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El Salmo 107 presenta a personas perdidas en el desierto, buscando una ciudad donde habitar. Su experiencia refleja la realidad de muchos corazones que intentan encontrar propósito, identidad y satisfacción lejos de Dios. Aunque vivimos rodeados de información, tecnología y oportunidades, el vacío del alma solo puede ser llenado por Aquel que nos creó. Este devocional nos invita a reflexionar sobre nuestra búsqueda y a descubrir que la verdadera respuesta se encuentra en Dios, quien escucha el clamor de los que le buscan y los guía al lugar donde encuentran descanso y plenitud.

Cuando Israel quiso adorar a Dios, Faraón respondió aumentando su carga de trabajo. Hoy ocurre algo similar: las ocupaciones, el cansancio y las múltiples responsabilidades buscan alejarnos de la presencia de Dios. Este devocional nos recuerda que buscar a Dios no es una pérdida de tiempo, sino una necesidad vital para vivir con propósito, sabiduría y dirección.

Un devocional que nos enseña que el reposo de Dios no es simple recuperación del cansancio, sino una decisión espiritual de parar, confiar y recordar que nuestro valor no depende de lo que producimos. En Jesús encontramos el verdadero descanso para el alma.

Un devocional que nos muestra cómo el enemigo usa la ocupación, el cansancio y las distracciones para alejarnos de la oración y de la presencia de Dios. A través de Éxodo 5, somos llamados a discernir nuestras prioridades y a entender que buscar a Dios no es pérdida de tiempo, sino una necesidad vital para vivir con propósito.

Un devocional que nos llama a revisar qué ocupa el centro de nuestra vida. A la luz del Salmo 90 y Eclesiastés, somos invitados a vivir con sabiduría, ordenar nuestras prioridades y recordar que solo Dios y su Palabra pueden darle verdadero propósito, dirección y descanso a nuestro corazón.

Un devocional que nos invita a revisar si nuestra vida está llena de ocupaciones, pero vacía de propósito. A la luz de los Salmos, somos llamados a detenernos, ordenar nuestras prioridades y vivir conforme al plan de Dios, recordando que estar ocupados no siempre significa estar haciendo la voluntad del Señor.

Un tiempo de oración para acercarnos a Dios con fe, arrepentimiento y confianza. En este Viernes de Oración Maná, somos llamados a abrir el corazón delante del Padre, entregar cargas, confesar pecados, recibir fortaleza espiritual y consagrar nuestra vida, dones y talentos al servicio del Señor.

El Salmo 89 nos muestra que Dios llamó a David cuando aún cuidaba ovejas, recordándonos que el llamado de Dios no comienza con experiencias extraordinarias, sino con corazones dispuestos. Muchas veces esperamos señales espectaculares, pero Dios suele hablar mientras somos fieles en lo cotidiano. En este devocional reflexionamos sobre cómo descubrir nuestro llamado: una carga que Dios pone en el corazón, dones y habilidades que Él mismo desarrolla, y la confirmación que llega a través de otros creyentes maduros. Dios sigue llamando personas comunes para cumplir propósitos extraordinarios. La pregunta no es si Dios habla, sino si estamos dispuestos a escuchar y obedecer. El llamado de Dios siempre nos lleva a glorificarle, servir a otros y cumplir el propósito para el cual fuimos creados.

El Salmo 89 nos recuerda que la escogencia de Dios no depende de méritos, capacidades o logros humanos, sino de Su soberanía y gracia. Dios escogió a David cuando cuidaba ovejas, llamó a Abraham cuando aún no lo buscaba, levantó a Moisés para liberar a Israel y apartó a muchos hombres y mujeres para cumplir Sus propósitos eternos. En este devocional reflexionamos sobre una verdad fundamental: no somos nosotros quienes escogemos a Dios, sino Dios quien nos llama y nos aparta para Su obra. La verdadera pregunta no es si hemos sido escogidos, sino si estamos respondiendo al llamado de Aquel que nos eligió. Conocer a Dios y descubrir el propósito para el cual nos llamó transforma por completo la manera en que vivimos, servimos y caminamos cada día.

Devocional | ¿A Quién Escoge Dios? Vivimos en una época donde la apariencia, el éxito y los recursos parecen determinar el valor de las personas. Sin embargo, Dios no mira lo que el hombre mira. En este devocional reflexionamos sobre la mentalidad de escasez y la provisión divina, recordando que Dios no escoge a quienes tienen más, sino a quienes confían en Él. A través de ejemplos bíblicos, descubrimos que la verdadera abundancia nace de una fe renovada, una mente transformada y una vida que descansa en la fidelidad de Jehová Jireh. Cuando dejamos de vivir dominados por el miedo y comenzamos a confiar en el cuidado de Dios, aprendemos que la provisión más importante no es material, sino espiritual.

Comenzamos este tiempo especial de Devocional Maná junto a toda la familia Maná, reunidos de manera presencial y virtual para buscar el corazón de Dios a través de Su Palabra. En medio de este encuentro, recordamos que cada nuevo día es una oportunidad para escuchar Su voz, renovar nuestras fuerzas y recibir dirección para caminar conforme a Su propósito.Bajo el lema "Ven y ayúdanos", reflexionamos sobre el llamado de Dios a participar activamente en Su obra, entendiendo que cada creyente tiene un papel importante dentro de Su plan. Este tiempo devocional nos invita a responder con fe, disposición y compromiso, permitiendo que el Señor nos use para impactar vidas y extender Su Reino donde Él nos ha puesto.

En este Viernes de Oración Maná somos invitados a apartarnos del ruido del mundo para entrar en la presencia de Dios. A través de la oración, el creyente reconoce su necesidad del Padre, pide la ayuda del Espíritu Santo, entrega su corazón, su familia y sus cargas, y renueva su compromiso de vivir guiado por la Palabra de Dios. Este tiempo de oración nos recuerda que Cristo vive en nosotros, que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento y que nuestra verdadera fortaleza proviene de permanecer bajo la dirección y el gobierno del Señor.

Vivimos en una sociedad donde la imagen, la personalidad y la apariencia parecen tener más valor que el carácter. En este devocional, basado en los Salmos 15, 26 y 101, reflexionamos sobre una pregunta crucial: ¿estamos dejando la integridad como legado a las nuevas generaciones? La Palabra de Dios nos recuerda que el carácter vale más que la reputación, que la verdad vale más que la apariencia y que Dios sigue buscando hombres y mujeres íntegros. La integridad no es perfección, sino coherencia entre lo que creemos, hablamos y vivimos. ¿Qué estamos enseñando a nuestros hijos? ¿Qué clase de legado espiritual estamos dejando?

Esta semana estudiamos los Salmos 15, 26 y 101 para descubrir el valor de la integridad delante de Dios. La integridad no significa perfección, sino vivir con coherencia entre lo que creemos, hablamos y hacemos. Dios busca hombres y mujeres que amen la verdad, rechacen la hipocresía y decidan caminar en obediencia aun cuando nadie los observa. La integridad comienza en el corazón, se refleja en nuestras relaciones, decisiones y palabras, y nos permite disfrutar de una comunión más profunda con Dios. ¿Está nuestra vida reflejando el carácter de Cristo o simplemente una apariencia espiritual?

A través de las vidas de José y Daniel, este devocional muestra que la integridad no depende de las circunstancias, la presión social o la conveniencia personal. Una persona íntegra permanece fiel a Dios aun cuando nadie la observa, cuando obedecer tiene un costo y cuando hacer lo correcto implica perder privilegios o enfrentar oposición. La verdadera integridad nace de un carácter formado por la Palabra de Dios, sustentado por la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.

A través de los Salmos 15, 26 y 101, este devocional nos confronta sobre la integridad del corazón. La falta de verdad, justicia y coherencia revela una confianza debilitada en Dios. Ser íntegros no significa ser perfectos, sino vivir sin doblez, permitiendo que Dios examine nuestro corazón y forme en nosotros una vida transparente delante de Él y de los demás.

En este tiempo especial de oración levantaremos un clamor por Colombia, en un momento decisivo para el futuro de la nación. En vísperas de las elecciones presidenciales del 2026, nos unimos como iglesia para interceder por el país, por sus gobernantes, por el pueblo y por las decisiones que marcarán el rumbo de las próximas generaciones. Más allá de posiciones o preferencias humanas, creemos en el poder de la oración para traer dirección, sabiduría y paz sobre Colombia, confiando en que Dios sigue teniendo el control y llamando a Su pueblo a ponerse en la brecha por la nación.

El Salmo 55 no solo revela el dolor del traicionado, también confronta el corazón del que hiere, engaña o manipula. Este devocional nos invita a examinarnos a la luz de la Palabra, reconocer nuestras fallas, arrepentirnos y permitir que Dios transforme nuestro corazón para no convertirnos en instrumentos de división, amargura o traición.

La traición duele, pero Dios no quiere que vivamos atrapados en lo que nos hicieron. Este devocional nos invita a soltar la carga, sanar el corazón y volver a confiar en el Señor, entendiendo que aun las heridas más profundas pueden convertirse en instrumentos de madurez, libertad y propósito.

El Salmo 55 nos lleva a mirar de frente las raíces de la traición: la envidia, la ambición, las heridas no sanadas y la doble vida del corazón. Este devocional nos ayuda a entender por qué muchas heridas nacen en relaciones cercanas y cómo pedirle a Dios sabiduría para discernir, sanar y no permitir que la amargura gobierne nuestras decisiones.

El Salmo 55 nos muestra una de las heridas más profundas del corazón humano: la traición de alguien cercano. No duele igual un enemigo lejano que un amigo íntimo, un familiar o alguien con quien compartimos la vida y la fe. Este devocional nos ayudará a entender cómo enfrentar el dolor de la traición sin perder la fe, aprendiendo a poner nuestras cargas delante de Dios y encontrando en Él refugio, dirección y restauración para el alma herida.

Hoy no es un en vivo más… es un llamado a unirnos en oración

A veces sentimos que estamos atrapados en un pozo de desesperación, luchando solos contra el cansancio, el dolor y la incertidumbre. Pero el Salmo 40 nos recuerda una verdad poderosa: Dios se inclina hacia quienes claman a Él. Este devocional te ayudará a entender que la espera no es abandono, y que incluso en medio del lodo cenagoso, el Señor sigue obrando en tu vida.

Dios no desperdicia tus lágrimas. Aun cuando sembramos con dolor, Él puede transformar el quebranto en fruto, restauración y gozo.

Esperar en Dios no es perder el tiempo: es permitir que Él forme el corazón, fortalezca la fe y convierta las lágrimas en fruto.

Cuando el alma se siente hundida, Dios no observa desde lejos: se acerca, escucha el clamor y nos levanta del pozo para afirmar nuestros pasos en Él.

En medio de cualquier temor, crisis o amenaza, este devocional nos invita a rendir nuestra vida a Dios, vivir bajo su voluntad y confiar en que Él guarda a los que le pertenecen.

Cuando el miedo aparece, podemos correr hacia la superstición o refugiarnos en Dios. Este devocional te invita a revisar dónde estás poniendo tu confianza y a recordar que la verdadera protección no viene de rituales, objetos o prácticas humanas, sino de vivir bajo el cuidado del Señor.

Cuando nuestra vida está bajo el cuidado de Dios, no caminamos dominados por el miedo, sino sostenidos por una promesa: el Señor guarda nuestra entrada, nuestra salida y todos nuestros caminos. Este devocional te invita a descansar en la seguridad de saber que Dios cuida, protege y sostiene a los que confían en Él.

El Salmo 91 no es un amuleto, es una invitación a vivir bajo el abrigo de Dios. En este devocional descubrirás cuáles son esos peligros espirituales que intentan destruir, desviar y hacer caer al creyente, y por qué nuestra verdadera protección está en permanecer bajo la sombra del Altísimo.

En un mundo donde todo puede cambiar de un momento a otro, el Salmo 91 nos recuerda dónde está la verdadera seguridad del creyente. Escucha este devocional y descubre por qué habitar en la presencia de Dios es el refugio más firme para tu vida y tu familia.

En medio del desierto, Dios puede traer un oasis al corazón. Ora con nosotros y entrega tus cargas al Señor, confiando en que este tiempo no te destruirá, sino que puede fortalecer tu fe.

El desierto no solo revela nuestras luchas; también puede formar una fe más madura, una dependencia más profunda y un corazón distinto. Escucha este devocional y descubre qué puede hacer Dios en ti después de atravesar la sequía.

Hay momentos donde la crisis no debe hundirnos, sino llevarnos a clamar con más fuerza. En este devocional veremos qué significa “bramar” en el Salmo 42 y cómo una oración profunda, insistente y sincera puede transformar el desierto en un lugar de encuentro con Dios.

El desierto no siempre llega para destruirnos; muchas veces llega para revelar lo que hay en nuestro corazón. En este devocional aprenderás a mirar tus procesos con discernimiento, a reconocer si estás murmurando, resistiendo o siendo formado por Dios, y a permitir que tu desierto no te hunda, sino que te transforme.

¿Estás atravesando un desierto espiritual, emocional, familiar o financiero? En este devocional, el Salmo 42 y el Salmo 63 nos ayudan a entender que no todo desierto significa abandono: a veces Dios lo permite para revelar, formar y llevarnos a depender más profundamente de Él. Escúchalo y permite que Dios hable a tu corazón en medio de tu temporada.

Un tiempo especial para detenernos, buscar el rostro de Dios y consagrar nuestra casa, nuestra familia y nuestro corazón al Señor. Este viernes de oración nos invita a poner a Dios en el primer lugar y a creer que su presencia trae paz, protección y dirección para cada día.

La envidia no solo aparece en el mundo; también puede esconderse en la familia, el servicio, la adoración y hasta en la vida espiritual.Este devocional nos invita a mirar el corazón con sinceridad y a dejar que Dios nos libre de la comparación.

La envidia muchas veces nace de mirar solo apariencias: vidas, logros y éxitos que no conocemos por dentro. Este devocional nos invita a cambiar la mirada: dejar de compararnos y entrar en la presencia de Dios, donde la realidad se ve con claridad. Escúchalo y permite que Dios sane tu corazón de la comparación.

¿Te has comparado con otros y eso ha afectado tu paz?Este devocional revela el camino bíblico para vencer la envidia y volver a descansar en Dios.Tres decisiones pueden transformar tu corazón: encomendar, deleitarte y confiar.Escúchalo y permite que Dios trate lo profundo de tu vida.

La envidia puede robar la paz sin que nos demos cuenta. Este devocional te confronta y te guía a rendir tu vida a Dios, confiar en sus planes y encontrar el verdadero propósito.

Hoy no es un en vivo más… es un llamado a unirnos en oración

El perdón de Dios no solo quita la culpa, también restaura, sana y da una nueva oportunidad. En este devocional descubrirás cómo vivir la libertad de haber sido perdonado y caminar en una vida nueva con Cristo.

Dios no solo perdona, también limpia, restaura y libera. En este devocional aprenderás pasos prácticos para mantener un corazón limpio delante de Dios y vivir en la libertad que Cristo ya ganó para ti.

Muchos siguen viviendo con culpas, cargas y heridas que Cristo ya vino a perdonar. Este devocional te ayudará a entender las consecuencias del pecado, pero también la esperanza, la libertad y la restauración que Dios ofrece a quien se acerca a Él con un corazón sincero.

Un mensaje que confronta y despierta. Descubre cómo el pecado empieza pequeño pero puede llevarte a territorios donde pierdes el control. Este devocional te ayudará a entender las consecuencias, pero también el camino de regreso a la libertad que solo Dios puede dar.

Devocional | Viernes de Oración Maná Un tiempo especial para detenernos, buscar el rostro de Dios y consagrar nuestra casa, nuestra familia y nuestro corazón al Señor. Este viernes de oración nos invita a poner a Dios en el primer lugar y a creer que su presencia trae paz, protección y dirección para cada día.

Hoy vamos a profundizar en una verdad que puede traer libertad y sanidad al corazón: el perdón de Dios frente a los pecados ocultos. A través del Salmo 32 y la experiencia de David, este devocional nos ayuda a entender cómo Dios saca a la luz lo que pesa en el alma para restaurarnos y hacernos verdaderamente libres.

Un mensaje que te hará valorar como nunca antes el perdón de Dios. En este devocional del Salmo 32, el Pastor Carlos Ríos nos lleva a entender por qué no existe regalo más grande que haber sido perdonados y cómo esa verdad puede traer libertad, paz y restauración al corazón.

Un mensaje que te confronta con una pregunta clave: ¿qué estás poniendo realmente en primer lugar? En este devocional del Salmo 27, el Pastor Carlos Ríos nos invita a revisar nuestras prioridades, a volver el corazón a Dios y a descubrir por qué buscar su rostro cambia por completo la manera de vivir, decidir y caminar cada día.

Un mensaje para volver a poner a Dios en el centro y recordar que, cuando Él es nuestra luz, no tenemos por qué vivir dominados por el miedo. En este devocional, el Pastor Carlos Ríos nos lleva al Salmo 27 para fortalecer la fe, renovar la confianza y aprender a orar con la seguridad de que el Señor guarda, defiende y sostiene a sus hijos en medio de cualquier batalla.