Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

Follow Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda
Share on
Copy link to clipboard

Este podcast está dedicado a los cuentos, mitos y leyendas del mundo.

Juan Betancur


    • Dec 25, 2022 LATEST EPISODE
    • weekdays NEW EPISODES
    • 6m AVG DURATION
    • 430 EPISODES


    Search for episodes from Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda with a specific topic:

    Latest episodes from Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

    El conejito (infantil)

    Play Episode Listen Later Dec 25, 2022 8:12


    Mi nombre es Juan David Betancur  el narrador oral. Siempre he querido que los cuentos  sean los protagonistas pero hoy quiero hacerlo mas personal. Desde hace 25 anios, cuando mis hijos eran bebes les he contado cuentos,  Hoy ya ambos estan en la universidad y hoy he recibido un regalo que quiero compartir con ustedes y que demuestra que todo lo que uno haga tiene algun dia algun resultado.  Bienvenidos de nuevo a habia  una vez.  Feliz navidad a todos y gracias.

    El Pino - version completa (Hans Christian Andersen)

    Play Episode Listen Later Dec 18, 2022 34:25


    Esta version incluye las 5 partes narradas anteriormente. (Dura 30 minutos)

    El Pino (1/5) Hans Christian Andersen (Arreglado)

    Play Episode Listen Later Dec 18, 2022 7:16


    Había una vez un pequeño pino que vivía en el bosque. Este pino era muy bonito pero pequeño. Tenía un buen sitio donde crecer y todo el aire y la luz que quería, y estaba además acompañado por otros pinos y abetos mayores que el. Pero este pequeño realmente se empeñaba en crecer con mucha prisa y pasión!Como tenia tanto afán de crecer No prestaba la menor atención al sol ni a la dulzura del aire, ni le ponía ningun interés en los niños del campo que pasaban charlando por el sendero cuando salían a recoger fresas y moras silvestres. A veces los niños después de recoger las frutas llegaban con una canasta llena, o con unas cuantas fresas ensartadas en una pequeña rama, y se sentaban a su lado diciendo Que lindo arbolito tenemos aquí. Pero esto al arbolito no le gustaba oírlo porque el lo que quería era ser grande. Al año siguiente como suelen hacerlo los pinos el pequeño pino crecio y produjo un nuevo brote de ramas en su tronco y al siguiente año otro nuevo brote mostrando su crecimiento. Ya se sabe que, tratándose de pinos, siempre es posible conocer su edad por el número de brotes que tienen en su tronco.Sin embargo el pino suspiraba -¡Oh, si pudiera ser tan alto como los demás árboles! - Entonces podría extender mis ramas alrededor y podría mirar el mundo desde lo alto de mi y asi los pájaros podrían venir a hacer sus nidos en mis ramas y, cuando el refrescante viento llegase podría moverme majestuosamente a los lados como lo hacen los otros arboles.A este pino nada lo alegraba, ni siquiera la vista de los pájaros volando, ni el brillo de el sol, ni las rosadas nubes del amanecer y el atardecer que pasaban por lo alto. Cuando llegaba el invierno y la blanca nieve resplandecía por todas partes llenando la pradera donde el vivía, era frecuente que algún conejo travieso se acercara dando brincos sobre la capa de nieve y de un brinco pasara sobre el. Ohh que humillante era esto para el pequeño pinito. Sin embargo pasaron dos inviernos y cuando llego el tercero ya el pinito había crecido tanto que los conejos ya no podían saltar sobre el y dbian rodearlo para seguir su camino. Esto lo lleno de valentía y se repetia. Siii. Debo crecer y crecer y hacerme alto y mayor. Eso es realmente lo mejor y más delicioso en el mundo. Crecer y ser más alto.  Cuando llego el otoño, como todos los años, venían los leñadores a cortar algunos de los árboles más altos y el joven pino, que ya tenía una buena altura, temblaba sólo de verlos, pues los árboles más grandes y espléndidos terminaban cayendo al suelo entre un rugido y un temblar de la tierra al desplomarse desde sus alturas Luego el pino veía como les cortaban todas las ramas, y quedaban tan despojados y flacos en toda su longitud que era imposible reconocerlos; luego los cargaban en carretas y los caballos los arrastraban fuera del bosque.El pino siempre se preguntaba ¿Adónde se los llevaban? ¿Qué sucede con ellos?Cuando llegaba la primavera las golondrinas y las cigüeñas regresaban y el pino les preguntaba -Disculpen, ustedes que viajan por todas partes ¿Saben ustedes adónde han ido los otros árboles, adónde se los han llevado? ¿Los han visto acaso en alguno de sus viajes?Las golondrinas nada sabían, pero la cigüeña se quedó pensativa  un rato y respondió, moviendo la cabeza:-Sí, yo creo saberlo. A mi regreso de Egipto mientras viajaba sobre el oceano encontré un buen número de nuevos veleros; Estos veleros tenían unos mástiles espléndidos, maravillosos, y en cuanto pase cerca de ellos sentí el aroma de los pinos que reconoci inmediatamente.  comprendí que eran ellos los pinos que antes estaban aquí. Y tengo que decir que se veían majestuosos llevando las grandes velas, altos y derechos.El pino que escucho esto dijo. -¡Cómo me gustaría ser lo bastante grande atravesar el mar en un velero Y dicho sea de paso, ¿cómo es el mar? ¿A qué se parece?La cigüeña si

    El Pino (5/5) Hans Christian Andersen

    Play Episode Listen Later Dec 16, 2022 6:42


    Había una vez una pino que, por muchos años sonó con ser cortado y llevado a vivir donde vivían los humanos. Una navidad llegaron por el y lo llevaron a una mansión y lo colocaron en un gran salón adornado con toda clase de luces, manzanas y panecillos. Durante la nochebuena decenas de niños se divirtieron recogiendo los regalos en sus ramas y luego un contador de historias les contó un cuento que el arbol escucho y memorizo. Pasada la noche buena, el arbol se sorprendio de que no lo adornaran de nuevo y en cambio lo llevaron a un atico oscuro donde paso todo el invierno. Su única compañía eran un grupo de ratoncitos y dos ratas que con el tiempo se cansaron de sus historias y del único cuento que se sabía. Otra vez solo, el arbol se preguntaba cuando lo sacarían de allí y lo llevarían de nuevo a la pradera y el bosque donde había crecido y había sido tan feliz.  Y Ocurrió una mañana que un grupo de personas subieron al atico donde el arbol estaba recostado en un rincón. Estas personas estaban haciendo algún trabajo y desinteresados por la presencia del pino, comenzaron a mover algunas cajas y entre algunos de ellos tomaron el pino y lo movieron de su lugar dejandolo caer sobre el piso polvoriento. Como el enorme pino estaba allí en la mitad decidieron arrastrarlo afuera y entre algunos de ellos lo bajaron por la escalera hasta el primer piso. De nuevo el arbol volvió a sentir la luz del día.  El arbol penso“¡La vida comienza de nuevo para mí!”, mientras sentía el aire fresco y los rayos de sol lo cubrían.  Ya estaba afuera, en el patio. Todo sucedió tan rápidamente y había tantas cosas alrededor que  el árbol se olvidó fijarse en sí mismo. El patio se abría a un jardín donde la primavera estaba en todo su esplendor.  Todo estaba en flor. Sentia el aroma Fresco y dulce de las rosas que colgaban de los pequeños enrejados del patio; los arbustos  habían florecido y las golondrinas volaban de una parte a otra cantando la belleza de aquel día:-¡Esta sí que es vida para mí! -gritó alegremente el pino , extendiendo sus ramas cuanto pudo. Pero, ¡ay!, estas estaban amarillas y secas y se vio tirado en un rincón, entre ortigas y hierbas malas. La estrella de papel dorado aún ocupaba su sitio en la cima y resplandecía a la viva luz del sol.En el patio jugaban algunos de los traviesos niños que por Nochebuena habían bailado alrededor del árbol, y a quienes tanto el les había gustado. Se pusieron felices de verlo de nuevo y  uno de los más pequeños se le acercó corriendo y le arrancó la reluciente estrella dorada.-¡Mira lo que aún quedaba en ese feo árbol de Navidad! -exclamó el infante mientras pisoteba las secas ramas hasta hacerlas crujir bajo sus zapatos.Y el árbol miró la fresca belleza de las flores en el jardín, y luego se miró a sí mismo seco y deteriorado , y deseó no haber salido jamás de aquel oscuro rincón del desván. Recordó la frescura de los días que en su juventud pasó en el bosque, y la alegre víspera de Navidad, y los ratoncitos que con tanto gusto habían escuchado la historia de Klumpy-Dumpy.-¡Todo ha terminado! -se dijo-. ¡Lástima que no haya sabido gozar de mis días felices! ¡Ahora, ya se fueron para siempre!Y vino un sirviente que cortó el árbol en pequeños pedazos, hasta que hubo un buen montón que ardió en una espléndida llamarada bajo la enorme cazuela de cobre. Y el árbol gimió tan alto que cada uno de sus quejidos fue como un pequeño disparo. Al oírlo, los niños que jugaban acudieron corriendo y se sentaron junto al fuego; y mientras miraban las llamas, gritaban: “¡pif!, ¡paf!”, a coro. Pero a cada explosión, que era un hondo gemido, el árbol recordaba un día de verano en el bosque, o una noche de invierno allá afuera, cuando resplandecían las estrellas. Y pensó luego en la Nochebuena y en Klumpy-Dumpy, el único cuento de hadas que había escuchado en su vida y el único que podí

    El Pino (4/5) Hans Christian Andersen

    Play Episode Listen Later Dec 14, 2022 8:33


    Y a la A la mañana siguiente entraron dos criados.El pino emocionado vio como se acercaron a el y pensó “Ahora las cosas volverán a ser como ayer, me pondrán todos los adornos y las luces otra vez. Pero los dos criados lo tomaron con mucha dificultad por su gran tamaño y arrastrándolo lo sacaron de aquel salón y lo llevaron escaleras arriba hasta el ático, donde ni siquiera entraban los rayos de sol. Y allí lo dejaron, en un oscuro rincón de aquel polvoriento atico. El arbol extrañado se preguntaba… Que sucede… que significa esto.  Que hago aquí arriba, nadie me va a mirar y admirar. No podré escuchar los cuentos desde aquí. Y recostado a la pared, el pino se quedo pensando y pensando es su destino. Y el arbol si que tenía tiempo para pensar. Pasaban los días y las noches y nadie subía a aquel oscuro ático. Un día cualquiera sintió que alquien abria la puerta y su corazón salto de gozo, pero el sirviente que entro simplemente dejó unas cuantas cajas en un rincón y sin siquiera mirarlo se marchó. Parecía que lo habían olvidado totalmente.El pino se decía a si mismo “que considerados son conmigo estos humanos , ahora es el invierno afuera y  la tierra esta dura y cubierta de nieve, de modo que sería imposible que me plantasen; me están resguardando aquí hasta que llegue la primavera. ¡Qué buena es la gente!… Si este sitio no fuera  tan oscuro y tan terriblemente solitario!… Ni siquiera hay algún conejito. Que feliz era yo cuando la nieve lo cubria todo allí en mi pradera y en el bosque y aquel conejito llegaba saltando. Incluso cuando saltaba sobre mi, aunque en ese momento no me hacia mucha gracia que lo hiciera. Pero lo extraño ya que aquí me siento muy solo.”De pronto sono un cuic. -¡Cuic! – era el sonido de un un ratoncito que en ese momento se colaba por una grieta de la pared, luego otro y luego otro. Los ratoncitos comenzaron a husmear el pino y rápidamente se deslizaron por el tronco hacia sus ramas. -Hace un frío terrible afuera-dijeron los ratoncitos-, aunque éste es un espléndido sitio para estar y . ¿No te parece, viejo pino?-Yo no soy viejo -respondió el pino indignado-. Hay muchos árboles que son más viejos que yo.Los ratoncitos curiosos le preguntaron -¿De dónde has venido? -, ¿qué puedes contarnos de tu vida ? Que hermosos lugares has visitado. ¿Has estado en la despensa donde los quesos llenan los estantes y los jamones cuelgan del techo, donde se puede bailar sobre velas de sebo y el que entra flaco sale gordo?-No -respondió el pino-, no conozco esa despensa de la que ustedes preguntan, pero en cambio conozco el bosque donde brilla el sol y cantan los pájaros.Y el pino comenzó a contarlos sobre los días en que era joven. Los ratoncitos no habían escuchado nunca nada semejante y con toda atención le siguieron cada una de sus palabra.-¡Wow… mira que  has visto muchas cosas interesantes! -dijeron-. ¡Qué feliz habrás sido!-¿Yo? -preguntó el pino, y se puso a pensar en lo que acababa de decir y en lo que los ratoncitos le decían-. Sí, es cierto; habían sido realmente tiempos muy agradables.Y pasó a contarles luego lo ocurrido en Nochebuena, y cómo lo habían adornado con pasteles, manzanas  y velas.-¡Oooh! -dijeron los ratoncitos maravillados-. ¡Sí que has sido feliz, viejo pino!-Yo no soy  viejo -repitió el pino-. Fue solamente en este mismo invierno cuando salí del bosque. Aún estoy en plena juventud: lo único que pasa es que, por el momento, he dejado de crecer.-¡Qué lindas historias nos has contado! -dijeron los ratoncitos. Y a la noche siguiente regresaron con otros cuatro que querían escuchar también las historias y los relatos del pino. Mientras más cosas contaba en sus historias, mejor  iba recordando todo lo que había vivido anteriormente, y se decía:-Aquellos tiempos sí que eran realmente buenos en mi pradera; pero puede que v

    El Pino (3/5) Hans Christian Andersen

    Play Episode Listen Later Dec 12, 2022 7:01


     Y llego el momento esperado por el pino. Por fin se encendieron las velas que tenia en sus ramas y ¡qué deslumbrante fiesta de luces! El pino en medio de su ansiedad se puso a temblar con todas sus ramas y tembló tanto que una de las velas prendió fuego a una de sus ramas verdes y esta emitió una luz brillante. Debido a esto el árbol no se atrevía a mover una rama; tenía miedo de perder alguno de sus adornos y se sentía deslumbrado por todos aquellos brillos… De pronto se abrieron de golpe las dos puertas corredizas y a través de ellas entró en tropel un grupo de niños que se abalanzaron sobre el pino como si fuesen a derribarlo, mientras un grupo de personas mayores los seguían muy pausadamente y en silencio. Por un momento los pequeños se calmaron y observaban en silencio el árbol , pero sólo por un momento, luego comenzaron a gritar de alegría y sus gritos llenaron la habitación. Y juntando sus mano comenzaron a bailar alrededor del pino, y luego abalanzándose hacia las hojas le comenzaron a arrancar uno a uno los regalos que anteriormente habían puesto en él. El arbol extrañado pensaba“Pero, ¿qué están haciendo?”,¿Qué va a pasar ahora?”Las velas se fueron consumiendo poco a poco y cuando el fuego de cada una llegaba a la rama que la sostenía era apagada inmediatamente por las mujeres que cuidaban la habitación. Cuando todas las velas se consumieron, los encargados le dieron permiso a los niños para que se acercaran a a las ramas y pudieran retirar las manzanas, los dulces y los adornos que este tenía. Los niños se lanzaron sobre el pino haciéndolo crujir en todas y cada una de sus ramas, y si el arbol no hubiera estado fijado al techo por la estrella dorada,  el pino se hubiera caido y golpeado el piso irremediablemente.Luego los niños comenzaron a bailar y saltar con sus brillantes y espléndidos juguete y ya nadie más reparaba en el arbol de navidad. Solamente una vieja nana que se encontraba allí se acercó a él para escudriñar entre las ramas por algún higo o alguna manzana escondida aún en el. De pronto la habitación se lleno de un rugido. Los niños al unisono comenzaron a clamar-un cuento. Un cuento. cuéntanos un cuento! mientras tomando de la mano a un hombrecillo gordo lo arrastraban hacia el arbol que lo miraba extrañado. Y este hombrecito gordo se sentó debajo del pino dispuesto a comenzar a contar un cuento.-Aquí será como si estuviésemos en el bosque -les dijo-, y al pino nos podrá escuchar perfectamente y estará feliz de oír el cuento. Pero sólo les contaré hoy una historia. Ahora… cual cuento quieren escuchar. ¿Les gustaría el cuento de Ivedy-Avedy, o el de Klumpy-Dumpy, que aun cayéndose de la escalera alcanzo e l trono y se casó con la princesa?-¡Klumpy-Dumpy! -gritaron algunos de los niños , y otros pedian a Ivedy-Avedy. El griterío y el ruido eran tremendos; sólo el pino callaba, pensando: Será que debo gritar con los demás o solamente me debo quedar aquí callado.  ¿Qué papel debo tomar  o no no debo hacer nada?”Porque ya el era uno de ellos y ya estaba desempeñando su papel y ya había hecho justamente lo que tenía que hacer.El narrador oral les contó la historia de Klumpy-Dumpy, que aunque se cayo de la escalera subió al trono y se casó finalmente con la princesa. Y los niños aplaudieron y exclamaron:-¡Cuéntanos otros! ¡Uno más!Querían también oír el cuento de Ivedy-Avedy, pero tuvieron que contentarse con escuchar solamente el de Klumpy-Dumpy. El pino estaba allí silencioso escuchando atentamente el cuento pensando que nunca le había oído a los pájaros del bosque contar una historia semejante. “De modo que Klumpy-Dumpy  se cayó de la escalera y, a pesar de todo, termino cansándose con la princesa.. ¡Vaya, vaya; así son las cosas en em en el gran mundo!”, pensaba. “Seguro que tenía que ser cierto la historia  si aquel narrador oral tan agradable

    El Pino (2/5) Hans Christian Andersen

    Play Episode Listen Later Dec 9, 2022 9:49


    Había una vez un pino que crecía año a año en la pradera cerca al bosque y que después de ver como cortaban los pinos para llevárselos soñaba que algún día llegaran por el. Paso un año más y al acercarse la Navidad regresaron los leñadores. El pino que siempre tenía en su mente si algún día saldría de aquel lugar vio como estos leñadores venían con sus hachas y con golpes certeros cortaron algunos pinos muchos más jóvenes que el y de menor tamaño pero que ademas eran muy bellos y frondosos. El pino no entendia que estaba sucediendo. Curiosamente el pino noto que a estos pinos más jóvenes no les cortaron las ramas y más bien los recogieron con mucho cuidado y los colocaron primorosamente sobre una carretas de madera. Luego los sacaron del bosque tirados por una cuadrilla de caballos bellamente adornados. Todo había sucedido diferente a la ultima ve y el pino se preguntaba donde irían estos pequeños pinos y porque les dejaron las ramas intactas.   Unos gorriones que vivían en un arbol vecino dijeron piando alegres. -¡Nosotros lo sabemos, nosotros lo sabemos! Hemos viajado a las casas del pueblo vecino y allí nos hemos asomado por las ventanas y hemos podido ver algunos de los arboles que se han llevado con todas sus ramas. Tenemos que contarte que a estos les espera toda la gloria y todo el esplendor que puedas imaginarte. Cuando miramos por los cristales de las ventanas vimos cómo los plantaban en el centro de una bella y cálida habitación, y cómo luego los niños y los adultos se acercaban a ellos y los adornaban con las cosas más bellas del mundo: manzanas doradas, muñecos de pan dulce, juguetes y cientos de luces de todos los colores .-¿Y luego? -preguntó el pino, estremeciéndose en todas sus ramas-. ¿Y luego? ¿Qué pasa luego?-Bueno, no vimos más -respondieron los gorriones-. Pero lo que vimos era magnífico.Aquel pino curioso se quedo  muy pensativo y se decía a si mismo. -Me pregunto ¡Si algún día yo tendré la suerte de ser llevado al pueblo y adornado para brillar así! -exclamó el árbol con deleite-. Creo que eso es mejor incluso que cruzar el océano en un velero. ¡Qué ganas tengo de que llegue la próxima Navidad! Ahora soy tan alto y frondoso como los que se llevaron el año pasado. ¡Oh, si estuviese ya en la carreta, si estuviese ya en esa cálida habitación en medio de ese brillo resplandeciente! ¿Y luego de eso que sucederá? Sí, luego tiene que haber algo mejor, algo aún más bello aún esperándome, porque si no, ¿para qué iban a adornarme de tal modo?, seguramente algo más sucederá. Algo más más grandioso y espléndido. Pero ¿qué podrá ser? ¡Oh, qué dolorosa es la espera! Yo mismo no sé lo que me va a pasar en el futuro. El viento y la luz del sol que lo escuchaban se acercaron a el y le dijeron -Alégrate ahora con nosotros, alégrate de tu vigorosa juventud al aire libre y disfruta cada instante. Pero el pino no tenía la menor intención de seguir su consejo. Y el tiempo paso y este continuó creciendo y creciendo. Y a medida que pasaba la primavera, el verano, el otoño y el invierno. Y este piso convertio en un arbol esplendido y adquirio un bello color verde oscuro. Tan oscuro que la gente al verlo decían. -¡Ése sí que es un hermoso árbol!Y llego la siguiente navidad. Y los hombres con las hachas llegaron. Esta vez se acercaron a el y con movimientos certeros golpearon su tronco y el hacha cortó muy hondo a través de la corteza, hasta la médula, y el pino cayó a tierra con un suspiro, desfallecido por el dolor, sin acordarse para nada de sus esperanzas de felicidad.  Cuando era arrastrado hacia la carreta se sintió triste de pensar que se alejaba de su hogar, del sitio donde había crecido; nunca más vería a sus viejos amigos, los pequeños arbustos y las flores que vivían a su alrededor, y quizás ni siquiera a los pájaros. Ahora que se alejaba sentía que no era nada agradable aquella despedida.E

    Vainamoinen (Mito de creacion Finlandia)

    Play Episode Listen Later Dec 5, 2022 6:56


    Había una vez en las tierras del norte en lo que hoy llamamos Finlandia un mundo que aún estaba por nacer y no había hombres. En este mundo existía solo el mar y el cielo. El cielo tenía una hija llamada Illmatar que bajo a las aguas del mar y allí se acostó a esperar hasta que naciera un hijo primogénito. Un día un pato voló por el cielo y puso un huevo en las rodillas de Ilmatar y plácidamente se sentó allí entre las rodillas a incubar su huevo. Con el calor de la incubación el huevo comenzó a calentar las hasta que el calor comenzó a quemar las rodillas de ilmatar y esta adolorida movió las rodillas dejando caer el huevo que se quebró entre las aguas.  Ce las cascara inferior  de aquel huevo comenzó a crecer a formarse la tierra que comenzó a flotar sobre el agua, de la cascara superior del huevo se formó el cielo azul que hoy conocemos. La clara del huevo se esparció por aquel cielo formando las luna y las estrellas y de la yema amarilla salió el sol que alumbra las tierras de Finlandia.  Imatar siguió flotando en las aguas y del contorno de su cuerpo se formó el contorno de la tierra finlandesa y un día después de mucho esperar nació el primer ser humano. Un hombre llamado Vainamoinen, quien una vez nacido tuvo que nadar hasta encontrar tierra firme. Pero esta tierra no tenia aún vida y con la ayuda de Sampsa, la naturaleza comenzó a llenar la tierra de vegetación y vida.  De aquel proceso de crecimiento desmesurado de la naturaleza un árbol comenzó a crecer hacia el recién formado cielo donde el sol   y la luna empezaban a viajar, pero al haber crecido con sus ramas llegando a lo alto del cielo, estas atraparon el sol y la luna inmovilizándolos.  Vainamoinen comprendio que era necesario hacer algo ya que sin el movimiento continuo del sol y la luna no habría alternancia del día y la noche y las recién formadas formas de vida no podrían vivir. Decidido a solucionar esto, Vainamoien invoco el océano para que le ayudara. De pronto de las espumas del mar que golpeaba las costas finlandesas surgió un niño no más alto que un pulgar y totalmente cubierto de Cobre. Con zapatillas de cobre, gorro de cobre, guantes de cobre, cinturón de cobre, armadura de cobre y un haca y un cuchillo de cobre. El hombrecillo se acercó a Vainamoinen y este le pregunto.  Quién eres pequeño El hombrecillo le dijo. Soy el héroe del mar y he venido a derribar el árbol que ha detenido el deambular del sol y la luna.  Vainamoinen que no comprendía aún la naturaleza de aquel pequeño ser, rio y le dijo No pareces tener las características requeridas para la tarea. El árbol es enorme y tu eres muy pequeño además… Aún no había terminado de pronunciar su queja, cuando aquel pequeño comenzó a crecer y a crecer. Y creció tanto que su cuerpo se veía cruzando las nubes más altas y sus pies se apoyaban en el fondo del mar. De aquel ser insignificante había crecido un hombre cuyo cuerpo abarcaba toda la vista. De repente saliendo de el mar comenzó a caminar hacia el enorme árbol que tenía atrapado el sol y la luna. Y tomando el hacha que igualmente había crecido al unísono del cuerpo, golpeo una primera vez el tronco enorme. Con ese primer golpe una pequeña abolladura  surgió en el tronco. Con el segundo golpe de hacha una pequeña un agujero se hizo en el tronco y con el tercero  un gran hueco  comenzó a formarse a los ancho del árbol. De pronto aquel árbol que se elevaba hasta el cielo comenzó a ondular lentamente y aún soportado por sus ramas enclavadas en el cielo comenzó a doblarse hasta que con un gran estruendo después de haber liberado el sol, la luna y las estrellas cayó sobre la tierra provocando el primer temblor de tierra.  El sol, la luna y las estrellas, por fin libres reanudaron su transitar en el firmamento retornando el día y la noche. D

    Los hombres salmon (Leyenda Tlingit - Alaska)

    Play Episode Listen Later Nov 26, 2022 6:31


     Había una vez en lo que hoy es Alaska una tribu tlingit que vivía en las costas del mar y por sus tierras pasaban los torrentes que bajan de las montañas de Canada. Sin embargo pese a vivir en la costa y tener los ríos a sus pies los tlingit no encontraban peces para pescar y su única alimentación eran alces y ciervos. Desafortunadamente cada vez era más difícil cazar estos animales y tenían épocas de hambruna. Cuando los Tlingit se entraban en los ríos y el mar para pescar no encontraban allí ningún pez . Las aguas no contenían ninguna vida.  Desesperados por la situación los habitantes de la aldea Tlingit decidieron visitar un brujo que vivía en el bosque para preguntarle si el podía hacer algo. El brujo que tenia mucho años y había visto pasar muchas lunas, los recibió intrigado.  El jefe de los Tlingit le llevo un frasco de miel y un jamon de ciervo como regalo. El brujo recibió muy agradecido el regalo pero rápidamente les pidió que le dijeran la razón para dicha visita.  El jefe Tlingit le dijo que su pueblo estaba pasando hambre por la total falta de peces en sus aguas. El brujo les dijo que el sabía que sucedia. Muchos años atrás existía una raza de hombres salmon que vivía en lo profundo del mar, cuando los hombres llegaron a vivir en la tierra no encontraron comida suficiente para alimentarse y los hombres salmon decidieron ofrecerse como alimento convirtiéndose en el salmon que viajaba a las costas y los ríos, para asi ser pescados y consumidos por los hombres de la tierra. Asi la tribu podía consumir el pescado como fuente de su alimentación. Pero había una sola condición. Cada uno de los huesos de el salmon que ellos consumieran, incluso los más pequeños debian ser guardados y tirados de nuevo a las aguas para que estos viajando por el rio y las aguas del mar regresaran a su casa en el mar y así renacer de nuevo como hombres salmon.  Durante muchos años esta costumbre se conservo pero con el tiempo se fue olvidando y algún día un habitante de la tierra no regreso todos los huesos al rio y un hombre salmon renacio deforme ya que le faltaban algunos huesos de la cara. Debido a esto los hombres salmon decidieron no volver a las costas y los ríos de lo Tlingit y por esta razón no había pesca en aquellas tierras.   Aquella noche, cuando los rayos del sol abandonaron las cimas de las montañas el brujo encendio una hoguera y convidando a los visitantes Tlingit les pidió que tocaran con sus tambores una melodía que despertara el mundo de los espiritus. Luego vistiendo una piel de oso blanco, y siguiendo el sonido de los tambores comenzó a golpear con fuerza la tierra mientras su brazos se estiraban como si quisieran alcanzar el mundo entero. Su cara comenzó a cambiar tomando inicialmente la forma de un cuervo, luego de una foca y finalmente de un pez. Y su cuerpo cayo al suelo. Los miembros de la tribu Tlingit ataron el cuerpo del brujo y vieron como su espíritu se elevaba abandonando el cuerpo.  El espíritu del brujo viajo por la costa y luego se interno bajo el mar donde vivía el dios supremo Cuando llego ante el gran creador le pidió que le permitiera a los hombres salmon regresar a las aguas de los tlingit y que estos estaría dispuestos a seguir la costumbre de conservar los huesos de los salmones y regresarlos a las aguas para que renacieran como salmones de nuevo y asi pudieran regresar de nuevo a las costas y los ríos.  El gran creador acepto y permitió que los hombres salmon regresaran a las costas como salmones. El espíritu del brujo regreso a su cuerpo y le informo al jefe de los Tlingit las condiciones para el regreso de los salmones. Cuando todos aceptaron se oyo un ruido proveniente de las aguas y miles de salmones comenzaron a saltar entre las aguas camino hacia las montañas. Allí los esperarían de regreso la tribu Tlingit para hacer de ello

    El peor enemigo

    Play Episode Listen Later Nov 23, 2022 4:33


    Había una vez un hombre que vivía alejado de la civilización, se había pasado toda la vida lejos de cualquier pueblo o ciudad. Por años vivía en una área rural y se alimentaba básicamente de lo que cultivaba. El hombre después de muchos años sintió que sus fuerzas le estaban faltando y sentía un extraño dolor en el pecho. Preocupado hizo lo que nunca había hecho. Tomo un par de cosas, las coloco en un pequeño saco y comenzó a caminar hacia el camino más cercano. Aquel camino que algunas veces había utilizado para intercambiar sus cultivos por comida y alguna vestimenta.  Cuando llego al camino, cansado y pálido se acostó, con la fortuna de que paso por allí en ese preciso momento un príncipe que al verlo en tan mal estado, hizo que sus pajes, lo subieran al coche dorado en que se movilizaba. El hombre nunca había visto el oro y se maravillaba de el resplandor que producía y el color como el sol.  Después de algunas hora finalmente llegaron al palacio, y el príncipe mando a llamar al medico real para que lo examinara. Mientras llegaba el medico el príncipe hizo trasladar al viejo moribundo a una habitación.  El viejo dormido fue llevado a la cama y acostado allí sin que se despertara. Paso todo el día dormido y a la mañana siguiente, ya descansado un poco, pero todavía con dolor en el pecho, se levantó de la cama y mirando a su alrededor no podía creer en lo que veía. Con sus ojos viejos veía un grupo de personas que lo estaban mirando, todas ellas lo estaban rodeando y todas ellas no le quitaban la atención. Todos ellos vestidos de igual manera y todos tenían la misma cara.  El viejo no reconocía aquellas personas y peor aún lo miraban con extrañeza directamente y luego lo miraron con susto y luego con cierto enojo. Trato de ocultarse de nuevo en su cama, pensando que era un mal sueño, pero al abrir los ojos allí estaban todos mirándolo. Como era un hombre de campo rudo decidió defenderse y enfrentar a los intrusos, pero para su sorpresa vio que si el los miraba amenazante ello igualmente lo miraban amenazantes y eran muchos. Si levantaba un brazo para atacarlos, veía que ellos igualmente levantaban un brazo amenazante y eran muchos.  Su corazón comenzó a sentir temor real de que aquellos hombres los fueran a lastimar y sentía como este comenzaba a palpitar cada vez con más fuerza. Decidió gritarles y escucho un sonido que repetía lo que el decía y esto aumento más su confusión.  Finalmente, confundido, asustado y enojado el nivel de angustia lo sobrepaso. Y el medico llego y al entrar encontró un pobre anciano tirado en el suelo con una mueca de dolor y cientos de imágenes de el mismo reflejándose en el cuarto de los espejos.Esta habitación estaba decorada por todas partes de espejos. Cada una de las paredes estaba cubierta de abajo hacia arriba de espejos, lo que producía un efecto de infinito con el que el príncipe disfrutaba ya que el reflejo de uno se dirigía hacia el otro y así parecía un túnel permanente. El viejo que nunca había estado frente a un espejo y menos frente a decenas de ellos Había muerto atacado por el peor de los enemigos. El mismo. 

    El durmiente

    Play Episode Listen Later Nov 19, 2022 4:23


    Había una vez en la india un pueblo que quedaba cerca de la ruta por la que viajaban muchos comerciantes y viajeros. Por ese pueblo pasaba asi mucha gente y todos los viajaban se daban cuenta que en aquella ruta cerca del pueblo había un hombre que siempre, siempre estaba dormido. Se decía que el hombre llevaba más de 25 años durmiendo sin parar. Todos aquellos que pasaban por allí al regresar una y otra vez veían al hombre profundamente dormido y nadie se atrevia a despertarlo, simplemente lo miraban dormir y aunque preguntaban en el pueblo por la razón que tenia aquel hombre de siempre dormir, nadie era capaz de dar una razón valida para aquel durmienteEn las cercanías de la localidad vivía un ermitaño que era un hombre muy sabio y de grandes poderes. El ermitaño que era muy huraño y que dedicaba todo el tiempo posible a la meditación se sintió ofendido cuando un emisario del pueblo llego a preguntarle que si el podía visitar aquel durmiente eterno y averiguar cual era la razón de su constante dormir. Fastidiado, pero deseoso de que no lo molestaran más accedió a visitar al hombre que dormía y una vez llego junto a el comenzó a hacer un trance mental que le permitiera entrar en los pensamientos y en el cerebro de el hombre. Después de entonar un mantra profundo y subir unos cuantos niveles en su capacidad mental pudo entrar en la mente de aquel hombre y comenzar a explorar su vida de sueño. Con la capacidad de clarividencia conectada directamente con la mente del hombre pudo experimentar los pensamientos más profundo que el hombre tenia y después de un tiempo regreso al estado natural bastante agitado y con semblante pálido. Los habitantes del pueblo que se habían reunido para observar el acontecimiento en cuanto vieron que el ermitaño abría los ojos le preguntaron afanados que era los había visto en los insondables laberintos de la mente de aquel hombre dormido. El ermitaño comenzó a balbucear algo que era difícil de entender y después de un rato su mente logro volver al estado de conciencia normal y les dijo. He llegado al centro mismo del cerebro de este hombre que lleva más de un cuarto de siglo durmiendo, he podido sentir y explorar sus sueños y ver que estaba sucediendo en ellos y lo que he visto me ha dejado aterrado. Algo que no puedo comprender esta sucediendo en el cerebro y en la mente de este hombre. Preferiría que nadie lo moleste y nunca, nunca se atrevan a despertarlo.  Porque dijeron todos al unisono. Porque este hombre esta soñando el mundo que vivimos y todos nosotros estamos en el. No quiero pensar que nos pasaría si el despierta. 

    El ataud de Ayaviri (Leyenda del Perú)

    Play Episode Listen Later Nov 15, 2022 6:00


    Había una vez, en el siglo XVIII, en lo que hoy es la provincia de Melgar, Perú, un pueblo llamado Ayaviri. Este bello pueblo enclavado en una planicie bordeada por algunas colinas  cuenta  con una bella iglesia colonial construida a finales del siglo XVII, llamada la catedral de San Francisco de ayaviri. La Catetral con sus dos torreones de piedra es una joya conservada por el tiempo. En dicha catedral con vista a la plaza de armas desde épocas inmemoriables se conservaba una ataud de madera rustica y de muy pobre factura. Este ataud, sin adornos, tenia un solo propósito. Era mantenido en el interior de la catedral para servir de medio de transporte  de aquellos que morían y que eran tan pobres que no podrían costearse un ataud propio.  En las noches del siglo XVIII cuando la única luz disponible era la de algunas cuantas lamparas de aceite, las noches sin luna era tan oscura que poco o nada podía observarse y durante algunas noches la luz de la luna solo servia para aumentar el misterio a partir de las sombras. Cuentan los habitantes de Ayaviri, que algunas noches pasada la medianoche se podía escuchar un ruido macabro que recorria las calles empedradas de aquel pueblo. Por falta de luz y por el frio de la noche, los habitantes no se atrevían a salir a verificar que era lo que sonaba, pero desde hace muchos años se tenia por cierto que aquel sonido de ultratumba se debia a aquel feretro que vivía en la catedral.  Se decía que aquel feretro salia a recorrer las calles del pueblo y que deambulando por ellas llegaba hasta la casa de quien en pocos días habría de morir. La leyenda de aquel feretro ambulante pasaba de generación en generación pero nadie la podía confirmar. Al menos hasta aquella noche. Cuentan que una noche un habitante del pueblo decidió confirmar por el mismo si la leyenda era real y para ello se subio a lo alto del campanario. Allí se instalo esperando que las campanas de la iglesia dieran las doce. De su lugar privilegiado podía observar en aquel noche de luna llena, las sombras de la plaza de armas y las calles desiertas. De pronto escucho el sonido de madera crujiente y entre sombras y luces pudo ver que el feretro de madera salia de la puerta de la catedral y se dirigía hacia la plaza de armas. Alarmado toco con fuerza la campana que tenia sobre sus hombros en aquella torre y al tañir de la campana vio como el feretro retrocedia y se internaba en la iglesia. Al rato volvió a sentir el sonido de madera crujiente y vio de nuevo el feretro saliendo. De nuevo toco la campana y el feretro regreso por segunda vez desandando el camino que había tomado. Luego después de un rato, sintió de nuevo el crujir pero esta vez, el osado muchacho decidió seguir el feretro y no asustarlo con el sonar de la campana. Desde el atrio de entrada a la iglesia vio como la imagen oscura de aquel feretro daba la vuelta en el marco de la plaza de armas y valientemente corrio hasta allí. Lo pudo divisar de nuevo y lo siguió por varias calles, escuchando siempre el vibrar y crujir de la madera.  Finalmente vio como el feretro se detenia ante una humilde casa y de allí se regresaba de nuevo hasta la iglesia de donde había salido. Extrañado por lo que había podido presencial el joven no revelo a nadie, pero menos de una semana después, se entero que uno de los habitantes de aquella casa que había visitado el feretro había muerto y al día siguiente los portadores de caridad habían llevado el feretro en sus hombros para recoger al muerto y llevarlo a la iglesia y luego al cementerio. Después de depositar los restos el feretro fue devuelto a la catedral para que allí esperara la próxima muerte. Desde esas épocas fue claro en el pueblo de Ayaviri que cuando se escuchaba el traquear de madera en la noches oscuras era el ataud ambulante que salia a recorrer el trayecto desde la catedral hasta la casa del que moriría prontamente. Y por obvias ra

    El Farol de las Nieves (leyenda)

    Play Episode Listen Later Nov 8, 2022 7:26


    Habia una vez en la ciudad de Tunja del siglo XVII una familia de gran abolengo que era dueña de una gran fortuna y por ello tenía una gran casa en el centro mismo de la ciudad. La familia de Don Alonso de rijas vivía en aquella casa de grandes patios y habitaciones que rodeaban el patio central. Don alonso tenía una hija que era reconocida en todo Tunja por su belleza y dulzura.  Tan bella era que cuando ella caminaba de su casa a la iglesia de las nieves era objeto de todas las miradas de los jóvenes, señores, mujeres y viejas de aquel pueblo con miras a ser ciudad. Tunja era por entonces una localidad muy importante en Colombia y muchas familias españolas se habían instalado allí. La familia de aquella joven contaba con todo el respeto y reconocimiento por lo que su padre Don Alonso considerara que su hija solamente merecía alguien de igual o mayor linaje.  Pero el destino y el amor todo lo contradice. La joven heredera se había fijado en un joven de menor posición social que la seguía todos los días cuando ella iba a la iglesia y en el camino, como se hacía en aquellas épocas, de comentario en comentario, de risa en risa fue ganándose el amor de aquella joven. De el se conoce solamente su nombre de pila. Jorge.  La joven a hurtadillas se escapaba de aquel caserón durante las frías noches cubiertas de neblina que siempre han acompañado a Tunja y a hurtadillas se fueron enamorando sabiendo que Don alonso no permitiría dichos amores.  Un día, presos de aquel amor, ambos decidieron casarse a escondidas y habiendo convencido al sacerdote de la iglesia de las nieves para que los casara en una mañana fría de octubre. La joven se escapó por una ventana vestida de novia y el joven vestido con su atuendo más formal la esperaba fuera de la casa. Y juntos caminaron las cuadras necesarias para llegar a la primera misa del día en la iglesia de las nieves.   Cuando la ceremonia solitaria termino Don alonso de Rijas, que había sido alertado por una vieja rezandera que nunca faltaba a la misa de la mañana, llego a la puerta de la iglesia y allí, con espada en mano, reto al recién casado. No faltaron las suplicas de la joven y las peticiones de perdón, pero la ira de don Alonso era mayor.  Cuando el Joven finalmente lo enfrento, la afilada espada atravesó el pecho del recién casado y Jorge cayo muerto inmediatamente. La joven viuda horrorizada trato de escapar de su padre, pero este herido en su honor la siguió hasta alcanzarla solo unas cuadras más allá, Y tomándola de los cabellos las arrastro ante el estupor y curiosidad de aquellos que escucharon los gritos y salieron de sus casas.  La imagen de un padre colérico, con la espada enfundada y arrastrando una joven vestida de novia por los cabellos no era algo cotidiano en aquella localidad de férreas costumbres religiosas.  Don alonso llego a su casa, arrastro a su hija dentro de ella y por mucho tiempo no se volvió a saber de él ni de la muchacha. Pasados los meses un grupo de carretas llegaron a la casa y recogieron los enseres de propiedad de Don Alonso y se vio salir durante la noche un carruaje que se dice  recogió un hombre vestido de negro y Sombrerón que le cubría la cara, de la hija nunca nadie volvió a tener noticias. Pasados los días o las noches más bien, los habitantes de aquella Tunja colonial comenzaron a ver que una luz en forma de farol salía de la iglesia de las nieves, pasaba por las plaza principal y llegaba a la calle donde se encontraba la casa de la familia Rijas. Allí dicen que la luz desaparecía.  Siendo Tunja un pueblo donde las historias corrían de boca en boca, todos en pocos días salían a la calle a curiosear, no si algo de miedo, para ver si podían ver la extraña aparición y algunos osados se atrevieron a interponerse en

    El grano de Arroz (Leyenda India)

    Play Episode Listen Later Nov 6, 2022 6:12


    Había una vez en las tierras de la india una planta que producía unos granos muy grandes. Esta era conocida como la planta de arroz, que en aquellas épocas servía de alimento a la población que vivía cerca a ellas. La mata de arroz tenía el don de producir grandes y jugosos granos que eran recolectados por los hombres.  Era costumbre de los campesinos salir por la mañana y recoger algunos granos de arroz que les sirviera de alimento por varios días. El tamaño del arroz era tal que una familia podía alimentarse por toda una semana con solo un grano de arroz. Así que lo único que tenían que hacer los granjeros era sembrar las plantas de arroz, que crecían y producían los granos que cuando estaban maduros caían al suelo y lo único que tenían que hacer los humanos era ir hasta la planta y allí recoger el grano caído. Como el grano era grande y había mucho grano, los granjeros empezaron a construir caminos que les sirviera para llevar las carretas hasta la planta y así no tener que cargar a mano tan pesado cargamento. Un día en un pueblo arrocero sucedió que algunas plantas habían sido puestas en la ladera de una montaña, cuando la planta creció y produjo el primer grano y este maduro cayo a la tierra, pero como estaba la planta sembrada en una ladera el grano comenzó a bajar por su propio peso por la carretera que había sido construida para las carretas.Asombrados los habitantes de aquella plantación vieron como los granos de arroz bajaban ladera abajo, hasta que al llegar al llano paraban. Como los habitantes eran muy ingenioso comenzaron a construir los graneros de almacenamiento al final de la ladera y así no tendrían que guardar manualmente el grano ya que ellos podrían ir solitos hasta el granero. Todo era perfecto. La planta producía el grano de arroz de gran tamaño y este esperaba a madurar para caer al piso y rodar hacia abajo por los caminos diseñados por los granjeros hasta llegar rápidamente a los graneros donde entrar y quedar almacenados. El problema es que los granjeros al ver esto comenzaron a volverse más y más perezosos y ya ninguno quería ir a recolectar el arroz, sino simplemente esperar a que bajaran rodando hasta el granero. Todas las montañas se fueron llenando de plantas de arroz y para facilitar el rodar del arroz se fue perfeccionando el cultivo construyendo bellas terrazas con caminos hacia abajo. Pero un día el pueblo se reunió y tomaron la decisión de construir más graneros ya que la producción estaba superando la capacidad de almacenaje. Decididos empezaron a construir los graneros, pero por ser tan perezosos se estaban demorando más de los que tradicionalmente se demoraban en construirlos. Y ya se acercaba la temporada de cosecha y los enormes arroces ya estaban cerca a madurar. Y un día sucedió. Una planta maduro sus arroz y este comenzó a rodar hacia el granero que se estaba construyendo ladera abajo. En el granero se encontraba los hombres y las mujeres construyendo cuando vieron venir un enorme grano de arroz bajando la ladera y el grano de arroz se acercó a la puerta de el granero y desafortunadamente, por no estar lista la puerta se chocó contra esta a tal velocidad y con tanta fuerza que el enorme grano se partió en mil pedazos. Una anciana que estaba allí se acercó al grano de arroz y le recriminó.·       ¡¿No podrán esperar un poco más en la planta? No sabes acaso que Aún no están listos los graneros. Mira como quedaste por tu propia culpa. Los dioses de la agricultura escucharon como la mujer maltrataba al grano que se había hecho añicos contra la puerta del granero y decidieron castigar a los hombres por dicha insolencia. Asi que una voz se escuchó en la aldea diciendo Hombres desagradecidos y perezosos, a partir de ahora el arroz no volverá a crecer tanto ni llegaran rodando hasta sus graneros. De castigo deberán ir hasta la planta y recogerlos

    Las Cien Doncellas (Leyenda Asturiana)

    Play Episode Listen Later Nov 4, 2022 8:05


    Había una vez en la península española por los años de 783 un rey asturiano llamado Mauregato que había logrado obtener el trono del reino de Asturias. Mauregato era un hijo bastardo de el rey Alfonso primero con una esclava. Cuando Mauregato creció su padre murió, fue elegido rey Alfonso II el casto. Este rey que no era hijo directo de Alfonso primero tenia un gran rechazo por parte de la nobleza asturiana y muchos de ellos vieron en Mauregato un heredero posible. Mauregato reunió tropas y con la ayuda del emir de Córdoba abderraman I, logro asediar las tropas del Alfonso II y este tuvo que retirarse de Asturias.  Con el trono en manos de Mauregato, el emir Abderraman I que controlaba la zona conocida como el andaluz y tenia en eses momento el mayor de los ejércitos de la península española, decidió que el Rey Asturiano debía pagarle por el apoyo que le había brindado.  El Asturiano debía pagarle con un infame tributo. Cada año debía entregarle a Abderraman I , cien doncellas. 50 de ellas seleccionadas del pueblo y 50 de las familias nobles de su reino católico.  Como este tributo era tan atroz, los pueblos y las familias noble rechazaban que sus hijas fueran entregadas a el Emir, pero el Emir cada año enviaba un contingente militar a visitar los pueblos donde debían ser entregadas las doncellas. Durante algunos años el infame momento de entregar a sus hijas se cumplía con el dolor familiar y social.  Se cuenta que en uno de esos años , 4 doncellas de la noble villa de  Carrion de los condes, en la provincia de Palencia, España. Fueron seleccionadas para servir de tribulo entre las cien doncellas acordadas. Con el dolor de todo el pueblo, las muchachas fueron llevadas a la plaza del pueblo donde se encontraba el contingente militar enviado por Abderraman I. Allí debían ser entregadas pero sin saberse de donde aparecieron en la plaza un grupo de 4 toros que arremetieron inmediatamente contra los guardas moros causándole la muerte y defendiendo a las 4 doncellas. Luego como mansos animales se postraron frente a las 4 asustadas chicas protegiéndolas de cualquier otro intento de que se las llevaran.  La noticia corrió por todo el reino asturiano y provoco que las masas se comenzaran a sublevar contra dicho arreglo. Cuando Mauregato murió otros reyes continuaron con la nefasta tradición pero en el año 844 el rey Ramiro I de Asturias decidió que dicho tributo de las cien doncellas  no podía continuar y reuniendo un pequeño ejercito se dirigió a enfrentar a los ejércitos moros, más numerosos y mejor dotados.  La batalla se avizoraba abiertamente desigual con una amplia ventaja hacia los moros, pero se dice que el Rey Ramiro I tuvo un sueño en el que el apóstol Santiago se le aparecía diciéndole que el estaría junto a las tropas asegurándole la victoria. Claramente le dijo Yo soy el Bienaventurado Apostol de Dios Santiago. Por ventura no sabes que mi Señor Jesu Christo, cuando repartió las otras partes del Mundo a los otros Apóstoles mis hermanos, a mi me dio en guarda a toda España, y la puso debajo de mi protección, y amparo?.. Esfuérzate, y ten mucha contianza, que ciertamente yo sere en tu ayuda, y a la mañana con el poder de Dios, vencerás la innumerable multitud de los Moros, que te tienen cercado. Y porque sobre esto no haya duda, vosotros, y los Moros me veréis manifiestamente en un Caballo blanco, de blanca y grande hermosura, y tendre un Pendón blanco, y muy grande. Por tanto, en amaneciendo, confesareis todos, y recibireis penitencia, y después de celebradas las Misas, y recibida la Comunión del Cuerpo, y Sangre del Señor, armada vuestra campaña, no dudéis de acometer a los Moros, que los Moros caerán por punta de espada  Al día siguiente, 23 de mayo de el año 844, los ejércitos de el rey Ramiro I se enfrentaron cerca a

    La enseñanza

    Play Episode Listen Later Oct 31, 2022 6:55


    Había una vez un Era un joven que después de haber salido de la mejor universidad  y sentía que todo lo conocía y que solo le faltaba saber que había en su vida que pudiera mejorar. Quería conocer más a fondo la vía de la evolución interior que tanto cultivan los maestros espirituales. De esa manera se alejó de la ciudad donde vivía y se internó en las montañas en busca de un maestro. Después de mucho caminar llego hasta un templo donde vivía un gran maestro que le habían recomendado como un ser muy sabio.  Llegando hasta el templo, toco la gran puerta de madera y salió un señor de edad indescifrable con una barba blanca y una mirada profunda. Maestro. Le dijo . que debo hacer para encontrar la verdad y para alcanzar la más alta sabiduría posible. He estudiado letras, filosofía, medicina, ingeniería y realmente no siento que sea aún lo sabio que quiero y debo ser. El maestro sonrió misteriosamente y con voz pausada le dijo:-He aquí, mi joven amigo, lo único que puedo decirte.: todo es el Ser, la Conciencia Pura. De la misma manera que el agua se convierte en hielo duro como una piedra o se convierte en gas que vuela por los aires, el Ser adopta todas las formas del universo. No hay nada excepto el Ser. Tú eres el Ser. Reconoce que eres el Ser y habrás alcanzado la verdad, la más alta sabiduría.El joven acostumbrado a conocimientos más específicos se sintió defraudado por la respuesta e incrédulo le respondió:-¿ y Eso es todo Maestro. ¿No puedes decirme algo más? Algo más detallado que yo pueda seguir con pasos claros y contundente -El maestro de nuevo sonrió y le dijo. Eso es todo lo que yo puedo enseñarte, no pueda darte otra instrucción diferente. El joven se sentía muy triste y decepcionado, ya que después de meses de caminar en busca de este templo y su maestro, esperaba que este le hubiera revelado algún secreto místico que le sirviera para practicar técnicas religiosas de superación espiritual. Acompañadas de algún mantra que pudiera repetir diariamente. Desilusionado y triste salió en busca de otro maestro que lo pudiera dirigir mejor. Por recomendaciones de alguna personas que iba encontrando en el camino llego hasta la vivienda de otro maestro que vivía aún más retirado en el medio de un bosque. Allí entro por la puerta y encontró un monje igualmente de alta edad con la mano en un rastrillo. El joven se presentó y le pidió que le diera las instrucciones para un logro místico de elevación personal. Y le manifestó su compromiso con la verdad y la sabiduría. También le comento su experiencia pasada con el primer maestro y su decepción.  El maestro lo miro detalladamente y con voz suave le dijo . Claro joven no dudare en proporcionarte los consejos detallados para que puedas elevarte espiritualmente y puedas encontrar la verdad y la sabiduría pero antes debes servirme durante doce años. Tendrás que trabajar muy duramente en este  mi humilde monasterio y cumplir con todas las tareas que te asigne. Además te debo informar que empezando hoy deberás recoger el estiércol de el búfalo y otros menesteres que te iré asignando. El Joven se sintió afortunado al saber que después de doce años el maestro le brindaría los pasos necesarios para lograr la verdad y la sabiduría y acepto gustoso la ingrata y dura tarea de recoger varias veces al día el estierco de el búfalo y otras tareas similares. Y el tiempo fue pasando y después de doce años el joven ya adulto se dirigió al maestro y le dijo. Maestro ya han pasado 12 años, he servido humildemente a usted y al monasterio con gusto y he recogido durante este tiempo miles de veces el estiércol de el búfalo. Por favor puede usted darme ahora la instrucción necesaria para llegar a la verdad y la sabiduríaEl maestro sonrió con dulzura y mirándolo amorosamente, le coloco sus manos en la cabeza que aún desprend

    La camisa del hombre feliz

    Play Episode Listen Later Oct 29, 2022 5:06


    Había una vez en En las lejanas tierras del norte un zar que estaba profundamente enfermo.El zar mandó llamar a los mejores médicos del reino, los médicos acudieron a la corte del Zar y después de examinarlo le vendieron, a precios astronómicos, todos los remedios que conocían y otros nuevos que se inventaron para la ocasión, pero lejos de mejorar, la salud del zar empeoraba día tras día. Le recetaron baños calientes y helados, le hicieron ingerir jarabes de eucalipto, de miel y de plantas aromáticas traídas de exóticos países en largas caravanas. Le aplicaron ungüentos, bálsamos y cataplasmas hechas con insólitos ingredientes, sin embargo, la salud del zar no mejoraba. Tan desesperado estaba el Zar, que prometió la mitad de todas sus posesiones a aquel que fuera capaz de curarlo. La noticia se propagó rápidamente por todos los confines del mundo conocido . Ya  que las riquezas del zar eran cuantiosas no tardaron en llegar eminentes doctores, prestigiosos magos y notorios curanderos desde todos los rincones del planeta para intentar devolverle al zar la salud perdida.  A pesar de ello, fue un humilde juglar el que aseguró: — Yo conozco el remedio. Yo sé cuál es la medicina que curará los males del monarca: se ha de encontrar a un hombre feliz y pedirle su camisa; cuando el Zar se vista con ella, este sanará de inmediato. Partieron los emisarios del zar hacia todos los confines de la Tierra, pero encontrar a un hombre feliz no es una tarea fácil. El que tenía una salud de hierro, ansiaba riquezas; el que era inmensamente rico, añoraba ser amado sinceramente; y al que amaban mucho, los achaques no lo dejaban vivir. Aquel otro se quejaba de los hijos, y el de más allá de sus vecinos, de sus parientes, de su país o de su trabajo. Pasaban los días, la esperanza se perdía y la salud del zar empeoraba, hasta que, una tarde, uno de los emisarios del zar pasó junto a una pequeña choza que tenía la puerta abierta y la alegre voz de un hombre, que en el interior descansaba junto al fuego de la chimenea, llamó su atención: — ¡Qué feliz soy! Hoy me han dado una paga por mi trabajo, tengo una salud de hierro y mi familia y mis amigos me quieren mucho, ¿qué más puedo pedir? El emisario mandó enseguida noticias al palacio diciendo que, por fin, había aparecido un hombre feliz. En el palacio se respiraba optimismo y la zarina ordenó con premura: — Traed ahora mismo la camisa de ese hombre. ¡Decidle que a cambio de ella podrá pedir lo que quiera! En medio de una gran algarabía, los cortesanos comenzaron a preparar una fastuosa celebración para recibir al hombre feliz; al hombre que le devolvería la salud al zar que, por fin, se recuperaría de su misterioso mal. La ciudad entera esperaba con impaciencia a los emisarios. Vigilaban desde ventanas y caminos para ver la llegada de la comitiva real que traía el remedio para sanar a su gobernante, mas, cuando llegaron, traían las manos vacías: — Pero, ¡¿dónde está la camisa del hombre feliz?! — apremió con impaciencia la zarina — ¡Tenemos que vestir con ella al zar para que se cure! — Señora —contestaron compungidos los mensajeros— , el hombre feliz no tiene camisa.

    Sigurd y el Dragón Fafner (Mito Nórdico)

    Play Episode Listen Later Oct 26, 2022 7:49


    Habia una vez en los países del norte un rey de los enanos llamado Reidmar. Reidmar era el padre de tres hijos. Fafner, dotado de un alma sin temores y un brazo muy poderoso. Otter, que tenía el poder de cambiar de forma cuando lo deseaba y Regin dotado de sabiduría y astucia. Reidmar era un rey codicioso quien atesoraba la riqueza. Su hijo Regin estaba siempre en procura de conseguir para el Oro y joyas que le llevaba a su hogar en lo más profundo de una montaña. Reidmar encargo a su hijo mayor Fafner que sirviera de guardián de su fortuna.  Por aquellos parajes iban viajando  3 dioses Odin, Hoenir, y Loki en procura de conocer más de cerca el alma de los seres humanos. De pronto vieron una nutria acostada al sol. Loki que era dado a cazar la mato sin saber que esta nutria era Otter el segundo hijo de Reidmar. Después de matarla, tomaron la piel y por casualidad entraron en la gruta donde vivía Reidmar. Este cuando vio la piel de su hijo enfurecio y con sus poderosas manos atrapo y encerro a los 3 dioses.  Estos le pidieron ser liberados, pero Reidmar les dijo que solo los liberaría cuando llenaran la piel de la nutria con joyas y oro. Los tres dioses enviaron a Loki a buscar joyas y oro. Loki salió y se dirigió a la búsqueda de el mayor tesoro posible. Sabía que había un enano llamado andvari que vivía detras de una gran cascada y que allí escondía su tesoro. Loki sigilosamente se acercó y con una red capturo a Andvari mientras este nadaba en el lago formado por la cascada. Luego lo obligo a entregarle todo su tesoro.  El tesoro de Andvari era realmente legendario y contenía un sinnumero de pieza de oro y joyas fabulosas. Andvari tenía para si un anillo mágico que le permitía encontrar oro y joyas en donde estuvieran escondidas. Loki después de recibir el tesoro se percató que Andvari tenía el anillo y codicioso se lo quito retirándolo de la mano de el enano Andvari. Furioso el enano vio como el dios Loki salía de su cueva detrás de la cascada con su tesoro y especialmente su anillo mágico. Cuando Loki se hubo marchado pronuncio una maldición declarando que aquel anillo destruiría a todo aquel que lo poseyera alguna vez haciéndolo vanidoso y codicioso.  Cuando Loki llego con el tesoro y el anillo, deposito el oro y las joyas sobre la piel de la nutria, pero esta al recibir el oro inmediatamente creció más aun necesitando más y más tesoros para ser llenada totalmente. Por mucho que Loki le pusiera joyas y oro la piel más crecía. Desesperado Loki retiro de su dedo el anillo mágico y lo lanzo a la piel y esta dejo de crecer.  Los tres dioses fueron liberados y el tesoro maldito y el anillo quedaron en la cueva de el rey Reidmar y protegidos por su hijo Fafner. Pero la maldición del tesoro y el anillo comenzó a actuar sobre Fafner y este codicioso de todos los tesoros mato a su padre el rey Reidmar y tomando el tesoro y el anillo y con el tiempo la maldición enveneno su alma y lo convirtió en un dragón dispuesto a matar todo aquel que se aproximara a su tesoro.   Su hermano menor Regin, cuando vio la transformación de su hermano huyo al mundo de los humanos y se instaló allí. Durante años planeo la venganza sobre su hermano convertido en dragón y viviendo entre los hombres, adopto un valiente muchacho llamado Sigurd como su hijo adoptivo. A él le fabrico una espada invencible llamada Gram y le enseño a usarla con astucia.  Cuando Sigurd estaba listo, el vengativo Regin lo llevo a la tierra de Fafner y con precaución le mostro los terrenos por deambulaba de cacería el dragón. Luego le enseño como podría acercarse a fafner y matarlo. Sigurd tomo un camino y siguiendo las instrucciones de Regin cabo una trinchera por donde Fafner pasaba rumbo a una fuente de agua donde saciaba su sed. Allí espero hasta que el dragón paso sobre él y saltando con su espada invencible Gram perforo

    Las Calabazas (infantil)

    Play Episode Listen Later Oct 25, 2022 7:47


    Había una vez una familia que vivía en el campo y vivían de cultivar calabazas para venderlas en el pueblo. Generalmente las semillas de calabaza se sembraban durante los primeros días de abril y después de esperar muchos días las plantas comenzaban a crecer y producían los frutos que iban e iban creciendo, luego de un tiempo podían ver como se iban volviendo de color naranja y cuando ya estaban grandes y maduras las recogían, y montándolas en una carreta las llevaban a la plaza del pueblo para venderlas. Así habían vivido durante muchos años, sembrando calabazas y cosechándolas para vender.  Un día, sin saberse de donde, llego a aquellas tierras unos seres terribles que comenzaron a aterrorizar a los habitantes durante las noches. Estos seres recorrían los campos con sus cuerpos de lobos y sus caras de demonio buscando que animal o humano capturar para comérselos. Estos seres esperaban la caída del sol para salir del bosque y recorrían campos y caminos. Por esta manera los habitantes de aquella región siempre se quedaban resguardados en sus casas por la noche.  Aquella familia que cultivaba las calabazas habían cargado durante una mañana las calabazas maduras que tenían listas para vender en el pueblo y el padre, la madre y los 5 hijos se habían montado en su carreta en dirección al mercado. Pero aquel día no sería como los otros días. Durante el trayecto hacia el pueblo, una de las ruedas de la carreta se quebró y todavía estaban a mitad de camino. Con la carreta llena de calabazas y tratando de reparar la rueda de madera, el tiempo iba pasando y con temor veían que el sol pronto se iba a ocultar.  Sabiendo que durante la noche los monstruosos seres mitad lobo mitad demonio salían a cazar se preguntaban que podían hacer para no ser devorados. Nadie pasaba por aquellos caminos ya que todos se habrían ya resguardado en sus casas.  De pronto la noche se volvió una realidad y del bosque vecino comenzaron a salir unos aullidos y uno gritos terribles que presagiaban que los monstruos estaban ya listos para sus correrías de caza.  El padre preocupado les pidió a los hijos que se ocultaran, pero el menor de los muchachos que era muy inteligente dijo. Papa. Y si asustamos a los monstruos.  Asustarlos, como se te ocurre decir eso, si ellos son fieras feroces.  Noo papa dijo el muchacho. Tenemos que hacerles creer a los monstruos que nosotros somos más feos, monstruosos y  feroces que ellos.  Como podremos hacer eso hijo mio.  Fácil papa. Si miras bien las calabazas parecen cabezas enormes. Como esta de noche los monstruos no podrán saber si son seres vivos o calabazas, así que cojamos todas las calabazas que llevamos y hagámosle con los cuchillos huecos en forma de ojos, nariz y boca. Bien feas y terribles, luego las pondremos por todo el campo alrededor y dentro de ellas colocaremos un pedazo de madera con fuego. así brillaran los ojos, la nariz y la boca como si fueran demonios que están por todas partes.  El padre medito un poco y le dijo. Hijo eres muy inteligente. Como no tenemos otra alternativa, hagamos lo que dices.  Y dicho y hecho. Todos comenzaron a abrir las calabazas y a hacer figuras de demonios con ojos, bocas y narices que desprendían fuego. Luego rápidamente las fueron llevando alrededor de la carreta donde ellos estarían escondidos. Cuando hacían esto los monstruos seguían acercándose y cuando decenas de calabazas se encontraban ya ubicadas y encendidas, los monstruos vieron que en  todo el campo alrededor de el camino había decenas de ojos que los miraban amenazantes.  Siendo estos seres de cabeza redonda y ojos de fuego desconocidos para los monstruos, estos  no sabían que hacer y de

    Los hermanos justos

    Play Episode Listen Later Oct 20, 2022 7:08


    Había una vez un par de hermanos que habían sido criados con la idea de que la justicia siempre prevalece. Sus padres les habían enseñado que no importa cuales fueran las circunstancias que estuvieran viviendo debían, siempre, ser justos.  Los muchachos fueron creciendo y con cada acción que desarrollaban, siempre se percataban de que existiera un nivel de justicia.  Un día los padres de los jóvenes murieron y el testamento les dejaba el mismo número de hectáreas cultivadas, el mismo número de caballos, el mismo número de animales de campo y el mismo numero de propiedades. Los padres habían sido muy meticulosos en la repartición.  Uno de los hermanos se había casado y tenía cinco hijos. El otro hijo por el contrario estaba soltero. Ambos se dedicaban a cuidar de la parcela con los cultivos y los animales. Todo iba a la perfección y siempre existían un total entendimiento entre los hermanos.  Una noche el hermano casado se levando a mitad de la noche preocupado. Había tenido un sueño en el que veía que su hermano estaba viejo y solo. El que quería mucho a su hermano pensó. Mi hermano es un soltero empedernido y lo más seguro es que nunca se va a casar. Cuando llegue a viejo lo más seguro es que no sea capaz de cultivar sus campos y cuidar de sus animales y con el tiempo no podrá mantener su bienestar. Yo en cambio tengo 5 hijos que seguramente podrán continuar con el cuidado de mis propiedades y ellos me ofrecerán confort cuando sea viejo. Esto no es justo.  Tengo que hacer algo, pero debo hacerlo sin que mi hermano se entere para no herir su orgullo. Se levanto y cogiendo una carreta la lleno de sacos de maíz y sigilosamente llevo la carreta hasta el granero de su hermano. Allí descargo el maíz de manera que se confundiera con los sacos de maíz de su hermano.  Y feliz se regresó a su hacienda.  El hermano soltero que era muy cuidadoso y diligente y que además tenia un control muy minucioso de la contabilidad de la producción. Noto al día siguiente que su inventario de granos se había incrementado. Siendo un ser muy religioso pensó que su dios le había enviado estos granos como un regalo.  Durante el día medito ampliamente sobre lo que había sucedido y por la noche pensó que el era un bendecido de Dios y que el tenía todo lo que necesitaba y más. Y que incluso dios estaba milagrosamente aumentando el volumen de sus granos.  Pensó además que la vida no era justa con su hermano ya que el podía producir y solo consumir lo necesario para el solo. En cambio, su hermano necesitaría alimentar y criar 5 hijos y mantener a su esposa. así que era justo que el ayudara a su hermano. Inmediatamente fue a sus graneros y tomando los sacos de grano adicionales que había encontrado aquella mañana los empaco en una carreta y sigilosamente los llevo y los deposito en el granero de su hermano. Además tomo uno de sus caballos y lo dejo en el establo de su hermano.  Al otro día el hermano se levantó y para su sorpresa vio que había un numero de sacos adicionales en sus graneros y un caballo que antes no tenía. Como era muy religioso, pensó que Dios se había compadecido de la buena obra con su hermano así que lo había compensado con igual número de granos y un caballo. Había sido un milagro. Pero de nuevo pensó en lo justo que debía ser con su hermano que estaba solo. Así que aquella noche tomo los costales de grano, otro caballo  y un buey y oculto por la oscuridad los deposito en el granero, y los deposito en el establo y los corrales de bueyes.  A la mañana siguiente el hermano soltero se sorprendió aún más, por el milagro y sabiendo que el buey y el caballo y los granos eran un regalo de Dios, sintió la necesidad urgente de compensar aún más a su hermano que tenía tanta familia. Agradecido con Dios

    La Madre Monte (Leyenda Colombia)

    Play Episode Listen Later Oct 18, 2022 6:56


    Había una vez en las montañas de Antioquia Colombia un cazador que le gustaba entrarse en el bosque a cazar animales. Este cazador no lo hacía por necesidad o porque necesitara comer. Este cazador y sus amigos les gustaba recorrer los bosques en las altas montañas antioqueñas buscando animales para matar. Solo por diversión.  Un día un sacerdote que había sido enviado a un pequeño pueblo antioqueño para reemplazar a un viejo sacerdote que había muerto iba viajando en su mula por un escarpado camino que bordeaba un bosque. El sacerdote sintió el sonido lastimero de un hombre que provenía de la espesura del bosque. Intrigado por aquel sonido se bajó de su mula y tomando un machete que traía consigo comenzó a cortar los densos matorrales que no le permitían entrar en el bosque. Después de unas dos horas, luchando contra la naturaleza, el sacerdote finalmente pudo entrar unas cuantas decenas de metros, rodeado siempre de espesos matorrales y una vegetación que no dejaba entrar la luz del sol. Sin embargo, el doloroso aullido producido por aquel hombre era más que suficiente para continuar cortando selva.  Frente a el pudo ver la silueta de un hombre que estaba malamente acostado mientras se quejaba de dolor. El sacerdote se acercó y ayudándole a incorporarse le pregunto que que hacia allí en el medio del bosque, quien era y que le había pasado. El hombre con ojos desorbitados y pálido le dijo. La madre monte. La madre monte. El sacerdote sabía claramente de que le estaba hablando y el pregunto mientras se santiguaba y comenzaba una oración a san isidro labrador el protector de los montes.  Después de unos minutos, el joven le dijo. Mi nombre es Arnulfo y soy vecino de el pueblo cercano. He sido cazador desde muy niño. Pero hace unos días nos encontramos con la madre monte.  Arnulfo le contó que el y unos amigos se habían internado en el bosque para cazar animales y pescar en el rio, sin saber que  de que aquel día no serían ellos los cazadores sino las presas.  Le contó como después de caminar durante toda la mañana y entrarse en lo más profundo del bosque y haber podido dispararle a varios animales llegaron a un rio,  cansados y sedientos se acercaron a tomar agua  y a bañarse. Para su sorpresa oyeron un gran bramido que provenía de posiblemente algunos cientos de metros rio arriba. De pronto, notaron que el agua del rio en el que se estaban bañando comenzaba a volverse turbia y pedazos de arboles y ramas comenzaron a bajar por la corriente. Asustados nadaron hasta la orilla y  desde allí presenciaron como la corriente del rio se iba incrementando con cada segundo que pasaba. De pronto vieron pasar una sombra rio arriba y una enorme figura emergió frente a ellos,  inmediatamente comprendieron que era.  El cazador le contó que desde niño sus padres le habían hablado de la madre monte. Un gigantesco ser con figura de mujer y cubierto totalmente de hojas y musgo verde que vivía en el bosque y era la encargada de proteger la naturaleza y castigar a todo aquel, como ellos, estuvieran dedicados a la caza furtiva o a la pesca con dinamita. Le contó que no podían creerlo pero que aquella historia de niños era real y los estaba mirando y con sus ojos que desprendían un destello de rojo fuego. Con su cara totalmente cubierta de hojas, plumas y musgo, la madre monte abrió su boca y de ella salió un grito que los aterrorizo. Luego un viento fuerte comenzó a envolverlos y la naturaleza a su alrededor comenzó a cambiar vertiginosamente.  Después del susto inicial él y sus tres amigos tiraron sus rifles de cacería y comenzaron a correr hacia el bosque por donde habían llegado, pero la madre monte comenzó a seguirlos, mientras las plantas y los arbustos crecían vertiginosamente dificultándoles su huida. Luego la madre monte comenzó a acecharlos como si

    El Alfiletero y la Anjana (Infantil)

    Play Episode Listen Later Oct 16, 2022 9:48


    Había una vez en la antigua Cantabria en lo que hoy conocemos como España, un hombre muy pobre que vivía a las afueras de un pueblo con su hijo. Como el muchacho era aún muy niño no lo acompañaba al pueblo asi que se quedaba en la casa esperándolo. Por aquellos parajes vivían unas hadas buenas que llamaban Anjanas que se dedicaban a ayudar a las personas que tenían problemas y generalmente vivían cerca a las fuentes de agua y los riso., pero además vivían un monstruo terrible llamado ojancano con un solo ojo y de 7 metros de altura y que vivía en cuevas. Las anjanas tenían como enemigo el ojancano ya que este recorria los bosque tratando de encontrarlas para aniquilarlas. Un día, una anjana que estaba sentada en una roca cerca de un riachuelo oyo el sonido de un ojancano en el bosque cercano y corriendo se levanto para huir de allí. Desafortunadamente, el alfiletero que tenía  se le cayo sin que se diera cuenta. Momentos después del pobre hombre que se dirigía hacia el pueblo vio el brillo del alfiletero al lado del riachuelo y curiosos se agacho a recogerlo. Era un alfiletero de plata con incrustaciones de nacar. Al abrirlo vio que este tenía cuatro alfileres con cabeza  de diamante y 3 agujas de ojo de oro.  Inmediatamente pensó en su buena fortuna y el dinero que obtendría vendiendo el alfiletero en el mercado del pueblo. Pero a medida que se acercaba un temor invadió su mente. Si intentaba vender dicho objeto tan preciado, era posible que alguno de los habitantes del pueblo lo acusara de haberlo robado, y lo metieran a la cárcel. así que cubrió el alfiletero con un pañuelo y lo guardo en un bolsillo del pantalón. Al mismo tiempo que esto sucedía, el hijo había decidido salir a explorar y imprudentemente había tomado el camino que llevaba al bosque. Y allí después de recorrer algunos metros se había topado cara a cara con el Ojancano y este lo había apresado y se lo había llevado a su cueva. Cuando el pobre llego por la tarde, tarde, encontró que su hijo no estaba y desesperado salió a buscarlo, pero con la noche cayendo se tuvo que regresar. Amargamente lloro aquella noche y al día siguiente salió de nuevo cogiendo el camino hacia el pueblo para ver si encontraba a su hijo. Al pasar por el riachuelo vio a un vieja que estaba cosiendo junto a una roca y justo cuando el pasaba vio como a la vieja se le rompía la aguja. La vieja miro al hombre y le pregunto. Disculpe. ¿No tendrá usted una aguja por casualidad?El pobre recordó inmediatamente el alfiletero y extrayéndolo  de su bolsillo,Claro. Acabo de encontrar este alfiletero y tiene tres agujas. Tome usted uno y abriendo el cofrecito de plata y nacar le dio una aguja de oro a la vieja-Siguió por el camino y vio una muchacha muy bella que está cosiendo un vestido y justo cuando paso por delante le sucedió lo mismo. Se le quebró la aguja. Y la joven sonriéndole le preguntó si tenía una aguja. El hombre se apiadó de ella y sacando otra aguja de oro se la entregó. Y continuo su camino. Luego vio una viejita pobre cosiendo su bolso y cuando el hombre pasó su aguja se le cayó y perdió. Le pregunto al hombre si tenía una aguja y como en los casos anteriores el saco el alfiletero y con gusto le dio la última aguja. Luego casi llegando al pueblo vio una mujer joven que estaba tratando de reparar una falda que se le había descosido. Y casualmente le pregunto al hombre si tenía algunos alfileres que le pudiera regalar. El pobre solo tenía los 4 alfileres de cabeza de diamante y sin pensarlo dos veces abrió el alfiletero de plata y sacando los alfileres se los dio a la asombrada mujer que no podía creer la gentileza de aquel pobre mendigo. Después de pasar todo el día en el pueblo tratando de encontrar a su hijo se interno entonces en el bosque y allí después de caminar varias horas se encontró con un rio que no lo dej

    El caminante

    Play Episode Listen Later Oct 12, 2022 5:59


    Había una vez un hombre que caminaba por un camino  con su caballo y su perro. El hombre se sentía muy extraño y no recordaba como había llegado a ese camino. Iba caminando muy tranquilo, y de vez en cuando acariciaba a su caballo y a su perro, y ambos le regresaban el saludo como solo los caballos y los perros pueden hacerlo. Después de un tiempo en ese camino, el hombre vio que se estaban acercando a una puerta de oro con un portón igualmente de oro. Allí en la puerta se encontraba un hombre que los saludo muy amablemente. Buenos días. Le dijo al caminante. Bienvenidos. El caminante que no recordaba en absoluto porque estaba en aquel camino, simplemente le respondió. Disculpe. Estamos un poco perdidos. No sabemos por donde estamos caminando y realmente no sabemos que es este lugar. El guardia de la puerta se sonrió y le dijo. Hombre. Ustedes 3 están muertos. Muertos. Respondió el caminante. No puede ser.  Pues si puede ser porque este camino es el camino de las almas que recorren hacia el destino final y no es infrecuente que los que mueren no se hayan percatado de que murieron. Es posible que ustedes tres hubieran tenido un accidente y aquí están de camino hacia la otra vida más allá de la vida. Y entonces este lugar que es. El guardián le dijo sonriendo. Pues esto es el Cielo mi amigo.  El cielo. Que bien Gracias a dios que hemos llegado. Sera posible que nos dejen entrar. Ya sentimos el cansancio de tanto caminar. El guardián lo miro y poniendo cara seria le dijo. La verdad es que usted puede entrar con mucho gusto, pero su caballo y su perro no pueden entrar. El caminante extrañado le dijo. Como así que mi caballo y mi perro no pueden entrar. Si ellos siempre me han acompañado a todas partes.  Lo siento dijo el portero. No pueden porque los animales no tienen alma y las reglas son muy estrictas aquí en el Cielo. El caminante muy enojado dijo. Pues entonces yo no entro y me voy a buscar un sitio donde me reciban con mi caballo y mi perro y dándose media vuelta tomo un camino que cogía hacia la derecha. Después de algún tiempo y ya cansado y sudorientos el caminante, el caballo y el perro llegaron a una lugar con una compuerta humilde donde estaba otro vigilante. Allí temiendo lo peor, el caminante saludo.  Disculpe. Estamos muy cansados y necesitamos un poco de agua. Claro, dijo el vigilante saltando alborozado. Aquí pueden entrar y tomar el agua que deseen. Dentren para dentro que no hay ningún problema. Allí pueden ver un fuente de agua y junto a ella pueden ver algunos arboles frutales, pueden beber y comer los tres sin ninguna dificultad. Son bienvenidos.  El caminante sorprendido por tan amable recibimiento y recordando las enseñanzas religiosas que había recibido. Empezó a preguntar con mucho temor. Ahhh pero antes de entrar tengo como una preguntica muy importante. Este sitio como se llama.  Como se llama, rio el vigilante. Ya veo que ustedes tres si están perdidos.  Pues este sitio es nada más y nada menos que el cielo .El cielo … Un momento. Hace un rato estuvimos en otro sitio con una puerta de oro y portón de oro y allí el encargado nos dijo que ese era el Cielo y que como era el cielo ni mi caballo y mi perro podían entrar . Como puede ser aquí el cielo si allá nos aseguraron que era el mismísimo cielo.  El vigilante simplemente soltó una carcajada y con su voz profunda les dijo.  Noooo Ni de fundas. Ese lugar con la puerta dorada es nada más y nada menos que el infierno y quien los recibió es el mismísimo demonio encargado de la portería.  El caminante furioso le respondio Pero eso

    El violín (Leyenda Rumania)

    Play Episode Listen Later Oct 11, 2022 6:52


    Había una vez en una cabaña montañosa de la antigua transilvania, lo que hoy conocemos como rumania,  una niña que vivía junto a sus padres y cuatro hermanos. Cuando la niña creció vio pasar por la montaña donde vivía un joven y apuesto cazador que iba detrás de un alce. La joven muchacha cuando lo vio quedó absolutamente enamorada de el. Pero como el joven iba detrás de un alce no se percató siquiera de la presencia de aquella joven. A partir de aquel día, la muchacha salía de su casa a recorrer los campos tratando de encontrarse con el joven cazador, pero este cuando se encontraba con ella la ignoraba y seguía su camino sin prestarle ninguna atención y ni siquiera dirigirle la palabra.  De esta manera la joven regresaba triste a su casa y se pasaba la noche llorando de tristeza. Una noche mientras lloraba invoco al diablo para que este le ayudara a seducir aquel joven, e inmediatamente en  su cuarto se apareció una figura oscura y malevola. El mismísimo diablo. Cuando la mujer lo vio le dijo. 'Oh diablo, ayúdame'. El diablo se paro frente a ella y le dijo. Dime mujer que quieres de mi. La joven temblando le contó cómo el joven cazador no le prestaba ninguna atención y como ella estaba enamorada de el. El diablo sonriendo le dijo. Males de Amor. Ya veo que eso es lo que tienes. Pero no te preocupes que yo puedo ayudarte.  Y sacando de su capa un espejo se lo entregó a la muchacha diciendolo. Lo único que debes hacer es salir mañana con este espejo y cuando veas venir al joven, le colocas el espejo frente a el y si el se ve reflejado en el espejo inmediatamente caerá rendido a tus pies. Al siguiente día la muchacha salió feliz a buscar el cazador a la montaña y rápidamente lo vio subiendo en busca de un alce. Corriendo lo alcanzó junto a un riachuelo y cuando el joven pasó junto a ella, sin saludarla, ella sacó el espejo y lo puso frente a su cara. El joven que tenía había oido de muchas historias del diablo, se asusto cuando vio el espejo y corriendo se alejó de allí santiguandose.  La joven sorprendida por la reacción del joven regreso a su casa llorando y encerrándose en su habitacion comenzo a llamar al diablo de nuevo. Este apareció y al oír lo que había pasado se sorprendió de los astuto que era el cazador. Así que le dijo a la muchacha.  Tendremos que utilizar algo más radical con este joven. Pero esta vez deberas pagar con lo más preciado que tengas. Lo que sea contesto la muchacha. El diablo de nuevo sonrío y le dijo. Deberás pagar con la vida de tus seres queridos. La muchacha inicialmente no entendió, pero el diablo le dijo. Tráeme el cuerpo muerto de tu padre. La muchacha enloquecida por la influencia del diablo, salió de su cuarto y le trajo el padre. Inmediatamente el diablo lo convirtió en un caja de resonancia. Luego le dijo . Traeme a tu madre y la joven salió y con engaños hizo entrar a la madre a su cuarto y allí el diablo la convirtió en un arco con una cuerda creada de su pelo. Luego le dijo, traeme a tus 4 hermanos y la joven salió y regresó con sus que fueron convertidos por el diablo en una finas cuerdas. Luego tomando la caja, las cuerdas  y el arco creo un instrumento musical de gran sonoridad. Un instrumento capaz de producir los sonidos más tristes y dolorosos que se pudieran crear e igualmente los más dulces y melodiosos. Entonces el diablo comenzó a tocar el instrumento y le enseño a la joven como tocarlo de manera que llamara la atención del cazador. A la mañana siguiente la joven se internó en el bosque en espera del cazador y cuando lo vio venir comenzó a tocar el instrumento produciendo una melodía suave y cautivadora. Una melodía que lleno el bosque y las montañas. El cazador al oír esta música se sintió atraído como nunca antes y acercándose a la joven decidió quedarse junto a ella mient

    El Ermitaño y la muerte (Leyenda India)

    Play Episode Listen Later Oct 8, 2022 5:38


    Había una vez un ermitaño que vivía en la ladera de una escarpada montaña de la india. El ermitaño, un hombre ya de avanzada edad, con sus cabellos blancos y su rostro arrugado vivía allí desde hacia más de 60 años y gracias a la meditación había podido desarrollar un sinnúmero de poderes que los mortales no podían realizar. S mente continuaba siendo ágil y dinámica  y debido a su constante práctica de ejercicios mañanero su cuerpo era tan flexible como el de un joven 60 años más joven. Sometiéndose a toda suerte de disciplinas el ermitaño , había obtenido un asombroso dominio sobre las fuerzas de la naturaleza y las fuerzas divinas. Su mente era capaz de levantar objetos y transportarlos a otro lugar, era capaz de convertir un metal en otro y era capaz de comunicarse telepáticamente con otros seres. Era un prodigio.  Pero, a pesar de ello, aquel hombre tenia una debilidad que era consecuencia de su propia apreciación de sus habilidades sobrenaturales. Nunca se había podido deshacer de su Ego. Se consideraba superior a todos en el mundo y la humildad nunca había llegado a su alma.  un día Yama el señor de la muerte del Tibet decidió que era hora de llamar a su presencia aquel viejo ermitaño y envió un emisario para que recogiera el cuerpo y el alma de aquel hombre y lo trajera a su presencia. El emisario rápidamente empaco sus cosas y comenzó su viaje hasta aquella lejana montaña donde vivía el  ermitaño, cuando el emisario de Yama comenzaba a subir la escarpada montaña,  el ermitaño con su fina clarividencia detecto su presencia y adivino sus intenciones y no dispuesto a que se lo llevaran al inframundo, uso uno de sus más avanzados poderes. La ubicuidad.  De esta manera proyecto 39 formas idénticas a la suya. Cuando el emisario de la muerte entro en su cueva en la montaña vio que había 40 cuerpos iguales distribuidos por toda la cueva. Todos ellos con la figura y las maneras de aquel ermitaño. Confundido y sin saber que hacer, el emisario de Yama dio media vuelta y maldiciendo se regreso hasta el inframundo donde se encontraba Yama.  Frente al dios de la muerte, le explico que había sucedido y como el ermitaño lo había engañado hasta tal punto que le era imposible escoger uno de los cuerpos para traérselo consigo. El Dios Yama que había visto todo y todo lo comprendía, se acerco a su emisario y le dio unas breves instrucciones. El emisario sonrió y deseoso comenzó el camino de regreso donde el ermitaño.  De nuevo el ermitaño presintió la llegada del emisario de la muerte y seguro de si mismo simplemente decidió repetir la hazaña y crear 39 copias del mismo para de nuevo confundir aquel ser que venia por el.  De nuevo 40 cuerpos idénticos lo esperaban en las profundas entrañas de la cueva y el emisario se plantó frente a ellos diciendo.  Veo que de nuevo están todos ustedes reunidos para que yo no pueda reconocer quien es el ermitaño verdadero. Y prendiendo una antorcha comenzó a recorrer uno a uno los 40 cuerpos y después de recorrerlos todos dijo.  Muy buen trabajo. Ciertamente cualquiera que sea el verdadero realmente tiene muy bien desarrollado el poder de la ubicuidad y debo felicitarlo. Pero también he de decir que en los detalles esta la perdición.  Después de haber recorrido todos y cada uno de ellos puedo determinar que por perfectos que sean siempre hay algún pequeño fallo en la reproducción y este fallo salto a mi vista entrenada inmediatamente.  Al oír esto el ermitaño se sintió herido en su orgullo y dejando que su ego hablara por el dijo.  No es posible. Dígame inmediatamente cuál es el defecto si es que existe.  El emisario sonrió y dijo.  Este es el defecto. Su ego lo ha delatado y

    La mariposa blanca (Leyenda Japón)

    Play Episode Listen Later Oct 5, 2022 7:48


    Había una vez en el antiguo Japón un anciano llamado Takahama que era reconocido como un hombre justo y sabio. Takahama vivía en una casa humilde que quedaba en la entrada de el cementerio del pueblo. Se sabía que este anciano había vivido allí desde muy joven y también se sabía que Takahama nunca se había casado y nadie recordaba haberle visto ninguna mujer que lo acompañara. La verdad es que la vida de este hombre era un misterio para todo el pueblo.  El día a día de Takahama era en cambio conocido por todos ya que de tanto repetir y repetir su rutina diaria todos sabían aproximadamente la hora del día solamente observando donde se encontraba y que hacia el señor Takahama. Su rutina era exacta desde que se tenia memoria. El señor Takahama se levantaba a las 8 de mañana y desayunaba a las 8:30 en la puerta de su hogar, donde todos lo podían ver. Luego a las 9:30 se levantaba y tomando una escoba limpiaba el frente de su casa llegando hasta la puerta del cementerio. Terminaba de hacerlo a las  hasta las 10:30 de la mañana, a esta hora  entraba de nuevo a su casa, se arreglaba y a las 11:00 en punto salia a paso lento hasta el parque del pueblo donde los tenderos tenían instalado sus ventas.  El señor Takahama recorría pacientemente una a una los ventorrillos de flores y seleccionando con ojos de experto las rosas, escogía una docena de ellas, todas blancas y perfectas en apariencia. A las 12:00 del día, después de haber seleccionado y comprado las rosas, caminaba lentamente, meditando y orando hasta la puerta de aquel cementerio que quedaba al frente de su casa. Allí abría la puerta de acceso al cementerio y caminando se perdía en la infinidad de tumbas que allí se encontraba.  Nadie nunca se atrevió a seguirlo o mirar siguiera hacia donde se dirigía, pero todos sabían que a las 2:00 p.m. Takahama saldría de el cementerio, sin las flores y con una expresión de paz en su cara.  Luego entraría a su casa, se prepararía el almuerzo, y se sentaría en la puerta,. Siempre mirando la entrada de aquel cementerio. Allí pasaría toda la tarde hasta las 7:00 pm. Momento en el cual entraría a su casa, después de hacer vigilia durante toda la tarde. En aquel momento, se instalaría en la ventana de su cuarto hasta las 12:00 de la noche mirando la puerta del cementerio. Al finalizar el día, cerraría las ventanas y puertas y se acostaría a dormir hasta el nuevo amanecer.  Esa era la rutina y siempre era igual.  El señor Takahama era muy venerado en el pueblo, ya que desde su pórtico que miraba al cementerio siempre recibía a los habitantes que le querían consultar algo. Con los años y las reflexiones, se había vuelto una persona sabía y siempre daba buenos consejos. Siempre respondiendo con amabilidad y cortesía, pero siempre con los ojos puestos en aquel cementerio.  Un día y debido a su avanzada edad, el señor Takahama se sintió enfermo y no se levanto a las 8:00 en punto como solía hacerlo y no salió a desayunar al pórtico y no salió a limpiar al frente de la casa. Esto fue notado por algunos vecinos e inmediatamente se acercaron a su casa y lo vieron acostado en su cama. Asustados fueron a un pueblo vecino y contactaron con una hermana, igualmente de edad que envió a un hijo a que visitara a su tío y lo cuidara.  El joven llego raudo a la casa de aquel anciano Takahama y se instaló en su casa. El viejo lo recibió y le pidió que lo sentara todo el día frente a la ventana que daba a el cementerio. Su sobrino lo cargaba a una silla y allí lo acompañaba hasta la noche.  Así pasaron los días y las noches.  Una mañana cuando el joven instalo a su tío frente a la ventana y abrió esta para que el viento de la mañana refrescara, vio como una mariposa blanca trataba de entrar en la habitación. El sobrino molesto comenzó

    El cuarto oscuro

    Play Episode Listen Later Oct 3, 2022 6:50


    Había una vez un narrador oral que se despertó en un cuarto oscuro y vacío. Este cuentero no sabía como había llegado allí, pero por el eco que las pareces producían cuando el se movía sabía que solo estaba el en aquel cuarto y que no había nada, absolutamente nada en el.  A tientas comenzó a moverse por aquel cuarto tratando de identificar las dimensiones que pudiera tener aquel lugar en que se encontraba y rápidamente se dio cuenta que no era más que un cuarto regular. Un cuarto que pudiera ser parte de cualquier casa en cualquier pueblo y en cualquier reino.  Con sus manos fue recorriendo las paredes hasta llegar a la siguiente pared y así hasta completar las cuatro paredes. Sus ojos si bien estaban ya totalmente abiertos y alertas no alcanzaban a ver absolutamente nada. Su nariz tampoco alcanzaba a distinguir ningún olor determinado y obviamente no estaba dispuesto a utilizar su lengua para probar ni el suelo ni las paredes.  Básicamente se encontraba atrapado en la nada. Una nada que lo cubría y que solo encontraba sus límites en la dura y fría realidad de una pared cualquiera que fuera. Después de recorrer palmo a palmo las paredes reconoció extrañado que ninguna de ellas tenia una hendidura que pudiera ser parte de una puerta. No había picaportes, no había rendijas de unión. Todo era absolutamente frio y continuo. Siendo un narrador oral, sabía que solo tenia un recurso. Su voz. Con aprehensión se atrevió a producir un sonido, como quien trata de levantar una mano después de que se ha desmallado en la calle. Como tratando de ver si todavía algo funciona en su cuerpo. Con extrema lentitud trato de pronunciar un solo vocablo. Alo… Alo… repitió. Y efectivamente de su boca salió aquella palabra  y la pudo escuchar con sus oídos y luego un eco le devolvió un lo lo. El resultado incompleto de una onda sonora que golpea una pared y regresa. Sabía que podía hablar, sabía que podía oír y sabía que su mente aún funcionaba.  Desorientado aún por la extraña experiencia de estar allí en un espacio profundo y oscuro, comenzó a pensar cual seria su próximo paso. Podría gritar… Claro así alguien lo escucharía y vendrían a rescatarlo. Tomando fuerzas lleno sus pulmones de aire y con toda la  caja de resonancia de su cuerpo grito tan fuerte como pudo y allí pudo escuchar su propio grito y el ensordecedor eco que golpeaba una y otra vez las paredes. Con sus manos tuvo que tapar sus oídos para no perder la cordura. Y nadie apareció.  Su intento no había resultado. Sabía que por mucho que gritara nadie lo oiría y que finalmente no le serviría para salir de allí. Su cerebro comenzó a  correr cada vez más y más rápido, debía encontrar una solución, tenia que salir de aquel vacío oscuro y permanente.  Y de pronto se atrevió a lo más osado que el conocía. Tomando aire, levanto la cabeza y dijo con toda entonación.  Había una vez. Y pudo sentir como de su boca salían aquellas letras menudas que ante la falta de quien oyera inmediatamente comenzaron a caer al suelo. Y aquel narrador las escucho golpear el piso y escucho el sonido de cada letra desperdigándose seguidas de un pequeño eco.Y luego un silencio más profundo y oscuro invadió aquella habitación.  El narrador se sobrepuso a la sensación de soledad y tomando de nuevo aire comenzó a decir, Había una vez un narrador oral que se encontraba en una habitación oscura y decidido comenzó a contar un cuento. Y a medida que seguía con su cuento y la narración las palabras fueron llenando aquella habitación y cada una de las letras fueron buscando su lugar en la habitación y con el pasar de la historia todo se fue llenando de sonidos, palabras, letras y signos de puntuación y de pronto era tal la cantidad de caracteres los que componían la historia contada por aquel narrador

    La yerba Mate (Leyenda Guaraní)

    Play Episode Listen Later Sep 28, 2022 6:56


    Había una vez en un mundo guaraní en lo que hoy conocemos como el sur de América del sur, una diosa luna llamada Yacy. La Diosa Yací desde lo alto del firmamento recorría las noches guaraníes y desde allí observaba a los hombres curiosa por conocer que eran esos seres que deambulaban bajo las estrellas y su luz clara. Además observaba como acompañando a estos seres habían ríos, cascadas, animales y plantas multicolores. limitada por la oscuridad de la noche solo alcanzaba ver sombras, pero no podía ver los detalles de lo que sucedía allí en la tierra. Curiosa  su interés por todo lo que sucedía en la tierra fue creciendo. Un día decidida fue a visitar a su hermano Kuaray, el dios sol, que iluminaba y daba brillo a la tierra durante el día. Cuando llego a donde el se ocultaba mientras ella viajaba por el firmamento, le dijo  Kuaray. Tu que iluminas brillantemente y puedes ver todo dimo como es la tierra y los seres humanos. Kuaray sonriendo le dijo. La tierra es maravillosa, las plantas son verdes, las flores multicolores, el agua es azul y los animales son rápidos y agiles. Los humanos por su parte pueden ser buenos y generosos. Pero otros pueden ser causantes de dolor y violencia. Con cada palabra de Kuaray más crecía el deseo de Yacy de conocer de primera mano las características de aquel mundo que solo veía entre oscuridad. Kuaray al notar el interés de su hermana le dijo. Yacy… Si quieres visitar la tierra yo puedo convertirte temporalmente en una mujer, y asi podras experimentar el mundo como lo ven los guaraníes. Podras visitar la tierra, caminar como un humano por entre las plantas y experimentar los sonidos y las texturas de la naturaleza. Pero como serás por un tiempo humana, estarás vulnerable a todo lo que puede suceder a ellos. Así que deberás ir acompañada. Acompañada y quien me puede acompañar.  Iras con Arai, la diosa de la lluvia, ella es posiblemente la que mejor conoce a los humanos y la tierra misma ya que permanentemente baja a darles el don del agua. Ella también será convertida en humana para que puedan recorrer juntas la tierra. Entonces, al día siguiente Kuaray convirtió a yacy y Arai en dos bella muchachas y las deposito en la superficie de la tierra. Ambas emocionadas comenzaron a recorrer el campo jugando con las plantas, disfrutando el sonido de los animales y especialmente el placer de los ríos y los lagos.Desafortunadamente, estas diosas no se dieron cuenta que un jaguar las acechaba mientras deambulaban por la pradera y cuando ellas estaban cerca a una laguna salto sobre ellas. Para su fortuna en ese preciso momento un hombre guarany estaba en aquella laguna recogiendo agua y observo como el jaguar se abalanzaba sobre las muchachas diosas. Ágil y rápido extendió su arco y una flecha cruzo el corazón del jaguar que cayó a los pies de las asustadas muchachas. El hombre se acercó a ellas y al verlas asustadas las invito a su casa, y junto a su mujer les prepararon una comida a las dos jóvenes diosas. Ellas comieron y pudieron pasar el resto del día con la familia guarani e igualmente pudieron conocer de cerca las costumbres de la tribu. Al caer la tarde ambas se despidieron y se marcharon para regresar a su lugar en el firmamento; Aquella noche Yacy brillo emocionada sobre las tierras guaraníes y se dice que nunca se había visto una luna llena más bella. Agradecida, Yacy, la luna, le pidió a su hermano Kuaray que la dejara de nuevo visitar la tribu para dejarles un regalo.  Quería darles un regalo que les ayudaría que también representaría su generosidad.de nuevo Yacy y Arai se acercaron a la aldea guaraní y frente a la familia del cazador que las salvo sembraron  una semilla de una planta verde de flores Blancas. Arai, rego suavemente la tierra donde estaba la semilla y esta inmediat

    El labrador y el Aguila (infantil)

    Play Episode Listen Later Sep 26, 2022 5:00


    Habia una vez un labrador que había salido a cosechar su parcela. Después de haber trabajado durante toda la mañana  el labrador se sintió cansado y hambriento, por lo cual decidió caminar hasta un viejo muro que habia sido anteriormente parte de una bodega de granos. El labrador sabía que aquel muro era ideal para descansar y comer su almuerzo, porque tenia una gran sombra y podría cubrirse de el calor del medio día. Asi que tomando sus instrumentos de labrantía tomo el camino que lo llevaba hacia la vieja bodega.   Cuando estaba llegando a la bodega oyo un ruido de un aleteo profundo y un sonido como de un animal atrapado. Mirando entre los pastizales vio que un águila había quedado atrapada entre las ramas de un árbol caido. Seguramente con la tormenta de la noche anterior el árbol se había desplomado llevandose consigo el águila. El pobre animal tenia sobre si las ramas de un frondoso árbol y por mucho que aleteaba no podía liberarse.  El labrador que era un hombre caritativo y bondadoso, sabía que debia ayudar aquel bello animal, pero igualmente sabía que las águilas tenían un pico y unas garras que le podían desgarrar la piel. Con cuidado se acerco al animal y al árbol y dejando su sombrero de ala ancha en el suelo comenzó a levantar y a cortar  una a una las ramas mientras el águila confundida y asustada lo miraba y algunas veces lo amenazaba con picotearlo. Sin embargo era tal la decisión del labrador que poco a poco fue logrando destrabar las alas del águila.   El aguila aturdida aún por haber estado atrapada, cuando se sintió libre simplemente comenzó a aletear con todas sus fuerzas hasta que pudo levantar el vuelo. El labrador se quedo mirando como aquel maravilloso animal se fue elevando y elevando. Luego tomando su sombrero se lo puso y camino unos pasos hasta la pared de la bodega que le ofrecia la sombra deseada.  Se sentó  y apoyado contra aquel viejo muro, saco su almuerzo de sus alforjar y mientras comenzaba a comer veía como el águila se elevaba y comenzaba a hacer círculos en el cielo. De pronto vio que el águila comenzó a volar sobre sus cabeza y después de un momento simplemente se dirigió directamente hacia el. Incredulo el labrador no entendia porque aquel animal se acercaba tan amenazante ya que era el el que la había liberado. El águila velozmente cayo sobre la cabeza de aquel hombre que no alcanzo a pararse y el animal con sus garras le arrebato ágilmente el sombrero.  Aturdido y furioso el labriego salió corriendo detrás del animal maldiciendolo por haberle quitado el sombrero y el águila unos cuantos metros más allá dejo caer el sombrero. En el momento que el labriego se agachaba a recoger su sombrero escucho un estruendo como de piedras que caian. Volteando la cabeza vio que la vieja pared donde segundos antes el se había apoyado a comer se había desplomado destruyendo su almuerzo.  El labriego levanto la cabeza a mirar el águila y comprendio que esta, con su ojo de águila, había notado que el muro se había empezado a balancear ya que la tormenta del día anterior la había afectado y había decidido que la mejor manera de apartar el labriego era arrebatándole el sombrero.  El labriego entendio que la acción de aquel animal que inicialmente el considero de malagradecida realmente estaba motivada por el agradecimiento hacia el por haberle salvado la vida. Y asi el águila le pago a el con la misma moneda. Le salvo de quedar atrapado por las rocas de una vieja pared.   

    Las monedas de oro (Infantil)

    Play Episode Listen Later Sep 19, 2022 5:19


    Había una vez un rico mercader que estaba planeando hacer un largo viaje, pero estaba preocupado de dejar sus tesoros. Por lo tanto llamo a un amigo y le dijo.  Mira tu eres mi mejor amigo y quisiera encargarte de algo muy importante. Tengo unas monedas  de oro que quisiera dejar a tu cuidado. Dime si tu me los puedes cuidar.  El amigo acepto con gusto y espero en su casa hasta que llego una carretilla con las monedas de oro. El amigo quedo maravillado porque no sabía que eran tantas monedas. Inmediatamente tomo la carretilla y la llevo al establo donde en una de las caballerizas, debajo de el heno oculto las monedas de oro garantizándole al amigo que allí quedarían bien resguardadas.  El mercader quedo muy contento de la ayuda de su amigo y salió al día siguiente de viaje. Paso el tiempo y una mañana llego el mercader después de su viaje y fue directamente a la casa de su amigo para recuperar las monedas de oro.  El amigo al verlo se asusto mucho y cuando el mercader le pregunto por las monedas le dijo.  Mi amigo. Te tengo muy malas noticias. Resulta que en las caballerizas donde ocultamos las monedas de oro hay una ratas y sin que me diera cuenta parece que estas ratas se comieron tus monedas de oro.  El mercader enojado y sospechoso de su amigo, pero en total calma le dijo. No me digas que eso paso. La verdad no sabía que las ratas podían hacer eso. Ya veremos que podemos hacer. De salida de la casa el mercader paso por la caballeriza y allí encontró un bello caballo color azabache que era el orgullo de su amigo. En silencio tomo el caballo y se lo llevo para su hacienda y lo oculto en la parte de atrás de su casa. Al otro día el amigo salió a buscar a su caballo y no lo encontró, asi que sospechando del mercader fue hasta su casa y tocando la puerta le pregunto. Amigo ayer que estabas en mi hacienda, de casualidad no viste mi caballo azabache. Es un caballo muy costoso y no quisiera pensar que alguien se lo robo. Lo quiero mucho y estoy desconsolado.  El mercader haciendose el bobo, le contesto. La verdad es que cuando yo Sali de tu casa, pase cerca de la caballeriza y creo haber visto una lechuza que salia de uno de los corrales. Y podría afirmarte que llevaba un caballo entre sus garras.  Una lechuza. Dijo el amigo. Como me puedes decir esto. Lo que me dices es absolutamente imposible. Es la mayor tonteria que he oído. Una lechuza no puede jamás levantar el peso de un caballo que es 100 veces más pesado que ella.  Em mercader sonrio con una mirada extraña y le dijo. Pues yo vi una lechuza llevando un caballo. Estoy seguro que esa es la culpable. Además si en este pueblo las ratas comen oro, es muy probable que las lechuzas se roben los caballos.  El amigo ladron comprendio que el mercader sabía que estaba mintiendo y disculpándose le reconoció que había robado las monedas de oro y que se las iba a devolver. A cambio el mercader le devolvió su caballo, pero nunca más volvió a creer en la palabra de su disque amigo.   

    Generosidad

    Play Episode Listen Later Sep 17, 2022 4:44


    Un honrado padre de familia, cargado de años y de haciendas, quiso arreglar de antemano la herencia entre sus tres hijos, y repartirles sus bienes, fruto de sus trabajos y de su industria.Después de haber hecho tres partes iguales, y de haber asignado a cada uno su lote:—Me queda—dijo—un diamante de gran precio, que destino a aquel de vosotros que mejor sepa merecerlo por medio de alguna acción noble y generosa, y os señalo tres meses para poneros en estado de obtenerlo.Los tres hijos emprendieron cada uno su camino para reunirse el día señalado, en que se presentaron ante su juez, y el mayor contó lo siguiente:—Padre mío, durante mi ausencia, un extranjero se ha encontrado en circunstancias tales, que le han obligado a confiarme toda su fortuna. No tenía de mí prueba alguna ni indicio alguno del depósito; pero yo se lo entregué con toda fidelidad: ¿no creéis digna de alabanza esta prueba de honradez?—Hijo mío—respondió el viejo: has cumplido con tu deber; el que es capaz de obrar de distinto modo, es indigno de vivir entre los hombres, haciéndose el blanco del oprobio universal; debería morir de ver- güenza, porque la probidad es uno de nuestros más sagrados deberes; tu acción es una acción justa, no una acción generosa.El segundo hijo pleiteó su causa en estos términos:—En mi viaje me he encontrado a la orilla de un lago, en el que acababa de caer un niño, que sin duda se habría ahogado a no haberme arrojado al agua para salvarle, en presencia de los habitantes del pueblo inmediato, que puede atestiguar el hecho.—En hora buena—dijo el padre;—pero esta acción no es noble: es humana.En fin, el último de los tres hermanos tomó la palabra, y con el rostro lleno de confusión y en un tono tímido:-Padre mío—dijo:—he encontrado a mi mortal enemigo, quien, habiéndose extraviado por la noche, se había quedado dormido en el borde de un abismo; al movimiento más leve que hubiese hecho al despertar, debía precisamente caer en él; su vida estaba en mis manos; yo me he acercado para despertarle con las debidas precauciones, y le he salvado.—¡Ah!, hijo mío—exclamó el buen viejo transportado de alegría y abrazándolo con ternura:— A ti de debo dar la sortija con el diamante ya que has salvado la vida de un hombre que es tu enemigo, esa es la mayor muestra de generocidad que puedes hacer.  

    La guitarra (Adultos)

    Play Episode Listen Later Sep 14, 2022 5:51


    Había una vez un guitarrista que tenía como su mayor pasión tocar la guitarra. Desde pequeño su padre le había enseñado que la guitarra podía ser su mejor aliada cuando creciera. Que debía aprender a tocar bellas canciones y que cuando creciera vería como la reacción de las mujeres sería maravillosa. El muchacho decidió seguir los consejos de su padre y durante años dedicó su tiempo libre a aprender a tocar aquella guitarra. Horas y horas de dedicación poco a poco fueron dando los frutos y después de un tiempo ya conocía aquella guitarra a la perfección. Ya sabía cómo mover sus dedos sobre ella para que produjera sonidos dulces, cómo mover su mano para hacerle sonar con angustia o dolor, como acariciar sus cuerdas para que se elevaran de su caparazón sonidos de placer. El muchacho sentía que aquella guitarra era parte de el mismo y que podía escucharla sonar horas y horas sin cansarse.  La guitarra era su compañía permanente. Ella estaba con él a todo momento y cuando no estaba en su hogar, el la tomaba y colgada de sus hombros la llevaba a todas partes. Así cuando el muchacho llegaba a una reunión de amigos, siempre la guitarra era su compañera. Todos se alegraban de verlo llegar ya que sabían que este muchacho y su guitarra los deleitará con sus melodías, canciones y sonetos.  La pasión de el joven era tal por la guitarra que cuando se iba a dormir la dejaba acostada al lado suyo. Le gustaba sentir el suave y ondulado contorno del cuerpo de la guitarra junto a el, sentía como la boca de la guitarra le llevaba algunos sonidos cuando el se movía y como el mástil le servía de guía para asegurarse de su presencia. Era para el lo más importante de su vida.  Ya un poco mayor, cuando comenzó a estudiar en la universidad, su guitarra fiel compañera, le comenzó a mostrar otras ventajas. Alguna vez sus compañeros lo invitaron a una fogata en la playa y como siempre llevo su guitarra y el mundo cambió para el y para su guitarra.  Como siempre todos lo recibieron alborozados y se sentó junto a la fogata con su guitarra y mientras los pedazos de leña sonaban y dejaban salir fulgurantes colores de fuego en aquella noche estrellada su guitarra comenzaba a sonar con unos leves compases. Todas las miradas de se dirigieron hacia el y el complacido comenzó a tocar y cantar una canción suave, melodiosa, romántica. Una canción que evocaba claramente el amor. Y todas las jóvenes fijaron su atención en aquel muchacho como si una fuerza hipnótica se hubiera apoderado de ellas. Cada movimiento de sus manos sobre el cuerpo de aquella guitarra producía un pequeño tremor en el cuerpo de las jóvenes, cada vibrar de las cuerdas hacía vibrar sus más profundos deseos, cada nota que salía de la boca de aquel instrumento resonaba en sus bocas. Y aquel muchacho empezó a experimentar el éxtasis de ser objeto del deseo. Y comenzó a cantar cada vez más y más y su guitarra lloraba, gemía, cantaba, saltaba y las muchachas resonaban ante cada nota.  Y de pronto una boca dulce se acercó a el y sin saber cómo sus manos dejaron caer la guitarra sobre la arena y estas mismas manos  comenzaron  a recorrer el cuerpo de una joven y sus dedos tocaban ya las fibras más dulces y profundas y la boca de la mujer dejaba salir suaves murmullos cuando las curvas de su cuerpo eran recorridas por las diestras manos de aquel guitarrista.  Y en la playa junto a su guitarra, el joven guitarrista comenzó a practicar una larga noche de pasión y desenfreno. Y cuando la luz del amanecer comenzó a iluminar su cuerpo se levantó y noto que algo faltaba. Su guitarra. Desesperado busco por toda la playa sin encontrarla y nadie le daba razón de su paradero. Y ella desapareció para siempre. Y nunca se enteró que aquella guitarra celosa y dolida de sentirse abandonada se había escapado con otro aprendiz de guitarrista. &nbs

    El Toro Semental

    Play Episode Listen Later Sep 12, 2022 7:27


    Había una vez un campesino llamado José al que le nació un toro absolutamente hermoso en su pequeña parcela. El toro desde pequeño tenía una brío y una casta que el campesino no había visto nunca antes. El toro de un negro azabache fue creciendo en su pequeña parcela y el campesino se deleitaba de verlo correr por la parcela. Con el tiempo el toro, comenzó a volverse el líder de la manada debido a su fortaleza y su presencia. Los otros toros se amedrentaban de solo verlo y  las vacas comenzaron a seguirlo permanentemente.  Después de un tiempo el toro comenzó a mostrar las virtudes de semental y cada vez que una vaca estaba lista el toro tomaba su papel y rápidamente las montaba. Su capacidad de semental se demostraba activamente y con el tiempo el campesino vio como su parcela se iba llenando de nuevos becerros y lo mejor de todo es que los becerros estaban naciendo con el porte de su padre.  El campesino vio en esto una gran oportunidad de negocio y cuando los vecinos vieron que la parcela de don José se estaba llenando de bellos vacas y toros, comenzaron a acercarse a el para que les rentara el Toro. Don José que era un hábil negociante comenzó a alquilar el toro y cada que una vaca de un vecino estaba disponible, le enviaba el toro para que le sirviera de semental  Y el toro, haciendo honor a su fama de macho siempre cumplía con su labor y siempre las vacas quedaban preñadas y siempre tenían bellos becerros hijos de aquel toro. Y don José comenzó a volverse rico con el negocio de alquilar el toro.  En la comarca corrió la voz que aquel toro era imprescindible para mejorar la raza de el ganado y así cada vez eran más y más las veces que aquel toro era llevado a otras fincas y haciendas. Y el toro era feliz como semental.  Un día llego a oídos del alcalde que Don José estaba haciendo un gran negocio con la renta del toro y como buen alcalde pensó que aquel toro pudiera ser de utilidad para su pueblo. Así que visitando a don José le propuso que le vendiera el toro al pueblo y así este podría ser prestado sin costo alguno a los dueños de fincas, parcelas y haciendas.  A don José la idea no ale gusto porque sabía que mucho de sus ingresos venían de el alquiler del toro y eran muchas las veces que el toro se alquilaba por mes.  Si lo vendía al municipio no podría seguir recibiendo ese dinero así que se negó. El alcalde que no aceptaba un no por respuesta le dijo  Don José ponga el precio usted. Yo deseo dejar este toro como un servicio público a los habitantes, así ellos no tendrán que pagar por el servicio del toro y usted podrá disfrutar de un buen dinero para crecer su parcela.  Don José de nuevo se negó, pero su hijo que veía en esto una oportunidad de mejorar la finca le dijo. Papa. Acepte así tendremos dinero para comprar más tierras, más semillas y mejorar la producción. Además podemos tener más ganado. Aproveche el dinero que el municipio le esta ofreciendo. Finalmente, como su hijo le estaba rogando decidió vender, muy a su pesar el toro azabache Y este toro fue llevado a los establos del municipio, para ser prestado como semental, sin costo alguno a los dueños de vacas.  Al siguiente día un primer pedido y el toro fue llevado a una finca donde había varias vacas y curiosamente cuando el toro llego allí no les presto ninguna atención, se pasó todo el día pastando sin mirar siquiera a las vacas. Después de varios días de inactividad como semental, lo llevaron donde le alcalde. El alcalde fue donde don José y este le dijo que era posible que algún cambio en la alimentación fuera la razón para la actitud del toro. Le cambiaron la alimentación y el toro se comía todo lo que le proponían. Sin embargo, llevaron el toro donde otro grupo de Vacas y nada. El toro simplemente caminaba por la p

    El Gritón (Leyenda Zenú)

    Play Episode Listen Later Sep 10, 2022 7:41


    Había una vez en lo que hoy conocemos como el magdalena medio, en Colombia, una tribu Zenú que vivía en la confluencia de 3 ríos, El rio Sinú, el rio San Jorge y el rio Nechi. Esta región era una región muy fértil y rica en oro y otros metales.  La tribu Zenú era reconocida por su orfebrería y alfarería y todos los miembros eran muy dedicados a las labores diarias cultivando maíz, yuca, frijoles y multitud de frutas. La tribu era reconocida por su capacidad laboriosa.  Cuenta la leyenda que hace muchos años había una india que se comportaba mal con la comunidad. Esta india se negaba a colaborar con el sembrado del maíz y tampoco ayudada con las labores de la comunidad. Y para colmos no seguía las reglas establecidas por siglos por los mayores de la tribu, y para demostrarlo permanentemente insultaba a los ancianos y consejeros. Esta india era un dolor de cabeza para todos en la tribu.  Como era costumbre en la tribu, cuando había un miembro de la comunidad que no siguiera las normas de convivencia debía ser expulsada. Cuando el consejo de ancianos se reunió, llevara ante el a la india y después de ser oída, decidieron que ella tendría que dejar la planicie donde vivían e irse lo más lejos posible.  La india decidió salir inmediatamente, jurando vengarse cuando le fuera posible y tomando el camino de las altas montañas se dirigió a lo que hoy se conoce como los montes de maría. Una zona selvática donde los antiguos habitantes decían que las nubes se besan con las cimas de las montañas.  La india, enojada por haber sido expulsada, estableció su vivienda en lo alto de las montes y allí durante un buen tiempo se dedicó a construir una choza y a cultivar lo posible con el fin de obtener los frutos de la tierra. Además, aprendió a cazar y luego a criar algunos cerdos. Paradójicamente su vida sola era un ejemplo de dedicación y empeño. Una actitud contraria a la que generalmente demostraba cuando vivía en comunidad.  Una noche la india se encontraba resguardada en su choza, esperando que amainara una enorme tormenta que amenazaba con echar por tierra todo lo que había construido con tanto esfuerzo, cuando vio gracias al destello de un rayo que ilumino su puerta vio un ser con forma de hombre pero rodeado de un aura misteriosa. El hombre entro a la choza y con buenos modales le solicito posada diciéndole que estaba perdido y que necesita donde protegerse de la tormenta. La india sabiendo que era la primera persona que veía en años, lo recibió y le dio de comer y beber, pero algo en el no le gustaba.  Pasada la tormenta el hombre se marchó, pero le prometió que el la visitaría con frecuencia. Y así fue. Aquel ser misterioso comenzó a cortejarla galante y periódicamente le traía frutas, hortalizas y uno que otro animal.  Con el tiempo y debido a su soledad, la india se enamoró de aquel hombre y con el tiempo quedo embarazada. Lo que ella no sabía era que aquel hombre era en realidad un demonio que vivía en los montes y que transfigurándose como un hombre quería poseerla para que le diera un hijo. Cuando la india quedo en embarazo, el hombre jamás volvió a aparecer y ella tuvo que tenera su hijo sola en la montaña.  Cuando nació el niño con cara de viejo y mitad hombre y mitad diable. El niño, viviendo solo con su madre, no sabía de la existencia de otros hombres y por muchos años simplemente conocía a su madre que lo cuidaba y le enseñaba los menesteres de la crianza de animales y el cultivo del maíz.  Un día, mientras el niño deambulaba por los cultivos, sintió las voces de otros indios que se habían perdido en los montes de maría y el curioso salió a ver que eran esos ruidos. Los indios cuando vieron la figura mitad hombre mitad diablo de aquel muchacho se asustaron y comenzaron a tirarle piedras

    El Zorro y el Tigre (Infantil)

    Play Episode Listen Later Sep 7, 2022 6:02


     Había una vez un zorro que estaba caminando por una llanura buscando algo que comer ya que llevaba varios días sin haber cazado nada. De pronto vio que cerca había un  pequeño bosque que no había explorado anteriormente y decidió entrar en el para ver si tenía suerte. El zorro no sabía que en aquel bosque vivía un tigre que tenía aterrorizado a todos los habitantes de la llanura.  Caminando alerta pasaba por entre los árboles cuando sintió que algo se movía entre los arbustos. Hambriento como estaba tenía la esperanza que fuera algún conejo que le sirviera de almuerzo así que lentamente se fue acercando a los matorrales de donde provenía el sonido.  Cuando llego a ellos vio que de aquellos arbustos salia una cola de rayas negras. La cola de un tigre. El zorro sabía muy bien que no debía molestar a un tigre así que con delicadeza comenzó a girar para así alejarse de el. Pero el tigre que se encontraba dormido despertó y de un salto salió de los arbustos y se paró frente al zorro amenazandolo.  El zorro sorprendido miraba a todas partes buscando por donde escaparse pero no veía como hacerlo así que decidió tomar una postura diferente y sentándose despreocupadamente le decía.  Señor tigre, como esta usted, no sabía que se encontraba en este bosque. Realmente es un placer verlo.  El tigre que nunca había visto un zorro pero que veía en aquel animal delicioso bocado, no prestaba mucha atención a las palabras del zorro y más bien analizaba como lo cazaría. El zorro sin embargo no quería ser comida de ningún tigre y rápidamente comenzó buscar una salida. Asi que despreocupadamente le dijo. Tigre No se si sabes quien soy yo pero te he de decir que yo soy un animal muy poderoso y que los dioses me han enviado a controlar a todos los animales.  El tigre sorprendido por aquellas palabras no entendia como aquel animal tan pequeño podía declararse como un animal poderoso. Asi que le dijo.  Como puedes decir que eres muy poderoso si te vez como un debilucho y eres muy pequeño comparado conmigo. De un solo mordisco te puedo comer.  El zorro le dijo. Comer… No me hagas reir. Ya veo que no sabes con quien estas hablando. Yo soy tan poderoso y fuerte que no necesito ser grande y pareces feroz. Te digo que todos los animales me temen y salen huyendo con solo verme. Te advierto que tu debias estar huyendo de mi en vez de enfrentarme.  El tigre ya enfadado con las palabras de aquel animal, comenzaba a mostrar los dientes y amenazando levantaba sus garras.   Pero el zorro ocultando su temor le dijo.. Señor tigre, como no quiero hacerte daño y hoy ya comí, voy a hacerte una concesión especial. Te voy a demostrar lo poderoso que soy y como todos los animales de la pradera me temen. Te sugiero que me acompañes fuera del bosque y allí me parare frente a todos para que veas como reaccionan con solo verme. Acompáñame para que seas testigo. El tigre un poco confundido por las palabras de aquel animal, aceptó acompañar al zorro y caminando junto a él comenzaron a salir del bosque. Apenas llegaron al borde del bosque, el zorro lanzo un pequeño aullido que alertó a algunos animales y estos levantando la comenzaron a ver la figura de los dos animales. Un pequeño zorro seguido de cerca por un enorme y fiero tigre.  Los animales que bien conocían y temían al tigre inmediatamente comenzaron a correr de huida y otros se alertaron por estos y también comenzaron a correr y pronto la pradera se convirtió en un caos. Con miles de animales terrestres y pájaros huyendo despavoridos.  El tigre sorprendido miraba aquel caos y luego aterrorizado miro al zorro diciéndole. Su señoría discúlpeme por haberlo mol

    El algodón (Infantil)

    Play Episode Listen Later Sep 5, 2022 5:11


    En un territorio llamado El Gran Chaco en lo que hoy conocemos como Argentian habitaba una tribu de indios llamados los tobas, estos indios vivían en un lugar maravilloso donde todo era como una eterna primavera. Con un clima cálido y días totalmente soleados  Allí las flores crecían felices y los pájaros revoloteaban de árbol en árbol cantante sin parar. Lo indios tobas tenían un cacique llamado Nakti que era muy bueno y justo y que siempre, siempre estaba pensando en como ayudarle a su pueblo. Sin embargo, no todo era fantástico, cerca de los tobas vivían un cacique malo y envidioso llamado Nau que siempre estaba pensando como molestar a su pueblo y por esta razón muchos de ellos se estaban yendo de allí para irse a vivir a la aldea donde reinaba Nakti. El Cacique malo furioso se quejaba de que su pueblo lo estaba dejando solo y un buen día Nau se despertó y vio que en su aldea no había nadie, solamente quedaba los animales, porque su pueblo se había ido a vivir donde Nakti.  Recorriendo su pueblo abandonado encontró un hechicero y Nau furioso le pidió a el hechicero que para castigar a su pueblo hiciera caer en aquella región de eterna primavera un invierno terrible que penetrara todo. Que cayera sobre los campos y la aldea copos blancos. Que los árboles, flores, animales y especialmente los indios sufrieran el frio perpetuo del invierno.  El hechicero que era muy poderoso, pero era un buen hombre se dio cuenta que si hacia eso podría afectar a la naturaleza y a los hombres, pero temeroso de su cacique comenzó a hacer que la temperatura fuera bajando.  Rápidamente el frio comenzó a apoderarse de todo y se fue formando una nube espesa sobre los campos y una densa niebla fue cubriendo todo. Luego copos de nieve comenzaron a caer. Lentamente y con el pasar del día todo se cubrió de blanco y un frio que acompañaba la nieve empezó a viajar por los campos y el pueblo.  El cacique Nakti que era un hombre bueno, preocupado por su pueblo, llamo al picaflor y le pidió que volara rápidamente a la aldea vecina y le pidiera al hechicero que no les causara tanto frio.  El picaflor voló los campos blancos y llego a la tienda donde vivía el hechicero y le rogo que levantara el conjuro.   El hechicero le dijo a aquel picaflor que el tenía que obedecer las órdenes del cacique y que estas eran hacer caer copos blancos. El colibrí le dijo que el sabía que el era un hombre bueno y que podría encontrar una solución.  El hechicero se quedó pensando y se dijo a si mismo. El cacique me ordeno que dejara caer copos blancos, pero que no le había dicho explícitamente que estos copos tenían que ser de nieve, así que conjurando de nuevo las fuerzas de la naturaleza, las invito a producir y dejar caer copos blancos cálidos.  Y de pronto la temperatura comenzó a cambiar y un gran remolino se hizo en los campos trayendo consigo millones de copos blancos que al llegar a las tierras de el gran chaco fueron cayendo lentamente.  Los habitantes de la aldea salieron temerosos inicialmente, pero cuando tocaron los copos blancos se dieron cuenta que estos no solo eran cálidos, sino muy suaves al tacto. Y vieron que tenían unos hilitos delgaditos, muy delgaditos y con ellos podían hacer hilos más grandes y con ellos podían tejer nuevas vestimentas.  Además cuando estos copos caían a la tierra, comenzaban a nacer unas plantas que producían más y más copos y las llamaron algodón.  Y cuentan los que saben que desde esa época en el chaco el algodón se volvió muy importante y que todos lo cultivan para hacer con ella sus vestidos. 

    Los palillos de marfil rosado

    Play Episode Listen Later Sep 3, 2022 7:07


    Había una vez un emperador chino que era parte de la dinastía Shang llamado zhou que vivía en el año 1045 antes de cristo.  Este emperador venía de una larga tradición de emperadores de la misma dinastía desde el año 1600 antes de cristo.  El emperador había sido un hombre educado en las costumbres más tradicionales y austeras de la dinastía. Si bien era el emperador su palacio no era muy majestuoso y sus vestimentas era sencillas.  El emperador tenía un único placer, encontrar elementos que no fueran comunes y que de alguna manera representan un estilo propio. Un día a la corte llegó un cazador que había viajado al África y había cazado un elefante de colmillos de marfil rosado. Este marfil era único en su color y era considerado el más valioso del mundo. Como el cazador era un admirador del emperador Zhou, decidió recorrer el trayecto desde el África profunda hasta el este del rio amarillo, donde el emperador tenía su reino.  Al llegar el emperador quedó asombrado por la belleza del marfil que le traían y encantado por este decidió que el tenía que poseer el marfil. Y llamando a su ministro de finanzas le ordenó recoger el dinero necesario para comprar estos y después de una gran esfuerzo económico los marfiles fueron adquiridos.  El emperador habiendo comprado el marfil ordeno que este se utilizara para fabricar palillos para comer. Su  tío y consejero, el príncipe Ki, cuando oyó la orden se retiro inmediatamente y se reunió con otros consejeros. Inmediatamente les dijo que se venían tiempos difíciles y que el fin de la dinastía se acercaba. Los otros consejeros extrañados por el comentario, le preguntaron porque pronosticaba un fina de la dinastía.  A lo que el príncipe Ki. Contesto.  Los palillos de marfil  no pueden ser utilizados en los tazones y platos de barro que el emperador utiliza y por eso con el tiempo el emperador va a pedir a los artesanos la fabricación de platos más sofisticados y costosos. El emperador le ordenara a sus súbditos que le traigan materiales exóticos como cuernos de rinocerontes o piedras de jade para poder utilizar los palillos de marfil con utensilios que le hagan honor a la calidad de los palillos.  El costo de dichos materiales creará una deuda mayor en la economía del imperio, pero una vez se tengan los utensilios el emperador sentirá que dichos tazones y platos deben ser dignos de manjares igualmente especiales y en vez de comer los cereales y legumbres que hasta el día de hoy come, pedirá que le traigan alimentos igualmente exóticos de regiones más allá del imperio y seguramente enviará comisiones especiales a encontrar y traer, a costo exorbitante productos como colas de elefantes, estómagos de tigre, o cabezas de simios. Todos ellos alimentos que no conocemos y que deberán ser obtenidos para satisfacer el deseo del emperador. Cuando el emperador haya cumplido con sus deseos alimenticios, sentirá que sus vestimentas no son dignas de un ser tan especial y en vez de utilizar las prendas que ahora utiliza mandara comisiones a traer de otros lugare prendas de belleza inimaginable pero de precio igualmente alto.  Luego sentirá que su vivienda es demasiado modesta para su forma de vestir y comer y deseara que los arquitectos le construyan un castillo mejor y más lujoso. Mandara comisiones al extranjero para traer materiales de construcción exóticas que le permita construir y adornar sus aposentos con gran lujo. Todo esto deberá ser pagado con las arcas de los impuestos que los súbditos pagan. Y como los habitantes del  reino no tiene la riqueza requerida para pagar por todos estos lujos, deberá aumentar el número de guardias para que estos a su vez vayan a las casas de los súbditos y les hagan pagar mayores impuestos y muchos de los habitantes, no tendrán con&nbs

    Diogenes

    Play Episode Listen Later Aug 31, 2022 4:56


    Había una vez en la antigua Grecia un hombre llamado Diógenes de Sinope  y al que todos llamaban el cínico que había sido extraditado de su pueblo natal y se fue a vivir a Atenas. Atenas en esa época se encontraba en plena efervescencia filosófica y Diógenes  encontró que las características de la ciudad  le servía para explorar su propio ser interno.  Diógenes era hijo de un banquero llamado Hicesias, al que acusaron de haber falsificado monedas y ambos fueron expulsados de Sinope. En su caminar Diogenes llegó a Atenas con el firme propósito de confrontar las costumbres imperantes en ese momento y demostrar que detrás de ellas había una falsa moral.  Allí en Atenas encontró un viejo discípulo de Sócrates llamado Antistenes que practicaba el ascetismo, o práctica de la negación de los placeres materiales como forma de llegar a la puresa espiritual.  Como discípulo de antistenes en el ascetismo, Diogenes comenzó a vivir una vida extremadamente simple y austera. Se dice que vivía en la calle y dormía en una tinaja de barro y que durante todo el año caminaba descalzo, con solo un manto, un bastón, y un zurrón con un plato para comer.  Se dice igualmente que este hombre alguna vez fue visitado por Alejandro Magno, ya rey de Grecia y parado frente a Diógenes le preguntó qué podría hacer por el. Que le pidiera lo que quisiera. Diógenes que permanecía sentado en el suelo recostado a una pared, frente a Alejandro le respondio.  Claro que si , quítate de donde estes por que me tapas el sol. Y dice la leyenda que Alejandro llegó a admirar tanto a Diógenes que alguna vez dijo que si el no fuera Alejandro, le gustaría ser Diogenes Pues Diógenes fue reconocido como un gran filósofo ya que recorria Atenas con una lámpara encendida en sus manos permanentemente, se dice además que una mañana en su recorrido por la ciudad se encontró ante si frente a un edificio grande e imponente. Con su lámpara encendida decidió entrar y allí encontró reunidos un gran número de hombres. Decidido a cumplir con su propósito se acercó a los allí reunidos y con su lámpara fue acercándose a la cara de cada uno de ellos. Con detenimiento fue observando la cara, las facciones y las reacciones de aquel que iluminaba, luego siguiendo la rutina por la que sería famoso, pasaba al siguiente hasta que termino de mirar detalladamente a todos los allí reunidos.  Con amargura comenzó a retirarse cuando uno de los que allí se reunían le preguntó porqué había hecho eso. Porque los había observado con la lámpara. Diógenes con la severidad con que acostumbraba contestar le dijo  Viajo con esta lámpara para iluminar la cara de los hombres que encuentro a mi paso y así poder observarlos claramente.  Pero que buscabas entre nosotros.  Simplemente estaba buscando un hombre honesto y en este edificio no he encontrado ninguno y nunca lo abra  Y presuroso salió de aquel edificio y mientras bajaba las escaleras que daban al portón paso frente a un gran letrero que decía en griego Konovoulio. Que traduce Parlamento en español.  

    El solitario

    Play Episode Listen Later Aug 29, 2022 5:38


    Habia una vez un individuo que caminaba por su casa todos los días recorriendo cada una de las habitaciones. El hombre había desarrollado en sus piernas una musculatura descomunal debido a que su hogar era enorme y se pasaba el día y la noche vagando por todas y cada una de las habitaciones, corredores y salas en las que vivía.  Este era considerado por los habitantes de aquel pueblo como un ser despreciable al que todos le tenían temor y nadie quería hablar de el. El lo sabía y lo resentía. El no sabía porque la animadversion de todos contra él. Él se consideraba una gran persona. El sabía que era poco sociable y que básicamente podría sufrir de un poco de misantropía. Lo reconocía. No le gustaban las personas y se sentía incomodo ante la sola presencia de personas en su casa. Pero su casa era de puertas abiertas a todos que le quisieran visitar, y el se sentiría encantado de hacerles una visita guiada a todos sus aposentos, corredores, salas de estar, patios,c omedores y demas habitaciones que tenia para su uso.  Para muchos en la ciudad de Cnosos la casa era demasiado grande, para otros no era lo suficientemente grande, pero lo cierto es que no muchos lo habían visitado desde que vivía allí. El se sabía especial, no había otro como el en todo el mundo y por eso consideraba que esa fuera una de las razones por las cuales la gente le envidiaba, o le temía, o simplemente lo evitaban.  Sabía que era de sangre real. Que su madre era una reina que había caído en desgracia por asuntos de infidelidades, como algunos decían en el pueblo., La madre le había puesto cachos a su esposo y por toda esta tragedia  a el pobre victima de un pecado, lo habían excluido de la corte.  Sin embargo, el vivía bien, tenia su enorme palacio para recorrer y disfrutar y si algunos le temian o simplemente lo ignoraban era problema de ellos. Claro que el sabía que al menos cada año algunos de los habitantes lo visitaban y el recorriendo todos los detalles de su enorme y multi habitacional palacio los entretenía en las noches. Y siempre aquellas visitas  terminaban en un festín. Un festín al que nadie más en la ciudad estaría invitado. Un festín del que todos hablarían por el siguiente año y al que muchos nunca quisieran ser invitados.  El ermitaño y solitario era pues una leyenda del que todos hablaban. No salía nunca de su hogar y solamente pasaba el tiempo deambulando por el con la esperanza de recibir algún visitante.  No era una mala persona, era más bien un incomprendido por la sociedad. Un ser dedicado a su propia vida sin meterse con nadie, que algunas veces tenía alguno que otro exceso de furia y que por lo tanto debía ser respetado.  Hoy día estaba este caminando por alguno de los cientos de habitáculos de su hogar cuando algo extraño le llamo la atención. Un pedazo de hilo estaba tirado en el suelo. El conocía muy bien todos los elementos de su hogar y sabía que aquel cordel no era suyo. Sabía además que si había llegado allí es por que alguien lo había traído y furioso comenzó a buscar al infame que se había atrevido a desordenar su entorno. Furioso y resoplando comenzó a recorrer habitación por habitación siguiendo el rastro dejado por el intruso. De pronto, y sin saber que ese sería su peor día, sintió una daga que le clavaban en el pecho mientras una voz profunda le decía al oido. Soy Teseo el hijo de Egeo y tu debes el minotauro. 

    Las Xanas (Leyenda Asturias)

    Play Episode Listen Later Aug 27, 2022 7:45


    Había una vez en la profundidad de Asturias, España un pueblo llamado villanueva de la municipalidad de Teverga había un trashumante que había estado llevando ganado desde su pueblo a castilla. Este hombre, viejo conocedor de las tierras y las peñas de las montañas asturianas, paso frente a la casa de una señora que estaba amasando el pan del día. La señora cuando vio al trashumante con la indumentaria propia de los campesinos asturianos le dijo.  Disculpe la pregunta. De donde es usted.  El hombre detuvo su paso y con mucho respeto le contesto.  Yo soy de Villanueva, teverga.  De Villanueva. Que bien. Y cuénteme conoce usted la peña Blanca cerca a Villanueva.  Claro mi señora. Esa peña es bien cercana a donde vivo allí.  Pudiera usted hacerme un favor una vez llegue allí. Le pagare bien a usted.  Si claro digame que necesita y con mucho gusto lo hare.  La señora  entro a su casa y saco 3 bollos de pan recién horneados y entregándoselos le dijo.  Estos bollos son una ofrenda para 3 Xanas que viven allí en la Peña Blanca. Puede usted entregarles los bollos mañana que es el día de San Juan.   El Trashumante claramente sabía a que se referia la mujer.  Las Xanas son las hadas de las aguas de Asturias, con forma de mujer de gran belleza, de largos cabellos rubios, usualmente adornados con peines dorados y manojos de flores que acompañan sus ojos verdes de mirada fascinadora.  Se dice  además que estos seres mágicos de belleza insuperable suelen hacerse visible todos los 24 de Junio, el día de San Juan,  sentadas en las rocas de las peñas por donde las cascadas y las fuentes de agua discurren. Los trashumantes y los campesinos que recorren estos parajes reconocen en estas mujeres multiples virtudes y peligros. Saben que pueden ser muy generosas con el oro que poseen o por el contrario pueden ser vengativas con aquellos que las tratan de engañar.  El trashumante tomo los tres bollos y los guardo cuidadosamente en sus alforjas y continuo su camino hacia Villanueva.  Cuando llego a su casa, dejo los bollos en la mesa de su hogar advirtiéndole a su esposa que no debían ser consumidos por ser una ofrenda a las Xanas, pero a media noche su mujer que era muy glotona se levanto y tomando uno de ellos retiro una parte para comérselo. Pero el Bollo de pan comenzó a sangrar y la mujer asustada trato de colocar el pedazo de nuevo pero no lo logro, Antes del amanecer del día siguiente, el día de San Juan, el trashumante tomo los 3 bollos y se dirigió rápidamente a la Peña Blanca esperando que Siendo el 24 de Junio, las Xanas aparecerían en la peña.  Cuando el sol salió sobre las altas montañas asturianas, los rayos del sol iluminaron las peñas Blancas y estas se abrieron dejando salir 3 bellas mujeres, 3 bellas Xanas.  El hombre se acerco a la primera de ellas y con valentía le entrego uno de los bollos. La mujer tomo este entre sus manos y el bollo de pan inmediatamente se convirtió en un hermoso caballo con crines de oro. La xana salto sobre el y rápidamente salió cabalgando. Cuando paso junto al hombre le dejo caer un peine de oro como regalo de agradecimiento.  Luego se acerco a la segunda xana y le entrego el segundo Bollo. Al igual que la primera, la mujer tomo el bollo y este se convirtió en un bello caballo de crines plateadas. Salto sobre el y salió rumbo hacia las montañas. Cuando paso junto al hombre le dejo caer un collar de oro como regalo de agradecimiento. El trashumante tomo el ultimo bollo, aquel que la esposa había comenzado a comer. La Xana tomo el bollo y de allí salió un bello

    La isla de los osos

    Play Episode Listen Later Aug 24, 2022 5:06


    Había una vez un explorador que había oído una historia sobre una isla en la zona más meridional de la antártica había una isla habitada por osos polares. Como era de todos sabido los osos polares habitan solamente los hielos perpetuos de el artico y nunca, nunca se ha descrito la presencia de osos en las tierras e islas de la Antártida. El explorador preso de su deseo de adquirir fama e intrigado por la historia que había llegado a sus oídos decidió ir más allá y tratar de encontrar si tal historia podía ser verdad.  Reuniendo algunos fondos viajo a Ushuaia, la ciudad más al sur y allí decidido contrato un barco y una tripulación que lo acompañara  en tan extraña aventura. La isla de los osos polares. Los habitantes de Ushuaia simplemente se burlaban de el y aunque lo creían loco, el dinero ofrecido convenció al capital de un pequeño barco y su tripulación para aventurarse en las islas en busca de tal isla.  Aprovechando las buenas corriente, el explorador salió con su barco y comenzaron a recorrer la costa de la antártica en busca de una leyenda imposible. Una isla habitada de osos blancos polares. La sola idea de encontrarla podía se considerada descabellada y podría al mismo tiempo representar el mayor descubrimiento de la zoología mundial desde que Darwin visito las islas galápagos.  Después de varias semanas navegando llegaron a la frontera de la antártica y sin ningún plan, excepto salir de allí antes de que el invierno llegara a ellos, comenzaron a explorar las innumerables islas. Una a una fueron una total decepción y ya cuando el invierno comenzaba a hacer presencia decidieron que debían regresar a Ushuaia. Esa noche pasaron cerca a una de las islas inexploradas y vieron como una esplendida luna llena salía por detrás de una colina helada y sobre ella las aurora austral comenzaba a danzar con múltiples colores. Maravillados detuvieron el barco para poder apreciar la belleza que la naturaleza les regalaba en aquella ultima noche y escuchar el sonido que la aurora producía mientras bailaba sobre ellos.  En aquel silencia intenso y profundo los sonidos de la aurora se escuchaban como música y todos en el barco se despidieron de la antartica maravillados. Y mientras el barco se dirigía hacia el norte durante aquella noche, de las cuevas de las colinas de hielo permanente salían decenas de osos blancos que atraídos por la luz de la luna llena subían hasta lo alto de la colina y al unisono comenzaban a bailar siguiendo movimiento de las luces australes y el ritmico sonido que estas producían como música celestial.  Y mientras las luces de aquel barco con el explorador a bordo se perdía en la oscuridad para siempre, los descendientes de un par de osos polares que viajaban cien años atrás en un barco recordaban el antiguo baile aprendido por sus antepasados frente a los reflectores multicolores de una pista de circo. De aquel circo que viajaba en aquel barco que se perdió en las profundidades del mar y del cual solo los osos polares pudieron sobrevivir.  Y aquel explorador regreso a la civilización a reportar que la isla de los osos polares australes no era más que una leyenda más de marinos  y cerraba para siempre su búsqueda, mientras que bien al sur cada mes una leyenda baila al son de las luces australes y la luna llena.   

    La zorra y el cuervo (infantil)

    Play Episode Listen Later Aug 20, 2022 6:00


    Hoy tenemos un cuento de Don Juan Manuel en su personaje del  conde de Lucanor del siglo XVHabía una vez un conde llamado Lucanor que tenia esta conversaci[on con su consejero patronio -Patronio, un hombre que se dice amigo mío me empezó a elogiar mucho, dándome a entender que yo tenía mucho mérito y mucho poder. Cuando me hubo halagado de esta manera todo lo que pudo, me propuso una cosa que a mí me parece que me conviene. Entonces el conde le contó a Patronio lo que su amigo le proponía, que, aunque a primera vista se dijera provechoso, ocultaba un engaño, del que Patronio se apercibió. Por lo cual dijo al conde: -Señor conde Lucanor, sabed que este hombre os quiere engañar, dándoos a entender que vuestros méritos y vuestro poder son mayores que en la realidad. Para que os podáis guardar del engaño que quiere haceros, me gustaría que supierais lo que sucedió al cuervo con la zorra. El conde le preguntó qué le había sucedido. -Señor conde -dijo Patronio-, el cuervo encontró una vez un pedazo muy grande de queso y se subió a un árbol para comer el queso más a gusto y sin que nadie le molestara. Estando así el cuervo pasó la zorra y, cuando vio el queso, empezó a pensar en la manera de poder quitárselo. Con este objeto dijo lo siguiente: -Don Cuervo, hace ya mucho tiempo que he oído hablar de vuestras perfecciones y de vuestra hermosura. Aunque mucho os busqué, por voluntad de Dios o por desdicha mía, no os vi hasta ahora, que hallo que sois muy superior a lo que me decían. Para que veáis que no me propongo lisonjearos os diré, junto con lo que las gentes en vos alaban, aquellos defectos que os atribuyen. Todo el mundo dice que como el color de vuestras plumas, ojos, pico, patas y garras es negro, y este color no es tan bonito como otros colores, el ser todo negro os hace muy feo, sin darse cuenta de que se equivocan, pues aunque es verdad que vuestras plumas son negras, su negrura es tan brillante que tiene reflejos azules, como las plumas del pavo real, que es el ave más hermosa del mundo, y, aunque vuestros ojos son negros, el color negro es para los ojos mucho más hermoso que ningún otro, pues la propiedad de los ojos es ver, y como el negro hace ver mejor, los ojos negros son los mejores, por lo cual los ojos de la gacela, que son más oscuros que los de los otros animales, son muy alabados. Además, vuestro pico y vuestras garras son mucho más fuertes que los de ninguna otra ave de vuestro tamaño. También tenéis, al volar, tan gran ligereza, que podéis ir contra el viento, por recio que sea, lo que ninguna otra puede hacer tan fácilmente como vos. Fuera de esto estoy convencida de que, pues en todo sois tan acabado y Dios no deja nada imperfecto, no os habrá negado el don de cantar mucho mejor que ningún otro pájaro. Pero, pues Dios me hizo la merced de que os viese, y contemplo en vos más perfecciones de las que oí, toda mi vida me tendría por dichosa si os oyese cantar. Fijaos bien, señor conde, que aunque la intención de la zorra era engañar al cuervo, lo que dijo fue siempre verdad. Desconfiad de la verdad engañosa, que es madre de los peores engaños y perjuicios que pueden venirnos. Cuando el cuervo vio de qué manera le alababa la zorra y cómo le decía la verdad, creyó que en todas las cosas se la diría y la tuvo por amiga, sin sospechar que esto lo hacía por quitarle el queso que tenía en el pico. Conmovido, pues, por sus elogios y por sus ruegos para que cantara, abrió el pico, con lo que cayó el queso en tierra. Cogiólo la zorra y huyó con él. De esta manera engañó al cuervo, haciéndole creer que era muy hermoso y que tenía más perfecciones de lo que era verdad. Vos, señor conde Lucanor, pues veis que, aunque Dios os hizo merced en todo, ese hombre os quiere persuadir de que tenéis mucho más mérito y más poder, convenceos que lo hace para engañaros. Guardaos bien de él, que, haciéndolo, obraréis

    La maquina del tiempo

    Play Episode Listen Later Aug 17, 2022 4:50


    Hoy tenemos un cuento del escritor americano Fredric Brown Había una vez una reunión del  El doctor Grainger con tres de sus amigos en un oscuro sótano de su laboratorio.  El Doctor Grainger dijo .dijo solemnemente:—Caballeros, la primera máquina del tiempo.Sus tres amigos la contemplaron con atención.Era una caja cuadrada de unos quince centímetros de lado con esferas y un interruptor.—Basta con sostenerla en la mano —prosiguió el doctor Grainger—, ajustar las esferas para la fecha que se desee, oprimir el botón y ya está.Smedley, uno de los tres amigos del doctor, tomó la caja para examinarla.—¿De veras funciona?—Realicé una breve prueba con ella —repuso el sabio—. La puse un día atrás y oprimí el botón. Me vi a mí mismo —mi propia espalda— saliendo de esta sala. Me causó cierta impresión, como pueden suponer.—¿Qué hubiera sucedido si usted hubiese echado a correr hacia la puerta para propinar un buen puntapié a sí mismo?El doctor Grainger no pudo contener una carcajada.—Tal vez no hubiese podido hacerlo… porque eso hubiese sido alterar el pasado. Es la antigua paradoja de los viajes por el tiempo, como ustedes saben. ¿Qué pasaría si uno volviese al pasado para matar a su propio abuelo antes que este se casase con su abuela?Smedley, con la caja en la mano, se apartó súbitamente de los otros tres reunidos. Los miró sonriendo y dijo:—Eso es precisamente lo que voy a hacer. He ajustado el aparato para sesenta años atrás mientras ustedes charlaban.—¡Smedley! ¡No haga eso!El doctor Grainger se adelantó hacia él.—Deténgase, doctor, o apretaré el botón ahora mismo. Deme tiempo para que le explique.Grainger se detuvo.—Yo también conozco esa paradoja. Y siempre me ha interesado porque sabía que, si alguna vez se me presentase la ocasión, asesinaría a mi abuelo sin contemplaciones. Lo odiaba. Era un matón, un individuo cruel y pendenciero, que convirtió en un verdadero infierno la vida de mi pobre abuela y de mis padres. Y ahora se ha presentado la ocasión que tanto ansiaba.Smedley apretó el botón.Durante una fracción de segundo todo se hizo borroso… después, Smedley se encontró en medio de un campo. Tardó poco en orientarse. Si allí era donde se construiría la casa del doctor Grainger, entonces la granja de su bisabuela no podía estar a más de un kilómetro y medio hacia el sur. Emprendió la marcha en esa dirección. Por el camino se adueñó de un madero que constituiría un buen garrote.Cerca de la granja, encontró a un joven pelirrojo que daba de latigazos a un perro.—¡Basta, bruto! —dijo Smedley corriendo hacia él.—No se meta en lo que no le importa —dijo el joven, propinando un nuevo latigazo al can.Smedley enarboló el garrote.Sesenta años más tarde,Había una vez una reunión del  El doctor Grainger con dos  de sus amigos en un oscuro sótano de su laboratorio.   el doctor Grainger dijo solemnemente:—Caballeros, la primera máquina del tiempo.Sus dos amigos la contemplaron con atención. 

    Jinopatabar (Mito Catio)

    Play Episode Listen Later Aug 15, 2022 6:49


    Había una vez un mundo embera catio en la selva de el darien que conecta Colombia con panama un niño que se decía había nacido de la pierna de un indio. Se dice que su madre alguna vez estaba pescando cuando sintió que una nutria se le pegaba fuertemente en la pantorrilla. Con el tiempo la pierna comenzó a hincharse y allí adentro un niño fue creciendo. Este niño cuando ya estaba a tiempo para nacer salió de la pierna por entre los dedos pulgar e índice del pie del indio. A partir de ese momento fue llamado Jinopotabar- que significa el que nacio de la pantorrilla. Por aquellas épocas en la tierra embera catia la luna era muy brillante y a jinopotabar le daba mucha dificultad dormir debido a la luz blanca y poderosa de la luna. En aquellas épocas la luna era tan brillante que parecía siempre de día.  Jinopatabar no hacia más que quejarse y finalmente decidió enfrentar a la luna, para ello comenzó a insultarla y le decía que si no dejaba de alumbrar tan fuerte tendría que tumbarla. La luna que poco le hacia caso a los comentarios y quejas de los hombres simplemente ignoro lo que Jinopatabar le decía.  Esta actitud enfurecio aún más al muchacho nacido de la pantorrilla y decidido a remediar la situación trajo una vara de guadua y la coloco en una vasija de barro. Con las artes de magia que el conocía comenzó a gritar Uari uari que significa crece en el dialecto embera catio. La guadua comenzó a crecer y a medida que crecia Jinopatabar comenzaba a subier por ella. Y entre el grito del uari y el crecimiento de la guadua el joven embera llego hasta la superficie de la luna y allí comenzó a discutir con la luna amenazándola con tumbarla hacia la tierra si sequia alumbrando de tal manera.  En medio de la discusión el joven Jinopatabar, le abofeteo la cara y le araño los ojos, formando los moretones  como grandes manchas que hoy podemos ver en la luna y que le impiden  brillar con todo su esplendor de antes.  Mientras Jinopatabar atacaba a la luna un pájaro carpintero miro horrorizado como la luna se iba hinchando a causa de las bofetadas y decidió tumbar la vara de guadua que llegaba hasta la luna y por la cual el muchacho había subido. Y comenzó. A picotear el bambu hasta que lo partio y los hizo caer a la tierra, donde vivían los embera catios.  El mucha aterrado se preguntaba como iría a bajar de tales alturas y se le ocurrió que podría hacerlo flotando hacia abajo. Tomo un poco de balso, que es una madera muy liviana y tomando sus fibras fabrico una lana y con ella decidió lanzarse hacia la tierra protegido por la nube de fibras de balso.  Pero sucedió que mientras caia suavemente una ráfaga de viento comenzó a subir desde la tierra y comenzó a empujar la nube de lana de balso en que iba montado Jinopatabar. Y de nuevo el muchacho se encontró en la superficie de la luna.  Desencantado de no haber podido bajar a la tierra embera catia, decicio lanzarse con su peso y caer asi como una piedra. Y asi lo hizo se lanzo con su peso desde el borde de la luna y su peso lo hizo ganar más y más velocidad hasta que después de un tiempo que parecía muy corto su cuerpo cayo contra la superficie de la tierra con tan velocidad y fuerza que perforo la superficie del mundo donde el dios Garagabi reinaba y se paso donde el dios trutuica era el rey. El inframundo. El reino de la oscuridad.  Este reino era contrario al reino de la superficie. En este territorio no había la presencia del sol y solamente la luna los visitaba produciendo una penumbre permanente. Estando allí Jinopatabar se subio a una palmera y vio que esas tierras estaban pobladas por seres parecidos a los de la superficie, pero que solo comían el vapor de los chontaduros cocidos y el olor de la frutas, flores y hierba. Que no comían nada físico y

    Los dos hermanos

    Play Episode Listen Later Aug 13, 2022 6:40


    Había una vez un hombre casado que tenía dos hijos. El hombre vivía de su trabajo y del sudor de frente podía conseguir lo necesario para vivir. El hombre y su esposa tenían dos hijos. Sus dos hijos eran inseparables. Desde muy pequeños los niños seguían al padre ayudandele a cultivar la parcela que era de su propiedad y además le ayudaban a cuidar las ovejas que los alimentaban y les daba lana para sus vestidos.  El hombre anteriormente había vivido en la casa de su padre, que era más que un rey, el era dueño de todo lo que se podía observar, pero alguna vez se atrevio a desafiar las ordenes de su padre y de castigo el padre decidió que debian abandonar su propiedad. Cosa que hicieron sin protestar. Su vida cambio inmediatamente de vivir comodamente y gozar de todos los placeres de la vida sin tener que mover un solo dedo, ahora tenían que trabajar de sol a sol. El y su pareja se instalaron más allá de las frontera de la propiedad de su padre. Allí con el esfuerzo diario alcanzaron a tener lo básico requerido. Con el tiempo nacieron sus dos hijos. Uno de ellos menor, el otro color trigueño.  Desde muy pequeños los dos muchachos se hicieron muy amigos y todo lo compartían. Pero si bien ambos eran hijos de la misma pareja, eran en muchas maneras muy diferentes. El menor era menor como el sol, atletico y muy jovial, el otro era mayor como la noche, mal humorado y poco dedicado a los deportes.  El pequeño con el tiempo se fue dedicando a la crianza y cuidado de las ovejas de su padre, mientras que el mayor sembraba y cuidaba de las parcelas de cultivo. Ambos tenían sus quehaceres muy específicos y poco intervenían en las labores del otro. El mero  era bastante alegre y le gustaba jugar bromas pesadas a su hermano el mayor. Un día le escondio los utensilios de trabajo y el muchacho tuvo que sembrar y recoger todo el día usando sus manos. Cuando llego al hogar vio como su menor hermano no solo lo miraba burlonamente, si no que además lo estaba acusando con su madre de que el había perdido el azadon y la pala que utilizaba para sembrar. La madre que adoraba a su hijo el menor, la emprendió inmediatamente contra el mayor acusándolo de desordenado por haber perdido los utensilios de trabajo. El pobre muchacho mayor solo alcanzo a balbucear alguna disculpa y se marcho a su cuarto, mascullando una venganza y deseoso de desquitarse.  En otra ocasión el menor mato una serpiente que había entrado a su habitación, el mayor que amaba a los animales le reclamo pero el menor le dijo que recordara como su madre les temia a esos animales. Y asi el menor tomo la serpiente y se la llevo a su madre. La madre al verlo llegar con una de ellas, lo lleno de besos y abrazos. Y cuando el mayor le hizo el reclamo de porque le agradecia la muerte de tan bello animal y que ella siempre les había dicho que debian cuidar y proteger a todos los seres vivientes, la madre lo desprecio y le dijo que bien bruto había nacido para no entender porque esos animales eran tan dañinos.  Cuando se acercaba el invierno, el mayor recogio los frutos de la siembra de la parcela y se la llevo a su padre, pero en ese momento, su hermano el menor, se acerco con la lana de la esquila de las ovejas y el padre al ver la bella lana se alegro mucho y abrazando a su hijo menor le dio las gracias de manera efusiva, dejando de lado los frutos traídos por su hijo mayor. Aquel hijo se sintió rechazado como tantas veces había sucedido y frustrado sintió que su padre no le había agradecido por los frutos de su labor en el campo sembrando y cosechando.  Pero un día ambos muchachos salieron al campo a trabajar, mientras su madre hacia la comida, cuando el sol ya estaba cayendo

    El Celoso (adultos)

    Play Episode Listen Later Aug 10, 2022 5:40


    Había una vez un hombre que era muy celoso. El hombre no permitía que nada ni nadie se acercara a su esposa. La esposa era una mujer muy bella,  buena y noble que siempre estaba pendiente de el y nunca salía de la casa porque su marido no le dejaba salir.  El marido que había desarrollado unos celos patológicos, siempre la estaba vigilando, pero cada que salía a trabajar su mente le torturaba pensando que su mujer le podía ser infiel con alguien y que ese alguien se la podía llevar.  Dejándolo solo.  Por aquellos tiempo se presentó en el pueblo un Circo y dentro de las atracciones que ofrecían era un adivinadora del futuro. El hombre desesperado por la incertidumbre de llegar a perder a su esposa fue a visitarla. La adivinadora tenía una pequeña tienda en el circo que anunciaba toda clase de suertes y artes adivinatorios. El hombre temeroso entro a aquella tienda después de pagar en la puerta por el costo de la consulta adivinatoria y se sorprendió de lo que encontró allí. En el centro de la oscura habitación se encontraba una mujer anciana al frente de una bola de cristal. La mujer sin mirarle le dijo. Se por lo que vienes y debo advertirte que todo esfuerzo que hagas es inútil. Perderás a tu mujer.  El hombre al escuchar esto enloqueció de ira. Esta vieja adivinadora le había confirmado su más profundo temor. Y desesperado salió de allí rumbo a su casa. En el camino comenzó a elucubrar las acciones que debía tomar para que su mujer no lo abandonara.  Lo primero que se le ocurrió era evitar que ella le sonriera a los extraños que pudiera encontrar. Asi que sin miramientos decidió quitarle los dientes. Aquella noche, después de haberla dormido con un potente somnífero, le arranco los dientes, uno por uno. La esposa despertó adolorida y sin dientes.  El hombre se dirigió de nuevo a la tienda del circo donde se encontraba la anciana adivina y después de pagar el importe entro, pero la adivina apenas cruzo la puerta le dijo. Ya te lo he dicho tu esposa te abandonara y se ira de tu casa.  El hombre celoso furioso se retiro y de camino a casa tomo la decisión de evitar que la belleza de su mujer fuera una tentación para otros. Así que esa noche durmió a su esposa y le quito los bellos ojos verde esmeralda que tanto enloquecían a los hombres. A la mañana siguiente la esposa estaba totalmente ciega. Y como el día anterior el hombre llego donde la anciana adivina quien de nuevo le dijo. El destino es inexorable, tu esposa saldrá de tu casa para nunca más volver.  El hombre celoso, salió de nuevo a su casa y pensando dijo que evitaría que su esposa pudiera abrazar alguna vez otro hombre y así después de dormirla le corto los brazos. Y ella despertó manca a la mañana siguiente.  El hombre fue de nuevo a donde la adivina y esta le confirmo que pronto ella saldría de su casa. Y una vez más el celoso pensó en como evitar que su mujer saliera de la casa. Le cortaría las piernas. Y asi lo hizo aquella noche cuando ella dormía, le corto ambas piernas.  A la mañana siguiente el celoso recorrió el trayecto hasta la tienda del circo donde se encontraba la adivina pero esta vez encontró que los empleados del circo estaban recogiendo las carpas y vio que la tienda de la adivina ya no estaba. Desesperado dio vueltas y vueltas por todas las carpas preguntando si alguien sabía del paradero de aquella anciana adivina, pero todos le confirmaron que el circo había comenzado a desmontarse y que la anciana ya había partido hacia otro pueblo, junto con los empresarios del circo y todos los artistas.  Y el hombre decidió volver a su casa donde su esposa.  Al día siguiente en un pueblo vecino el circo abría sus puertas ofreciendo sus múltiples atracciones tales como m

    El elefante enamorado

    Play Episode Listen Later Aug 8, 2022 8:43


    Había una vez un elefante que vivía solo en la planicies de el africa profunda. Este elefante era muy curioso y siempre estaba buscando que hacer. Todos los días salia a deambular y pocas veces se le veía quieto. Era un elefante con una energía enorme. Durante el dia caminaba y caminaba y solo se detenia cuando encontraba un riachuelo o un pequeño lago donde tomar agua.  Un día mientras estaba tomando agua sintió un sonido profundo y poderoso. El elefante sin siguiera voltear a mirar ya sabía que era. Era una manada de elefantes con su sonido inconfundible. Era como si la tierra tuviera un terremoto. Todo vibraba y se sacudia ante el paso continuo de una manada. El elefante continuo bebiendo y bañándose en el lago cuando vio que entre la manada que llegaba había una hermosa elefanta con grandes pestañas y bella trompa. La elefanta se acerco a tomar el agua cerca de aquel elefante que por primera vez en la vida se sentía nervioso. Era los nervios del amor a primera vista.  Cuando la manada de elefantes se baño y termino de saciar la sed, se prepararon para partir de nuevo. Y el elefante de este cuento, sintió que algo se le iba de su alma. Cuando vio que la elefanta le dio la espalda sintió como si algo muy poderoso lo llamara. Este elefante decidió seguir la elefanta y allí, por primera vez, en su vida decidió ser parte de una manada.  En el trayecto comenzó a conversar con la elefanta y después de varios días se hicieron muy amigos y ambos se divertían mientras caminaban. Con los días la elefanta se fue enamorando del elefante y este se sintió el elefante más feliz del planeta.  A partir de allí comenzaron a hacer planes, pero el elefante que era muy impetuoso no sabía como pedir la mano de la elefanta ante el líder de la manada. Finalmente, se lleno de valor y acercándose al líder le dijo que el quería casarse con la elefanta. El líder, un elefante viejo y sabio le pregunto si el estaba preparado para afrontar la carga de crear una manada propia y vivir siempre cuidando a su pareja. El elefante inmediatamente dijo que si.  El viejo líder le puso una sola condición. Como eres muy joven tendrás que demostrar que eres capaz de planear y conseguir todos y cada uno de los elementos necesarios para la boda. Desde el lugar de la boda hasta el anillo de matrimonio. Todos y cada uno. Si fallaba no le permitiría casarse ya que mostraría que no es responsable.   Inmediatamente el elefante entendio que el líder le estaba probando su capacidad de líder y sabiendo que el no seria capaz de organizar todos los elementos de una boda convoco a algunos de los elefantes de la manada para que le ayudaran a organizar.  Y asi fue. A pedido de el elefante enamorado, las elefantas más viejas se dedicaron a organizar el banquete bajo la supervisión del elefante. Otro grupo de elefantes jóvenes se encargaron de construir con sus pesadas patas el área para que se celebrara el matrimonio y finalmente contacto un grupo de jóvenes elefantes para que consiguieran los adornos para la cabeza de la novia elefanta. Y todos ellos comenzaron a colaborarle al elefante mientras el supervisaba y ayudaba a todos cuando lo requerían. Estaba demostrando que tenia las habilidades para algún día dirigir una manada.  Solo faltaba los anillos de matrimonio. El elefante se reunió con otros elefantes para ver como podían elaborar estos anillos. Gracias a los conocimientos de otros pudieron localizar un mono que era conocido por sus habilidades manuales. Y este mono tomando unas ramas de los arboles pudo confeccionar unos aros muy bellos y de una cantera cercana encontraron una piedra preciosa que encajaba perfectamente con el aro. Y pronto, bajo la supervisión de nuevo del elefante enamorado, 2 anillos con piedra preciosa se elaboraron y se tuvieron listos para la boda que se desarr

    El tranvia

    Play Episode Listen Later Aug 6, 2022 6:05


    Había una mujer una mujer que tenía un sueño, quería tomar un tranvía que la llevara directamente al hogar de sus sueños. Durante años esta mujer había construido en su mente y alma un hogar perfecto, con un portón hermoso que le daba entrada a un jardín lleno de flores multicolores y fuentes de agua llenas de pájaros y trinos. Su casa de ensueño tenía un techo rozado y unas paredes blancas como la nieve. Adentro un ambiente cálido y amable daba la sensación de dulzura que solo un hogar perfecto puede tener.  Así se encontraba la mujer en aquella tarde lluviosa a la salida de su trabajo esperando aquel tranvía que la llevaría exactamente al portón de su casa fantástica. Alí esperaba ansiosamente la llegada de aquel tranvía con dirección a su hogar.  De pronto sintió el traqueteo de la calle anunciando la llegada de un primer tranvía. Un tranvía al que nunca se había montado, un tranvía que no sabía cómo era en su interior. Era tal la esperanza de llegar a su casa soñada que quería montarse en el tranvía inmediatamente llegara y cuando lo vio llegar supo que ese tranvía iba en su misma dirección. Pero no estaba segura si pasaría exactamente por su hogar. No sabía si aquel tranvía la llevaria directamente allí. Y el tranvía llego se paró justo donde ella estaba pero ella dudo. Y finalmente no subio. Y el tranvía siguió calle abajo, lejos de ella.  Y allí en la tarde lluviosa se quedo llena de dudas y esperando otro tranvía. Y pasaron los minutos interminables hasta que vio la silueta inconfundible de otro tranvía. Este era diferente, era de otro color y lleno de luces. Su presencia era inconfundible ya que tenia el discurrir alegre de la fiesta. La mujer sintió gozo de solo verlo y pensó en subirse inmediatamente pero teniendo un pie sobre la primera escala de entrada vio que aquel tranvía llevaba mucha gente, gente muy diferentes a ella y de nuevo dudo. De un salto se retiro y el tranvía simplemente siguió su camino.  Y la lluvia seguía y la tarde se hacia más profunda. De nuevo el tremor de la calle le avisaba de un nuevo tranvía y el tremor de su corazón le avisaba que ya se estaba haciendo tarde. Aquel tranvía era más normal que el anterior pero no traía letrero. Sin embargo, creyó reconocer al conductor. Parecia un viejo conocido de su infancia. El reconocerlo le daba confianza y cuando este paso frente a ella disminuyo un poco la velocidad y la saludo con su mano, pero no se detuvo, el solo iba de regreso a los patios a descansar. Ella se quedo con el saludo en su boca y la amargura de no haberse montado en ese tranvía anteriormente.  Finalmente el sol desaparecio y ella se encontraba en la penumbra que antecede la noche. Sola y temblando no veía como llegaría a su casa de techo rozado, paredes blancas y un jardín de flores. Su hogar soñado estaba muy lejos y era claro que el numero de tranvías que pasaban en todas direcciones había disminuido. No sabía que le traería la noche en aquellas calles desoladas.  Y lo oyo venir. De nuevo un traqueteo leve que iba creciendo y que le hacia crecer su anhelo inicial. Y lo vio finalmente. De camino hacia ella después de cruzar la esquina. No podía distinguir el color o la forma pero si podía adivinar que era un tranvía. No podía saber si tenia el letrero con el destino marcado de la dirección de su casa. Pero era un tranvía. Y sabía que por azar podía pasar por su hogar soñado. Y en un impulso de su corazón marco la parada con su mano derecha. El tranvía comenzó a parar y ella comenzó a dudar de nuevo, pero ya no era hora de dudar. Apenas paro junto a ella, la puerta se abrió y vio el rostro amable de un conductor que sonriendo la invitaba a subirse.  Ella sin pensarlo dos veces salto adentro y la puerta se cerro dejando atrás la tarde fría y lluviosa que la acompañaba y junto a aquel conductor de tranvía llego a una dirección distint

    La creación Yoruba (Mito Nigeria)

    Play Episode Listen Later Aug 3, 2022 7:48


    Había una vez en lo que hoy conocemos como Nigeria  un mundo Yoruba en el que solo existía el cielo, un inmenso mar que cubría todo y en un gran pantano con algunos seres animales. El dios Obatala, viendo la desolación del mundo, pensó que seria bueno mejorar la tierra con otras formas de vida y con una superficie solida donde pudieran vivir los orichas que representan la diversidad de dioses de los Yoruba. Durante esos primeros tiempos solo la diosa Olokun vivía en la tierra gobernando el inmenso mar ya que los otros dioses vivían en el cielo acompañando a el dios máximo Olorum.  El dios obatala se acerco a Olorum y le pidió que le diera el poder para viajar a la tierra y crear tierra para vivir. El dios Olorum, acepto  y envió a obatalá donde el dios Orunmila El dios de la sabiduría y la adivinación  para que le diera las instrucciones de como crear la tierra firme y sus habitantes.  El dios Orunmila recibió a Obatala y le explico que para crear tierra firme en los dominios acuáticos de Olokun tendría que conseguir algunos elementos importantes. Para ello tendría que conseguir una cadena dorada que colgaría del cielo y asi descender sobre las aguas sin caer en ellas. Luego tomando una concha de caracol llena de arena que debería verterla sobre el mar lentamente hasta  que se formara un pequeño montículo de arena.  Luego debería poner una paloma y una gallina para que ellas, con sus patas escarbaran la arena y asi esparcieran hacia todas las direcciones la arena formando con esto valles y montañas.  Y asi lo hizo obatala, bajo por la cadena de oro con una concha llena de arena, una gallina y una paloma y cumpliendo las instrucciones vio como de las patas de la gallina y la paloma comenzaba a formarse extensiones de tierra sobre el mar.  Y luego obatala salto sobre las tierra formada y la llamo ife. El reino de la tierra seca. Para celebrar el nacimiento de la nueva tierra seca y para permitir que otros seres vivieran allí, Obatala, tomo una nuez de palmera y la planto. Y de allí surgio la primera palmera en la tierra y esta palmera dio frutos y sus frutos cayeron a la tierra fértil y otras palmeras crecieron formando un primer bosque de palmeras.  Olorum envió a su sirviente el chamaleon Agemo para que supervisara los avances de Obatala  cuando Agemo llego el dios  se quejo de que no había suficiente luz para que los bosques crecieran cubriendo toda la tierra seca. El camaleón llevo la queja a dios supremo Olorum y este viendo los progresos de Obatala, creo el sol para que con sus rayos y su calor le ayudaran a las plantas a crecer y multiplicarse.  Y el mundo Yoruma se creo, pero todavía faltaba algo. No había seres que recorrieran y vivieran en esas tierras. Asi que Obatala creo multiples figuras de hombres y mujeres  con un poco de arcilla y le pidió al dios supremo Olorum que les diera el aliento de vida. Este soplo sobre ellos y el mundo yoruma se lleno de hombres y mujeres. Obatala se sintió feliz con la creación final del hombre, pero Eshu el espíritu embaucador le ofrecio vino de palma para que celebrara y este gustoso lo tomo. Pero tomo tanto que se emborracho y comenzó a crear figuras con miembros retorcidos, espaldas jorobadas y otras muchas deformaciones.  Y cuando Olorum les dio vida, estos seres comenzaron a vagar por la tierra con sus deformación. Obatala al despertar de su borrachera vio estos seres y sintió pena por ellos y arrepentido decidió convertirse en el protector y defensor de aquellos hombres con discapacidades. Y cuentan los yorumas que hasta el día de hoy todo ser con alguna discapacidad es protegido por el dios obatala. Después de terminar su labor Obatala regreso a la cadena de oro que colgaba de el cielo y regreso a el para desde allí vigilar su creación.  Olokun la diosa del mar se

    El caño de oro

    Play Episode Listen Later Aug 1, 2022 5:53


    Había una vez un rey que durante años  había regentado un reino muy próspero y rico. El rey un hombre poderoso pero igualmente avaro se había encargado de guardar riqueza en forma desmedida a consta de sus súbditos que cada día se sentían más y más usurpados por el poder de aquel rey.  Un día paso por allí un sabio que se entrevistó con el rey y después de muchas sesiones de consejos, el rey llego a la conclusión que debía conocer mejor las personas de su país. Así que decidió comenzar con conocer al más tonto de sus súbditos para recompensarlo por la desgracia de ser el más tonto de todos . Para esto llamo un sacerdote que vivía retirado en las montañas meditando y le encomendó que tomara una caña de oro y que recorriera palmo a palmo su reino tratando de identificar aquel que fuera el más tonto y a él le regalara el caño de oro.  El monje, fiel sirviente de aquel rey, emprendió camino con su caño de oro y comenzó a visitar todos y cada uno de los pueblos de aquel reino. Allí donde entraba preguntaba quien era considerado como el más tonto del pueblo y acto seguido iba directamente a la casa del tonto del pueblo y lo entrevistaba. Con unas cuantas preguntas podía identificar si aquel era realmente tonto o si simplemente se hacía. Y cuando encontraba un ser realmente tonto, tomaba nota de su ubicación en una pequeña libreta y luego partía hacia otro pueblo. Siendo aquel reino enorme, el monje sabía que tendría que pasar muchos años antes de hacer el recorrido por todos y cada uno de los pueblos, pero sabía que era su deber hacerlo para complacer a su rey.  Con el pasar del tiempo aquel monje conoció muchos hombres que eran considerados tontos por los habitantes de su comarca o pueblo, pero en su lista de candidatos todavía no tenía claro quién podía ser el más tonto de todos.  Había iletrados, había despistados, había perezosos, había incultos y había vivos haciéndose pasar por bobos, pero tenía claro que debía conocerlos a todos antes de emitir un juicio para entregarle la caña de oro.  Pasaron los años y estando en un lejano  pueblo en su búsqueda de aquel desdichado que el considerara el más tonto de los tontos, le llegó la noticia que el rey había caído enfermo y que no quería morir sin saber si el monje había encontrado el tonto supremo. El más tonto de los tontos. Por lo tanto, requería de su presencia lo antes posible. El monje tomo el camino más corto hacia el palacio del rey y una vez cruzo las puertas del palacio fue llevado al fabuloso aposento del rey donde este estaba acostado en su lecho. El aposento estaba adornado con piedras preciosas y los cortinajes eran tejidos de fibras de oro.  El rey se encontraba acostado luciendo sus más bellas prendas igualmente tejidas en oro y adornadas de piedras preciosas, lo que resaltaba aún más la piel deslustrada y palida debido a la enfermedad. El rey desde su lecho de moribundo alcanzo a reconocer la figura simple de aquel monje que había enviado a recorrer en busca del más tonto de su reino y con voz cansada le pregunto si ya había entregado el caño de oro a aquel desgraciado ser de su reino.  El monje levanto su mano mostrando el caño a su rey y este comprendió que aún no había cumplido con la misión, luego le dijo.  Que desdichado soy, veo la muerte cerca y veo que todo lo que he recogido durante mi vida esta aquí junto a mi. Mi palacio, mi riqueza, mis posesiones, mi oro, mis piedras preciosas. Todo lo que he atesorado durante estos años Dime tu humilde siervo que puedo hacer para llevármelas conmigo  El monje levanto la cabeza y sin decir ni una sola palabra le puso  el caño de oro entre las manos de aquel rey que expiraba sus últimos alientos.

    La Piedra de la Felicidad

    Play Episode Listen Later Jun 19, 2022 7:43


    Bienvenidos a había una vez, Mi nombre es Juan David Betancur Fernandez. hoy llegamos al cuento final   de la cuarta temporada . Debo decir que este experimento que comenzó hace casi tres años se ha convertido en la más bella aventura para mi. Con casi cuatrocientos cuentos y 200.000 reproducciones humildemente me siento abrumado por la acogida que han tenido estas historias. Lo he hecho pensando que es el cuento el real protagonista y que es a el a quien me debo, para que nunca mueran en el olvido. Para mi ha sido un camino fabuloso literalmente y quiero agradecerles a todos ustedes que me acompañan en este pequeño camino. Honestamente no se hasta donde lleguemos pero mi compromiso de continuar esta aquí. La siguiente temporada iniciara el primero de agosto y espero que me sigan acompañando. Muchas gracias de todo corazón. Y aquí el cuento 100 de la cuarta temporada.  Había una vez un hombre que se quejaba de todo. Este hombre era reconocido por ser uraño, mal geniado y siempre se veía triste. Tal era su amargura que aquel hombre era casi un hermitaño que no salia nunca de su casa ya que sufría constantes dolores y achaques. Un día llego a su casa un ser mágico que al ver su cara le dijo que el conocía el secreto para cambiar su vida. Que lo único que tenia que hacer era encontrar la piedra de toque. La piedra de toque . Que estupidez es esa dijo el amargado.  La piedra de la felicidad  es un talismán que le da a todos los que la encuentran felicidad y les cumple sus deseos. Esta piedra se encuentra oculta en la playa entre otras millones de piedras, por eso es tan difícil encontrarla, pero puedo asegurarte que el que la encuentre, encontrara la felicidad eterna. La podras distinguir porque es la única que se siente palpitar como un corazón y se siente tibia al tacto. Los demás guijarros y piedras son fríos y rigidos. Esta es fácil de identificar cuando la encuentres.  El hombre que ciertamente confiaba en su amigo el mago decidió intentarlo y al otro día salió al amanecer de su casa dispuesto a ver que sucedía. Llegando a la playa se agacho con mucha dificultad y cogió un primer guijarro. Este como era de esperarse era áspero, duro y frio. No era la piedra de toque, así que simplemente lo tiro al mar.  Luego se agacho y tomo otro y era similar al anterior y de nuevo lo tiro al mar. Y así continuo lentamente por cerca de una hora. Desilusionado se fue para su casa y como de costumbre se encerró a maldecir su suerte. Al siguente día se levanto de nuevo temprano y se fue a la playa a buscar la piedra de la felicidad, de nuevo fue recorriendo palmo a palmo la playa levantando una a una las piedras que iba encontrando y tanteandolas para sentir si palpitaban y si eran tibias al toque. Pero de nuevo todas eran frías y todas las iba tirando al mar.  Esta práctica se repitió toda la semana y luego todas las semanas y meses del año. Siempre era la misma rutina. Se levantaba al salir el sol, caminaba por entre los senderos que llevaban a la playa mientras la briza del mar le llegaba suavemente. Luego por una hora se dedicaba a caminar por la playa con los pies descalsos y recogia pequeños guijarros y si no era la piedra de la felicidad simplemente miraba el mar y respirando profundamente el aire suave tiraba el guijarro hacia el mar.  Realmente con el tiempo se fue encariñando con la rutina. Disfrutaba mirando el mar, la caminata por la playa, el sonido del oleaje y el canto alegre de las gaviotas que lo acompañaban. Ademas, se sentía mucho más joven con el ejercicio y el pemanente esfuerzo de agacharse infinidad de veces a recoger guijarros. Con el tiempo aprendio además a tirar las pequeñas piedras a que revotaran en la superficie del mar. La verdad que era divertido.  Después de varios años haciendo lo mismo, ya lo hacia como una constumbre y se sentía libre to

    Claim Había una vez...Un cuento, un mito y una leyenda

    In order to claim this podcast we'll send an email to with a verification link. Simply click the link and you will be able to edit tags, request a refresh, and other features to take control of your podcast page!

    Claim Cancel