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Un Mensaje a la Conciencia
Un pescador con récords y humildad

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 25, 2022 4:01


(Víspera del Día Internacional del Pescador) «El atún que capturé el 23 de diciembre [de 2018] fue un regalo grande que Dios me ha dado en la pesca —declara el pescador deportivo dominicano Luis Viyella en una entrevista que le concede posteriormente a la Revista Abordo—. Sucedió en aguas afueras de Casa de Campo [aquí en La Romana], a bordo de nuestro bote “Lady Shell”....  ¡Es el más grande que se haya capturado en el mundo entero! En ningún momento se había capturado un atún así, ni con vara y carrete, ni tampoco con arpón. Ese pez yo lo capturé con arpón, con un peso de 480 libras. »El atún aleta amarilla es un animal [tan] extraordinario [que] me han pedido tejidos de varias instituciones de los Estados Unidos. Los tengo congelados, preparando para enviárselos: cartílagos, huesos, piel, pedazos de aleta, para ellos hacer pruebas genéticas [y] demostrar qué edad tenía. Pues es el atún aleta amarilla más grande que el mundo ha conocido, y ese me tocó a mí. »... Yo nunca había [pescado] un atún [de aleta amarilla] de más de 180 libras, pero sí había [pescado] un [atún patudo] de 300 en Madeira, con vara y carrete, y un [atún rojo] en el noreste de los Estados Unidos. En el caso de los atunes siempre quise [pescar] uno bien grande. Fui al suroeste de nuestro país —a Ocoa, Salinas y Pedernales, que es donde más grandes se ven—, y no lo pude lograr. Entonces pasó en momentos menos pensados, como el marlín [o pez aguja azul] de Puerto Rico. Dios me regaló ese atún de ese tamaño. Yo les pregunto a ustedes: ¿Por qué a mí? Quizá sea yo el único que lo pido, y con fe.» «¿Qué significa para usted ser el único pescador dominicano que posee [estos] récords?», es la pregunta que le hace a continuación la Revista Abordo. «Motivo de agradecimiento, una gran satisfacción, pero no una satisfacción vanidosa —responde Viyella—. Es más agradecimiento. No creo que sean hazañas mías, sino contestaciones y regalos de la oración a Dios, quizás mi perseverancia y mi petición con fe. Porque ahí hay tantos pescadores, incluso en el mundo [de la pesca submarina], iguales o mejores que yo.»1 No nos queda más que preguntarnos si no habrá otra razón de monto mayor por la que Luis Viyella haya logrado imponer esos récords. Él lo atribuye a la fe que tiene en Dios y a la perseverancia con que le pide a Dios que lo ayude en la pesca. Pero ¿no será que Dios quiere premiarlo con creces por la humildad con que habla acerca de esas hazañas? Lo cierto es que el Sabio Salomón afirma, en unos de sus proverbios, que Dios «brinda su ayuda a los humildes»,2 y en otro proverbio lo reafirma diciendo que «la humildad y la reverencia al Señor traen como premio riquezas, honores y vida».3 Es tal la importancia que Dios le da a la humildad que inspira tanto a Santiago como a San Pedro a que, en sus respectivos libros del Nuevo Testamento en la Biblia, citen ese proverbio que dice que Él les brinda su ayuda a los humildes. Y para rematar, Dios inspira también a Santiago y a San Pedro a que lo apliquen a la vida de nosotros sus lectores, por lo que nos aconsejan que seamos humildes delante del Señor, sometiéndonos a su mano poderosa para que Él nos premie en el momento oportuno.4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Angie Cunillera, «Luis Viyella: nuevo récord de pesca», Revista Abordo 155 (Revista del Caribe de Yates y Marinas), 26 febrero 2019, p. 32 En línea 22 abril 2021. 2 Pr 3:34 (TLA) 3 Pr 22:4 (DHH) 4 Stg 4:6,10; 1P 5:5-6

Un Mensaje a la Conciencia
Hijo de una leyenda de la pesca

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 24, 2022 4:01


(Antevíspera del Día Internacional del Pescador) Su pasión por la pesca surgió pescando desde pequeño con su padre, Fernando Viyella, quien fue una leyenda de la pesca dominicana. Desde los seis años Luis pescaba en las lagunas, y desde los diez años su padre lo llevaba al mar para que conociera cada uno de los diferentes tipos de pesca. «Eso era maravilloso para mí —recuerda Luis Viyella en una entrevista que le concede a la Revista Abordo después de haber batido otro récord de pesca en diciembre de 2018—. En el año 1973, a mis catorce años... [pesqué] mi primer marlín [o pez aguja] azul, que fue récord nacional dominicano en ese momento y pesó 423 libras, y [desde entonces] he pescado sostenidamente con una frecuencia bien alta.» Veinticuatro años después, impuso un nuevo récord al capturar otro pez aguja azul, sólo que esta vez el más grande del Caribe. «Fue en el tercer día de pesca del torneo del Náutico de San Juan... el 17 de agosto de 1997, cinco minutos antes de terminarse el torneo, que acababa a las tres de la tarde —relata Luis Viyella—. A las dos y cincuenta y cinco subió ese [pez aguja], que fue una oración contestada. Yo soy cristiano y un hombre de fe. Todo nos salió bien: el [anzuelo] fue sólido, y en media hora le pusimos el primer [gancho]. Media hora después logramos traerlo cerca de la lancha con la soga del primer [gancho volador], dominarlo y subirlo a bordo. ¡Fue extraordinario! »Recuerdo que estaba yo en equipo con mis amigos Eduardo Read y Armandito Armenteros. Eduardo ese día [capturó] un [pez aguja] azul de 713 libras también. Le faltó muy poquito para romper el récord de 721 libras que existía. El mío sí superó esa cifra. Lo extraordinario es que, en dos equipos, pescando en lanchas distintas el mismo día, [capturáramos] yo uno de 900 libras y Eduardo otro de 713. »... Yo había ido [detrás] de un [pez aguja] de ese tamaño a diversos destinos [donde] abundan [los] grandes, inclusive a Funchal, Madeira, y no había tenido suerte. Sin embargo, en ese torneo a bordo de la lancha de mi padre, la “Grace Tercera”, lo que menos pensaba era que iba a pescar ese marlín [o pez aguja] que me iba a salir ese día. Y... puedo decir que, realmente cuando uno quiere algo y se lo pide a Dios, eso viene en su tiempo, como Él mismo dice. Cuando uno menos lo espera, ahí llega; pero no se puede dejar de tener fe. Mi esposa es una mujer de gran fe, y me ha ayudado muchísimo en ese sentido», afirma Viyella.1 ¡Qué gran lección nos enseña Viyella como seguidor de Cristo y hombre de fe! Cuando tenemos un deseo inofensivo, basta con que se lo pidamos a Dios con fe y con toda confianza en lo que Jesucristo mismo enseñó: que si nosotros, que somos malos por naturaleza, sabemos dar cosas buenas a nuestros hijos por lo mucho que los amamos, ¡cuánto más nuestro Padre que está en el cielo nos dará cosas buenas a los que se las pidamos!2 Pero más vale que confiemos también en que Él es el único que sabe el tiempo oportuno para recibirlas de su mano. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Angie Cunillera, «Luis Viyella: nuevo récord de pesca», Revista Abordo 155 (Revista del Caribe de Yates y Marinas), 26 febrero 2019, pp. 31-32 En línea 22 abril 2021. 2 Mt 7:11

Un Mensaje a la Conciencia
«Él siempre camina al lado de su hija»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 22, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo un hijo, y mi esposo tiene una niña de diez años. Ella sólo nos visita los fines de semana y los días feriados, pero cuando ella está, mi esposo nos deja a un lado a mí y a mi hijo. Incluso si salimos a un lugar, él siempre camina al lado de su hija. Yo le he expresado cómo me hace sentir, pero él no acepta que sea así. »Lastimosamente todos los fines de semana tenemos problemas con mi esposo a causa de que la niña lo manipula en muchas cosas y... de que él me dice que quiere que mi hijo cambie.... A pesar de todo, yo me hago cargo de cosas de su hija que no me corresponden.... Pero todas estas actitudes me están llenando de resentimiento.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Nos entristece que su familia esté pasando dificultades. Sin embargo, aunque suene insensible decirlo, creemos que los problemas que usted tiene son la consecuencia natural de haberse casado con un hombre que tiene una hija. Usted decidió casarse con él sabiendo que él tenía esa hija. Y él decidió casarse con usted sabiendo que usted tenía un hijo. Como resultado, los dos tendrán muchos desacuerdos y malentendidos con relación a sus hijos respectivos.... »Siempre les aconsejamos a los padres y a las madres sin cónyuge que esperen hasta que sus hijos sean adultos antes de comenzar a buscar una pareja. Por supuesto, hay muchos que no están de acuerdo y piensan que somos poco realistas. Sin embargo, las estadísticas demuestran que hay una gran probabilidad de que fracasen los segundos matrimonios. Mientras esos segundos matrimonios están fracasando, los hijos se ven obligados a soportar las riñas y la angustia que está sufriendo alguno de sus padres. Muchas veces la obsesión del padre o de la madre con sus problemas matrimoniales es tal que no puede satisfacer las necesidades de los hijos.... »Nosotros creemos que un padre o una madre sin cónyuge tiene el compromiso moral de anteponer lo que necesitan sus hijos a sus propios intereses sentimentales. Pero cuando un padre o una madre se casa y se compromete con un nuevo cónyuge, con frecuencia ese nuevo compromiso con el cónyuge y el compromiso anterior con los hijos estarán en conflicto. Y no hay manera alguna que sea fácil de resolver ese conflicto. »Si usted quiere que este matrimonio perdure, tendrá que cambiar su actitud. Es evidente que su esposo quiere ser un buen padre para su hija. El amor que él le tiene a ella no compite con el que siente por usted. Él está con usted toda la semana, y sólo ve a su hija los fines de semana. ¿Por qué no lo deja caminar al lado de ella y prestarle atención? Ella crecerá y se irá de la casa, y entonces las oportunidades que él tendrá de estar con ella serán mucho más limitadas. En cambio, con él estará usted el resto de su vida, a no ser que permita que estos problemas los separen....» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 550. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«Cada día lo veo más decaído»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 20, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Mi mejor amigo de la infancia está pasando por un mal momento. Se siente angustiado por su futuro. Está cansado de su trabajo, y la relación con su mamá y su padrastro no es buena. En varias ocasiones ha estado muy deprimido. Una vez hasta quiso suicidarse. »Yo intenté ayudarlo. Lo aconsejé y le hablé sobre la paz que Dios puede darle. Le hablé de Cristo, pero creo que no me toma en serio. No sé qué más puedo hacer. Cada día lo veo más decaído. Lo único que le da felicidad es cuando hacemos deportes juntos los fines de semana. »No quiero darme por vencido. Su vida me preocupa tanto como si fuera la mía. ¿Qué estoy haciendo mal?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Su amigo debe sentirse bendecido por tenerlo a usted en su vida. Es posible que ese vínculo de amistad sea lo que lo esté impulsando a seguir adelante. El solo hecho de tener a una persona de confianza con la que se siente seguro es algo muy valioso que usted está aportando. »Lamentablemente, no podemos responder a su pregunta sobre qué está haciendo mal porque usted no nos ha dicho nada que esté haciendo mal. Al parecer usted cree que, si pudiera alinear sus palabras y sus consejos, entonces su amigo podría salir de la depresión en la que ha caído. Tristemente, así no se resuelve. Usted puede acertar en todo lo que dice y apoyarlo de todos los modos posibles, y sin embargo descubrir que él sigue deprimido. »No hay manera de que sepamos si su amigo está deprimido a causa de ciertas situaciones en su vida, o si tal vez sufra de depresión clínica a causa de un desequilibrio de las sustancias químicas en su cerebro. Sólo un médico puede diagnosticar la depresión clínica, así que le recomendamos que trate de convencer a su amigo de que consulte a un médico. Él debe decirle al médico cómo se siente y contarle acerca de los pensamientos de suicidio. Cualquiera que sea el diagnóstico del médico, ya sea que prescriba medicamentos o recomiende una consulta con otro médico, usted debe animarlo a que lo haga. »Aunque es difícil de comprender, la depresión no responde a la lógica. Usted puede, con acierto, presentar todos sus argumentos y tener todas las respuestas adecuadas, sólo para descubrir que la depresión ha interpuesto un muro entre los pensamientos negativos de su amigo (que él acepta como ciertos) y lo que usted le está aconsejando (que a él no le parece realidad).... »Dios puede valerse de las palabras de usted de modo que resuenen en el cerebro de su amigo y apelen a su conciencia día tras día. Pídale a Dios que le ayude a ser ejemplo de la confianza que se siente a raíz de poder confiar en Él. Es más probable que el ejemplo suyo y sus oraciones tengan mejores resultados que sus palabras.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. Puede leerse el consejo completo si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 679. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
Veneno endulzado

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 19, 2022 4:01


Sucedió de pronto y sin motivo aparente. En una escuela de una ciudad de México, un niño empezó a sufrir convulsiones. Lo llevaron de urgencia al hospital, y allí comenzaron los exámenes de rigor para diagnosticar su enfermedad. En eso estaban cuando desde otra zona de la ciudad trajeron a otro niño que tenía los mismos síntomas. En el transcurso del día, más enfermos fueron a parar a varios hospitales de la ciudad, con una sospechosa similitud de síntomas en todos los casos. La mayoría eran niños, todos eran de la misma ciudad y todos habían comido ciertos panes dulces esa mañana. La investigación minuciosa practicada por las autoridades competentes condujo a una panadería donde descubrieron que el azúcar usado en los panes de ese día se había contaminado inadvertidamente con veneno de ratas. El veneno no era lo bastante fuerte como para causar la muerte en adultos, aunque hubo algunos adultos que enfermaron a causa de él, pero los pequeños no pudieron resistirlo. Antes que pudieran descubrir la causa de la enfermedad y combatirla, ya había cobrado diecinueve vidas pequeñas e inocentes. Panes al parecer inofensivos, con la misma apariencia de siempre, con el mismo olor y el mismo sabor de siempre, distribuidos por la misma agencia y comprados en las mismas tiendas. Nada parecía haber cambiado, y sin embargo centenares enfermaron de gravedad y diecinueve murieron. Sucedió en México, pero pudo haber sucedido en cualquier país del mundo, porque todos tenemos hambre del «pan nuestro de cada día». Es tan natural que Jesucristo mismo, el Hijo de Dios, nos enseñó en el padrenuestro a que se lo pidiéramos al Padre celestial.1 De ahí la siguiente canción que algunos, cuando niños, cantábamos con toda la familia al unísono antes de comer: //«Gracias damos, Señor, por el pan:// //por el pan espiritual, que alimenta a cada cual, y también por el pan material.»// Porque así como tenemos hambre de «nuestro pan cotidiano», que es el pan material, también tenemos hambre de pan espiritual, que es el único alimento que satisface los deseos del alma. Dentro de cada uno de nosotros hay un vacío que sólo ese pan puede llenar. Lamentablemente hay muchos que, en sus ansias de satisfacer esa hambre, se abastecen del pan que ofrecen algunas sectas y religiones. El tal pan espiritual se hace pasar no sólo por inofensivo sino por alimenticio, cuando en realidad no es más que una adulteración de la verdad. Es decir, consta de un poco de verdad más un poco de veneno, lo suficiente como para matar espiritualmente al incauto. Para evitar consumir ese veneno sólo hay que examinar toda doctrina, por cuenta propia, a la luz de la Biblia. En ella Jesucristo, el Hijo de Dios, declara: «Yo soy el pan de vida.... Si alguno come de este pan, [no morirá, sino que] vivirá para siempre.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 6:9,11 2 Jn 6:48,50,51

Un Mensaje a la Conciencia
¿Culpable de la muerte de su hermano?

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 18, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Creo que interferí con la voluntad de Dios. Soy médica, y hace menos de un año mi hermano, la persona a la que más amé en este mundo, murió en una intervención por un tumor cerebral. »Yo estaba molesta y culpé a mi madre por el retraso en el diagnóstico porque, a causa de eso, no pude sacarlo del país para que tuviera mejores oportunidades.... Murió tras la segunda intervención. »Él era un hombre entregado a Dios y con una fe inquebrantable. Estaba convencido de que Dios lo sanaría... pero no fue así, y me siento culpable porque tal vez mi ira y dolor no me dejaron tomar las mejores decisiones.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Sentimos mucho la pérdida que ha sufrido. Sabemos lo que es perder a temprana edad a un hermano o a una hermana muy cercana, y podemos asegurar que la vida no volverá a ser igual para usted. Siempre habrá un puesto vacío alrededor de la mesa y un vacío en su corazón. Así se manifiesta la tristeza. »Usted da a entender que estaba enojada con su mamá y que se culpa también a sí misma. Esos sentimientos de ira y culpabilidad forman parte de la segunda etapa del duelo.1 Como parte de sus estudios médicos, lo más probable es que usted haya estudiado acerca de la psiquiatra Elizabeth Kübler-Ross y de las cinco etapas del duelo que ella propuso.2 Durante los últimos cincuenta años esas etapas han sido ampliamente aceptadas por los que practican la medicina. Sin embargo, con frecuencia es fácil identificar las etapas en otra persona, pero más difícil en nosotros mismos. »La tercera etapa consta de preguntas tales como las que se ha hecho usted. ¿Qué habría pasado si mi hermano hubiera sido diagnosticado más temprano? ¿Qué si yo lo hubiera llevado a otro país a tiempo para aprovechar los tratamientos más recientes? {¿Qué si yo no hubiera tomado las decisiones que tomé?} »La cuarta etapa es la depresión. Sus palabras revelan que sus emociones ya están por el suelo, y ¿quién no sentiría tal depresión después de perder a la persona a la que más amaba en este mundo? ... »Usted dice que su hermano era un hombre entregado a Dios y que estaba convencido de que Dios iba a sanarlo. Sería natural que usted culpara a Dios por no evitar la muerte de su hermano. ¿Acaso los que son fieles a Dios no reciben algo de beneficio adicional de parte de Él? »¿Por qué entonces no sana Dios siempre a cada creyente fiel que se lo pide? Puede ser muy difícil aceptar esa realidad, pero los creyentes fieles confían en que Dios les ha de dar el número preciso de días sobre la tierra y luego la eternidad en el cielo. El número de días que Dios designó para su hermano no fue afectado por la fecha del diagnóstico ni por la ira y la culpa que usted sintió. Su hermano confiaba en Dios, así que, a pesar de que no sabemos por qué no fueron contestadas sus oraciones en la manera como él esperaba, su confianza estaba puesta en Dios y no en recibir lo que él quería. »La acompañamos en su dolor.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 678. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 La primera etapa es la negación. 2 «Cuáles son las 5 fases del duelo y por qué no es algo que necesariamente tienes que dejar atrás», BBC Mundo, 26 abril 2018 En línea 7 mayo 2021.

Un Mensaje a la Conciencia
«La culpa con sangre sale»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 17, 2022 4:01


El juez bajó con fuerza el mazo. «Un cuarto de litro de sangre; ¡esa es la multa!», dijo con voz estentórea. Y el acusado, un hombre que había cometido una falta administrativa, se resignó a pagar. De todos modos, si donar sangre duele, también es algo que se repone en poco tiempo. Mario Gil, juez de Temuco, Chile, que deseaba dictar sentencias justas, había establecido en su juzgado un sistema punitivo revolucionario: personas que cometieran faltas menores no pagarían con arresto o dinero: pagarían con sangre que donarían al hospital local. «Si la letra con sangre entra —había afirmado el juez—, la culpa con sangre sale.» He aquí una medida pintoresca para castigar delitos menores, algo arbitraria y heterodoxa pero práctica y útil. Con el sistema del juez chileno, se podría solucionar el eterno déficit de sangre en el hospital local. Todos los pueblos del mundo, aun los más primitivos que han elaborado alguna clase de culto o religión, han sostenido siempre que un sacrificio de sangre quita la culpa y limpia el pecado. Ya sea la sangre de un cordero, de un gallo, de un jabalí o de un ser humano, siempre se ha creído que la sangre expía el pecado. Lo cierto es que el juez de Temuco tenía razón: la culpa con sangre sale. Pero no es porque se haya establecido en el tribunal del juez Gil sino porque está establecido en el augusto y eterno tribunal de Dios, el Juez Supremo. La sangre expía el pecado y quita la culpa de cualquier persona, por grande y antigua que sea. Sin embargo, la sangre que quita el pecado del mundo no es la de cualquier persona. No es la sangre del pecador, ni es la sangre de su madre o su padre o del ser que más lo quiere. La Biblia, el Libro Supremo de la humanidad y el único que dice la verdad, toda la verdad y solamente la verdad, dice que la sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, es la única que cubre y borra nuestro pecado. Y por si eso fuera poco, la Biblia dice además que esa sangre vertida en la cruz del Calvario no sólo borra todo nuestro pecado, sino que es tan eficaz que Dios, el ofendido, olvida ese pecado para siempre. De modo que nadie necesita morir por su pecado ni derramar su propia sangre. Cristo vertió la suya, y esa es más que suficiente. Si bien la culpa sale con sangre, la cura entra con Cristo. Él derramó su sangre por nuestra culpa, y ahora está a la puerta de nuestro corazón, pidiendo entrada. «Mira que estoy a la puerta y llamo —nos dice en el Apocalipsis de San Juan—. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo.»1 Más vale que le demos entrada, le pidamos perdón y permitamos que su sangre quite esa culpa y nos limpie de todo pecado.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ap 3:20 2 1Jn 1:7

Un Mensaje a la Conciencia
«La tendencia a la pedofilia»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 15, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Estuve casada catorce años.... Después de cinco años de matrimonio, mi esposo me fue infiel, y se volvió alcohólico y adicto a las drogas. »Aun así, seguí viviendo con él hasta el día en que tocó de manera indebida a mi hija mayor. Ese día lo dejé para siempre. No quise saber nada de él. Fueron momentos muy difíciles para mí.... »Han pasado ya diez años, y lo volvimos a ver. Mi hija mayor se casó.... Mi hija menor, que nunca trató con el padre porque cuando me separé tenía sólo dos años, no lo quiere. Me dice que no le agrada, que hay algo en él [que le produce desconfianza]. No sé qué hacer. Él ya no es el mismo: se ha rehabilitado, y pidió perdón.... ¿Debo dejar que hable con mis hijas, que tengan una relación de padre e hija? ... Mi hija mayor lo perdonó, pero mi otra hija no quiere que él llegue a visitarnos a la casa.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »... ¿Hay acaso alguna madre que tolere que se abuse de su hija? Lamentablemente, hay muchas que sí. Hacen como si no se dieran cuenta, o se engañan a sí mismas a fin de convencerse de que ese acto horrible jamás volverá a suceder. Algunas hasta le echan la culpa a la niña de lo sucedido, y la juzgan responsable de poner en peligro la estabilidad del hogar. Parece increíble, pero algunas mujeres están dispuestas a sacrificar a sus propios hijos tratando de conservar lo que creen que tienen, ya sea la seguridad económica o una relación sentimental. »Usted, en cambio, ¡no hizo eso! Protegió más bien a su hija a pesar de lo que implicaba en lo personal. ¡Qué bueno fuera que otras mujeres siguieran su ejemplo! »En cuanto a su ex esposo, nos alegra que usted pueda ver que ya no es alcohólico ni adicto a las drogas. Pero la tendencia a la pedofilia no es algo que puede observarse. Los pedófilos logran ocultar su horrible secreto durante décadas a no ser que se les descubra. Así que, si bien nos alegramos de que usted y su hija mayor hayan perdonado a su ex esposo y a su padre respectivamente, eso no quiere decir que deban tenerle confianza. »Creemos más bien que usted nunca debe permitir que su ex esposo venga a su casa. El permitirlo le daría esperanzas de poder reconciliarse con usted. Y, tal como bien lo percibe su hija, a él no se le debe tener confianza. »Cuando su hija menor sea adulta, ella podrá reconsiderar la relación que quiera tener con su padre. Pero nosotros apoyamos la decisión que ha tomado de no tener nada que ver con él por ahora. »Jesucristo enseñó que debemos perdonar a otros si queremos que nuestro Padre celestial nos perdone a nosotros.1 Pero ni Jesús ni los apóstoles enseñaron jamás que debiéramos correr peligro a fin de demostrar que hemos perdonado a quien nos ha hecho daño.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 549. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 6:14

Un Mensaje a la Conciencia
«Si se enojan, no pequen»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 14, 2022 4:01


Primero fue un gato. Voló por los aires desde un quinto piso en Nueva York. Al caer al suelo, no le valieron para nada sus siete vidas. Las perdió todas de un solo golpe. Después fue un perro. Voló por los aires desde el mismo balcón, y también halló la muerte al estrellarse contra el pavimento. «El próximo en salir volando será uno de ustedes», anunció llena de rabia Jessica Sánchez. Era madre de tres niños, mujer iracunda, frustrada, acosada por las necesidades y la pobreza. Cuando su esposo Tomás dormía profundamente, tomó a su hijita Raquel, de dos años, y la arrojó por la misma ventana, hacia el mismo piso de cemento, hacia la misma muerte. ¿Qué atrocidades no se cometerán debido a la ira, la rabia concentrada? Jessica Sánchez había ido acumulando ira y despecho con los años. La estrechez del apartamento en que vivía, el escaso salario del esposo, el calor insoportable de un edificio sin aire acondicionado, y los continuos problemas que le provocaban sus tres niños fueron cargando pólvora en la psiquis de la mujer. Cuando la ira enceguece la razón, enloquece a la persona a la que domina. Por eso los antiguos griegos decían: «La ira es una locura breve.» ¡Lástima que esa breve locura produzca la muerte! La ira es una pasión natural del alma humana, pero hay que dominarla. Porque la ira descontrolada y desenfrenada es como serpientes de cascabel en un jardín infantil. Tarde o temprano esas serpientes harán daño. El hecho atroz que cometió Jessica Sánchez no fue cuestión del momento. Se debió a algo que se venía gestando desde tiempo atrás, desde la primera frustración y el primer desencanto de su vida. Porque el enojo repentino, por lo general, no es más que el estallido del combustible de irritación almacenado en la bodega del interior del ser humano. Al parecer, el apóstol Pablo estaba consciente de esto. En su Carta a los Efesios, dice: «“Si se enojan, no pequen.” No dejen que el sol se ponga estando aún enojados.»1 Dando por sentado que de vez en cuando todos sentimos enojo, nos da a entender que no debemos disimularlo sino disiparlo, no sea que ofendamos al que es objeto de esa ira. Y para disiparlo, basta con que determinemos no acostarnos de noche sin antes arreglar cuentas con cualquiera que haya sido blanco de nuestro enojo. «Abandonen toda amargura, ira y enojo... y toda forma de malicia —nos exhorta el apóstol—. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.»2 Ahí está la clave: aprender a perdonar así como perdona Dios, hasta al que menos merece el perdón. «Por tanto —concluye San Pablo— imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros.»3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ef 4:26 2 Ef 4:31,32 3 Ef 5:1,2

Un Mensaje a la Conciencia
«Decidimos que no naciera ese niño»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 13, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Soy un hombre casado, y me siento muy mal con Dios porque le fallé. Cometí adulterio, y la consecuencia de ese adulterio fue un embarazo; pero decidimos que no naciera ese niño. »Quisiera que me dijeran cómo alcanzar el perdón de Dios por haber pecado, conociendo la verdad, y por haberle quitado la vida a ese ser inocente. Cada día me martiriza ese cargo de conciencia. Debido a esa situación, estoy enfermo. Yo sé que Dios me está castigando por haber pecado de esa manera. ¿Cómo recibo sanidad y perdón?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Antes de responder a su pregunta, quisiéramos hacerle una pregunta a usted. ¿Ha seguido siéndole infiel a su esposa? »Usted se siente culpable por haber estado de acuerdo con la decisión de quitar la vida de su hijo o hija, pero no menciona específicamente si también se siente culpable por el adulterio. De ser así, ¿la culpa que siente lo ha llevado a ponerles fin a relaciones sentimentales con otras mujeres? »Su caso puede compararse con el de andar en un vehículo que va en dirección contraria al tránsito. Una vez que el conductor del vehículo descubre su error, ¿qué hace? ¿Sigue andando en la dirección equivocada luego de pedirles disculpas a los pasajeros que lo acompañan, o se da vuelta en el sentido correcto? »Usted sabe que su vida ha estado mal encaminada por algún tiempo. Así que debe darse vuelta y tomar el rumbo contrario si espera que Dios crea que de veras está arrepentido por lo que usted hizo. Cuando cambiamos de rumbo y lamentamos lo que hemos hecho, esa acción indica arrepentimiento. Dios está dispuesto a perdonar cualquier pecado por completo, pero cuando pecamos, tenemos que estar de veras arrepentidos, y darnos vuelta y tomar el rumbo opuesto. »Muchos se sienten culpables y quieren saber cuál es la fórmula para tener una conciencia tranquila. Están dispuestos a decirle a Dios que están arrepentidos, pero no están dispuestos a darse vuelta y tomar el rumbo contrario. Si no hacen eso, su arrepentimiento es vano y no indica nada. »La culpabilidad y la angustia emocional causan cambios en las sustancias químicas del cerebro, y esos cambios pueden, en definitiva, afectar la salud. Usted no identifica su enfermedad, pero es de suponerse que su estado emocional está elevando la cantidad de hormonas de estrés, tales como el cortisol, que tiene en el cuerpo.... Es que, si bien Dios nos perdona por lo que hemos hecho, por lo general Él no nos quita las consecuencias naturales que se dan como resultado. Sin embargo, una conciencia clara y limpia delante de Dios aliviaría una buena parte del estrés en su cuerpo, y pudiera resultar en una mejoría de la enfermedad. En cualquier caso, le sugerimos que consulte a un médico para que le dé su diagnóstico. »Le recomendamos que lea el Caso 387 en www.conciencia.net para enterarse de lo que le sugerimos a otra persona que lamentó muchísimo su decisión de abortar a su bebé. Esas sugerencias pudieran servirle también a usted.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. Este caso y este consejo pueden leerse e imprimirse si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 677. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
Debilidades y virtudes

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 12, 2022 4:01


Pierre Mathieu, cronista de cámara de Enrique IV de Francia, era un individuo a quien le gustaba decir las cosas tal y como son. Por eso al escribir la historia del reino, no hacía esfuerzo alguno por ocultar los desaciertos y las indiscreciones del galante monarca. ¿Acaso no era eso lo que le aseguraría un lugar merecido en la historia de su pueblo? Luego de presentarle a su señor algunas páginas recién escritas, el rey no pudo menos que darse cuenta de su estilo franco y poco halagüeño tocante a él. Sus malas decisiones y su conducta dudosa no brillaban por su ausencia como él esperaba; al contrario, ¡relucían como trapos sucios que se sacan al sol! No vaciló, por lo tanto, en preguntarle al cronista con cierta incredulidad: —¿Para qué revelar mis debilidades? Mathieu no se acobardó, sino que repuso impasible: —Señor, para que sean creídas vuestras virtudes. Por eso dice un refrán: «Alabar lo bueno y reprochar lo malo, justicia es que hago.» Y otro proclama: «Del pan y del palo: uno para el bueno, y otro para el malo».1 A muchos se les olvida que la Biblia, además de ser una guía práctica de fe y de conducta, es la historia de un reino, no del rey Enrique sino del Rey de reyes, y no de Francia sino de todo el universo. Como tal, es un documento histórico cuyo Autor, de principio a fin, se preocupa por que cada crónica sea fidedigna, es decir, digna de fe o de crédito. Lo hace porque tiene como objetivo la confianza absoluta de quien lee su libro. No puede haber duda alguna de que es veraz. Por eso presenta a sus protagonistas principales como personas de carne y hueso. ¡Sus héroes no son menos humanos ni tienen menos defectos que los de Madariaga y de García Márquez! ¡Por algo será que tantas de sus historias han servido de guiones cinematográficos! Tratan con franqueza los temas que están de moda en las telenovelas de actualidad, pero con una importantísima salvedad, que es la razón por la que Dios insistió en que formaran parte del canon: nos enseñan a llevar una vida sana y provechosa. No ocultan los pecados grandes ni pequeños de sus personajes, porque así podemos identificarnos con ellos, conscientes de que no son mejores que nosotros, y el ejemplo de la consecuencia de sus pecados nos lleva a tomar una de dos decisiones: evitarlos, si no es demasiado tarde, o pedir perdón por los que hayamos cometido. El cronista francés tenía razón: Para asegurar que sean creídas nuestras virtudes, debemos revelar nuestras debilidades. Pero hay algo más: Para asegurar que haya virtudes nuestras que se puedan creer, debemos creer en el Dios de las virtudes que nos asegura la salvación. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Luis Junceda, Del dicho al hecho (Barcelona: Ediciones Obelisco, 1991), p. 170.

Un Mensaje a la Conciencia
«No me valora lo suficiente para casarse conmigo»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 11, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Hace casi dos años comencé a tener relaciones sexuales con mi novio. Actualmente estoy embarazada, y aunque antes de estarlo él habló con mi mamá con respecto a casarnos, ahora pone cualquier excusa para evitarlo.... »Me siento muy mal. Quisiera dejarlo, pero lo amo y siento que él [me ama] a mí [también] a pesar de su actitud. Pero mi dignidad se siente burlada. Siento que no me valora lo suficiente para afirmarse y casarse conmigo. Yo no le toco el tema, para evitar discusiones. ¿Qué debo hacer?» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Su corazón le dice una cosa, y su cerebro, otra completamente diferente. ¿En cuál de los dos debe confiar? Esta es la pregunta que confunde a muchos, a tal grado que a la postre toman la decisión indebida. Luego nos escriben pidiéndonos un consejo acerca de cómo escapar de la situación imposible en que se han metido.... »Su novio le dijo a usted que la quería, y hasta consideró el matrimonio, pero ahora ha cambiado de parecer. ¡Huya de él como si fuera una plaga! Casarse con él a estas alturas, o quedarse con él sin casarse, es lo peor que usted pudiera hacer. Resultaría en un futuro en que él la dejara a usted en casa cuidando a una pequeña criatura mientras él sale con sus amigos. Posteriormente él pudiera hasta mantener una relación con otra mujer con la que tuviera otros hijos, y entonces usted se encontraría en una situación realmente difícil.... »El primer paso que debe dar es, de por sí, bastante difícil: separarse definitivamente de su novio. Pero el siguiente paso es aún más difícil. ¿Está usted preparada para cuidar sola a su bebé? ¿Tiene un empleo que le producirá lo suficiente para el sustento de los dos? ¿Tiene a alguien a quien podrá confiarle el cuidado de su bebé? Si la respuesta a estas preguntas es negativa, entonces le recomendamos que tome la opción más amorosa que tiene una madre en sus circunstancias, la de permitir que alguna pareja adopte a su bebé. Hay miles de matrimonios sin hijos que le ruegan a Dios todos los días que les conceda un hijo. Alguno de ellos puede darle a su bebé todo lo que usted probablemente no pueda darle, ante todo, una mamá y un papá que se quieren mutuamente y que anhelan tener un hijo. »La Biblia enseña que no debemos tener relaciones sexuales antes de casarnos con la persona que es el objeto de nuestro amor. No se trata de que Dios sea un aguafiestas extraterrestre. Al contrario, Él estableció esa regla para salvar a mujeres como usted y a bebés como el suyo de un sombrío futuro sin esposo o padre que forme parte de su vida. Cualesquiera que sean las otras decisiones que usted tome, prométase a sí misma que jamás volverá a tener relaciones sexuales con un hombre que no sea su esposo amado. Con sólo cumplir esa promesa se evitará indecible amargura en el futuro. »Le deseamos lo mejor, »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 28». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«Mi esposa me pegaba»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 8, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Hace seis meses me separé de mi esposa, y le estoy siendo infiel. Antes de que pasara esto, ella me hacía la vida imposible con sus hijos. Ella era viuda con cuatro hijos adolescentes... que me trataban con desprecio.... Con ella tuve una hija... pero mi esposa me trataba muy mal. Me pegaba.... Me llegó a clavar un cuchillo en el brazo cuando nuestra hija tenía seis años, y la niña lo vio todo, incluso cuando la sangre me corría. Yo no aguanté más y la dejé. »Ahora estoy con otra mujer que me da todo el amor, el afecto y la comprensión que necesitaba. Con mi ex esposa estoy en trámites de divorcio, y es inevitable.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Sentimos mucho el maltrato que ha sufrido de parte de su esposa, pero sentimos aún más lo que ha sufrido su hijita. Al parecer, su esposa no es una buena influencia en la vida de su hija y, de ser así, es posible que usted pudiera tratar de conseguir que se le conceda la custodia legal de la niña. »Sin embargo, no está claro que usted sea una buena influencia en la vida de su hija tampoco. Usted no se ha divorciado aún, y sin embargo admite que está con otra mujer y por consiguiente está siendo infiel. Esa relación lo convierte en un padre poco ejemplar para su hija. »Por supuesto, usted está sufriendo las consecuencias de una pésima decisión. Cuando decidió casarse con una mujer que tenía cuatro hijos adolescentes, con eso optó por sufrir.... Debido a que creemos que no es nada común que un adolescente acepte a un padrastro o una madrastra, a los que tienen hijos adolescentes les aconsejamos que se dediquen a ellos y se abstengan de relaciones románticas hasta que esos hijos sean adultos. Usted no hizo más que empeorar las cosas al traer al mundo a una hija para que ella tuviera que afrontar un ambiente difícil. »Claro que no era fácil que usted soportara el temperamento fuerte de su esposa y la tendencia de ella a la violencia. Jamás recomendaríamos que un cónyuge permaneciera en un hogar en el que corriera peligro. Pero ni aun esa situación justifica el adulterio ni la relación que usted está sosteniendo. Con eso está dándoles prioridad a sus propios deseos románticos por encima del bienestar de su inocente hija. »Sólo Dios tiene suficiente poder para ayudarlo a salir del lío en que se ha metido. Le aconsejamos que le pida perdón a Él, en el nombre de su Hijo Jesucristo, quien se sacrificó en la cruz por nuestros pecados. Luego resuelva seguir a Cristo al obedecer los Diez Mandamientos. Busque una iglesia en la que quienes asisten hayan sido cambiados por su poder divino, y donde pueda ser aceptado como un nuevo seguidor de Cristo. Y estudie la Biblia y ore con regularidad, pidiéndole a Dios que lo ayude a decidir lo que debe hacer ahora.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 548. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
El arbolito de Navidad

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 7, 2022 4:01


Joseíto, de apenas cuatro años de edad, se levantó temprano, como siempre. La noche anterior se había quedado dormido antes que las personas mayores salieran a comprar el arbolito de Navidad. De vuelta con el árbol escogido, lo habían adornado con una guirnalda de bombillitas multicolores, con brillantes esferas doradas, plateadas y de diversos matices, y con un cordón de oropel que hacía una espiral perfecta desde la base hasta la copa. Al verlo, Joseíto se quedó encantado. Era realmente fascinante ese árbol que de la noche a la mañana se había aparecido en su casa. De ahí en adelante, durante los demás días de Navidad, no pudo resistir el deseo de sentarse por largos ratos frente a él para admirarlo. Era tal el encanto que aquel arbolito ejercía sobre él, que lo contemplaba en absoluto silencio. Pasado el Día de los Reyes, las personas mayores decidieron que ya era hora de quitar el arbolito. Así que lo despojaron de todos sus adornos y lo arrojaron casi seco al traspatio, ante los ojos de Joseíto, que lo observó decepcionado y dijo: «¡Ah, si era una mata!»1 Con esta anécdota de su obra titulada Cosas de muchachos el escritor y médico cubano Mario Dihigo nos lleva a reflexionar sobre las etapas de la vida por las que todos pasamos. Primero pasamos por la etapa de la inocencia, que poco a poco va cediendo ante la de la decepción, y ésta, tarde o temprano, cede a la etapa de la malicia. Es triste que a la par con nuestra personalidad, también tenga que cultivarse este aspecto oscuro de nuestra naturaleza humana. Se debe a una condición que los teólogos llaman «depravación», es decir, la tendencia humana a hacer lo malo. Para los que piensan lo contrario, que somos buenos por naturaleza, debiera bastar para convencerlos de su error el observar la conducta de los niños, que no necesitan que nadie les enseñe a ser egoístas y rebeldes. Ahora bien, si damos por sentado esa depravación humana que nos caracteriza, entonces más vale que aprendamos a prever que otros nos van a desilusionar. ¡Cuántas «matas» en nuestra vida no fueron una vez encantadores árboles que admirábamos! Seres queridos, amigos, compañeros de trabajo, jefes y hasta religiosos nos han decepcionado, todas ellas personas a quienes respetábamos, pero que ahora tenemos en poca estima. Frente a esta triste realidad, ¿qué debemos hacer? Como primera medida, debemos examinarnos a nosotros mismos y pedirle a Dios que nos limpie de todo pecado. Pues cuando tenemos el corazón limpio, es más probable que seamos un árbol admirable y no «una simple mata» a los ojos de nuestros semejantes. Y luego debemos pedirle a Dios que nos ayude a perdonar a los que nos han decepcionado, así como Él nos perdona a nosotros que tampoco merecemos su perdón. Al fin y al cabo, todos somos matas, pero también somos árboles en vías de desarrollo. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mario E. Dihigo y Rosa Dihigo Beguiristain, Cosas de muchachos (Miami: Ediciones Universal, 1998), p. 57.

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Un regalo para todos

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 6, 2022 4:01


Poco después que su gobierno lo nombrara cónsul en París el 12 de marzo de 1903, nació su segundo hijo con Francisca Sánchez, que era su tercera esposa. A este hijo le puso por nombre el mismo que le había puesto a su primogénito con su primera esposa, y que le habría de poner al próximo. Era el nombre literario con el cual el mundo lo conocía a él. Para distinguirlo de los otros, a este hijo lo apodó «Phocás, el campesino». En febrero de 1905 retornó con Francisca a España, donde a escasos dos años de nacido, falleció el pequeño «Phocás». Era su tercer hijo que muriera en la infancia. Tal vez se deba a esa tercera muerte trágica que a la primera parte de su nuevo libro le pusiera por título: Cantos de vida y esperanza, que dedicó a José Enrique Rodó. Pero fue Juan Ramón Jiménez, a quien dedicó la segunda parte titulada Los Cisnes, el que lo ayudó a preparar esa colección de poemas para la Tipografía de la Revista de Archivos. He aquí uno de esos Cantos, al que Rubén Darío tituló «Los tres reyes magos»: —Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso. Vengo a decir: La vida es pura y bella. Existe Dios. El amor es inmenso. ¡Todo lo sé por la divina Estrella! —Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo. Existe Dios. Él es la luz del día. La blanca flor tiene sus pies en lodo. ¡Y en el placer hay la melancolía! —Soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro que existe Dios. Él es el grande y fuerte. Todo lo sé por el lucero puro que brilla en la diadema de la Muerte. —Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos. Triunfa el amor, y a su fiesta os convida. ¡Cristo resurge, hace la luz del caos y tiene la corona de la Vida!1 En estos versos el ilustre poeta nicaragüense se vale del diálogo que crea entre los tres reyes para tratar los temas de la existencia de Dios y la coexistencia de lo bueno y lo malo. Con el testimonio de cada personaje reafirma la existencia de Dios, y con una blanca flor que crece en medio del negro lodo ilustra la coexistencia de la luz y el caos, el placer y la melancolía, y la vida y la muerte. Si no fuera por el relato bíblico de los tres reyes, no habría motivo para dar ni recibir regalos como parte de la Navidad. La fiesta de la Epifanía que celebramos cada 6 de enero es, por definición, la de la manifestación de Cristo a esos tres hombres sabios, con lo cual Dios daba a entender que la salvación que traía su Hijo era un regalo para toda la humanidad. Tenía razón Rubén Darío. Dios nos convida a una fiesta, la de las bodas de su Hijo. En esa fiesta habrá de celebrarse el triunfo de su amor y de su luz divina sobre el caos de nuestra vida pasada. Pero sólo podrán asistir los que le rindan su vida a Él y le sean fieles hasta la muerte, pues es a éstos a quienes dará la corona de la vida.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Rubén Darío, Poesía, 2a ed. (Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho, 1985), p. 250,488‑553; Rubén Darío, Antología poética, p. 48, y A Propósito de Rubén Darío y su obra (Bogotá: Editorial Norma, 1994), pp. 129‑144. 2 Ap 2:10

Un Mensaje a la Conciencia
Pesadillas por haber sido víctima de agresión

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 5, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una joven que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Hace unos cuatro años me atacó un hombre.... Debido a eso lloraba yo todas las noches hasta que un día le conté a mi familia lo que me había sucedido, y fuimos a presentar la denuncia. »Desde entonces, no puedo dejar de pensar en lo que me pasó y, cuando recuerdo, lloro y me vienen horribles cosas a la mente, y tengo pesadillas. Siento que me está vigilando o que quiere hacer daño a mi familia. No sé qué puedo hacer para aliviarme y dejar de pensar en eso, a pesar de que lo intento.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »¡Cuánto sentimos la violencia de la que fuiste víctima, y como resultado la angustia que has sufrido durante los últimos cuatro años! Ese hombre te robó mucho, incluso paz y seguridad emocional. »Nosotros no somos médicos, así que no estamos facultados para diagnosticar enfermedades. Sin embargo, te animamos a que investigues el trastorno de estrés postraumático (TEPT).... Si consideras que tus síntomas son muy parecidos a los síntomas del TEPT, entonces te recomendamos que consultes a un médico para pedir un diagnóstico y los tratamientos posibles. El médico puede referirte a un especialista, o a un grupo de apoyo para casos como el tuyo. »También es posible que necesites ciertos medicamentos por algún tiempo. El ataque que sufriste te causó reacciones emocionales en el cerebro que a su vez afectaron las sustancias químicas que hay allí. La medicación a veces puede regular esas sustancias.... El trauma nos causa efectos fisiológicos a largo plazo, y es posible que esos efectos jamás desaparezcan o se reduzcan sin recibir algún tratamiento médico. »A Dios le importa tu dolor. Él lamenta mucho la perversidad que había en el corazón del hombre que te atacó. No era la voluntad de Dios que ese hombre perpetrara la maldad, pero como Dios nos dio a cada uno la libertad de tomar nuestras propias decisiones, aquel hombre optó por pasar por alto los designios de Dios y agredirte de ese modo. »Sin embargo, algunos culpan a Dios y preguntan por qué, si es un Dios de amor, permite que ocurra semejante maldad. Es cierto que Dios pudo haber evitado la maldad si nos hubiera hecho a todos puros e impecables desde el principio; pero, si Él nos hubiera creado así, nosotros no tendríamos opción alguna en cuanto a la toma de decisiones. Seríamos como robots que sólo pueden actuar según se les ha programado. Y todos serviríamos y obedeceríamos a Dios por obligación. Como Dios deseaba una relación amorosa con nosotros como hijos suyos y no un ejército de robots, Él nos dio el libre albedrío para tomar nuestras propias decisiones. »Ahora tú puedes optar por no hacer nada y seguir sintiéndote miserable, o esforzarte por hacer lo más difícil, que es buscar y cumplir con un tratamiento médico. Te instamos a que tomes una sabia decisión.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 676. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«¡Buena esa, Leona!»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 4, 2022 4:01


(Día del Periodista en México) Nació en 1789 en la Ciudad de México en el seno de una acomodada familia criolla. Era hija única, sin hermanos varones, de un comerciante español y de una descendiente directa del último tlatoani de Texcoco. Cuando quedó huérfana de padre y madre a los dieciocho años, recibió en herencia no sólo una considerable fortuna económica sino también una envidiable formación académica que no era accesible a otras mujeres de la época. Es que su padre había reconocido la inteligencia y el talento que ella tenía, y le había abierto las puertas de la biblioteca de la familia para que aprendiera a leer y a escribir, y aun a defenderse en otros idiomas, y aprovechara al máximo esas ventajas que le concedía. Eso fue precisamente lo que ella hizo. En lugar de derrochar su fortuna familiar llevando la vida fácil, la invirtió en pro del movimiento de Independencia patria. Y no solamente lo apoyó con su cartera, sino que entregó alma y cuerpo por esa causa: fungió de espía como parte de una sociedad secreta; brindó refugio a fugitivos en peligro; fue denunciada como conspiradora; estuvo en prisión, de donde escapó poco después; se reunió con su prometido Andrés Quintana Roo, considerado otro de los próceres de la independencia mexicana, contrajo matrimonio con él, y juntos se mantuvieron al servicio de la insurgencia liderada por José María Morelos; y colaboró en los periódicos El Ilustrador Americano y el Semanario Patriótico Americano. De ahí que a María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, conocida simplemente como Leona Vicario, el Congreso de la Unión le haya concedido el título honorífico de Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria, que su nombre esté inscrito con letras de oro en el Muro de Honor del Palacio Legislativo de San Lázaro, que sus restos estén enterrados en la columna del Ángel de la Independencia con el resto de los insurgentes, y que el gobierno de México haya declarado 2020 como el «Año de Leona Vicario, Benemérita Madre de la Patria» a fin de rendirle homenaje como una de las heroínas de su independencia. En 1831, Lucas Alamán, ministro en el gobierno de Anastasio Bustamente, le dedicó una carta a Vicario en la que sostenía que ella se había unido a los rebeldes por seguir a Quintana Roo en un impulso de «heroísmo romancesco» más que por tener una convicción política propia. Las siguientes palabras de la respuesta que le dirigió Vicario en El Federalista Mexicano se han citado incontables veces desde entonces con relación a la independencia de acción y pensamiento de la mujer: «Confiese usted, señor Alamán, que no sólo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: que ellas son capaces de todos los entusiasmos, y que los deseos de la gloria y de la libertad de la patria no les son unos sentimientos extraños... Mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres.... En este punto he obrado con total independencia.»1 Por nuestra parte, podemos imaginarnos a Dios, quien creó como iguales al hombre y a la mujer,2 exclamando: «¡Buena esa, Leona!» Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Marcos González Díaz, «Independencia de México: quién fue Leona Vicario, la “madre de la patria” mexicana que espió para los insurgentes (y fue clave en la emancipación de su país)», BBC News Mundo, 16 septiembre 2020 En línea 12 agosto 2021; M. Ruiza, T. Fernández y E. Tamaro, «Biografía de Leona Vicario», en Biografías y Vidas: La enciclopedia biográfica en línea (Barcelona, España, 2004) En línea 12 agosto 2021; Wikipedia, s.v. «Leona Vicario» En línea 12 agosto 2021. 2 Gn 1:26-27

Un Mensaje a la Conciencia
El pasatiempo predilecto de los ticos

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 3, 2022 4:01


«[El 25 de diciembre de 1899,] en La Sabana,...se celebró un encuentro de fútbol memorable. Veamos la crónica que los antecesores de Fernando Naranjo nos legaron en uno de los diarios [costarricenses] de la época. Dice así: »“El match. Como partidarios decididos que somos del desarrollo de las artes atléticas en Costa Rica, nos habíamos propuesto hacer una reseña del match del 25... y se nos olvidó. Por eso lo hacemos hoy, tres de enero. »“La mañana del 25 estaba fresca, muy apropiada para tal diversión. El Sr. Presidente de la República y parte de nuestras bellas damas honraron el juego con su presencia, amenizando el acto la banda militar. A las 8:30 se principió. Cada banda portaba su correspondiente uniforme, y los extranjeros ostentaban en su campo un hermoso pabellón británico (pertenecían a una fragata de Su Majestad, según nos lo han asegurado...). »”Muy al principio de la partida, los extranjeros lograron atravesar el Puente contrario y, si hemos de ser jueces severos, este golpe se debió un tanto a descuido o nerviosidad de nuestro goalkeeper. Después riñeron el tiempo fijado, sin que nuestros jugadores lograran tomar el desquite, quedando el triunfo de parte de los extranjeros, a quienes, respetuosamente, enviamos nuestra felicitación. »”Los vencedores lucieron muy bonita combinación, y merecieron especial mención Mr. R. Johnson, back; Mr. J. Johnson, halfback, y Mr. John Scott, temible forward. De los nuestros, a excepción de tres forwards, los demás jugaron tan bien que los ingleses vieron oscilar sus laureles en repetidas ocasiones. Vaya nuestra felicitación para Óscar Pinto, halfback, y el señor Gonzalo Quirós, los mejores...”. »Bueno, bueno. Ya tenemos aquí un perfil de lo que sería con el correr de los años el pasatiempo favorito de los costarricenses», comenta al respecto Miguel Salguero en su obra titulada La Costa Rica que no todos conocemos, y termina diciendo: «De esta manera transcurrieron los festejos de fin de siglo.»1 ¡Qué dato tan interesante este que rememora el periodista costarricense Salguero! ¿Quién hubiera pensado que la mañana del último día de Navidad del siglo diecinueve la pasara el Presidente de la República de Costa Rica viendo jugar a un seleccionado de fútbol de su país contra un equipo británico, ante el cual perdieron los ticos? Y esto, según el respetuoso reportaje del diario, se debió al descuido de su guardameta. Más vale que en cada encuentro que tengamos nosotros con el enemigo de nuestra alma, ya sea en un día festivo o en un día común y corriente, sigamos el ejemplo de los que trabajaron en la reconstrucción de los muros de Jerusalén bajo la supervisión de Nehemías, gobernador de Judá. Al igual que ellos, reconozcamos que ese temible adversario nuestro tiene la intención de destruirnos, y que por eso debemos mantenernos a la ofensiva sin descuidar jamás la defensa, siempre conscientes de que «¡nuestro Dios peleará por nosotros!» si tan sólo le permitimos que lo haga.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Miguel Salguero, La Costa Rica que no todos conocemos (San José, Costa Rica: Editorial STVDIVM, 1981), pp. 91,92. 2 Neh 4:15-20; 5:14; Jn 10:10

Un Mensaje a la Conciencia
A pesar de asistir juntos a la iglesia

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Jan 1, 2022 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo veintinueve años y un hogar por el cual he luchado mucho pese a las dificultades. Hace aproximadamente un año y dos meses conocimos a Cristo como nuestro Salvador personal, y ha sido de gran bendición para mi hogar. Mi esposo ha cambiado mucho de manera positiva, pero aún hay veces que pierde el control y suele ser ofensivo de palabra, a pesar de que estamos yendo juntos a la iglesia y de que él se expresa de una manera muy bonita hacia Dios. Esto me confunde y me hace sentir afligida.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »¡La felicitamos por la sabia decisión que tomó de aceptar a Cristo y de seguirlo! Nos alegra que haya habido esos cambios positivos en su hogar.... »Cuando usted le pidió a Dios que le perdonara sus pecados, Él pudo hacerlo porque su único Hijo, Jesucristo, pagó el castigo por esos pecados cuando murió en la cruz. Usted sólo tuvo que pedirle a Dios el Padre que la perdonara, y el perdón que recibió como resultado fue instantáneo. No tuvo que esforzarse para recibirlo ni tuvo que merecerlo. Dios la perdonó, y usted llegó a ser como una nueva persona. El apóstol Pablo enseñó que, cuando seguimos a Cristo, lo viejo queda en el pasado y llega lo nuevo.1 A eso se le llama salvación. »Sin embargo, después de ser salvos, de ser nuevas personas y de ser perdonados por completo, tenemos que seguir viviendo. Y cada día que vivimos afrontamos más pruebas y tentaciones, y más oportunidades de pecar. Los desafíos no desaparecen sólo porque hemos aceptado a Cristo. De ahí que su esposo siga luchando con el problema de perder los estribos, y es posible que usted siga luchando con sus propias tentaciones. Pero si usted se mantiene cerca de Dios mediante la oración y el estudio de la Biblia a diario, poco a poco llegará a ser más como Cristo y menos como era antes. Es un proceso que se llama santificación, y de ninguna manera es instantáneo. »Usted ha esperado que su esposo sea instantáneamente santo y que no vuelva a pecar, pero eso no se corresponde con la realidad. Tanto él como usted pecarán, y a diario ambos tendrán que pedirle a Dios que los perdone por las maneras en que le han fallado ese día. Cada vez deben afrontar menos tentación, y cada día debe ser más fácil resistir la tentación de pecar. »Muchas personas sostienen que la iglesia está llena de hipócritas debido a que aún hay evidencia de pecado en la vida de los seguidores de Cristo. Lo que no comprenden es que los que asisten a la iglesia no son perfectos, sino que participan activamente en un proceso que contribuirá a que sean más y más como Cristo. Siempre habrá algunos que son verdaderos hipócritas, pero la mayoría son apenas seres humanos que están siguiendo al Único que sí es perfecto.»2 Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 547. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 2Co 5:17 2 Mt 5:48

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«Mientras los jazmines perfuman la ciudad»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 31, 2021 4:01


«Los escaparates de las tiendas y bazares de la ciudad están profusamente iluminados con bombillas de colores y engalanados con bonitos arreglos florales, en espera del cambio de siglo —escribe Mercedes Vigil en su novela histórica titulada Matilde, la mujer de Batlle—.... Este año, la municipalidad ha permitido la realización de fiestas callejeras, que habían estado prohibidas durante mucho tiempo, por lo que largas guirnaldas decoran las principales arterias, mientras los comerciantes dan el último retoque a los coquetos kioscos de refrescos y helados que marcarán una Navidad y un Fin de Año excepcionales. »Pese a las discusiones de que se ha hecho eco toda la prensa sobre si realmente este 31 de diciembre de 1899 marca o no el fin del siglo, todos están de acuerdo en que el último segundo de este año será muy especial.... »... Montevideo está de fiesta, y el ir y venir de las damas comprando los últimos enseres para esperar el nuevo año no es poca cosa en una ciudad que aún llora a los muertos de la última revolución. »Luego de un indulto a los desterrados y de la amnistía general de 1897, cientos de exiliados [han regresado] paulatinamente a Montevideo, y [estas] Navidades [encuentran] a muchas familias reunidas nuevamente. »El siglo está culminando tan convulso como comenzara. Los últimos veinte meses han sido muy agitados.... »La crisis económica que azotara con inusitado vigor durante la década de 1890 ha dejado a muchos ciudadanos ilustres en la más absoluta pobreza.... »—¡Flores, señora, flores de aroma para la sala! —la chillona voz de un chiquillo que le [interrumpe] el paso... a Matilde... la [aborda] con un gran canasto repleto de ramitos blancos. »“Es olor a Navidad”, solía decir la pequeña Ana Amalia cuando el aroma dulzón de los jazmines alcanzaba su naricita respingona.... »... Éstas no [serán] unas navidades felices para la familia. Luis, el querido hermano de Pepe y su constante compañero de lucha... [pasa] duros momentos por la salud de su esposa. »—Dicen los médicos que no pasará estas fiestas —se lamenta Luis. »Petrona Berres, enferma de cáncer desde el año anterior, [agoniza] sin esperanza en [este] fin de año.... »La tarde del 25 de diciembre, mientras los jazmines [perfuman] la ciudad, Petrona Berres muere en brazos de Luis.»1 Así termina este capítulo de la novela de la escritora uruguaya Mercedes Vigil. ¡Qué manera más triste de llegar al fin de año! Lo cierto es que a los afectados les duele igual, ya se trate de una familia desconocida o de una familia influyente, como la del ex presidente interino don Pepe Batlle y Ordóñez, que llegaría a ser electo dos veces presidente Constitucional de Uruguay. Menos mal que Dios comprende lo difícil que es para todos nosotros tener que soportar esos «duros momentos», sobre todo la pérdida de un ser querido, mientras otros festejan el fin de año. Por eso su Hijo Jesucristo nos infunde aliento con estas palabras: «Dichosos los que lloran, porque serán consolados.... Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mercedes Vigil, Matilde, la mujer de Batlle (Montevideo, Uruguay: Editorial Planeta, 2003), pp. 156-60. 2 Mt 5:4; 11:28

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«El resultado de un gran amor prohibido»

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Play Episode Listen Later Dec 30, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo una hija de veintitrés años. Esa hija es el resultado de un gran amor prohibido con un hombre que tiene un hogar con dos hijos.... Yo todo el tiempo cuidé de que nadie se enterara. Él siempre ha respondido por mi hija, y le dio el apellido, pero no ha estado todo el tiempo con ella. »Hace unos seis años decidimos terminar la relación, pero recientemente mi hija vio en las redes sociales una foto del papá con la familia. Se enteró de todo, y con mucha rabia le escribió al papá. Él me llamó de inmediato, pero a ella no le respondió nada. Ahora no sé cómo abordar el tema.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Nos alegra que nos haya confiado su dilema. Ni siquiera podemos imaginarnos lo que está sufriendo su hija y el dolor emocional que está experimentando.... »Sin embargo, su hija es una mujer adulta. Ella no necesita que usted siga protegiéndola. No quiere que usted sea su mediadora, por lo que le escribió directamente al papá. Ella está en su pleno derecho de estar enojada con él y de expresarle lo que siente sin que usted se interponga tratando de limar asperezas. »Su consulta hace pensar que usted quiere enmendar las cosas en beneficio de su hija, pero sin causarle ninguna molestia al ex amante suyo. Si es eso lo que usted desea, entonces le está mostrando lealtad al hombre y no a su hija. »Es muy probable que su hija esté juzgando la manera como usted reacciona para ver a quién le va a mostrar lealtad. Lo que ella necesita de parte de usted es que la apoye emocionalmente para afrontar la traición que está sufriendo. Ella no necesita que usted le diga que no se enoje, y tampoco que le diga lo que debe o no debe escribir o decir. »Le recomendamos que le diga al papá de su hija que él no puede valerse de usted como intermediaria.... Luego cuéntele a su hija lo que le dijo al papá. Dígale que siente mucho que ella esté sufriendo y que usted haya permitido que sucediera al mantener una relación con un hombre casado. »Así como la mayoría de los hijos nacidos como fruto de una relación adúltera, su hija no dejará de sufrir el castigo por lo que usted y el papá optaron por hacer. No es justo que los hijos sean castigados por el pecado de los padres, pero usted no pensó en eso cuando comenzó a cultivar una relación con un hombre casado. »Dios la ama muchísimo, a pesar de las maneras en que usted ha quebrantado sus leyes divinas. El pecado que usted ha cometido no es peor que el de las demás personas, incluso el nuestro, ya que todo pecado quebranta la ley de Dios. La buena noticia es que Él la perdonará si se lo pide, tal como nos ha perdonado a nosotros.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 675. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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El teléfono y la pandemia de 1918

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Play Episode Listen Later Dec 29, 2021 4:01


En 1918 había en España, al comienzo de la mal llamada «gripe española», aproximadamente cincuenta mil teléfonos entre más o menos veinte millones de habitantes (un promedio de uno por cada 400 personas), mientras que en los Estados Unidos de América ya había cerca de doce millones de teléfonos entre más de 105 millones de habitantes (un promedio de uno por cada nueve personas).1 De ahí que el teléfono haya jugado un papel mucho más importante en los Estados Unidos, donde se aprovechó la pandemia para vender más líneas mediante anuncios publicitarios. En ese país el aislamiento social motivó a muchos a comprar líneas telefónicas para poder comunicarse con sus seres queridos sin tener que salir del hogar, y para que sus hijos pudieran tomar clases a distancia, hablando con sus maestros por teléfono. Sin embargo, cuando pasaron algunos meses, los estragos que estaba causando la pandemia obligaron a las compañías telefónicas a publicitar todo lo contrario, advirtiéndoles más bien a sus clientes que usaran el teléfono sólo si era estrictamente necesario. ¡Algunas compañías se vieron tan afectadas por aquel brote de influenza que informaron que la mitad de sus empleados la había contraído!2 Es que en aquel entonces para hablar por teléfono era necesario que una persona, trabajando delante de un clavijero, uniera la clave de uno con la clave del otro para establecer la conexión. Quienes desempeñaban esa función eran, por lo general, jóvenes, sobre todo mujeres llamadas operadoras. Como la distancia entre ellas en sus puestos de trabajo era muy reducida, no es de extrañar que se contagiaran en masa. Fue así como aquella pandemia, a diferencia de las más recientes, se caracterizó por atacar de manera particular a los jóvenes. Las llamadas por teléfono que llegaron a considerarse indispensables eran las relacionadas con casos de fuego, desórdenes, accidentes, muertes o enfermedades graves; con hospitales, médicos o farmacéuticos; con el interés y el bienestar público o asuntos del gobierno y de la guerra; y con el comercio de vital importancia. En algunos casos, cuando la operadora recibía una llamada, antes de hacer la conexión se aseguraba de que era necesaria y, si no lo era, la descartaba.3 Gracias a Dios, no hay pandemia ni enfermedad alguna tan grave que sea capaz de limitar la conexión que podemos tener con Él como nuestro Padre celestial. Lo sabemos con toda certeza porque el tema que Él mismo se aseguró de que sobresaliera de principio a fin en las Sagradas Escrituras es «Dios con nosotros». Con esa frase Él nos da a entender una y otra vez que quiere acompañarnos a lo largo de nuestra vida,4 y que podemos mantener esa conexión constante con Él mediante la oración y la lectura de su Santa Palabra. Al orar, nosotros le hablamos a Él, y al leer la Biblia, Él nos habla a nosotros, como si estuviéramos hablando por teléfono. Más vale entonces que tengamos mucho cuidado de no limitar esa conexión con Dios nosotros mismos, al recibir llamadas suyas y no hacer la conexión, sino descartarlas, por no considerarlas necesarias. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ángel Calvo Calvo, «El teléfono en España antes de Telefónica (1877-1924)», 63292-Texto del artículo-85195-1-10-20070921.pdf, p. 64 En línea 12 julio 2021; En línea 12 julio 2021; En línea 12 julio 2021; En línea 12 julio 2021; En línea 12 julio 2021. 2 Vonne Lara, «Por qué se prohibió el uso del teléfono durante la pandemia de la fiebre española», Hipertextual, Madrid, 20 mayo 2020 En línea 12 julio 2021. 3 Manuel J. Prieto, «Las restricciones de uso del teléfono durante la gripe de 1918», CUR¡STOR!A: Curiosidades y anécdotas históricas En línea 12 julio 2021. 4 Mt 1:23; 28:20

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La lucha a muerte contra la pandemia de 1918

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Play Episode Listen Later Dec 28, 2021 4:01


El 4 de octubre de 1918 el gobernador Andrés Alonso López publicó un «Boletín oficial extraordinario de la Provincia de Burgos», España, en el que dio a conocer, con relación a la mal llamada «gripe española», tanto la razón por la que se había «extendido considerablemente» como también las medidas urgentes que consideraba necesarias para contrarrestarla y las consecuencias que afrontarían quienes no las cumplieran. «Habiéndose cometido por algunos pueblos la imprudencia... de celebrar las fiestas de la localidad, dando origen con ello a que se haya difundido rapidísimamente la epidemia de gripe entre el vecindario, creando con ellos situaciones angustiosas para dichos pueblos —recrimina el gobernador—, vuelvo a reiterar a los que todavía no estén convencidos del grave peligro que esto encierra, que se abstengan terminantemente de celebrar dichas fiestas o reuniones. La triste experiencia de lo ocurrido en otros pueblos como Los Balbases, donde fueron unos mozos a la función de Villaquirán, contrayendo allí la enfermedad y habiéndose celebrado a continuación los festejos en el primero de dichos pueblos, [por lo que] en pocos días llegó el número de atacados a 800 de los 1200 vecinos que lo habitan, nos ha servido de ejemplo, además de ser aconsejados ya por la ciencia antes de ahora. »Asimismo recuerdo —continúa el mandatario de Burgos— que la infección se propaga por las gotitas de saliva que despide el que habla, tose, etc. a nuestro lado, al ser respiradas por los que le rodean, si está enfermo o convaleciente. Que se abstengan, en consecuencia, de permanecer en locales cerrados, mal ventilados, donde se reúne mucha gente, como tabernas, cafés, etc. Que se extreme la limpieza de las casas. Que se tengan abiertas todo el día las ventanas de los dormitorios y se ventilen con frecuencia los locales donde permanezcan durante el día. [Que estén] en el campo el mayor tiempo posible porque el aire libre, el agua y la luz son los mejores desinfectantes en esta ocasión. [Que se tenga] mucha limpieza de la boca y, en una palabra, [se sigan] los consejos del Médico y [se desoigan] a los ignorantes que... invitan a beber alcohol o consumir tabaco como remedios preventivos por ser sus efectos en esta ocasión más nocivos que nunca.... »Por tanto, estoy resuelto a castigar duramente... a los incumplidores de esta disposición», advierte el gobernador. Este caso español es en definitiva una reveladora muestra de medidas parecidas que se tomaron así mismo en el resto del mundo, tales como las de no usar los tranvías en horas de mayor congestión, y de trabajar, dar clases universitarias y celebrar reuniones de organismos importantes al aire libre.1 ¡Qué interesante es observar las similitudes entre las medidas que se tomaron hace más de un siglo y las que siguen tomándose en la actualidad! Por si eso fuera poco, podemos decir a modo de resumen que, si nos remontamos a los tiempos antiguos, veremos que Dios estableció las mismas medidas para su pueblo Israel. Es que, para contrarrestar la enfermedad, sigue siendo necesario que evitemos en lo posible el contagio con quienes pudieran haberse contaminado, que acatemos los consejos de los sabios que saben y no de los ignorantes que nos invitan a emborracharnos o drogarnos, y que aprovechemos cada oportunidad que se nos presente para disfrutar de los beneficios de la naturaleza que nos rodea. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Manuel J. Prieto, «Cómo se luchó contra la gripe española», CUR¡STOR!A: Curiosidades y anécdotas históricas En línea 12 julio 2021.

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El sobrenombre de la pandemia de 1918

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Play Episode Listen Later Dec 27, 2021 4:01


(Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias) «Cuando surge una nueva amenaza a la vida, la primera y más apremiante preocupación es nombrarla”, afirma la periodista científica Laura Spinney en su libro Jinete Pálido: La gripe española de 1918 y cómo cambió al mundo, publicado en el centenario de aquella letal pandemia—. Es muy difícil hablar de algo que no tiene un nombre, y aún más difícil combatirlo —explicó Spinney en una entrevista que le concedió a Radio 4 de la BBC—. Una vez que le has puesto un nombre puedes hablar acerca del mismo, considerar posibles soluciones, adoptar o rechazar esas soluciones, transmitir un mensaje de salud pública y pedir que la gente lo cumpla. Creo que no hay nada más atemorizante que algo que no tiene un nombre y no sabes lo que es», agregó. Sin embargo, es muy estigmatizante y contraproducente seguir la forma tradicional de ponerle a una enfermedad el nombre del país donde presuntamente surgió. Eso puede tener consecuencias devastadoras para la economía de ese país, causando que se cierren las fronteras y se cancelen los vuelos a ese destino. Para colmo de males, ha habido ocasiones en que a una enfermedad infecciosa las autoridades, aun antes de conocer todos sus síntomas y efectos, se han apresurado a darle un nombre que ha resultado erróneo o confuso, llegando a ser culpables de un gran perjuicio injusto. A fin de evitar semejantes errores de juicio y de perjuicio, en 2015 la Organización Mundial de la Salud formuló nuevas reglas para nombrar enfermedades. El caso más conocido de una enfermedad incorrectamente nombrada fue precisamente el que llevó a Spinney a escribir su libro. A aquella pandemia que llegó a ser el peor brote de influenza de la historia, que cobró la vida de más de cincuenta millones de personas en todo el mundo entre 1918 y 1920, pasado ya más de un siglo no hemos dejado de llamarla gripe española. Y sin embargo «la enfermedad no tenía nada en particular de español— afirmó Spinney—. Afectó a España, pero no surgió en España. Creemos que probablemente se haya originado en Estados Unidos, aunque no lo sabemos con certeza. »Se le puso el nombre de gripe española porque España permaneció neutral durante la Primera Guerra Mundial y no censuraba a sus diarios, como sí lo hacían Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y las naciones en guerra, que prohibieron que se informara sobre la gripe para no bajar la moral de la población. Así que, cuando los españoles empezaron a reportar los primeros casos que surgieron en Madrid, que ocurrieron varios meses después de los primeros casos en los Estados Unidos de América... al resto del mundo le pareció que la enfermedad había surgido en Madrid, y la llamaron la gripe española», concluyó Spinney.1 Así como podemos equivocarnos en cuanto al nombre que le ponemos a un virus físico, también podemos equivocarnos en cuanto al nombre que le ponemos al virus espiritual que es el pecado. El peor error que podemos cometer es llamarlo «nada» o «poca cosa», siendo que San Pablo nos advierte que todos padecemos de ese virus, y que es una enfermedad mortal. Confesémosle más bien a Dios nuestro pecado para que nos lo perdone y podamos así recibir no sólo el perdón sino también la vida eterna.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Gripe española, gripe porcina, influenza H1N1... ¿de dónde vienen los nombres de las enfermedades?», BBC News Mundo, 21 octubre 2018 En línea 11 julio 2021; Patricia R. Blanco, «La injustamente apodada “gripe española de 1918”», Diario El País, Madrid, 31 marzo 2020 En línea 11 julio 2021. 2 Ro 3:23; 6:23; 1Jn 1:9

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«Mi esposa es mi medio hermana»

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Play Episode Listen Later Dec 25, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Soy un padre de cuarenta y un años con un matrimonio de doce años.... He tenido que vivir con una carga inmensa sobre mi conciencia todos estos años.... »Varias veces he querido acercarme a Dios, pero la culpa ha sido más fuerte. Mi pastor me ha dicho que esto proviene de la raíz de que ella es mi medio hermana, hija de mi padre, y que debo separarme.... »... Dios en su Palabra prohíbe esta relación específica, pero estoy casado y tengo una familia, cuatro hijos que me aman y me esperan. No sé si debo divorciarme y dejarlos. ¡Ayúdeme, por favor!» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Tiene razón de que hay varios versículos en la Biblia que prohíben el matrimonio entre parientes cercanos. Uno de esos versículos, Levítico 18:9, especifica que no debemos casarnos con una hermana o medio hermana. »Se cree que esa ley no se le dio a Adán y a Eva en el principio porque había tan pocas personas que era imposible evitar casarse con un pariente cercano. Pero cuando la tierra ya estaba más poblada, Dios quiso evitar las consecuencias físicas y emocionales negativas, así que estableció reglas para lograrlo. »Basados en estudios científicos que han demostrado que es más probable que los hijos de parientes biológicos cercanos nazcan con defectos congénitos, muchos países del mundo han aprobado leyes para evitar los matrimonios entre hermanos. Usted no dice que ninguno de sus cuatro hijos padece de defectos congénitos, con lo que demuestra que los defectos congénitos son posibles, pero no indefectibles.... »En el caso suyo, sus hijos ya han nacido y necesitan su amor, atención y apoyo. Si bien le instamos a que evite futuros embarazos, no creemos que, a estas alturas, Dios quiera que se separe de su esposa y de su familia. »Es cierto que usted quebrantó la ley de Dios cuando se casó con su medio hermana. Sin embargo, Él puede perdonar ese pecado, así como está dispuesto a perdonar todos los demás pecados que usted haya cometido. Jesucristo, el Hijo de Dios, murió para llevar el castigo por todos nuestros pecados, así que no tenemos que vivir sintiéndonos culpables y condenados. Pídale que lo perdone por haberlo desobedecido, y luego confíe en que Él lo perdonará. El pecado sí nos separa de Dios, pero Cristo hace posible que nos reconciliemos con Él. »En el caso de que algunos de sus hijos padezcan defectos congénitos, entonces esas son las consecuencias naturales del pecado que usted cometió, y no un castigo de parte de Dios. Él no quita las consecuencias naturales, pero sí quita las consecuencias eternas cuando le pedimos que nos perdone.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 546. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«Mi Navidad»

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Play Episode Listen Later Dec 24, 2021 4:01


«Como los niños eran pequeños y no lograban mantenerse despiertos para la cena, se hizo costumbre que la Navidad no se conmemorara a la medianoche sino durante el almuerzo del día siguiente. Después los niños crecieron, pero seguimos con la costumbre. Y era el día 25 por la mañana cuando llegaban los regalos. »Como la cena de Navidad era el día 25, yo estaba siempre libre la noche del 24 de diciembre. Pero hace tres o cuatro años tengo un compromiso sagrado para la noche del 24. »Es que, hablando con una muchacha que no era todavía mi amiga pero que hoy lo es, y muy querida, le pregunté qué iba a hacer la noche de Navidad, con quién la iba a pasar. Ella sencillamente respondió: “Lo que vengo haciendo todos los años: tomo unas píldoras que me hacen dormir 48 horas.” Me sorprendí; asustada, le pregunté por qué. Es que la época de Navidad le resultaba muy dolorosa, pues había perdido a su padre y a su madre, si no me equivoco, cerca de Navidad, y no soportaba pasarla sin ellos. Le hice ver antes el peligro de tales píldoras: podía, en lugar de 48 horas, dormir para siempre. »Y tuve una idea: desde esa Navidad en adelante, nosotras pasaríamos parte de la noche del 24 juntas, cenando en un restaurante. Nos encontraríamos pasadas las ocho de la noche, y ella vería lo llenos que están los restaurantes con personas que no tienen hogar o ambiente de hogar para pasar la Navidad, y la celebran alegremente en la calle. Después de cenar, ella me dejaría en casa con su auto, e iría a su casa para buscar a su tía e ir a la Misa de Gallo. Quedamos en que cada una pagaría su parte en la cena y que intercambiaríamos regalos: el regalo es la presencia de la una para la otra. »Pero hubo una Navidad en que mi amiga quebrantó lo convenido y, sabiéndome no religiosa, me regaló un misal. Lo abrí, y en él estaba escrito: “Reza por mí.” »El año siguiente, en septiembre, fue el incendio en mi habitación. Incendio que me afectó tan gravemente que durante algunos días estuve entre la vida y la muerte. Mi cuarto se quemó por completo: El revoque de las paredes y el techo se cayeron, los muebles quedaron reducidos a polvo, y también los libros. »No trato ni siquiera de explicar lo que sucedió: Todo se quemó, pero el misal quedó intacto, tan sólo levemente chamuscado en la tapa.»1 Así termina esta crónica de la audaz escritora brasileña Clarice Lispector, una de las tantas que escribió semanalmente para el Jornal do Brasil entre 1967 y 1973. Clarice nació en Ucrania de padres rusos, y ella misma sufrió la pérdida de su madre cuando tenía sólo diez años.2 Sin duda ese es uno de los factores que contribuyó a que se identificara con el dolor emocional de su amiga, a tal grado que decidió crear una tradición con ella: la de cenar juntas cada Nochebuena. ¡Qué bueno sería que siguiéramos el ejemplo de Clarice, que a su manera siguió el ejemplo de Jesucristo, el Hijo de Dios, quien se identificó con nosotros al venir al mundo en la primera Navidad!3 Es que hay más personas de las que nos podemos imaginar que necesitan no sólo que las acompañemos en oración sino también en alma y cuerpo. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Clarice Lispector, «Mi Navidad», Revelación de un mundo, trad. Amalia Sato (Buenos Aires: Adriana Hidalgo editora, 2005), pp. 136‑37. 2 Wikipedia, s.v. «Clarice Lispector» En línea 2 julio 2010; Amalia Sato, Prólogo a Revelación de un mundo, pp. 5-6; y Solapa de Revelación de un mundo. 3 Jn 1:14; 3:16; 17:1,8,18,23

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«El héroe de nuestra casa»

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Play Episode Listen Later Dec 23, 2021 4:01


«Nací; me recibió en sus brazos Pascuala, insigne partera... que se jactaba de haberle abierto la puerta del mundo a toda una generación de hidalgos.... Lavado y fajado, fui desde ese momento el héroe de nuestra casa. Cada uno pronosticaba con respecto a mí lo que le venía en gana. »Mi tío Juan, el antiguo oficial de Infantería, me encontraba cierto aire a Bonaparte en la mirada, cosa que mi padre no pudo oír sin sentir náuseas; el olfato de mi tío Ildefonso, en ese entonces un simple sacerdote, me hacía canónigo: “Canónigo es lo que ha de ser, y no digo nada más por no parecer soberbio; pero no me extrañaría nada si Dios lo destinara a un obispado... Es verdad: un obispado; no es algo imposible. ¿Qué dices tú, Benito, hermano?” »Mi padre respondía a todos que yo sería lo que Dios quisiera; y me sostenía en el aire, como si tratara de mostrarme a la ciudad y al mundo. Les preguntaba a todos si yo me le parecía, si era inteligente, lindo... »Digo todas esas cosas por encima, según las oí contar años después; ignoro la mayor parte de los pormenores de aquel famoso día.... Si no cuento los mimos, los besos, los elogios, las bendiciones, es porque si los contara no terminaría más el capítulo, y es necesario terminarlo.»1 Para los que hemos sido bendecidos con familiares que nos han contado con agrado los sucesos del día en que nacimos, nos identificamos plenamente con Brás Cubas, quien nos cuenta acerca de «aquel famoso día» por medio de la pluma del insigne escritor brasileño Machado de Assis en su obra maestra titulada Memorias póstumas de Brás Cubas. En cambio, para los que queremos conocer los pormenores del nacimiento del personaje más insigne de la historia universal, no tenemos que depender de la memoria de sus parientes, ya que Dios mismo se encargó de que quedara constancia de esos detalles en la Historia Sagrada. Se trata, por supuesto, del nacimiento de su Hijo Jesucristo. Esa noche —narra el médico Lucas—, un ángel del Señor se les apareció a unos pastores en el campo que estaban turnándose para cuidar sus rebaños, y les dijo: «Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»2 Cuando los pastores llegaron a Belén y encontraron a su madre María y a José, y al niño Jesús acostado en el pesebre, contaron lo que acababan de oír acerca de Él. Pero la virgen María, por su parte, guardó todas esas cosas en su corazón y meditó acerca de ellas.3 Es que ella estaba pensando lo mismo que dijo en voz alta el padre de Brás Cubas en la obra de Machado de Assis: que su hijo sería lo que Dios quisiera. ¿Y qué es lo que quería Dios que fuera su Hijo Jesucristo? Dios quería que fuera motivo de mucha alegría para todos los que hiciéramos nuestras esas buenas noticias que recibieron aquellos humildes pastores, al permitir cada uno que Cristo llegara a ser tanto nuestro Salvador como nuestro Señor, es decir, el verdadero Héroe de nuestra casa. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Machado de Assis, Memorias póstumas de Brás Cubas, 1a. ed., trad. Adriana Amante (Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 2003), pp. 61‑62. 2 Lc 2:8-12 3 Lc 2:16-19

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«El Dios sin tata»

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Play Episode Listen Later Dec 22, 2021 4:01


«Los ancianos de Crautara habían aceptado ya que los sacerdotes se establecieran junto a su aldea y viviesen como amigos.... »... Fray Esteban de Verdelete era un conquistador singular y él lo sabía.... Consideraba que el poder de su palabra en contacto con Dios podía competir exitosamente con el poder del arcabuz.... »Verdelete llamó a este lugar la Misión de la Sagrada Custodia. »... Atraían a los más conocidos y a las mujeres. Les predicaban la religión católica, enseñándoles la existencia de un solo Dios verdadero que había nacido de mujer virgen. En los primeros días estas cosas nuevas causaron no poca hilaridad entre los habitantes de Crautara, especialmente en las mujeres casadas y las viejas. »—Padre tatite —preguntaban sumisas—, ¿y de verdad que esa mujer doncella parió sin tener marido? Aquí nunca se ha visto eso, padre tatite. ¿Cómo fue? Con perdón de usted, nadie se lo puede creer. »—Fue por obra y gracia del Espíritu Santo, hija buena. »—¡Ah, entonces no hubo tal misterio, padre tatite! Ya lo decía yo:... No puede haber parido.... »Y por allá en las chozas decían: »—¡Qué cosas las que cuentan los padres tatites!... Les gusta bromear con la gente.... »—Así son. Saben inventar cosas para hacer reír. Debemos darles muchos frutos para que no se vayan y nos cuenten más leyendas como la del dios sin tata que era hijo de virgen.... »Pero sin que los mismos indios se percataran, muchos fueron, poco a poco, entrando a la nueva religión del “Dios sin tata” y recibiendo el bautismo.... Verdad era que ellos no comprendían de lo que se trataba. Entendían únicamente los cantos porque esos pueblos eran muy aficionados a la canción y a la música.... »A las dos semanas ya los misioneros tenían dos iglesias, y en las tardes y noches se llenaban de fieles o, mejor dicho, de curiosos, para escuchar los cuentos y leyendas de los frailes y cantar sus nuevos cantos al son de caracoles, chirimías y zambumbias.»1 Así describe el novelista hondureño Ramón Amaya Amador la percepción que tenían de los frailes los indios que habitaban la selva primitiva de La Mosquitia. Afortunadamente para los lectores de hoy, el autor lo hace de forma amena, en su novela histórica titulada Con la misma herradura, que terminó de escribir en 1963 pero que no se publicó hasta 1993, veintisiete años después de su muerte.2 No debiera extrañarnos que, casi dos mil años después de la muerte de Jesucristo, todavía hay muchos en el mundo que, al igual que aquellas mujeres casadas de Crautara, no creen que como Hijo de Dios Él haya podido nacer de una virgen, pero sí creen en sus enseñanzas. Lo fundamental que les falta —y conste que es necesario para conocerlo en toda su esencia— es reconocer que así como aquel Niño que nació en un pesebre en Belén cumplió un gran número de profecías bíblicas con relación a su vida, muerte y resurrección milagrosa, también lo hizo al nacer milagrosamente de la virgen María «por obra y gracia del Espíritu Santo». Pues el principio de la historia de Jesús de Nazaret es tan milagroso como el fin, ya que no se trata de un «Dios sin tata» sino de un Dios con dos tatas: el uno adoptivo, José, y el otro sobrenatural, el Padre celestial, es decir, el uno humano y el otro divino.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ramón Amaya Amador, Con la misma herradura (Tegucigalpa, Honduras: Editorial Guaymuras, 1993), pp. 43‑45. 2 Ibíd., contraportada. 3 Mt 1:1-24; Lc 1:26-38; 2:1-20; 3:23-38

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«No quiero tener un bebé porque tengo novia»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 21, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un joven que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Una prima me sedujo y, aunque me dio mucho miedo, al final tuvimos relaciones. Hace dos días me dijo que está embarazada, pero yo no quiero tener un bebé porque tengo novia. ¿Qué hago?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Debido a la información anónima que nos has dado, creemos que tienes diecisiete años.... Esto complica nuestro consejo, ya que pudiera haber consecuencias legales si en tu país aún se te considera un menor de edad. Eso sería particularmente cierto si tu prima es mayor que tú. »El no saber la edad de tu prima complica la situación de otras maneras también. Como dices que ella te sedujo, vamos a suponer que ella es mayor que tú. Sin embargo, debemos señalar que aun así eres responsable de tus actos, aunque creas que fuiste seducido, y aunque ella sea mayor. Excepto en el caso de violación, las dos personas que tienen relaciones sexuales son responsables de las consecuencias, cualesquiera que sean los pormenores. »Así como la mujer es responsable de dejarse seducir por un hombre, el hombre es responsable de dejarse seducir por una mujer. Y si la mujer tiene casi la misma edad o es menor que tú, te será difícil convencer a alguien de que fuiste víctima de seducción, y no que sucedió a la inversa. »No creemos que se te debiera obligar a casarte con tu prima debido al bebé, ni creemos que simplemente puedes renunciar a tu responsabilidad. Un bebé es un tesoro de valor inestimable, y no desaparecerá si lo pasas por alto. Así que te recomendamos que hables con tus padres y les digas la verdad. Es probable que ellos a su vez hablen con sus parientes que son los padres de tu prima, y eso conviene porque la familia necesita ponerse de acuerdo para formular un plan que sea lo mejor para el bebé. »Te recomendamos que los animes a que consideren dar al bebé en adopción. Hay muchísimas parejas que no tienen hijos y que quisieran tener al bebé para ofrecerle una vida maravillosa. Sin embargo, si tu prima no está dispuesta a dar al bebé en adopción, entonces serás moral y económicamente responsable del bienestar del bebé hasta que llegue a la edad adulta. (Si hay posibilidad alguna de que algún otro joven u hombre mayor sea el padre biológico del bebé, creemos que no estaría mal que insistieras en que se haga una prueba de ADN antes de asumir esa responsabilidad. Es posible que tu prima te haya seducido a fin de poder decir que tú eres el padre del bebé en vez de algún otro.) »Dios te perdonará si se lo pides, pero los seres humanos no suelen ser tan indulgentes. Determina hacer lo que agrada a Dios, y Él te dará la fortaleza y la sabiduría que necesitas para el futuro.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 674. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
¿Qué tan grande es nuestro Cristo?

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 20, 2021 4:01


El 12 de octubre de 1931 se develó como la estatua de Cristo más grande del mundo, y se convirtió en el ícono más empleado para representar la ciudad de Río de Janeiro y, en algunos casos, el país de Brasil. No se diseñó originalmente con el fin de fomentar el turismo ni de iniciar una bonanza de construcción de estatuas de Cristo alrededor del mundo, sino como un símbolo de paz. Desde esa fecha ese acogedor Cristo Redentor con los brazos abiertos, conocido como el Cristo del Corcovado por estar ubicado en la cima del Cerro del Corcovado en el Parque Nacional de la Tijuca, ha sido víctima del vandalismo, de hongos y de rayos, y ha sido restaurado, renovado y retocado, sin dejar de mantenerse firme. Desde su mirador puede contemplarse la ciudad de Río de Janeiro en todo su esplendor. En realidad, es una de las vistas más impresionantes del mundo. Sesenta y tres años después, el 20 de noviembre de 1994, uno de los países vecinos, Bolivia, develó su propia estatua de Jesucristo, llamada el Cristo de la Concordia. Situada en la cima del Cerro San Pedro de la ciudad de Cochabamba, se parece al Cristo del Corcovado en que tiene la misma configuración de los brazos extendidos a fin de representar la protección de Cristo sobre la ciudad y la hospitalidad de sus habitantes. Sin embargo, difiere de aquel Cristo Redentor en que mide treinta y cuatro metros de altura (cuatro más sin contar los pedestales), y permite que las visitas suban hasta sentirse envueltos en sus brazos, desde donde disfrutan de una vista fabulosa de Cochabamba.1 Desde entonces no han dejado de erigirse estatuas de Cristo en todo el mundo que se han declarado la más grande de todas. Con decir que una de ellas, construida en un pequeño pueblo europeo, se ha atribuido esa distinción poniéndole encima una corona, con la que apenas alcanza la altura necesaria para imponerse sobre el Cristo de la Concordia. En semejante caso, ¿vale que se incluya en el conteo lo que mide la corona? Y más importante aún, ¿aprobaría Cristo tal corona? Según el eclesiástico que comisionó aquel proyecto, la razón por la que decidió erigir a ese gigantesco Cristo era que «el de la idea fue Cristo mismo. Yo no fui más que el constructor», afirmó.2 Gracias a Dios, hay una idea que Él tuvo, la cual no está en tela de juicio, que pareciera contradecir aquella de que Cristo mismo quería que se erigieran grandes estatuas en su honor. Es la idea detrás de la Navidad, que consistió en que su Hijo Jesucristo se identificara con nosotros al extremo de hacerse lo más pequeño posible, naciendo en un humilde pesebre.3 En sus enseñanzas como adulto, Jesús explicaría el porqué de semejante postura, al afirmar que el más grande en el reino de los cielos no es el que se engrandece a sí mismo sino el que se humilla y se vuelve como un niño.4 ¿Qué tan grande, entonces, concebimos que sea Cristo? Más vale que reconozcamos que, como Rey de toda la creación, Él es lo bastante grande como para reinar sobre el vasto universo, y sin embargo lo bastante pequeño como para reinar en nuestro corazón. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Kevin Richberg, «My Jesus Christ Is Bigger Than Yours» [Mi Cristo es más grande que el tuyo], HuffPost, 26 mayo 2011, actualizado 6 diciembre 2017 En línea 10 julio 2021; Tamara Hinson, «Religious statues: 10 of the world’s most impressive» [Estatuas religiosas: 10 de la más impresionantes del mundo], CNN travel En línea 10 julio 2021; Wikiwand, s.v. «Cristo de la Concordia» En línea 10 julio 2021; En línea 10 julio 2021. 2 Richberg 3 Lc 2:1-20; Fil 2:5-11 4 Mt 18:4; 23:12; Lc 14:11; 18:14

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«Tengo un carácter muy fuerte»

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Play Episode Listen Later Dec 18, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo un carácter muy fuerte, y lo reconozco. Me altero por cualquier cosa que siento que me ofende o que veo que no está bien o que es injusto. Elevo mucho la voz cuando estoy molesta. Hablo de esa manera porque siento que así me van a comprender. Pero lo único que logro es que las personas se alejen de mí porque tienen miedo a mi forma de expresarme. Eso me hace sentir mal porque no es mi intención ofender a nadie. Les pido perdón, pero a veces prefiero estar distante para evitar, en una conversación, volver a ofender.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »¡Qué bien que comprende las consecuencias que tienen sus acciones! Pero una cosa es comprenderlas, y otra muy distinta es tener dominio propio. »Imagínese dos vasos de agua. El primero está casi lleno, y el segundo, casi vacío. Si vierte la misma cantidad de agua adicional en cada uno de los dos vasos, uno de ellos se desbordará y el otro no. La diferencia consiste en la cantidad de agua que ya había en los vasos antes de que usted vertiera el agua adicional. »Tal vez haya algo dentro de usted que hace que “su vaso” esté “casi lleno”, y a eso se debe que cualquier cosa la lleva a reaccionar de manera desproporcionada.... »Quizás usted haya sido víctima de discriminación en su vida, o de alguien que se haya aprovechado de usted en el pasado. Tal vez levante la voz y hable fuerte porque siente que las personas nunca le han prestado atención a lo que usted opina. Ya sea que esté llena de ira, resentimiento o frustración, es hora de que reconozca esas emociones y hable acerca de ellas con una persona de confianza. Lo más aconsejable sería un consejero profesional o un grupo de apoyo, pero también pudiera ser un amigo compasivo que sabe escuchar. »Otra manera de procesar sus emociones sería mantener un diario. Podría anotar las veces que sabe que se expresó con excesiva rudeza, junto con lo que sintió antes, durante y después de que ocurrió. Repasar varios incidentes bien pudiera revelar ciertos patrones, y examinar esos patrones pudiera ayudarle a determinar cómo responder de un modo diferente en el futuro. »Dios nos creó como personas emocionales, así que no es pecado sentir emociones negativas. Sin embargo, cuando permitimos que las emociones negativas nos lleven a tratar mal a los demás, debemos analizar esas emociones y afrontarlas para que no sigan afectándonos de un modo tan negativo. Hablar con un consejero y mantener un diario son maneras de comenzar a lidiar con esas emociones destructivas. También le recomendamos que ore y le pida a Dios que la ayude y la fortalezca.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 545. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«¿Con qué pasaporte viajas?»

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Play Episode Listen Later Dec 17, 2021 4:01


(Víspera del Día Internacional del Inmigrante) «—¿Con qué pasaporte viajas —me [preguntó] un amigo—. ¿Guatemalteco? Absurdo. Has vivido más tiempo aquí, más de dos terceras partes de tu vida, que en lo que llamas tu patria. Tú ya eres mexicano. »Pero humildemente y todo —cuenta Augusto Monterroso en Los buscadores de oro, obra en que relata sus memorias—, yo le contesté que seguía siendo guatemalteco, como mi pasaporte. ¿Importaba? Juan Rulfo me decía siempre lo mismo cuando viajábamos juntos, y en los aeropuertos me veía sacar mi documento guatemalteco. “¿Por qué viajas con eso? —añadía acentuando el eso—. Yo te puedo conseguir uno mexicano.” ¿No daba igual? »En septiembre de 1964 un grupo de amigos mexicanos me nombró en broma “mexicano honorario”, “teniendo en consideración los antecedentes y la buena conducta observada por el señor Augusto Monterroso durante sus veinte años de permanencia en esta República”.... A causa de esa inocente broma, que transcendió también en broma a la prensa, en mi país me acusaron de traición y de haber vendido mi nacionalidad —decían con originalidad— “por un plato de lentejas”. ¿Era para tanto? »Otros, más precisos, dicen que uno es de donde está enterrado su ombligo.... Para ellos, entonces, ¿seré hondureño? ... »—¿Piensa mucho en sus raíces? —me pregunta mi amiga, la periodista argentina, suponiendo que yo las he dejado en alguna parte. »Cuando le digo que no soy un poste de telégrafo, se ríe, como quien entiende la broma. Los antiguos decían algo que a nosotros nos suena a pecado: Ubi bene, ibi patria. Ahí en donde estés bien, ahí es tu patria. ¿Equivaldría a esto el plato de lentejas? Pero no se trata de comidas, raíces o costumbres. Uno llega a otro país, al que sea; conoce a sus nuevos prójimos y les atribuye virtudes y defectos que le serán también atribuidos. En cuanto a mí, adondequiera que llegue, les atribuyo siempre un alto grado de superioridad, aparte de su derecho absoluto, del que yo carezco, al pedazo de planeta sobre el que están parados en ese momento, por la simple circunstancia de que llegaron —o de que sus padres llegaron— antes que yo....»1 Con semejante diplomacia Augusto Monterroso demuestra que bien pudo haber sido un excelente embajador al servicio de cualquiera de los países centroamericanos con los que se identificó, incluso Honduras, donde nació, y México, donde murió después de una larga y fructífera carrera literaria. ¡Y sin embargo en Guatemala, el país donde pasó su infancia y juventud y del que se hizo ciudadano, lo acusaron de haber vendido su nacionalidad por un precio irrisorio, así como Esaú le vendió los derechos de su primogenitura a su hermano mellizo Jacob por un insignificante plato de lentejas!2 Gracias a Dios, cuando nos llegue la hora de nuestra partida de este mundo, ninguno de nosotros, sea de donde sea, tendrá que preocuparse por el pasaporte de su país de procedencia. Aquel día lo único que importará es que hayamos aprovechado la oportunidad de adquirir el pasaporte que nos acredita como hijos de Dios y, por lo tanto, ciudadanos del cielo. Sólo así podremos vivir en esa patria celestial en la que Él nos ha preparado una ciudad sin igual donde pasar la eternidad.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Augusto Monterroso, Los buscadores de oro (México, D.F.: Alfaguara, 1993), pp. 76-78. 2 Gn 25:29-34 3 Jn 1:12; Ef 2:19; Fil 3:12-21; Heb 11:13-16

Un Mensaje a la Conciencia
«¿Sería adúltero si me casara con ella?»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 16, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Soy un hombre de treinta y seis años. Hace trece años conocí a la persona con la que vivo actualmente. Ella era casada cuando la conocí. Tenía tres hijos, pero estaba separada de su esposo. En ese entonces yo desconocía la Palabra de Dios. Ahora que soy seguidor de Cristo me doy cuenta de que no debí haber comenzado a tener una relación íntima con una mujer casada. »Tengo actualmente dos hijas con ella.... ¿Qué debo hacer? ¿Debo dejar esta relación, ya que sería adúltero si me llegara a casar con ella?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Su caso es muy complicado, y nos alegra que nos haya pedido consejo.... »Si bien la Biblia dice que es adulterio tener una relación física con una persona que está casada con otra, también dice que es un pecado sexual tener una relación física con una persona con la que uno no se ha casado. Y eso es precisamente lo que usted ha estado haciendo durante los últimos trece años al vivir con la madre de sus dos hijas. Usted ha estado cometiendo un pecado sexual al no estar casado con ella. Sin embargo, la historia no termina ahí. »Usted menciona que pudiera casarse con ella. Eso nos hace pensar que ya ella no está casada con su esposo anterior y que ahora está en libertad de casarse con usted. Suponemos también que ella se ha convertido en seguidora de Cristo, tal como usted. »Nosotros creemos que el pecado que usted cometió antes de aceptar a Jesucristo como su Salvador fue perdonado y olvidado por completo cuando usted le pidió que quitara sus pecados. El apóstol Pablo enseñó: “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!”1 Así que lo que usted hizo antes de conocer la verdad no es algo de lo que debe sentirse culpable ahora. Usted ha sido perdonado. La madre de sus hijas también ha sido perdonada si ella le ha pedido a Cristo que forme parte de su vida y perdone sus pecados. »Sin embargo, el problema es que usted está viviendo actualmente con una mujer con la que no está casado, y ese es un pecado sexual. ¡Pero eso se puede resolver muy fácilmente! Le recomendamos que se case esta misma semana. No tiene que haber una fiesta, ni una cena ni ropa elegante. Sólo hace falta que obtenga una licencia de matrimonio y que luego su pastor oficie una breve ceremonia privada con sólo miembros de la familia. Una vez que se hayan casado, podrán servir a Dios juntos sin vergüenza alguna. »Jesucristo entregó su vida en la cruz para que usted pudiera tener nueva vida en Él. No desperdicie ni un día más siendo culpable de los mismos errores que cometió en el pasado. Y no se deje tentar a posponer el matrimonio porque alguien piensa que casarse requiere de una fiesta.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El consejo completo puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 673. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 1Co 5:17 (NTV)

Un Mensaje a la Conciencia
Motivo para cantar

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 15, 2021 4:01


Era el año 1862, cuando se había recrudecido la Guerra Civil en los Estados Unidos de América. Los bandos enemigos se habían retirado a sus respectivos campamentos para pasar la noche. La luna brillaba en todo su esplendor. En el frente se hallaban apostados soldados de ambos bandos, cada cual con la misión de prevenir un ataque sorpresivo del enemigo. En el bando del sur había un soldado llamado Ira Sankey. En un momento de descuido, Sankey surgió de entre las sombras y comenzó a contemplar el majestuoso cielo estrellado. Al verlo, uno de los soldados del bando del norte se deslizó con cautela y preparó su fusil para disparar contra el distraído Sankey. No bien había terminado de afinar la puntería cuando Sankey, que era creyente en Cristo, alzó los ojos al cielo y comenzó a cantar: «Cristo, cual pastor, oh guía nuestros pasos en tu amor; nuestras almas siempre cuida, guárdalas, oh Salvador.» El francotirador se dispuso a apretar el gatillo, pero al escuchar el himno una sensación extraña se apoderó de él. Conocía muy bien esa melodía y esa letra. ¡Era uno de los himnos que le había oído cantar a su mamá! Cuando Sankey llegó a la estrofa del himno que dice: «Tuyos somos, fiel Amigo, sé Tú nuestro Defensor; da al rebaño tuyo abrigo de este mundo pecador», el soldado, conmovido, puso a un lado el arma y escuchó con atención hasta el final. Terminó la guerra, pasaron los años, y el soldado, ya veterano, conservaba el recuerdo de esa noche. Pero no supo nada de Sankey hasta que en la Nochebuena del año 1875, mientras viajaba por el río Delaware en un barco de vapor, escuchó una vez más las notas de aquella memorable melodía. ¡Cuál no sería su sorpresa al saber que quien la cantaba era el mismo a quien se la había oído cantar durante la guerra! Un grupo de personas había reconocido a Sankey como el cantautor que dirigía los himnos en las campañas del renombrado evangelista Dwight Moody, y le había pedido que cantara una de sus propias composiciones; pero él les había dicho que esa noche prefería cantar el viejo himno: «Cristo, cual pastor». Tan pronto como Sankey terminó de cantar, el veterano, que no había asistido a ninguna de las reuniones de Moody, se acercó a Sankey, se presentó y le contó cómo hacía trece años que ese himno le había salvado la vida. Sankey no salía de su asombro al ver cómo Dios, tal como decía el himno, había guiado los pasos de los dos de tal manera que se encontraran por segunda vez. Así que aprovechó la ocasión para contarle a aquel hombre acerca de Jesucristo, el motivo de su himno, y tuvo la alegría de ver cómo su antiguo enemigo se convertía no sólo en amigo suyo sino en amigo de Dios al entregarle su vida a Cristo aquella misma noche. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«Me enamoré y tiré todo lo que había construido»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 14, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Yo era un hombre completo, es decir, con sueños e ilusiones para complementarlos con una familia maravillosa: una esposa fiel, abnegada y solidaria, y dos hijos que desde que nacieron llenaron mi vida. Sin embargo, conocí a una mujer de la cual me enamoré, y en poco tiempo me ilusioné, tiré todo lo que con mucho esfuerzo había construido en el pasado y decidí vivir con esta segunda mujer.... »Hoy me encuentro solo con mis hijos, pues ella nos abandonó, sin mayores explicaciones. La madre biológica de mis hijos se encuentra [fuera de mi país], y no me queda más que enfrentar una realidad muy dura....» Este es el consejo que le dimos: «Estimado amigo: »Nos entristece que usted y sus hijos estén experimentando estas dificultades. Usted tomó una decisión equivocada, y ahora no sólo usted sino también sus hijos tienen que afrontar las consecuencias. Pero usted no es el único que ha tomado una mala decisión que ha trastornado su vida. Todos hemos errado en algunas decisiones que nos han llevado a quebrantar la ley de Dios. Dios nos perdonará si le pedimos que lo haga, pero aun así tendremos que afrontar las consecuencias al levantarnos cada mañana. Dios nos absuelve de todo nuestro pecado, pero no nos libra de las consecuencias. »... Un alto porcentaje de los padres y de las madres de este mundo son solteros, y en la mayoría de los casos no se debe a que hayan escogido vivir sin un cónyuge.... Pero el disfrute de la vida en compañía de sus hijos, contribuyendo a orientar su porvenir y proveyéndoles un hogar estable y tranquilo, les da a estos padres y a estas madres un motivo por el cual vale la pena seguir luchando día tras día, aun cuando las pruebas parezcan abrumadoras. »Recuerde que sus hijos no hicieron nada para merecer esto. Ellos fueron víctimas del error suyo. Usted nunca podrá compensarlos por el daño que han sufrido, pero sí puede fijarse como meta darles el amor y la estabilidad que tanto necesitan. Si usted se concentrara todos los días en su propia tristeza y soledad, con eso nada más agravaría el dolor que ellos ya han experimentado. Sus hijos necesitan a un padre que se proponga ante todo proporcionarles un hogar con un ambiente feliz y saludable. »El apóstol Pablo le ofrece el siguiente consejo: “Padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.”1 ¿Cómo puede usted hacer esto? Ante todo, pídale perdón a Dios. Luego reconozca ante sus hijos que usted ha pecado contra Dios y contra ellos. Dígales que está muy arrepentido de ese pecado y que le ha pedido a Dios que lo perdone. Y por último, pídales a ellos que lo perdonen por el sufrimiento que usted les ha causado. Haga de este el punto de partida para aprender usted mismo, y luego para enseñarles a sus hijos, lo acertado que es obedecer la ley de Dios. »Le deseamos un hogar feliz, »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace que dice: «Caso 27» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ef 6:4

Un Mensaje a la Conciencia
«Le pegamos, y no nos obedece»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 7, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un matrimonio que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizaron a que los citáramos, como sigue: «Tenemos una niña de cuatro años.... Estamos teniendo dificultades con ella con respecto a la disciplina, la obediencia, el respeto hacia nosotros y el acatamiento de órdenes. Se ha tornado rebelde: no obedece, nos pega y nos contesta de forma altanera a pesar de su corta edad. »Aplicábamos el [método de] no darle lo que deseaba a manera de castigo, sentarla en una silla por tres o cuatro minutos, no ver televisión, etc. Pero ahora hasta le pegamos, y... no nos obedece. »Estamos desesperados y no sabemos qué hacer....» Este es el consejo que les dimos: «Estimados amigos: »... La mayoría de nosotros llegamos a ser padres sin tener idea alguna de lo difícil que es, y por lo general no se nos ha enseñado cómo serlo. El ser padres es una de las tantas funciones que desempeñamos en la vida diaria, y es normalmente algo que hacemos mientras tratamos de ganarnos la vida, hacer una carrera y realizar nuestros sueños. A nuestros hijos, desde el momento en que nacen, les toca abordar el autobús que es nuestra vida, y presuponemos que ellos se conformarán con el asiento que les tenemos reservado y que cooperarán con nuestros planes. »Pero el niño nace con su propia voluntad, y a menudo esa voluntad es terca. Algunos niños manifiestan, aun antes de aprender a hablar, que no están conformes con hacer las cosas como queremos nosotros. Quieren hacer las cosas como les place, ¡y dan por sentado que el autobús es el de la vida de ellos y que somos nosotros quienes debemos abordarlo! »Así se crea el marco para esa lucha que se libra a diario. Nosotros los padres estamos cansados debido a las otras responsabilidades que tenemos, y muchas veces no sentimos ningún deseo de librar una batalla. En cambio, ¡el niño ha ahorrado todas sus energías y está preparado para ganar, cueste lo que cueste! Al principio los incidentes no tienen mayor importancia; pero tan pronto como el niño descubre que puede resistir más que sus padres, comienza a ejercer el dominio que ha adquirido en la relación, exigiendo cada vez más, y ganando con mucha frecuencia. Los padres no se dan cuenta de que han perdido el control absoluto sino cuando ya es demasiado tarde. »¿Cómo, entonces, pueden los padres recobrar el dominio? ¡No es fácil! Requiere tiempo, dedicación, persistencia y coherencia. Hay que formular reglas sensatas y vincularlas a consecuencias sensatas. »Posteriormente, cuando el niño haya desobedecido una regla, la consecuencia tiene que cumplirse. Debe ser de inmediato, cada vez, sin falta, vez tras vez, sin que importe lo difícil que sea, ni dónde ni cuándo tenga que llevarse a cabo. Los padres tienen que darle prioridad, dedicarle tiempo, desvelarse si es necesario, y nunca jamás darse por vencidos.... »¡Prepárense para la batalla! »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 26». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«Me siento muy dividida»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 4, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Soy madre de un niño adorable de once años. Trabajo, estudio en la universidad, tengo un esposo al que debo atender. Básicamente me siento muy dividida y siento que no me concentro en lo que realmente quiero. Me siento obligada a trabajar para solventar algunas cosas a nivel económico, pero no me agrada mi trabajo. Me esfuerzo en mis estudios, pero aún no he logrado graduarme porque... no tengo tiempo. Y me considero una mala madre porque siento que mi hijo necesita más de mí. Aunque no paso por alto nada, es poco el tiempo que realmente dispongo para él.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Casi toda madre que se entere de su caso podrá identificarse con la situación en que se encuentra. Con frecuencia he dicho en broma que la palabra “culpable” bien pudiera siempre acompañar a la palabra “madre” porque la mayoría de las madres sienten cierta culpa en cuanto a sus hijos. Las madres buenas saben que por lo general hay más que pudiera hacerse por el bienestar de sus hijos. Siempre hay otra camisa que planchar, otro plato que lavar u otro libro que leer con ellos. Así que el solo hecho de que se sienta culpable no quiere decir que usted no sea una buena madre. »Hubo algunos años en que yo sentía exactamente lo mismo que usted.... Nunca lograba terminar todo lo que había que hacer, y siempre me sentía culpable por algo. »De esa experiencia aprendí que hay temporadas por las que pasamos en nuestra vida. Las madres que tienen que trabajar fuera del hogar tal vez tengan que detener sus estudios hasta que los niños hayan crecido un poco más. Su hijo ya tiene once años, y en sólo siete años más no seguirá necesitando que usted pase tanto tiempo con él. No necesitará que lo ayude con sus tareas, y él podrá ayudar con los quehaceres domésticos para que usted pueda estudiar. Siete años pudieran parecerle demasiado tiempo, pero pasarán mucho más rápido de lo que puede imaginarse. »... Es muy probable que el cambiar su manera de pensar acerca del trabajo hará que sea más tolerable. El Maestro del libro de Eclesiastés escribió que hay un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para recogerlas.1 Cuando usted ayuda a otras personas, está esparciendo piedras. Cuando invierte tiempo y esfuerzo en lo que necesita su hijo, está esparciendo piedras. Dentro de pocos años podrá recoger piedras. Entonces podrá invertir tiempo y esfuerzo en sus estudios, así como en su futuro. »Si cultiva una relación personal con Jesucristo, el Hijo de Dios, Él le dará la fortaleza que necesita cada día para trabajar y pasar el mayor tiempo posible con su hijo. El apóstol Pablo escribió: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»2 »¡Usted puede lograrlo!» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 543. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ec 3:5 2 Fil 4:13

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Un simple juego de naipes

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 3, 2021 4:01


Era un simple juego de naipes, un juego en que las barajas multicolores atraían las miradas y provocaban, con sus diversas suertes, unas veces sonrisas de triunfo, y otras, gestos de impotencia. Tan simple era el juego que ni siquiera se estaba apostando dinero. No obstante, Evaristo José Cofre, campesino chileno, se armó de un afilado cuchillo y con él mató a una de las personas que jugaban, e hirió de gravedad a la otra. Esa otra persona era nada menos que su esposa Patricia Aravena, agraciada mujer de treinta y seis años. ¿La razón? El juego de naipes entre Patricia y el desconocido se estaba realizando ¡en el lecho matrimonial de Evaristo! Si Evaristo supiera de refranes, bien pudiera haber recordado aquel que dice: «A quien tiene mala mujer, ningún bien le puede venir, sino es que sea que ella se muera», u otro parecido que dice: «En nombre de Dios, quien mala mujer tiene, mátesela Dios.»1 Pero conste que esos dos refranes no le dan licencia al hombre traicionado a que mate a su esposa. Sólo establecen que el desagravio queda en manos del destino o de Dios mismo, así que no exoneran a Evaristo de su acto de venganza. Además, hay que reconocer que no son iguales las reacciones de los maridos engañados. Si bien algunos, como Evaristo, responden con violencia, otros reaccionan con calma ante la infidelidad de la esposa. Lo mismo ocurre con las esposas traicionadas. Algunas se resignan al machismo del marido y toleran su infidelidad; otras ven derrumbarse el sueño más hermoso de su vida y se suicidan. Sin embargo, por encima de toda opinión, sentimiento y parecer humanos, se eleva la firme, estable, sana y permanente Palabra de Dios. En ella Dios mismo establece que el adulterio es pecado, de modo que lo será por siempre mientras exista Dios y haya moral y decencia. Ya es hora de que reconozcamos que es un pecado que destruye la unidad familiar, que trae vergüenza sobre el hogar, que amenaza la seguridad y la felicidad de los hijos, y que puede arruinar y destruir por completo al hombre y a la mujer que lo cometen. Es cierto que un día Jesucristo perdonó a una mujer que, al igual que Patricia, fue sorprendida en adulterio, y no la condenó.2 Pero esa historia bíblica de amor y comprensión de ninguna manera justifica el adulterio. Cristo condena el adulterio pero ofrece el perdón y una puerta de escape, una nueva oportunidad, a las personas que lo hayan cometido. Porque Él «vino a buscar y a salvar lo que se había perdido»,3 y a ofrecer nuevos rumbos a personas confundidas y errabundas. En nuestra permisiva y tolerante sociedad actual en que el adulterio ha llegado a considerarse tan normal como el matrimonio, la lección que todos debemos aprender del desdichado matrimonio de Evaristo y Patricia se resume en el refrán que dice: «A la mujer casada y casta el marido le basta.»4 Porque así lo dispuso Dios cuando diseñó la institución del matrimonio, para el bien de toda la familia humana. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Refranero general ideológico español, compilado por Luis Martínez Kleiser (Madrid: Editorial Hernando, 1989), p. 456. 2 Jn 8:3‑11 3 Lc 19:10 4 Refranero, p. 457.

Un Mensaje a la Conciencia
«Nadie se dio cuenta de que sufrí de abuso»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 2, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Cuando yo tenía unos cinco años, mi padre abusó de mí en reiteradas ocasiones. Nadie se dio cuenta en mi familia, y es la primera vez que lo cuento. Yo ya lo perdoné, pero debido a él soy muy desconfiada en cuanto a tener una relación sentimental. »No sé si debo decirle a mi novio (cuando lo tenga) que sufrí de abuso, o seguir reservándomelo. Tampoco sé si debo recibir terapia para trabajar el trauma y la desconfianza, o dejar que Dios siga ayudándome como lo ha hecho durante toda mi vida, y más aún en este aspecto de mi vida que jamás nadie ha sabido.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »¡Cuánto sentimos lo que le sucedió! Es trágico que le fuera arrebatada su inocencia a tan temprana edad.... »Usted pregunta si debe recibir terapia o seguir confiando en Dios. A eso lo llamamos una falsa dicotomía. Es que está dando a entender que, o recibe terapia, o sigue confiando en Dios. Lo cierto es que puede y debe hacer ambas cosas. Pero usted bien pudiera preguntar: “¿Por qué necesito terapia cuando me ha ido tan bien hasta ahora? ¿Por qué abrir un capítulo cerrado de mi vida? ¿Acaso no puede Dios sanar de modo sobrenatural mis heridas emocionales?” »Sí, Dios puede hacerlo, pero la sanidad es, por lo general, un proceso y no un suceso instantáneo. Su papá la maltrató por algún tiempo, y ese abuso produjo cambios en las sustancias químicas de su cerebro durante ese tiempo.... Usted perdió muchísimo, y sin embargo jamás tuvo la oportunidad de llorar esa pérdida. »En su cerebro de niña de cinco años es probable que haya confundido aquel abuso con lo que debiera ser amor normal entre padres e hijos. Es más, lo mantuvo en secreto, sin contarlo a nadie más en su vida, porque sintió vergüenza, o porque él le hizo alguna amenaza.... ¿Cómo hace esa niña, que llega a ser una adolescente y luego una adulta, para de veras comprender todas las diferencias que hay entre el amor paternal y maternal, el amor sentimental y el acto sexual? »El hecho de que usted nunca haya hablado acerca de esto con nadie es la mejor razón por la que debe contarle este secreto a una terapeuta. Hasta ahora, usted lo ha tenido encerrado en su subconsciente, sin comprender el peligro emocional que eso representa. Le recomendamos que acuda de inmediato a una consejera que se especialice en tratar a víctimas de abuso. »Con relación a cuándo debe contarle su experiencia a un novio futuro, le servirá leer los Casos 450 y 514 en www.conciencia.net. Allí, bajo el tema de abuso o maltrato, encontrará también otros casos que pudieran resultarle de ayuda.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 671. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
Cuando el enseñar a leer era un crimen

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Dec 1, 2021 4:01


«El padre agustino Fray Justo, mi oficioso maestro de lectura... era el hombre más extraordinario que he conocido en mi vida —cuenta Juan de la Rosa en la novela histórica del escritor cochabambino Nataniel Aguirre titulada Juan de la Rosa: Memorias del último soldado de la Independencia—. [Un día] me hizo sentar en un escaño junto a la mesa, tomó al otro lado un sillón... y comenzó a hablar de esta manera: «“... El país en que hemos nacido y otros muchos de esta parte del mundo obedecen a un rey que se encuentra a dos mil leguas de distancia, al otro lado de los mares. Se necesita un año para que nuestras quejas lleguen a sus pies, y no sabemos cuándo vendrá, si viene, la resolución que dicte su Consejo o simplemente su voluntad soberana.... »”La instrucción... no la pueden obtener más que contadas personas, y de una manera tan parsimoniosa que parece una burla.... ¡Dios tenga piedad del que aspira a obtener otros conocimientos que los permitidos, porque se expone a morir quemado como hereje filosofante! En Cochabamba, aquí... era crimen de lesa majestad el enseñar a leer a los varones. »”La religión que han dejado oscurecer los [sacerdotes mismos]... no es ya la doctrina de Jesús, ni nada que pudiera moralizar al hombre para conducirlo gloriosamente a su fin eterno.... Mantienen la división de las razas y las jerarquías sociales, cuando les [sería] tan fácil mostrar en las palabras de la oración dominical, enseñada por Cristo en persona, la igualdad de los hombres ante el padre común y la justicia. Deberían procurar que los fieles amasen a Dios “en espíritu y en verdad”; pero fomentan las supersticiones y hasta la idolatría.... »”Todo esto... es preciso que [termine, Juanito] —concluye Fray Justo en la novela de Aguirre, publicada en 1885—.... Debes saber que la [esclavitud misma] llega a ser una costumbre que es difícil abandonar. Me han contado de un hombre que, preso muy joven, puesto en libertad después de muchos años, volvió a pedir en la cárcel su querido calabozo, oscuro y sin ruido, cual decía convenirle en la indolencia y ensimismamiento en que había caído y de los que no salió jamás.”»1 Gracias a Dios, a diferencia de aquellos tiempos coloniales, tanto las mujeres como los hombres actualmente tenemos acceso a la instrucción en los países iberoamericanos en que hemos nacido. Hemos progresado a tal grado que ahora, en vez de temer que se nos castigue por obtener conocimientos y enseñar la lectura, tememos que se nos critique por no aprovechar toda oportunidad que tengamos de hacerlo. ¿Acaso no es esa la mejor posibilidad para triunfar en esta vida, tanto a título personal como nacional? Determinemos entonces no sólo aprovechar esa libertad que obtuvimos luego de nuestra independencia patria, sino también aprovechar la oportunidad, que tenemos todos por igual, de disfrutar del acceso constante y directo a la presencia de Dios, el Rey de toda la creación. Invitemos a Aquel que ocupa el trono del universo a que ocupe también el trono de nuestra vida. Así no tendremos realmente nada inquietante de qué quejarnos, ya que, en toda ocasión, con oración y ruego, podremos presentarle nuestras peticiones en persona y darle gracias por su presencia divina.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Nataniel Aguirre, Juan de la Rosa: Memorias del último soldado de la Independencia (Barcelona: Red ediciones S.L., linkgua-digital.com, 2021), pp. 14, 37-40. 2 Fil 4:6

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«Películas prohibidas»

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Play Episode Listen Later Nov 30, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo un hijo de diecisiete. He tratado de protegerlo de todo. Hubo una etapa de mi vida en la que no sentía deseos de estar con mi esposo sexualmente. Él trajo a casa unas películas prohibidas y las puso en nuestra habitación. Mi hijo entró y las tomó, sin saber lo que eran. »Lo peor es que yo vine a darme cuenta un año después. Aunque [mi hijo] dice que no las vio, su actitud cambió. Yo me sentí devastada.... »¿Cómo le explico por qué teníamos esto en casa?» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »¡Qué triste que haya tantas lecciones que aprendemos cuando ya es muy tarde! Esperamos que su caso les sirva a otros padres no sólo de advertencia sino también de estímulo para librar su hogar, sus automóviles y sus oficinas de todo lo que no quieran que vean sus hijos. »En el caso suyo, hay dos asuntos diferentes que debemos considerar. En primer lugar, su hijo ya tiene edad suficiente como para comprender que es normal y saludable que los cónyuges disfruten de intimidad sexual. Si bien esa intimidad no es un tema que se trate con toda la familia, eso no quiere decir que sea motivo para avergonzarse. Es un tema privado, pero no un secreto. »En cambio, los videos sí eran un secreto. La forma en que nos hizo la pregunta nos indica que usted comprende lo destructiva que es la pornografía, y que, además del peligro que representa para su hijo, a él lo pone en una situación embarazosa saber que su padre tiene tales videos. »La mejor solución es que su esposo tenga una conversación, de hombre a hombre, con su hijo, no para hablar acerca de la vida íntima de ustedes como pareja, sino para decirle en confianza que lamentablemente cedió a la tentación durante una etapa difícil de su vida, y a eso se debió que él llevara esos videos a su hogar. Ahora se arrepiente de haberlos llevado y ha decidido no volver a caer en esa tentación. Le aseguramos que, habiendo cumplido los diecisiete años, su hijo ya comprende muy bien lo que es la tentación sexual, de modo que va a entender lo que le diga su papá. Así su esposo tendrá la oportunidad de hablar con su hijo acerca del peligro de la pornografía y de cómo puede convertirse en un vicio con la posibilidad de destruir relaciones normales y saludables. Y podrá también aprovechar la oportunidad para abordar el tema de la pureza sexual de su hijo así como la función positiva que tiene el acto sexual dentro de la relación conyugal. »Nuestros hijos saben que no somos perfectos. Por eso nos respetan más cuando reconocemos nuestros errores y nos valemos de la oportunidad para contarles las lecciones que hemos aprendido a causa de esos errores. Si, por el contrario, la pena o la vergüenza que sentimos nos lleva a mentirles, tarde o temprano nuestros hijos perderán parte del respeto que nos han tenido. »¡Aproveche al máximo esta oportunidad para relacionarse con su hijo y enseñarle valores morales! »Linda y Carlos Rey.» Este caso y este consejo pueden leerse e imprimirse si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 25». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

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«No siento nada por mi esposa»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 27, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que, a pesar de que nunca se lo había contado a nadie, nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Conocí a mi mujer hace tres años. Tenemos una niña de dos años. El problema es que nunca la he amado, ni cuando fuimos novios. Me junté con ella sólo por deseos carnales. Yo pensé que, al pasar el tiempo juntos, yo la amaría; pero eso no ha sucedido todavía. No siento nada por ella, pero ella sí me ama. Me siento preso, sin salida, y no puedo decírselo.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: «... Felizmente para usted, ¡le tenemos buenas noticias! No es necesario que sienta amor por su esposa para tener un buen matrimonio. »Rara vez duran mucho los matrimonios que se basan en los sentimientos. Eso se debe a que los sentimientos pueden variar con la misma frecuencia con que sale y se pone el sol. Un día usted puede sentir que está perdidamente enamorado, y al otro día puede sentir todo lo contrario. Lo que sienta depende de su salud, sus circunstancias, su trasfondo y sus experiencias. Por eso es un error basar cualquier decisión en lo que sienta. »La mayoría de las personas se confunden en cuanto al amor, pensando que el amor no es más que un sentimiento. En realidad, el amor es mucho más que un sentimiento; es una acción. Cuando uno cuida de un bebé enfermo o de uno de sus padres que sufre de demencia en la vejez, no lo hace, por lo general, porque está sintiendo un amor extraordinario. Lo hace más bien porque está expresando el amor mediante sus acciones. Y el día que se casaron usted tomó la decisión de expresarle amor a su esposa mediante sus acciones por el resto de su vida. »Deje de esperar que va a sentir amor, y renueve más bien su decisión de mostrar amor. Muestre amor por su hija al construir un hogar pacífico donde ella pueda crecer con el amor de padre y madre. Muestre amor por la madre de su hija al honrarla, cuidarla y cumplir sus promesas. Quebrantar esas promesas a estas alturas sería tomar la decisión de satisfacer sus propios deseos sin importarle en absoluto los deseos ni el futuro de su hija. »Hace más de cuatro décadas, cuando mi esposo y yo decidimos casarnos, también resolvimos que permaneceríamos juntos de por vida, ya fuera que sintiéramos o no sintiéramos amor.... Nuestro compromiso mutuo no va y viene. Permanece firme a pesar de cualquier circunstancia o sentimiento. »Nuestra más alta prioridad es agradar a Dios y seguir su plan para nuestra vida. El primer hombre, Adán, comprendió cuando fue creado que el plan de Dios es que un hombre y una mujer se unan y se fundan en un solo ser.1 El consejo que tenemos para usted es que siga el plan de Dios, mantenga el compromiso con su esposa y muestre su amor mediante sus acciones.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 542. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Gn 2:24

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¿Quiénes son más ricos?

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Play Episode Listen Later Nov 26, 2021 4:01


«Hace unas semanas [un] amigo... me reenvió un artículo escrito por [el] periodista mexicano [Armando Fuentes Aguirre «Catón»], que amenaza sarcásticamente a [la revista Forbes] por no incluirlo en la última lista en la que aparecen los... hombres más ricos del mundo —escribió el columnista Roberto C. Ordóñez en el diario La Tribuna de Honduras—. Dice el periodista azteca que él tiene cosas que no tienen aquellos, como la conciencia tranquila y otras valiosas cosas que no tienen precio.... »Yo tampoco envidio a esos ricachones porque, a pesar de sus miles de millones, yo tengo y disfruto de cosas que ellos no tienen.... »Ellos viven rodeados de guardaespaldas, y yo ando solo para arriba y para abajo. O sea que yo soy libre; ellos son esclavos de su dinero y de su fama. »Ellos viajan en automóviles de último modelo pero blindados, lo que los hace más pesados e incómodos. No tienen el placer de manejar ni uno solo de tantos que tienen. Yo sólo tengo uno, pero lo manejo yo, y a pesar de andar capeando baches en nuestras abandonadas calles y carreteras, y esquivando las embestidas de miles de motociclistas, me produce mucho placer conducirlo. »Dispongo de mi tiempo a mi antojo. Nadie maneja mi agenda, porque no tengo agenda. A ellos se las maneja una legión de muchachas bonitas y de asistentes feos. Yo tengo un asistente también feo que me hace los mandados y me recuerda las fechas de pago de luz, agua, teléfono y otros, porque si se me va el pájaro y no pago a tiempo estos servicios públicos me quedo a oscuras, sin agua e incomunicado.... »Los dueños del mundo pasan pendientes de los altibajos de las bolsas de valores. En unas cuantas horas pueden aumentar o disminuir sus fortunas, gracias a los especuladores. Yo veo y oigo en la tele los movimientos bursátiles como quien oye llover, pues no tengo nada que perder ni ganar en Wall Street.... »Con toda seguridad los magnates son ulcerosos que no comen ni beben cualquier cosa porque todo les hace daño. Yo de vez en cuando como hasta chicharrones... y hasta peco saboreando una copa de helado o una conserva de leche. Nada de eso me hace daño. Al contrario, me mantiene saludable. »Ellos padecen de insomnio, viendo números y gráficos en sus pantallas mentales. Cuando se me quita el sueño, enciendo la radio para oír los disparates de los políticos, y ligerito estoy roncando. »Todavía trabajo para ganarme la vida. Tengo una familia unida; seis hijos y once nietos de quienes me siento orgulloso. »Así que, señores clientes de [Forbes]... soy más rico que ustedes...»1 Aunque sin duda muchos de los lectores de Ordóñez preferirían de todos modos ser tan ricos como esos hombres que tienen semejante fortuna, hay que reconocer que Jesucristo le daría la razón al periodista hondureño. Por ejemplo, cuando un hombre manifestó que estaba muy preocupado por recibir parte de la herencia que le había dejado su padre, Jesús aprovechó la oportunidad para decirles a todos: «¡No vivan siempre con el deseo de tener más y más! No por ser dueños de muchas cosas se vive una vida larga y feliz.... Los que amontonan riquezas para sí mismos... se creen muy ricos pero, en realidad, ante Dios son pobres.... Ustedes, por el contrario, reconozcan a Dios como único rey, y estas cosas les serán añadidas.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Roberto C. Ordóñez, «Demandas a Fortune», La Tribuna, 28 noviembre 2011 En línea 23 enero 2012. 2 Lc 12:13-21 (TLA), 31 (NVI y TLA)

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«Los hombres más ricos del planeta»

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Play Episode Listen Later Nov 25, 2021 4:01


«Me propongo demandar a la revista [Forbes], pues me hizo víctima de una omisión inexplicable —escribió a la vez en serio y en broma Armando Fuentes Aguirre «Catón», uno de los columnistas más leídos de México—. Resulta que [Forbes] publicó la lista de los hombres más ricos del planeta, y en esta lista no aparezco yo. Aparecen, sí, el sultán de Brunei, aparecen también los herederos de Sam Walton y Takichiro Mori. Figuran ahí también personalidades como la Reina Isabel de Inglaterra, Stavros Niarkos y los mexicanos Carlos Slim y Emilio Azcárraga. »Sin embargo, a mí no me menciona la revista. Y yo soy un hombre rico, inmensamente rico —insiste Catón—. Y si no, vean ustedes: »Tengo vida, que recibí no sé por qué, y salud, que conservo no sé cómo. »Tengo una familia: esposa adorable que al entregarme su vida me dio lo mejor de la mía; hijos maravillosos de quienes no he recibido sino felicidad; nietos con los cuales ejerzo una nueva y gozosa paternidad. »Tengo hermanos que son como mis amigos, y amigos que son como mis hermanos. »Tengo gente que me ama con sinceridad a pesar de mis defectos, y a la que yo amo con sinceridad a pesar de mis defectos. »Tengo cuatro lectores a los que cada día les doy gracias porque leen bien lo que yo escribo mal. »Tengo una casa, y en ella muchos libros (mi esposa diría que tengo muchos libros, y entre ellos una casa). »Poseo un pedacito del mundo en la forma de un huerto que cada año me da manzanas que habrían acortado aún más la presencia de Adán y Eva en el Paraíso. »Tengo un perro que no se va a dormir hasta que llego, y que me recibe como si fuera yo el dueño de los cielos y la tierra. »Tengo ojos que ven y oídos que oyen; pies que caminan y manos que acarician; cerebro que piensa cosas que a otros se les habían ocurrido ya, pero que a mí no se me habían ocurrido nunca. »Soy dueño de la común herencia de los hombres: alegrías para disfrutarlas y penas para hermanarme a los que sufren. »Y tengo fe en un Dios bueno que guarda para mí infinito amor. »¿Puede haber mayores riquezas que las mías? ¿Por qué, entonces, no me puso la revista [Forbes] en la lista de los hombres más ricos del planeta?»1 Lo cierto es que a esa fe en un Dios bueno que afirma tener Catón la respaldan enseñanzas bíblicas como estas del apóstol Pablo: «Dios ha sido bueno conmigo, y me ha dado el privilegio de anunciar... la buena noticia de las bendiciones de Cristo, que son tantas que nadie las puede contar.... Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene. Al contrario, diles que confíen en Dios, pues él es bueno, y nos da todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos. Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. De este modo atesorarán para sí un seguro caudal para el futuro y obtendrán la vida verdadera.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Armando Fuentes Aguirre «Catón», «Soy un hombre rico, inmensamente rico» En línea 23 enero 2012; Jorge Humberto Cadavid, «¿Y tú, eres rico?» ElPaís.com, Cali, Colombia, 11 enero 2012 En línea 23 enero 2012. 2 Ef 3:8 (TLA); 1Ti 6:17 (TLA), 18-19 (NVI)

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Flores en la marcha nupcial hacia el cielo

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Play Episode Listen Later Nov 24, 2021 4:01


(Víspera del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer) Era el año 1952. Mientras las mujeres de las minas bolivianas hacían bombas caseras para abastecer al ejército del pueblo en su lucha contra los militares, las mujeres del valle de Cochabamba eran bombas a punto de estallar en su lucha contra otra injusticia perenne. Las unas luchaban, con bombas físicas, contra el latifundio y el miedo; las otras protestaban, con bombas folclóricas, contra el maltrato conyugal y la desvalorización de su condición humana. Las campesinas del valle no lanzaban sus bombas como las mineras del altiplano, alzándose en armas, sino alzándose con chicha y con coplas atrevidas al compás de acordeones y charangos mientras encendían velas y bailaban en torno a una imagen del Crucificado. Eso hacían durante las ceremonias de homenaje al Cristo de Santa Vera Cruz. Las jóvenes solteras comenzaban pidiéndole a Cristo un esposo que no las hiciera llorar, una mula cargada de maíz, una oveja blanca y otra negra, y una máquina de coser. Luego, con voz estridente en son de protesta y siempre en su propia lengua, cantaban prometiéndole que amarían al esposo y le servirían bien en la mesa y en la cama, aunque no querían asumir la vida de una apaleada bestia de carga. Pero al cantarle a ese Cristo patético, le lanzaban bombas de burla tratándolo de macho desnudo, estragado por los años y los insectos, que en la cruz dormía o se hacía el dormido. Así rezan algunas coplas selectas de su altiva protesta: «Floja, floja», estás diciendo, Santa Vera Cruz, Papito. Pero más flojo eres tú que estás parado durmiendo. Tú no me quieres soltera. Me condenas a los hijos, a vestirlos mientras vivan y enterrarlos cuando mueran. ¿Me vas a dar un marido que me azote y me patee? ¿Por qué la flor que se abre marchita marcha al olvido?1 Aunque muchos no lo reconozcan, a esa dramática escena la empaña una tristeza aún mayor: el hecho de que al maltrato del que es víctima la mujer se sume la aparente indiferencia del maltratado Cristo. ¡Qué trágico que esas pobres mujeres quechuas no hayan comprendido que el Hijo de Dios, el Varón supremo de la creación, se sometió a que los hombres lo maltratáramos de la peor manera imaginable precisamente para poder comprenderlas a ellas en sus momentos de angustia al ser maltratadas por su esposo! Al verlo en la cruz, lo culparon de inercia respecto a las acciones de sus maridos, en vez de atribuirle la acción incomparable de dar su vida para que ellas pudieran tener vida abundante, si no en esta vida, que pronto pasa, al menos en la venidera, que nunca se acaba.2 Lamentablemente le echaron la culpa porque no entendieron que ese Cristo que sufrió y murió en la cruz se dejó maltratar para que las flores marchitas como ellas tuvieran quien las recordara y renovara en esta vida, y quien, en la que viene, las llevara del brazo rejuvenecidas en la marcha nupcial hacia el cielo. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Federico Aguiló, «Significado socio-antropológico de las coplas al Cristo de Santa Vera Cruz», ponencia al II Encuentro de Estudios Bolivianos (Cochabamba: 1984), citado en Eduardo Galeano, Memoria del fuego III: El siglo del viento, 5a ed. (Madrid: Siglo XXI Editores, 1987), pp. 173-74.

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«Por no poder viajar»

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Play Episode Listen Later Nov 23, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Hace cinco años soy novio de una joven de otro país. He estado ahorrando para poder viajar y hacer mi vida junto a ella. Sin embargo, últimamente mis ahorros siempre se acaban. Siempre se presenta algo que me impide avanzar, de modo que no he podido alcanzar la meta monetaria necesaria para realizar ese viaje que quiero hacer.... »Debido a que siempre tengo empleos bastante mediocres, jamás gano un buen salario.... Siento que voy a decepcionar a mi novia. No quiero que este amor se acabe por no poder viajar.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Lo felicitamos por preocuparse por cómo están siendo afectadas la vida y las emociones de su novia por el retraso en su plan. Por supuesto, también se ven afectadas las emociones de usted, y no quiere abandonar la meta que se propuso, sobre todo después de haber invertido cinco años tratando de lograrla. Sin embargo, después de una relación de cinco años, es prudente de su parte comenzar a preguntarse si sus metas son razonables.... »Usted está frustrado porque no puede encontrar un empleo que le permita devengar un buen salario. ¿Hay algún trabajo que quisiera desempeñar si tuviera la preparación necesaria? ... »Cuando confiamos en Dios y nos hacemos seguidores suyos, Él nos promete que siempre obrará en beneficio de nosotros. El apóstol Pablo enseñó que “Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito”.1 Según esa enseñanza, hay dos requisitos para recibir ese beneficio de parte de Dios. Primero debemos amarlo, y luego debemos ser llamados de acuerdo con su propósito. Eso quiere decir que tenemos que estar comprometidos a cumplir su propósito en nuestra vida y que estamos confiando en que Él nos mostrará su voluntad divina.... »Si Dios supiera que lo mejor para usted es que se mude a otro país para hacer su vida junto a su novia, le habría ayudado a ahorrar el dinero necesario. Por ahora, lo mejor es aceptar su voluntad divina y liberar a su novia de cualquier compromiso que ella le haya hecho a usted. Dígale que usted confía en que Dios hará que se cumpla su voluntad en la vida de ella, como también en la suya. Dígale que cinco años son suficientes como para comprobar que el noviazgo no forma parte de la voluntad de Dios para la vida de usted ni la de ella. Y explíquele que será más fácil para ambos si le ponen fin a toda comunicación entre los dos. »Después de hacer eso, dedique su tiempo a descubrir lo que necesita hacer para prepararse y hallar un empleo mejor. Fije la meta de superarse en cualquier empleo que tenga, aunque no le guste. Esfuércese por ser el empleado que todo jefe quisiera tener. Y sea fiel con lo que sí tiene a fin de mostrar que está preparado para lo que ha de venir.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 670. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ro 8:28

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«Nos encontró mi hijo besándonos»

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Play Episode Listen Later Nov 20, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Sufrí maltrato de parte de mi esposo, con quien estuve por quince años. Después de ocho meses de nuestra separación, empecé una relación con un hombre casado. En una ocasión nos encontró mi hijo mayor de trece años, besándonos. Esto ocasionó que mi hijo se fuera a vivir con su padre, y hasta la fecha no quiere verme. Está con rebeldía y dice odiarme. Lo he buscado, y me ignora.... »Terminé mi relación con la otra persona, y ahora mi esposo quiere que regrese a su lado. Pero él no deja de tomar [bebidas alcohólicas], y yo no quiero volver a sentirme [maltratada].» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Muchos adolescentes pasan por una etapa de rebeldía, así que eso en sí no tiene nada de extraño. También es de esperarse que su hijo quiera vivir con el padre, ya que los muchachos necesitan tener como modelo a un hombre, sobre todo durante la adolescencia. Pero ¿cree usted que su hijo corra algún peligro a causa del trago que toma el padre? ¿Maneja el auto el padre estando borracho y con el hijo a bordo? Si usted cree que su hijo corre peligro alguno, le recomendamos que se valga del sistema judicial de su país a fin de protegerlo. »Sin embargo, no parece que usted piense que la vida o salud de su hijo estén en peligro. Simplemente quiere, más bien, que él deje de estar enojado con usted y que elija vivir con usted. Pero... no hay nada que usted pueda hacer o decir por ahora que mejore la situación. Sin embargo, mientras tanto no deje de apoyar a su hijo en todos los sentidos al asistir a las actividades de su escuela y a sus eventos deportivos sin tratar de obligarlo a que hable con usted. »Usted dice que su esposo quiere que se reconcilien. ¿Está dispuesto a dejar de beber? ¿Está dispuesto a que acudan juntos a un consejero profesional? Jamás le aconsejaríamos que regrese a una situación en la que espera volver a sufrir el abuso físico. »Nos preocupa mucho que tuviera una relación con otro hombre estando aún casada. La separación no es lo mismo que el divorcio. Nosotros creemos que hasta que usted no esté legalmente divorciada es indebido que salga con otro hombre, tanto para el bien de sus hijos como porque siguen vigentes los votos de fidelidad que usted hizo el día de su boda. »Aun si estuviera divorciada de un esposo abusivo, una de las peores cosas que pudiera hacer sería tener una relación con un hombre casado. Además de lo malo que es cometer adulterio, ¿de veras quiere ser responsable de la desintegración de otra familia? Pídale a Dios que la perdone y le dé la fortaleza para tomar mejores decisiones en el futuro.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 541. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«Los primeros vehículos que llegaron a Guatemala»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 19, 2021 4:01


(Antevíspera del Día Mundial en Memoria de las Víctimas de Tránsito) «En toda sociedad o comunidad, el transporte ha sido uno de los problemas fundamentales..., y nuestra querida Capital [desde que fue trasladada a este Valle de la Ermita] también tiene su historia a ese respecto —escribe el periodista guatemalteco Héctor Gaitán en el segundo tomo de su serie La calle donde tú vives—. »... Los primeros automóviles [llegaron a principios del siglo veinte], aunque anteriormente ya habían llegado las famosas bicicletas que causaron furor entre los jóvenes chapines. »Ahora bien, hay indicios de que el primer automóvil llegó a Guatemala en el año de 1899; era movido por un motor de bencina de ocho caballos de fuerza, desarrollando una velocidad máxima de treinta kilómetros por hora.... Los primeros pueblos que vieron llegar autos fueron El Quiché y Antigua Guatemala, [como] también Amatitlán.... »Antiguamente, las clases pudientes mantenían en sus enormes mansiones la infaltable cochera, o sea donde se guardaba el carruaje tirado por caballos. Pues bien, ya cuando principiaron a llegar los automóviles y se marcaron los cambios lógicos, estas cocheras fueron cambiadas por garajes donde se colocaron los carros de famoso estilo por aquellos años.... »En el año de 1905 se hizo una prueba con un auto Ford; este auto tenía que subir las gradas del viejo calvario, que estaba situado en el final de la 6a. avenida y 18 calle. La prueba fue buena y la maniobra publicitaria pegó en los medios guatemaltecos. Algunos hombres de dinero compraron su respectivo auto.... Como no todos sabían manejar, contrataban los servicios de un chofer para que los transportara de un lado a otro. En ese tiempo era de muy mal gusto que una mujer manejara un auto; era más que un atentado a “la moral y las buenas costumbres”.... »... Según el reglamento de tránsito del año 1919, se exigía a los pilotos de autos tocar sus bocinas en cada crucero con el fin de “evitar accidentes”. La medida era extrema si se toma en cuenta que las calles de la pequeña Ciudad de Guatemala lucían lóbregas y solitarias, debido precisamente a la poca población y a la escasez de vehículos. Así que los autos tenían que ir sonando sus bocinas (grito de ganso) por esas calles de Dios, desafiando las maldiciones de las abuelas, ya que las “asustaban” cuando menos se lo imaginaban.... »... Yo me pregunto: ¿Qué dirían nuestros abuelos al ver la proliferación de vehículos actualmente? Hoy en día hay que saber andar en la calle porque, de lo contrario, un error se paga con la vida. ¡Qué lejos quedaron aquellos tiempos cuando a tres cuadras de distancia se escuchaba la bocina ronca de los primeros vehículos que llegaron a Guatemala...!» —concluye Héctor Gaitán.1 Lamentablemente, no son esas las únicas bocinas de advertencia que ya no se escuchan en las calles ni en los cruces de nuestras ciudades. Lo cierto es que se ha ido extinguiendo el sonido de voces influyentes que nos adviertan del serio peligro que representa para nuestra sociedad el paso vertiginoso que llevamos rumbo a la ruina moral. ¡Con decir que ya no nos «asusta» el clamor de ultratumba de niños indeseados ni la resonancia de las voces de legisladores comprometidos a adulterar el sensato sentido del matrimonio! Más vale que de aquí en adelante nos conduzcamos de tal modo que evitemos la desgracia tomando la Santa Biblia como nuestro Reglamento de Tránsito por las calles de esta vida. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Héctor Gaitán Alfaro, La calle donde tú vives, Tomo 2, 2a. ed. (Ciudad de Guatemala: Litografías Modernas, 1989), pp. 132-37.

Un Mensaje a la Conciencia
La tendencia a la confirmación

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 18, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Mi mamá me tuvo cuando ella era muy joven. Desde mi niñez me criaron con la idea de que mis abuelos eran mis padres biológicos.... Es que mi madre biológica se casó, y yo me quedé viviendo con mis abuelos, a quienes llamo papá y mamá. »Sin embargo, a veces siento la diferencia [en el trato que mi abuela me da a mí y el que le da a] mi hermana, es decir, a mi tía.... Mi abuela le da su apoyo moral a ella para que estudie, y a mí no. Son cosas pequeñas que no me dejan ser feliz, pero tampoco imagino una vida lejos de ellos.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Sentimos mucho que no se sienta feliz, y creemos que podemos ayudarle. Sin embargo, hay un concepto que necesitamos explicarle primero. Se denomina sesgo de confirmación, es decir, la tendencia a la confirmación, y es algo que tenemos todos. Por ejemplo, si creemos que nuestros hijos se portan mejor que los hijos de los demás, entonces siempre tendremos la tendencia de darnos cuenta de las veces en que nuestros hijos están portándose bien, al igual que las veces en que otros niños están portándose mal. Hasta es posible que critiquemos a otros padres por el comportamiento de sus hijos, al mismo tiempo que hacemos caso omiso del mal comportamiento de los nuestros. O si nos damos cuenta tendremos la tendencia de justificar su conducta —por lo menos a nosotros mismos— con la explicación de que nuestros hijos simplemente estaban cansados y no era de esperarse que se portaran mejor. Como podemos observar en ese ejemplo, la tendencia a la confirmación puede llevarnos a darnos cuenta sólo de lo que consideramos como cierto, y a hacer caso omiso de lo que vemos que es diferente. Por una parte, no dejamos de reunir “pruebas” en apoyo de nuestras propias creencias, y por la otra, de hacer caso omiso de toda prueba que conduzca a una conclusión distinta. »Cuando usted compara el trato que recibe con el que recibe su hermana, o más bien su tía, usted siente que no es justo.... Es probable que usted se sienta rechazada por su madre biológica, aunque no le eche la culpa. Ese rechazo que siente pudiera haberla hecho creer que su madre adoptiva, es decir, su abuela, también la está rechazando al no tratarla igual que a su tía. De modo que usted probablemente tiene una tendencia a la confirmación que hace que perciba diferencias en el trato que recibe de los demás. Y lo interpreta como injusto sólo porque no se le trata de la misma manera. »Le recomendamos que busque consejería profesional que la ayude a resolver todo lo que está sintiendo. También le instamos a que le pida a Dios que le ayude a superar esa tendencia a la confirmación.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 669. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net

Un Mensaje a la Conciencia
«¿Cuál es la religión que debo escoger?»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 17, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «No me siento bien; me siento sola. Por eso quiero entregarme a Cristo, pero no sé cómo. »Me gustaría saber cuál es la religión que debo escoger. Por favor, ayúdenme.» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »¡Qué buen consejo el que nos pide! Corresponde a una de las inquietudes más comunes de todos los siglos. »En una ocasión se encontraba Jesucristo al mediodía cerca de un pozo en las afueras de Samaria, una región en la ribera occidental del río Jordán. Jesús y sus seguidores tenían hambre, así que Él los había mandado al pueblo para que compraran comida. Él se quedó al lado del pozo para conversar con las personas que llegaran a sacar agua. Poco después se acercó una mujer que se sorprendió cuando Jesús le pidió que sacara un poco de agua para que Él tomara. En la conversación que surgió a raíz de esa petición está la respuesta a su inquietud respecto a cuál religión debiera escoger....1 »En la conversación que sostuvo con la mujer, Jesús dejó en claro que la manera de tener una vida plena en este mundo y vida eterna en el cielo no era escoger un sistema religioso. Es más, durante su breve vida en este mundo, Jesús criticó más que cualquier otra cosa los sistemas religiosos y las personas que los practicaban. Así que la respuesta a su inquietud, amiga querida, es: ¡No escoja una religión! »Más bien, lo que Jesús le dijo a aquella mujer y lo que nosotros le diríamos a usted hoy es que escoja una relación, es decir, una relación personal con Dios. ¿Qué queremos decir con eso? Que comience a hablar con Dios usted misma dándole a entender que quiere cultivar una relación íntima con Él. Que reconozca ante Él que usted no es santa como es Él, y que quiere que Él perdone sus pecados, que la han separado de Él. Y que permita que Él le hable mientras usted lee y medita en la Biblia. Al dedicarle tiempo a la lectura de la Biblia y a la oración, Dios le ayudará a saber qué decisiones tomar en el futuro. »El camino que conduce a una vida plena en este mundo y a una eternidad en el cielo es a través de un peregrinaje diario que se propone tener una relación íntima con Dios. Hay muchas actividades que le ayudarán en su peregrinaje, incluso el encontrar a otras personas que hayan emprendido el mismo viaje y aprender de ellas. Tales personas se encuentran a veces en iglesias que enseñan la Biblia, pero también las encontrará prácticamente adondequiera que vaya. Los genuinos seguidores de Cristo siguen el ejemplo de Él al amar y al interesarse por los demás en su nombre, y al concentrarse en cultivar una relación en lugar de una religión. »No hay por qué esperar. ¡Comience hoy mismo su propia conversación con Dios! »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace que dice: «Caso 24» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Jn 4:4-42