El reporte de noticias de Delfino.cr en audio, para enterarse de lo más relevante del acontecer nacional.

Ayer tuvimos otro episodio del ya larguísimo pleito entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial. Sí, otro. Ya sé. A estas alturas uno siente que estamos viendo la temporada 7 de una serie que debió terminar antes de que Daenerys gritara Dracarys sobre la capital de los Siete Reinos. Esta vez, sin embargo, la discusión dejó de estar en el terreno cómodo de las grandes frases y cayó al piso, donde las instituciones más nos duelen, en los servicios concretos.

Como saben, la presidenta Laura Fernández Delgado volvió esta semana a cargar contra el Poder Judicial y, en particular, contra la magistrada Patricia Solano Castro. Lo hizo con una frase que, por supuesto, no pasó desapercibida: "Doña Patricia, deje de hablar paja y póngase a trabajar”. El pulso sumó un nuevo episodio este jueves, cuando doña Patricia compareció ante la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa.

Feliz jueves, Costa Rica. Agárrense que el Gobierno anunció este miércoles que el 22 de julio presentará su plan para aumentar ingresos fiscales. La presidenta Laura Fernández Delgado adelantó que la propuesta buscará “cobrar mejor los impuestos”, mientras el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, retomó el temita sensible de modificar el trato tributario de la canasta básica. Además, ayer también tuvimos otro episodio institucional digno del anuario de anécdotas decembrinas: la diputada oficialista Marta Esquivel Rodríguez, presidenta de la Comisión de Nombramientos, restringió el ingreso de camarógrafos y fotógrafos durante la audiencia con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre Gómez.

La Caja Costarricense de Seguro Social volvió ayer a ser noticia por tres frentes distintos que, vistos por separado, parecen temas burocráticos, lejanos y administrativos. Pero vistos juntos dibujan algo bastante más serio: la Caja está atrapada entre presión financiera, bloqueo político y una disputa sobre qué cargas debe seguir administrando.

El Gobierno anunció ayer que la Policía de Control de Drogas volverá a tener presencia permanente en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. La medida implica el regreso de once oficiales especializados de la PCD a la principal terminal aérea del país, incluido un analista antidrogas, después de que durante la administración Chaves, ejem, se redujera esa presencia fija como parte de un criticado cambio en el modelo de vigilancia.

Buenos días Costa Rica. Cerramos la semana con un tema que, a juzgar por el ruido —precisamente—, tiene a media capital hablando: el nuevo Reglamento de Espectáculos Públicos que impulsa la Municipalidad de San José y que encendió las alarmas de bares, restaurantes, artistas, músicos, DJs, productores de eventos y hasta cámaras empresariales.

Buenos días. Hoy le entramos a tres temas pero como suele suceder todos conversan entre sí: prueba, independencia institucional y trazabilidad. Dicho de otro modo: cuando el Estado acusa, decide, nombra, rechaza, inspecciona o pretende reformar reglas sensibles, no basta con decir “créame”. Hay que probar, explicar y dejar expediente.

¿Qué pasó este martes? Previsiblemente: no mucho. El sector público de vacaciones, el congreso descansando y el país en modo Messi. Pero siempre algo se mueve y como ayer se movió el “Caso Rocío Alfaro” pues aprovechamos para ponerlos al día.

La Corte Plena le respondió ayer a la presidenta Laura Fernández y, en términos bastante claros, le dijo algo que debería ser obvio en democracia: si usted conoce casos concretos de corrupción o infiltración del crimen organizado dentro del Poder Judicial, denúncielos. Dicho lo cual... no deja de ser incómodo que mientras doña Laura le pide al país asumir que el crimen organizado se ha infiltrado hasta el cafetín del Poder Judicial, su propio Gobierno mantiene bajo llave la información relacionada con las pruebas de polígrafo que aplicó a jefaturas policiales y altos jerarcas.

¿Qué pasó ayer? Algo inesperado. Pueblo Soberano se dio cuenta de que no había forma de sostener que encontró un problema concreto con alguno de los 18 candidatos enviados por la Corte Suprema de Justicia para llenar las plazas vacantes de magistraturas suplentes de la Sala Constitucional. Luego de presentarle a Costa Rica un caleidoscopio de excusas distintas quedó en evidencia que ninguna se sostenía, así que finalmente fueron honestos y aceptaron el verdadero motivo por el cual están aflojándole las roscas a la Sala Constitucional.

Que el Poder Judicial explique sus decisiones. Sí. Que la UCR responda por una carrera que abrió sin tener las condiciones necesarias. Sí. Que la Caja actualice sus estados financieros. Sí. Que la Defensoría, el Tribunal Supremo de Elecciones y cualquier institución pública justifiquen cada colón. También. Pero que Casa Presidencial explique cómo revisa a las personas que nombra para representar al país, diay, también.

Cuando se habla de “plataformas” Raymundo y todo el mundo piensa en Uber así que para mayor facilidad nos colgaremos de ese término hoy y en adelante, porque el tema, finalmente, agarró ruedas. Estamos claros: Tiquicia quiere imponer el récord intergaláctico de la inoperancia y ya se comió 11 años “regulando” Uber. Además, la diputada oficialista Marta Esquivel presentó ayer una iniciativa para que la Asamblea Legislativa nombre a la persona fiscal general de la República y a su suplente.

Buenos días, sobrellevamos un lunes “mundialista” de pocas novedades porque la Asamblea Legislativa se dio libre. No llegaron los 38 necesarios así que Sorbeticos, Frescoleche y para la casa todo el mundo. Rescato la frase de la presidenta del congreso, Yara Jiménez: "Espero que esta sea la primera y última vez que pase”... En fin, la noticia más relevante del día llegó vía Corte Plena. A ver, como recordarán, Chaves le pidió al Poder Judicial un recorte de unos ₡27.000 millones para lo que queda de este año. Pues bien, la Corte Plena respondió este lunes que puede rebajar ₡13.242 millones.

Hay deudas que son privadas y hay deudas que inevitablemente pasan a ser asunto público cuando quien las arrastra fue designado embajador de Costa Rica ante Naciones Unidas, o bien, es diputado de la república. Hoy toca hablar de eso... de estándares, de transparencia y de esa incómoda pregunta que siempre aparece cuando alguien exige austeridad, orden y rendición de cuentas para los demás pero guarda la escoba (y el micrófono) cuando se trata de su propio corredor.

Ayer hablamos del caso Riverside y de la dimensión que ha alcanzado el crimen organizado en Costa Rica: 146 allanamientos, rutas internacionales, patrimonio multimillonario, negocios de fachada, contactos en cárceles y una estructura que siguió operando aun después de que extraditaran a su presunto jefe. Hoy el Gobierno respondió a ese panorama con un mensaje que, digamos, viene cargado de matices: vienen recortes para todos. Y en particular, para el Poder Judicial.

Ayer tocó hablar de polígrafos, directores policiales removidos y una promesa presidencial de “limpiar a Costa Rica”. Hoy toca hablar del tamaño del problema que hay que limpiar. Como es sabido los sucesos no son el hábitat natural de este Reporte, pero el caso Riverside es demasiado grande como para pasarlo por alto y no dedicarle esta entrega.

Caramba. Casi 10 años en esto y no recuerdo un día tan “muerto” como este lunes. No news is good news dice el proverbio anglo. Diay, de pronto. A falta de movimiento en cualquiera de los frentes usuales la jornada transcurrió con calma, con medio mundo comentando el doblete de Messi y algunos cuantos la noticia de la presidenta Laura Fernández “removiendo” a siete jefes policiales por no pasar la prueba del polígrafo.

El jueves previo a la gira de hoy por Crucitas vino flojito, sí, pero en Tiquicia siempre hay anécdotas de color para seguir midiendo el pulso político. Hoy nos toca entonces hablar de una seguidilla de nombramientos incómodos y una nueva cruzada del diputado José Miguel Villalobos, esta vez contra ACAM. Costa Rica: donde hasta los derechos de autor tienen control político con frase de tráiler.

La conferencia de prensa de ayer vino cargada. Doña Laura Fernández Delgado repartió contra la Corte Suprema de Justicia, el PLN, críticos de su posición sobre Nicaragua y los diputados que no van a Crucitas. Mientras tanto su ministro de Justicia se fue a denunciar al fiscal general y a 33 fiscales más. Miércoles de paz, evidentemente. Y eso que no menciono la agresiva conferencia de prensa que preparó Pueblo Soberano para criticar al TSE, el recuento de ese episodio se lo dejamos a Lucho en Barra de Prensa.

Esta no la vimos venir. Ayer trascendió que el Gobierno echó reversa en una de las piezas más polémicas del reglamento del Polo Turístico Golfo de Papagayo. La administración de Laura Fernández Delgado eliminó, vía decreto ejecutivo, la figura de compensación de densidad y cobertura, que permitía trasladar derechos constructivos entre concesiones de un mismo desarrollador, incluso si los terrenos no eran colindantes.

La presidenta Laura Fernández Delgado arrancó la semana llevando a la Asamblea Legislativa un paquete de seis proyectos de ley en materia de seguridad. Mano firme, penas más duras, nuevas herramientas contra estructuras criminales, cambios en legítima defensa, pistas clandestinas, cárceles productivas y antecedentes judiciales por más tiempo. Mieeeeentras tanto ayer la Corte Plena le devolvió a la Asamblea Legislativa la misma nómina de 18 nombres para magistraturas suplentes de la Sala Constitucional. Intacta. Sin cambios. Sin concurso nuevo. Sin “tomen, aquí va otra para ver si esta sí les gusta”.

La jornada de ayer no nos trató tan mal. La anécdota del día llegó desde el campamento de Pueblo Soberano (PPSO) pues la diputada Mayuli Ortega, actual presidenta del partido, denunció que un asambleista la retó a pelear el domingo pasado, durante la fallida Asamblea Nacional de la agrupación.

La diputada oficialista Marta Esquivel Rodríguez no se lo pensó dos veces y se rajó a calificar como “ticos con corona” a las personas que acuden a la Sala Constitucional para exigir atención médica pronta en la CCSS por listas de espera. Sí, dijo eso.

La jornada de ayer nos recordó una vez más que la cobija fiscal se está quedando corta y que la institucionalidad sigue crujiendo. Presupuesto, TSE, Sala IV, CCSS y hasta Miguel Ángel Rodríguez en modo “no aguanto nada” con Pilar Cisneros. Temas de conversación, claramente, no faltaron.

Arrancamos semana con un lunes más bien tranquilo. Como siempre, se agradece. Ya irá calentando la semana. Resumiendo, fue un lunes de Fuerza Élite, pasos de fauna, Crucitas y, de rebote, “todo el país consume”. El hilo no es tan extraño como parece. Estamos hablando, al final, de presencia del Estado: en seguridad, en carreteras, en fronteras, en territorios abandonados y también en una política de drogas que hace rato necesita menos confusión, menos moralina y más seriedad.

Empecemos con seguimiento al tema del Colegio de Abogados, porque el 1,15% de aprobación en el examen de incorporación sigue dando vueltas; segundo tema: Punta Leona y playa Blanca... pleito de larga data; ¿Qué más? Control de daños y pipa de la paz con Canal 7.

Ayer hablamos de la cuenta que nadie quiere pagar. Bueno, este miércoles la cuenta no solo siguió sobre la mesa: Hacienda confirmó que ya está preparando el menú, aunque todavía no quiere enseñar los precios. Además, si la parte fiscal (más espontánea que planeada) de la conferencia tuvo neblina y brumas, la parte diplomática tuvo humo... de cocina.

Este martes recibimos varios recordatorios incómodos al mismo tiempo. No fue una jornada tensa, nada de fuegos artificiales, nada de “comunistas” y “vagabundos”, nada de conferencias con voltaje nuclear. Solo datos duros. Y a veces los datos cansan más que los gritos porque diay, no traen opción de “mute”.

Hasta que al fin: un reporte breve. El arranque de la semana estuvo tan frío que hoy no tengo mucho que contarles. Diay, tras las encíclicas papales de la semana pasada estoy seguro de que nuestro querido locutor lo agradece.

Ayer bajó un poquito el volumen de la semana, lo cual agradecemos porque uno también tiene derecho constitucional a no vivir permanentemente en modo licuadora. Pero que bajara el ruido no significa que faltara la pirotecnia: el show en Costa Rica nunca falta.

Bue. Todo apunta a que serán cuatro años más de lo mismo. Empiezo desde ya a prender velitas a ver si a partir del 2030 podemos pensar en una democracia de debate intenso centrado en ideas y no en descalificaciones. Por lo pronto la luna de miel con el enojo y los extremos parece que seguirá siendo el patrón ineludible de la realidad política costarricense.

Martes de jornada movida y pintoresca: armonización desarmonizada, nombramientos a la carta, resbalones en turismo, control de daños con Panamá, El Niño asomándose feo y el Colegio de Abogados diciendo “suave un toque”. Un delicioso molomix institucional, como para recordarnos que gobernar no consiste únicamente en apretar el acelerador y esperar que todo mundo se quite.

Si usted leyó el Repaso Dominical del domingo, ayer pudo ver la película con subtítulos. En esa extensa previa procuramos explicar todo el rollo detrás del proyecto que unos llaman “armonización eléctrica", otros "Combo ICE 2" y otros, más creativos en tiempos de TikTok “Ley apagón”. Dado que en ese ensayo abordamos el tema técnico detrás del documento así como la polémica previa a su “reactivación” podemos hoy dedicarnos de lleno a comentar la jornada de este lunes. En frío podemos resumirla diciendo que el expediente 23.414, Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, arrancó la mañana como un proyecto técnico y salió por la tarde como un campo político minado.

Ayer decíamos que el relojito suizo de Laura Fernández ya estaba andando. Bueno, ayer mismo alguien del otro lado de la frontera le metió un destornillador al engranaje... Diay, es que una cosa es usar la conferencia de prensa para bombardear al Poder Judicial, a la oposición o a la prensa local. Otra, bastante distinta, es usar ese mismo tono cuando el destinatario es un país vecino que, además, participa en un mercado regional del que Costa Rica puede depender cuando la lluvia no acompaña.

La presidenta Laura Fernández estrenó ayer su conferencia semanal de prensa y, para sorpresa de nadie, en términos generales fue una buena dosis de más de lo mismo. Hubo cambios, sí. Más preguntas, menos duración, secciones nuevas, ritmo más ágil y una presidenta claramente más concisa que su antecesor. Pero el ADN político-comunicacional sigue siendo el mismo: cambió la administradora del show, no el manual de producción.

Se dio gusto ayer el diputado Villalta. Llamó “mini Chaves” al expresidente previo a la reunión de su bancada con la presidenta Fernández y, después del encuentro, con marcada fisga, comentó que en plena charla a don Rodrigo se le cruzaron los cables y llamó “ministra” a doña Laura. ¿Desliz freudiano? Puede ser. O de pronto todavía tenía atravesado el “ministro ¿cómo le va?” que le clavó el lunes el fiscal general Carlo Díaz, a sangre fría y mirándolo a los ojos. Está claro, color y humor no le ha faltado al arranque de esta semana. Por otro lado, en Zapote la presidenta Laura Fernández recibe bancadas, habla de diálogo, cordialidad y trabajo en equipo. En Cuesta de Moras, mientras tanto, su mayoría legislativa distribuye comisiones, bloquea pausas, rechaza revisiones y empuja proyectos cuestionados sin gastar demasiado oxígeno explicando el porqué.

Despertamos con los allanamientos del Caso Lusso y terminamos el día enterándonos que una señora de 80 años es la dueña de un Chevrolet Corvette Stingray del 76. Imaginarla manejando esa nave sobre el Puente La Amistad me alegró la noche porque seamos honestos, fue un lunes pesadito. El caso se las trae: 17 allanamientos y 8 detenidos como sospechosos de conformar una red de legitimación de capitales vinculada a dos añejos casos de narcotráfico: “Torero” y “Manantiales”. El fiscal general, Carlo Díaz, adelantó que solicitarán prisión preventiva. El tema va para largo, pero bue... así arrancó el lunes. Poco después el propio Díaz participaría de uno de los encuentros más incómodos que nos haya dejado mayo, casi tan tenso como tener al OIJ pateándole la puerta a uno de madrugada. Recordemos: doña Laura Fernández citó a Díaz, Orlando Aguirre (presidente del Poder Judicial), Patricia Solano (presidenta de la Sala III) y a Michael Soto (director interino del OIJ) a una reunión en Casa Presidencial para una “mesa de trabajo”.

Cuesta creer que tras un inicio tan prometedor en la Asamblea Legislativa el chavismo decidiera poner fin a la luna de miel con tal de proteger contra viento y marea a Fabricio Alvarado. Por más vueltas que uno le dé al asunto no hay forma de aterrizar en el sentido. Casi da la impresión de que Alvarado ha llegado a acumular más poder que el propio Chaves. Tengo que insistir en lo obvio: la eventual sanción que le podía imponer el congreso era 100% simbólica, no habría pasado de un llamado de atención de corte ético que a un tipo con su perfil ni siquiera lo despeina. A pesar de eso los jaguares llegaron a extremos impensables con tal de blindar al líder de Nueva República. Basurear a Limoncello, sabotear el avance de 22 proyectos de ley, dejar botado el trabajo en la Asamblea Legislativa y ahora, echar por la borda el ambiente productivo y afable que caracterizó el inicio de labores de la actual legislatura.

Agárrense porque el de hoy viene variado y denso pero diay, todo es importante.

Antes de arrancar, un necesario reconocimiento porque hay que disfrutar de la luna de miel mientras dure. Nos gusta lo que vemos en la Asamblea Legislativa. Sí, es muy pronto para entusiasmarse, pero hay señales amables que teníamos tiempo sin registrar y francamente se agradecen. Ojalá en adelante, se sostengan. Bien, ¿qué pasó ayer? Si el lunes el tren eléctrico le dio a la nueva Asamblea una estampita de consenso, ayer le tocó el turno a Limón. El Plenario aprobó con 53 votos un texto sustitutivo al expediente 24.259, una reforma a la Ley Orgánica de Japdeva que busca habilitar alianzas estratégicas para desarrollar infraestructura, con la Marina y la Terminal de Cruceros de Limón como metas clave.

El viernes fue el traspaso de poderes, sí. Banda presidencial, discursos previsibles, sol, solemnidad, aplausos pal rey de España, fotos oficiales y todo el menú habitual. Pero, en términos prácticos, el gobierno de Laura Fernández empezó ayer. Primer lunes laboral en Casa Presidencial, primeros movimientos de agenda, primeras órdenes, primeras señales y también una primera victoria legislativa de peso.

La víspera del traspaso de poderes (hoy a las 11:00 a.m.) encontró a la Asamblea Legislativa en plan inusual: trabajando. Después de la sesión solemne del lunes, dedicada al último informe de labores de Rodrigo Chaves, y de dos jornadas perdidas criticando y defendiendo el discurso, el Plenario finalmente entró ayer a conocer proyectos de ley. Y arrancó con una postal poco frecuente: tres votaciones unánimes, todas de 57 a 0.

Según la más reciente encuesta del CIEP de la Universidad de Costa Rica, Chaves cierra su mandato con un 64% de valoración positiva, su mejor registro desde noviembre de 2022, cuando todavía navegaba la luna de miel del arranque. La valoración negativa, además, cayó a 15%, por primera vez desde 2022 por debajo de las opiniones neutras. Dicho en simple: Chaves no se va desgastado, todo lo contrario.

La presidenta electa Laura Fernández presentó ayer su gabinete y, aunque la lista completa trae varios nombres relevantes, el dato político central es más que obvio: Rodrigo Chaves no se va del Gobierno. Todo lo contrario: asumirá como ministro de la Presidencia y ministro de Hacienda.

El presidente Rodrigo Chaves rindió ayer su último informe de labores ante la Asamblea Legislativa y, siendo francos, no hubo mayor sorpresa: cerró su gestión exactamente como la ejerció. Celebrando sus logros, defendiendo su estilo confrontativo, responsabilizando a sus adversarios por lo que quedó pendiente y pidiendo continuidad sin bajar el tono. En resumen: Chaves cerró su capítulo con el libreto de siempre. Lo realmente importante, sin embargo, no estaba solo en el discurso, sino en el contraste. Mientras el presidente despedía su gobierno mirando hacia el pleito político que viene, otra institución puso sobre la mesa un problema menos ruidoso pero probablemente mucho más urgente: el futuro de las pensiones del IVM.

Hoy toca ponernos al día con múltiples frentes así que vamos con un clásico reporte de breves y puntuales.

El conflicto en la Universidad de Costa Rica (UCR) dejó de ser un episodio contenido en la Sede Central y entró de lleno en una nueva fase: más amplia, más política y más difícil de encauzar.

Quienes se ausentaron el lunes al plenario e impidieron a la Asamblea Legislativa discutir una eventual sanción a Fabricio Alvarado por presunto hostigamiento sexual le mintieron, sin reparo, a toda Costa Rica. Resulta triste que sea esta nuestra realidad: no les pesa en lo más mínimo vernos la cara de estúpidos y tomarnos el pelo de frente. ¡Recordemos que hasta un restaurante salió rascando a la hora de las excusas! Por supuesto, todo aquello resultó ser pura trama. Otra vez. Porque ahora sí, no queda ninguna duda: la movida de no ir a trabajar a inicios de semana no fue casualidad, fue una treta.

Lo que estaba previsto como uno de los momentos más delicados del cierre de esta Asamblea Legislativa terminó este lunes en algo mucho más incómodo y amargo: una sesión que ni siquiera empezó. El plenario debía discutir y votar (finalmente) los informes sobre la denuncia por presunto hostigamiento sexual interpuesta contra el diputado Fabricio Alvarado, pero a las 3:00 p.m., cuando se cerraron las puertas, solo había 34 congresistas presentes. Se necesitaban 38. Faltaron 23. No hubo quórum. No hubo debate. No hubo decisión.

Lo que el martes empezó como un quiebre político en Casa Presidencial ya está teniendo consecuencias más allá de los vidrios y las paredes de la Rectoría en la UCR. Además, Mieeeentras tanto, de papelón en papelón en el congreso.

Bueno, el reporte de hoy está tan complicado que me veré obligado a una pequeña referencia a cada evento noticioso para dejarles debidamente informados. Sin más, entremos en materia.