Podcast oficial de la web Caballeros de la Pizza Redonda. Cada quince días una nueva entrega en la que proponemos temas relacionados con el fandom en general y nos extendemos sobre ellos. Además en cada programa, los miembros del equipo te recomendarán alguna obra para que veas, leas o juegues. ¿Te…

Terror distópico que parte de una idea sencillísima que consigue que te pese el cuerpo casi desde el minuto uno. Un arranque muy directo, una premisa cruel que no se anda con rodeos y un grupo de personajes que va ganando peso a medida que la caminata se vuelve más física, más mental y bastante más dura de lo que parece al principio. No necesita demasiados adornos para hacer daño, y precisamente por eso funciona tan bien. Acaban dejando bastante más poso y mal cuerpo del espeerado.

Caos, mala idea y bastante corazón. Juega con la gentrificación de Gotham, el barrio de toda la vida convertido en escaparate mono y la necesidad de liarla para defender a quienes se están quedando fuera. Tiene mucho humor, muy buena energía de personaje y la gracia que aporta un personaje como Harley, moviéndose todo el rato entre heroína improbable y desastre con patas. Te hace reír y encuentra una excusa bastante buena para poner a Harley a romper cosas.

Parte de una idea completamente ridícula y, aun así, entra bastante mejor de lo esperado. Tiene un ciervo mutante desatado, muertes cafres y un encanto cutre de serie B que sabe exactamente a lo que juega. No es buena ni pretende serlo, pero al menos va al grano, se deja ver con facilidad y funciona mejor que otras locuras parecidas salidas del mismo filón de dominio público. Una de esas rarezas que no recomendarías por calidad, pero sí por el placer muy concreto de ver a Bambi convertido en una mole vengativa.

Parece un chiste sobre ajedrez, pero resulta que es bastante más serio y adictivo de lo que aparenta. Coge las reglas básicas del tablero, las mezcla con estructura roguelike y empieza a meter cartas, ventajas, desventajas y locuras que cambian la partida en cada intento. Tiene una idea absurdísima de base, pero está tan bien pensada que acabas haciendo cálculos, improvisando y sufriendo como si llevaras media vida defendiendo a un rey con escopeta. Te atrapa con mucha más mala leche y profundidad de la esperada.

Un caso real que mezcla derechos de autor, acceso a la cultura, poder empresarial, monopolios rarunos y la idea de que no siempre se persigue a quien más daño hace, sino a quien puede servir de ejemplo. Hablamos de cine español, archivos secuestrados bajo llave y de hasta qué punto conservar no es lo mismo que acaparar.

Un musical con pinta de gran cierre, pero que termina siendo un poco plomizo. Tiene el gancho de volver a Oz, el tirón de sus protagonistas y todo el aparato de fantasía que ya traía la primera, pero aquí las canciones flojean, la historia da más vueltas de la cuenta y muchas cosas parecen estar estiradas solo para justificar esta segunda mitad. Cierra la historia, y eso hace que sea más imprescindible de lo que se merece.

Va tan sobrada de trucos imposibles como de jeta. Mantiene el rollo juguetón de la saga, con magos-ladrones, golpes imposibles y un punto de espectáculo que te lleva por donde quiere. Pero también arrastra lo peor de la franquicia: excusas bastante cogidas con pinzas, trucos que tiran más de fantasía que de ilusionismo y una sensación constante de estar viendo exactamente la misma jugada que en otras ocasiones. No viene a reinventar nada, pero sabe bien qué quiere dar y a quién se lo está dando.

Un juego de mesa de partidas rápidas, que siempre apetece sacar con gente. Mezcla roles ocultos, faroleo y poderes de personaje con una capa extra de cartas de póker que le da algo más de juego que el lobo de toda la vida. La temática de la serie animada le sienta genial y es claramente lo que más lo distingue. No viene a reinventar nada, pero sí a darte un buen rato si te gusta Batman y desconfiar de tus colegas.

Arranca con una premisa loquísima que hace que quieras entrar, aunque no tengas claro dónde te estás metiendo. Tiene secuestro, conspiranoia, humor negro y el punto incómodo de no saber del todo si estás viendo una paranoia desatada o algo más. Funciona bien, tiene nombres potentes y momentos curiosos, pero también deja la sensación de ser una versión de una historia que antes se atrevía a ir bastante más lejos.

Un juego de mesa que coge el caos del oeste y lo convierte en una cosa rápida, simple y bastante adictiva. Mantiene los roles ocultos del Bang original, pero cambia las cartas por dados y le sienta sorprendentemente bien. Entre dinamita, flechas, indios y sospechas constantes sobre quién va contigo y quién te la está colando, jugamos partidas ágiles y divertidas. Parecen ligerito al principio, pero que acaba enganchando su mecánica.

Una peli de terror que arranca con una idea bastante potente y bastante mal rollo también. Mezcla body horror, dependencia emocional y una atmósfera rara bastante sugerente, con un par de momentos fuertes. Pero deja la sensación de que podía haber apretado más, y encima si ya has visto el tráiler sabrás la mayoría de sus mejores bazas. Una propuesta con muy buena premisa y detalles potentes, aunque luego no termine de rematar todo lo que parecía que iba a dar.

Un juego de mesa que parece una mezcla rarísima, pero encaja mejor de lo que debería. Coge el pique rápido y mental de Mindbug, le mete monstruos gigantes, dados y habilidades de King of Tokyo, y de ahí sale una cosa bastante tonta en el mejor sentido. Tiene ese punto de sencillez que entra fácil, pero también bastante mala baba estratégica. Una de esas mezclas que sobre el papel suenan a experimento, pero luego apetece tener en la estantería.

Una peli de acción que sabe perfectamente de qué franquicia viene y tampoco intenta disimularlo. Tiene tiroteos, golpes, venganza y ese estilo tan reconocible de John Wick, pero bajando un poco la escalada de locura para centrarse en una protagonista nueva. No reinventa gran cosa, pero mantiene bien el tipo y deja un regusto de spin-off más que correcto. Una de esas películas que no viene a cambiar las reglas, pero sí a darte otro rato de hostias finas dentro de un universo que ya tiene su propio idioma.

Un cómic que parece una rareza pulp de las buenas, con guerra, paranoia y un robot que se te queda rondando bastante tiempo. Juega muy bien con la mezcla entre recuerdo traumático, aventura de ciencia ficción y un punto meta que convierte una experiencia brutal en una tira de prensa. Entra fácil, deja imágenes muy chulas y despierta bastante curiosidad por todo el universo que tiene alrededor. Un tebeo que pruebas sin tener muy claro de dónde sale, pero acaba haciendo que quieras seguir conociendo más historias.

Una peli de terror que vuelve a lo suyo sin complicarse más de la cuenta, y le sale bastante bien. Tiene muertes macabras, reglas sobrenaturales que siguen funcionando y un equilibrio bastante apañado entre nostalgia, personajes nuevos y el punto de mala leche que pide la saga. Además, no necesita que recuerdes al detalle las anteriores para entrar en la peli. Una vuelta tardía que podría haber sido un trámite, pero que acaba encajando mejor de lo esperado.

Una peli de acción que parece sacada de un videoclub ochentero, pero con bíceps de 2026. Tiene dos protagonistas que funcionan juntos, peleas bastante más cuidadas de lo que parecía y ese punto cafre que entra solo. También arrastra cosillas viejunas, personajes femeninos bastante desatendidos y una historia que claramente está ahí para justificar que Momoa y Bautista repartan leña. Una de esas películas que no vienen a cambiarte la vida, pero sí a darte un rato de tortas, frases brutas y diversión bastante honesta.

Un juego de mesa que entra fácil, pero que sigue teniendo ese aroma de mazmorra clásica que engancha más de lo que parece. Entre héroes, esqueletos, piques de grupo y ganas de lanzar hechizos cuando no toca, sale una charla sobre lo bien que funciona como puerta de entrada al rol, lo divertido que es en cooperativo y también esos detallitos de esta edición más barata que no terminan de lucir del todo. De esos juegos que parecen sencillos, pero de los que te ves hablando tres años después.

Empieza pareciendo justo lo que debería ser y tarda poquísimo en irse a otra cosa muchísimo peor. La historia usa a Tom y Jerry como excusa para contarte su propia movida de fantasía, poco ayuda que tenga una animación resultona si luego todo lo demás se desinfla. Debes escuchar este programa, aunque solo sea por escuchar a Timo echar pestes de una peli.

Una secuela que cambia bastante las reglas del juego y se va a un terror mucho más parecido al de las películas de la saga pesadillas, campamento y villano pesado que no sabe estarse muerto. Entra bien porque se quita parte de la claustrofobia de la primera y se lanza a mezclar referentes muy reconocibles del terror ochentero sin demasiado complejo.

Una peli de terror pequeñita que tiene toda su gracia en mirar la movida desde los ojos del perro, en lugar de desde los del humano. Esa idea le da toda la personalidad, gana mucho porque el protagonista de verdad es el perrete y apetece verla solo por este planteamiento. Queda bastante claro quién es la estrella aquí, el que se lleva la atención es Indy y su actuación.

Una peli española que por su tema da un poco de pereza de entrada, pero que se convierte en una sorpresa. Mezcla comedia negra, cocina, mala leche y posguerra sin perder nunca el equilibrio, y consigue meterte dentro aunque pienses que no es para ti. Una de esas sorpresas que igual no habrías elegido por tu cuenta, pero que luego agradeces haber disfrutado.

Una de peli que entra por las lucecitas y la promesa de gran regreso, pero luego se queda en algo bastante más tibio de lo que parecía. Sensación de blockbuster a medio hacer. Una franquicia que tampoco estaba pidiendo a gritos otra entrega, con una idea de ciencia ficción algo loca que podría haber dado mucho juego pero se hace olvidable.

Esta vez sí, sin troleos. Pizza Familiar de actualidad y de irnos por las ramas. Empezamos con la Comic Con de Málaga, se nos cruza Chuck Norris, un poco de nostalgia de videoclub, franquicias que se niegan a morirse y un buen rato con el tráiler de la nueva de Spider-Man. Rajamos un rato de lo último que ha ido pasando y ya, pues lo que salga.

El único hombre capaz de contar hasta el infinito dos veces

Thriller español que es mejor ver con la menor información posible para dejar que te vaya llevando él solo. Juega un poco a despistarte, pero lo hace con suficiente gracia como para que compres lo que cuenta, sabe lo importante que es que la tensión aguante y hace que los personajes te pongan de los nervios justo lo necesario para que todo funcione mejor.

Una peli infantil de monstruos dibujados que parecía una tontería simpática y al final sale bastante guay. Cine para peques que se permite meter un poco de caos, un poco de miedito y bastante mala leche visual sin dejar de ser familiar. Funciona tan bien porque no intenta tratar a la chavalada como si fuera idiota. Una peli pequeña que no venías buscando y que, sin hacer mucho ruido, te entra sola.

Que bien sienta una peli que no intenta parecer seria ni un segundo. Remake que actualiza la mala leche contra el corporativismo sin perder el rollo cafre, es fácil que es que te gane aunque vayas con miedo por las críticas que tuvo. Además, tiene un elemento que comparte con El Mandaloriano, y es que poco se ha maquillado Peter Dinklage aquí.

Ciencia ficción pequeñita, con una persona encerrada en una casa preguntándose todo el rato si lo que pasa es real. Tira más de tensión y paranoia que de efectos, funciona aunque sea previsible si te pilla en un buen día. Eso sí, lo más probable es que después de ver La Astronauta, cualquier tontería cotidiana te haga mirar dos veces por si algo o alguien te ha seguido.

Una película romántico-fantástica que se apoya en una idea “mágica” para hablar de decisiones pasadas y de lo complicado que es conocer a alguien de verdad. Película bonita y un pelín ñoña que se ve bien si te apetece algo sencillo, pero que da la sensación de ponerse muy solemne con su propio concepto y es posible que se te olvide más rápido de lo que debería.

Es una peli de Paul W.S. Anderson y se nota. Fantasía postapocalíptica que no viene a impresionar a nadie, viene a que dos personajes recorran un mundo raro y aparezcan bichos, magia y otras cosas chungas por el camino. Si viste las de Resident Evil y te cae bien Bautista, es muy probable que aquí pases una horita y media bastante curiosa.

Nos vamos a Smallville con Hielo y Fuego, un tomo que viene a ponerte a dos personajes con personalidades opuestas a convivir lejos del foco y a ver qué pasa cuando una quiere paz y la otra quiere volver a comerse el mundo. Una historia de superhéroes que se convierte en comedia de personajes. Autoconclusiva y entre fácil, para qué más.

Casi todo pasa dentro de un coche y que bien aguanta la tensión con una idea tan simple. Un tío encerrado, alguien al otro lado jugando con él, y la sensación constante de que aquí lo mismo no hay salida. Es fácil acabar empatizando con su protagonista que, en teoría, te debería dar cero pena.

Cuando una saga intenta cerrar el círculo después de demasiados años corriendo y explotando cosas. Comentamos si mantiene el nivel de la anterior y su intento de conectar toda la franquicia como si hubiera un gran plan detrás desde el primer momento.

Welcome to Sudden Death, una peli mala que se goza o una peli mala como para que te pidan perdón por hacerte verla. Remake ¿innecesario?, de la peli que era “jungla de cristal pero en hielo y con Van Damme”. Hablamos de la peli un rato y todo lo demás, de un montón de cosas que tienen que tienen que ver en algo con la película (o esa es la excusa)

Un juego de hacer fotos en el que te vas de excursión, conoces gente diversa y ayudas con cositas pequeñas. Que bonito que es pese a ser en blanco y negro, que bien funciona el cambio a primera persona cuando sacas la cámara y que fácil que es engancharte a completar encargos, buscar secretos y sacar el 100% aunque no te lo hayas propuesto.

Monstruos gigantes y superhéroes. No viene a ofrecerte una gran revelación, viene a ser divertida, a meter cameos y a funcionar como una peli de bichos de las de toda la vida.

Hablamos con spoilers de El caballero de los Siete Reinos, que tiene el olor de Juego de Tronos pero juega a otra cosa. Tiene un tono más ligero sin perder tensión, la pareja protagonista funciona genial, los episodios duran poco y se agradece, y la temporada cierre su historia. Repasamos momentos clave de la temporada, el capítulo del juicio a siete, el combate que te deja mal cuerpo y esas pequeñas decisiones que hacen que todo parezca más pensado de lo que debería para una serie que mucha gente daba por “menor”.

Juego que parece un shooter sin más… hasta que llevas cinco minutos andando como un tanque y ya te crees Robocop. Que bien traslada la sensación de ser Robocop aunque vaya justito de presupuesto. Entremezcla partes de investigación que te dan un respiro entre tiroteos, y te da la posibilidad de tunear la pistola hasta convertirla en una cosa ridícula. Si te mola el personaje, aquí vas a encontrarte con toda la ambientación y el mensaje de la franquicia.

Apocalipsis zombie con un gato que te acompaña por el desastre. No se lía a explicarte el origen de nada y se centra en el viaje. Editado en un tomo integral con una edición distinta a lo habitual. Si te llama la mezcla de zombies y gatetes, aquí tienes plan de lectura.

Un videojuego que se siente muy Indy sin convertirlo en un festival de tiros. Mucho puzzle, sigilo y un gusto por los detalles que te mete muy dentro del juego. Es raro jugar sin minimapa aunque el juego te obligue a orientarte a menudo. Decisiones de interfaz que pueden parecer tocapelotas pero tienen sentido. Qué bien entra cuando todo está pensado para que parezca una aventura clásica de la franquicia, aunque sea manejando un mando.

Vuelve Mireia y se trae una serie de juicios de las que te pones “un capítulo” y terminas haciendo maratón. Una abogada que lo tenía todo controlado hasta que la vida le hace una zancadilla seria y tiene que reaprender a currar desde otro sitio, con casos por episodio y una trama de fondo que te va dejando miguitas para que no la sueltes.

Justo el tipo de peli que esperas cuando lo que quieres es cerrar la semana con unas risas mu' tontas. Esta “recuela” puede ser punto de entrada sin perder la gracia de la saga. Le cuesta igualar el ritmo de chistes de las originales, aunque le sigue funcionando su humor absurdo, mezclando el nuevo y el de siempre.

Parece otra peli genérica de morder gente y ya, pero luego resulta que engancha bastante. Funciona porque mezcla supervivencia y guerra sin olvidarse del monstruo, le da importancia a los personajes aunque sea una serie B, y es de esas pelis que no necesitan ser “buenísimas” para que te lo pases bien si entras al juego.

Hoy Timo viene ya con cara de lo muchísimo que ha disfrutado esta peli. Cómo una peli de acción que por reparto y director debería ser, como mínimo, apañada, consigue fallar en todo lo que intenta. Ni la trama familiar engancha, ni el rollo de espías tiene sentido, ni las escenas de acción son decentes. Hoy toca bilis.

La sensación es justo la que nos apetece de este personaje, salir del cine con buen rollo. Que bien encajan los tres pilares, Superman, Lois y Lex, y qué bien ha pillado Gunn el tono sin ponerse intenso. Esta peli funciona cuando mezcla lo clásico con lo actualizado sin volverse loca.

Una mezcla (muy de nicho) de tiburones y secuestro. La peli juega más con la tensión de que el bicho pueda llegar que con su llegada real. Charlamos también de lo anticuado que es acordarse de cuando las pelis tardaban una vida en llegar a casa.

La primera jugaba a dar mal rollo con la muñeca y esta decide que lo suyo es la acción y el mamarracheo. Una secuela puede funcionar mejor cuando deja de fingir que es “terror” y abraza la locura. Hablamos de la IA, lo mucho que llevamos años viendo pelis que nos avisan, y aun así aquí estamos, intentando montarnos un Skynet.

Resulta que se deja ver bastante mejor de lo esperado. Tira del molde de pelis deportivas modernas, aunque es fácil notarle las costuras si llevas unos cuantos años viendo cine. Puede funcionar mucho más si te gustan los coches o si al menos te interesa un poco cómo va este mundillo.

Una peli que ha pasado un poco de puntillas, cosa que da rabia porque la peli está bastante bien. Tiene cosas de “Pixar de toda la vida” sin necesidad de inventar la rueda No sabemos si la gente ya no se fía de la marca, si nos hemos acostumbrado a esperar a Disney+ o qué ocurre para que algo así no funcione.

Misterio con desapariciones que va cambiando de punto de vista y va soltando información a cuenta gotas. No te cuentan demasiado, maneja bien los giros y te mantiene en tensión durante dos horas, y aun así acabas riéndote en el cine.

Karate Kid Legends, el tipo de peli que sabes lo que te va a dar antes de darle al play. Chaval nuevo, mudanza, gente imbécil, entrenamiento y torneo. Funciona bastante bien sin inventar nada y el prota nuevo cae mejor que el anterior. Pasa como con Cobra Kai, que igual no es alta cocina, pero te lo comes encantado.