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Un Mensaje a la Conciencia
«Los hombres más ricos del planeta»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 25, 2021 4:01


«Me propongo demandar a la revista [Forbes], pues me hizo víctima de una omisión inexplicable —escribió a la vez en serio y en broma Armando Fuentes Aguirre «Catón», uno de los columnistas más leídos de México—. Resulta que [Forbes] publicó la lista de los hombres más ricos del planeta, y en esta lista no aparezco yo. Aparecen, sí, el sultán de Brunei, aparecen también los herederos de Sam Walton y Takichiro Mori. Figuran ahí también personalidades como la Reina Isabel de Inglaterra, Stavros Niarkos y los mexicanos Carlos Slim y Emilio Azcárraga. »Sin embargo, a mí no me menciona la revista. Y yo soy un hombre rico, inmensamente rico —insiste Catón—. Y si no, vean ustedes: »Tengo vida, que recibí no sé por qué, y salud, que conservo no sé cómo. »Tengo una familia: esposa adorable que al entregarme su vida me dio lo mejor de la mía; hijos maravillosos de quienes no he recibido sino felicidad; nietos con los cuales ejerzo una nueva y gozosa paternidad. »Tengo hermanos que son como mis amigos, y amigos que son como mis hermanos. »Tengo gente que me ama con sinceridad a pesar de mis defectos, y a la que yo amo con sinceridad a pesar de mis defectos. »Tengo cuatro lectores a los que cada día les doy gracias porque leen bien lo que yo escribo mal. »Tengo una casa, y en ella muchos libros (mi esposa diría que tengo muchos libros, y entre ellos una casa). »Poseo un pedacito del mundo en la forma de un huerto que cada año me da manzanas que habrían acortado aún más la presencia de Adán y Eva en el Paraíso. »Tengo un perro que no se va a dormir hasta que llego, y que me recibe como si fuera yo el dueño de los cielos y la tierra. »Tengo ojos que ven y oídos que oyen; pies que caminan y manos que acarician; cerebro que piensa cosas que a otros se les habían ocurrido ya, pero que a mí no se me habían ocurrido nunca. »Soy dueño de la común herencia de los hombres: alegrías para disfrutarlas y penas para hermanarme a los que sufren. »Y tengo fe en un Dios bueno que guarda para mí infinito amor. »¿Puede haber mayores riquezas que las mías? ¿Por qué, entonces, no me puso la revista [Forbes] en la lista de los hombres más ricos del planeta?»1 Lo cierto es que a esa fe en un Dios bueno que afirma tener Catón la respaldan enseñanzas bíblicas como estas del apóstol Pablo: «Dios ha sido bueno conmigo, y me ha dado el privilegio de anunciar... la buena noticia de las bendiciones de Cristo, que son tantas que nadie las puede contar.... Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene. Al contrario, diles que confíen en Dios, pues él es bueno, y nos da todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos. Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. De este modo atesorarán para sí un seguro caudal para el futuro y obtendrán la vida verdadera.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Armando Fuentes Aguirre «Catón», «Soy un hombre rico, inmensamente rico» En línea 23 enero 2012; Jorge Humberto Cadavid, «¿Y tú, eres rico?» ElPaís.com, Cali, Colombia, 11 enero 2012 En línea 23 enero 2012. 2 Ef 3:8 (TLA); 1Ti 6:17 (TLA), 18-19 (NVI)

Un Mensaje a la Conciencia
Flores en la marcha nupcial hacia el cielo

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 24, 2021 4:01


(Víspera del Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer) Era el año 1952. Mientras las mujeres de las minas bolivianas hacían bombas caseras para abastecer al ejército del pueblo en su lucha contra los militares, las mujeres del valle de Cochabamba eran bombas a punto de estallar en su lucha contra otra injusticia perenne. Las unas luchaban, con bombas físicas, contra el latifundio y el miedo; las otras protestaban, con bombas folclóricas, contra el maltrato conyugal y la desvalorización de su condición humana. Las campesinas del valle no lanzaban sus bombas como las mineras del altiplano, alzándose en armas, sino alzándose con chicha y con coplas atrevidas al compás de acordeones y charangos mientras encendían velas y bailaban en torno a una imagen del Crucificado. Eso hacían durante las ceremonias de homenaje al Cristo de Santa Vera Cruz. Las jóvenes solteras comenzaban pidiéndole a Cristo un esposo que no las hiciera llorar, una mula cargada de maíz, una oveja blanca y otra negra, y una máquina de coser. Luego, con voz estridente en son de protesta y siempre en su propia lengua, cantaban prometiéndole que amarían al esposo y le servirían bien en la mesa y en la cama, aunque no querían asumir la vida de una apaleada bestia de carga. Pero al cantarle a ese Cristo patético, le lanzaban bombas de burla tratándolo de macho desnudo, estragado por los años y los insectos, que en la cruz dormía o se hacía el dormido. Así rezan algunas coplas selectas de su altiva protesta: «Floja, floja», estás diciendo, Santa Vera Cruz, Papito. Pero más flojo eres tú que estás parado durmiendo. Tú no me quieres soltera. Me condenas a los hijos, a vestirlos mientras vivan y enterrarlos cuando mueran. ¿Me vas a dar un marido que me azote y me patee? ¿Por qué la flor que se abre marchita marcha al olvido?1 Aunque muchos no lo reconozcan, a esa dramática escena la empaña una tristeza aún mayor: el hecho de que al maltrato del que es víctima la mujer se sume la aparente indiferencia del maltratado Cristo. ¡Qué trágico que esas pobres mujeres quechuas no hayan comprendido que el Hijo de Dios, el Varón supremo de la creación, se sometió a que los hombres lo maltratáramos de la peor manera imaginable precisamente para poder comprenderlas a ellas en sus momentos de angustia al ser maltratadas por su esposo! Al verlo en la cruz, lo culparon de inercia respecto a las acciones de sus maridos, en vez de atribuirle la acción incomparable de dar su vida para que ellas pudieran tener vida abundante, si no en esta vida, que pronto pasa, al menos en la venidera, que nunca se acaba.2 Lamentablemente le echaron la culpa porque no entendieron que ese Cristo que sufrió y murió en la cruz se dejó maltratar para que las flores marchitas como ellas tuvieran quien las recordara y renovara en esta vida, y quien, en la que viene, las llevara del brazo rejuvenecidas en la marcha nupcial hacia el cielo. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Federico Aguiló, «Significado socio-antropológico de las coplas al Cristo de Santa Vera Cruz», ponencia al II Encuentro de Estudios Bolivianos (Cochabamba: 1984), citado en Eduardo Galeano, Memoria del fuego III: El siglo del viento, 5a ed. (Madrid: Siglo XXI Editores, 1987), pp. 173-74.

Un Mensaje a la Conciencia
«Por no poder viajar»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 23, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Hace cinco años soy novio de una joven de otro país. He estado ahorrando para poder viajar y hacer mi vida junto a ella. Sin embargo, últimamente mis ahorros siempre se acaban. Siempre se presenta algo que me impide avanzar, de modo que no he podido alcanzar la meta monetaria necesaria para realizar ese viaje que quiero hacer.... »Debido a que siempre tengo empleos bastante mediocres, jamás gano un buen salario.... Siento que voy a decepcionar a mi novia. No quiero que este amor se acabe por no poder viajar.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Lo felicitamos por preocuparse por cómo están siendo afectadas la vida y las emociones de su novia por el retraso en su plan. Por supuesto, también se ven afectadas las emociones de usted, y no quiere abandonar la meta que se propuso, sobre todo después de haber invertido cinco años tratando de lograrla. Sin embargo, después de una relación de cinco años, es prudente de su parte comenzar a preguntarse si sus metas son razonables.... »Usted está frustrado porque no puede encontrar un empleo que le permita devengar un buen salario. ¿Hay algún trabajo que quisiera desempeñar si tuviera la preparación necesaria? ... »Cuando confiamos en Dios y nos hacemos seguidores suyos, Él nos promete que siempre obrará en beneficio de nosotros. El apóstol Pablo enseñó que “Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito”.1 Según esa enseñanza, hay dos requisitos para recibir ese beneficio de parte de Dios. Primero debemos amarlo, y luego debemos ser llamados de acuerdo con su propósito. Eso quiere decir que tenemos que estar comprometidos a cumplir su propósito en nuestra vida y que estamos confiando en que Él nos mostrará su voluntad divina.... »Si Dios supiera que lo mejor para usted es que se mude a otro país para hacer su vida junto a su novia, le habría ayudado a ahorrar el dinero necesario. Por ahora, lo mejor es aceptar su voluntad divina y liberar a su novia de cualquier compromiso que ella le haya hecho a usted. Dígale que usted confía en que Dios hará que se cumpla su voluntad en la vida de ella, como también en la suya. Dígale que cinco años son suficientes como para comprobar que el noviazgo no forma parte de la voluntad de Dios para la vida de usted ni la de ella. Y explíquele que será más fácil para ambos si le ponen fin a toda comunicación entre los dos. »Después de hacer eso, dedique su tiempo a descubrir lo que necesita hacer para prepararse y hallar un empleo mejor. Fije la meta de superarse en cualquier empleo que tenga, aunque no le guste. Esfuércese por ser el empleado que todo jefe quisiera tener. Y sea fiel con lo que sí tiene a fin de mostrar que está preparado para lo que ha de venir.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 670. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ro 8:28

Un Mensaje a la Conciencia
«Los primeros vehículos que llegaron a Guatemala»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 19, 2021 4:01


(Antevíspera del Día Mundial en Memoria de las Víctimas de Tránsito) «En toda sociedad o comunidad, el transporte ha sido uno de los problemas fundamentales..., y nuestra querida Capital [desde que fue trasladada a este Valle de la Ermita] también tiene su historia a ese respecto —escribe el periodista guatemalteco Héctor Gaitán en el segundo tomo de su serie La calle donde tú vives—. »... Los primeros automóviles [llegaron a principios del siglo veinte], aunque anteriormente ya habían llegado las famosas bicicletas que causaron furor entre los jóvenes chapines. »Ahora bien, hay indicios de que el primer automóvil llegó a Guatemala en el año de 1899; era movido por un motor de bencina de ocho caballos de fuerza, desarrollando una velocidad máxima de treinta kilómetros por hora.... Los primeros pueblos que vieron llegar autos fueron El Quiché y Antigua Guatemala, [como] también Amatitlán.... »Antiguamente, las clases pudientes mantenían en sus enormes mansiones la infaltable cochera, o sea donde se guardaba el carruaje tirado por caballos. Pues bien, ya cuando principiaron a llegar los automóviles y se marcaron los cambios lógicos, estas cocheras fueron cambiadas por garajes donde se colocaron los carros de famoso estilo por aquellos años.... »En el año de 1905 se hizo una prueba con un auto Ford; este auto tenía que subir las gradas del viejo calvario, que estaba situado en el final de la 6a. avenida y 18 calle. La prueba fue buena y la maniobra publicitaria pegó en los medios guatemaltecos. Algunos hombres de dinero compraron su respectivo auto.... Como no todos sabían manejar, contrataban los servicios de un chofer para que los transportara de un lado a otro. En ese tiempo era de muy mal gusto que una mujer manejara un auto; era más que un atentado a “la moral y las buenas costumbres”.... »... Según el reglamento de tránsito del año 1919, se exigía a los pilotos de autos tocar sus bocinas en cada crucero con el fin de “evitar accidentes”. La medida era extrema si se toma en cuenta que las calles de la pequeña Ciudad de Guatemala lucían lóbregas y solitarias, debido precisamente a la poca población y a la escasez de vehículos. Así que los autos tenían que ir sonando sus bocinas (grito de ganso) por esas calles de Dios, desafiando las maldiciones de las abuelas, ya que las “asustaban” cuando menos se lo imaginaban.... »... Yo me pregunto: ¿Qué dirían nuestros abuelos al ver la proliferación de vehículos actualmente? Hoy en día hay que saber andar en la calle porque, de lo contrario, un error se paga con la vida. ¡Qué lejos quedaron aquellos tiempos cuando a tres cuadras de distancia se escuchaba la bocina ronca de los primeros vehículos que llegaron a Guatemala...!» —concluye Héctor Gaitán.1 Lamentablemente, no son esas las únicas bocinas de advertencia que ya no se escuchan en las calles ni en los cruces de nuestras ciudades. Lo cierto es que se ha ido extinguiendo el sonido de voces influyentes que nos adviertan del serio peligro que representa para nuestra sociedad el paso vertiginoso que llevamos rumbo a la ruina moral. ¡Con decir que ya no nos «asusta» el clamor de ultratumba de niños indeseados ni la resonancia de las voces de legisladores comprometidos a adulterar el sensato sentido del matrimonio! Más vale que de aquí en adelante nos conduzcamos de tal modo que evitemos la desgracia tomando la Santa Biblia como nuestro Reglamento de Tránsito por las calles de esta vida. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Héctor Gaitán Alfaro, La calle donde tú vives, Tomo 2, 2a. ed. (Ciudad de Guatemala: Litografías Modernas, 1989), pp. 132-37.

Un Mensaje a la Conciencia
«¿Cuál es la religión que debo escoger?»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 17, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «No me siento bien; me siento sola. Por eso quiero entregarme a Cristo, pero no sé cómo. »Me gustaría saber cuál es la religión que debo escoger. Por favor, ayúdenme.» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »¡Qué buen consejo el que nos pide! Corresponde a una de las inquietudes más comunes de todos los siglos. »En una ocasión se encontraba Jesucristo al mediodía cerca de un pozo en las afueras de Samaria, una región en la ribera occidental del río Jordán. Jesús y sus seguidores tenían hambre, así que Él los había mandado al pueblo para que compraran comida. Él se quedó al lado del pozo para conversar con las personas que llegaran a sacar agua. Poco después se acercó una mujer que se sorprendió cuando Jesús le pidió que sacara un poco de agua para que Él tomara. En la conversación que surgió a raíz de esa petición está la respuesta a su inquietud respecto a cuál religión debiera escoger....1 »En la conversación que sostuvo con la mujer, Jesús dejó en claro que la manera de tener una vida plena en este mundo y vida eterna en el cielo no era escoger un sistema religioso. Es más, durante su breve vida en este mundo, Jesús criticó más que cualquier otra cosa los sistemas religiosos y las personas que los practicaban. Así que la respuesta a su inquietud, amiga querida, es: ¡No escoja una religión! »Más bien, lo que Jesús le dijo a aquella mujer y lo que nosotros le diríamos a usted hoy es que escoja una relación, es decir, una relación personal con Dios. ¿Qué queremos decir con eso? Que comience a hablar con Dios usted misma dándole a entender que quiere cultivar una relación íntima con Él. Que reconozca ante Él que usted no es santa como es Él, y que quiere que Él perdone sus pecados, que la han separado de Él. Y que permita que Él le hable mientras usted lee y medita en la Biblia. Al dedicarle tiempo a la lectura de la Biblia y a la oración, Dios le ayudará a saber qué decisiones tomar en el futuro. »El camino que conduce a una vida plena en este mundo y a una eternidad en el cielo es a través de un peregrinaje diario que se propone tener una relación íntima con Dios. Hay muchas actividades que le ayudarán en su peregrinaje, incluso el encontrar a otras personas que hayan emprendido el mismo viaje y aprender de ellas. Tales personas se encuentran a veces en iglesias que enseñan la Biblia, pero también las encontrará prácticamente adondequiera que vaya. Los genuinos seguidores de Cristo siguen el ejemplo de Él al amar y al interesarse por los demás en su nombre, y al concentrarse en cultivar una relación en lugar de una religión. »No hay por qué esperar. ¡Comience hoy mismo su propia conversación con Dios! »Linda y Carlos Rey.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace que dice: «Caso 24» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Jn 4:4-42

Un Mensaje a la Conciencia
«Criminal nato, producto del alcohol»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 16, 2021 4:01


(15 de noviembre: Día Mundial contra el Abuso del Alcohol) «Nos lanzamos a la calle, a la caza de personas que algo pueden contarnos; personajes que con su charla amena nos ayudan a la elaboración del programa La calle donde tú vives.... »Tenemos a varias personas en la “lista”.... Allí está con el número uno el nombre de un conocido periodista, escritor y cronista: Efraín de los Ríos. »Verificamos la dirección: Colonia Centroamérica, Zona 7, Guatemala.... »Entramos frente a quien escribió la obra que lo inmortalizará: Ombres contra hombres; y otras más.... La entrevista... principia de la siguiente manera...: »—Inicialmente, don Efraín, quisiera que... nos hiciera una semblanza del tristemente célebre criminal guatemalteco Roberto Isaac, conocido como “Tata dios”. »—Muchas gracias, joven amigo.... Tuve la oportunidad de tratar a “Tata dios” por espacio de seis años con veintidós días, tiempo que permanecí prisionero en los callejones de la Penitenciaría Central. »”Roberto Isaac era un hombre alto de casi dos metros, blanco, de mediana ilustración, franco, interesado y un artista para trabajar el hueso y el cacho.... ‘Tata dios’ es el ejemplo más claro de la criminalidad producida por el alcoholismo. Una vez yo, aburrido del callejón de los políticos, me fui a platicar con él en el lugar donde tenía su mesa de trabajo y lo encontré risa y risa. ‘¿Por qué se ríe, don Beto?’, le pregunté; y él me contestó: ‘Callate, vos; le estaba contando a los muchachos que cuando yo salga de aquí ya no voy a chupar porque eso es malo, ¿verdad, vos?’ Y se rió burlonamente. ‘¿Y por qué, don Beto?’, le pregunté. ‘Fijate, vos —me dijo—. Me tomo el primer trago muy contento; me tomo el segundo mejor; pero al tercero empiezo a calentarme, y al cuarto luego me entran ganas de meterle el cuchillo a un cristiano. ¿Verdad que no está bueno eso, vos?’ »”... ‘Tata dios’..., criminal nato, producto del alcohol, era verdugo; era él llamado a azotar a los presos y torturarlos. Una vez había vapuleado a un pobre preso, y al otro día [pasa] por la bartolina donde el otro infeliz [está] tomando el sol, y tiene el cinismo de decirle —eso lo presencié yo—: ‘Ydiay, vos, ¿qué te pasó? Ahi te dejo unos tus cigarros.’ »”Una frescura, un sadismo desconcertante y frío.1 Tiene toda la razón el periodista Efraín de los Ríos en esta entrevista que le concedió a su joven colega guatemalteco Héctor Gaitán, publicada en la versión impresa de La calle donde tú vives, Tomo 2: Los efectos del alcohol son graves y pueden llegar a ser criminales, tal como don Efraín lo atestiguó en el caso de Roberto Isaac. Es que en aquel criminal apodado «Tata dios» se cumple el siguiente «dicho de los sabios» publicado en el libro de los Proverbios, uno de treinta dichos inspirados por el verdadero «Tata Dios», que creó el cuerpo humano: ¿De quién son los lamentos? ¿De quién los pesares?         ¿De quién son los pleitos? ¿De quién las quejas?         ¿De quién son las heridas gratuitas?         ¿De quién los ojos morados? ¡Del que no suelta la botella de vino         ni deja de probar licores! No te fijes en lo rojo que es el vino,         ni en cómo brilla en la copa,         ni en la suavidad con que se desliza; porque acaba mordiendo como serpiente         y envenenando como víbora.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Héctor Gaitán Alfaro, La calle donde tú vives, Tomo 2, 2a. ed. (Ciudad de Guatemala: Litografías Modernas, 1989), pp. 33-35. 2 Pr 23:29-32

Un Mensaje a la Conciencia
«Son unos pobres diablos»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 15, 2021 4:01


(Día Mundial contra el Abuso del Alcohol) «... Sí, me llamo Eduardo... y... yo lo conozco a usted desde la época en que empezó a encontrarse con mi madre en [este] café.... Hace tiempo que yo tenía ganas de hablar con usted.... Porque tengo la impresión de que usted es un buen tipo. Y mamá también era buena gente. No hablábamos mucho ella y yo. En casa, o reinaba el silencio, o tenía la palabra mi padre. Pero el Viejo hablaba casi exclusivamente cuando venía borracho, o sea casi todas las noches, y entonces más bien gritaba. Los tres le teníamos miedo: mamá, mi hermanita Mirta y yo. Ahora tengo trece años y medio, y aprendí muchas cosas, entre otras que los tipos que gritan y castigan e insultan son en el fondo unos pobres diablos. Pero entonces yo era mucho más chico y no lo sabía.... »Usted apareció hace un año y medio, pero el Viejo se emborrachaba desde hace mucho más, y no bien agarró ese vicio nos empezó a pegar a los tres. A Mirta y a mí nos daba con el cinto —¡duele bastante!— pero a mamá le pegaba con el puño cerrado.... »... Antes de que usted apareciera, yo había notado que [mamá] cada vez estaba más deprimida, más apagada, más sola.... Usted la quería. Y... ella se merecía que la quisieran.... »Claro que al Viejo también trato de comprenderlo. Es difícil, pero trato. Nunca lo pude odiar, ¿me entiende? Será porque, pese a lo que hizo, sigue siendo mi padre. Cuando nos pegaba a Mirta y a mí, o cuando arremetía contra mamá, en medio de mi terror yo sentía lástima. Lástima por él, por ella, por Mirta, por mí. También la siento ahora, ahora que él ha matado a mamá y quién sabe por cuánto tiempo estará preso.... »Estoy seguro de que papá no habría hecho lo que hizo si no hubiese estado tan borracho.... ¿Usted cree que, de todos modos, hubiera matado a mamá esa tarde en que, por seguirme y castigarme a mí, dio finalmente con ustedes dos? No me parece. Fíjese que a usted no le hizo nada. Sólo más tarde, cuando tomó más grapa que de costumbre, fue que arremetió contra mamá. Yo pienso que, en otras condiciones, él habría comprendido que mamá necesitaba cariño, necesitaba simpatía, y que él en cambio sólo le había dado golpes.... »... Cuando usted se me acercó y me invitó a tomar un capuchino con tostadas, aquí en el mismo café donde se citaba con ella, yo sentí que tenía que contarle todo esto.... Ahora estoy seguro de que hice bien. Porque usted está llorando y, ya que mamá está muerta, eso es algo así como un premio para ella, que no lloraba nunca.»1 Así termina el triste cuento titulado «Réquiem con tostadas» del escritor uruguayo Mario Benedetti. Además de la enseñanza que nos deja respecto a las trágicas consecuencias del alcoholismo, hay una lección importante que podemos aprender al comparar la actitud de Eduardo con la de Dios en cuanto al padre de Eduardo. Tanto Dios Padre como Eduardo se esfuerzan por comprender «al Viejo» alcohólico y no lo desprecian. Pero Eduardo le tiene lástima, mientras que Dios le tiene compasión, por lo que le ofrece perdón si se arrepiente de todo corazón y le permite que cambie por completo su manera de pensar a fin de que cambie también su manera de actuar.2 Es que hace tiempo que Dios tiene deseos de hablar con él, de modo que pueda cultivar con él una relación estrecha como la que tiene con cada uno de sus hijos. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mario Benedetti, «Réquiem con tostadas», La vecina orilla, Colección Alianza Cien (Madrid: Alianza Editorial, 1994), pp. 14-20. 2 1Jn 1:9; Ro 12:2

Un Mensaje a la Conciencia
Recuerdos y éxitos del «Rey del bolero»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 12, 2021 4:01


(Víspera del Tercer Aniversario de la Muerte de Lucho Gatica) «Mis canciones son pequeñas historias con las que los oyentes pueden de alguna manera identificarse: una frase, una sensación, un recuerdo.... Ahí creo que radica mi éxito», señaló en una entrevista Lucho Gatica, reconocido como el «Rey del bolero».1 »Me encantó la época en que nací como cantante, pese a que mi familia no era adinerada ni nada por el estilo —contó Lucho veintitrés años después—. Recuerdo que tenía unos diez años e iba al colegio público en esos días de frío, de helada, de lluvia... y yo no tenía zapatos. Tenía que caminar descalzo.»2 Luego de su presentación estelar en el Carnegie Hall en 1963, lo entrevistó el locutor del programa radial «La Voz de América». «Me siento... profundamente emocionado por esta acogida que he tenido aquí en Nueva York —dijo el cantante chileno—. Nunca creí que podía tener este extraordinario [éxito] aquí en el Carnegie Hall.... Solamente pienso en mis hijos. Ojalá [hubieran] estado grandes para que hubiesen gozado el éxito de su padre. Y [habría] querido también que mi familia de Chile hubiese presenciado todo esto....3 De ahí que Lucho considerara que el momento más feliz de su vida ya lo había disfrutado seis años antes, durante una presentación en homenaje a la música cubana en un estadio de béisbol cubano colmado de sus admiradores. Quedó sin habla cuando subieron al escenario su mamá y su hermana Yolanda, quienes habían viajado en secreto —por primera vez fuera de Chile— para saludarlo. «Lloré como un niño, con todo el pueblo de Cuba», contaría muchas veces el popular cantante chileno al recordar ese momento. Otro grato recuerdo fue el de la noche en que, en el restaurante de su gran amigo Mario Moreno, aquel actor mexicano hizo las veces de maestro de ceremonias a petición de Lucho y, hablando como Cantinflas, lo presentó diciendo: «¡Vamos a darle una oportunidad a este muchacho, a ver si realmente puede [tener] éxito!» Lo cierto es que su primer gran éxito en México fue «No me platiques más», que alcanzó en ventas más de un millón de discos. La anécdota que años más tarde contaría al respecto con una sonrisa llegó a ser uno de sus recuerdos más simpáticos. Advertido de que esa canción había sido grabada muchas veces sin éxito, Lucho había insistido en grabarla. Pero a fin de promocionarla, llamó una y otra vez a un par de emisoras radiales que dependían de las peticiones del público, pidiendo que la tocaran, ¡imitando el acento mexicano y alterando cada vez la voz con un pañuelo sobre el auricular! ¿Y cómo no iba a recordar con merecido orgullo el haber grabado más de 800 canciones, el haber recibido el Grammy Latino a la Excelencia, y el haber sido reconocido con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood? Con razón que en una entrevista que dio tres años antes de su muerte, aquel «Rey del bolero» aseguró: «Estoy contento con lo que he hecho. Creo que Dios me ha dado más de la cuenta.»4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Marisol García y Carlos Contreras, Lucho Gatica (Santiago de Chile: Editorial Hueders, 2019), p. 23. 2 Ernesto Lechner, «Lucho Gatica: “No le tengo miedo ni a la muerte”», Revista AARP, noviembre 2013 En línea 10 junio 2021. 3 «Entrevista Final a Lucho Gatica at Carnegie Hall (Live)», 5 abril 1963 (Para constatar la fecha del debut, véase ) En línea 10 junio 2021. 4 García y Contreras, pp. 27,30,41,59; Carla M. Borja, «Entrevista a Lucho Gatica: “Al final me vio la foto que tenía con Elvis y Luis Miguel me la robó”», Diario El Mostrador, Santiago de Chile, 18 noviembre 2018 En línea 10 junio 2021; «Lucho Gatica: Biografía» En línea 10 junio 2021; Simón Granja Matías, «El reloj se detuvo a los 90 años para Lucho Gatica, “rey del bolero”», El Tiempo, 17 noviembre 2018 En línea 10 junio 2021.

Un Mensaje a la Conciencia
Debuts y despedidas del «Rey del bolero»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Nov 11, 2021 4:01


(Antevíspera del Tercer Aniversario de la Muerte de Lucho Gatica) Cuando joven, Luis Enrique se ponía tan nervioso que no quería cantar junto a sus hermanos cuando se lo pedían en las reuniones familiares. «—No, yo no canto. »—¿Por qué? »—Me da mucha vergüenza. »—No, no, no, tú tienes que cantar porque llegó tu hermano. Tenemos que celebrarlo. »[Así que] canté detrás de la puerta», contó Lucho Gatica en una entrevista que concedió casi al final de su extraordinaria carrera musical. «Pero ¿quién me iba a decir a mí que yo iba a cantar y a ser profesional del canto...?»1 Es que aquel hermano, Arturo Gatica, le había dado el impulso que necesitaba. Había conseguido que la emisora Radio Minería lo invitara a cantar. Lamentablemente, para aquel debut Lucho había llegado con diez minutos de retraso por haber acabado de cantar el Ave María en el matrimonio de un amigo. «Cuando terminé de cantar —contó Lucho al recordarlo— el director artístico me [dijo]: “¡Qué pena! Debutas y terminas.” Yo me di media vuelta y me fui a llorar a uno de los estudios que había al lado de la oficina.» No obstante, fue en esa misma radio que comenzó todo para Lucho, con un programa que tuvo con Arturo.2 Trece años después debutó en vivo en el Florida Park del Parque del Retiro en Madrid, España. Fue tal la acogida del público español que tuvo diez presentaciones sucesivas —hubo que doblar las cinco del contrato original— y le otorgaron el título de «Rey del bolero». Y cuatro años más tarde debutó con brillantez en el Carnegie Hall de Nueva York, llegando a ser el primer cantante de habla hispana en presentarse en ese prestigioso teatro. El 11 de agosto de 2018, día en que el «Rey del bolero» cumplió los noventa años, se inauguró una estatua de bronce de dos metros de altura en el Teatro Regional de Rancagua, Chile, con la que se celebraba el origen local de Lucho y de su hermano Arturo. Y sólo tres meses después, el 13 de noviembre, la alcaldía de Rancagua declaraba tres días de luto oficial por su muerte, y anunciaba que ese teatro pasaba a llamarse Teatro Regional Lucho Gatica. Entre los sobrinos de Lucho y Arturo que también se dedicaron al mundo del arte, el que siguió la línea de la música fue Humberto Gatica, productor de discos y ganador de dieciséis premios Grammy durante la vida de su famoso tío. «Lucho era como un padre, mi mejor amigo.... [Él] me llevó... al primer estudio que conocí, que era de la MGM y tenía una división discográfica», dijo Humberto. Con merecido orgullo por haber sido quien cinco años antes le grabó el último disco a su tío, «Historia de un amor», compuesto de sus mayores éxitos y con la participación de grandes artistas, Humberto comentó emocionado: «Era su despedida. La última canción del disco es “Contigo en la distancia”. Cerró el telón con broche de oro.»3 Como quien reconoce que hay un tiempo para todo, lo cual enseñó el Maestro de Eclesiastés —un momento para los debuts y un momento para las despedidas4—, Lucho Gatica, con motivo del lanzamiento de ese disco de despedida, había afirmado con humildad: «Le doy gracias a Dios todos los días.... Realmente... todo lo que Dios me ha dado lo he recibido con mucho cariño, con mucho amor.»5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Carla M. Borja, «Entrevista a Lucho Gatica: “Al final me vio la foto que tenía con Elvis y Luis Miguel me la robó”», Diario El Mostrador, Santiago de Chile, 18 noviembre 2018 En línea 8 junio 2021. 2 Ibíd. 3 Marisol García y Carlos Contreras, Lucho Gatica (Santiago de Chile: Editorial Hueders, 2019), pp. 36,40,45; «Lucho Gatica: Biografía» En línea 8 junio 2021; «Entrevista Final a Lucho Gatica at Carnegie Hall (Live)», 5 abril 1963 (Para constatar la fecha del debut, véase ) En línea 8 junio 2021; Simón Granja Matías, «El reloj se detuvo a los 90 años para Lucho Gatica, “rey del bolero”», El Tiempo, 17 noviembre 2018 En línea 8 junio 2021. 4 Pr 3:1,5b 5 «Entrevista a Lucho Gatica», CNN, 21 octubre 2013 En línea 8 junio 2021.

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«Maestro, ¿hoy es la final?»

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Play Episode Listen Later Nov 10, 2021 4:01


(Víspera del Partido Premundial Brasil-Colombia) Hacía cuatro años que había ganado su primer Campeonato Mundial de Fútbol en Suecia, goleando a la selección anfitriona 5-2 en la final. Ahora se proponía repetir aquella hazaña en el Mundial de Chile, tras derrotar nuevamente a los dueños de casa, esta vez por 4-2 en las semifinales. Con razón que el 17 de junio de 1962 el Estadio Nacional de Santiago de Chile se colmara de más de 68 mil espectadores ansiosos por verlo jugar en la final. Ese día Brasil, el poderoso campeón, defendería su título contra Checoslovaquia. Aquella mañana Garrincha, la estrella brasileña del torneo que había deslumbrado al público chileno con su insuperable dominio de la pelota y del contrario, se despertó resfriado y con una fiebre de 39 grados. Lleno de analgésicos prescritos por el médico, minutos antes de ingresar a la cancha Garrincha le preguntó al seleccionador Aymoré Moreira: «Maestro, ¿hoy es la final?» A lo que el técnico y algunos compañeros de equipo, alarmados, le respondieron que sí. Sonriendo inocentemente, aquel genio de las piernas torcidas concluyó: «Ah, con razón hay tanta gente.»1 No obstante, Brasil derrotó a Checoslovaquia por 3-1, ganando así el segundo Mundial de su historia. Y fue más bien el partido de cuartos de final contra Inglaterra, que jugó siete días antes en el Estadio Sausalito de Viña del Mar, que dejó como saldo dos de los recuerdos más gratos de Garrincha en ese campeonato. El astro brasileño no sólo se lució anotando dos goles, sino también fue uno de los jugadores que trató de agarrar a un perro callejero que interrumpió el encuentro. Tras colarse en el césped, el perro esquivó al portero inglés y a Garrincha antes de ser atrapado finalmente por Jimmy Greaves. El delantero inglés pagó caro la hazaña: El perro se le orinó en la camiseta y, como no tenía otra de repuesto, le tocó seguir jugando con ella. Si bien durante el resto del partido los defensas brasileños evitaron acercarse demasiado a Greaves por lo mal que olía, fue tal el interés que despertó aquel perro callejero chileno que la revista O Cruzeiro lo llevó a Brasil y lo sorteó entre los jugadores. El que ganó el sorteo por el que adoptó al perro fue nada más ni nada menos que Garrincha, quien declaró que lo había impresionado que pudiera regatear tan bien como él. Pero conste que Garrincha no regresó a casa en Pau Grande con una sola mascota sino con dos. Es que, de paso por el Palacio Guanabara en Río de Janeiro, el gobernador le regaló un mainá, un pájaro capaz de imitar la voz humana y cantar el himno nacional de Brasil.2 Así como Garrincha, aquel maestro en el terreno del fútbol, terminó por adoptar tanto al perro chileno como al mainá, Dios, nuestro Maestro en el terreno de la vida, desea adoptarnos a nosotros. Pero conste que no depende de un sorteo ni de una invitación especial por ser campeones, sino sólo de que le pidamos que lo haga, de modo que algún día pueda llevarnos a casa con Él como hijos suyos para ocupar la vivienda que nos está preparando allá en el cielo.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Hernán Bahos Ruiz, «La historia de la insólita frase de Garrincha en el Mundial de Chile del 62», Diario el Día, 11 junio 2018 En línea 30 mayo 2021. 2 «El espontáneo que eclipsó a Garrincha», FIFA.com, COPA MUNDIAL DE LA FIFA 1962, 21 julio 2016 En línea 30 mayo 2021; «Curiosidades y datos de un equipo mítico», FIFA.com, SWEDEN 1958/CHILE 1962, 13 junio 2017 En línea 30 mayo 2021. 3 Jn 1:12; 14:1-3; Ro 8:15; Gá 4:5; Ef 1:5

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Invitación para ser «amigos» después de treinta años

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Play Episode Listen Later Nov 9, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Recibí una invitación de mi padre, por Facebook, para ser “amigos”, después de treinta años sin saber nada de él. »Cuando yo tenía siete años, él nos abandonó por otra mujer, con la que formó una nueva familia. Yo oí cuando le pidió a mi madre que nos dijera que él estaba muerto y que lo olvidáramos. »Nunca lo buscamos, y yo ya lo he perdonado; pero no quiero saber nada de él ni de sus hijos, que quieren entablar relación conmigo. Sé que eso le causaría dolor a mi madre, que nunca más volvió a confiar en nadie. ¿Estoy haciendo bien en ignorarlos?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Sentimos mucho que tuviera que crecer sin su padre y, peor aún, consciente de que él la había rechazado deliberadamente. Dice usted que eso cambió a su mamá para siempre, de modo que ya ella no pudo volver a confiar en nadie, y sin duda alguna la parte de las emociones de ella que se vio afectada ensombreció la niñez de usted. »Es admirable que usted haya podido perdonar a su padre a pesar de todo lo que él hizo. Debido a que ha optado por perdonar, va a poder vivir sin resentimiento y amargura, y evitar que su salud sufra los efectos destructivos que puede causar el negarse a perdonar. Además, el perdonar es especialmente importante porque Jesucristo mismo enseñó que tenemos que estar dispuestos a perdonar a los demás si queremos que Dios nos perdone a nosotros los pecados que cometemos contra Él.1 »Si bien es cierto que los Diez Mandamientos nos enseñan a honrar a nuestros padres, su padre biológico optó por ceder todos los derechos y las responsabilidades que tenía como padre suyo cuando decidió abandonarla. Él quería que usted lo considerara muerto, así que al considerarlo muerto usted cumplió con los deseos de él de un modo inesperado. »Ahora su padre, con mucha más experiencia y madurez, bien pudiera estar arrepentido de lo que hizo. Sin embargo, el haberle enviado una fría invitación por Facebook para que sean “amigos” no indica que él esté sintiendo nada parecido. Los otros hijos de él pudieran haberlo convencido de que enviara esa invitación, o pudieran haberla enviado ellos mismos por conducto de la cuenta de él. ¿No será que ellos sienten un fuerte deseo de conocerla a usted a pesar de cierta incertidumbre de parte de él? »Su decisión de ignorar la invitación de su padre no es ni correcta ni incorrecta. Es tan aceptable ignorarla como lo es dar su consentimiento. Pero no la acepte a menos que se sienta a gusto haciéndolo. El haber perdonado no implica que usted deba restaurar la relación, como tampoco el honrar a su padre implica que deba tratar a ese hombre de una manera diferente a un donante biológico de esperma.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 668. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mt 6:15

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«Tu madrecita está de viaje»

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Play Episode Listen Later Nov 8, 2021 4:01


(Día Mundial de los Niños Huérfanos) «Un hálito de drogas invadía la estancia, hálito penetrante, inolvidable, fuerte. Un silencio completo reinaba y, sin embargo, sonaban en tu pulso los pasos de la Muerte. »¡Y tú, adorada enferma, todo lo comprendías! Consoladoramente, por eso me decías: “No temas. Dame un beso. No sufras inquietud ni pesadumbre. Si ves que me confieso, tú conoces mi fe: es mi costumbre.” »Y luego proseguías, serena la mirada, con una voz doliente en que ya había algo de misteriosa lejanía: “estoy mejor” y “no me duele nada”. »Afuera, ante la absorta quietud de lo Infinito, ajeno a la acechanza de inexorables daños, en la inocente paz de sus tres años jugaba nuestro hijito...»1 Con estos versos titulados «Inocencia», el poeta dominicano oriundo de San Pedro de Macorís, Virgilio Díaz Ordóñez, que escribía bajo el seudónimo de Ligio Vizardi, describe en su poemario La sombra iluminada el entorno en que su joven esposa adorada se esforzaba por prepararlo para la desdichada tarea de explicarle a su hijito por qué su mamita no volvería jamás a formar parte de su vida. Al juzgar por los siguientes versos titulados «Balada del niño huérfano», los esfuerzos de la moribunda, Ana Virginia Grullón, dieron resultado con relación a ese inocente niño de sólo tres años, Virgilio Díaz Grullón, que habría de seguir los pasos de su padre y llegaría a ser uno de los mejores narradores de la literatura dominicana:2 «Tu buena madrecita está de viaje, ¿por qué me lo preguntas? Llevaba su más blanco y leve traje, el rostro pálido y las manos juntas. Se fue una tarde lánguida de enero, –¡qué día inolvidable el día aquel!– y dejó, al perderse en el sendero, esta angustia que dice que ya no ha de volver. Esperarla es inútil, hijo mío. »Yo, para ti, inventaré el consuelo que adormece la pena y el hastío. Todo se borra al fin o se disuelve: ¡Ella se fue hasta el cielo, y ese cielo, hijo mío, no devuelve! »¿Que marche yo a buscarla? ¡Quién sabe cuántas veces he querido abalanzarme por la oscura borda e internarme, también, hasta encontrarla!, en la noche de Dios tremenda y sorda... »...Llevaba su más blanco y leve traje, el rostro pálido y las manos juntas: tu buena madrecita está de viaje, ¿por qué me lo preguntas?»3 Gracias a Dios, su Hijo Jesucristo, luego de vivir entre nosotros como uno de nosotros, sufrió y murió por nosotros. Pero a diferencia de la madre de la «Balada del niño huérfano», como Él sabía no sólo que iba a resucitar y a hacer su propio viaje al cielo, sino también que iba a volver por nosotros, nos consoló con estas palabras: «No se angustien.... No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.... En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas.... Voy a prepararles un lugar. Y... vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.»4 Más vale, entonces, que nos dispongamos a esperarlo.5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ligio Vizardi, La sombra iluminada (San Pedro de Macorís, República Dominicana: Editorial La Nación, 1929), p. 94. En línea 14 noviembre 2016. 2 «Ligio Vizardi (1895-1968)», Dos siglos de literatura dominicana (S. XIX–XX): Poesía, Selección, prólogo y notas de Manuel Rueda (Santo Domingo, República Dominicana: Editora Corripio, 1996), p. 464. 3 Vizardi, La sombra iluminada, pp. 97-98. 4 Jn 14:1-3,18 5 Hch 1:11; 1Co 1:7; 4:5; 1Ts 1:9-10; Fil 3:20; 2Ti 4:8; Tit 2:13; Heb 9:28; Stg 5:7-9; Ap 1:7-8; 3:11; 16:15; 22:12-13,20-21

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«¿Cómo no me di cuenta?»

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Play Episode Listen Later Nov 6, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Una muchacha que conozco está embarazada de mi pareja actual.... Bloqueé todo contacto que tenía con él, sin explicación.... No quiero volver con él, ya sea el padre o no de la criatura. No me interesa. Él me engañó, y también a la muchacha. Me siento muy mal por ser tan ingenua y no darme cuenta de la clase de hombre con el que estaba. Es la segunda vez que me pasa. ¿Cómo no me di cuenta?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »¡La felicitamos por la sabia decisión que ha tomado de bloquear todo contacto con su ex novio! Ha juzgado correctamente que a él le falta entereza de carácter.... »Otras mujeres que nos han escrito contándonos situaciones parecidas no han tomado de inmediato la sabia decisión que tomó usted. En vez de reconocer que el novio no era digno de confianza, trataron de hacer que progresara la relación a pesar de las circunstancias. Tenga la bondad de leer los Casos 76 y 302 en www.conciencia.net para que aproveche el consejo que les dimos. »Usted se pregunta cómo no se dio cuenta de la clase de hombre con el que estaba. Lo cierto es que hay una razón fisiológica por la que muchas personas tienen relaciones románticas con parejas que no son dignas de confianza. »Ciertos estudios científicos demuestran que, cuando nos atrae determinada persona, se liberan en nuestro cerebro sustancias químicas que producen una sensación de bienestar.1 Cuanto más idealizamos a la persona y nos imaginamos con ella en el futuro, mejor nos hace sentir nuestro cerebro. Otra sustancia química en nuestro cerebro2 nos produce un interés casi obsesivo en la posible pareja, de modo que tenemos la tendencia de pasar por alto toda debilidad evidente. »Esas sustancias químicas difieren de una persona a otra. Algunas personas son capaces de mirar objetivamente a la otra persona y reconocer sus debilidades, mientras que a otras las abruman por completo las sensaciones de bienestar de modo que pierden la capacidad de razonar. Es posible que usted haya tenido la tendencia de tomar decisiones basadas en sus emociones y no en el carácter de sus ex novios.... »... Determine que no tomará la decisión de ser novia de ningún hombre sino hasta investigarlo a fondo. ¿Les dice él siempre la verdad a los demás? ¿Cumple sus promesas? ¿Qué dice acerca de los demás cuando no están presentes? ¿Cómo trata a su mamá y a sus hermanas? ¿Es prudente con sus gastos? ¿Obedece los Diez Mandamientos en la Biblia? ¿Ha cultivado él una relación personal con Cristo? »Investigue todo eso y aún más acerca de un hombre antes de besarlo siquiera. De hacerlo así, será mucho más probable que elija a un hombre íntegro.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 539. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 dopamina, adrenalina y norepinefrina 2 serotonina

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«Ya los hijos no hacen caso»

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Play Episode Listen Later Nov 5, 2021 4:01


Una vez que cursó la primaria, Rey David Fernández Martínez se negó a seguir estudiando. No bien había cumplido los diecisiete años, ingresó en el mundo de las drogas por invitación de sus «cuates» del barrio Ley en la Colonia México de la ciudad de Veracruz. A las ocho de la mañana del sábado 24 de junio de 2006, camino al trabajo que había conseguido con su primo, Rey David llevó a sus hermanitos José Luis y Óscar Josué a la fonda de antojitos donde su mamá, Joaquina Elena, vendía picadas por la mañana y mariscos al mediodía. A las cinco y media de la tarde, salió del trabajo con los ciento veinticinco pesos que le había pagado su primo, y compró cerveza en una tienda. Iba rumbo a su casa, para bañarse antes de salir esa noche con su novia Ibis. Pero no llegó hasta las siete y media, ya que en el camino se metió una «piedra» de cocaína con su amigo «El gusano», con el que tomó más cerveza un poco después, y luego los dos se encontraron con otros dos amigos, quienes los invitaron a tomarse otras cervezas. Como a las ocho de la noche, salió con Ibis para escuchar al hermano de ella cantar en la plazuela del callejón de la Campana. Más tarde, en otra cantina entre las once y la medianoche, se metió otra «piedra» de cocaína con otro amigo de diecisiete años de edad. Volvió a encaminarse a su domicilio, pero una cuadra antes de llegar se detuvo en un lugar donde tomó más cerveza, ingirió tres de cinco pastillas psicotrópicas que le regaló un conocido apodado «El pirata» y, por si eso fuera poco, tomó más cerveza aún con otro de sus «cuates». A esas alturas se le había acabado el dinero, pero en lugar de buscar a quién atracar para tener con qué comprar más droga, como le proponía este último compañero de vicio, decidió buscar dinero en su casa. Allí lo recibió su mamá entre la una y las dos de la madrugada. Era tal el estado de embriaguez del hijo que la disgustada mujer, según declaró Rey David, comenzó a regañarlo y le dio una bofetada. Ante esto, el drogado adolescente se encolerizó y, asestándole múltiples golpes con un tubo de plomería y decenas de planazos, tajos, y punzadas con un machete y un picahielo, mató brutalmente a la autora de sus días. Acto seguido, el joven asesino sacó del monedero de su moribunda madre cuatrocientos pesos y su celular para ir a comprarse más «piedras» de cocaína y así poder seguir drogándose. Algún tiempo después de ser arrestado, Rey David, con cara de niño a pesar de medir casi dos metros de altura, expresó: «Estoy arrepentido... ya no voy a volver a drogarme... quisiera salir de aquí... mis hermanitos se quedaron solos...» La señora Natividad Rodríguez, residente de la misma colonia, comentó: «Ya se perdió el respeto a los padres, ya los hijos no hacen caso...»1 El comentario de aquella vecina nos recuerda este atinado consejo del sabio Salomón, que a todos nos conviene acatar: El hijo sabio atiende a la corrección... pero el insolente no hace caso... Escucha, hijo mío... Aférrate a la instrucción, no la dejes escapar.... No... vayas por el camino de los malvados.... Su pan es la maldad; su vino, la violencia.... Porque al final acabarás por llorar... Y dirás: «¡Cómo pude aborrecer la corrección!»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Evaristo Gutiérrez Ramírez, «El joven que mató a su madre a machetazos confiesa paso a paso qué fue lo que hizo», Gobernantes.com En línea 5 julio 2006 2 Pr 13:1; 4:13,14,17; 5:11,12

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El dulce del trapiche

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Play Episode Listen Later Nov 3, 2021 4:01


«Para nuestras almas de campesinas el trapiche era... la gloria —cuenta Mamá Blanca en sus Memorias—. Todo en él halagaba la vista, el olfato, el paladar, el oído.... »En el trapiche amplio y generoso no había casi paredes ni había casi puertas; nada se encerraba; ¡adelante todo el mundo! Entraba el sol; entraba el aire; entraba el aguacero; entraban las legiones de avispas doradas y zumbando a buscar dulce; entraban las yuntas lentas con los carros anchos y los montones de caña bien trabados que los gañanes descargaban de un golpe y dejaban firmes en el suelo detrás de los carros, en busca de dulce, lo mismo que las avispas; entraban los hijitos de los peones con una cazuela en la mano, a pedir: “de parte de Mamá que si me hacen el favor de unas migajitas de raspadura o un pedacito de papelón roto para el guarapito de esta noche”. Como a las avispas se les daba la raspadura o se les daba el pedazo de papelón roto, a nadie se decía no.... »... Zumbando y volando... como las avispas y los chiquitos de los peones, por entre yuntas de bueyes y montones de caña..., entrábamos [también] las niñitas a buscar dulce, a estorbar el trabajo.... Cada cual por su lado [corría] a pedirle a un peón que “nos pelara una cañita”. El peón aludido dejaba su quehacer, escogía una caña, la pelaba con el machete, la dividía en gajos, y cada niñita [se iba] con su caña enarbolada, chupando y goteando zumo.... »... Puedo asegurar que en el trapiche, esperando el momento propicio de soltar la molienda, chupando gajos de caña, con las manos pegajosas y con varios riachuelos de zumo corriéndome por el cuello y por los brazos, pasé los ratos más amenos de mi vida.... [Con razón que] el trapiche brilla... en mis recuerdos.»1 ¡Qué recuerdos tan gratos los que despierta también en muchos de nosotros esta descripción que hace del trapiche la escritora venezolana Teresa de la Parra en su novela clásica titulada Las memorias de Mamá Blanca! ¡Y qué interesante que lo recuerde como «la gloria»! Es que la gloria es uno de los nombres con que nos referimos al cielo. Y resulta que el cielo descrito en las Sagradas Escrituras se asemeja en parte al trapiche que describe Mamá Blanca, incluso la entrada. Por una parte, el cielo es tan amplio y generoso como el trapiche: «¡Adelante todo el mundo!» Tanto los hijos de los dueños como los hijos de sus sirvientes tienen en común que llegan al cielo en busca de dulce: la dulce presencia de Dios. Y cada uno queda más satisfecho que nunca al disfrutar de ella.2 Pero, por otra parte, Jesucristo advirtió que sólo entrarán en el cielo los que hacen la voluntad de su Padre celestial.3 Más vale, entonces, que reconozcamos que la voluntad de Dios Padre es que ninguno de nosotros se pierda de ir al cielo, sino que todos nos arrepintamos de nuestros pecados para así poder entrar en esa gloria por el único camino, que es Jesucristo su Hijo,4 y disfrutar de su dulce presencia divina. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Teresa de la Parra, Las memorias de Mamá Blanca (Caracas: Monte Ávila Editores, 1985), pp. 123-28. 2 Sal 16:11; 43:1-4; Hch 2:26-28 3 Mt 7:21 4 Mt 18:14; Jn 3:16; 6:40; 14:1-6; 1Ti 2:3-4

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El origen de los papagayos

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Play Episode Listen Later Oct 29, 2021 4:01


(4o. domingo de octubre: Día de la Suegra) «Llueve.... Pasan silbando ráfagas de viento frío y cortante.... »Se han paralizado todos los trabajos de la hacienda.... »Jacinto se entretiene contando cuentos.... Nunca le falta auditorio, y los sencillos vecinos se divierten oyendo sus grandes mentiras.... »—¿Por ónde iba? [—dice Jacinto.] ... Y vuelve a su relato [sobre el arca de Noé]: »Ya estaban todos los animales reuníos y acomodaos. Pero ora verán: resulta que Nué tenía una suegra que era un demonio, como casi todas. Era muy vieja y fea, y se ponía muchos polvos y colorete pa taparse las arrugas, y usaba unos vestidos con más colores que un arcu’iris. ¡Y qué lengua que se gastaba la suegrita! Cuentos, enredos y habladas desde por la mañana hasta que anochecía, que ya el pobre Nué estaba azurumbao. Y el Hombre Güeno y Justo quería aprovechar la oportunidá pa quitásela de encima. Entonces se jué a consultar con Tatica Dios. Y el Señor, onde lo vio llegar al Cielo, se puso a reír y le preguntó: »—Idiay, ¿qué andás haciendo por aquí? ¿Ya tenés todo listo, como te lo dejé ordenao? »—Sí, Señor —contestó Nué—, pero hay una cosa: Yo podré estar encerrao los cuarenta mil días y las cuarenta mil noches con los tigres y los liones y las culebras; eso está bien. Pero lo que es con mi suegra no me encierro ni una semana, ¡eso sí que no! Y alguna consideración le debe tener usté a su pariente, que está viejo y muy enfermo. »—¿Y qué querés? —le preguntó el Señor. »—Pos, que se la traiga pa acá de una vez —dijo él. »—... ¡Eso sí que no te lo concedo, Nué!... »—Pos, mandémola entonces pal infierno —dijo Nué. »—Tampoco —contestó el Señor—: Vos sabés que aquél es enemigo mío, y no quiero que mañana vaya a decir que yo me ando desquitando con cochinadas. »Y como el Hombre Güeno se puso muy afligío, el Señor, después de pensar un güen rato, le dijo: »—Andá, vete tranquilo, que ya todo está arreglao. Y corré, porque ya voy a echar el agua. »Y cuando Nué llegó al Arca, se encontró allí con un pajarraco muy raro: Tenía plumas de todos colores, la cara arrugada y blanca, una lengua negra y gruesota, y estaba haciendo gran escándalo y peliando con las gallinas y con todos los animales. “Esta no es otra que mi suegra”, se pensó Nué. Y cogió el tal pajarraco, lo metió en una jaula de alambre y lo puso en el último rincón. Así jué como resultaron los papagayos, que no se conocían antes del Diluvio.»1 ¡Qué imaginación la de Jacinto, uno de los hermanos marimberos que ameniza las temporadas de lluvia en la obra titulada Gentes y gentecillas del novelista costarricense Carlos Luis Fallas! ¡Y qué ocurrencia la de convertir a la suegra de Noé en un papagayo para que no le amargara la vida dentro del arca! Menos mal que, en ese sentido, si bien nosotros somos como Dios, habiendo sido creados a su imagen y semejanza, Dios no es como muchos de nosotros, sino que nos tiene paciencia, tolerando nuestras imperfecciones y necedades, y perdonando, cuando se lo pedimos, nuestras faltas y ofensas. Por eso, a menos que nuestra maldad sea tan grande que todos nuestros pensamientos tiendan siempre hacia el mal, como lo fue antes del diluvio, podemos, al igual que Noé, asegurarnos de que contamos con el favor del Señor y salvarnos eternamente.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Carlos Luis Fallas, Gentes y gentecillas (San José: Editorial Costa Rica, 1994), p. 183. 2 Gn 6:5—9:17; Heb 11:7; 1P 3:18-22; 2P 2:5

Un Mensaje a la Conciencia
«Me proponen invertir... para ganar»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Oct 27, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Me proponen invertir mínimo mil dólares para ganar el diez por ciento mensual sin hacer nada. Debo depositar de mi país a una cuenta en Suiza, y ellos invierten el dinero en divisas, y luego cada mes dicen que nos depositan en una cuenta a nuestro país los intereses. »No sé si eso es bueno para mí a los ojos de Dios...» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Nos alegra que usted nos haya planteado su inquietud. Muchas personas han perdido grandes cantidades de dinero por no haberle pedido consejo a nadie. »En primer lugar, usted dice que no está segura si este convenio es bueno para usted a los ojos de Dios. No dice que haya nada fraudulento o ilícito en este negocio, pero sus dudas al respecto nos hacen pensar que ha de haber algo que usted presiente que anda mal. »Cuando su conciencia le advierte acerca de algo, más vale que se detenga y le haga caso. Muchas personas hacen caso omiso de esa voz de su conciencia y después se arrepienten de no haberle prestado atención. Si ese convenio tiene algo de secreto, entonces es probable que sea algo ilícito. Y si es ilícito, no puede ser bueno para usted ni para nadie más a los ojos de Dios. »Por otra parte, es posible que este convenio sea del todo lícito, y que no le vaya a presentar a usted ningún problema cuando haga su declaración de ingresos a su gobierno y pague los impuestos correspondientes. Pero aun cuando no haya ninguna ley que lo prohíba explícitamente, tampoco es necesariamente aconsejable. En todos los países hay personas a quienes les encantaría quedarse con su dinero. Y le dirán cualquier cosa para convencerla de que lo deposite en determinada cuenta. »... Nosotros no somos asesores financieros, pero le advertimos que tenga muchísimo cuidado cada vez que le hagan una oferta increíble como esa. Debe usted buscar el consejo de un asesor financiero que tenga experiencia en inversiones; pero no se limite a uno solo. Asesórese siempre de varios expertos, hasta encontrar a uno que, luego de algunos años, haya demostrado que es digno de toda su confianza. »Pida a sus amigos que le recomienden asesores financieros con los que hayan tenido una buena experiencia. Hable con varios asesores antes de tomar una decisión. Si todos ellos están de acuerdo en cuanto a determinada inversión, entonces es probable que no implique grandes riesgos. En cambio, si todos la animan a que invierta su dinero de diferentes maneras, ¡no confíe en ninguno de ellos! »Las inversiones prudentes no tienen nada de malo. Jesucristo contó la historia de tres hombres que recibieron dinero para que lo invirtieran. Dos de ellos lo invirtieron con prudencia y un tercero decidió no invertirlo. Una de las moralejas de esa historia es que es bueno y prudente invertir nuestros recursos cuando no es arriesgado ni es ilícito.1 »¡Así que hágale caso a su conciencia y consulte a asesores prudentes! »Le deseamos lo mejor, »Carlos Rey y su esposa Linda.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 22». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 >Mt 25:14‑30

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La operación de la Real Expedición de la Vacuna

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Play Episode Listen Later Oct 26, 2021 4:01


(Día Mundial de la Erradicación de la Viruela) En septiembre de 1803 el médico español Francisco Xavier Balmis llegó a la Coruña. Comisionado por el rey Carlos IV para llevar a América la vacuna contra la viruela, Balmis iba acompañado por su segundo José Salvany, dos cirujanos más, dos practicantes, tres enfermeros y seis niños. A los niños los había reclutado en el Colegio de Desamparados de Madrid y los había vacunado con el suero para que, en los brazos de ellos, pudiera transportarlo hasta la Coruña. Según el relato del escritor español Javier Moro en su novela histórica titulada A flor de piel, en el hospicio del Hospital de la Caridad, Balmis se encontró con la rectora, Isabel Zendal. —No os preocupéis [—le dijo—]; de estos niños que os traigo, sólo cuatro continúan el viaje en barco; el resto, los que ya han sido vacunados, vuelven a Madrid.... Lo que voy a hacer es llevarme a algunos niños que estén bajo amparo de la inclusa para la travesía... y quiero que me ayudéis a elegirlos.... »—¿Os vais a llevar niños expósitos a... a América? [—le preguntó Isabel—.] »—Con permiso de Su Majestad, para librar al mundo de la viruela [—le contestó Balmis]. »—Pero... para tan noble propósito, ¿tenéis que venir a una inclusa a buscar niños huérfanos? »—No hay otra posibilidad.... Nunca unos padres dejarían marchar a sus hijos tan lejos.... Por eso estamos aquí.... Necesito ir vacunando de dos en dos, por si algún caso no prende.... Para una travesía de cuatro semanas... necesitaré veintidós niños... [y] la quiero [también] a usted. »... Luego Balmis... la conminó a unirse a la noble tarea de salvar al mundo.... »—En la expedición sois irremplazable; esos niños os conocen y os respetan. »Al final, [Balmis] había conseguido... el permiso del rey para contratar a Isabel, sin la cual no hubiera sido posible reunir el necesario número de niños —concluye Javier Moro—. Juntos habían acudido al Hospicio de Santiago a reclutar a los que faltaban.... »El 30 de noviembre de 1803, zarpaba de La Coruña la corbeta María Pita.... Al poco tiempo, tenían la Torre de Hércules por el través.»1 Llegaron a las Islas Canarias en enero de 1804, donde vacunaron a la población y establecieron un centro de vacunación. A Puerto Rico llegaron en febrero y a las costas de la actual Venezuela en marzo. En Caracas se estableció la primera Junta de Vacuna del continente, que sirvió de modelo para las muchas que se instauraron a lo largo de toda la expedición, que de ahí en adelante se dividió en dos grupos. El primer grupo, encabezado por Balmis, recorrió Cuba y el Virreinato de la Nueva España (por el actual territorio de México), llegando después las vacunas a Norteamérica. El segundo grupo, a cargo de Salvany, recorrió los actuales territorios de Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina, ¡y cuando Salvany falleció en Cochabamba, donde está enterrado, su sucesor llevó la vacuna a Chile, hasta alcanzar la Patagonia en 1812! Quiera Dios que, así como los que se unieron a Balmis para librar al mundo de la viruela, también nosotros nos unamos a su Hijo Jesucristo para salvar al mundo del pecado. Es que sólo Cristo puede salvarlo, pero no Él solo, pues nos ha comisionado a nosotros para que lo acompañemos en esa noble tarea.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Javier Moro, A flor de piel (Barcelona: Seix Barral, Editorial Planeta, 2015), pp. 138-88. 2 Mt 28:19; Mr 16:15; Lc 24:47-49; Jn 20:21; Hch 1:8

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El origen de la Real Expedición de la Vacuna

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Play Episode Listen Later Oct 25, 2021 4:01


(Víspera del Día Mundial de la Erradicación de la Viruela) «Para [Carlos IV], como para los demás reyes de España, la viruela era el enemigo más antiguo... el más cruel.... Se calculaba que, en el mundo entero, mataba o desfiguraba a una quinta parte de la humanidad. De todas las plagas que habían azotado al hombre, era la más difundida y la más duradera. Ni la peste, ni el cólera, ni la fiebre amarilla llegaron a representar nunca un flagelo tan universal y persistente como la viruela....» Así describe el escritor español Javier Moro, en su novela histórica titulada A flor de piel, la gran epidemia de viruela que se cernía sobre América a comienzos del siglo diecinueve.1 Y luego relata cómo el rey Carlos IV se valió del médico español Francisco Xavier Balmis para llevar la vacuna al nuevo continente: «Balmis terminó la traducción y el prólogo de un tratado sobre la vacuna que había escrito el prestigioso médico francés Jacques Louis Moreau de la Sarthe. Balmis [había aprendido] la técnica y [había ayudado] a introducirla en España, convirtiéndose pronto en el vacunador más famoso de Madrid. Era... reconocido como un maestro en los distintos modos de inoculación, en el manejo del instrumental, en la obtención de suero vacunífero y en el método que había de seguirse para asegurar que la vacuna prendiese....» De ahí que Carlos IV aceptara la propuesta de Balmis de trasladar el fluido de brazo a brazo a través de una cadena humana de niños. Pero como «“padres en su sano juicio jamás dejarían [marchar] a sus hijos [—explicó Balmis—], tenemos que procurarnos niños abandonados en las inclusas, por ejemplo, en la Casa de Desamparados de Madrid o en la inclusa del puerto de donde salgamos”... Balmis había calculado el número de niños que necesitaría, unos doce cada seis semanas, por lo que preveía salir con una veintena desde La Coruña, porque pensó que allí sería más fácil encontrar un barco rápido, una corbeta, al ser un puerto que mantenía un nutrido tráfico con América. Además, había un hospicio de niños huérfanos en Santiago. »Carlos IV entendió en seguida que la idea era... muy ingeniosa.... “Contribuirán al progreso de la ciencia, lo que dará dignidad y un sentido a sus vidas”, concluyó el monarca.... [Así que en el mes de] junio de 1803 publicó una orden dirigida a todas las autoridades... en los territorios españoles de América y Asia en la que nombraba a Francisco Xavier Balmis y Berenguer director de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna.... »[Cuando Balmis visitó] el Colegio de Desamparados de Madrid, [le explicó al cura director que] venía a escoger a seis niños libres de viruelas para vacunarlos, de manera que pudieran transportar el suero hasta [el puerto de] La Coruña.... [Y luego de elegir a seis chicos, Balmis les dijo:] “Os he elegido para que salvéis al mundo...”»2 Esta síntesis novelada del origen de la también llamada «Expedición Balmis» nos hace recordar las palabras de Jesucristo a los que Él había escogido para que llevaran a todo el mundo la buena noticia de la salvación del pecado.3 «No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure», les dijo Jesús.4 Ahora sólo falta que cada uno de nosotros lleve a otros ese suero salvador luego de haber sido vacunados nosotros mismos. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Javier Moro, A flor de piel (Barcelona: Seix Barral, Editorial Planeta, 2015), p. 138. 2 Ibíd., pp. 147-66. 3 Mr 16:15 4 Jn 15:16

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«Mi papá se ha puesto muy violento»

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Play Episode Listen Later Oct 21, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Hace unos meses me mudé a otro país para vivir con mi papá. Tengo veintidós años, y mis padres se divorciaron hace veinte años.... »Mi papá ya hizo su vida con otra mujer, pero aun así sigue odiando a mi mamá. Desde que me mudé a la casa de él... se ha puesto muy violento. No me ha llegado a pegar, porque mi madrastra ha intervenido; pero me ha dicho que, si él quiere, así como me dio la vida me la puede quitar.... »Él me dice que soy una manipuladora y mentirosa como mi mamá, y esto me está afectando mucho porque ya ni siquiera sé quién soy. »Sé que debo honrar a mi padre, pero lo único que quiero es regresar a mi casa... porque le tengo miedo.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »Nos conmueve su caso, y sentimos mucho lo que ha sufrido. Sin embargo, ¡le tenemos buenas noticias! Usted debe hacer exactamente lo que dice que quiere hacer, que es regresar a casa. Le instamos a que lo haga de inmediato, alejándose de su padre abusivo lo más pronto posible. »Lo más prudente es que haga los planes para el viaje, pero que luego espere hasta el momento de partir para contárselo a su padre.... Si usted cree que su madrastra es digna de confianza, puede pedirle a ella que la ayude a hacer los arreglos en secreto. »Usted está confundida en cuanto al verdadero sentido de honrar. Es cierto que los Diez Mandamientos dicen que debemos honrar a nuestros padres,1 pero honrar nunca quiere decir que debemos tranquilamente ser el objeto de abuso físico y emocional. Debido al deseo que tiene de hacer lo correcto, usted se ha expuesto a un grave peligro. »Jesucristo afirmó que el mandamiento más importante es que amemos a Dios con todo nuestro corazón, todo nuestro ser y toda nuestra mente. Pero Cristo luego dijo que el segundo mandamiento en importancia es que amemos al prójimo como a nosotros mismos....2 ¿Quiere eso decir que debemos permitir que nos robe toda la comida de la mesa en que cenamos como familia cada noche? ¡Claro que no! Nuestro prójimo tiene la responsabilidad de proveer para su propia familia y de abstenerse de robar la comida nuestra. El amor no requiere que permitamos que se nos maltrate. »Así mismo, el honrar a su padre no requiere que usted permita que él la maltrate. Le recomendamos que lea el Caso 518 en www.conciencia.net a fin de considerar más a fondo el significado de honrar durante las diversas etapas de la vida. »Ni el amor ni la honra requieren que dejemos que la maldad forme parte de nuestra vida. Su padre no tiene derecho alguno de quitarle a usted la vida, y en definitiva no debe usted quedarse en ningún lugar donde corra peligro de que eso suceda.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 665. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Éx 20:12; Dt 5:16; Mt 15:4; 19:19; Lc 18:20; Ef 6:2 2 Lv 19:18; Mt 22:35-39

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¿A cuál general vamos a seguir?

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Play Episode Listen Later Oct 20, 2021 4:01


El General Tsao Tsao iba delante de su cansado regimiento de soldados. La marcha era larga y sólo él iba a caballo. Los soldados estaban desalentados y tenían mucha sed debido al intenso calor que los agobiaba. De repente el general, divisando el panorama desde lo alto de su montura, les dijo: «Puedo ver un frondoso jardín con una fuente de agua y frutas en abundancia.» Con esto los hombres recobraron el ánimo y aligeraron el paso; pero transcurrió una hora sin que llegaran al anunciado jardín. La verdad era que no había ningún jardín. Se habían dejado engañar, y terminaron más desconsolados y sedientos que nunca. Su general los había engañado. Esta anécdota la cuenta la señora Chang Kai-Chek en su libro titulado Hablando con Dios. La pregunta que muchos se harán acerca de la conducta del general es: A la hora de la verdad, ¿qué importó que engañara a sus soldados con tal de lograr los objetivos que perseguía? ¿Acaso el fin no justifica los medios? La respuesta la encierra la pregunta misma, que da por sentado que habrá una «hora de la verdad». Con sólo decir: «A la hora de la verdad», reconocemos el hecho de que tarde o temprano se sabe si algo es verdad o mentira. Y todos estamos conscientes de que sólo el ingenuo se deja engañar la segunda vez por la misma persona. Por eso se dice: «Si me engañas una vez: ¡qué vergüenza la tuya! Si me engañas dos veces: ¡qué vergüenza la mía!» Esta vida es una marcha que a veces se vuelve larga y forzosa; nosotros somos los soldados bajo las órdenes de un general. Pero a diferencia de los soldados de Tsao Tsao, nosotros no tenemos que seguir forzosamente a ningún general, sino que podemos escoger a qué general vamos a seguir. Sin embargo, hay sólo dos generales a los que podemos seguir; el uno digno de confianza y el otro no. El uno es Dios; el otro es el diablo. Ahora bien, Dios nos creó con libre albedrío para decidir a cuál de los dos seguir: a su Hijo Jesucristo, o a su archienemigo Satanás. Cristo dice la verdad porque Él es la verdad misma. En cambio, el diablo miente porque no puede hacer otra cosa que mentir. Cristo mismo lo califica de «padre de la mentira», que «cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso».1 En vez de seguir al general que nos promete un oasis en este mundo, y a la hora de la verdad nos conduce a ese desierto que es el infierno, ¿por qué no seguir al que nos advierte que este mundo es un desierto en el que sufriremos aflicciones,2 y a la hora de la verdad nos conduce a ese oasis que es el cielo? De hacerlo así, no tendremos que pasar la vergüenza y el horror de ser engañados dos veces por el enemigo de nuestra alma. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Jn 8:44 2 Jn 16:33

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«No siento ganas de vivir»

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Play Episode Listen Later Oct 19, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «No siento ganas de vivir. He visto la muerte como una salida. Le pido a Dios que tenga misericordia de mí, que entre en mi corazón, y nada pasa... »Por favor, díganme qué puedo hacer. A veces siento que llego al límite.» Este es el consejo que le dimos: «Estimada amiga: »Uno de los hombres más sabios de la historia se sintió igual que usted. En medio de su desilusión, al reflexionar sobre lo vacía que puede ser la vida, dijo: «Y consideré más felices a los que ya han muerto que a los que aún viven.»1 A pesar de que este sabio escritor tuvo todas las riquezas y las oportunidades posibles, éstas no le bastaron para llenar su vacío interior. El libro de Eclesiastés es la historia de su búsqueda del sentido de la vida, y le recomendamos que lo lea a fin de que comprenda cuánto se parecen el peregrinaje de él y el suyo. »El Maestro de Eclesiastés experimentó placeres sensuales, tuvo posesiones materiales y alcanzó grandes logros en su búsqueda de satisfacción. Vivió alejado de Dios durante muchos años mientras probaba todo lo que el mundo le ofrecía. Pero en el ocaso de su vida, llegó finalmente a comprender cómo se halla el camino a la felicidad. «Nada hay mejor para el hombre que comer y beber, y llegar a disfrutar de sus afanes —concluyó—. He visto que también esto proviene de Dios, porque ¿quién puede comer y alegrarse, si no es por Dios?»2 Con esto el Maestro reconoció que sin una relación con Dios, no hay ninguna actividad humana que satisfaga, ni siquiera el comer y el beber. Luego reveló el secreto de cómo hallar la verdadera felicidad. «En realidad, Dios da sabiduría, conocimientos y alegría a quien es de su agrado —afirmó—; en cambio, al pecador le impone la tarea de acumular más y más, para luego dárselo todo a quien es de su agrado.»3 »El Maestro halló el sentido de la vida y la felicidad sólo en el marco de una relación constante con Dios. Descubrió que la manera de agradar a Dios es incluirlo en sus actividades diarias. ¿Acaso no queremos todos que alguien a quien amamos participe de nuestras actividades? Al hablar con Dios mediante la oración y escuchar su voz mediante la lectura de la Biblia, aprendemos más acerca de Él y de cómo agradarle. Y a medida que le agradamos, Él nos da la felicidad y ese sentido de la vida que buscamos con anhelo. »... El camino para llegar a conocer a Dios comienza con una oración en la que usted le pide que entre en su corazón, pero ahí no termina todo. Usted debe reconocer su santidad divina y seguir sus mandamientos todos los días. Sólo así logrará que se llene ese vacío que siente. Solo así sentirá que vale la pena vivir.... »Aprendamos del Maestro de Eclesiastés, »Carlos Rey y su esposa Linda.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace que dice: «Caso 21» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ec 4:2 2 Ec 2:24‑25 3 Ec 2:26

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«Víctima de un negocio fraudulento»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Oct 16, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Soy comerciante, y un cliente me habló de un “negocio”. Me dejé llevar por la codicia, y acepté. [El trato] consistía en guardar dinero de personas de dudosa reputación. A cambio, ellos me darían un dinero por hacerlo; pero tendría que dar un encaje, o sea, dinero para que me entregaran el presunto dinero. Ahora no sólo no tengo el dinero prometido, sino que he perdido el dinero que era mío. De la impotencia y la rabia que siento, he querido actuar mal.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Sentimos mucho que haya sido víctima de un negocio fraudulento. »Está enojado y se siente impotente porque reconoce que se aprovecharon de su debilidad (usted la llama codicia) para perpetrar ese fraude. Ellos son aún más codiciosos que usted. Tales personas son capaces de explotar a los ancianos, a los desesperados económicamente y a personas comunes y corrientes como usted que sólo quieren salir adelante. »Sin embargo, usted ahora reconoce que al “sólo tratar de salir adelante” estaba dispuesto a comprometer sus valores morales. Usted evaluó la situación y decidió que una posible ganancia económica le era más importante que la honradez y la integridad. Estaba dispuesto a sacrificar su entereza de carácter a fin de percibir ganancias materiales.... »Muchas personas creen que el apóstol Pablo enseñó que el dinero es la raíz de toda clase de males, pero eso no es lo que él dijo. Él enseñó, más bien, que la raíz de toda clase de males es el amor al dinero.1 En el caso suyo, lo que usted hizo revela que ha amado el dinero más que su propio carácter y sus valores morales. »Si ese “negocio” hubiera tenido buen resultado, y usted hubiera ganado una buena suma de dinero, ¿qué más podría haber estado dispuesto a hacer a fin de obtener aún mayores ganancias económicas? ... »Usted no es el único; cada uno de nosotros tiene la tendencia a ser tentado por dinero fácilmente adquirido o por el deseo de “salir adelante” haciendo algo que es moralmente indebido. Pero el hecho de que todos seamos tentados no significa que sea lo correcto. No por eso deja de ser pecado. »Menos mal que Dios sabía que nosotros seríamos tentados y que cederíamos ante esa tentación. Él sabía que tomaríamos ese tipo de malas decisiones y que haríamos cosas indebidas. »Por eso Dios sacrificó a su único Hijo, Jesucristo, para que pagara el castigo eterno por nuestros pecados. Si usted ora en sus propias palabras y le pide a Dios que quite sus pecados en el nombre de Cristo, Él lo hará. Luego pídale que lo acompañe y lo ayude a restaurar su entereza de carácter para que tome decisiones acertadas en el futuro.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 536. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 1Ti 6:10

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«Deseo no tener resentimiento ni falta de perdón»

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Play Episode Listen Later Oct 14, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Estoy separado de mi esposa desde hace dos años. Tenemos una hijita de dos años y medio. Me duele cuando voy a visitarla y tengo que dejarla al regresar a mi actual domicilio.... »He deseado que Dios cambie mi corazón, me ayude a no tener resentimiento, falta de perdón, pero me doy cuenta de que, aunque leo, medito y oro, no hay ese cambio en mí.... Me pregunto muchas veces dónde está ese nuevo nacimiento que tanto anhelo.... ¿Qué más tengo que hacer para lograr esa paz, ese cambio en mi vida... en mis pensamientos, de modo que todos puedan ver a un hombre cambiado conforme a la voluntad de Dios?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Sentimos mucho la disolución de su matrimonio y su familia. Su deseo de dejar de sentir resentimiento y dejar de negarse a perdonar indica que cree que su esposa hizo algo que usted no ha podido perdonar, y que está resentido con ella por lo que hizo. »Podemos suponer que su esposa tiene la mayor parte, o al menos una buena parte, de culpa en la disolución del matrimonio, pero no tenemos ninguna manera de saber qué tanta culpa tiene usted. Lamentablemente, cualquiera de nosotros puede leer la Biblia y orar, y el hacerlo no indica necesariamente que nos estemos comunicando con Dios. »Imaginémonos que hayan pasado trece años y que su hija, ahora con quince años, se despierta cada mañana y lo busca para contarle acerca de los problemas que está afrontando. Usted le responde con un consejo, pero ella luego sale y hace todo lo contrario. La mañana siguiente su hija vuelve a buscarlo para decirle que sus problemas han empeorado. Ella, al parecer, lo está escuchando cuando usted le da un nuevo consejo, pero una vez más sale y hace caso omiso de todo lo que usted le ha dicho. Lo mismo ocurre día tras día, y ella les dice a sus amigas que los consejos de su padre en realidad no sirven para nada. »Juan el apóstol enseñó que, si le confesamos nuestros pecados a Dios, Él nos perdonará.1 Pero la confesión es más que decir las palabras indicadas; va acompañada de un profundo arrepentimiento que produce el deseo de cambiar. El nuevo nacimiento al que se refiere se da cuando el arrepentimiento es tan profundo que lo ayuda a considerar su pecado como despreciable y repugnante. »Todos hemos pecado; usted en definitiva no es el único.2 Pero ¿de veras le pesa su pecado, o le pesa principalmente que las cosas no le salieron tal como quería? ¿Está tan obsesionado con lo que los demás le han hecho que de veras no se ha arrepentido ni ha confesado lo que ha hecho usted mismo? »No hay duda de que es bueno querer que se restaure su familia, pero su meta primordial debe ser escuchar lo que Dios le está diciendo hoy. No se limite nada más a escuchar, para luego hacer caso omiso, como su hija hipotética de quince años bien pudiera hacer algún día. Más bien, escuche y luego ponga en práctica lo aprendido.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 664. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 1Jn 1:9 2 Ro 3:23

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Dos viajes por nuestros ríos

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Play Episode Listen Later Oct 13, 2021 4:01


«He recorrido toda la selva de América: Amazonas, Mato Grosso, Orinoco, El Chaco —cuenta Mario Kreutzberger, el mundialmente conocido animador de Sábado Gigante en su autobiografía titulada Don Francisco entre la espada y la TV—. La primera vez que fui a la amazonia —el pulmón más grande de la Tierra— aprendí que los que no estamos habituados a ella miramos mucho y vemos poco. Me lo demostró el conductor que nos guiaba en un viaje de una semana por el caudaloso y gran río Amazonas, desde Iquitos al trapecio de Leticia. »—La gente por lo general cree que ve, pero no es así —me dijo—. ¿Ve esa rama, Don Francisco? »—Sí, claro que la veo —respondí. »El guía le tiró una piedra y la rama se puso en movimiento. Era un “palote”, como le llaman en algunos lugares a este insecto.... »En [otro viaje,] de visita a los indios nobes en una zona selvática que sólo ellos habitan [en el] interior de Panamá, navegábamos por un torrentoso río, aguas arriba, en un pequeño bote a motor, cuando se desató sobre nosotros una gran tormenta y el nivel de las aguas creció peligrosamente y muy rápido. La pericia y experiencia del botero nobe nos salvaron de naufragar. Llegamos a su recinto donde nos esperaban decenas de niños, todos agitando sus manitas como saludo, y con el agua hasta más arriba de sus rodillas.... »Habíamos llegado ahí para entrevistar al rey de la tribu, que nos recibió entusiasmado, saludándonos desde su trono. Estábamos en lo mejor de la conversación cuando, acomodándome para alcanzarlo con el micrófono, pisé una tabla que se quebró, desmoronó el trono y dio con el rey y su aparataje en el suelo. Me asusté pensando en las consecuencias del porrazo, pero con gran sentido del humor, el rey se levantó diciéndonos que no nos preocupáramos. Repuesto todo en su sitio, reímos un poco y terminamos la entrevista para regresar a la civilización.»1 Así termina de contarnos Don Francisco acerca de dos de sus aventuras en nuestros ríos. Con relación al viaje que hizo por el Amazonas, conviene aclarar que aquel «insecto palo» que los chilenos llaman «palote», debido a que tiene forma de ramita, pasa inadvertido para muchos depredadores, que lo confunden con la vegetación sobre la que habita y de la que se alimenta.2 Por otra parte, el cuasi-naufragio de Don Francisco en aquel torrentoso río panameño nos recuerda lo precaria que es nuestra vida y por eso lo importante que es tener a un experto conductor capaz de llevarnos sanos y salvos a nuestro destino final. Más vale que reconozcamos que el único Conductor que tiene la experiencia necesaria para salvarnos de naufragar es Jesucristo, el Hijo de Dios. Porque si lo confundimos con cualquier otro guía, señor o maestro, entonces en el Juicio del Gran Trono Blanco Él, como Rey de reyes, se verá obligado a decirnos: «¡Apártate de mí! ¡Tú no me conociste, y yo jamás te conocí!» En cambio, si lo reconocemos como el que nos salvó de las aguas contaminadas de pecado y nos perdonó de una vez y para siempre, entonces Él con gusto nos dirá: «¡Ven! ¡Disfruta del reino preparado para ti desde la creación del mundo!»3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mario Kreutzberger Blumenfeld, Don Francisco entre la espada y la TV (México, D.F.: Editorial Grijalbo, 2001), pp. 313-14. 2 Wikipedia, s.v. «Phasmatodea» En línea 21 septiembre 2016. 3 Sal 48:14; Is 48:17; 58:11; Mt 6:24; 7:23; 8:23-27; 25:34; Mr 4:35-41; Lc 8:22-25; 16:13; Jn 14:6; Ro 14:10-12; 1Ti 6:15; Stg 4:13-14; Ap 17:14; 19:16; 20:11-15

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¡«Tu pobre América», Colón!

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Oct 12, 2021 4:01


(Día de la Resistencia Indígena: Nicaragua) ¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América, tu india virgen y hermosa de sangre cálida, la perla de tus sueños, es una histérica de convulsivos nervios y frente pálida. Un desastroso espíritu posee tu tierra: donde la tribu unida blandió sus mazas, hoy se enciende entre hermanos perpetua guerra, se hieren y destrozan las mismas razas. Al ídolo de piedra reemplaza ahora el ídolo de carne que se entroniza, y cada día alumbra la blanca aurora en los campos fraternos sangre y ceniza. Desdeñando a los reyes nos dimos leyes al son de los cañones y los clarines, y hoy al favor siniestro de negros Reyes fraternizan los Judas con los Caínes.... Las ambiciones pérfidas no tienen diques, soñadas libertades yacen deshechas. ¡Eso no hicieron nunca nuestros Caciques, a quienes las montañas daban las flechas! Ellos eran soberbios, leales y francos, ceñidas las cabezas de raras plumas; ¡ojalá hubieran sido los hombres blancos como los Atahualpas y Moctezumas! Cuando en vientres de América cayó semilla de la raza de hierro que fue de España, mezcló su fuerza heroica la gran Castilla con la fuerza del indio de la montaña. ¡Pluguiera a Dios las aguas antes intactas no reflejaran nunca las blancas velas; ni vieran las estrellas estupefactas arribar a la orilla tus carabelas! Libres como las águilas, vieran los montes pasar los aborígenes por los boscajes, persiguiendo los pumas y los bisontes con el dardo certero de sus carcajes.... La cruz que nos llevaste padece mengua; y tras encanalladas revoluciones, la canalla escritora mancha la lengua que escribieron Cervantes y Calderones. Cristo va por las calles flaco y enclenque, Barrabás tiene esclavos y charreteras, y las tierras de Chibcha, Cuzco y Palenque han visto engalonadas a las panteras. Duelos, espantos, guerras, fiebre constante en nuestra senda ha puesto la suerte triste: ¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante, ruega a Dios por el mundo que descubriste!1 Así termina el famoso poema «A Colón», que Rubén Darío escribió cuando tenía veinticinco años de edad, en 1892, año en que se le nombró secretario de la delegación que el gobierno de Nicaragua envió a España con motivo de las fiestas del IV Centenario del Descubrimiento de América.2 Más vale que seamos nosotros los que roguemos a Dios por el mundo que descubrió Colón, un mundo que aún sigue lleno de guerras y falto de paz. Porque el único Cristo al que conocen tantas personas sigue siendo Aquel que «va por las calles flaco y enclenque» que describe el poeta nicaragüense, y no el Dios fuerte y Príncipe de paz que describe el profeta Isaías.3 Pero conste que la única manera en que nuestro mundo ha de disfrutar de la verdadera paz es si rogamos a Dios cada uno en particular, pidiéndole que nos llene de su paz perfecta, que sobrepasa todo entendimiento.4 Es que esa misma paz que eludió al Almirante y a los conquistadores puede inundarnos a nosotros con sólo rogar a Dios que nos la conceda. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Rubén Darío: Poesía, 2a ed. (Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho, 1985), pp.308‑9. 2 Ibíd., Cronología: Vida y obra de Rubén Darío, p. 520. 3 Is 9:6 4 Is 26:3; Fil 4:7

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«Idilio eterno»

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Play Episode Listen Later Oct 11, 2021 4:01


(Víspera del Día de la Raza: Colombia) «No hemos tenido suerte los colombianos con nuestras estrellas del cine y de la farándula —comenta el periodista y escritor Daniel Samper Pizano—. Es una vieja historia que se repite y vuelve a repetirse. Todo empezó con Catalina, una hermosa indígena caribe nacida cerca de la actual Cartagena de Indias. Hija del cacique Galeras, Catalina fue raptada por un conquistador español en 1509, cuando tenía trece años de edad, y conducida a Santo Domingo, donde aprendió a hablar castellano. Regresó a su tierra natal un cuarto de siglo después convertida en intérprete de lenguas nativas. Al poco tiempo la enamoró otro español, Antonio Montañez, y se marchó con ella a Sevilla. »Desde entonces no la volvimos a ver, como no sea en las estatuillas que otorga el Festival de Cine de Cartagena, que llevan su nombre e imaginan su figura esbelta como una especie de Penélope Cruz aborigen. Por eso digo que los colombianos hemos tenido mala pata con nuestras estrellas del cine, incluso cuando todavía faltaban cuatro siglos para que naciera el cine. »El síndrome de la india Catalina se ha multiplicado con los tiempos y con las mujeres guapas y famosas. Los colombianos las gestamos, las parimos, las cultivamos, las embellecemos... y los extranjeros abusivos se las llevan.... »[Esto se debe a que] es tan mísera la realidad de la vida, que el ser humano sueña con ideales imposibles: la Justicia, la Paz, la Felicidad, el Amor. Pocas quimeras iguales al Idilio Eterno, ese nirvana en el que una pareja se ama hasta la consumación de los siglos. El Idilio Eterno se distingue del Amorío Ordinario por la dimensión universal de los obstáculos y contradicciones que debe superar y los valores con que los afronta. Marco Antonio y Cleopatra. Romeo y Julieta... Efraín y María.... »Ambos dignos de amar y ser amados. ¿No son estos los ingredientes característicos del Idilio Eterno? —pregunta el filósofo y humorista colombiano al final de su columna en el segundo número de la Revista Orsai. Y él mismo responde con su característica jocosidad—: Sí. Como todos ellos, será eterno mientras dure. Luego llegará otro Idilio a encarnar la aspiración de felicidad que busca el ser humano.»1 ¿Tendrá razón Daniel Samper al calificar el amor como un ideal imposible? Tal vez sí en el sentido de un «Idilio Eterno... en el que una pareja se ama hasta la consumación de los siglos», ya que Jesucristo nos da a entender en los Evangelios que en el mundo venidero no nos casaremos porque seremos como los ángeles del cielo.2 Pero el amor no es un ideal imposible en el sentido de un «amorío extraordinario» que vence todos los obstáculos. Pues Cristo mismo nos amó al extremo de dar su vida por nosotros en una cruenta cruz con el fin de que en este mundo pudiéramos disfrutar de vida plena, y en el mundo venidero, de vida eterna con un cuerpo inmortal y una naturaleza sobrehumana. Más vale, entonces, que como personas creadas a su imagen y semejanza, dignas de amar y ser amadas, aceptemos ese amor que nos ofrece como un verdadero «idilio eterno». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Daniel Samper Pizano, «¿Un nuevo Idilio Eterno?», Revista Orsai, Número 02, Columna de Opinión, 18 abril 2011 y Barcelona, España, pp. 20-27; En línea 19 octubre 2015. 2 Mt 22:30; Mr 12:25; Lc 20:35

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«La cámara viajera»

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Play Episode Listen Later Oct 6, 2021 4:01


«Cuando tuve la oportunidad de ingresar a la televisión —cuenta Mario Kreutzberger, el popular conductor de Sábado Gigante en su autobiografía titulada Don Francisco entre la espada y la TV— pensé de inmediato en realizar mi anhelo de conocer y recorrer otras realidades.... »Tras casi cuarenta años con “La cámara viajera”, [que es el segmento más antiguo del programa], he cumplido unos 160 grandes viajes y he dado no sé cuántas veces la vuelta a la Tierra para producir más de 1.500 reportajes que me han enseñado a apreciar la diversidad y la similitud de la gente que habita los 123 países que he visitado.... »He utilizado cuanto medio de transporte pueda servir y existir...: avión, barco, automóvil, bicicleta, camello, elefante, avestruz, tracción humana (como el rickshaw en Hong Kong), planeador, globo, caballo, helicóptero, submarino, burro, casa rodante, jeep, zepelín, monomotor, Concorde, bueyes [y] botes. »Algo similar ocurre con las comidas que he probado y que en muchos casos me han obligado a olvidarme de mis pretensiosas dietas —sigue contando Don Francisco—: sesos de mono, carne de jabalí, de lagarto, de ranas, insectos, lombrices y hasta un huevo de gallina guardado desde hacía 100 años bajo tierra.... »“La cámara viajera” terminó de convencerme de que ser un comunicador es una hermosa vocación y que en nuestras manos no sólo está el entretenimiento, ya que si queremos ir más lejos, podemos hacerlo dando información y orientación. »Debo confesar que estos viajes han sido para mí la gran biblioteca, una escuela que me hizo mejorar tanto como profesional como ser humano. Viajando aprendí a conocer mejor a la gente. Conocí el significado que tiene para cada pueblo su cultura. Me di cuenta de que hasta hoy ningún sistema ni fórmula económica ha sido capaz de erradicar la pobreza, y las diferencias enormes se mantienen. »Con los años y las millas recorridas, he podido comprobar que la base que mantiene al mundo es la familia. La célula familiar es lo más importante de la humanidad, por lo que hay que cuidarla, no permitir que se pierda. Donde la familia es más fuerte, la sociedad es mejor, quizá no tan rica económicamente ni con tantos beneficios materiales, pero sí con los valores para una vida más digna.»1 Es interesante notar que Dios mismo le concede la razón a Don Francisco con respecto a la pobreza y a la familia. En cuanto a la pobreza, Dios le dice a su pueblo, por medio de Moisés, que en este mundo siempre habrá gente pobre, y que no sean malos ni egoístas. Les ordena que sean generosos más bien, ayudando siempre al pobre con alegría. De hacerlo así, les irá bien y Dios los bendecirá en todo lo que hagan.2 En cuanto a la familia, Dios espera que la cuidemos y la fortalezcamos, tal como nos anima Don Francisco, de modo que no se pierda. Así como las familias judías durante la reconstrucción de los muros de Jerusalén bajo el mando de Nehemías, la institución actual de la familia está sufriendo ataques por todos lados. Más vale que también nosotros luchemos por el futuro de nuestros hijos y defendamos a la familia a capa y espada.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Mario Kreutzberger Blumenfeld, Don Francisco entre la espada y la TV (México, D.F.: Editorial Grijalbo, 2001), pp. 297-99,315. 2 Dt 15:7-11 3 Neh 4:1-14

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«Mi madre no tolera a mi esposo»

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Play Episode Listen Later Oct 5, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que a pesar de que nunca antes se lo había contado a nadie, nos autorizó a que la citáramos, como sigue: «Soy única hija. Mi padre murió hace siete años, y en la actualidad vivo con mi madre, mi esposo y mis dos hijos mayores de edad. »El problema que tengo es que desde que me casé, hace veintidós años, mi madre no tolera a mi esposo, y siempre ha querido controlar todo lo que yo hago o hacen mis hijos. En la casa no se puede hacer algo sin que ella lo autorice, e incluso desde que murió mi padre ha sido peor porque yo no puedo llevar una vida normal de matrimonio.... Tengo que dormir todas las noches en el mismo cuarto de ella, porque siempre piensa que le puede pasar algo....» Este es el consejo que le dimos: «Querida amiga: »¡Usted se encuentra en una encrucijada entre dos principios bíblicos! Está tratando de cumplir el mandamiento que dice que debe honrar a su madre,1 y a la vez tratando de seguir las instrucciones específicas de Dios que dicen que debe dejar a su padre y a su madre y unirse a su cónyuge, de modo que los dos se fundan en un solo ser.2 Cuando su madre exige tanto de usted, al extremo de insistir en que usted se quede con ella hasta para dormir, es como si ella la estuviera obligando a usted a desobedecer a Dios de todos modos. Si no la complace, usted piensa que no la está honrando. Y si usted no hace lo que quiere su esposo, no está siguiendo las instrucciones de Dios en cuanto al matrimonio. ¡Con razón que nos está pidiendo consejo!... »Es posible que haya sido por razones económicas que, después de casarse, se quedara usted viviendo en la casa de sus padres, o tal vez lo hiciera porque quería cuidarlos. Pero según nos lo ha descrito, esto no ha tenido un resultado favorable para nadie en su familia. Todos ustedes se han convertido en rehenes de su mamá y de sus exigencias y expectativas poco realistas. ¡Para honrarla, no es necesario que usted viva con ella, ni que toda su familia tenga que someterse a sus caprichos, ni mucho menos que usted se vea obligada a dormir en la habitación con ella y no con su esposo! »El amor que usted le tiene a su mamá y su deseo de cuidarla la han llevado a tomar algunas decisiones imprudentes. Menos mal que no es demasiado tarde para arreglar la situación. Es muy importante que usted y su esposo se muden a un lugar que escojan ustedes dos, donde sólo usted y su esposo tomen las decisiones y nadie tenga que recibir la aprobación de su mamá. Ya es hora de que usted «deje» a su madre, tal como la Biblia claramente dice que debe hacerlo.3 »A su mamá no le gustará esa decisión. Es probable que ella arme tremendo alboroto.... Ella dirá todo lo que se le ocurra para hacer que usted se sienta culpable y que se arrepienta de su decisión.... Pero ¡manténgase firme! Sea respetuosa con ella al contestarle. No diga nada que tenga que lamentar más tarde. Llámela por teléfono todos los días, aun cuando ella sólo tenga cosas malas que decirle a usted. Visítela con frecuencia (pero no obligue a su esposo a que la acompañe). Así es como debe honrarla.... »¡Apresúrese! ¡Esto lo debió haber hecho hace veintidós años! »Carlos Rey y su esposa Linda.» El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar el enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana», y luego el enlace que dice: «Caso 20». Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Éx 20:12 2 Gn 2:24 3 Ibíd.

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Un parlanchín asombroso

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Play Episode Listen Later Oct 4, 2021 4:01


(Día Mundial de los Animales) Durante la madrugada del domingo 29 de abril de 2012, logró escaparse por la ventana de su domicilio al oeste de Tokio. Había estado muerto de las ganas de explorar el contorno, así que se dio el lujo de dar un largo «paseo». A pesar de que había vivido dos años en ese sector cerca de la capital japonesa, se perdió y se mantuvo vagando hasta el día siguiente, en busca de un hombro amigo donde recostar la cabeza o aunque fuera llorar. Gracias a Dios, lo encontró en la persona de un huésped que estaba alojado en un hotel cercano. El hombre lo llevó a la comisaría local y se lo entregó a unos agentes de la policía, no sin antes asegurarles que decía algo sobre el lugar donde vivía. No obstante, allí «bajo custodia» guardó silencio absoluto dos días, hasta la noche del martes, antes de rendir su primera declaración. ¡Cuál no sería la sorpresa de los policías cuando al fin «desembuchó», dando a conocer de un modo inteligible no sólo su nombre, Piko-chan, sino también los detalles de su dirección: ciudad Sagamihara, distrito Midori-ku, calle tal, número de casa tal y piso tal! ¡Es que se trataba nada más ni nada menos que de un perico! Así que el miércoles 2 de mayo los agentes se pusieron en contacto con los inquilinos de la casa que identificó el loro, y en cuestión de horas les devolvieron la pequeña mascota. Su dueña, Fumie Takahashi, una mujer de sesenta y cuatro años de edad, explicó que hacía años había tenido la experiencia de perder a un perico, «el antecesor» de Piko-chan, y que ése no había sabido cómo regresar a casa. Por eso cuando adquirió a Piko-chan, lo adiestró a que repitiera los datos de mayor importancia para él y no las tonterías insignificantes que suelen enseñarse a los loros.1 Según los ornitólogos, es decir, los biólogos que estudian las aves, no son frecuentes los casos en que esta especie de aves logra hablar de una manera tan inteligible.2 De modo que la capacidad que llegó a tener Piko-chan de comunicar en detalles tales datos lo destaca como un emplumado parlanchín por excelencia. En contraste con las aves, los casos en que los seres humanos logramos hablar con elocuencia sí son frecuentes, pero lamentablemente también lo son los casos en que no somos más que parlanchines. A eso se refería Jesucristo cuando les dijo a sus discípulos que, al orar, no hablaran sólo por hablar. En lugar de imaginarse que se les escucharía por sus muchas palabras, debían reconocer que el Padre celestial sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos. Y luego les enseñó exactamente cómo orar, en las palabras del conocido Padrenuestro. Si oramos así, tal como enseñó Jesús, nuestras oraciones no consistirán en una larga lista de peticiones triviales, sino en pedirle lo más importante a nuestro Padre celestial: que se haga su voluntad, que nos provea el alimento necesario para cada día, que nos perdone tal como nosotros perdonamos a los demás, y que nos libre del mal.3 Y veremos que Él se complacerá en concedernos esas peticiones, ya que se las habremos hecho conforme a su voluntad.4 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Perico extraviado le dice a la policía su nombre y la dirección de su casa», Yumeki Magazine, Japan News [Noticias del Japón], 2 mayo 2012 En línea 9 enero 2013; «Perico perdido le dice a la policía el domicilio de su casa», Noticia VC, 4 mayo 2012 En línea 9 enero 2013; Julian Ryall, «Lost budgie taken home after it recites entire address», The Telegraph, 2 mayo 2012 En línea 11 mayo 2016. 2 «Perico perdido...», Noticia VC, 4 mayo 2012. 3 Mt 6:7-13 4 1Jn 5:14-15

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«Para evitar la opinión del espejo»

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Play Episode Listen Later Oct 1, 2021 4:01


(Día Internacional de las Personas de Edad) Juan Carlos «Onetti [era] reacio a hablar [de] sus experiencias personales —atestigua Teresita Mauro acerca del célebre novelista uruguayo—. No obstante, su agudo humor e ironía [estaban] presentes en el [siguiente] “Autorretrato” que escribió con motivo de la publicación de una antología de autores latinoamericanos: »“Mi imagen y yo, no lo olvido —escribió Onetti—, es el título de la composición que debo escribir para figurar en la selección de cabezas o jetas tan inmortales como latinoamericanas que ustedes quieren reunir en [un] libro. Allá ustedes. [...] En cuanto a mí, hace muchos años que aprendí el arte de afeitarme al tacto para evitar la opinión del espejo, para acudir al trabajo sin el peso de otra depresión [...]. »”Es que mi imagen —ustedes me lo muestran— avanza, desde hace tiempo, separada de mí. Mientras yo permanezco adolescente, calmo, interesado en lo que importa, bondadoso y humilde por indiferencia y por la asombrosa seguridad de que no hay respuestas, ella, mi cara, ha envejecido, se ha puesto amarga y tal vez esté contando historias que no son mías sino de ella. »”Claro está que no reniego de mi cara; y los lazos sanguíneos y legales que nos unen me obligarán siempre a salir en su defensa, con justicia o no.”»1 De ahí que la profesora Mauro de la Universidad Complutense de Madrid, quien era amiga de Onetti, comente: «Ese desajuste entre el inevitable paso del tiempo, que se refleja en los rostros, y un espíritu adolescente, capaz de soñar otros mundos, feliz de perseguir empresas imposibles, [permaneció] vigente en el escritor. Tal vez por esta razón, al mostrarme un ejemplar del semanario uruguayo Brecha, dedicado a sus ochenta años, se mostraba encantado con una fotografía suya reproducida en esas páginas, mostrando a un Onetti niño o en el umbral de la adolescencia....»2 Con esa percepción de sí mismo, por la que hace lo necesario «para evitar la opinión del espejo», ¡sí que nos identificamos muchos de nosotros! Algunos comparten ese sentir al extremo de que les han pedido a sus hijos que, cuando les llegue la hora, tengan la bondad en el funeral de mostrar sólo fotos de ellos cuando eran más jóvenes y no tenían tantas arrugas y manchas, recordándolos así justamente en la flor de la vida. Menos mal que la opinión del espejo que vale, el de la Palabra de Dios nuestro Creador, es que Él nos ha hecho a todos hermosos, admirables y maravillosos.3 Pero más vale que juzguemos a la gente como la juzga Dios. Él le dijo al profeta Samuel: «La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.»4 De modo que, a los ojos de Dios, la apariencia externa, que es la que más engaña, es también la que tiene menos valor. Determinemos entonces que nuestra belleza sea la que procede de lo íntimo del corazón, que es la belleza que Dios valora mucho. Así evitaremos el desánimo porque, al irnos desgastando por fuera, nos iremos renovando por dentro día tras día.5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Teresita Mauro, «Conversaciones de Onetti», A propósito de Juan Carlos Onetti y su obra (Bogotá: Editorial Norma, 1992), pp. 18-19, publicado originalmente en «Juan Carlos Onetti: Una escritura afirmativa del hombre», Revista Anthropos 2 (Nueva edición), España, 1990). 2 Ibíd.; Antonio Astorga, «Onetti, desnudo inédito», Diario ABC, Madrid, 21 noviembre 2010 En línea 6 mayo 2016. 3 Gn 1:31; Ec 3:11; Sal 139:14 4 1S 16:7 5 1P 3:4; 2Co 4:16

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«Un día de estos»

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Play Episode Listen Later Sep 30, 2021 4:01


(Víspera del Día Internacional de las Personas de Edad) Una anciana de ochenta y tres años de edad le escribió la siguiente carta a una joven amiga suya: «Ahora ocupo más tiempo leyendo y menos tiempo quitándoles el polvo a los muebles. Me siento en el patio, y disfruto de las flores sin que me preocupe la mala hierba que haya en el jardín. Paso más tiempo con mi familia y con mis amigos, y menos tiempo trabajando. »Considero que siempre que sea posible, la vida debe ser una experiencia tras otra que saboreo y no que aguanto. Ahora trato de reconocer esos momentos y de apreciarlos. »Ya no “guardo” nada para una ocasión más propicia. Pongo la mesa con la mejor losa y los mejores cubiertos cada oportunidad que se presenta, tal como cuando pierdo un kilo de peso, cuando logro desobstruir la tubería del fregadero, o cuando observo que se ha abierto la primera flor de amarilis. Me pongo mi traje favorito para ir al mercado. No espero hasta que me inviten a una fiesta para usar un buen perfume, sino que lo uso para que lo disfruten quienes me atienden en el supermercado y en el banco. »Ya casi nunca digo: “Algún día pienso hacer esto”, o: “Un día de estos voy a hacer aquello.” Porque si hay algo que vale la pena ver, oír o hacer, quiero verlo, oírlo y hacerlo ahora mismo. »Los que han muerto no sé qué habrían hecho diferente si hubieran sabido que no iban a estar aquí para el mañana que todos damos por sentado. Creo que habrían conversado con sus familiares y sus amigos más cercanos. Tal vez habrían llamado a algunos viejos amigos para pedirles perdón y mejorar las relaciones con ellos, limando asperezas por las faltas o los malentendidos del pasado. Me parece que habrían disfrutado de su comida preferida, ya fuera en su casa o en su restaurante favorito. ¿Quién sabe? »Si yo supiera que me quedaran pocas horas de vida, me enojaría si no hubiera escrito ciertas cartas que tenía la intención de escribir “un día de estos”, y lo lamentaría mucho si no les hubiera dicho a mi esposo y a mis hijos con suficiente frecuencia lo mucho que los amo. Por eso me esfuerzo por no aplazar ni dejar para otro día nada que pueda amenizar o enriquecer mi vida. Y cada mañana, al despertar, recuerdo que el solo hecho de abrir los ojos es algo especial. Cada día, cada minuto, cada aliento de vida realmente es un regalo de Dios.» Estas palabras sabias de la anciana octogenaria bien pudieran aplicarse al refrán que dice: «No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.»1 Porque aunque es cierto que, por lo general, el refrán se aplica a la tendencia humana a aplazar las cosas que no queremos hacer, también puede aplicarse a nuestra tendencia a aplazar las cosas que debemos hacer. Ese es el mismo consejo que nos da San Pablo. En su carta a los efesios, el experimentado apóstol nos exhorta: «Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.... dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.»2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy», Refranero multilingüe, Centro Virtual Cervantes En línea 13 abril 2021. 2 Ef 5:15-17,20

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«Ayúdame a acabar mi camino»

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Play Episode Listen Later Sep 29, 2021 4:01


(Antevíspera del Día Internacional de las Personas de Edad) «Ustedes y yo llegaremos a viejos; yo milito ya en la tercera edad —escribió el editorialista David Samaniego Torres en el Diario El Universo de Guayaquil, Ecuador, en agosto de 2005—. El trato que damos a nuestros mayores, ¿es el que queremos que nos den a nosotros? [Examinémonos a la luz de] esta carta escrita por los dedos de un anciano:  »“ El día que me veas mayor, y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme. Cuando comiendo me ensucie, cuando no pueda vestirme, ten paciencia: recuerda las horas que pasé enseñándote. Si, cuando hablo contigo, repito las mismas cosas mil y una veces, no me interrumpas y escúchame: cuando eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una veces el mismo cuento hasta que te entraba el sueño. »“No me avergüences cuando no quiera ducharme, ni me riñas. Recuerdo cuando tenía que perseguirte, y las mil excusas que inventaba para que quisieras bañarte. »“Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que me des el tiempo necesario y no me mires con tu sonrisa burlona. Te enseñé a hacer tantas cosas: comer bien, vestirte y cómo afrontar la vida.... »“Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar. Y si no puedo hacerlo, no te pongas nervioso: seguramente lo más importante no era mi conversación, y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas. »“Si alguna vez no quiero comer, no me obligues. Conozco bien cuándo lo necesito y cuándo no. »“Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar, dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando tú diste tus primeros pasos.... »“Algún día descubrirás que, pese a mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intenté preparar el camino que tú debías [recorrer]. No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera; debes estar a mi lado. Intenta comprenderme, y ayúdame como yo lo hice cuando tú [empezabas] a vivir. Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar. Ayúdame, con amor y paciencia, a acabar mi camino. Yo te pagaré con una sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido”.»1 ¡Qué conmovedora esta súplica de un anciano a sus hijos y a sus nietos que también forma parte de la obra del escritor Samaniego titulada Más acá de mis circunstancias, que se publicó en 2009! Con razón que, antes de citarla, el autor alude a la regla de oro. Es que el tratar a los demás tal y como queremos que nos traten a nosotros, como enseña Jesucristo en el Sermón del Monte, incluye, por supuesto, a nuestros mayores. Pero Jesús luego señala que el tratar con amor y compasión a quienes ya nos aman no tiene nada de extraordinario.2 De ahí que tratar bien a nuestros padres y abuelos que nos aman entrañablemente debiera ser lo más fácil y natural del mundo. Y sin embargo todos sabemos lo fácil que es olvidarnos de hacerlo. Más vale entonces que nos examinemos preguntándonos, como nos exhorta el profesor Samaniego: ¿El trato que les estamos dando a nuestros mayores es el mismo que queremos que nos den a nosotros? Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 David Samaniego Torres, «Abuelos, madres, padres», Diario El Universo, 3 agosto 2005 En línea 14 abril 2006; y «¡Abuelo, hijos... nietos!», Más acá de mis circunstancias (Samborondón, Ecuador: Universidad ECOTEC, abril 2009), pp. 116-17 En línea 24 marzo 2021. 2 Lc 6:27-36

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¿Perdona Dios a un violador?

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Play Episode Listen Later Sep 28, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Mi infancia no fue muy buena. Sufrí abuso sexual de mi padre cuando tenía ocho años. Ahora, lastimosamente seguí los pasos de él y cometí con mi hija el mismo delito que mi padre cometió conmigo. »Actualmente pago una condena por aquel hecho. Me siento culpable y me odio por lo sucedido. ¿Es verdad que Dios no perdona a un violador? ¿Por qué viví de nuevo esa suciedad? ¿Por qué volvió el demonio de la violación? ¿Será que puedo obtener el perdón de Dios?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »... Al parecer, usted cree que fue destinado a repetir lo que hizo su padre. Si de veras lo cree, está equivocado. En la Biblia hay varios relatos históricos de personas que hicieron lo opuesto de lo que hicieron sus padres. Algunas, como el profeta Samuel, optaron por servir a Dios, mientras que sus hijos optaron por hacer lo malo.1 Otros, como Amón, eran malvados, pero sus hijos, como Josías, sirvieron a Dios fielmente.2 Esos relatos verídicos demuestran que ninguno de nosotros está destinado a repetir los errores de sus padres. »Sin embargo, cuando se trata de abuso físico o sexual, la perspectiva de la víctima en cuanto a lo bueno y lo malo puede llegar a distorsionarse. Algunas víctimas se convencen de que el abuso es normal y aceptable. No conocemos los pormenores del caso suyo, pero sí sabemos que el abuso de parte de su padre sembró pensamientos en su cerebro que lo tentaron a hacer cosas que probablemente no hubiera considerado de no haber sido víctima de abuso usted mismo. »No obstante, cuando usted, como víctima, optó por ser el agresor, pecó contra su hija y pecó contra Dios. El pecado contra su hija merece la justicia humana. Por eso es posible que su hija jamás lo perdone y que su familia nunca sea restaurada. Pero su pecado contra Dios merece la justicia divina y el castigo eterno. A eso se debe que le hayan dicho que Dios nunca lo perdonará; pero esas personas están mal informadas. »Cuando Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo y vivió sin cometer un solo pecado, no mereció castigo alguno. Él era perfecto. Pero sabía acerca del juicio divino que yo merezco por mis pecados, como también del juicio divino que merece usted por los suyos. Jesús optó por morir en la cruz a fin de satisfacer esa justicia divina y pagar nuestro castigo. »Sin embargo, a pesar de que el castigo por nuestros pecados ya se ha pagado, eso no significa que recibimos el perdón de manera automática. Tenemos que confesarle nuestros pecados a Dios en oración y pedirle que nos perdone. Él ve nuestro corazón y sabe si nuestro arrepentimiento es o no sincero, y si estamos dispuestos a seguir en sus caminos.... »Lo animamos a que le pida a Dios que lo perdone, que le dé vida eterna y que cambie sus pensamientos y motivaciones. Él lo ama a pesar de todo lo que usted ha hecho.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo puede leer si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 662. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 1S 8:1-3 2 2Cr 33:6

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El «mes de la patria» en México

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Sep 27, 2021 4:01


(Bicentenario de la Consumación de la Independencia de México) Si bien septiembre es el «mes de la patria» en México debido a los festejos de la Independencia los días 15 y 16, lo es también por la consumación de la batalla del día 27 que dio pie al nacimiento de México como país. Fue ese 27 de septiembre de 1821, once años después, que Agustín de Iturbide entró en la Ciudad de México al frente de una marcha simbólica que marcaba el final de la lucha por la independencia del imperio español. A diferencia de lo ocurrido en otros países de América excepto Haití, el Acta de Independencia que se proclamó el día siguiente no se redactó ni se firmó sino hasta el fin de la lucha armada. Sentando las bases para la fundación del Imperio Mexicano, que se extendía desde el norte de California hasta el sur de Costa Rica, el acta declaraba: «La nación mexicana, que por 300 años ni ha tenido voluntad propia ni libre uso de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido».1 Sin embargo, varios expertos en las actas independentistas de América, entre ellos el doctor Alfredo Ávila Rueda del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, afirman que hubo más de un documento de independencia de Nueva España, en lo que hoy es México. Entre 1810 y 1821 varios grupos lideraron la lucha por la independencia. La inició, con un grupo de conjurados, el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, quien dio el famoso «Grito de Dolores». Y luego de fusilado Hidalgo en 1811, el sacerdote José María Morelos y Pavón, en un esfuerzo por formalizar la lucha, convocó en 1813 el Congreso de Anáhuac, en el que se leyó un documento fundacional del México independiente titulado: «Sentimientos de la Nación». En ese documento —explica el historiador Ávila— «el primer artículo dice que se declare la independencia y se exponga al mundo su razón». Fue así como el 6 de noviembre de 1813, ocho años antes que el acta de 1821, los miembros de aquel Congreso promulgaron el Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional. Entre otras cosas, aquella acta «declara que América es soberana porque Dios otorga ese derecho a los pueblos», y tiene en común con el acta de 1821 que se escribió con el fin de que otras naciones reconocieran esa soberanía —concluye Ávila.2 Gracias a Dios, si bien Él quiere que lo reconozcamos como nuestro Rey Soberano, no nos impone su soberanía, sino que, tal como lo declara aquella acta, nos otorga ese derecho a nosotros. De modo que, a pesar de que Dios sabe lo que más nos conviene y sólo quiere lo mejor para nosotros, Él nos ha cedido a cada uno la soberanía sobre nuestra vida al crearnos con libre albedrío. Eso quiere decir que tenemos la libertad de decidir si ocupamos nosotros mismos el trono de nuestro corazón, o si acatamos el consejo del sabio Salomón de confiar en el Señor de todo corazón, declarando que de aquí en adelante será Dios más bien quien ha de ocupar ese trono como nuestro Soberano.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Darío Brooks, «Historia de México: por qué el país tuvo más de un Acta de Independencia», BBC News Mundo, 27 septiembre 2020 En línea 7 abril 2021. 2 Ibíd. 3 Pr 3:1-12

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«El tiempo de mi partida»

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Play Episode Listen Later Sep 24, 2021 4:01


(Antevíspera del Día Internacional del Abuelo en El Salvador) «... La salud del abuelo me preocupaba, pues desde que llegué [del colegio en] Santa Ana dos meses antes, comprendí que el anciano estaba enfermo de gravedad. »Don Felipe era terco, y ni médicos ni parientes lograban meterlo en la cama; pero el pobre —que había sido siempre tan buen gastrónomo— sólo podía comer bocados sin condimento y beber agua pura y filtrada. Había adelgazado tanto que me hacía pensar en un desinflado bolsón de cuero.... »Aún gozaba el sueño de la mañana cuando llantos y lamentaciones me arrancaron mi descanso. Me vestí tan pronto como pude y, sabiendo por intuición lo que había ocurrido, busqué la puerta de la sala, donde parientes y criados se estaban aglomerando. »Ya el viejo estaba tendido en el centro del salón, sobre una mesa cubierta de trapos negros. Vestido con su traje de paño fino, rasurado, calzado y con leontina de oro sobre el pecho, en su rostro de hombre bueno había ahora una cabal expresión de tranquilidad. Parecía que de pronto se hubiera sentido libre de sus dolores; que cerraba los párpados por puro antojo, para abrirlos dentro de pocos minutos frente a nosotros, a fin de contemplar las cosas suyas con su acostumbrada mirada de afecto. Me senté en un taburete que estaba colocado en un rincón y quedamente empecé a llorar... El anciano había sido mi amigo desde siempre; él me enseñó a montar a caballo y a nadar en las pozas; alegremente me llevó por los suaves caminos o por la verde altura de las lomas; de su mano recibí la tierra de nuestros mayores y por gracia de su sangre supe quererla con todo el corazón. »Por primera vez en mi vida pasé la noche cerca de un cadáver. Eran las últimas horas al lado del abuelito, y yo deseaba consagrarle cada minuto de ellas. »¡No... no lo había perdido por completo!... Lo que juntos vivimos en cordial compañerismo estaba dentro de mi pecho como riqueza del alma, y presentía que alguna vez —más tarde— yo iba a recoger esa riqueza oculta, para entregarla a los demás en un regalo singular.»1 Así relata sus últimas memorias de su abuelo la poetisa salvadoreña Claudia Lars en su obra Tierra de infancia. A la postre, éstas habrían de ser algunas de las primeras memorias que influirían en su soneto titulado «Algo sobre la muerte», que ella escribió dos años antes de su propia muerte. El segundo cuarteto dice así: No tengo miedo, no. Mi vida entera fue lúcida experiencia en aventura de un tiempo de dulzura o amargura que debe terminar cuando yo muera.2 Así como la vida de Claudia y la de su abuelo, también la nuestra inexorablemente ha de terminar en la muerte, luego de experimentar tiempos de dulzura y tiempos de amargura. Quiera Dios que los tiempos de dulzura sean largos y que los tiempos de amargura sean cortos, y que debido a que nos hayamos preparado cabalmente para ese momento, no tengamos miedo cuando llegue, sino que podamos decir al igual que el apóstol Pablo: «El tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día...»3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Claudia Lars, Tierra de infancia (San Salvador: UCA Editores, 1987), pp. 188‑90. 2 Ibíd., Prólogo de Francisco Andrés Escobar, diciembre 1986, 1a. ed., pp. 13‑14. 3 2Ti 4:6-8

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«Tal como eres»

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Play Episode Listen Later Sep 22, 2021 4:01


(Canción cantada por Carlos Rey en audio y en video) En 1974, cuando los médicos le dijeron que tenía cáncer, Félix Alejandro Quintana, natural de Matanzas, Cuba, sólo tenía veintiséis años. Tan pronto como escuchó ese diagnóstico, determinó que necesitaba pedirle a Jesucristo que fuera su Señor y Salvador, para asegurar su entrada en el cielo cuando muriera. Así que, en el cuarto mismo del hospital, le abrió a Cristo la puerta de su corazón y lo invitó a que entrara. Comenzó a leer la Biblia todos los días, y en sus tiempos de oración le daba gracias a Dios por la relación personal que tenía con Él. Pero a los seis meses, lo asaltaron las dudas acerca de cómo Dios pudo haberlo aceptado a él. Por primera vez desde aquel día en el hospital en que le había rendido su vida a Cristo, Félix entró en un bar y pidió una bebida. Al pensar en su vida —en el cáncer, en su esposa y en su pequeña hija, así como en el futuro inseguro que tanto lo atemorizaba—, le preguntó a Dios: «¿Cómo puedes amarme siendo yo una persona tan mala?» Tan pronto hizo esa pregunta, el grupo musical del lugar comenzó a tocar una canción que lo conmovió hasta lo más profundo de su ser. Sintió que Dios mismo le estaba contestando directamente mediante las siguientes palabras de la canción compuesta por Billy Joel, interpretada también por José José: Nunca cambies por complacerme, por quererme retener. Nunca imagines que te suceda que yo te deje de querer. Nunca pienses que te abandone; no temas a mi ingratitud. Tanto en las buenas como en las malas, te quiero tal como eres tú. . . . . . . . . . . No trates ya de impresionarme: me puedes hacer enojar. Así te acepto, así me gustas: como eres tú te voy a amar. Quiero saber si siempre vas a ser el mismo que yo conocí. Espero que tú creas siempre en mí tal como yo he creído en ti. Dije: «Te amo», y es para siempre; pues nunca te voy a dejar. Así te quiero, así me gustas: como eres tú te voy a amar. Lo cierto es que Dios no abandonó a Félix Quintana ni dejó de amarlo, sino que le concedió treinta años más de vida. Y Dios no solamente acompañó a Félix «tanto en las buenas como en las malas», como dice la canción, sino también tanto en su salida de este mundo como en su entrada al cielo, porque prometió amarlo y estar con él para siempre.1 Gracias a Dios, todo el que se acerca a Él puede llegar a comprender, así como Félix Quintana, que no tiene que cambiar para que Dios lo ame, sino que Dios mismo lo cambiará por completo debido a lo mucho que lo ama. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Jer 31:3; Mt 28:20

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Génesis boliviano

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Play Episode Listen Later Sep 21, 2021 4:01


(Día Internacional de la Paz) Cuando el buen Dios creó lo que habría de ser Bolivia, no anduvo con cosas tibias, hasta el codo se pringó.... Dios colmó su geografía de todo y con abundancia a fin de llenar las ansias y de paso las manías de hasta los más exigentes y los más extravagantes, para que vivan boyantes y en dulce paz sus vivientes.... Cumbres, valles y llanuras eran el todo en el suelo y según decía mi abuelo, loando a la virgen pura, los privilegios aquellos, con encantos de retablos, los puso Dios, pero el diablo también imprimió su sello. Dios metió en sus serranías, para alivio de sus males, toda clase de metales y también chafalonías.... De tierra rica y fecunda también al país dotó, de la que todo brotó sin mucho apretar coyundas.... «¡Será la región más rica! —confirmó el Señor tan sabio, y una sonrisa en sus labios que al momento nada explica, jugueteó a su gusto—; mas no se tenga temor —pidió después el Señor—, que no pecaré de injusto.... ¡Ya verán la gentecita —dijo Dios con un bufido—, que a este país preferido le meto hasta la estaquita!... Fue la gente real plaga, es cosa de no dudar, si se llegaba a mascar, en cambio nadie se traga. Vivió, entonces, todo el hato, el que conformó Bolivia, en guerras frías y tibias, peleando cual perro y gato.... Entre mordisco y araño, la gente que Dios metió en el edén que creó, se la pasa todo el año. Una trifulca estalla allá por el occidente, y otra brota en oriente cuando la primera calla.... La gente cree hasta ahora que Dios piadoso obró, pero su cola metió el diablo en mala hora.1 ¡Con razón que a estos versos acerca de «El Génesis» boliviano, con los que comienza la obra titulada Las palomas contra las escopetas, el reconocido diario El Deber los haya descrito como «una juguetona mirada a la historia»!2 En ellos Pedro Rivero Mercado, el respetado periodista cruceño que fungía como director de El Deber cuando se lanzó ese libro suyo, demuestra por qué se le considera un cultor del verso costumbrista. Y en ellos el poeta nos hace reflexionar sobre el sello malintencionado que le imprimió el diablo a la maravillosa creación de Dios, pero no sin antes hacernos ver jocosamente el sello que le imprimió el Creador mismo. Ahora lo único que nos queda por comprender es que, si bien en mala hora el diablo metió la cola, enhorabuena el piadoso Dios de paz envió a su Hijo Jesucristo al mundo para salvarnos del pecado y darnos paz.3 Rechacemos, pues, el sello diabólico de la discordia, y pidámosle a Dios que imprima en nosotros el sello divino de su paz. Así se cumplirá el propósito de Dios en darnos tanto, porque tal como lo afirma Rivero, Dios nos colmó de todo para que vivamos en dulce paz. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Pedro Rivero Mercado, Las palomas contra las escopetas (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia: Editorial Santa Cruz, 1999), pp. 33‑62. 2 Javier Méndez, «Me dediqué a escribir 25 horas al día», El Deber (Santa Cruz de la Sierra), 8 septiembre 1999, p. A27. 3 Jn 14:27; Fil 4:6‑9

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«¿Por qué existe la guerra?»

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Play Episode Listen Later Sep 20, 2021 4:01


(Víspera del Día Internacional de la Paz) «En el salón decorado de rojo y dorado sonó la voz fresca de la mujer: »—¿Qué nos importa a nosotros la guerra, Fernando, si vivimos felices y tranquilos...? ¿Qué puede hacernos a nosotros la guerra? ... »—A la guerra no se va por gusto, Inés, sino fatalmente. Habrá que ir.... »—¿Y por qué existe la guerra? —interrumpió ella... mirándolo con fijeza—. Sí, ¿por qué existe? Si todo el mundo puede vivir tranquilo en su casa. ¿Por qué se van a matar los hombres? Yo no lo comprendo.... Una cosa tan horrible en que todo el mundo muere, ¿por qué existe? »En sus palabras ingenuas estaba vivo el desasosiego de la guerra. Estremecía las almas, vibraba en el aire, sacudía las hojas de los árboles en los lejanos campos. Estaba desatada la guerra. En todos los rincones, mujeres llorosas decían adiós a los hombres. Por los pueblos pasaba la caballería floreciendo incendios. En aquel minuto, alguien moría de mala muerte.... »—El mundo no ha sido hecho, Inés, para lo mejor. Por eso, justamente, es difícil explicarlo. La guerra está en él, y nadie la ha traído, ni nadie podrá quitarla.»1 Así se vale el escritor venezolano Arturo Úslar Pietri de los personajes de Inés y Fernando en su novela histórica titulada Las lanzas coloradas para hacernos reflexionar sobre el inquietante tema de la guerra, que es, en realidad, el personaje central de la novela.2 Y lo cierto es que, a pesar de los grandes adelantos en la ciencia que se dieron en el siglo veinte, la pregunta que hace Inés no deja de desconcertarnos en el siglo veintiuno: «¿Por qué existe la guerra?» Actualmente está de moda afirmar que la causa principal de las guerras es la religión. Sin embargo, en los tres tomos de la Enciclopedia de las guerras, de unas 1.763 guerras que se han librado en el transcurso de la historia, los autores Phillips y Axelrod clasifican sólo 123 como de naturaleza religiosa, que no llega ni siquiera a ser el 7% de todas las guerras. En cambio, durante los regímenes de los dictadores Vladimir Lenin, Adolfo Hitler, José Stalin, Hideki Tojo, Mao Zedong (Mao Tse-tung) y Pol Pot, que no querían tener nada que ver con la religión, perecieron más de 111 millones de personas.3 «¿Saben por qué hay guerras y pleitos entre ustedes? —pregunta Santiago el apóstol—. ¡Pues porque no saben dominar su egoísmo y su maldad! —contesta él mismo—. Ustedes quieren algo, y no lo obtienen; matan, sienten envidia de alguna cosa, y como no la pueden conseguir, luchan y se hacen la guerra.»4 De modo que Fernando tiene razón: La guerra está en el mundo, porque está en cada uno de nosotros. Pero gracias a Dios, sí bien Él no la ha traído, sí puede quitarla. Por eso envió al mundo a su Hijo Jesucristo, el Príncipe de paz: para quitar nuestro pecado y darnos la paz. Y para completar, nos promete un cielo nuevo y una tierra nueva, donde la guerra ya no existirá.5 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Arturo Úslar Pietri,  Las lanzas coloradas (Bogotá: Editorial Norma, 1991), pp. 16-17. 2 Hernando Téllez, «Úslar Pietri, novelista», A propósito de Arturo Úslar Pietri y su obra (Bogotá, Editorial Norma, 1991), pp. 9-15. Tomado de Textos no  recogidos en libro (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura, 1979). 3 Robin Schumacher, «The Myth that Religion is the #1 Cause of War», ed. Matt Slick En línea 22 agosto 2016 («El mito de que la religión es la causa primaria de las guerras», trad. Jairo Izquierdo En línea 22 agosto 2016). 4 Stg 4:1-2 (TLA y DHH) 5 Is 9:6-7; 65:17-25; Mi 4:1-3; Jn 14:27; 2P 3:13; Ap 21

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«Porque no hemos procreado hijos»

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Play Episode Listen Later Sep 18, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Soy casado, pero mi felicidad no está completa porque no hemos procreado hijos. Mi esposa tiene muchos padecimientos de salud, y mi deseo es divorciarme.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Usted tiene tres quejas con relación a su matrimonio. La primera es que no está completamente feliz, y la segunda es que su esposa no ha quedado embarazada. La tercera queja es que ella tiene problemas de salud, pero usted no dice si éstos pudieran ser lo que está impidiendo un embarazo. Tampoco sabemos si ustedes dos se han sometido a exámenes médicos para determinar si uno de los dos es infértil. »A menos que sepa con certeza que hay una razón médica por la que su esposa no puede concebir un hijo, usted no puede suponer que pudiera tener un hijo con otra mujer. Así que el divorciarse de su esposa a fin de casarse con otra madre en potencia pudiera resultar en la misma situación en que se encuentra ahora. Por supuesto, nadie quiere contemplar la posibilidad de que sea infértil, pero no hay modo de saberlo sin someterse a un examen médico. »Además, el divorciarse de su esposa por los problemas de salud que la aquejan sería darle prioridad a lo que usted siente y no a los votos que hizo. El día de la boda usted prometió amar y serle fiel a su esposa “en tiempo de enfermedad y de salud”. Sin embargo, ahora está considerando quebrantar esos votos porque no se siente completamente feliz.... »La buena noticia es que usted tiene otras opciones fuera del divorcio. Puede optar por cumplir con los votos que le hizo a su esposa. Y puede decidir amarla mediante la actitud y conducta que manifieste, a pesar de las limitaciones físicas de las que ella padezca. »Hay un ejemplo perfecto que puede seguir a fin de saber cómo amar a su esposa a pesar de lo que usted siente. El apóstol Pablo enseñó a los esposos a que amaran a la esposa tal como Cristo nos amó al extremo de morir por nosotros.1 Así que Jesucristo es el ejemplo de amar a tal grado que estamos dispuestos a hacer algo a pesar de no tener deseos de hacerlo. Él dio su vida misma por usted, de modo que para seguir su ejemplo usted debe estar dispuesto, como mínimo, a amar a su esposa cuando ella esté enferma. »En cuanto al deseo de tener un hijo, si sabe ahora, o descubre más tarde, que hay una razón médica por la que uno de los dos es infértil, le animamos a que considere adoptar a un niño o a dos o más niños que sean hermanos. Nosotros tenemos tres hijos adoptivos, y podemos decirle por experiencia que la adopción puede hacerlo igual de feliz que tener un hijo biológico.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 532. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Ef 5:25

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«La copia feliz del Edén»

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Play Episode Listen Later Sep 17, 2021 4:01


(18 de septiembre: Día de la Independencia de Chile) (Himno cantado por Carlos Rey en audio y en video)   El 19 de julio de 1819, el director supremo Bernardo O’Higgins encargó una canción patriótica para Chile al abogado y poeta argentino-chileno Bernardo de Vera y Pintado. Acompañada por la música del compositor Manuel Robles Gutiérrez, se estrenó como la «Canción Nacional de Chile» en el teatro de Domingo Arteaga el 20 de agosto de 1820. En 1827 el Ministro chileno en Londres, Mariano Egaña, le pidió al maestro catalán Ramón Carnicer que le compusiera una nueva música, la cual hizo su debut como «Himno Patriótico de Chile» el 23 de diciembre de 1828. Años después, el Gobierno de Chile le encargó al joven poeta Eusebio Lillo un nuevo texto, que llegó a reemplazar las estrofas pero no el coro del poema original. Esa versión oficial se entonó por primera vez el 17 de septiembre de 1847.1 He aquí la quinta estrofa y el coro del Himno Nacional de Chile como se canta actualmente en ceremonias oficiales: Puro, Chile, es tu cielo azulado, puras brisas te cruzan también, y tu campo de flores bordado es la copia feliz del Edén. Majestuosa es la blanca montaña //que te dio por baluarte el Señor.// //Y ese mar que tranquilo te baña, te promete futuro esplendor.// Dulce patria, recibe los votos con que Chile en tus aras juró. ///Que o la tumba serás de los libres, o el asilo contra la opresión,/// //o el asilo contra la opresión.// Así como el Señor le dio por baluarte la blanca montaña majestuosa a Chile, que rompió las cadenas de injusticia en aras de darle asilo al oprimido, Dios también quiere darle a cada chileno la siguiente promesa de futuro esplendor, en las palabras del profeta Isaías: que si se acerca a Él y lo busca día tras día sin dejar de darle refugio al desvalido, Él, en calidad de Dios suyo, atenderá sus ruegos y hará que su luz brille en las tinieblas y que sea como jardín bien regado y como manantial cuyas aguas no se agotan.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Gobierno de Chile, «Himno Nacional» En línea 9 abril 2015; Información sobre la República de Chile, «Himno Chileno» En línea 22 abril 2015; Wikipedia, s.v. «Himno nacional de Chile» En línea 22 abril 2015. 2 Is 58

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El «Grito de Dolores»

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Play Episode Listen Later Sep 16, 2021 4:01


(Día de la Independencia de México) Lamentablemente hay ciertas dudas sobre lo que sabemos acerca del Grito de Dolores que dio inicio a la Independencia de México el 16 de septiembre de 1810. Pero algunos consideran que es aún más lamentable que no haya duda alguna de que no sabemos con certeza si el Grito se dio tal y como lo han enseñado los libros de texto de educación básica en México. Es que cada año millones de mexicanos se reúnen con sus familias para celebrar ese Grito. Miles de ellos se concentran en el Zócalo de la Ciudad de México con el fin de presenciar el momento, a eso de las once de la noche de la víspera, en que el presidente de la nación da el tradicional Grito, que ellos a su vez repiten. Luego lo festejan con fuegos artificiales, platillos típicos como quesadillas, «gorditas», molotes, tostadas, pozole, chalupas, enchiladas, buñuelos bañados con miel, y muchos otros antojitos, amenizados por la música de mariachis y bandas. Y por si todo eso fuera poco, la celebración se extiende con un desfile militar el día siguiente, día en que el prócer y sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, conocido como el «Padre de la Patria», dio el famoso Grito de Dolores.1 Una de las divergencias en los libros de historia patria es precisamente qué gritó Hidalgo aquella mañana en que hizo sonar las campanas en su parroquia del pueblo de Dolores. Según el historiador mexicano Carlos Herrejón Peredo, especialista en el movimiento independentista, hay dos tendencias que se han superpuesto a las versiones del Grito. La corriente nacionalista, patriótica, quiere hacer que Hidalgo haya gritado: «¡Viva la independencia!» En cambio, la corriente crítica, académica, dice que gritó más bien: «¡Viva Fernando VII!» «Pues bien —aclara Herrejón—, hubo un testigo presencial», Juan Aldama, que nos dice que Hidalgo exhortaba a la muchedumbre que se había reunido a que se unieran con él para defender el reino, el país, porque los españoles querían entregarlos a los franceses. Según Aldama, lo que dijo Hidalgo fue: «Se acabó la opresión», «se acabaron los tributos» y, por último: «A los que me sigan, les ofrezco pagarles un peso a los de a caballo, y medio peso a los de a pie.» De modo que Hidalgo «no dijo: “¡Viva Fernando VII!”, pero tampoco dijo: “¡Viva la independencia!”» Hidalgo sí quería la independencia absoluta, pero no la proclamó desde el principio porque no era ni estratégico ni aconsejable hacerlo en ese momento histórico.2 De cualquier manera, Hidalgo pagó caro su Grito de Dolores. Fue capturado, juzgado por la Inquisición y por un tribunal militar, y condenado a muerte, por lo que fue fusilado el 30 de julio del año siguiente. Gracias a Dios, a diferencia de esos dos tribunales, Él no nos condena por buscar nuestra independencia espiritual absoluta. Al contrario, Dios nos anima a que clamemos a Él e invoquemos su nombre para obtener la salvación y la libertad espiritual por la que su Hijo Jesucristo fue inmolado por nosotros. Más vale que no dudemos en hacerlo.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Darío Brooks, «5 mitos y verdades del “Grito de Dolores” que llevó a la independencia de México», BBC News Mundo, 15 septiembre 2018, actualizado 16 septiembre 2019 En línea 31 marzo 2021; «Anécdotas de la Independencia de México», Jet News, 2 septiembre 2015 En línea 2 abril 2021. 2 Carlos Herrejón Peredo, «Hidalgo y el grito», Entrevista con motivo del Bicentenario México 2010, 5 febrero 2009 En línea 3 abril 2021. 3 1Sa 7:9; 1Cr 5:20; 2Cr 14:11; Sal 34:6; 91:15; Jer 33:3; Ro 10:8-13; 1Co 5:7; 2Co 6:2; Ap 13:8

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«Con su sangre escribió: ¡Libertad!»

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Play Episode Listen Later Sep 15, 2021 4:01


(Día de la Independencia de El Salvador) (Himno cantado por Carlos Rey en audio y en video) El 11 de diciembre de 1953 la Asamblea Legislativa de El Salvador publicó un decreto que invalidaba los dos himnos nacionales reconocidos como oficiales por acuerdos ejecutivos en 1866 y 1891. En su lugar, el decreto reconocía oficialmente como Himno Nacional el que comisionó el Presidente Doctor Rafael Zaldívar y se estrenó en el antiguo Palacio Nacional de la Capital de la República el 15 de septiembre de 1879. El compositor del himno fue el maestro italiano Juan Aberle, que llegó a El Salvador a fines del siglo diecinueve y la convirtió en su segunda patria al casarse con una salvadoreña. El autor de la letra fue el general Juan José Cañas, poeta y militar distinguido, oriundo de San Miguel, que hizo armas en la campaña nacional contra los filibusteros en 1856.1 Estas son las palabras del coro y de la primera estrofa que se cantan actualmente: //Saludemos la patria orgullosos de hijos suyos podernos llamar; y juremos la vida animosos, sin descanso a su bien consagrar.// De la paz en la dicha suprema, siempre noble soñó El Salvador; fue obtenerla su eterno problema, conservarla es su gloria mayor. Y con fe inquebrantable el camino del progreso se afana //en seguir//, por llenar su grandioso destino, conquistarse un feliz porvenir. Le protege una férrea barrera contra el choque de ruin deslealtad, desde el día que en su alta bandera con su sangre ///escribió: ¡Libertad!/// Entre los deberes cívicos que reafirma la Ley de Símbolos Patrios de 1972 se encuentra el Decreto Legislativo de 1936 que ordena que al final de toda correspondencia oficial se incluya el lema «Dios, Unión, Libertad» que aparece en el Escudo de Armas y en la Bandera Nacional. Es que si bien, según la letra del Himno Nacional, el pueblo salvadoreño pagó con su sangre el precio de su libertad física, el precio de su libertad espiritual lo pagó con su propia sangre Jesucristo, el Hijo de Dios, al que le rinden homenaje con un gran monumento en San Salvador que lo reconoce como «el Salvador del mundo». Ahora sólo falta que cada ciudadano que, orgulloso de llamarse hijo de la Patria, se esfuerza por cumplir esa promesa de consagrar la vida a su bien, consagre también su vida a servir a Cristo, asegurando así su derecho de llamarse hijo de Dios.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Historia del Himno Nacional de El Salvador», Símbolos Patrios En línea 30 junio 2009; «Ley de Símbolos Patrios de El Salvador», Decreto No. 115, Asamblea Legislativa de la República de El Salvador En línea 26 mayo 2009; Jorge Lardé y Larín, «Historia del Himno Nacional de El Salvador», pp. 35-36 En línea 30 junio 2009. 2 Jn 1:12; 1Co 7:34

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«La primera necesidad de los pueblos»

Un Mensaje a la Conciencia

Play Episode Listen Later Sep 14, 2021 4:01


(Víspera del Bicentenario del Acta de Independencia Centroamericana) Era el 14 de septiembre de 1821, víspera del día en que se había convocado a una reunión en el Palacio de Gobierno de Guatemala entre autoridades de las provincias y representantes de la universidad, de la Iglesia y de las autoridades civiles a fin de decidir si Centroamérica habría de separarse de España. Uno de ellos, que apoyaba decididamente las aspiraciones independentistas, era el guatemalteco Pedro Molina. Esa víspera, su esposa, María Dolores Bedoya, mostrando lo solidaria que era con él en sus convicciones políticas, visitó los barrios más habitados de la ciudad, invitó a su vez al pueblo a una reunión frente al palacio con el propósito de llenar la plaza en apoyo a la independencia, y se encargó de que hubiera música y fuegos artificiales para festejar la esperada proclama. Durante la histórica reunión del día siguiente, mientras los cincuenta y seis miembros de la junta presentaban sus argumentos a favor y en contra de la declaración de independencia, Bedoya arengaba al pueblo en la plaza. Pero al comenzar a repetirse los argumentos para retrasar la proclama de independencia, comenzaron también a oírse en el recinto explosiones de pólvora, cohetes y música. Fue tal la algarabía que los opositores a la independencia creyeron que había estallado la revolución y se apresuraron a proclamarla.1 En el prólogo del acta misma de independencia redactada por José Cecilio del Valle consta que llegaron al acuerdo «congregados todos en el mismo salón; leídos los oficios expresados; discutido y meditado detenidamente el asunto, y oído el clamor de “¡Viva la independencia!” que repetía lleno de entusiasmo el pueblo que se veía reunido en las calles, plaza, patio, corredores y antesala de este palacio...»2 Por eso algunos historiadores sostienen que la agitación del pueblo de parte de María Dolores Bedoya contribuyó a que se proclamara la independencia centroamericana. Y por eso en algunas ciudades centroamericanas en la víspera del 15 de septiembre los niños celebran un desfile con faroles iluminados.3 Entre otras cosas, en el acta «se acordó... que siendo la Independencia del Gobierno Español la voluntad general del pueblo..., el Señor Jefe Político la mande publicar para prevenir las consecuencias, que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.... [y] que [siendo] la paz y sosiego... la primera necesidad de los pueblos cuando pasan de un gobierno a otro,... los que estando unidos en el sentimiento general de la independencia deben estarlo también en todo lo demás, sofocando pasiones individuales que dividen los ánimos y producen funestas consecuencias.»4 Quiera Dios que así como en el siglo diecinueve el aludido Jefe Político Gabino Gaínza, último gobernador español en Centroamérica, no sólo firmó el acta sino que logró que las autoridades españolas aceptaran la nueva situación pacíficamente sin que tuviera que derramarse sangre en batalla alguna,5 también nosotros en el siglo veintiuno sofoquemos pasiones individuales y busquemos la paz. Pues si buscamos la paz y la seguimos, sostiene San Pedro, podremos «gozar de días felices».6 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 «Independencia de Centroamérica», La Nación En línea 6 septiembre 2008; Luis Arritola, «Mujeres insurgentes», La Opinión En línea 10 abril 2009. 2 «Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821» En línea 10 febrero 2009. 3 «México y América Central festejan casi dos siglos de independencia», La Opinión En línea 10 abril 2009; Wikipedia, s.v. «María Dolores Bedoya» En línea 10 abril 2009. 4 «Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821». 5 «Independencia de Centroamérica», La Nación. 6 1P 3:10-11

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«¿Es necesario pertenecer a alguna religión?»

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Play Episode Listen Later Sep 13, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Toda la vida he pertenecido a cierta religión, pero ya no me nace volver de nuevo porque algunas personas no aceptan un “no” como respuesta, y eso me molesta mucho. ¿Para tener una relación sana con Dios es necesario pertenecer a alguna religión en particular?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Las entidades religiosas y las iglesias a veces no difieren mucho de algunos clubes, organizaciones o equipos deportivos. Hay miembros que están dispuestos a morir por lo que representa su grupo, pero tristemente hay otros que pertenecen al grupo para poder estar cerca de personas de las quieren aprovecharse de algún modo, tal como mediante una maniobra financiera o hasta abuso sexual. Así mismo hay personas sinceras y honorables que pertenecen al mismo grupo debido a que es la tradición de su familia, o debido a que les conviene en sus relaciones sociales. »Sin embargo, si bien hay personas sinceras que pertenecen a casi todas las religiones, ni el formar parte de una religión ni seguir tradiciones religiosas son las maneras de conocer a Dios. Jesucristo, el Hijo de Dios, les advirtió a sus discípulos acerca de los líderes religiosos de aquella época. Su denuncia más severa fue que, si bien seguían con esmero hasta las leyes más insignificantes, el corazón de ellos estaba lleno de codicia y de maldad.1 »Con eso Jesús estaba ampliando lo que su Padre Dios le había dicho al profeta Samuel hacía más de mil años: “La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.”2 En otras palabras, la gente nos juzga por lo que hacemos, mientras que Dios nos juzga por lo que tenemos en el corazón. »Usted bien pudiera responder: “¡Oiga! Ese es un gran problema. Yo no soy perfecto. En mi corazón suele haber enojo, impaciencia, venganza, envidia y orgullo. Si Dios me juzga por todo eso, ¡estoy perdido!” Pero nosotros entonces diríamos: “Tiene razón. Sí. Está perdido, pero nosotros pudiéramos decir lo mismo. Ninguno de nosotros tiene pensamientos y motivos perfectos.” »Sin embargo, ¡no hay que perder la esperanza! Cristo ya sufrió el castigo por todas nuestras impurezas. Él pagó la pena que usted debía pagar como también la nuestra. Y está listo para ofrecernos el perdón, pero tenemos que abrir el corazón y disponernos a recibirlo. Cuando le confesamos a Dios en oración que nuestro corazón no está limpio y que necesitamos su perdón, Él responde declarándonos inocentes.3 »Después de recibir el perdón, vamos naturalmente a querer permitir que Dios nos guíe y nos muestre el plan que ya ha trazado para nuestra vida. Al orar y leer la Biblia, llegamos a conocer a Dios y aprender a escuchar su voz. Y procuramos unirnos a otras personas que también han recibido el perdón, a fin de que podamos aprender juntos y animarnos mutuamente.... Lo que importa es que cada día nos esforcemos por conocer mejor a Dios y permitamos que nos guíe.» Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 660. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Lc 11:39 2 1S 16:7 3 Ro 5:16; 8:33 (TLA)

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«Pase lo que pase, estoy contigo»

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Play Episode Listen Later Sep 10, 2021 4:01


Salty y Roselle se encontraban en la primera de las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. Aquel fatídico día Salty estaba en la planta 71; Roselle, en la planta 78. Pero no era por casualidad. Los dos tenían que estar allí todos los días laborales en sus puestos de trabajo.  Esa mañana Salty estaba sentado junto a su compañero Omar cuando de repente escucharon un impresionante sonido estruendoso y sintieron que el edificio comenzaba a bambolearse. Percibiendo el peligro inminente y el olor a humo, Salty tomó la iniciativa de guiar a Omar hasta las escaleras atascadas de personas que huían en tropel. Durante más de una hora Salty ayudó a Omar a esquivar los escombros en el descenso hasta el vestíbulo, y de allí a las puertas por las que salieron corriendo. Habían logrado alejarse unas dos o tres cuadras cuando oyeron cómo se desplomaba la torre. ¡Habían salido de la torre justo a tiempo! Roselle, por su parte, les sirvió de guía a su compañero Michael y a otras treinta personas. Por más de una hora todos ellos, venciendo los mismos obstáculos —el caos, el pánico, el humo y los cascotes que estaban cayendo—, descendieron en total 1.463 escaleras antes de salir sanos y salvos a la calle. Momentos después vieron muy de cerca el derrumbe de la Torre 2, y sintieron en el cuerpo las piedras y los escombros que los salpicaban. Lo más asombroso de estos dos héroes del 11 de septiembre es lo que tenían en común: Ambos eran perros guías de sus respectivos dueños ciegos, Omar Eduardo Rivera, un ingeniero colombiano, y Michael Hingson, un gerente de ventas estadounidense. A los dos héroes caninos se les reconoció justamente su labor meritoria con varias distinciones de los Estados Unidos, como también una muy especial del Reino Unido, la medalla Dickin, que se les otorga a animales que demuestran su devoción al hombre y valor en algún conflicto militar.1 Pero lo irónico del caso es que ese día dos personas invidentes, por medio de sus magníficos perros labradores, fueron instrumentales en la salvación de por lo menos treinta personas que sí disfrutaban de la facultad de la vista. En una entrevista catorce años después, Omar Rivera recuerda que, durante su descenso por aquellas escaleras, dejó que Salty bajara solo por algunos minutos, sin él. «Pero Salty decidió: “No, no puedo ir sin él —afirma Rivera—. Así que Salty regresó. Con eso me estaba diciendo: “Estoy contigo. Pase lo que pase, estoy contigo. Tú y yo juntos... ¡Ni se te ocurra pedirme que te deje! Yo me quedo contigo.”»2 Gracias a Dios, para poder contar con semejante prueba de devoción y promesa de compañía, no es necesario que tengamos perros guías como Salty y Roselle. Con tan sólo pedírselo, todos podemos contar con un Salvador, su Hijo Jesucristo, como nuestro Guía divino que nos promete que estará con nosotros «hasta el fin del mundo».3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Emily Upton, «The Amazing Salty and Roselle», Today I Found Out: Feed your Brain [Hoy me enteré: Alimenta tu cerebro], 11 septiembre 2013 En línea 8 marzo 2021; Javier Sanz, Historias de la historia, 7 noviembre 2020 En línea 8 marzo 2021. 2 Laura T. Coffey, «Salty, a relative of Wrangler's, led blind owner to safety from 71st floor on 9/11» [Salty, pariente de Wrangler, guió a su dueño ciego a lugar seguro desde la planta 71 el 11 de septiembre], Today [Hoy], 11 septiembre 2015 En línea 8 marzo 2021. 3 Mt 28:20

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«Como un perro sin dueño»

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Play Episode Listen Later Sep 9, 2021 4:01


(Víspera del Día del Niño en Honduras) «A las cuatro de la mañana comenzaba a trabajar. Entonces era un niño de diez años que ya era un hombre explotado. »Ganaba ocho lempiras al mes. Mi trabajo consistía en no morirme de hambre, en saludar a la patrona y hacerle los mandados, en no tener siquiera un pan duro que comer a las tres de la mañana. »Cumplía a cabalidad, obligado (lo juro) por mi madrastra, la miseria, tan fiel, siempre a mi lado. Era lo que se llama un buen trabajador. »Pero un buen día, cuando el invierno me halló sin zapatos y no sabía qué hacer con un increíble dolor de muelas, decidí quebrar todo mando, romper toda cadena que me atara a la humillación. »Así, con miedo, me encaré al explotador. Le dije: “¡No, ya no soporto más tanto trabajo! ¡O me paga más o me voy!” »El santo patrón, hombre de pelo en pecho, olanchano por los cuatro costados, desde el terror de un revólver (cuyo frío aún me arde en la cabeza) sólo ofreció matarme si me iba. »Dos días después robaba dos panes en el mercado para que la vida no perdiera a su mejor amigo, y dormía a pierna suelta en la playa e iba de un lado a otro buscando trabajo, ternura, la mirada de mamá en todas partes. Feliz, eso sí, como un perro sin dueño.»1 Lamentablemente, con este triste pasaje autobiográfico del poeta hondureño José Adán Castelar se identifican muchas personas a lo largo y ancho de Iberoamérica que han sido víctimas de la explotación en su niñez. Unos la han sufrido en el campo, como la sufrió José Adán Castelar; otros, en la ciudad. Carecieron, por igual, de lo que tantos otros niños, paisanos suyos, disfrutaban: la ternura de una madre y el cuidado de un padre. ¡Cuánta falta no les habrá hecho el sentir que había alguien que los amaba entrañablemente! Ahora bien, Castelar se vale de la imagen retórica de un perro sin dueño a fin de evocar la felicidad que se deriva de obtener la libertad luego de haber sido privado de ella por algún tiempo. De ahí que le haya puesto por título al pasaje: «Como un perro sin dueño». Pero lo cierto es que el perro sin dueño, si bien tiene la libertad de dormir «a pierna suelta en la playa», no tiene ninguna garantía de comida para combatir el hambre, ni mucho menos lo que más ansían los perros en todo el mundo: que se les dedique atención y se les muestre afecto. ¡Y eso sí que tenemos en común los seres humanos y los perros! Ya es hora de que quienes nos consideremos personas compasivas, y más aún, seguidores de Cristo, no nos limitemos a salvar y a adoptar a los perros sin dueño. Con mayor razón, resolvamos así mismo salvar y adoptar a los niños y menores de edad que con urgencia necesitan el calor de un hogar, ya sean huérfanos, desamparados, abandonados, explotados y hasta vendidos, víctimas de abuso físico, sexual, verbal y emocional. ¡Quiera Dios que le demos la más alta prioridad a este proyecto de rescate tan vital! ¿Acaso no determinó Dios, desde el principio, adoptarnos a cada uno de nosotros como hijos suyos, y transformarnos de modo que lleguemos a ser como su Hijo Jesucristo? Imitemos, pues, a Dios, como hijos muy amados, y mostrémosles amor a los desvalidos y maltratados de este mundo, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros.2 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 José Adán Castelar, «Como un perro sin dueño», 100 poesías famosas del mundo y Honduras (Tegucigalpa: Graficentro Editores, 1998), pp. 65-66. 2 Efe 1:5; 5:1-2; Ro 8:29

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«Ante el inminente juicio final»

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Play Episode Listen Later Sep 8, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Dice la Biblia que... sólo el Padre celestial sabe cuándo ocurrirán los eventos finales de la humanidad.... Creo que a muchos esos eventos nos ponen a pensar, y algunos hasta llegan a sentir pavor real ante el inminente juicio final. ¿Cuál debiera ser la actitud de un cristiano ante la verdadera posibilidad de que sucedan tales eventos?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Usted nos está consultando acerca de los sucesos que la Biblia describe como parte del fin del mundo. Lo cierto es que las iglesias y sus dirigentes interpretan las Sagradas Escrituras de diversas maneras con relación a estos eventos que están por suceder. Por eso no tenemos la intención de aclarar cuándo sucederá lo que creemos, sino más bien de tratar de dar respuesta a su pregunta específica en cuanto a la actitud que debiera tener un cristiano al considerar tales eventos. ¿Hay alguna razón para sentir temor? »Ser cristiano es seguir a Cristo, estudiando sus enseñanzas y esforzándose por ponerlas en práctica en la vida diaria. No es, como creen algunos, lo mismo que ser una buena persona. La Biblia deja en claro, de principio a fin, que es imposible llegar a ser lo bastante bueno por sí mismo.1 El apóstol Pablo lo dijo de este modo: “Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.”2 Él no dijo que las personas malas han pecado, ni que la mayoría de las personas han pecado; dijo más bien que todos hemos pecado. »En cambio, si fuera posible ser cristiano por no haber pecado nunca, entonces Cristo no hubiera tenido que morir en la cruz para pagar el castigo de nuestros pecados. Pero Dios nuestro Padre, consciente de que nadie podía ser lo bastante bueno por sí mismo, nos amó tanto que dio a su único Hijo para que llevara el castigo por todos nuestros pecados. »Por eso el ser un seguidor de Cristo es reconocer que jamás podremos ser lo bastante buenos por nosotros mismos y que necesitamos un Salvador para que nos salve de nuestros pecados. Una vez que hemos aceptado el perdón que Dios el Padre nos concede en el nombre de su Hijo Jesucristo, seguimos luego a Cristo al estudiar sus enseñanzas y obedecerlas. »Quienes temen los eventos del fin del mundo y el juicio final no comprenden, o no reconocen, que Cristo está dispuesto a perdonar sus pecados y borrar todo aquello por lo que se les habría condenado. El castigo por sus pecados ya ha sido pagado, y se les ha declarado inocentes.3 »Lamentablemente no todas las personas comprenden que ya se les ha ofrecido perdón por sus pecados y la entrada para pasar la eternidad en el cielo. En vez de aceptar el perdón, optan por rechazar a Cristo y el perdón que les ofrece. Por consiguiente, nuestra actitud como cristianos ante los eventos finales de la humanidad debe ser pedirle a Dios que esas personas lleguen a aceptar a Cristo y su perdón de modo que todos juntos podamos pasar la eternidad con Él.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. Este caso y este consejo pueden leerse e imprimirse si se pulsa la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 659. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Sal 14:3; Is 53:6; Ro 3:10; 1Jn 1:8 2 Ro 3:23 (TLA) 3 Ro 5:16; 8:33 (TLA)

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«¡Independencia o muerte!»

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Play Episode Listen Later Sep 7, 2021 4:01


(Día de la Independencia de Brasil) Nació el 12 de octubre de 1798 en el Palacio de Queluz, cerca de Lisboa, Portugal, hijo del rey Juan VI y de la infanta Carlota Joaquina, que era hija, a su vez, del rey Carlos IV de España. Su nombre completo era Pedro de Alcântara Francisco António João Carlos Xavier de Paula Miguel Rafael Joaquim José Gonzaga Pascoal Cipriano Serafim de Bragança e Bourbon. A los nueve años de edad, se trasladó con su familia a Brasil para escapar de las Guerras Napoleónicas. Allí permaneció la familia real trece años, durante los que convirtió a Río de Janeiro en la capital de facto del imperio portugués y elevó a Brasil a una condición igual a la de Portugal dentro del reino, constituyéndose de ese modo el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve. Allí mismo en Río, cumplidos los diecinueve años, Pedro se casó con su primera esposa, Leopoldina, archiduquesa de Austria e hija del emperador Francisco I. De esa unión habrían de nacer tres hijas y un hijo, Pedro de Alcántara, que al igual que él llegaría a ser Emperador del Brasil, con el nombre de Pedro II. A principios de la década de 1820, su padre, el rey Juan VI, se vio obligado a volver a Portugal, y lo dejó en Brasil como príncipe regente. Pero cuando Pedro se opuso a las nuevas medidas de la corte portuguesa que tenían el fin de volver a transformar al Brasil en una colonia, la corte le ordenó que regresara de inmediato a Lisboa. Juntando ocho mil firmas de sus partidarios, los liberales radicales brasileños presionaron a su regente para que se quedara, y lograron convencerlo. Ese 9 de enero de 1822, don Pedro declaró: «Si es para el bien de todos y la felicidad general de la nación, ¡estoy dispuesto! Díganle al pueblo que me quedo» (en portugués: «que fico», por lo que se celebra hasta hoy como el «Dia do Fico»). El 7 de septiembre de ese mismo año, mientras viajaba de Santos a São Paulo, recibió un comunicado de la corte informándole que le habían retirado el cargo de regente. Cuenta la historia que allí, a orillas del río Ipiranga, don Pedro levantó la espada y gritó: «¡Independencia o muerte!» Fue así como un solo hombre, sin ninguna asamblea ni junta que lo respaldara, declaró la independencia del país más grande de Iberoamérica. Y conste que lanzó ese famoso «Grito de Ipiranga» sólo verbalmente, sin dejar ninguna constancia por escrito. El 12 de octubre fue proclamado emperador de Brasil, y el primero de diciembre fue coronado formalmente con el nombre de Pedro I.1 Gracias a Dios, ahora todo el pueblo brasileño disfruta de independencia física, y millones de ellos también disfrutan de independencia espiritual. La libertad espiritual se la deben a Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores, al que han proclamado Señor y coronado Rey de su vida.2 Es que Jesucristo, Dios hecho hombre, vino al mundo y se quedó entre nosotros hasta el día en que obtuvo nuestra independencia del reino del maligno. Pues no solamente la declaró de palabra, sino que la consumó mediante su muerte en la cruz por nuestros pecados para que todos pudiéramos ser verdaderamente libres.3 Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 E. Bradford Burns, A History of Brazil (New York: Columbia University Press, 1970), pp. 105-10; Wapedia, s.v. «Pedro I de Brasil y IV de Portugal» En línea 1 abril 2010; Wikipedia, s.v. «O dia do Fico» En línea 1 abril 2010. 2 1Ti 6:15-16; Ap 17:14; 19:16 3 Jn 1:14; 19:17-30; 8:32,36

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«No salí embarazada, pero...»

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Play Episode Listen Later Sep 4, 2021 4:01


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una adolescente que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos: «Tengo dieciséis años, y desde hace algún tiempo he tenido un novio. Cometí el error de entregarme a él. Lo bueno es que no salí embarazada, pero mi familia se enteró y ya no confían en mí. Me dijeron que termine con la relación; pero no puedo, ya que lo quiero mucho. No sé si lo que siento es amor, o si sólo es costumbre o apego. Quiero hacer las cosas bien esta vez, pero no sé qué hacer.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimada amiga: »La edad de dieciséis años es difícil. No eres una niña, pero tampoco eres una mujer adulta.... »Lamentablemente, en el caso tuyo hay estudios que demuestran que el cerebro humano no termina de desarrollarse sino hasta cumplidos los veinticinco años. A tu edad, la parte del cerebro que te da la capacidad de sentir no está del todo conectada con la parte del cerebro que te faculta para razonar con claridad. Así que es posible que lo que sientes te parezca más verdadero que las consecuencias si te dejas llevar por esos sentimientos. »Otra manera de expresarlo es que la capacidad que tienes de tomar decisiones no está tan desarrollada como la de tener emociones y sentimientos. El amor que sientes por tu novio es mucho más fuerte que tu preocupación por prevenir un posible embarazo o una enfermedad. »Por eso Dios te dio los padres que tienes. Claro que no todos los padres son buenos, y todos, en definitiva, cometen errores. Pero la mayoría de ellos se preocupan por sus hijos y desean protegerlos del peligro. Al parecer, eso es lo que están tratando de hacer tus padres. »Uno de los Diez Mandamientos dice que debes honrar a tu padre y a tu madre.1 Mientras vivas en casa con tus padres, y ellos te estén sustentando económicamente, honrar significa obedecer. Por eso el apóstol Pablo también nos enseñó que debemos obedecer a nuestros padres.2 »Algún día, cuando puedas vivir por tu cuenta y proveer para tu propio sustento económico, ya no tendrás la obligación de obedecerlos. Pero hasta entonces es mucho más seguro y prudente reconocer que tus padres tienen la responsabilidad de protegerte al establecer reglas que tienes que obedecer. »Haces bien en admitir que no estás segura si lo que sientes por tu novio es amor o si es sólo costumbre. También es bueno que quieras hacer las cosas bien. Te aconsejamos que obedezcas a tus padres y termines por completo la relación con él. Ellos saben que, luego de haber tenido relaciones sexuales con él una vez, sería casi imposible dejar de volver a hacerlo si continuaran viéndose.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 530. Carlos ReyUn Mensaje a la Concienciawww.conciencia.net 1 Éx 20:12 2 Ef 6:1