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Un Mensaje a la Conciencia
La hemofilia y la depresión clínica

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 3, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Me casé a los diecinueve años sin saber que padecía de una enfermedad hereditaria llamada hemofilia.... Pero todo iba bien hasta que me [mandé operar] las rodillas. Desde entonces ha sido una odisea mi matrimonio. Ya tuve mi primera depresión, hasta el punto de [intentar] suicidarme ingiriendo veneno.... »Mi matrimonio [se ha visto afectado por los pleitos y contiendas].... No quisiera llegar a mi casa por el simple hecho de no discutir. Y padezco de insomnio.... Estoy desesperado, y no sé qué hacer. Quisiera su consejo.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: «Sentimos mucho todas las complicaciones que afronta a causa de su enfermedad. Cualquiera estaría confundido y desanimado si se encontrara en su situación. De hecho, hay un estudio científico que ha demostrado que el noventa y dos por ciento de las personas que padecen de esa enfermedad también han sufrido de depresión clínica.1 »La depresión clínica no es lo mismo que sólo sentirse decaído a causa de sus circunstancias. La depresión clínica está ligada a sustancias químicas desequilibradas en el cerebro.... [Es importante] que usted obtenga o siga tomando los medicamentos que pueden regular las sustancias químicas en su cerebro. Asegúrese de que su médico esté informado acerca de su depresión, y no deje de hacer todo lo que le aconseje. »El intentar suicidarse es un desesperado grito de auxilio. Si usted sigue contemplando el suicidio, es importante que se lo diga a su médico. »No hay ningún modo de que nosotros conozcamos las causas de todas las discusiones en su hogar. Su esposa pudiera no tener compasión alguna de su situación, o pudiera estar respondiendo así ante el temor de lo que les espera. En cambio, usted bien pudiera ser un esposo compasivo y comprensivo, o pudiera, sin querer, estar descargando toda su frustración en su esposa. Por lo tanto, tal vez usted no esté satisfaciendo las expectativas de ella, y tal vez ella no esté satisfaciendo las suyas. Pero, de cualquier manera, no hay ningún modo de que podamos ayudarle a resolver todo eso con un solo consejo. »Usted necesita consejería profesional, y es posible que su médico conozca grupos de apoyo para personas que tienen su enfermedad. Ese sería un buen punto de partida para comenzar a recibir la ayuda que necesita. »Además de su médico, le recomendamos que le diga a Dios todo lo que está sintiendo y sufriendo. Puede hablar con Dios en voz alta, por escrito, o en silencio en el corazón. A Él le interesa su situación, y está dispuesto a ayudarle si usted le pide que le perdone sus pecados y que tome control de su vida. Él puede darle la sabiduría y la fortaleza que necesita para tratar de resolver sus problemas matrimoniales. Y puede darle paz en el corazón y esperanza para el futuro. No espere un solo día más: busque a Dios hoy mismo.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 595. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Alice Melão, “High Rates of Undiagnosed Depression and Anxiety Found in Adults with Hemophilia, US Survey Says” [Altos índices de depresión y ansiedad no diagnosticadas en adultos con hemofilia, según una encuesta en EUA], Hemophilia News Today, 23 septiembre 2019 En línea 4 octubre 2019.

Un Mensaje a la Conciencia
El Maracanazo de 1950

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 2, 2022 4:01


«Yo tenía nueve años de edad cuando, en 1950, Brasil fue sede de la Copa del Mundo —cuenta Pelé en sus Memorias del mejor futbolista de todos los tiempos—. El día de la final, el 16 de julio, mi padre decidió hacer una fiesta en casa. Invitó a unos quince amigos... y a sus familias.... Brasil se enfrentaba a Uruguay, y la fiesta se organizó para celebrar nuestra victoria. Éramos los anfitriones, los favoritos. Para llegar a la final habíamos vapuleado a Suecia y a España —7 a 1 y 6 a 1, respectivamente—, y sólo nos hacía falta un empate para quedarnos con el trofeo.     »... En aquellos días no había televisión.... Poseíamos una de esas radios grandes y cuadradas, con dos botones.... »El partido comenzó bien. Brasil anotó primero por medio de Friaça, y todo el mundo se volvió loco. La casa se llenó de gritos y todos saltaban de alegría. Estallaron fuegos artificiales.... Al poco tiempo, Uruguay empató, pero permanecimos igualmente confiados. Y luego, cuando faltaban diez minutos para el final, Uruguay anotó nuevamente.... »Todavía se me pone la piel de gallina cuando pienso en aquella tarde y recuerdo la tristeza general. Le dije a Dondinho [mi padre] que no se sintiera triste, pero mi madre me apartó diciendo: “Deja a tu padre tranquilo, déjalo en paz.” ... El ruido de los festejos, el estallido de los cohetes y las radios a todo volumen dejaron paso al silencio.... Nadie pensó que pudiéramos perder.... »... Fue la primera vez que vi llorar a mi padre. Muchos de los padres de mis amigos tampoco podían contenerse.... “Un día ganaré para ti la Copa del Mundo”, le prometí a mi padre para hacerlo sentir mejor. (Unos días más tarde, ya repuesto, me contaría que algunas de las personas que estaban en el Maracaná habían fallecido a causa de la impresión.) »Más tarde, el mismo día de la final, fui a la habitación de mi padre, donde había una imagen de Jesús en la pared, y comencé a lamentarme entre sollozos: “¿Por qué sucedió esto? ¿Por qué nos sucedió a nosotros? Teníamos el mejor equipo. ¿Cómo es que perdimos? ¿Por qué, Cristo, por qué se nos castiga?” Continué llorando mientras seguía mi conversación con la imagen de Jesús: “Tú sabes que si yo hubiera estado allí no habría permitido que Brasil perdiera la Copa. Si yo hubiera estado allí, Brasil habría vencido....” »No hubo respuesta.»1 ¿Por qué será que muchos de nosotros, al igual que el joven Pelé, tenemos la tendencia de pensar que en tales circunstancias a los perdedores Dios los está castigando, mientras que a los ganadores los está premiando injustamente? ¿Será porque se nos olvida que, a diferencia de la mayoría de nosotros, Dios no tiene favoritos?2 Lo cierto es que si Cristo hubiera optado por responder al reclamo de Pelé con relación al llamado Maracanazo de 1950, bien podría haberle dicho no sólo que Dios es imparcial, sino también que se complace en darles cosas buenas a todos sus hijos por igual.3 Una de esas cosas excepcionales era el extraordinario talento con que lo había dotado para jugar el fútbol. Y sería a causa de esa prodigiosa habilidad que habrían de cumplirse —no una sola vez, ni dos veces sino tres en el lapso de doce años— sus palabras de consuelo a su padre de que un día iba a ganar para él la Copa del Mundo. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Edson Arantes do Nascimento, con Orlando Duarte y Álex Bellos, Pelé: Memorias del mejor futbolista de todos los tiempos (Madrid: Ediciones Temas de Hoy, 2007), pp. 47-49. 2 Hch 10:34 3 Dt 10:17; Mt 7:11

Un Mensaje a la Conciencia
«El Olímpico»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 1, 2022 4:01


«Subió ... a [un autobús] de la ruta tres, cerca de su casa en Barranquilla, [Colombia,] con la intención de visitar a uno de sus cinco hijos. [Al] entregarle un billete de dos mil pesos al conductor, éste... frenó en seco el vehículo, le regresó el dinero y, emocionado, le dijo a gritos: »­—¡Yo siempre me he querido tomar una foto con usted! »... Se sonrojó, más que con las palabras, por las miradas de las señoras pasajeras.... Un hombre de unos sesenta años, sentado en la última banca, empezó a contar su hazaña. “Este hombre —dijo— es el único que ha convertido un gol olímpico en la historia de los mundiales de fútbol de mayores... Fue en Arica (Chile) en 1962, y se lo hizo al mejor portero del mundo en ese momento, el ruso Lev Yashin, la famosa ‘Araña Negra’... Fue en nuestro glorioso empate 4-4 con Rusia...” »... Marcos Tulio Coll Tesillo recuerda esa muestra de cariño... por ese gol inolvidable, de la tarde de ese 3 de junio, que siempre permanece en su mente. »“Nosotros perdimos 2-1 el primer partido del grupo I ante Uruguay... [En] el juego contra Rusia... que llegó como favorito para arrollarnos y ganar el Mundial, el primer tiempo terminó 3-1... Contrario a lo que la gente piensa, no hubo regaño en el descanso. El maestro (Adolfo) Pedernera, un sabio argentino del fútbol... nos dijo que no jugáramos al choque. Dijo que jugáramos como lo hacía Colombia: con fútbol de toque, gambetas y todo lo demás. Sin embargo, comenzando el segundo tiempo, en el toque-toque nuestro, llegó el cuarto [gol] de ellos.... ”Un ataque nuestro [terminó] en tiro de esquina por el costado izquierdo. Yo era el encargado de pegarle desde ese lado.... Yo le pegaba bien, con chanfle. Pero era el primero que iba a cobrar en ese partido. En el campo no estaba Delio Gamboa, que era un cabeceador. Entonces pensé en cobrar a media altura, con chanfle, para ver qué pasaba... Esperaba un borbollón y que el rebote lo tomara Antonio Rada, que le pegaba con fuerza a la pelota. Y la pelota se fue...” »Coll se levanta de la silla. Y, graficando un arco imaginario, gira su cuerpo hacia el campo, permitiendo que la pelota ingrese... Cuenta que siguió la trayectoria y sabía que había entrado. Vio a Yashin reclamando... a su compañero Cokheli. Trotando se dirigió al centro de la cancha. Entonces encontró una celebración ruidosa, extraña en aquellos tiempos. El primero que llegó eufórico a felicitarlo fue Marino Klinger. »“Rusia perdió el control con ese gol. Fue una sinfonía de fútbol para Colombia. Empatamos 4-4.... Ese gol sirvió para que el mundo conociera que había un país llamado Colombia. Yo nunca intenté marcar un gol olímpico. Ni antes, ni ese día ni después. Pienso que es difícil. Por eso creo que ese gol fue obra de Dios.”» Con ese reportaje, fruto de una entrevista que hizo en el año 2010, contribuye el periodista colombiano Estéwil Quesada Fernández a inmortalizar la hazaña de su coterráneo Marcos Coll, hijo de Elías Coll Tara, el primer árbitro FIFA de Colombia. «A Marcos no le incomoda que lo llamen “El Olímpico”, el apodo que mató desde 1962 su nombre de pila», concluye el cronista deportivo. Pero sí lamenta no haber guardado el zapato derecho negro número 40 con que marcó aquel gol único en el mundo,1 sin duda porque representaba para Marcos una de las inolvidables obras de Dios en su vida como hijo suyo.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Estéwil Quesada Fernández, «El único hombre que ha marcado un gol olímpico en los mundiales», Revista DonJuan, 12 mayo 2010 En línea 7 diciembre 2013. 2 Olga Lucía Barona Torres, «Marcos Coll: “El gol olímpico me inmortalizó”» El Espectador, 29 mayo 2012 En línea 7 diciembre 2013.

Noticentro
El presidente AMLO mandó un mensaje de apoyo a la selección mexicana tras ser eliminada del mundial

Noticentro

Play Episode Listen Later Nov 30, 2022 1:50


El presidente AMLO mandó un mensaje de apoyo a la selección mexicana tras ser eliminada del mundial La defensa legal de Genaro García Luna solicitó conocer la lista completa de testigosAndrés Manuel López Obrador pidió priorizar el agua para el consumo humanoMás información en nuestro podcast

Un Mensaje a la Conciencia
El destino de ocho conejo

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 30, 2022 4:01


«Ocho Conejo escuchaba el rítmico sonar de los tambores.... Desde las primeras horas de la mañana... se había purificado en las aguas de un río cercano a El Tajín.... [Ahora] sus dos servidores se afanaban por vestirlo...: había que concluir con el honroso trabajo de ataviar a este afamado jugador de pelota.... »Los jugadores habían de ser ágiles, poseer una mirada de jaguar y la destreza de los monos, ya que saltaban para enfrentar la pelota con su cadera, dando el golpe en el lugar preciso, donde se localizan los huesos más fuertes de la cintura; si la pelota pegaba en los muslos, provocaba brutales moretones, incluso podía romper los huesos de la pierna, o peor aún, si golpeaba en las cercanías del estómago o el hígado, podía hacer estallar las vísceras del jugador.... Por todo ello los jugadores debían proteger sus órganos más delicados con gruesos cinturones, rellenos de tela y cubiertos de piel, que amortiguaban el peligroso impacto de la pelota. El cuidado de los antebrazos se lograba con bandas hechas también de algodón y de cuero, mientras que las manos[, los talones y las rodillas] se envolvían con tiras de piel de venado, muy curtidas.... »... Finalmente... el jugador estaba listo para afrontar su destino.... »Para esta ocasión asistieron ocho jugadores.... Los caracoles sonaron y todo el mundo puso atención en el sacerdote principal, que llevaba en sus manos la sagrada pelota de hule [es decir, de caucho]. »La música cesó y se hizo un mágico silencio. Ocho Conejo fue el primero en dar el golpe con su cadera, iniciando así el rítmico y violento transcurrir del juego.... »El equipo de Ocho Conejo empezó a dar muestras de cansancio... Ocho Conejo saltó para recibir la pelota que desde atrás había lanzado el más ágil jugador del equipo contrario y, al golpear la pelota, ésta tomó otra dirección, provocando en el público un grito lastimero. De inmediato, los sacerdotes ordenaron que el juego terminara. Habían observado con terror que la pelota marcaba el fatal designio. »... El sacerdote principal indicó al líder del equipo contrario que sujetara por los brazos a Ocho Conejo... en la piedra sagrada....  [Sujetando] el cuchillo de sílex con la mano derecha mientras... con la izquierda sujetaba [la] cabellera [de la víctima], enterró de un golpe el navajón en el punto preciso, donde está la vena que nutre de sangre el cuerpo.... Posteriormente, de manera muy ágil, [cortó] por el frente y [desprendió] la cabeza de la columna vertebral. La sangre brotaba incontenible, mostrando al pueblo que así llegaría la lluvia que tanto esperaban. La cabeza fue levantada en alto, y algunas gotas de sangre cayeron sobre la pelota.»1 Así como en este relato prehispánico de la cultura totonaca de México, Ocho Conejo no se resistió a que lo sujetaran a una gran piedra en la que derramaría su sangre para salvar a su pueblo de una posible sequía física, tampoco Jesucristo, el Hijo de Dios, se resistió a que lo clavaran a una cruz en la que derramaría su sangre para salvar a su pueblo de una segura sequía espiritual. Pero conste que Cristo no se sacrificó sólo para salvar temporalmente a su pueblo judío, sino para salvar eternamente a todo el que en Él cree. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Felipe Solís y Anatole Pohorilenko, Pasajes de la historia, Tomo 1, Fascículo 5, «Los señoríos de la costa del Golfo: El culto ritual del juego de pelota» (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes [CONACULTA] y Editorial México Desconocido, México, 2000), pp. 60‑67.

Un Mensaje a la Conciencia
«Tenía a mi hijo en mis brazos, y mi esposo me golpeó»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 29, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo seis años de casada, una niña de cinco años y un niño de dos. Desde el primer año de matrimonio, mi esposo me ha golpeado por cualquier razón. Una vez lo hizo estando yo embarazada. »Ya hemos hablado muchas veces de eso. Siempre me dice que va a cambiar, pero vuelve a lo mismo, y siempre mis hijos tienen que ver esto. He pensado dejarlo e irme con los niños, pero él siempre me convence de que va a cambiar. A raíz de esto, siento que ya no lo amo. Ya no quiero estar con él. No sé qué me pasa. Tal vez esto sea fruto de las agresiones que he recibido de su parte. »Aun estamos juntos, pero nada ha cambiado. La última vez tenía a mi hijo en mis brazos, y me golpeó. Nuevamente prometió cambiar; pero me da miedo que la próxima vez ocurra algo peor. ¿Qué debo hacer?» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »¡Escogimos su caso esta semana porque su vida corre peligro! Ya no hay tiempo para que usted siga pensando en lo que debe hacer. ¡Es urgente que actúe ahora mismo! Tome a sus hijos y aléjese de ese hombre que ha demostrado una y otra vez que representa un peligro para usted y para ellos. ¡Hágalo hoy! No sabemos qué leyes rigen en su país, pero si es posible, obtenga una orden judicial que prohíba que su esposo se le acerque.... »Luego de explicarnos que ya no siente amor por su esposo, usted nos dijo: “No sé qué me pasa.” ¡Lo cierto es que a usted no le pasa nada! Dios les da a los seres humanos, y hasta a los animales, el instinto de conservación. Lo que usted siente es ese instinto. Y ese instinto le está gritando: “¡Yo no quiero seguir siendo lastimada! ¡Quiero protegerme y proteger a mis hijos indefensos! ¡Este hombre es peligroso!”... »Estamos seguros de que este consejo la preocupará en cuanto al futuro y a lo que les sucederá a usted y a sus hijos sin su esposo. ¿Ha oído la historia verídica del joven David, que salió a pelear contra el gigante Goliat? Todos los demás tenían miedo de enfrentarse a Goliat, pero David le dijo: “Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso...”1 David no temía lo que fuera a ocurrir porque tenía una relación personal con Dios y sabía que Dios pelearía en su defensa. »¿Tiene usted una relación personal con Dios? ¿Le ha pedido en oración que su Hijo Jesucristo entre a vivir en su corazón y sea su Salvador? De hacerlo así, Él no sólo salvará su alma del pecado, sino también la acompañará y peleará en su defensa en todos los momentos difíciles que le esperan. [Dios] quiere ser su mejor amigo, Aquel en quien puede confiar cuando se siente sola o tiene miedo. Quiere darle sabiduría para afrontar las difíciles decisiones que tiene por delante. Él le dará la ayuda y la fuerza necesarias para enfrentarse a los gigantes de su vida. »Le deseamos paz y seguridad, »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego el enlace que dice: «Caso 51». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 1S 17:45

Un Mensaje a la Conciencia
La «Araña Negra» vs. la «Pantera Negra»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 28, 2022 4:01


Era la noche del jueves 28 de julio de 1966. Hacía tres años Eusébio, la «Pantera Negra» del club Benfica de Lisboa, había jugado como compañero de equipo de Lev Yashin, la «Araña Negra» del club Dínamo de Moscú, en un encuentro entre Inglaterra y un onceno del resto del mundo para celebrar el centenario de la Asociación Inglesa de Fútbol. En aquel partido amistoso habían jugado con ellos, en el estadio Wembley de Londres, futbolistas de la talla de Alfredo di Stéfano y Ferenc Puskás. Pero esta noche, en el mismo estadio Wembley, Eusébio estaba jugando por su Selección Nacional de Portugal, y Lev Yashin estaba jugando por su Selección Nacional de la Unión Soviética. Y no era un encuentro amistoso sino un duelo por la medalla de bronce de la Copa Mundial de la FIFA. Habían transcurrido sólo doce minutos del Primer Tiempo cuando el árbitro central decretó un tiro penal a favor de Portugal. Todo el mundo sabía que eso significaba que por unos momentos el duelo se tornaría entre la «Pantera Negra» y la «Araña Negra», ya que el francotirador del Portugal era Eusébio y el cancerbero de la Unión Soviética era Lev Yashin. El sábado anterior, en los cuartos de final, Eusébio había convertido de forma magistral dos penales en la extraordinaria victoria de Portugal sobre Corea del Norte 5-3, y sólo dos días atrás, en el partido semifinal contra Inglaterra, Eusébio había anotado de penal contra el gran Gordon Banks. Pero al que enfrentaba ahora, ante más de 88 mil espectadores, era Lev Yashin, quien a lo largo de su ilustre carrera como guardameta atajó más de 150 penales, muchos más que cualquier otro en la historia del fútbol. «Habíamos estado practicando antes del partido —tiros, penales—, y él lo paraba todo —recordó después Eusébio—. Era el mejor arquero de la historia, y sin duda el más grande en los penales. Lanzar uno contra Yashin era algo distinto a hacerlo ante cualquier otro guardameta. El simple hecho de verlo entre los tres palos desanimaba a muchos grandes jugadores, que normalmente tiraban con confianza. Yo sabía que debía ejecutar un tiro perfecto.» Para gran alivio de los seguidores de Portugal, eso fue precisamente lo que Eusébio hizo, enviando un potente disparo al ángulo superior derecho del arco defendido por Yashin. Y para sorpresa de muchos, Yashin y Eusébio se abrazaron de inmediato, no sólo por la amistad que habían cultivado desde aquel lluvioso miércoles de 1963 en que habían jugado juntos en Wembley, sino también porque el arquero moscovita era tan imperioso atajando penales que, cuando no lograba tapar uno, solía felicitar al conquistador de su arco.1 El marcador final fue 2-1 a favor de Portugal, pero en el cielo bien pudo haber quedado registrado como un empate, pues aquel duelo terminó con otro abrazo entre Yashin y Eusébio, como si hubiera sido otro encuentro amistoso. Siendo los protagonistas principales, habían dado ejemplo de verdadera amistad, llevando a la práctica el proverbio del sabio Salomón que dice: «El amigo siempre es amigo, y en los tiempos difíciles es más que un hermano.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «The spider against the panther» [La araña contra la pantera], 12 mayo 2016 En línea 28 marzo 2022 (traducido en «El duelo entre la Araña y la Pantera», Revista Suples En línea 28 marzo 2022). 2 Pr 17:17 (TLA)

Un Mensaje a la Conciencia
Miedo de no ir al cielo

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 26, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Nací en un hogar cristiano; sin embargo, no recuerdo si acepté o no a Jesucristo en mi corazón cuando era pequeña.... Yo no sentía un verdadero arrepentimiento en mi corazón, no temía a Dios, iba de mala gana a la iglesia, y era rebelde y orgullosa.... He estado leyendo acerca de los eventos en Apocalipsis, y [al pensar en lo que dijo Jesucristo]: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos”1... me dio miedo porque... quizá no acepté a Cristo como mi Salvador.... Tengo miedo de [que no vaya a ir al cielo].» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »La felicitamos por leer la Biblia, incluso el último libro de la Biblia, Apocalipsis, que consta de profecías acerca del futuro. Es sabio de su parte estar informada sobre lo que sucederá en el futuro y preocupada respecto a dónde ha de pasar la eternidad. »Jesús dio esa advertencia porque sabía que hay muchas personas que sólo invocan a Dios de vez en cuando. Es posible que se refieran a Él como un poder superior o hasta crean que cada persona tiene un poquito de Dios dentro de sí. O tal vez lo llamen “Señor” y le pidan buena suerte o protección contra algún peligro. Algunos tratan de negociar con Dios, prometiendo fidelidad futura a cambio de favores actuales. Otros tienen pensamientos piadosos y envían sus mejores deseos. Y lo más probable es que aun digan: “Dios te bendiga.” »Sin embargo, Cristo dijo que no todos los que afirman que Él es su Señor y Maestro podrán entrar en el cielo. ¿A qué se debe eso? »¿Ha visto usted al Papá Noel que aparece en los centros comerciales durante la temporada navideña? Muchos niños se le acercan y le dicen qué regalos desean recibir para la Navidad. Él es amable y les presta atención. Pero al final del día, cuando Papá Noel regresa a su casa, ¿se lleva a los niños consigo? ¡Claro que no! Ni siquiera los conoce. Él no ha cultivado una relación con ellos. »Sólo quienes tienen una relación personal con Jesucristo pueden ir con Él a su casa en el cielo cuando dejen este mundo. Usted está preocupada porque sabe que nunca ha tenido ese tipo de relación con Él. »El tener una relación con Cristo comienza cuando reconocemos que hemos pecado y estamos de veras arrepentidos y le pedimos a Dios que nos perdone. Él es el único que puede perdonar el pecado, porque envió a Cristo a morir en la cruz a fin de que pagara el castigo de todos nuestros pecados. »Cuando lamentamos profundamente nuestro pecado, decidimos que queremos dejar de pecar. Así que le pedimos a Cristo que de ahí en adelante forme parte de nuestra vida y nos ayude a llevar una vida que le agrade. Luego leemos la Biblia para descubrir lo que Él desea que hagamos, y conversamos con Él todos los días mediante la oración. Y a medida que vamos conociéndolo mejor, cultivamos el tipo de relación con Él que hace que nos lleve consigo a su hogar celestial cuando dejemos este mundo.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. Este caso y este consejo pueden leerse e imprimirse si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 594. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 7:21

Un Mensaje a la Conciencia
«Un llamado a inculcar valores»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 25, 2022 4:01


(Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer) El 24 de noviembre de 2011, la doctora Margarita Cedeño de Fernández, en calidad de Primera Dama de la República Dominicana, convocó por octava ocasión a un Acto de Reflexión y Oración con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, en el que este servidor tuvo el privilegio de participar como orador invitado. Para comenzar el acto, esta vez celebrado en la Casa San Pablo en Santo Domingo, la Primera Dama pronunció un atinado discurso. Entre otras cosas, dijo: «La violencia contra la mujer es... una de las más crueles expresiones de carencia de valores, que lesiona no sólo a la víctima sino a toda la familia.... »Con este Acto de Reflexión, hacemos un llamado a toda la población para que acoja en su consciencia los valores fundamentales de la fe y asuma un compromiso personal y nacional de enfrentar y rechazar contundentemente este mal social.... »No podemos permitir que la vida de cientos de mujeres penda de un hilo y de la rabia, del trauma y de la agresividad que manifiestan algunos varones. No podemos permitir que la felicidad y el bienestar de cientos de niños, niñas y adolescentes se desvanezca porque ven morir a su madre, y queden huérfanos y vulnerables.... »La violencia tiene raíces profundas y muy diversas; por eso debemos empezar por la familia, la base donde muchas veces... se engendra el germen de la violencia y, si no se corta a tiempo, florece como cizaña que impide que crezcan buenos frutos. »En ese tenor, hago un llamado a que nos comprometamos todos... a respetar y amar a nuestra pareja, a inculcar en nuestros hijos varones los valores del respeto, del cuidado y de la protección hacia la mujer, y a establecer relaciones sanas basadas en la consideración, en el diálogo y en el agradecimiento. »... En la prevención de la violencia contra la mujer.... trabajamos... con los hombres a los fines de crear una nueva masculinidad y cambiar la cultura machista que tiende a perpetuar la discriminación contra la mujer. Los hombres no pueden seguir viendo a las mujeres como un símbolo sexual y de dominación.... »Como Primera Dama, he acompañado a muchas mujeres que, gracias a Dios, quedan vivas, aunque muchas veces mutiladas, quemadas o en muy malas condiciones físicas, y destruidas emocional y psicológicamente. »Yo no puedo olvidar, a principios de mi gestión, un viernes en la tardecita, cuando una señora desesperada llegó a mi oficina con sus dos manos en una cubeta con hielo.... Hoy, gracias a Dios, [ella] vive y trabaja en la Fiscalía del Distrito Nacional. Y así otros casos de igual impacto.... »Yo soy una mujer plenamente agradecida... que... siempre tengo mi corazón puesto en lo que Dios me ha dado. Y Dios me ha rodeado de personas como ustedes que están dispuestas a ser un camino de paz y amor, y reflejar [su] gracia infinita..., para que juntos seamos faro de luz que ilumina las familias de nuestro país y hace florecer la vida de nuestras mujeres. »Que Dios les bendiga.»1 ¿Por qué no nos unimos a ese grupo de personas a las que se dirigió la distinguida Primera Dama aquella noche? Como la luz del mundo que somos, hagamos brillar esa luz delante de todos, tal como nuestro Señor Jesucristo nos instó a que hiciéramos,2 de modo que la familia de cada uno refleje su amor, su paz y su gracia infinita. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Palabras de la Primera Dama de la República [Dominicana], Dra. Margarita Cedeño de Fernández, en el Acto de Reflexión con ocasión del Día de la No Violencia Contra la Mujer, Casa San Pablo, [Santo Domingo], 24 de noviembre de 2011» En línea 25 enero 2012. 2 Mt 5:14,16

Un Mensaje a la Conciencia
«Las expectativas de mi novio»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 24, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Llevo cinco años de noviazgo, pero a veces siento como si lo que hago no satisface las expectativas de mi novio. Siempre habla de [lo que a él le interesa, y] siempre se hace lo que él quiere.... [Y hay ocasiones en que] le doy mi opinión sobre algo, y me dice que lo [acepte tal como es él].» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Lamentamos que haya optado por mantener un noviazgo con un hombre que sólo piensa en sí mismo. Al actuar como si los deseos y las opiniones de usted poco le interesaran, él hace que sienta que usted no vale nada. »Ese hombre tal vez sienta que la ama, pero la definición que él tiene del amor ni siquiera considera... lo que usted necesita. Al contrario, todo gira en torno a lo que necesita y quiere él. »¿Puede entonces usted ayudar a su novio a comprender que el verdadero amor respeta y valora a la otra persona? No. Él dice más bien que usted debe aceptarlo tal como es: incapaz de amarla de la manera como necesita ser amada. Usted tiene que aceptar el hecho de que él nunca valorará lo que usted opina ni lo que le importa. Y usted tiene que aceptar el hecho de que optar por vivir con él siempre será lo mismo que vivir dedicada a servirle. »Sin embargo, le tenemos buenas noticias: ¡Hay otra opción! Usted no tiene que seguir siendo la novia de este hombre. No tiene que dejar que él siga menospreciándola y faltándole al respeto. »No trate de convencerse de que él va a cambiar. Ni siquiera considere casarse con él o tener un bebé con él. Nosotros creemos que usted debe más bien ponerle fin al noviazgo antes de que empeore la situación. »Podemos imaginarnos su respuesta: “Yo lo amo de todos modos. No soporto la posibilidad de dejarlo. No quiero estar sola. Y no quiero herirlo.” Pero si usted se enfoca en lo que está sintiendo, dejará que esas emociones arruinen su vida. Esas emociones le están impidiendo reconocer la verdad de que un futuro con este novio sería un futuro miserable y lleno de remordimiento. »Si quiere saber cómo es el verdadero amor, considere lo que Jesucristo hizo por nosotros. En vez de salvar su propia vida, Jesús optó por dar su vida en una cruz. Lo hizo por lo mucho que nos ama. Él murió por nuestros pecados para que no tuviéramos que afrontar el castigo eterno. Antepuso lo que necesitamos nosotros a lo que necesitaba Él. Eso es lo que hace el verdadero amor. »Muchas mujeres en su situación cierran los ojos ante la realidad y se dejan llevar por sus emociones. Y después nos cuentan su caso y nos piden ayuda. ¡Le rogamos que no se convierta en una de esas mujeres!» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 722. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
¿El mejor gol de la historia del fútbol?

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 23, 2022 4:01


Mi gran afición por el fútbol comenzó durante mi niñez en Bogotá, Colombia. Recuerdo primero haber jugado en un equipo de la primaria en que vestimos un uniforme blanco porque nos llamamos «Real Madrid». Y recuerdo posteriormente haber escuchado contar las mil maravillas de la época de El Dorado del Club Deportivo Los Millonarios. «El Maestro» Adolfo Pedernera no sólo dirigió ese equipo, sino que jugó, entre otros, con «La Saeta Rubia» Alfredo di Stéfano, su excompañero del River Plate de Buenos Aires. Durante la década de 1950, a Millonarios se le conoció —por su calidad de juego y el color de su uniforme— como «El Ballet Azul», término acuñado por el padre de la locución deportiva colombiana, Carlos Arturo Rueda C., a quien durante la siguiente década pasé incontables horas amenas escuchando en la radio. También recuerdo que, cuando jugué en un equipo que formamos con amigos de la cuadra, uno de ellos me describió lo que él aseguraba que era el mejor gol de la historia del fútbol, marcado espectacularmente por «La Saeta Rubia». No fue sino hasta muchos años más tarde que supe que Di Stéfano lo había anotado unos tres años después de ser contratado para jugar por el Real Madrid, pero no vistiendo el uniforme de aquel famoso club español. Sucedió en el tercer partido en que Alfredo di Stéfano vistió más bien la camiseta de la Selección Española, luego de que el Real Madrid le había pedido que se nacionalizara español para poder ocupar en el equipo una de las plazas de extranjero. Así narra Eduardo Galeano, en su libro El fútbol a sol y sombra, el primer gol de aquel encuentro amistoso contra Bélgica que ganó España 5-0, jugado en Bruselas el 31 de marzo de 1957: «Miguel madrugó a la defensa belga, se infiltró por la derecha y lanzó un centro. Di Stéfano se arrojó en plancha y desde el aire remató, de taco, al gol.»1 Ian Hawkey, en su obra titulada Alfredo di Stéfano: La historia completa, explica que Miguel «había subestimado la velocidad de Di Stéfano, y el balón le llegó cuando estaba una zancada adelantado al esférico. Se había colocado cerca de la media luna belga para rematar de cabeza, pero al tener el balón por detrás de él, su reacción instintiva fue levantar la pierna derecha y golpear el balón con la suela de la bota. »“Fue como un cañonazo”, declaró [su compañero de equipo Luis] Suárez. Cuando aterrizó, después de saltar a un metro de altura, el balón había entrado disparado y rozando el poste izquierdo defendido por el portero belga».2 Si bien Galeano concluye que él «tenía la costumbre de meter goles así», Di Stéfano mismo, en su autobiografía, lo califica diciendo: «Creo que fue el mejor gol que hice en toda mi carrera, pero nunca lo he podido ver, ni siquiera tener una foto».3 Quiera Dios que a lo largo de nuestra carrera espiritual nos pase a cada uno lo contrario: que sean más bien los peores goles que hemos errado los que no volvamos a ver, por haberle pedido a Él que nos quite la costumbre de errarlos así. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra (México, D.F.: Siglo Veintiuno Editores, 1995), p. 38. 2 Ian Hawkey, Alfredo di Stéfano: La historia completa, trad. Enrique Alda (Barcelona: Editorial Córner, Roca Editorial de Libros, 2017), p. 279. 3 Alfredo di Stéfano (con la colaboración de Enrique Ortego y Alfredo Relaño), Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol (Madrid: Grupo Santillana de Ediciones, 2000), pp. 191-92.

Un Mensaje a la Conciencia
«Para evitar un gol»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 22, 2022 4:01


Con estilo sin igual surge el extremo derecho, mata el balón con el pecho y hace un pase magistral. Se acerca al área rival derrochando jiribilla que a los contrarios humilla; pero el central no se asusta, y sin pensarlo le incrusta los tacos en la rodilla. El árbitro se concreta a señalar la infracción. (Si fue negra la intención, amarilla es la tarjeta.) Y claro que nadie objeta, ya que es cosa comprobada que si el árbitro se enfada, la consecuencia es funesta: para el pobre que protesta la tarjeta es colorada. Pero falta lo mejor: el agreste comentario de un estólido gregario que se llama locutor. Porque el ínclito señor aprueba la felonía diciendo, sin ironía, que es bendita la patada que impidió fuera violada la virginal portería. Lo cual, en lenguaje llano, sin eufemismos al dorso, sólo es patente de corso que le otorgan al villano. Y aunque parezca inhumano, esto lo dice tal cual, con aires de sinodal, el cronista de futbol: que para evitar un gol se vale ser animal.1 «Reconocido en todo el mundo de habla hispana como actor, guionista, comediante y creador de personajes inolvidables, Roberto Gómez Bolaños ha escrito teatro, televisión, cine... y también poemas —explica la contratapa de la obra poética titulada ... y también poemas del escritor mexicano conocido como Chespirito—. Con este libro, el autor descubre otra de sus facetas y nos ofrece poesía.... Escribe “a la antigua”, en versos con rima, ritmo y métrica, con profundo respeto al quehacer poético, y en formas que se consideran clásicas.»2 De ahí que al anterior poema, al que le puso por título sencillamente «Fútbol», Gómez Bolaños lo haya compuesto en forma de décima. Pero hay que reconocer que, más allá de su calidad literaria, el poema tiene méritos en su contenido filosófico, ya que nos lleva a una reflexión bien merecida en torno al fútbol, que es el deporte considerado como el favorito del mundo. Lamentablemente hay cronistas, locutores y comentaristas del fútbol que, como señala Gómez Bolaños, son partidarios de tal o cual equipo al extremo de aprobar ante su público un acto de agresión en el campo de juego que se consideraría una ofensa reprobable en cualquier otro terreno. Menos mal que Dios, a veces en calidad de Árbitro, otras veces en calidad de comentarista de nuestras acciones en el campo de juego de la vida, no emplea esa misma táctica. Por el contrario, Él nos trata con equidad, imparcialidad y justicia, porque es ecuánime, imparcial y justo por naturaleza. De modo que podemos acudir a Él, confiados en que siempre hará justicia en nuestro caso, y despreocuparnos de todo... a menos que seamos nosotros mismos los agresores del contrario... Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Roberto Gómez Bolaños, ... y también poemas, «Fútbol» (México, D.F.: Suma de Letras, 2003), pp. 39‑40. 2 Ibíd., contratapa.

Chente Ydrach
SoLpresa! - UN MENSAJE A LOS HATERS MAMAB¡CHOS DE ROSALÍA

Chente Ydrach

Play Episode Listen Later Nov 22, 2022 39:16


Un Mensaje a la Conciencia
«Una linda jugadita, por amor de Dios»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 21, 2022 4:01


«Hoy por hoy, el estadio es un gigantesco estudio de televisión. Se juega para la tele, que te ofrece el partido en casa. Y la tele manda. En el Mundial del 86, Valdano, Maradona y otros jugadores protestaron porque los principales partidos se jugaban al mediodía, bajo un sol que freía lo que tocaba. El mediodía de México, anochecer de Europa, era el horario que convenía a la televisión europea. El arquero alemán, Harald Schumacher, contó lo que ocurría: »—Sudo. Tengo la garganta seca. La hierba está como [el estiércol seco]: dura, extraña, hostil. El sol cae a pique sobre el estadio y estalla sobre nuestras cabezas. No proyectamos sombras. Dicen que esto es bueno para la televisión. »¿La venta del espectáculo importaba más que la calidad del juego? Los jugadores están para patear, no para patalear; y Havelange puso punto final al enojoso asunto: »—Que jueguen y se callen la boca —sentenció.»1 Así comienza el atrevido escritor uruguayo Eduardo Galeano su capítulo acerca de «La telecracia» en su libro titulado El fútbol a sol y sombra. Prepara el terreno describiendo, en sentido literal, el sol inclemente que han tenido que soportar las grandes estrellas al representar a sus respectivos países en partidos de trascendencia mundial, presentando así el sol como símbolo de la tensión que se ha creado entre los jugadores y los directivos del fútbol a escala internacional. Y resulta que, en sentido figurado, tanto ese sol como la sombra, que no es más que la carencia del sol, simbolizan la tensión evidente entre esos mismos directivos y los espectadores. Es que la sombra evoca imágenes de los ricachones que se acomodan al amparo de ella y no tienen que preocuparse por soportar el calor del sol al presenciar un encuentro, mientras que el sol representa a los pobrecitos que tienen que contentarse con soportar el calor del encuentro en la presencia del sol. Es precisamente a los culpables de los aumentos de precio de los boletos a sol y sombra a quienes Galeano señala con el dedo acusador. Pero conste que él escribe desde el punto de vista de un hincha confeso, un gran admirador del fútbol. En su prólogo titulado «Confesión del autor», Galeano dice casi bromeando: «Yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo sombrero en mano, y en los estadios suplico: “Una linda jugadita, por amor de Dios.” Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece.»2 Quiera Dios que los que somos hinchas confesos de Él y lo amamos aún más que lo que el fanático apasionado ama el fútbol, sigamos el ejemplo de Galeano en lo tocante a nuestra fe. Vayamos por el mundo contándoles a los demás acerca de la forma milagrosa en que Dios transformó nuestra vida. Hagámoslo «por amor de Dios», agradecidos porque reconocemos que no somos más que mendigos de la Buena Noticia de Jesucristo, ya que el milagro de nuestra salvación no ha sido por nuestras «lindas jugaditas» sino sólo por su gracia divina.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Eduardo Galeano, El fútbol a sol y sombra (México, D.F.: Siglo Veintiuno Editores, 1995), p. 195. 2 Ibíd., p. 1. 3 Ef 2:8-9

Un Mensaje a la Conciencia
«Hasta que el árbitro no pite el final»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 16, 2022 4:01


«Yo procuraba evitar los problemas, pero por lo general hablaba mucho y los árbitros me llamaban la atención en demasiadas ocasiones — admite Alfredo di Stéfano en su autobiografía titulada Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol—. Un día le dije a uno: “Pero oiga, árbitro, ¿qué... quiere? ¿Qué juegue con un esparadrapo en la boca? Así yo no puedo jugar; no puedo respirar.” Yo, cuando juego, comento el partido y voy hablando. Hablo siempre. Es mi característica.... »El peor problema era en los primeros tiempos [en que], cuando algo no entendía, le decía al árbitro: “¡Ché! ¿Qué cobrás?” [Es que] cobrar en Argentina es pitar una falta, y ellos entendían que yo les acusaba de haberse dejado sobornar. [Así que] ponían en el acta: “El jugador número nueve...” Y ¡tacatá! Multa.... »Bernabéu [—el presidente del Real Madrid—] me preguntó que qué pasaba. “Mire, don Santiago —le dije—, yo no sé por qué me anotan a mí...” Entonces averiguaron que yo decía que iba a cobrar el árbitro.... Yo le expliqué a don Santiago: “Esto es una cosa criolla. ¿Cómo me vienen a mí con estas cosas, si yo no sabía que aquí se dice pitar?” Después ya me fui acostumbrando al idioma, y todo se arregló.... »... Al final —continúa Di Stéfano—, por protestar salen los jugadores con más tarjetas que por pegar. Yo no creo que los jugadores de fútbol vayan a pegar intencionadamente para reventar a un adversario.... Eso es lance de juego. [Por lo general, los jugadores van] a buscar la pelota.... Después, indudablemente, está la picardía para buscar un penalti... pero ahora... están buscando entrar en el área para tirarse al suelo, [y] piensan más en tirarse al suelo que en buscar el gol. Y luego uno patea el penal, lo mete y se sube a la alambrera, como si hubiera hecho una gran cosa. En mis tiempos, tirarlo era una obligación. Lo marcabas y le decías al arquero: “Perdoname, pero era mi obligación.” No lo celebrabas como un gol de verdad, porque no es un gol como los otros. Es una ventaja muy grande. »Ahora es distinto todo.... Hacen un gol a los quince minutos de juego, y... [luego] hacen el sprint más grande del partido [y] se amontonan todos.... Después ¿qué pasa? Que los últimos setenta y cinco minutos de juego, si el contrario te mete dos, ¿qué vas a hacer con el gol? ... Tanto festejo, el jugador se tiene que dar cuenta de que en los partidos, hasta que el árbitro no pite el final, no tenés el triunfo asegurado. [Por eso] se dice: “No cantés victoria, aunque en el estribo estés”», concluye Di Stéfano.1 Luego de los múltiples títulos que ganó durante su carrera como jugador y como director técnico, aquel «mayor mito del fútbol» tuvo la distinción de ser presidente de honor del Real Madrid desde 2000, el año en que publicó su autobiografía, hasta 2014, el año en que el Árbitro Divino pitó el final de su vida. Y hasta el último minuto en que sonó ese pitazo final, no dejó de practicar lo que predicaba, tal y como lo expresó el Predicador de Eclesiastés: «Vale más el fin de algo que su principio. Vale más la paciencia que la arrogancia.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Alfredo di Stéfano (con la colaboración de Enrique Ortego y Alfredo Relaño), Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol (Madrid: Grupo Santillana de Ediciones, 2000), pp. 149-51. 2 Ec 7:8 (NVI)

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Treinta y seis horas al lado de la muerte

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Play Episode Listen Later Nov 15, 2022 4:01


Fue larga la borrachera de esa noche. Eran jóvenes y tenían pocos años de casados, y sin embargo el licor era su única distracción. Scott Osborn, de veintiocho años de edad, y Diana France, de veintiséis, de Rotherham, Inglaterra, bebieron esa noche como nunca. Al día siguiente Diana no despertó en todo el día, y Scott siguió con sus tragos. Al tercer día Diana tampoco se movió de la cama, y Scott siguió al lado de ella, sin dejar de beber. Por fin Scott se dio cuenta de que ella estaba muerta. Él había estado acostado al lado de un cadáver durante treinta y seis horas. ¡A qué extremos de horror y tragedia conduce el vicio del alcohol! Esta pareja, ambos licenciados, tenían buenos empleos con buenos salarios. Tenían un apartamento bien amueblado y adornado. Pudieran haber sido felices, con placer sano y normal. Pero escogieron el alcohol como pasatiempo principal. Y el designio franco del alcohol es siempre liquidar a su víctima. Igual que Scott, toda persona dominada por el alcohol vive al lado de un cadáver. Vive, en primer lugar, al lado del cadáver de su inteligencia y su raciocinio, porque el alcohol liquida las facultades de la razón. Vive también junto al cadáver de su personalidad. El alcohol destruye su verdadera identidad. Vez tras vez se dice del alcohólico: «Cuando está en su sano juicio es una bella persona, pero cuando bebe unas copas de más, ¡es una fiera»! Con el alcohol se vive también junto al cadáver de un destino brillante y progresista. Hay millones de hombres talentosos y capaces, con perspectivas deslumbrantes, cuyo futuro el alcohol ha desintegrado. Hombres inteligentes, verdaderos genios que, anulados por el alcohol, se hunden en el fracaso. Sobre todo, el alcohólico vive junto al cadáver de su conciencia moral, esa elevada facultad que distingue al ser humano de la bestia. Con una conciencia muerta, la persona pierde toda noción de compromiso, de responsabilidad, de honor. Si hoy usted está en las garras de ese enemigo implacable, en primer lugar, reconózcalo. Admítalo ante todos los suyos, y especialmente ante su cónyuge. Diga abiertamente: «Yo soy un alcohólico.» Luego busque la ayuda de algún grupo de apoyo. Yo le recomiendo el grupo «Alcohólicos Anónimos». Finalmente, sométase al señorío de Cristo. Alléguese a alguna congregación de personas que sirven de todo corazón al divino Creador. Dios tiene el poder para librar de las garras del alcohol a cualquiera que se lo pida. Él quiere darle una nueva vida. Busque a Dios como quien busca la vida misma. Hermano PabloUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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Juntos en el juego

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Play Episode Listen Later Nov 14, 2022 4:01


(Día de la Mujer Colombiana) Los hombres de la tribu consideraban tan rigurosa la jornada de trabajo que se turnaban alternando los días en que salían a pescar, o cazar o trabajar en los campos. Durante los días alternos en que descansaban, luego de que los otros se iban, los que quedaban se encontraban en una hermosa y bien cuidada cancha de pelota cerca del pueblo y practicaban su deporte favorito. Divididos en dos bandos de doce jugadores cada uno, jugaban con una pelota de caucho que ponían en movimiento con el hombro derecho y hacían todo lo posible por no dejar que tocara el suelo. De tanto lanzarse contra el suelo para levantar la pelota, los jugadores adquirían no sólo mucha destreza sino también callos muy duros en ese hombro. Para resolver disputas y declarar si se cometía una falta o si se ganaba o perdía raya, había jueces ancianos. Por ejemplo, si la pelota rebotaba en cualquier parte del cuerpo que no fuera el hombro derecho, declaraban que se perdía una raya. Sin embargo, los hombres no eran los únicos que jugaban. Las mujeres jugaban también, pero no llegaban al campo de juego sino hasta después del mediodía por haber estado ocupadas toda la mañana en sus trabajos cotidianos. Cada una llevaba su propia pala con la que se disponía a jugar. Y en cada partido, veinticuatro de ellas se unían al equipo en que estaba jugando su esposo, doce de cada lado, ¡sumando cuarenta y ocho jugadores en total! Debido a que las mujeres eran capaces de agarrar con ambas manos el recio garrote de su pala redonda e impulsar la pelota con tal violencia que ningún hombre se atrevía a meterle el hombro, se les permitía a los hombres rechazar la pelota con toda la espalda. Aun así, con frecuencia salía uno de los hombres deslomado a causa de los pelotazos furiosos de las jugadoras contrarias. No dejaban de jugar sino a eso de las cuatro de la tarde, cuando regresaban las canoas pescadoras. La pesca la repartían según el número de hijos en cada familia, y antes de la puesta del sol disfrutaban del almuerzo y de la cena como una sola comida. Con razón que, al final de la descripción del juego de pelota que practicaban los indígenas otomacos desde antes de la llegada de los europeos, el padre jesuita Joseph Gumilla, en su obra publicada en 1741 titulada El Orinoco ilustrado, comentara: «¡Es increíble la gran cantidad que comen y la gana con que le tiran a las ollas!»1 Si bien no debiera extrañarnos que los otomacos, tanto los hombres como las mujeres, acostumbraran a comer hasta hartarse al final del día de semejante desgaste físico, sí pudiera extrañarnos que las mujeres de la tribu, hace ya unos tres siglos, practicaran el juego de pelota junto con sus esposos, y que lo hicieran con tanta o más pasión y ferocidad que ellos. Pero lo cierto es que esto no debiera sorprendernos porque Dios, nuestro Anciano Juez Supremo, creó a la mujer para que se casara y formara pareja con el hombre. Llegado el momento oportuno, el hombre había de dejar a su padre y a su madre, y unirse a su mujer, de modo que los dos se fundieran en un solo ser.2 ¿Puede acaso haber en este mundo una relación más estrecha y placentera que ésa? Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Joseph Gumilla, El Orinoco ilustrado: Historia natural, civil y geográfica de este gran río y de sus caudalosas vertientes (Madrid, España: Reverenda Cámara Apostólica, 1741), pp. 104-9 En línea 12 enero 2016. 2 Gn 2:21-24

Un Mensaje a la Conciencia
«Nunca le robé nada a mi suegra»

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Play Episode Listen Later Nov 12, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «[Me siento desamparada] en mi corazón.... Me duele que mi esposo... siga desconfiando de mí. Hace más de un año, [cuando éramos sólo enamorados,] yo cometí el error de robarle dinero en diferentes ocasiones.... [Ahora] vivimos en casa con su mamá, y por muy mala suerte a ella se le perdió una cantidad de dinero inexplicablemente. Para mi esposo y para su mamá, la única responsable soy yo.... Ahora mi esposo y ella esconden las billeteras y cuentan el dinero para ver si no les falta nada. Mi esposo le da la billetera a su madre antes de irnos a dormir. Y yo solamente puedo observar y callar.... Yo nunca le robé nada a su mamá, pero nadie me cree, y vivir así en un hogar no se puede.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »... Debido a que no le ha robado dinero a su esposo en más de un año, usted cree que él debiera volver a tenerle confianza. Pero el hecho de que admite haberle robado en varias ocasiones es un obstáculo considerable. Usted no robó una sola vez; lo hizo repetidas veces. En vez de ser apenas un error, o una sola vez cuando fue impulsiva y cedió a la tentación, fue un patrón de conducta que bien pudiera ser indicio de razonamiento erróneo de su parte. »... ¿Le sucede que busca oportunidades para adquirir cosas en el supermercado o centro comercial sin pagar por ellas, debido a que los dueños de esos establecimientos tienen mucho más que usted? ¿Le produce el robo una sensación de felicidad emocional o como si hubiera ganado un juego o un premio? »Si su respuesta a cualquiera de esas preguntas es afirmativa, entonces su problema es mucho más serio de lo que se imagina. Pero aun si con toda sinceridad puede contestar negativamente a esas preguntas, ¿cómo puede su esposo saberlo con toda seguridad? Hay una sola manera. Requiere tiempo, y el tiempo que exige va mucho más allá de un año. Él necesita comprobar en el transcurso de varios años que usted ya no se apropia de lo ajeno, ni cree que a veces se justifica hacerlo. »Usted dice que es imposible vivir en un hogar donde le tienen tanta desconfianza, pero esa idea es falsa. ¡Sí es posible, y usted puede lograrlo! Puede demostrar durante un largo lapso de tiempo que usted ha cambiado, y puede optar por no ofenderse por el hecho de que se le oculten las billeteras de los demás. Nadie la está castigando. Usted está más bien afrontando las consecuencias naturales de lo que hizo. »Sin embargo, sí necesita ayuda con sus actitudes y creencias, como también con su conducta. Dios, que es su Padre celestial, quiere darle la fortaleza y la perseverancia que usted necesita. Y mejor aún, Él desea de veras perdonarla de todo pecado que haya cometido. Pídale que lo haga hoy mismo.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 592. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
Los robos a la Copa Mundial en Londres y Río de Janeiro

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 11, 2022 4:01


(14 de noviembre: Día Internacional contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales) La Copa Jules Rimet que se le entregó a Brasil por segunda vez como campeón del Mundial de Chile 1962 volvería a quedar en manos de la Selección Brasileña de Fútbol como resultado del Mundial de México 1970, con lo que llegó a ser el único país en la historia que haya ganado el derecho de quedarse con la copa original por haberse consagrado campeón por tercera vez. Pero lamentablemente Brasil no logró quedarse con ella, ya que en 1983 fue robada de la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol en Río de Janeiro y nunca fue recuperada. Irónicamente, esa misma copa había sido robada diecisiete años atrás en Londres poco antes del comienzo del Mundial de Inglaterra 1966 —el único que no ganó Brasil entre 1958 y 1970—, y un directivo de la Confederación de Deportes de Brasil había manifestado: «Eso en Brasil nunca hubiera ocurrido. Hasta los ladrones en nuestro país consideran sagrada la Copa, y robársela hubiera sido un sacrilegio.» ¿Cómo sucedió tal cosa en la jurisdicción de la Policía Metropolitana de Londres, conocida mundialmente como Scotland Yard? ¿Y cómo es que en Inglaterra la copa sí fue recuperada? Sucedió el domingo 20 de marzo, luego de que la FIFA permitió que la Asociación Inglesa de Fútbol exhibiera el codiciado trofeo en una exposición filatélica en el Salón Central Metodista de Westminster. Mientras se celebraba un servicio religioso en la planta de abajo, el autor del robo forzó la puerta trasera, entró y se marchó con la copa. Una semana después fue hallada casualmente por un perro blanco y negro llamado Pickles que, al salir de la casa con su dueño David Corbett, se detuvo a olfatear un paquete envuelto en papel periódico. «Lo recogí y era bastante pesado, aunque no muy grande —contó Corbett más tarde—Rompí un poco del envoltorio por debajo, [y vi] una chapa lisa... que decía: “Brasil, Alemania, Uruguay”. Corrí de vuelta a casa y le dije a mi esposa: “¡Creo que he encontrado la Copa Mundial!” Así que llevaron el trofeo a las autoridades locales, y éstas confirmaron que era auténtico. Posteriormente recibieron seis mil libras esterlinas en total por el hallazgo, y comida gratis por un año para su heroico perro. Pickles, por su parte, recibió una medalla y una bandeja de plata, hizo de extra en la película «El espía de la nariz fría», y él y su dueño salieron por televisión y fueron invitados a la cena de celebración del título obtenido por la Selección anfitriona del Mundial.1 Gracias a Dios, así como Inglaterra no sólo recuperó, sino que ganó la Copa Jules Rimet que le había sido robada, la cual representaba una insuperable victoria deportiva, también todo el que se haya dejado robar la vida plena puede recuperarla y ganarla con tan sólo pedírsela a su Hijo Jesucristo. Pues Cristo vino al mundo, se hizo hombre e intervino en esta Copa de la Vida precisamente para que cada uno de nosotros la gane y obtenga así una insuperable victoria espiritual.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «El perro Pickles y la Copa Mundial robada», FIFA, 20 marzo 2020 En línea 12 julio 1022; Pablo Bomarito, «La copa se mira y se roba», 20 octubre 2020 En línea 12 julio 1022; Rob Stevens, «How Pickles the dog found the World Cup trophy—50 years on» [Cómo fue que el perro Pickles encontró la Copa Mundial—50 años después], BBC Sport, 26 marzo 2016 En línea 12 julio 1022; Scott Murray, «World Cup Stunning Moments: Pickles the Dog is a Very Good Boy in 1966» [Momentos asombrosos de la Copa Mundial: El perro Pickles es un buen mascota en 1966], Diario The Guardian, 8 marzo 2018 En línea 12 julio 1022; Martin Atherton, «England Loses the World Cup» [Inglaterra pierde la Copa Mundial], Revista History Today [La historia hoy], Tomo 56, No. 6, junio 2006 En línea 12 julio 1022. 2 Lc 2:7; 19:10; Jn 3:16; 10:10; Ro 8:3; Fil 2:6-8; 1Jn 4:2

Un Mensaje a la Conciencia
«Nada que me haga desear ser madre»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 10, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Mi esposo y yo tenemos treinta y dos años de edad, y poco más de un año de casados. Antes de casarnos decidimos que tendríamos dos hijos... pero ahora quiero posponer ese embarazo porque disfruto mucho de la vida con mi esposo y del tiempo a su lado. El otro motivo es por las finanzas. Ahora tenemos lo necesario, pero con un bebé nuestros ingresos serían insuficientes. »Ya lo conversé con mi esposo, y él está de acuerdo en posponer el embarazo unos meses.... ¿Es pecado este sentimiento mío de apatía hacia la maternidad? ¿Cómo lo puedo cambiar? Es que no encuentro nada que me haga desear ser madre.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »No hay nada en absoluto en la Biblia que requiera que las mujeres sean madres.... Y en definitiva no es un pecado que [usted no tenga el deseo de serlo]. »Sin embargo, debido a que usted y su esposo decidieron antes de casarse que tendrían dos hijos, creemos que si usted ahora le dijera que no quiere tener hijos, con eso estaría violando el acuerdo. Si él considera importante el tener hijos, tal como parece, entonces usted hizo lo indebido al casarse con él si no iba a ser consecuente con el plan de hacer todo lo posible por tenerlos. »Ahora bien, la decisión de tener hijos no implica necesariamente tenerlos en seguida. Nosotros creemos que es prudente que los cónyuges pasen tres, cuatro o cinco años juntos antes de tenerlos. Eso da margen para que se concentren en su matrimonio y lleguen a conocerse mejor. También da margen para que los dos trabajen fuera del hogar a fin de ahorrar dinero para cuando lleguen esos hijos. »Como usted sabe, muchas mujeres ahora tienen bebés poco antes e incluso poco después de cumplir los cuarenta años. Por supuesto, corren más riesgos las que quedan embarazadas siendo ya mayores, y algunas mujeres no tienen la misma energía que cuando eran más jóvenes para correr detrás de niños pequeños. Sin embargo, otras descubren que pueden disfrutar de sus hijos aún más a causa de la vida que han llevado hasta antes de tenerlos. »En el caso suyo, a usted aún le quedan algunos años antes de tener que preocuparse por el riesgo de complicaciones en el embarazo. Y si bien es cierto que, por lo general, después de cumplir treinta años la fertilidad comienza a menguar un poco,1 no deja de haber una probabilidad muy alta de quedar embarazada hasta cerca de los cuarenta años. »Le recomendamos que usted y su esposo oren juntos todos los días y le pidan a Dios que los guíe. Pídanle que les ayude a llegar a un acuerdo que ambos aprueben por igual. Determinen que será una conversación con Dios y no con todos sus amigos y familiares que piensan que saben lo que más les conviene a ustedes.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 720. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Am I Too Old to Have Kids? What to Know About Fertility and Aging [¿Soy demasiado vieja para tener hijos? Lo que hay que saber acerca de la fertilidad y el envejecimiento»], Healthline [Datos sobre la salud] En línea 28 febrero 2022.

Un Mensaje a la Conciencia
«La Saeta Rubia» y los Mundiales de Fútbol

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 9, 2022 4:01


En 1947, Alfredo di Stéfano, a los veintiún años, marcó veintisiete goles jugando por el Club Atlético de River Plate los treinta partidos del campeonato de fútbol argentino. Fue durante esa temporada, su primera como máximo goleador de Primera División, que recibió el apodo de «la Saeta Rubia» debido al color de su cabello y a que era tan rápido como una flecha. Era tal su velocidad que, cuando salía disparado en el terreno de juego, la hinchada de River vitoreaba esas arrancadas cantando: «¡Socorro, socorro! / ¡Ahí viene la Saeta / con su propulsión a chorro!» Ese mismo año Di Stéfano integró la Selección Argentina que ganó el Campeonato Suramericano de Guayaquil, marcando seis goles en seis partidos. Con semejante talento, era de esperarse que tuviera la oportunidad de jugar en tres Copas del Mundo antes de cumplir los treinta y dos años. Pero tuvo más bien la mala suerte de que en el Mundial de Brasil 1950 y en el de Suiza 1954 Argentina decidió no participar, y en el Mundial de Suecia 1958, jugando él por el Real Madrid y por la Selección Española luego de obtener la ciudadanía, España no clasificó. Su última oportunidad habría de ser, entonces, el Mundial de Chile 1962, al que sí clasificó la Selección de España que él integraba. Di Stéfano no había podido jugar contra el Brasil en que figuró Pelé en el Mundial de Suecia, y no había enfrentado a Pelé sino una sola vez en un partido amistoso entre Real Madrid y Santos en el Estadio Bernabéu en 1959. Pero en Chile él y Pelé formarían parte de sus respectivas selecciones nacionales, programadas para enfrentarse en el tercer partido de la primera ronda del torneo. Lamentablemente, ni el uno ni el otro jugaron ese 6 de junio en el único partido de un Mundial en que pudieron haberse enfrentado, siendo dos de los mejores jugadores de la historia del fútbol. Pelé había sufrido una lesión que lo había inhabilitado en el partido anterior, y Di Stéfano no se había repuesto de una lesión que había sufrido antes de viajar a Chile. Los padres de Di Stéfano, que viajaron en avión de Buenos Aires a Viña del Mar con pasajes que él les había comprado, regresaron decepcionados de que su hijo no llegó a jugar un solo minuto, por lo que no pudo hacer nada para evitar que Brasil, que repitió como campeón, eliminara a su equipo español con goles marcados por el jugador que reemplazó a Pelé.1  En el transcurso de la vida de «la Saeta Rubia», siempre había quienes proclamaban que él era el mejor jugador del mundo, incluso Pelé, que llegó a decir, con encomiable modestia, que Di Stéfano era mejor que él.2 Pero una de las frases lapidarias por las que se recuerda a Di Stéfano mismo es la que él dio como respuesta a su propio interrogante: «¿Yo el mejor del mundo? ¡Ahora llaman el mejor a cualquiera!»3 Con mayor razón determinemos nosotros que vamos a acatar el proverbio del sabio Salomón que dice: «No presumas de ti mismo; deja que te alaben los demás.»4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Alfredo di Stéfano (con la colaboración de Enrique Ortego y Alfredo Relaño), Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol (Madrid: Grupo Santillana de Ediciones, 2000), pp. 392,191-95; Ian Hawkey, Alfredo di Stéfano: La historia completa, trad. Enrique Alda (Barcelona: Editorial Córner, Roca Editorial de Libros, 2017), pp. 286-88. 2 Ángel Sastre, «Desde Brasil, un llanto mundial», Diario La Razón, Buenos Aires, 8 julio 2014 En línea 10 julio 2022. 3 Luis Miguel González, «Un año sin Di Stéfano: recuerdo de sus geniales y lapidarias frases», Diario El Confidencial, 7 julio 2015 En línea 9 julio 2022. 4 Pr 27:2 (TLA)

Un Mensaje a la Conciencia
«Él no sabe de mi amor por él»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 8, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo veintiocho años y me he enamorado de un hombre de cuarenta y cinco. Mi amor por él es limpio y puro. Sé que él también me ama, pero estoy segura de que nunca se atreverá a decírmelo. Él no sabe de mi amor por él.... »Es muy respetuoso... pero es alcohólico.... ¿Qué me aconseja[n]?» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Nos alegra que usted nos haya pedido consejo. Esto nos indica que sus emociones están librando una lucha contra su capacidad de razonar, y que usted no sabe a qué hacerle caso.... »Gracias a Dios, usted nos ha pedido consejo antes de tomar una decisión equivocada. Ese acto sencillo puede ahorrarle años de sufrimiento y de graves consecuencias... a no ser que usted decida no hacer caso a lo que le aconsejamos, se deje llevar por sus emociones y se arriesgue a ver qué resultará.... »El factor... más determinante que [tiene en su contra el hombre mayor del que nos ha contado] es el alcoholismo. ¿Cree usted que el amor que siente por él bastaría para hacer que él dejara de beber? Si lo cree, entonces ¡bienvenida al grupo de millones de mujeres que se sienten angustiadas todos los días de su vida por haber pensado lo mismo! Si usted supiera los casos de las mujeres que nos cuentan que viven con hombres que malgastan todos sus ingresos bebiendo alcohol, con el temor de que el esposo borracho vuelva a agredirlas esa noche, y muy arrepentidas por la forma en que ese vicio del esposo ha repercutido en la vida de los hijos, usted entonces reconocería lo peligrosa que sería una relación con ese hombre. »Sea sensata y deje de considerar una relación con él. Ponga a un lado sus sentimientos, por muy puros y limpios que sean, y dese cuenta de que ese no es el hombre que le conviene. Póngale fin a toda actividad que la ponga en contacto con él. Usted seguramente cree que puede seguir siendo amiga de él, aun sin ningún vínculo emocional, pero esa es una mentira muy peligrosa para estársela creyendo. En su lugar, busque otras actividades en las que pueda llegar a conocer a hombres de su misma edad. Sabemos que no será fácil, pero le aseguramos que será mucho mejor que seguir por el camino inseguro en que anda ahora. »El apóstol Pablo dijo: “No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno.”1 La palabra “desenfreno” es un término general que describe todo tipo de conducta inmoral. Este principio que enseña San Pablo supone cómo el emborracharse lleva al vicioso a hacer toda suerte de fechorías. Los alcohólicos culpan de su conducta inmoral al alcohol que los impulsó a hacer lo que hicieron; pero ¿es ese el comportamiento que desea usted en su hogar? ¿Es ese el ejemplo que quiere para sus hijos?... »Si usted sigue nuestro consejo y se mantiene alejada de [ese hombre], con el tiempo le resultará más fácil. »No se deje llevar por sus emociones. ¡No son dignas de confianza! »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace que dice: «Caso 50» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Casos». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ef 5:18

Un Mensaje a la Conciencia
«Cabeza fría y corazón caliente»

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Play Episode Listen Later Nov 7, 2022 4:01


Nació en Buenos Aires el 4 de julio de 1926, en el barrio de La Boca. Su padre había sido jugador del Club Atlético River Plate desde 1910 hasta 1912, cuando una lesión de la rodilla lo obligó a dejar el fútbol. En 1933, Alfredo Estéfano di Stéfano Laulhé comenzó él mismo a jugar en su primer equipo, llamado «Once y Venceremos», y se ganó el apodo de Minellita porque se parecía a Minella, medio centro del River Plate. En 1937, su familia se mudó del barrio de La Boca al barrio de Flores, donde formó parte de un nuevo equipo, el Imán. En 1940, «cuando vino la época de la política [en Argentina] —cuenta di Stéfano mismo seis décadas después en su autobiografía titulada Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol— nos fuimos a vivir a Los Cardales.... Para nosotros el futuro estaba en el campo con [mi viejo]. Mantuvimos la casa de Flores aunque casi siempre estábamos allá [en Los Cardales]. Yo hacía de todo —recuerda Di Stéfano—: de jardinero, de frutero, de papero, de lechero. La de Los Cardales era una finca muy bonita y estaba muy cerca, a 65 kilómetros de Buenos Aires.... Tenía de todo: pavos reales, gallinas de Guinea, conejos, palomas mensajeras, palomas cazarines, palomas volterinas.... Yo vivía feliz trabajando en el campo y jugando al fútbol en Los Cardales, en un equipo interprovincial de ahí de la zona norte, y jugaba bien, pero no soñaba con nada. »Una vez mi madre estaba en Buenos Aires, porque había que hacer una reparación de electricidad en la casa de Flores, y se tropezó con un amigo de mi padre.... Habían jugado juntos en el River... en el año [1920]. Mi madre le comentó que yo jugaba bien al fútbol. Él mantenía relación con la gente del River, y a los pocos días me mandaron un telegrama para una prueba. »Fui, probé y me quedé.»1 De ahí que, en una entrevista que concedió en 2008, Di Stéfano resumiera su vida futbolística con estas palabras: «¡Yo jugué al fútbol de casualidad! Porque de casualidad ¡mi vieja habló con un electricista!»2 Irónicamente, seis años después, habiendo acabado de celebrar su cumpleaños 88 con su familia en Madrid, aquel mito del fútbol falleció en la capital española tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, habiendo hecho acelerar el ritmo cardíaco de un sinnúmero de fanáticos en Argentina, España y el mundo entero innumerables veces al ver el ritmo y la fluidez con que él era capaz de jugar y hacer circular el balón.3 Una de las claves del éxito de la carrera profesional de Alfredo di Stéfano es que él amaba el fútbol y jugaba con «cabeza fría y corazón caliente». Esa máxima, que convirtió él en el noveno mandamiento de su decálogo futbolístico, nos conviene aplicarla a nuestra carrera espiritual.4 Pero no la emprendamos por casualidad, sino más bien tomemos nosotros mismos la iniciativa de cumplir el mandamiento que Jesucristo consideró el más importante de todos. Amemos al Señor nuestro Dios con toda nuestra mente y con todo nuestro corazón,5 es decir, con «cabeza fría y corazón caliente». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Alfredo di Stéfano (con la colaboración de Enrique Ortego y Alfredo Relaño), Gracias, vieja: Las memorias del mayor mito del fútbol (Madrid: Grupo Santillana de Ediciones, 2000), pp. 47-49,391. 2 Diego Torres, «Yo jugué al fútbol de casualidad», Diario El País, 16 febrero 2008 En línea 9 julio 2022. 3 Ian Hawkey, Alfredo di Stéfano: La historia completa, trad. Enrique Alda (Barcelona: Editorial Córner, Roca Editorial de Libros, 2017), p. 360. 4 Luis Miguel González, «Un año sin Di Stéfano: recuerdo de sus geniales y lapidarias frases», Diario El Confidencial, 7 julio 2015 En línea 9 julio 2022. 5 Mt 22:34-38

Un Mensaje a la Conciencia
«¿En qué iglesia debo congregarme?»

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Play Episode Listen Later Nov 5, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Participé en la guerra civil que desgraciadamente hubo en mi país.... Al retornar, comencé una vida pervertida de borracheras, mujeres y juegos de azar, lo que generó problemas en mi matrimonio, ocasionando sufrimientos a mi familia.... Desde hace muchos años he considerado que Jesucristo me está ofreciendo la oportunidad de cambiar mis hábitos de vida, y le he ofrecido sinceramente mi corazón, tratando de vivir cristianamente sin congregarme en ninguna iglesia porque, según mi opinión, no hay iglesia honesta por los escándalos inmorales que han sucedido en mi país.... »En cada oración pido a Jesucristo fortaleza y confianza en su Palabra, además de cumplir los propósitos que Él tenga para mí. Solicito su consejo sobre la iglesia en la que debo congregarme.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: «... Hace bien en querer reafirmar su confianza en la Palabra de Dios, que es la Biblia, ya que es el fundamento de todo lo que sabemos con relación a Dios. A medida que leemos la Biblia, aprendemos acerca del carácter de Dios. Él es siempre íntegro, siempre confiable y siempre fiel, aun cuando como seres humanos pecamos contra Él. Aprendemos de la Biblia que Dios nos perdona si nos arrepentimos de lo que hemos hecho y le pedimos perdón.... »Muchas iglesias están afrontando las consecuencias naturales de líderes que no sólo han pecado, sino que también han herido a miembros de sus congregaciones. Para colmo de males, esos líderes han encubierto mutuamente los unos los pecados de los otros una y otra vez. Como resultado, las iglesias han cobrado mala fama. »La mayoría de las personas sinceras hacen la misma preguntan que usted. ¿Cuál iglesia es “irreprochable”? ¿Dónde hay líderes íntegros? ¿En quién se puede confiar? »Para comenzar, lo más fácil es que se dé cuenta de cuáles de sus amigos o familiares demuestran el amor de Dios a quienes los rodean. ¿Cuáles se distinguen de los demás en su manera de hablar y de actuar? Todo el que haya cultivado una relación con Cristo debe parecerse más a Él cada día. »Si usted conoce a alguien así, pregúntele a qué iglesia asiste. Pídale que le dé una lista de sus creencias (o haga una búsqueda por Internet) y asegúrese de que esas creencias se alinean con las suyas. Entérese del gobierno de la iglesia, de quién toma las decisiones en cuanto a las finanzas, y a quiénes les rinden cuentas los líderes. Tal vez quiera hacer una cita con uno de esos líderes a fin de recibir respuestas a sus preguntas. Si todas las respuestas lo satisfacen, entonces asista a esa iglesia algunas veces y pídale a Dios que le muestre si es la indicada para usted. »Es posible que tenga que probar varias iglesias hasta dar con la indicada, pero el esfuerzo que haga valdrá la pena. Usted necesita una iglesia que ofrezca buena enseñanza y a la que asistan auténticos seguidores de Cristo a los que pueda rendir cuentas de su comportamiento a fin de acercarse a Dios cada vez más día tras día.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 591. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«Con el sudor de tu frente»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 4, 2022 4:01


Cuando Marco Antonio Rosa tenía siete años, le tocó ir a vivir con sus tías en Tegucigalpa. Sus «profesoras del arte culinario» fueron Tía Maclovia y tía Plácida. Para estimularlo a hacer los trabajos menos deseables de la cocina, le decían que en los Estados Unidos de América los médicos, los abogados y hasta los gobernantes «tomaban clases para aprender a lavar platos y vasos a la perfección». Fue así como, según lo cuenta él en su obra popular titulada Mis tías «las Zanatas», aprendió «a batir con paciencia y vigor la espesa miel hecha de “dulce de rapadura” con que confeccionaban las melcochas. A esta pasta se le daba una forma cilíndrica y luego se colgaba por [la] mitad, de un fuerte clavo, procediendo después a tomar con la izquierda uno de los extremos de ella y con la derecha el otro. A renglón seguido, ora con una, ora con la otra mano, se estiraba la pasta, doblándola después sobre el mismo clavo, luego volviéndose a estirar y volviendo a doblarla... y así sucesivamente se repetía la operación cincuenta, cien veces o las necesarias hasta lograr que esa oscura miel adquiriese un rubio platinado, color indispensable para la rápida demanda de las famosas melcochas que a los escolares y no escolares vendía en gran bulla la famosa pulpería de las Zanatas. Para cuando este dulce estaba en punto, el batidor sudaba más que un caballo de estanciero en pleno verano y en un día de trajín...»1 ¡Qué imágenes tan gráficas las que nos pinta Marco Antonio Rosa! Si bien a muchos nos hace recordar la melcocha, también nos recuerda el esfuerzo que exige el tener que ganarse el pan con el sudor de la frente. Pero conste que esa no es una «frase hecha» por el hombre ni por ninguna cultura en particular, sino por Dios mismo. Procede del Génesis bíblico, en el que se narra primero la historia de la creación del ser humano, y luego la historia de su caída. Por comer del fruto del árbol prohibido, Dios le impone a Eva, la primera mujer, el castigo de fuertes dolores en sus futuros partos, y a Adán, el primer hombre, el castigo de penosos trabajos todos los días de su vida. «Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado», le dice Dios a Adán.2 Sin embargo, ese no es el fin de la historia. Gracias a Dios, Él envía a su Hijo Jesucristo al mundo para salvarnos de ese pecado. Pero el plan que diseña exige el sacrificio de la vida de ese Hijo único suyo. Por eso Jesucristo, en su angustia la noche antes de morir en la cruz por nosotros, ruega al Padre celestial con tanto fervor que su sudor es como grandes gotas de sangre que caen hasta la tierra. Aun así, no se niega a beber ese trago amargo, sino que se dispone a cumplir la voluntad divina.3 Porque es tal su amor por nosotros que muere en nuestro lugar, para que todos los que creamos en Él no nos perdamos, sino que tengamos vida eterna.4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Marco Antonio Rosa, Mis tías «las Zanatas», 10a. ed., corregida y aumentada (Tegucigalpa: Graficentro Editores, 2015), pp. 11-14. 2 Gn 3:19 3 Lc 22:41-44 4 Jn 3:16

Con Los Editores
¿Envió un mensaje el Supremo en caso de fuentes periodísticas?

Con Los Editores

Play Episode Listen Later Nov 3, 2022 35:04


Esta semana el Tribunal Supremo de Puerto Rico revocó una determinación del Tribunal de Apelaciones que hubiese tenido el efecto de obligar a lo periodistas Yesenia Torres Figueroa y Alex Delgado a divulgar sus fuentes como parte de un descubrimiento de prueba en una demanda civil por libelo y difamación. El máximo foro devolvió la controversia al Tribunal de Primera Instancia en Ponce para que se determine pertinencia de la petición y —de encontrarse pertinente— evaluar la defensa de privilegio del periodista. Hay quienes han interpretado la acción del Tribunal Supremo como una oportunidad perdida para que abordara el asunto del privilegio del periodista en el manejo de sus fuentes y el balance entre los derechos constitucionales de la libertad de expresión y libertad de prensa versus el derecho a la intimidad. Sin embargo, hay quien también interpreta que los jueces enviaron un mensaje sobre este tipo de casos. En este episodio del podcast Con Los Editores dialogamos sobre la controversia de derecho y la acción de los jueces del Supremo con la presidenta de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (ASPPRO), Damaris Suárez, el periodista Alex Delgado y el licenciado José Efraín Hernández Acevedo, Catedrático Auxiliar en los programas de Bachillerato en Ciencia Política y Maestría en Gobierno y Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metro. Aquí puedes escuchar la discusión.

Un Mensaje a la Conciencia
«Si mi situación económica fuera mejor»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 3, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Mis ingresos como trabajador son precarios.... Mi cuñada emigró, nombró apoderada de sus bienes a mi esposa, y le asignó la responsabilidad de cuidar de su madre y su casa. A cambio, nos apoya económicamente.... »Esto ha motivado reproches de mi esposa, dándome a entender que, si mi situación económica fuera mejor, ella no tendría que asumir esa responsabilidad.... »La salud de mi esposa ha ido en detrimento por el estrés que le produce atender a su madre.... Todo eso ha generado a su vez discusiones entre nosotros, y en cada oportunidad me corre de la casa de su hermana, donde vivimos.... Siento que no tengo esposa porque ella duerme con su madre, y yo solo o con mi hijo de once años.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »... Usted cree que su esposa le echa la culpa a su situación económica de que tenga que cuidar de la mamá. Si otros miembros de la familia de ella están dispuestos a cuidar de la mamá, entonces su esposa pudiera tener razón de que su situación económica la está obligando a cuidar de ella como si fuera un empleo. En cambio, si nadie más está dispuesto a hacerlo, entonces su esposa tendría la obligación aun cuando el salario de usted fuera más que suficiente, y ella estaría culpándolo por sentirse frustrada y no porque usted tuviera culpa alguna.... »Nosotros hemos observado que, por lo general, la esposa (o pudiera ser el esposo) se queja de los ingresos del cónyuge porque cree que él no está esforzándose lo suficiente para trabajar, o porque ve que él se porta como si no tuviera nada importante que hacer. En el caso de usted, vamos a suponer que ella se está esforzando mucho en su trabajo y está muy estresada, pero ve que usted está asumiendo una inadecuada responsabilidad en el hogar, a pesar de que tiene tiempo de sobra. »Cuando usted no tiene trabajo, ¿cómo pasa el tiempo? ¿Hace las compras en el supermercado, prepara comidas, se encarga de la limpieza de la casa y cuida al hijo? ¿Le muestra a su esposa mediante sus acciones que usted se preocupa por el estrés y la salud de ella? Lo que usted dice es poco fiable si lo que hace no verifica que lo dice en serio. »Sin lugar a dudas, es problemático que su esposa esté durmiendo con la mamá de ella en vez de dormir con usted. Es importante que los cónyuges disfruten de tiempo juntos en privado, así que si hay otros familiares que viven cerca, tal vez puedan turnarse con su esposa cuidando de la mamá durante la noche. »Las Sagradas Escrituras enseñan que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre, y cuidar de ellos. Pero también enseñan que los hijos adultos deben dejar a padre y madre y formar un nuevo hogar con su propio cónyuge. Le recomendamos que busque consejería profesional para resolver cómo hacer ambas cosas.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 719. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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La «casa de las muertes»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 2, 2022 4:01


Don Diego era un soldado, feroz en la lucha cuerpo a cuerpo; pero era también un poeta, que con sus versos conquistaba a las mujeres más difíciles de conquistar, y luego las despreciaba. La fama que tenía de ser un donjuán se extendía por toda Salamanca. Hasta que un día conoció a doña Mencia, una hermosa joven que acababa de salir de un convento. Don Diego se casó con ella, y vivieron en la casa número 6 de la calle Bordadores. Pero en una de sus ausencias guerreras oyó el rumor de que su esposa le estaba siendo infiel. Así que regresó a casa al galope y fingió que no creía aquellas noticias. Acto seguido, uno, y luego otro, de los amantes de doña Mencia aparecieron muertos a los pies del balcón de la casa, sin que nadie supiera nada. Ya ningún otro hombre se atrevía siquiera a mirar a aquella mujer... hasta que apareció don Lope. Pero la noche en que don Lope decidió desafiar todo peligro por estar con ella, don Diego, el burlador burlado, lo estaba esperando, emboscado en la oscuridad de la calle. Al llegar don Lope a la puerta de la casa, llamó con la señal convenida, pero la respuesta que escuchó entre el aullido del viento y el golpear de la lluvia fue un grito a su espalda: —¡Defendeos, don Lope! Chocaron las espadas, y se trabaron en combate mortal. Don Lope cayó muerto en la calle. Don Diego, a su vez herido de muerte, se tambaleó hasta llegar a la habitación de su esposa. Doña Mencia, esperando recibir a don Lope, palideció al ver más bien a su marido, con la espada cubierta en sangre. A la mañana siguiente los vecinos descubrieron el cuerpo sin vida de don Lope tendido en la calle. Y a través del balcón abierto vieron muertos a don Diego y a doña Mencia, ella con los ojos aún abiertos y horrorizados, y él con las manos aún atenazando el cuello de ella. Era como si don Diego, hasta después de muerto, no estuviera dispuesto a soltar a aquella mujer a la que él consideraba su propiedad. Desde entonces los salmantinos llamaron a esta vivienda la «Casa de las Muertes».1 ¡Qué extremos éstos a los que muchos están dispuestos a ir para hacer valer sus derechos conyugales! ¡Pero qué contraste presentan con lo que hace Dios en tales circunstancias! En el libro del profeta Oseas, Dios se encuentra en la misma situación insoportable que don Diego. «Ya no hay entre mi pueblo fidelidad ni amor»,2 juzga el Señor de Israel. Así que, para darle una lección a ese pueblo infiel, Dios le manda a Oseas que se case con una prostituta, sabiendo de antemano que ella lo va a traicionar. Pero luego de que aquella mujer le es infiel a su esposo el profeta, en lugar de darle licencia al pobre hombre para que se vengue, Dios le dice más bien: «Ve y ama a esa mujer adúltera, que es amante de otro. Ámala como ama el Señor a los israelitas, aunque se hayan vuelto a dioses ajenos».3 Es que Dios nos ama tanto que nos perdona una y otra vez, porque si bien a Él le duele mucho que dejemos de serle fieles, le duele aún más que dejemos de amarlo. Más vale que aprovechemos ese perdón y cultivemos una relación de por vida con Él, para así disfrutar al máximo de su amor incomparable. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Laura Rivas Arranz, «Leyendas de la Casa de las Muertes», Historias del cuarto de atrás, 28 octubre 2012 En línea 2 junio 2017. 2 Os 4:1 3 Os 3:1

Así las cosas
Jair Bolsonaro dio un mensaje a brasileños tras elecciones del domingo

Así las cosas

Play Episode Listen Later Nov 2, 2022 6:39


Juan Pablo Spinetto, director para América Latina de economía y gobierno de Bloomberg

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«Quiero lo mejor para mi hijo»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 1, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Hace dos años empecé mi noviazgo con un muchacho de mi escuela. Mis papás no lo aprobaron, pero aun así yo seguí con él a escondidas. El último año él se enoja demasiado y se desquita conmigo.... Hace dos meses y medio, me enteré de que estoy embarazada de él. Cuando le conté, se puso mal: no quería que tuviera al bebé.... »Mis papás ya saben de esto y me apoyan. Mi novio se quiere casar conmigo, pero me siento insegura de casarme por su manera de tratarme. A veces siento que me maltrata psicológicamente.... Aparte me siento muy mal porque le fallé a mis papás, y no sé si Dios perdone estos errores de mi vida que son muy grandes. Siento un peso en mis hombros muy grande, pero quiero lo mejor para mi hijo. »¿Qué [debo] hacer: casarme, vivir con mis papás?... ¡Por favor, ayúdenme!» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Reconocemos que usted se encuentra en una situación difícil y que necesita tomar algunas decisiones cuanto antes. Sin embargo, no permita que esa situación la lleve a tomar una decisión que lamentará el resto de su vida. »Por lo general, al niño le conviene tener a una madre y a un padre en el hogar. Pero cuando uno de los dos es emocionalmente inestable, tal como usted ha descrito a su novio, es muchísimo mejor que usted y su bebé no se conviertan en prisioneros de sus arranques de ira y de la posible violencia que pudiera resultar a medida que se intensifica su enojo.... »Su corazón le dice una cosa, pero su cerebro le dice otra diferente. Su corazón le dice que usted ama a su novio, pero su cerebro comprende cómo los arranques de ira de su novio la afectan a usted y afectan la relación que tienen ustedes dos, y le susurra al oído que en la vida que llevaría con él habría constantes ataques de furia y posible violencia. Eso no es lo que usted quiere para su criatura ni para usted tampoco. »Usted tiene la gran bendición de tener padres que están dispuestos a ayudarla y que están en condiciones de hacerlo. A pesar de que usted optó por hacer caso omiso de sus consejos, ellos ahora quieren olvidar el pasado y solamente les interesa el bienestar suyo y el del nieto o de la nieta que viene en camino. Así es el perdón que también ofrece Dios. »Dios nos ha dado pautas para nuestro propio bien que se encuentran en la Biblia. Pero a menudo no tomamos en cuenta esas pautas, así como usted no tomó en cuenta la desconfianza que sus padres le tenían a su novio. Ahora puede ver fácilmente que ellos tenían la razón desde el principio, y que usted debió haberles hecho caso. Sucede lo mismo con Dios. Con frecuencia, no es sino hasta que ya hemos tomado decisiones equivocadas y estamos sufriendo consecuencias indeseables que estamos al fin dispuestos a aprovechar su ayuda. Gracias a Dios, Él está tan dispuesto a perdonarla y a apoyarla a usted como lo han estado sus padres.... »Que Dios la guíe y la proteja, »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego el enlace que dice: «Caso 49». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«El hombre más viejo del mundo»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Oct 31, 2022 4:01


(Día Nacional del Adulto Mayor en Ecuador) «A primera vista no se observa nada especial en Lerik, un pueblecito al suroriente de Azerbaiyán, cerca de la frontera con Irán, aunque es un... hermoso lugar, enclavado en una cima montañosa y rodeado de praderas agrícolas. Pero lo que distingue a Lerik y a sus alrededores de cualquier otra parte de Azerbaiyán o, en realidad, del mundo, es la sorprendente longevidad de sus habitantes. »Se dice que el hombre más viejo del mundo vivió cerca de aquí hasta que murió a principios de la década de los años ochenta, aparentemente a los ciento sesenta y ocho años, y hoy hay varias personas en la zona que sobrepasan los cien años de edad. La mayoría de la gente que vive aquí son miembros del grupo étnico talish, que llega a unos ochocientos mil en Azerbaiyán. Como la mayoría de la población azerbaiyana, son musulmanes. »Cuando los miembros de un equipo de Kitab Shirketi visitó Lerik a principios [del año 2008,] conocieron a la persona más anciana del poblado. «“Nos invitaron a una casa donde conocimos a un hombre de ciento treinta y tres años ­—recuerda Namik Kerimov—.... ¡Casi no podíamos creerlo! ¡Estaba rodeado de sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos! Gozaba de buena salud y nos dijo que nunca se había enfermado. ¡Su nieto también nos dijo que siempre les está pidiendo que lo ayuden a encontrar una novia nueva! »”Le preguntamos si alguna vez había [oído] hablar de [Jesucristo], y respondió que nunca antes había oído ese nombre.”»1 Si bien este reportaje publicado por labibliaweb.com nos asombra con relación a la edad que han llegado a tener los habitantes de esa zona de Azerbaiyán, debiera asombrarnos igualmente el que uno de ellos, en sus ciento treinta y tres años de vida, no sólo nunca se hubiera enfermado sino tampoco hubiera jamás oído siquiera mencionar el nombre de Jesucristo. Esa falta de conocimiento alguno acerca del fundador del cristianismo es prueba de que, con todo y los avances tecnológicos e informáticos que ha habido hasta el siglo veintiuno, ese anciano aún no comprendía que en gran parte del mundo el tiempo mismo se divide entre antes y después de aquel célebre personaje histórico. Pero también pone de manifiesto que, en ese lapso de un siglo más una tercera parte de otro, ninguno de los seguidores de Cristo había logrado llegar hasta ese lugar en cumplimiento de la llamada «Gran Comisión» que su héroe pronunció luego de su muerte por crucifixión y su resurrección tres días después. «La Gran Comisión» consistía en que fueran e hicieran discípulos suyos de todas las naciones, y que fueran sus testigos hasta los confines de la tierra,2 de modo que incluía, sin lugar a dudas, Azerbaiyán. Como resultado de la muerte de Cristo en la cruz —afirma San Pablo—, «Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor».3 Más vale que los seguidores de Cristo redoblemos nuestros esfuerzos para que de aquí en adelante disminuya al máximo el número de quienes puedan alegar que nunca en su vida han oído el nombre de Jesucristo. «Porque —como afirma San Pedro— no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.»4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Un hombre de 133 años oye hablar de Jesús por primera vez», Sociedades Bíblicas Unidas, 2 febrero 2008 En línea 7 febrero 2008. 2 Mt 28:20; Hch 1:8 3 Fil 2:9-11 4 Hch 4:12

Un Mensaje a la Conciencia
«Debe sanarse para entregar amor sano»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Oct 29, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Soy una joven profesional de treinta años con una carrera de éxito, pero en la parte de relaciones amorosas no sucede de igual manera. Estuve de novia varios años, y mi ex novio fue infiel. Debido a eso, me he mantenido soltera.... »[Me trasladé a otra ciudad, y cuando llegué a trabajar a un proyecto conocí] a un hombre. Al verlo, sentí una atracción hacia él, y él [se sintió atraído] hacía mí. Estuvimos hablando un par de días, y me comentó que también su ex novia le fue infiel.... Me dijo que no está preparado para una nueva relación, que debe sanarse para entregar amor sano. Mi pregunta es: ¿Debo seguir hablando con él o alejarme definitivamente?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »... En cuanto a su pregunta, ninguna de las opciones es necesariamente correcta o incorrecta. No es incorrecto que siga hablando con su nuevo amigo, ni sería incorrecto que decidiera alejarse de él definitivamente. »Usted dice que siente atracción hacia este hombre y que desea seguir cultivando la relación que tienen, pero parece que él aún no ha logrado dejar de pensar en la otra mujer. Así que, si bien él siente cierta atracción hacia usted, es posible que ella aún ocupe el primer lugar en el corazón de él. ¡De veras es admirable la integridad que él demuestra al reconocer que no está listo para tener una nueva relación! ¿Acaso no es mejor que usted sepa desde el principio que él aún mantiene a la ex novia en el corazón a pesar de no querer que así sea? Tal vez él se sienta enojado o engañado por ella, pero no ha conseguido aún dejarla en el pasado. »Lo mejor es reconocer que esta situación va mucho más allá de lo que usted siente. La atracción o el amor romántico basado en los sentimientos puede acarrear serios problemas si no se tiene en cuenta la realidad de la situación. Los sabios son capaces de refrenar lo que sienten y hacer lo que es lógico. En cambio, los necios actúan sólo conforme a sus sentimientos, y luego, por lo general, no tardan mucho en lamentarlo. »En el caso suyo, recomendamos que no deje de mostrarse amistosa con este hombre, pero no abrigue la esperanza de que él llegue a ser más que un amigo. Es obvio que él necesita a alguien con quien hablar, así que usted puede ser su amiga sin esperar nada a cambio.... Si le resulta demasiado difícil, puede dejar esa amistad en cualquier momento. Pero cuantos más amigos tenga, más oportunidades se presentarán para tener éxito en una relación amorosa. »También recomendamos que le pida a Dios que la guíe y la ayude a discernir lo amistosa que debe mostrarse. Pídale que le proteja el corazón y la ayude a actuar conforme a la lógica y no sólo conforme a sus sentimientos.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 590. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«Envejecer es todo un arte»

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Play Episode Listen Later Oct 28, 2022 4:01


(31 de octubre: Día Nacional del Adulto Mayor en Ecuador) Aprender a detestar los espejos, a embotellar los ojos, a cicatrizar con arrugas los labios, a crecer en manchas y pecas manos, brazos y pechos.... Dejar que el reino de la invalidez sea la monarquía del futuro.... Difícil destino de envejecer con un espíritu habitado por la infancia, donde se juega con hadas y princesas.... Un comercio ofrece en vano esconder años y, a pesar de tantos esfuerzos y no menos costos, los años no se transforman en días.... «¡Ya soy vieja! —proclamo a los vientos—. Me cuesta subir gradas, jadeo en las laderas, me aburro espantosamente de mí misma, mis perros me botan, y se me quiebran las piernas, sin remedio que alivie las quebraduras.» En el alcance rotundo de la vejez, se hinchan los pies y las encías, se pierden los dientes y se nubla la vista. Los postizos nunca se acomodan a los llantos y a las risas, y con ese prólogo se entra a la soledad y al silencio....1 «Yo estoy en el “oficio de envejecer”; por eso escribí ese poema —comenta la autora costarricense Carmen Naranjo acerca de estos versos que forman parte de su obra titulada Oficio de oficios—. Y es un oficio muy lindo.... porque es una alegría sentir que el tiempo pasa, y que pasó dejando algunas cosas buenas, y que seguirá pasando dejando otras.... Sigo sembrando con esa alegría de las semillas que en cualquier lugar buscan florecer. Yo florezco ahorita entre tablas, lluvias, música, y me alegra todo. Me llena de alegría incluso ver mi decadencia en los espejos. Y no los tapo ni los escondo. Me encanta ver una arruguita por acá, y otra por allá, y saber que esas arruguitas son merecidas, que dejaron algo en el tiempo, y que tal vez dejen algo para el futuro.... Así es que envejecer, con un poco de luz, con sonrisa, es todo un arte.»2 Quiera Dios que los ancianos que escuchen ese comentario de Carmen Naranjo determinen, al igual que ella, afrontar con dignidad y entusiasmo los años postreros; y que quienes aún no hemos escalado hasta la cumbre de esa montaña del tiempo nos propongamos así mismo que se cumplan en nosotros las siguientes «Bienaventuranzas para los amigos de los ancianos» escritas en inglés por Esther Mary Walker y traducidas al español por el poeta cubano Luis Bernal Lumpuy: Dichosos son los que comprenden mi paso tambaleante y mi mano temblorosa. Dichosos los que saben que ahora mis oídos tienen que aguzarse para captar lo que ellos dicen. Dichosos los que parecen darse cuenta de que se nublan mis ojos y se debilita mi memoria. Dichosos los que apartan de mí la mirada al ver que derramo el café sobre la mesa. Dichosos los que, con alegre sonrisa, se detienen para conversar conmigo. Dichosos quienes nunca me dicen: «Ya me has contado esa historia varias veces.» Dichosos los que saben recordarme aquellos lindos tiempos del ayer olvidados. Dichosos quienes me hacen saber que me aman, me respetan y siempre me acompañan. Dichosos quienes saben que ya no encuentro fácil hallar la fuerza para llevar la cruz. Dichosos quienes allanan el camino de manera amorosa en mi viaje hacia el cielo.3 Pues, como dijo Jesucristo en su quinta bienaventuranza: «Dichosos los compasivos, porque ellos serán tratados con compasión.»4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Carmen Naranjo, Oficio de oficios (San José, Costa Rica: Editorial Osadía, 2007), pp. 36-38. 2 Carmen Naranjo, grabación en disco compacto que acompaña Oficio de oficios (San José: Editorial Osadía, 2007). 3 Esther Mary Walker, «Beatitudes for Friends of the Aged» (Bienaventuranzas para los amigos de los ancianos), Alzheimer’s Reading Room, 1 enero 2011 En línea 10 mayo 2011; En línea 10 mayo 2011 (Huntington, Indiana: O.S.V. Publications, 1960). 4 Mt 5:7

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¿Por falta de amor o de dinero?

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Play Episode Listen Later Oct 27, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Hace dieciséis meses mi esposa decidió separarse de mí. Me dijo que era porque ya no me quería... pero yo creo que era más porque... yo en ese momento estaba sin empleo, sin dinero para poder aportar a la casa.... »Cambié el número de mi móvil, y no he vuelto a hablar con ella ni con los niños [porque] ella me decía que yo los maltrataba psicológicamente por preguntarles cómo estaban... o por qué no me llamaban.... Ella sólo me llamaba para pedirme dinero.... He tomado la decisión de [mudarme a otro país] para hacer una nueva vida y un futuro para mis niños. Espero su consejo.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Como sin duda ya sabe, el consejo que damos se basa en principios bíblicos, así que comencemos con algunos de esos principios. El apóstol Santiago, que era hermano de Jesucristo, enseñó que decirle a alguien: “Que le vaya bien”, pero no darle lo que necesita físicamente, no sirve para nada.1 El apóstol Pablo le escribió a su compañero de trabajo, Timoteo, que quien no cuida de su familia es peor que quien nunca ha creído en Dios.2 »Sin embargo, ¿acaso lo único que importa es satisfacer con dinero las necesidades físicas de sus hijos? ¡De ninguna manera! El padre de familia es la persona que debe ser un modelo para sus hijos de cómo es Dios. Al hijo que ha sido abandonado por su papá le será difícil creer que Dios es un Padre que nunca lo abandonará. Es más, las estadísticas demuestran que es más probable que abuse de las drogas y del alcohol, abandone la escuela, y padezca de problemas físicos y emocionales ese hijo que no cuenta con la presencia del padre.3 »... A pesar de eso, usted cambió el número de su teléfono porque le es difícil tener que tratar con su esposa y está enojado con ella por haberlo acusado de maltrato psicológico. Lo que usted ha hecho es la definición misma de abandono. »Ahora usted quiere hacer una nueva vida, presuntamente no sólo para sí mismo sino también para el futuro de sus hijos. Tristemente, usted no comprende que, si los abandona ahora, es probable que ellos no vayan a desear tener una relación con usted en el futuro. »Este es el consejo nuestro que usted dice que está esperando: Ponga a un lado su enojo y sus sentimientos heridos, y piense más bien en lo que más les conviene a sus hijos. Llame o envíele un mensaje de texto a cada uno por lo menos una vez a la semana y asegúrele que lo ama. Si su esposa no permite que visite a sus hijos, válgase del sistema judicial de su país y presente una petición de que se le conceda el derecho de visitarlos. »Cuando se comunique con sus hijos, no trate de hacer que se sientan culpables por no haberlo llamado o no haber hecho otras cosas que usted les ha aconsejado que hagan. El adulto es usted. Debe llamarlos por teléfono o enviarles mensajes de texto, ya sea que respondan o que no respondan nunca.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 718. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Stg 2:15-16 (TLA) 2 1Ti 5:8 (TLA) 3 “The Consequences of Fatherlessness” [Las consecuencias de criarse sin padre] En línea 9 febrero 2022.

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«Me gusta correr riesgos»

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Play Episode Listen Later Oct 26, 2022 4:01


Helena y su esposo Manuel comenzaron felices su luna de miel. Se fueron a la costa de su país, Portugal. Para Helena, todo era el cumplimiento de una ilusión, la feliz conclusión de todo lo que deseaba. En medio de tal felicidad, Helena y Manuel entraron al mar a bucear. Helena vio pasar un buque, y nadó debajo del agua hasta casi rozar el casco. Manuel le indicó por señas que se apartara del buque, pero la frase de ella siempre había sido: «Me gusta correr riesgos.» Acto seguido, Helena se hundió bajo la quilla del barco y nunca la hallaron. Tenía veinticinco años de edad. Su noviazgo con Manuel había sido a la carrera. Y su explicación simplemente era: «Me gusta correr riesgos.» Se casó a los dos meses de haber conocido a Manuel. Al defender su impetuosidad, sólo decía: «Me gusta correr riesgos.» Así llevaba Helena su vida. Todo para ella era riesgos. Tarde o temprano tenía que ocurrirle alguna tragedia. Es inevitable correr riesgos en esta vida. Algunos hasta sirven para el desarrollo del carácter y de la fe. Nunca arriesgar nada es nunca lograr nada. Pero hay una gran diferencia entre un riesgo y otro. Hay riesgos sanos, así como los hay inútiles. La vida sabia y saludable no está compuesta de azares, de accidentes, de pálpitos y de riesgos. A la vida sabia la rigen la inteligencia, la cordura y la sensatez. Al mundo mismo lo gobiernan leyes lógicas, sabias y prudentes. Dios, Creador supremo, lo hizo todo con inteligencia, y lo supeditó a ciertas leyes. Desde las partículas atómicas más diminutas hasta el gran cosmos universal que no tiene límite, todo está gobernado por leyes definidas. De igual forma, Dios no diseñó la vida nuestra para que cada día corramos riesgos. Virtudes morales, como la justicia y la integridad, mezcladas con cualidades mentales, como el entendimiento y la razón, deben ser las que nos guíen a través de esta vida. Y si a la sabiduría y a la moralidad añadimos virtudes espirituales, eso garantiza nuestra supervivencia. Tal vez la mayor de éstas sea la fe. Cuando ejercitamos la fe —fe en el Señor Jesucristo, fe que nos une a nuestro Creador y nos hace actuar de acuerdo con sus leyes divinas—, nos produce protección, satisfacción y sosiego. No vivamos como esclavos a los riesgos. Sometámonos más bien a la voluntad de Dios. Con Él no hay riesgos sino seguridad. Entreguémonos al señorío de Cristo. Hermano PabloUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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Noventa años y con corazón de niño

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Play Episode Listen Later Oct 25, 2022 4:01


(31 de octubre: Día Nacional del Adulto Mayor en Ecuador) —¿Cuántos años tienes, abuelita? —Tengo noventa años, Jorgito. —Eso quiere decir que ya estás muy viejita, ¿verdad? —No lo creas —replicó la anciana—. Yo soy tan joven como tú. —¿Qué? ¿Cómo puedes ser tan joven como yo, si no tengo más que once años y tú noventa? Aunque el niño no podía comprenderlo todo, la abuela contestó con dulzura: —Todavía me emociono cuando sale el sol; todavía me alegran las luces del árbol de Navidad; todavía me sorprendo, como tú, con cada botón de rosa. —Bueno, ¿y si eres tan joven, por qué estás tan arrugada y temblorosa? —Es cierto que mi cuerpo está viejo —respondió la abuela sonriendo—, pero yo sigo siendo joven. Mi corazón es como el de un niño. Lo único que tengo viejo es el cuerpo. Jorge, con esa sencillez propia de su edad, preguntó: —¿Y por qué no consigues un cuerpo nuevecito, abuela? Ante esto, a la abuela le brillaron los ojos, y contestó emocionada: —Eso es exactamente lo que pienso hacer un día de estos. Cinco semanas después, la abuela dormía en su ataúd. ¡Y tenía toda la razón! Lo único que todos tarde o temprano tendremos viejo es el cuerpo, porque por dentro tenemos un alma a la que Dios hizo con la eternidad en mente. En su Segunda Carta a los Corintios, San Pablo escribió: «Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros.... Dondequiera que vamos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo.... Pues sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará también a nosotros con él y nos llevará junto con ustedes a su presencia.... Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día.»1 Para que se cumplan en nosotros estas alentadoras palabras del venerado apóstol, tenemos que pedirle a Cristo que ilumine con su presencia las tinieblas de nuestra vida, de modo que su luz brille en nuestro corazón. Lamentablemente muchos no hemos caído en cuenta de que es aún más importante mantener el estado espiritual del alma que el estado físico del cuerpo. Más vale que mantengamos encendida la luz de Dios para que podamos decir, como la abuelita de Jorge, que tenemos el corazón de un niño. Así, mientras va desgastándose esa vasija de barro que es nuestro cuerpo, se va renovando ese tesoro que es nuestra alma, y algún día también nosotros podremos cambiar este cuerpo mortal por uno nuevecito: un cuerpo glorificado. Pues cuando suene la trompeta final seremos transformados en vida o resucitaremos de la muerte con un cuerpo incorruptible.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 2Co 4:6,7,10,14,16 2 1Co 15:51,52