios está contigo.Dios es mi escudo. No viviré gobernado por el miedo.

Hoy no leemos una historia de perfección.Leemos una historia de caída… y de búsqueda.El pecado no empieza con rebeldía abierta,empieza con vergüenza y escondites.Pero Dios no responde con silencio.Responde con una pregunta que sigue resonando hasta hoy:

Hoy no empezamos solo un año nuevo.Empezamos recordando quién es Dios… y quiénes somos en Él.Desde el primer versículo de la Biblia, Dios deja claro que nada es casualidad.El universo no nació del azar, nació de una intención.Y tú tampoco estás aquí por accidente.Este primer día leemos que Dios crea, ordena, da nombre, da sentido…y en medio de todo eso, nos crea con propósito.

No fue solo terminar un reto.Fue permitir que Dios nos trabajara el corazón día tras día.Hubo fuego que dolió, verdad que confrontó, gracia que sostuvo y esperanza que volvió a levantarnos.Leímos 1189 capítulos, recorrimos los 66 libros de la Biblia y volvimos a los Salmos dos veces.Pero lo más hermoso no fue llegar al final…fue aprender a amar la Palabra de Dios con una intensidad que transforma la vida.Hoy cerramos la Biblia con alabanza en los labios, con esperanza en el corazón y con la certeza de que Dios no termina historias, las restaura.Si hoy sigues de pie, no es casualidad: has sido refinado, restaurado y sostenido por Dios.

Hay un amor que no se enfría, aunque el nuestro sí.Hay una voz que sigue llamando, aunque ya no escuchemos con la misma atención.Malaquías nos confronta con una verdad incómoda: se puede seguir hablando de Dios y, al mismo tiempo, dejar de honrarlo con el corazón.Dios no reclama por falta de rituales, sino por falta de respuesta interior.Cuando la adoración se vuelve costumbre y no encuentro, el corazón empieza a endurecerse sin darse cuenta. Hoy Dios no pregunta cuánto sabes, sino cuánto le crees.No cuánto haces, sino desde dónde lo haces.no a aparentar,no a sobrevivir la fe,sino a volver a sentir, volver a obedecer y volver a amar.

Cuando todo parece temblar, hay una verdad que permanece firme: Dios no pierde batallas.Él pelea por su pueblo, gobierna con justicia y siempre tiene la última palabra.Hoy la Palabra nos recuerda que la historia no termina en caos, sino en victoria bajo el reinado de Dios.Si hoy enfrentas luchas internas, injusticias o cansancio del alma, descansa: Dios reina incluso cuando no lo entiendes, y vence incluso cuando tú ya no tienes fuerzas.

Hay finales que no cierran historias, las coronan. Hoy la Biblia nos muestra el desenlace glorioso: no es caos, es celebración; no es huida, es encuentro. La boda del Cordero nos recuerda que Dios no solo vence, Dios ama, y que la historia termina con una mesa preparada y un Rey regresando con autoridad y justicia.No vivimos esperando una catástrofe, vivimos esperando al Rey que vuelve. Y mientras el mundo tiembla, la Iglesia se prepara. Porque cuando Dios regresa, no lo hace para asustar a los suyos, sino para honrarlos. Este pasaje nos despierta el corazón: la fe no es escapar del mundo, es vivir fieles sabiendo que el final ya está escrito… y es glorioso.Hoy pregúntate: ¿estoy viviendo como invitados a la boda o como espectadores distraídos? La esperanza no es pasiva; se nota en cómo amas, cómo perseveras y cómo eliges cada día.

Cuando no entendimos, Dios guió.Cuando faltaron fuerzas, Dios cargó.Cuando todo parecía frágil, Dios permaneció.No pusimos nuestra confianza en sistemas que caen ni en seguridades pasajeras.Decidimos confiar en Dios, el único ayudador fiel, el que reina para siempre y cuida los detalles que nadie ve.Hoy cerramos este tramo sabiendo algo con certeza:Dios fue fiel… y seguirá siéndolo.

Hay momentos en los que todo parece incierto… pero la esperanza no es una emoción: es una decisión.Hoy recordamos que, aun cuando el mundo intenta aprisionar el alma, Dios sigue levantando estandartes de esperanza sobre Su pueblo. No estamos atados al miedo, ni al pasado, ni a lo que parece dominar: somos prisioneros de una esperanza viva que no decepciona.Seguimos caminando juntos, casi al final del recorrido, descubriendo que la fidelidad de Dios ha sido constante día tras día.

Hay promesas que parecen demasiado grandes para nuestra realidad… pero nunca demasiado grandes para Dios.Cuando Él habla, no lo hace desde lo posible, sino desde Su poder. Lo que a nosotros nos intimida, a Dios no lo detiene. Lo que vemos como límite, Él lo ve como punto de partida.Hoy, en medio de promesas restauradas, juicios que revelan Su justicia y un cántico que levanta al guerrero cansado, recordamos esto: Dios no retrocede ante lo imposible, y tampoco se olvida de quienes confían en Él.

No es por fuerza, ni por talento, ni por control…cuando Dios quiere obrar, lo hace por Su Espíritu.Lo que no logras con tus manos, Dios lo hace cuando rindes el corazón.Lo que parece detenido, Él lo activa desde adentro.Y lo que hoy sientes pequeño, en Sus manos se vuelve propósito.Hoy recuerda esto: si Dios está soplando, no necesitas empujar.Aprende a discernir Su voz, a moverte en Su ritmo y a confiar en Su dirección.Porque cuando todo es por el Espíritu de Dios, el peso deja de ser tuyo.Las lecturas son:

A 9 días de terminar el año, muchas voces quieren pasar factura.La gracia de Dios no ignora el pasado, pero se rehúsa a dejar que te defina.Hoy recordamos esto:Dios no discute con el acusador, lo reprende.No te señala por la ropa sucia, te viste de nuevo.No te protege quitándote la presión, muchas veces te protege cuidando tu corazón.No todo lo que impresiona viene de Dios.No toda puerta cerrada es pérdida.No toda voz que acusa merece tu atención.Cerramos el año no desde la culpa, sino desde la gracia.No desde el miedo, sino desde la fidelidad.

A veces buscamos la victoria en estrategias, en fuerzas propias o en tener la razón…pero la verdadera victoria comienza cuando regresamos a Dios.No cuando todo se arregla, sino cuando el corazón vuelve a alinearse.Hoy la Palabra nos recuerda que Dios no está lejos, somos nosotros los que a veces nos distraemos.Regresar no es retroceder: es volver al lugar correcto.Es ahí donde el enemigo pierde terreno, donde la esperanza se levanta y donde el alma vuelve a respirar.Si hoy sientes batalla, confusión o cansancio, no luches solo:regresa a Dios… y deja que Él pelee por ti.

Hay un punto en el camino donde Dios no solo corrige, sino que marca un antes y un después. No es instantáneo, sino producto de la obediencia. No es casualidad, es un corazón que decide volver a poner a Dios en el centro.Cuando el pueblo ordenó lo que estaba desordenado, Dios declaró: de hoy en adelante. Y esa frase sigue viva hoy. Porque Dios no bendice el desorden, pero sí responde con fidelidad a un corazón que se rinde.Tal vez el pasado estuvo lleno de intentos fallidos, cansancio o sequía, pero Dios es experto en comenzar nuevas etapas sin necesidad de borrar tu historia. Él la redime. Hoy puede ser ese “de hoy en adelante” donde tu fe deja de mirar atrás y aprende a esperar con confianza.

Hay silencios que no nacen de la fe, sino del cansancio. Momentos en los que dejamos de preguntar a Dios no porque confiemos más, sino porque nos resignamos menos. Cuando dejamos de preguntar, no es que Dios se haya ido; muchas veces somos nosotros los que dejamos de abrir el corazón. Y sin darnos cuenta, cambiamos la oración por la costumbre, la búsqueda por la rutina, y la relación por la inercia.Hoy Dios nos recuerda que preguntar no es dudar, es seguir creyendo. El corazón que pregunta sigue esperando respuesta. El problema no es no entender, el verdadero peligro es dejar de hablar con Dios. Porque la fe madura no es la que lo sabe todo, sino la que se atreve a seguir conversando incluso cuando no entiende nada.Lecturas:

Hay momentos en los que no entendemos lo que Dios está haciendo… y justo ahí nace una fe más profunda. No la fe que tiene todas las respuestas, sino la que se queda de pie aun cuando el corazón está lleno de preguntas. Hoy aprendemos que confiar no es negar el dolor, es decidir que Dios sigue siendo bueno incluso cuando el panorama no lo parece.

A veces miramos la realidad y pensamos: “¿Dónde está Dios?”Pero la Biblia nos recuerda hoy que Dios no llega tarde, llega justo. Su justicia no depende de nuestra prisa, sino de Su carácter fiel y perfecto.

No es una pregunta de reproche, es una pregunta de amor.Porque cuando nosotros nos cansamos de esperar, de obedecer, de creer… Dios no se cansa de buscarnos.Tal vez te cansaste cuando la respuesta no llegó.O cuando el dolor fue más fuerte que la fe.O cuando servir dejó de sentirse liviano.Pero hoy Dios vuelve a hablarte y te pregunta al corazón:¿En qué momento te alejaste… si Yo nunca me fui?Hoy es un día para volver sin discursos, sin excusas, solo con el corazón abierto.

A veces confundimos la corrección de Dios con rechazo, cuando en realidad es evidencia de amor.Dios no corrige para humillar, corrige para rescatar lo que aún puede florecer.Lo que Él confronta no es para destruirte, es para devolverte a la verdad, al orden y a la vida.Si hoy Dios te está incomodando, no es porque te haya soltado…es porque todavía está trabajando en ti.La corrección de Dios siempre apunta a la restauración del corazón, nunca a la condena.

A veces no huimos porque no escuchamos a Dios, sino porque escuchamos… y no nos gustó. Huimos de lo que incomoda, de lo que confronta, de personas que Dios aún quiere alcanzar. Pero hay una verdad que hoy nos sostiene: aunque tú corras, Dios no suelta la pluma.Jonás nos muestra que la huida no cancela el propósito.Apocalipsis nos recuerda que el futuro no está perdido: el Cordero es digno de abrir el rollo.El Salmo 133 nos enseña que donde hay armonía, Dios pronuncia bendición.Y Proverbios 29 nos confronta: no es el favor humano lo que nos sostiene, es la justicia que proviene de Dios.Si hoy estás en Tarsis, Dios sigue llamando.Si hoy todo parece sellado, Jesús ya venció.Y si has huido, este es el día para volver.

No todo pecado grita.Algunos simplemente se quedan al margen.Abdías nos confronta con la indiferencia, Apocalipsis nos recuerda que el trono ya está ocupado, el Salmo 132 nos habla de un corazón que Dios recuerda, y Proverbios 29 nos enfrenta a una decisión diaria: temer a la gente o confiar en Dios.Porque cuando el trono vuelve al centro,el orgullo queda expuesto,el miedo pierde podery el corazón se revela tal como es.Hoy no es solo una lectura.Es una invitación a revisar desde dónde estás mirandoy a quién le has dado el centro.

Hay momentos en los que Dios abre puertas que nadie puede cerrar… pero aun así, nuestro corazón puede permanecer bloqueado.Hoy la Palabra nos confronta con una verdad incómoda y necesaria: no todo el que tiene oportunidades tiene un corazón rendido. En Apocalipsis, Dios se presenta como Aquel que abre puertas eternas, pero también denuncia corazones tibios; en Amós, vemos a un pueblo que seguía con rituales mientras cerraba el corazón a la corrección; y el Salmo 131 nos recuerda que la verdadera humildad no grita, descansa.Dios puede llevarte a una nueva temporada, pero si tu corazón no cambia, solo cambiará el escenario, no la historia.Hoy no se trata de pedir más puertas abiertas, sino de preguntarnos si nuestro interior está verdaderamente disponible para Dios.Tal vez Dios ya abrió la puerta…La pregunta es: ¿está abierto nuestro corazón?

Dios no quiere que volvamos con rituales… quiere que volvamos con el corazón entero.En Amós, en Apocalipsis, en el Salmo 130 y en Proverbios, Dios nos muestra que regresar a Él no es un movimiento externo, es un regreso interno.Es ese momento donde admitimos: “Señor, he estado lejos… pero aquí estoy otra vez, con todo lo que soy.”Volver a Dios es dejar de esconder lo que duele, lo que pesa y lo que nos apaga.Es volver a la vida, a la verdad, a la obediencia, a la esperanza.Es volver a respirar.

Caminar con Dios no es ir rápido… es ir conscientemente. Es elegir Su voz por encima del ruido, Su dirección por encima de mis impulsos, Su amor por encima de mis miedos.Hoy la Palabra nos recordó que no se puede caminar con Dios si mi corazón no está alineado con Él… pero cuando lo está, cada paso trae claridad, libertad y propósito. ❤️

Hay momentos en la vida donde Dios no te pide explicaciones… te pide regresar.Regresar a Él con el corazón abierto.Regresar a Su Palabra.Regresar al lugar donde comienza la lluvia, la visión y la restauración.Las lecturas son:Joel 1:1 - 3:21Apocalipsis 1:1-20Salmo 128:1-6Proverbios 29:18Si has estado lejos, distraído o seco por dentro… este episodio es para ti.Dios no te llama para señalarte.Te llama para restaurarte. www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay heridas que uno ya ni sabe cómo nombrar… pero Dios sí sabe cómo sanarlas. Hoy Su voz vuelve a recordarnos que Su amor no se agota, no retrocede y no se rinde con nosotros.Un amor sin límites… una sanidad que alcanza lo más profundo.

Hay un tipo de engaño que no viene del enemigo… viene de adentro.Es pensar que estoy bien, que estoy firme, que estoy cerca… mientras mi corazón se ha ido alejando de Dios sin que me dé cuenta.Hoy hablamos de ese autoengaño espiritual que se viste de actividad, de “estoy cumpliendo”, de lágrimas que no cambian nada y de rituales que no transforman el alma. Este episodio es una llamada de atención, pero también una invitación amorosa de Dios para volver con verdad, sin apariencias.Si alguna vez sentiste que tu fe se evaporó como rocío, o que oras, sirves y buscas… pero sin transformación, este episodio es para ti. Las lecturas son:Oseas 6:1 - 9:173 Juan 1:1-15Salmo 126:1-6Proverbios 29:12-14 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

A veces la vida se mueve, las certezas tiemblan y lo que creías firme se derrumba delante de tus ojos.Pero allí, en ese punto exacto donde tus fuerzas ya no alcanzan… descubres que Dios sí.Hay apoyos que se agotan.Hay personas que cambian.Hay temporadas que terminan.Pero la presencia de Dios no caduca, no falla, no se quiebra.El Salmo 125 dice que quienes confían en Él son como un monte que no se mueve.Tal vez por dentro estés temblando… pero por dentro, Él te sigue sosteniendo.Hoy, en el día 340, Dios nos recuerda que no hemos llegado hasta aquí por disciplina perfecta, sino por gracia que permanece.Cuando todo lo demás cae… Él sigue siendo eterno.

Hay días en los que sentimos que nuestra historia se manchó para siempre… pero hoy, Oseas nos recuerda que Dios te sigue amando incluso en el capítulo que tú jamás pondrías en tu testimonio. Su amor no depende de tu mejor momento; permanece incluso en el peor. En 1 Juan 5, ese amor se convierte en victoria, no porque tú seas perfecto, sino porque Él ya venció dentro de ti. Y el Salmo 124 vuelve a decirnos: “¿Qué habría sido de mí si Dios no hubiera estado de mi lado?”… pero estuvo. Y sigue estando.Cuando Dios escribe la historia, ni tu caída es el final ni tu vergüenza es tu identidad. Tu peor capítulo no define tu destino; su amor sí. Las lecturas son:Oseas 1:1 - 3:51 Juan 5:1-21Salmo 124:1-8Proverbios 29:5-8 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Cuando todo a tu alrededor parece oscuro, Dios te recuerda que tu fe no fue hecha para perderse… sino para resplandecer. ✨Hoy, en Daniel 12:3, descubrimos que los que permanecen, los que siguen creyendo, los que guían a otros hacia Dios… brillan como estrellas para siempre.No importa cuánta presión vivas.No importa quién te haya menospreciado, como en el Salmo 123.No importa cuántas voces quieran confundirte, como advierte 1 Juan 4.No importa cuánta injusticia veas, como en Proverbios 29.Cuando tu fe permanece, tu vida resplandece.Y ese brillo viene de Dios.

A veces el enemigo arma estrategias como si tuviera ventaja… pero no sabe que llega tarde. Dios ya escribió capítulos completos que tú aún ni imaginas. Mientras el enemigo planea, Dios ya firmó tu victoria.Cuando todo parezca confuso, repítelo: mi historia no la escribe el temor, la escribe Dios.

Hay días en los que necesitas que alguien te lo recuerde: no estás caminando sola, no estás luchando solo. Dios no te mira con distancia… te mira con ternura. Y hoy quiere envolverte con estas tres palabras que levantaron a Daniel cuando ya no podía más: paz, ánimo y fuerza.Este Mes de la Victoria no lo empiezas desgastado, lo empiezas sostenido. No lo inicias desde el miedo, sino desde una verdad eterna: eres muy precioso para Dios.

Hay temporadas donde no entiendes lo que ves, lo que sueñas o lo que sientes… pero Dios sí. Él es el Dios que te avisa antes de que el peligro llegue, que te guarda incluso cuando no te das cuenta, y que te guía aunque tú sientas que no avanzas. Cuando Dios te revela algo, no es para asustarte, es para prepararte; cuando te detiene, no es para frenarte, es para protegerte; y cuando te muestra el camino, aunque sea un paso a la vez, es porque ya vio lo que tú aún no ves. Hoy camina con la certeza de que no estás a la deriva: estás siendo guiado por la voz más segura del universo. Las lecturas son:

Hay noches donde Dios te despierta sin que abras los ojos. Sueños que no nacen del cansancio, sino del propósito. Cuando Él quiere hablarte, puede usar símbolos, imágenes y hasta silencios que tu espíritu entiende antes que tu mente. Porque cuando Dios te revela cosas mientras duermes… es porque está preparando lo que vivirás al despertar.Lecturas de hoy:

Hay momentos en que la presión sube, las puertas se cierran y pareciera que todo conspira para detenerte… pero justo ahí, donde muchos retroceden, la fe decide quedarse de pie. Daniel no dejó de orar aunque le costara la vida. Y esa misma fe sigue sosteniéndonos hoy: una fe que no negocia su convicción, que no se esconde, que no se rinde, que no se apaga. ✨

A veces creemos que todo va bien… hasta que Dios nos pesa en su balanza y descubrimos que nuestro corazón se estuvo contando una historia que no era verdad. Daniel 5 nos muestra que el autoengaño es un enemigo silencioso: te hace sentir seguro mientras te aleja de la voz que más necesitas escuchar. Hoy Dios nos invita a examinar el alma, a dejar la fiesta interna que anestesia la conciencia y volver a la lucidez espiritual que nos protege. Porque un corazón que se revisa a tiempo, se salva a tiempo.Las lecturas son:Daniel 5:1-312 Pedro 2:1-22Salmo 119:113-128Proverbios 28:19-20 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay pausas que no pedimos… y salvaciones que no vemos venir.A veces no es el enemigo, no es la gente, no es el fracaso: es Dios poniéndote un alto porque te ama demasiado como para dejarte seguir corriendo hacia tu propia destrucción.Hay puertas que se cierran para que no pierdas tu propósito.Hay silencios que te devuelven la cordura.Hay procesos que frenan tu orgullo antes de que tu orgullo te rompa a ti.Si hoy sientes que algo se detuvo, respira:Dios no está apagando tu historia… está protegiéndola.No te está castigando: te está salvando de la versión de ti que aún no está lista.Confía en el Dios que te ama lo suficiente como para detenerte… para rescatarte.Las lecturas son:Daniel 4:1-372 Pedro 1:1-21Salmo 119:97-112Proverbios 28:17-18 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay días en los que el horno se enciende siete veces más… pero tu fe no tiene por qué inclinarse. Daniel 3 me recuerda que la verdadera valentía no es evitar el fuego, sino permanecer de pie cuando todos ya se rindieron. La fe que se dobla, cae; la fe que se aferra a Dios, resiste.Hoy oro para que tengas esa fe que no negocia convicciones, que no se esconde por presión, que no se inclina aunque arda todo alrededor. Esa fe que, como dijo alguien, “cuando la prueba sube de temperatura, la presencia de Dios se vuelve más evidente”.Si estás caminando por una temporada difícil, recuerda: el fuego no te destruye cuando Dios camina contigo… te transforma.

Hay temporadas donde todo se mueve: planes, emociones, estabilidad, relaciones… pero la Biblia nos recuerda que cuando la vida tiembla, Dios levanta dentro de ti un corazón que permanece firme.Daniel no fue protegido por un ambiente perfecto… sino por convicciones claras antes de la presión.Cuando todo tiembla afuera, son tus convicciones en Dios las que te guardan por dentro.

Hay partes de ti que parecían secas, pero Dios sigue enviando Su Palabra como un río que vuelve a levantar lo que tú creías perdido. Hoy vas a escuchar Ezequiel 47–48 y recordarás que lo que Él toca… vive otra vez.

A veces no es que Dios se alejó… es que nuestro corazón se llenó de ruido. Y cuando eso pasa, Él mismo viene a limpiar, ordenar y restaurar lo que se desvió por dentro.

A veces no es rechazo… es redirección. No es pérdida… es protección. Hay puertas que Dios cierra porque Él ve lo que tú no puedes ver todavía. Y aunque duela, es Su amor guardándote.Si hoy estás frente a una puerta que no se abrió, recuerda: Dios nunca te quita algo sin tener algo mejor en camino.Lecturas:Ezequiel 44:1 - 45:121 Pedro 1:1-12Salmo 119:17-32Proverbios 28:8-10 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay heridas que vacían. Procesos que dejan el alma con huecos. Temporadas donde sentimos que lo que antes vibraba… hoy está en silencio.Pero Dios nunca deja un espacio vacío para siempre.Ezequiel vio algo que nos cambia la perspectiva:la gloria de Dios regresó exactamente por el mismo camino donde se había ido… y volvió para llenar cada rincón que el dolor había dejado seco.Cuando la gloria vuelve, no vuelve tímida.Vuelve con sonido de aguas, vuelve con vida, vuelve con permanencia.Vuelve para quedarse.Hoy es un recordatorio para tu espíritu:Dios no deja ruinas sin reconstruir, ni vacíos sin llenar, ni historias sin redención.Su presencia siempre encuentra el camino de regreso.

Hay batallas que no se ganan peleando… se ganan soltando.Cuando te rindes a Dios, tu vida se ordena, tu mente se aclara y el enemigo pierde acceso.Rendirte no es perder: es abrirle la puerta a la victoria correcta.Lecturas de hoy:Ezequiel 40:28 - 41:26Santiago 4:1-17Salmo 118:19-29Proverbios 28:3-5 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay días donde necesitas recordar esto: cuando tú ya no puedes, Dios pelea por ti… y cuando la batalla termina, Él mismo reconstruye tu vida.

Hay días donde Dios te lleva, igual que a Ezequiel, a mirar lo que ya diste por perdido… no para asustarte, sino para anunciarte vida donde solo ves huesos secos. Cuando Dios habla, lo muerto responde. Cuando Él sopla, lo imposible se rinde. Cuando Él decide actuar, nada puede detener Su plan.En estas lecturas, Dios nos recuerda que el enemigo huye aunque nadie lo persiga, pero los justos —los que confían, los que obedecen, los que escuchan antes de hablar— se vuelven tan valientes como un león. Porque la fe se fortalece cuando dejamos que Dios tenga la última palabra sobre nuestras ruinas.Hoy declara: “Señor, háblale a mis huesos secos. Sopla vida en lo que pensé que ya no tenía arreglo. Haz de mí un testigo de Tu poder.”Las lecturas son:Ezequiel 37:1 - 38:23Santiago 1:19 - 2:17Salmo 117:1-2Proverbios 28:1 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.

Hay heridas que no escogiste, pérdidas que no buscaste y daños que otros provocaron… pero nada de eso limita a Dios. Cuando Él restaura, levanta lo que cayó, reconstruye lo que se quebró y hace florecer incluso lo que parecía muerto.A veces creemos que ya es tarde, pero Dios tiene esa manera preciosa de sorprendernos: toca ruinas y salen caminos, toca cenizas y vuelve a encender un propósito.Si hoy te sientes desgastado, traicionado, o con áreas que otros dañaron… respira profundo: Dios está restaurando tu historia desde adentro hacia afuera. Lo que el enemigo quiso usar para detenerte, Dios lo convertirá en tu mayor testimonio.Las lecturas son:Ezequiel 35:1 - 36:38Santiago 1:1-18Salmo 116:1-19Proverbios 27:23-27 www.wenddyneciosup.comSígueme en mis redes como @wenddyneciosupDistribuido por: Genuina Media Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.